A las feministas no suelen gustarles adjetivos como "brutal", "salvaje" o "criminal" para referirse a una interrupción del embarazo.

Sin embargo, el menos en casos como éste, no les ha de quedar otra que admitir esos calificativos.


Un nuevo cargo de homicidio en primer grado fue agregado este jueves en el proceso contra las dos mujeres acusadas de estrangular y matar a Marlen Ochoa, una joven embarazada, para arrancarle del vientre a su criatura.

VIOLENCIA FEMENINA POR PARTE DE MADRE E HIJA


Clarisa Figueroa, de 46 años, y su hija Desiree de 24, comparecieron nuevamente ante un juez de la corte del Condado de Cook, donde esta vez fueron acusadas además de la muerte del bebé Yovani López, y se les negó derecho a fianza.

Las dos ya habían recibido 27 cargos formales, que incluían homicidio en primer grado, secuestro agravado, agresión agravada contra un menor y desmembramiento de un cuerpo.

CRIATURA AGREDIDA EN EL VIENTRE; FALLECIDA FUERA DE ÉL


La criatura fue rescatada con vida el 23 de abril, pero sufrió daños cerebrales cuando estrangularon a la madre y falleció mes y medio de permanecer conectado a un respirador artificial en un hospital de un suburbio de Chicago

Cabe aclarar que este tipo de casos, mezcla de aborto e infanticidio, han despertado enconados debates en el orbe. En Estados Unidos, el ex presidente Obama, cuando era legislador, votó por rematar a los fetos que sobrevivieran a un aborto. En El Salvador las madres que han cometido esos crímenes (que comienzan en el útero y terminan fuera de él), han sido sentenciadas a treinta años de prisión por homicidio, pero el dinero del lobby feminazi ha logrado que los jueces prevariquen y las dejen libres por un falso "aborto espontáneo".

¿MISOGINIA O JUSTICIA EL ARRESTO?

Si bien las feministas suelen quejarse cuando una mujer es arrestada por aborto, en este tipo de casos guardan silencio.

Las dos mujeres fueron arrestadas en mayo, cuando la Policía comprobó que habían asesinado a Marlen, de 19 años, para robarle el bebé que Clarisa pretendió pasar como propio.

Madre e hija la atrajeron a una casa en el suroeste de la ciudad con la promesa de donarle ropas, un carrito de bebé, entre otros artículos.

Según lo informado por la Fiscalía, Clarisa había anunciado en octubre que estaba embarazada y en los meses siguientes orquestó con su hija un plan para asesinar a una mujer embarazada para robarle el bebé.

ASÍ SE TRATÓ AL CADÁVER MATERNO

El cuerpo de Ochoa fue arrojado a un contenedor de basura, donde fue encontrado el 14 de mayo.

MANGINA CÓMPLICE

El novio de Clarisa, Piotr Bobak, que según los fiscales limpió la escena del crimen y confirmó la historia de que el bebé les pertenecía, se ha declarado inocente, pero sigue detenido sin derecho a fianza.

En estos casos, en que madre e hijo son agredidos, sí es válido el lema "Salvemos las dos vidas", tan de moda en Argentina. En otros casos, ese lema es alcahuetería que victimiza a una madre canalla.