PRIMER PLANO BERT VOGELSTEIN

«El cáncer es mucho más complejo de lo que imaginábamos»

Premio Príncipe de Asturias en 2004 y candidato al nobel, acaba de publicar un estudio que desvela los genomas de los tumores de mama y de colon
JOSÉ LUIS DE LA SERNA / ESPECIAL DESDE BALTIMORE (EEUU)


Vaqueros, camiseta negra y encima de ellos bata blanca. Atuendo informal y habitual para uno de los grandes científicos del momento. El doctor Bert Vogelstein recibe sonriente a SALUD en su despacho de la cuarta planta del edificio de investigación del cáncer de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore (EEUU), y responde durante casi una hora a las preguntas sobre su último trabajo: el descubrimiento de los genomas del cáncer de mama y de colon, que se publicó la semana pasada en la revista 'Science'. Una investigación que ha tenido un enorme impacto en la comunidad biomédica internacional.

De hecho, los expertos creen que el estudio se convertirá en uno de los más citados en los próximos años. «Será un clásico», dicen algunos de sus colegas. La trascendencia de este trabajo se debe a que el equipo de Vogelstein demuestra que los tumores tienen un gran número de genes afectados por numerosas mutaciones. El hallazgo complica mucho más la comprensión de los mecanismos biológicos íntimos del cáncer.

Pregunta.- ¿Las cosas se ponen mucho más difíciles de lo que se pensaba?

Respuesta.- La verdad es que no son buenas noticias. Pero antes de hacer más hincapié en ellas hay que insistir en que hace 20 años no sabíamos prácticamente nada de los mecanismos del cáncer. Hoy conocemos mucho más. Lo que el genoma nos enseña es que hay más genes y más mutaciones en ellos relacionados con la enfermedad de lo que habíamos imaginado.

P.- ¿Y eso no quiere decir también que se podrán investigar más dianas terapéuticas contra las que dirigir fármacos?

R.- Hay gente que dice eso, pero yo, sin embargo, no sería tan optimista. La realidad es que todo es mucho más complejo de lo que creíamos. Da la sensación de que el enemigo tiene una fuerza formidable y que cuando ha crecido y está establecido va a ser muy difícil acabar con él.

P.- Quizá hay que ser más selectivo en encontrar su punto débil. Buscar los nodos moleculares críticos para bloquearlos.

R.- Es una opción, claro. Pero aún estamos lejos de definirlos bien. Por otra parte, los nuevos hallazgos sugieren que la capacidad del cáncer de contraatacar es muy elevada. Tiene unas defensas muy buenas y vuelve y volverá una y otra vez a la batalla.

P.- Parece un jarro de agua fría.

R.- No necesariamente. Si sabemos lo peliagudo que es frenar la evolución de la enfermedad debemos ser mucho más agresivos en el diagnóstico precoz. Ahí está la verdadera asignatura pendiente contra el cáncer.

P.- ¿Cómo se logrará detectar de forma temprana que una persona tiene un tumor maligno?

R.- Hay que buscar un análisis de sangre, de orina o de saliva, por ejemplo, que indique que se tiene un cáncer de mama o de colon mucho antes de que empiecen los síntomas. Es entonces cuando los cirujanos pueden acabar con el problema. Es, en esos estadíos, cuando los tumores son vulnerables. Luego, todo es mucho más difícil.

P.- ¿No habría, en este caso, riesgo de sobreactuar médicamente de forma innecesaria y peligrosa si la prueba es positiva sin que exista cáncer? En algunos análisis actuales pasa eso.

R.- Lo más importante es que la especificidad de los resultados sea del 100%. Eso quiere decir que habría que encontrar pruebas en los que no exista ningún resultado falsamente positivo.

P.- El reto estaría también en que al análisis no se le escapara ningún tumor y 'descubriera' casi todos en sus fases más iniciales.

R.- Sería el ideal, claro. Lo que ocurre es que basta con que con estas pruebas diagnostiquen en su fase temprana un porcentaje del 50% de los tumores, pongamos por caso, para que -si no hay falsos positivos- tengan un valor incalculable. Ninguna terapia será capaz de igualar la capacidad de curar que se conseguiría de esta forma.

P.- Pero, sin síntomas y sin saber dónde está exactamente localizado el tumor, ¿cómo descubrir en qué zona reside el problema cuando los análisis sean positivos?

R.- Las pruebas de imagen serán de gran ayuda. En este campo se están haciendo también enormes adelantos y la combinación de las técnicas de laboratorio con las imágenes moleculares y funcionales del cáncer va a dar muy buenos resultados.

P.- ¿Que detectarán los análisis, proteínas específicas o mutaciones en el ADN? ¿Dirán si se padece un tumor de mama, de colon o de pulmón...?

R.- Unas u otras, o una combinación de las dos. Habrá análisis que digan que existe un cáncer sin especificar el sitio y otros más sensibles que apunten a la localización. Lo que hay que hacer es potenciar este tipo de estudios. No es sensato que se esté gastando tanto dinero en investigar nuevas terapias y tan poco en el diagnóstico precoz.

http://www.elmundo.es/suplementos/sa...158357619.html


Bert Vogelstein. (Foto: Johns Hopkins University)