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GIUSEPPE PRIMOLI; Recepción en el Palacio del Quirinal ,1893


Como miembro de la aristocracia Europea, el Conde Giuseppe Primoli tenía un inmediato acceso a los eventos de gran pompa y circunstancia. Uno de ellos fueron las bodas de plata del Rey Humberto I y la reina Margarita en el Palacio del rey en Roma en 1893,cuya gran festividad capturó en la foto que arriba se aprecia.


Posteriormente en el siglo XIX el conde Italiano Giuseppe Primoli, e íntimo de la aristocracia de Francia e Italia, proporcionó un extenso registro fotográfico del mundo enrarecido de la nobleza europea. Sus imágenes de las clases altas laborando y jugando constituye una de las mejores representaciones del período conocido como “La Belle Epoque”

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GIUSEPPE PRIMOLI: Asistentes a la boda de Vittorio Emanuelle III, 1896


Otro evento también retratado por el Conde fue la boda del Rey Vittorio Emanuelle III con la Princesa Helena de Montenegro en 1896, cuyos detalles registró en la fotografía que arriba se muestra.[/b][/i]


Primoli, un hombre de una energía extraordinaria, viajó de un extremo a otro de Europa registrando a sus Majestades atendiendo recepciones, montando a caballo y en sus elegantes carrozas, participando en expediciones de caza y en ejercicios militares. A menudo era seguido por una pequeña caravana de sirvientes, que le ayudaban a transportar su colección de cámaras, el equipo de su cuarto oscuro y sus cientos de placas de vidrio. Como todo un moderno foto reportero, no estaba a gusto hasta haber agotado un tema, tomando muchas fotografías de diversos ángulos, documentando todos los detalles de un evento. (Difícilmente sería sorprendente que en sus primeros tres años de fotógrafo expuso algo así como 10,000 placas.) Y como todo un moderno reportero, frecuentemente buscaba revelar una situación no por mostrar la misma acción, sino registrando las reacciones de las personas ante el hecho. Cuando iba al hipódromo, le volteaba la espalda a los caballos y en su lugar, capturaba las expresiones de tremendos cambios de los espectadores en sus butacas. Todo le interesaba a Primoli, Cuando Bufalo Hill y su compañía llegaron a Roma, Primoli allí estaba, armando su tienda de campaña, cerca de los indios y los persuadía que permitieran la toma de sus fotografías. Y a pesar de ser un entusiasmado por la fotografía, Primoli no era un dilettante Estaba agudamente conciente de las realidades de la vida; dentro de sus mejores imágenes están fotografías que muestran a los policías realizando su trabajo. Una mujer arreglándose su cabello, hasta pordioseros y niños durmiendo en la calle, y prisioneros encadenados.


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GIUSEPPE PRIMOLI: El Comisionado de Seguridad Pública de Roma y los carabinieri




Como todo reportero hábil, Giuseppe Primoli se tomaba todo el tiempo para capturar los pequeños momentos humanos que en la vida de la gente común y corriente, como en el caso de los carabinieri, de arriba, que posaban junto con su jefe en medio del despliegue de una barricada en una carrera de caballos de carnaval en las calles de Roma, y en la chica de arriba, parada en un banco para mirarse en el espejo, mientras un admirador muy atento la observa

Sin embargo, quizás el estudio fotográfico más penetrante de la vida urbana fue tomado por John Thomson en Londres. Se enfocó en las barriadas pobres de la capital Británica, y se convirtió en el primer fotógrafo que uso deliberadamente las fotografías para señalar un comentario social. Su reputación como fotógrafo ya estaba bien establecida antes de que hiciera suya las causas de la pobreza. Nacido en Escocia en 1837, estudió en la Universidad de Edimburgo, y se graduó en química, pero pronto la fotografía se convirtió en su interés primario. En 1862, se embarcó en un buque de vapor con todas sus cámaras y su equipo de placas húmedas dirigiéndose al Lejano Este. Sus viajes a Siam, Camboya, la península de Malasia y China y sus reveladoras fotografías sobre los pueblos, ciudades y paisajes de aquellos países se convirtieron en la base de un trabajo de cuatro volúmenes, escrito por Thomson e ilustrado con litografías, de un tipo especial denominado Calotipo, hecho con sus fotografías. Los libros hicieron de Thomson uno de los fotógrafos mas reconocidos en la Gran Bretaña.


En la década de 1870, Thomson conoció a un periodista llamado Adolphe Smith quien le sugirió que debían colaborar en un libro acerca de las barriadas pobres de Londres. Thomson y Smith pronto estaban trabajando con la cámara y un libro de notas. El resultado fue La vida en las Calles de Londres consistente en 36 historias, cada uno de ellos ilustradas con una fotografía de Thomson , reproducida por un método similar al colotipo. El libro fue publicado en 1877, y dado el temario del mismo, el momento no podía haber sido mejor.


Inglaterra estaba atravesando un período de extenso autoexamen y cambios sociales , cuando, según las palabras del biógrafo y crítico Lytton Strachey, “ Victoria se encontraba a si misma condenada a vivir en una atmósfera de agitación por reformas interminables…”Una de las dudas problemáticas que se preguntaban tiene un aire familiar hoy día: ¿Porqué tantos ciudadanos de una sociedad progresista y rica se les fuerza a vivir en una pobreza abyecta? ( esta pregunta está como para Foximiliano )


Concientes aparentemente de lo anterior, los tratados no fotográficos sobre las barriadas habían sido desechadas algunas veces como una hipérbole. Thomson y Smith señalaban en su prefacio que ellos estaban tratando de soportar la precisión de la fotografía en ilustrar el tema. La exactitud incuestionable de éste testimonio nos permite presentar los diversos tipos de pobres de Londres y nos escudan de cualquier acusación de subvaluar o sobrevaluar las peculiaridades individuales de apariencia.


Thomson alcanzó un sorprendente balance con sus fotografías. La mugre, las ropas rasgadas, los alrededores sombríos, la degradación y desesperanza están todas allí, pero él también muestra el calor, humor y espíritu que pueden continuar floreciendo aún bajo las peores condiciones. Una imagen como la de “Los que se arrastran” una de un número de mujeres de mediana edad que apenas pueden arrastrarse de un lado a otro, es en sí misma un ensayo fotográfico de la indiferencia de la sociedad. El texto comenta: “agrupadas conjuntamente en los escalones de un hospicio en Short Gardens, estos despojos de humanidad, las que se arrastran de St. Giles, pueden verse tanto de día como de noche buscando calor y consuelo mutuo en su extremada miseria. Como regla, son viejas reducidas por el vicio y la pobreza, a ese grado de vileza que hasta destruye la energía para suplicar.” la misma atmósfera de derrota está también presente en otras fotografías como las de “Las Nómadas de Londres” en las cuales, dos hombres y dos mujeres, sucios, cansados y aparentemente desprovistos de todo interés en nada, se muestran afuera de una carreta maltratada parecida a la de los gitanos, mientras dos niños con sus caras ya envejecidas, se esfuerzan por ver a través de la puerta del carromato.

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[i] El primer uso conocido de la fotografía como instrumento de comentario social fue el libro intitulado “Vida en las Calles de Londres,” publicado en 1877, que era una colección de ensayos, tal como lo describía el prefacio, “sobre los diversos medios mediante los cuales nuestros desafortunados compatriotas procuran ganar, suplicar o robar su pan de cada día. Las fotografías, algunas de las cuales aquí se muestran, fueron tomadas por John Thomson quien tiene una reputación establecida de retratista perceptivo, así como con varios libros de registro fotográfico de culturas del Lejano Oeste, “la vida en las Calles de Londres” se vendió en los puestos de periódicos de Londres, añadiendo una conciencia creciente de la pobreza urbana.</i>








En contraste con tales escenas, hay otras de jóvenes de muecas irónicas comprando helados de un hombre con un carrito de empujar, una familia posando concientemente en un parque par aun fotógrafo callejero; un joven músico Italiano callejero tocando el arpa para una audiencia pequeña pero atenta; muchas de las fotografías simplemente muestran las actividades diarias y frecuentan moradores de las barriadas. Una tienda de vestidos de segunda mano en la cual las prendas estropeadas cuelgan tan flácidamente como las velas en un mar sin viento; un doctor ” de acera,” vendiendo ”un preventivo contra la tos;” un cerrajero trabajando en su caseta de la calle; un bolerito; una carreta con agua al nivel de la calle; una mujer comprando fresas a un comerciante; Chiquillos viendo hambrientamente al través de la ventana de un deslucido restaurante, mientras el propietario está parado en la puerta.


En La vida en las Calles de Londres Thomson estaba haciendo con su cámara lo que Charles Dickens había hecho antes con sus novelas: agrediendo a la conciencia Británica con la esperanza de mejorar a muchos pobres. El uso de la fotografía como arma editorial se volvía cada vez más común en las décadas siguientes, mientras que los fotógrafos la emprendían a golpes por las vergonzosas condiciones ignoradas o tratadas con apatía por la sociedad. En la década de 1890, Jacob A. Riis enfocaba las barriadas de Nueva York y producía su célebre libro con imágenes y texto, “Cómo Vive La Otra Mitad,” un comentario condenatorio sobre la indiferencia ante la pobreza en una de las ciudades más ricas del país. (Nada ha cambiado, como se puede percibir: nota del traductor) Una década después, Lewis W. Hine, empleando lo que él denominaba como ”foto-interpretaciones,” expresó su indignación sobre la explotación inhumana de menores en las fábricas : su reporte fue un factor principal en la aprobación de leyes acerca del trabajo de los menores en los Estados Unidos. Durante la depresión de la década de1930, la fotógrafa Margaret Burke-White y el novelista Erskine Caldwell colaboraron en el ensayo fotográfico “Tú Haz Visto sus Caras” sobre el amargo sufrimiento humano en el sur. Actualmente esta tradición de reportajes fotográficos junto con sus comentarios se ha convertido en una parte integral de las comunicaciones modernas y una fuerza principal detrás de la acción comunitaria, desde las historias periodísticas sobre la juventud alienada, hasta los ensayos de imágenes en revistas acerca de la contaminación ambiental. <br><br> .