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Thread: COLUMNAS DE "EL FINANCIERO"

  1. #31

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    No entiende que no entiende.

    Carlos Loret de Mola.

    https://www.eluniversal.com.mx/colum...ue-no-entiende
    (Edición de firma).

  2. #32

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    El apoyo ruso, cubano-venezolano y español para AMLO sigue muy fuerte.
    (Edición de firma).

  3. #33

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    MORENA y Maduro.

    José Antonio Crespo.

    https://www.eluniversal.com.mx/artic...aduro-y-morena
    (Edición de firma).

  4. #34

  5. #35

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    El amor y odio de Andrés Manuel

    Raymundo Rivapalacio.

    La relación del presidente electo Andrés Manuel López Obrador con las Fuerzas Armadas es esquizofrénica. Las llama asesinas y las reconoce como una institución del pueblo. Las denuesta y acude a ellas para abatir la inseguridad. Quería el retiro paulatino de los militares de las calles mexicanas y ahora dice que eso no es posible. Les tiene confianza, pero en realidad no. López Obrador lleva tiempo tensionando las estructuras militares y no parece importarle mucho. En los altos mandos de las Fuerzas Armadas, lo único que ha generado es resentimiento y desconfianza. Mal inicio de gobierno para una administración que aún no arranca.

    Este domingo se reunió en el Campo Militar 1 con soldados, marinos y sus familiares y explicó que propuso la Guardia Nacional “porque le tengo confianza al Ejército y la Marina, porque el Ejército es el pueblo uniformado”. Es cuestionable. El pensamiento más claro sobre ellas lo externó en febrero de 2017, cuando tras un operativo de la Marina en Nayarit donde se abatieron a 12 miembros del cártel de los Beltrán Leyva, el entonces aspirante a la presidencia afirmó: “¿Por qué los aniquilaron? ¿Por qué si ellos investigan y supuestamente tienen asesoría del extranjero en materia de inteligencia, los masacraron?”

    La presencia de militares en las calles para combatir la seguridad pública no es algo que lo convenza. Desde hace casi dos años ha sido su crítico sistemático. “Tiene que cambiar la política de masacrar, torturas que desde (el presidente Felipe) Calderón no ha dado resultado; al contrario, trae más sufrimiento”, dijo en Nayarit. Dos meses antes le pidió al general Salvador Cienfuegos y al almirante Vidal Soberón “no continuar con la política coercitiva, pues no resuelve nada con el uso del Ejército, Marina, policías, cárceles, amenazas de mano dura, con leyes más severas, dado que la paz y la tranquilidad son frutos de la justicia”.

    López Obrador sabía lo que quería. El Proyecto Alternativo de Nación 2018-2024 que dio a conocer en diciembre, incluía el regreso paulatino y programado de los militares a los cuarteles, porque la seguridad pública era responsabilidad del ámbito civil. No tardó mucho en rectificar. Un mes después de ganar la presidencia, con el apoyo de decenas de organizaciones de derechos humanos que respaldaban su propuesta, cambió el discurso. Ni soldados ni marinos regresarían a los cuarteles, y seguirían trabajando en tareas de seguridad pública.

    Es decir, lo que hizo el presidente Calderón, que tanto cuestionó el presidente electo, será la ruta que mantendrá. Lo que tanto criticó del presidente Peña Nieto, será continuado por él. La forma como los mantendría en las calles sería mediante la creación de una Guardia Nacional, que es algo similar a lo que hizo el presidente Ernesto Zedillo en 1999, cuando creó la Policía Federal Preventiva, pero al revés. Retoma de tres gobiernos el modelo, pero modifica el diseño institucional que viola la Constitución, pues un reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia impide que realicen esas tareas por no considerar los tratados y la legislación que en materia de derechos humanos limitan su actuación en casos excepcionales. Para hacer lo mismo, había mejores formas.

    La Policía Federal (en un principio se le añadió Preventiva) se integró con la Tercera Brigada de la Policía Militar al mando de Genaro García Luna, que fue trasladado del Cisen para construir una fuerza policial civil. Trasladar del ámbito militar a los soldados para integrarlos al ámbito civil, no requirió de modificaciones constitucionales ni violó la ley. La Guardia Nacional es un galimatías que en lugar de construir una policía que permita el retiro gradual de los militares de las calles, la destruye y provocará que soldados y marinos se queden permanentemente a cargo de la seguridad pública, como policía nacional que, otra ironía de este enredo, la propuso García Luna, y la clase política, incluidos los cercanos a López Obrador, la bloquearon.

    López Obrador dijo en Campo Militar 1 cosas imprecisas o falsas. La justificación de la Guardia Nacional es para atacar unidos la inseguridad, porque “en la actualidad cada autoridad trabaja en forma separada, por lo que deben estar unidos”. La cooperación entre soldados, marinos y policías federales no está rota, como sugiere el presidente electo. Lo que sí rompió en los últimos días es la participación de los gobiernos estatales, que provocó la reacción de los gobernadores, quejándose de la exclusión.

    López Obrador provoca el divisionismo, no al revés. En el caso de las Fuerzas Armadas, tuvo oportunidad de enmendar las cosas con el nombramiento de los titulares de la Defensa y la Marina, pero ignoró las recomendaciones del general Cienfuegos, y del almirante Soberón. El general Cienfuegos le propuso para sustituirlo al subsecretario, al general Roble Arturo Granados Gallardo, o al general Alejandro Saavedra Hernández, jefe del Estado Mayor, pero escogió al general Luis Crescencio Sandoval, el número 22 de los 23 generales en la lista. El almirante Soberón propuso al almirante José Luis Vergara, oficial mayor de la Marina, pero se inclinó por el almirante José Rafael Ojeda, a quien sus pares no le ven suficiente experiencia para el reto.

    Las tensiones con las Fuerzas Armadas no cejarán. En este espacio se reportó que cuando el presidente electo le detalló al secretario de la Defensa lo que haría la Guardia Nacional y el general Cienfuegos le replicó que era anticonstitucional, López Obrador le respondió: “Pues modificamos la Constitución”. Eso es lo que va a hacer a través de su brazo legislativo en el Congreso, que es Morena, sin importar el sentir y el pensar de las Fuerzas Armadas.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...-andres-manuel
    (Edición de firma).

  6. #36

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    Se perdieron ya 90 mil millones de dólares

    Enrique Quintana.

    --------------------

    Era el lunes 27 de agosto, a casi dos meses de las elecciones. La transición se estaba presentando excepcionalmente tersa. Y, en esa fecha, además, se anunció el acuerdo en principio entre el gobierno de México y el de Estados Unidos en materia comercial.

    El optimismo prevalecía en los mercados financieros. El índice de la Bolsa Mexicana de Valores llegó a 50 mil 416 puntos y el dólar se cotizaba en 18.76 pesos.

    La historia cambió en los siguientes meses.

    El vienes pasado, el índice de la Bolsa cerró en 41 mil 144 puntos, una caída de 18.4 por ciento respecto a finales de agosto. El dólar, en el mercado interbancario cerró en 20.43 pesos el viernes por la tarde, lo que implica un alza de 1 peso con 67 centavos, equivalente a 8.9 por ciento en poco menos de tres meses.

    La pérdida de valor de las empresas listadas en la bolsa para ese lapso alcanza en números redondos el equivalente a ¡90 mil millones de dólares!, o algo así como 1.8 billones de pesos.

    ¿Qué es lo están viendo los mercados financieros que han cambiado radicalmente de comportamiento en un trimestre?

    Han visto señales de lo que puede ser el desempeño del nuevo gobierno que no les han gustado y que generaron dudas.

    Las dudas comenzaron con el tema del nuevo aeropuerto, pero luego se han sucedido asuntos como las propuestas en materia de comisiones bancarias, las minas y las Afores, sólo por citar algunos temas.

    El comportamiento de los mercados bursátiles usualmente tiene que ver con las expectativas económicas y no con el desempeño presente. Se compra en función del futuro y no de lo que sucede hoy.

    El último desplome importante del mercado ocurrió en los primeros meses de 2013, al arrancar el gobierno de Peña Nieto, cuando el mercado cayó en 16 por ciento, en una etapa en la que el gasto público se contrajo fuertemente.

    Tal vez usted pudiera pensar que los movimientos de la bolsa, el dólar o las tasas de interés afectan a la gente que tiene mucho dinero o a las empresas muy grandes.

    La realidad es que también afecta fuertemente a la clase media y a los más pobres.

    Las razones son diversas. Tasas más altas implican una menor actividad económica y eso va a repercutir en una menor creación de empleos. Un dólar más caro, en una economía en la que importamos una gran cantidad de productos de consumo, implica que las cosas nos van a costar más. Ya no se diga las minusvalías que las tasas más elevadas ya causaron al ahorro de las Afores.

    ¿Tiene remedio esta circunstancia? Desde luego que sí. La medicina se llama: confianza.

    El problema en el equipo del gobierno de transición es que mientras hay quien trata de construirla, dando garantías a los empresarios e inversionistas de que habrá una gestión económica sensata a partir del 1 de diciembre, hay otros que la destruyen con iniciativas de ley y declaraciones, que amenazan la estabilidad económica.

    Eso ha sido lo que ha ocurrido en los últimos meses y existe la percepción de que podríamos tener un gobierno errático, en el que no puede confiarse, porque más allá de las decisiones que tome, se enfrentará a un Poder Legislativo y a movimientos sociales que son capaces de desencadenar propuestas imprevisibles.

    Ojalá con el arranque del nuevo sexenio el próximo sábado llegue el orden y la cordura que caracterizó a los primeros días posteriores a la elección vuelva a ser la nota característica del nuevo gobierno.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...nes-de-dolares
    (Edición de firma).

  7. #37

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    Viene un presidente, no un Dios

    Pablo Hiriart.

    Por más que el sacerdote Alejandro Solalinde diga que Andrés Manuel López Obrador “tiene mucho de Dios”, lo cierto es que a partir de este sábado nos va a gobernar un hombre de carne y hueso, con defectos y virtudes.

    El peor favor que le podrían hacer sus seguidores es endiosarlo, porque puede perder el piso y cometer errores garrafales, como creer que con su sola palabra se doblega a los mercados y se convence a Donald Trump de que ya no sea antimexicano.

    La vanidad es el tendón de Aquiles de casi todos los políticos y López Obrador no es la excepción.

    Los finales de sexenio trágicos de presidentes vanidosos, como José López Portillo, nos han dejado en la calle y embarcados por décadas con deudas impagables.
    Al presidente electo le hace mella la adulación. Y el que le contradice corre el riesgo de ser objeto de su ira.

    Los que no están con él, están contra él.

    ¿Alguien de su gabinete se atreverá a decirle que no al presidente López Obrador?

    Seguramente se lo podrán decir una vez, pero no dos.

    A comienzos de mes visitó por primera vez la base aérea de Santa Lucía. La recorrió e hizo unos dibujos en un papel. Un par de rectángulos alargados. Eran las pistas de lo que será el aeropuerto internacional.

    Le dio una vuelta a los terrenos y ya puso en el papel las pistas que tiene en mente.

    ¿Ya ven como sí se puede?

    Ninguno de sus asesores tuvo el valor de decirle que eso es un error. Que quienes saben de aeronáutica civil en el mundo recomiendan terminar el aeropuerto en Texcoco, que lleva 37 por ciento de avance y más de cien mil millones de pesos invertidos.

    Absolutamente nadie de su entorno le dijo que esos dibujitos son fantasía, no tienen sustento técnico, y que en estos casos es mejor hacerle caso a los que saben.

    Brillante. Magnífico. Claro que sí. Dio en el clavo, señor presidente electo.

    Tiene como fijación construir una refinería en su tierra natal. Un absurdo económico que ha provocado el temor de las calificadoras y éstas nos tienen en la mira.

    De entrada se van a destinar más de 50 mil millones de pesos a una refinería que va a costar mucho más, va a tardar varios años en estar lista, y será para producir gasolinas.

    Es decir, se desvía a Pemex de su negocio central y se invierte en una fábrica de derivados (gasolina) que no van a hacer que baje el precio del combustible a los consumidores, pues estos los fija el mercado internacional.

    El resultado es, hasta ahora, que Pemex esté a un paso de que sus bonos caigan a la categoría de basura. Eso obliga a venderlos y nos quedamos con una deuda de 106 mil millones de dólares, similar a la deuda externa del país.

    ¿Nadie es capaz de explicarle que está equivocado?

    ¿Nadie le dice que si le quitan el grado de inversión a Pemex va a destruir a la empresa que quiere defender como nadie?

    ¿Por qué le adulan un error y hacen que persista en él?

    Saben que es vanidoso, y nadie lo intenta ubicar con objetividad.

    En la próxima Feria Internacional del Libro, en Guadalajara, se va a presentar un libro de Gina Jaramillo que está dirigido a los niños.

    Se trata de la infancia de Andrés Manuel López Obrador, cuando se acostaba en la hierba, respetaba a las mariposas, contaba las estrellas, descubría figuras en el horizonte, disfrutaba las guayabas, jugaba beisbol y amaba a su familia.

    Puro culto a la personalidad. Lo endiosan, como el padre Solalinde.

    La emprendió contra la revista Proceso porque sacó una foto suya en que “aparezco demacrado, casi chocheando”. Y la insultó con singular virulencia.

    Eso es vanidad. Y la vanidad es veneno para todos los gobernantes de la historia.

    En la Cámara de Diputados, los legisladores de Morena le cantaron “Las Mañanitas” el día de su cumpleaños, sin siquiera estar él presente. Y se supone que es otro poder, autónomo, un contrapeso del Ejecutivo.

    Durante una reunión de capacitación para los nuevos funcionarios de Pemex en el área de Administración Corporativa, que estará a cargo del exsecretario Finanzas del GDF, Marcos Herrerías, los directivos que llegarán se pusieron a gritar ¡Es un honor, estar con Obrador!

    Eso no es mística, es fanatismo.

    Nada de lo anterior ayuda al próximo presidente. Ni a México.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...nte-no-un-dios
    (Edición de firma).

  8. #38

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    Atropello a la legalidad

    Jaqueline Peschard.

    No hay duda, el mandato de las urnas del pasado 1 de julio fue que hubiera un gobierno de mayoría que contará con un buen margen de maniobra para impulsar las reformas legales y las políticas públicas necesarias para impulsar el cambio y desarrollar el programa de gobierno prometido. Sin embargo, manipular la legalidad, sin cumplir los procedimientos, ni respetar los principios esenciales de las normas, invocando la legitimidad de origen, provoca incertidumbre y atenta contra los principios básicos de la convivencia pacífica y, en el corto plazo, puede erosionar a la autoridad misma.

    Es un fraude a la ley echar mano de la mayoría parlamentaria para cambiar la Ley Federal de Entidades Paraestatales y favorecer el nombramiento de una persona en particular como futuro director del Fondo de Cultura Económica. Con ello, se pervierte la regla esencial de que las leyes sean abstractas, generales y obligatorias, es decir, que no estén dirigidas a beneficiar, o a dañar a alguien en específico. Aunque el argumento esgrimido por Morena en la Cámara de Diputados fue extender los derechos humanos para que cualquier mexicano, sin necesidad de haber nacido en el país, pueda dirigir la editorial pública más importante del país, el hecho de que la iniciativa llevara implícito nombre y apellido, es violentar la lógica misma de la legalidad.

    Algo semejante sucedió en el Congreso estatal de Tabasco, donde la mayoría de Morena votó para modificar la Ley de Adquisiciones del estado para otorgar mayor margen a la autoridad para asignar contratos de forma directa, extendiendo los supuestos de excepción a las licitaciones públicas. El argumento para eliminar las licitaciones en proyectos estratégicos, como la nueva refinería, era la necesidad de agilizar el desarrollo de la obra en un contexto de crisis financiera como la que atraviesa el estado. Reformar una ley, pasando por encima de reglas básicas de procedimiento y violando, además, el artículo 28 constitucional, es una decisión que atenta contra las bases esenciales de lo único que puede protegernos frente a actos arbitrarios de los poderes públicos, que es un marco de legalidad claro y vigente para todos.

    Por fortuna, la Comisión Federal de Competencia solicitó a la PGR, quien está facultada para hacerlo, que interpusiera una acción de inconstitucionalidad contra la ley tabasqueña por ir en contra de la Carta Magna, al bloquear la libre competencia y ampliar el margen de discrecionalidad de la autoridad en un proceso de contratación pública.

    El ya próximo Presidente Constitucional ha dicho, “no más licitaciones de obra pública a marrulleros profesionales”, bienvenido. Sin embargo, pretender que la forma de corregir la existencia de licitaciones amañadas o que ocultan un enriquecimiento ilícito, es eliminar el procedimiento y dar rienda suelta a las asignaciones directas y a eventuales abusos de autoridad, es poner a la ley al servicio de quien gobierna, por el solo hecho de tener mayoría.

    Otro ejemplo de imposición mayoritaria en contra de disposiciones legales es la reforma a la Ley Orgánica de la APF, para dar pie a los delegados federales que coordinarán e implementarán planes y programas, incluso en seguridad pública, que están a cargo de diversas dependencias en las entidades federativas. Al crear figuras paralelas a las autoridades locales electas, se lastiman los principios esenciales de nuestra Constitución y nuestro pacto federal.

    Querer combatir excesos del pasado mediante abusos a la legalidad es caer en el peor de los atropellos, porque nos despoja de la herramienta civilizatoria por excelencia que es la aplicación general de las normas para todos, lo cual nos da certeza respecto de a qué estamos expuestos y obligados. Usar la mayoría para avasallar a la legalidad y abrirle la puerta a la arbitrariedad de un gobierno, por mayoritario que sea, no sólo es antidemocrático, sino que implica un riesgo para la estabilidad política. ¿Qué tanto puede estirarse la liga de la legitimidad de origen, si la marca constante es el atropello a la legalidad?

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...a-la-legalidad
    (Edición de firma).

  9. #39

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    Los adioses: Peña

    Macario Schettino.

    Aunque los priistas siempre han considerado a Zedillo como un traidor, que permitió el triunfo de Fox en 2000, y con ello la primera derrota del partido en ese nivel, quien los entierra no es ese tecnócrata, llegado al poder de la mano de Carlos Salinas, a quien sí enfrentó. Quien termina con la vida del PRI es un político de toda la vida, proveniente del núcleo más tradicional del viejo régimen: Enrique Peña Nieto.

    Después de la elección de 2006, que dejó al PRI en los huesos, Peña Nieto tomó control de la siguiente sucesión. De entrada, organizó un grupo que la prensa calificó como la “marea roja”, que se fue a las entidades donde habría elecciones para asegurarse el triunfo para el PRI. Operadores electorales, con dinero en abundancia, ganaron en 2007 las elecciones en Michoacán, Campeche, Yucatán, Colima, Nuevo León y San Luis Potosí. Al año siguiente, en Chihuahua, Hidalgo, Quintana Roo, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz. Los gobernadores favorecidos por Peña se convirtieron en su apoyo rumbo a 2012, al interior del PRI. Varios de ellos también financiarían esa elección y aprovecharían para desfalcar a sus estados a un nivel no conocido antes. Hoy, unos pocos están sujetos a proceso.

    Pero Peña Nieto entendía que necesitaba, además del control del PRI, una presencia pública que no tenía. La obtuvo a través de la televisión. Ahora tal vez no se recuerde, pero sus promocionales en Televisa fueron más que abundantes. Al inicio de la campaña, la imagen era Angélica Rivera, actriz de telenovelas, que terminó casándose con Peña Nieto.
    La ventaja con la que llegó al proceso de designación de candidatos le permitió un triunfo holgado y después ganar la Presidencia, frente a un PAN que quedó lastimado por la actitud de Felipe Calderón, y a un López Obrador que entonces pocos querían.

    El arranque del gobierno de Peña Nieto fue muy interesante por la aparición del Pacto por México, una coalición política que permitió destrabar reformas estructurales que llevaban 15 años esperando. Contó para ello con las rupturas en PAN y PRD. En ambos partidos, la dirigencia buscaba separarse de sus hombres fuertes, Felipe Calderón y Andrés Manuel López Obrador, de forma que aceptaron unirse al Pacto. En términos legislativos, fue un éxito. En términos políticos, fue un grave error. Aunque parecía que esas rupturas debilitaban a los partidos de oposición, y con ello alimentaban el potencial éxito del PRI, lo que finalmente ocurrió es el debilitamiento del sistema de partidos, cuando este último regresó a su comportamiento tradicional: soberbia, corrupción, ineficacia.

    Sin un sistema de partidos funcionando correctamente, la ola populista global se hizo presente en México. López Obrador pudo sumar a sus 15 o 16 millones de votantes de siempre otro tanto igual, producto de la fractura del PAN, del enojo y de una última fuga del PRI.

    Peña Nieto no entrega un país moderno (como suponía lograr con el Pacto por México), ni con instituciones democráticas funcionando (como lo recibió). Peña Nieto entrega el fracaso del tercer intento de modernización de México. En ese sentido, y con todas las diferencias personales que usted identifique, termina en un grupo selecto en el que están

    Agustín de Iturbide y Porfirio Díaz, culpables del fracaso de los dos intentos previos de modernización. Aunque el primero haya logrado la independencia de México, y el segundo el periodo de estabilización y crecimiento más importante, su legado histórico no es ése: es el fracaso.

    Lo mismo ocurre con Peña Nieto, y más allá de su tragedia personal por ello, es un costo brutal para el país. Adiós, Enrique Peña Nieto.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...s-adioses-pena
    (Edición de firma).

  10. #40

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    Los temores de Andrés

    Por Raymundo Rivapalacio.

    A nada le teme más Andrés Manuel López Obrador que a un terremoto y a que no haya inversión extranjera. No lo dice ahora, sino que es una idea que ronda hace tiempo en su cabeza, y que siempre se ha ubicado en el contexto de él al frente de un gobierno. El próximo sábado así será y esas variables no escaparán de su mente. Sobre la primera no tiene control, y el temor se puede entender en lo que esto significa para cualquier gobernante, que tiene que parar o cancelar su programa de gobierno porque una situación de emergencia requiere mucho dinero para enfrentarla y estabilizarla, como lo pudo haber visto y estudiado con los sismos de 1985 en el gobierno de Miguel de la Madrid. Sobre la segunda sí tiene control, porque depende del mensaje que transmita y la confianza que genere entre los inversionistas. En esto, las cosas le han salido bastante mal.

    Un vistazo a la prensa de la Ciudad de México y el extranjero dan idea de lo que sus acciones y decisiones han generado. Este domingo publicó The Wall Street Journal en su edición que el presidente electo está espantando a los inversionistas extranjeros, que le habían dado el beneficio de la duda de que sería un líder moderado y pragmático hasta que comenzó a utilizar consultas públicas para que la gente decidiera proyectos de infraestructura, que propició la cancelación del nuevo aeropuerto internacional en Texcoco. El diario de mayor circulación en Estados Unidos agregó que varios gestores de fondos de mercados emergentes están reconsiderando sus inversiones en México o reduciendo su exposición.

    El Banco de México, reportaron los medios, informó que entre julio y septiembre registró salidas netas de capital por mil 886 millones de dólares, que contrastó fuertemente con la entrada de capitales que se dio entre enero y junio de este año. Analistas de Barclays y Goldman Sachs consultados por la prensa adjudicaron la salida de capitales a la incertidumbre por las guerras comerciales de Estados Unidos contra el mundo, y por cautela frente a López Obrador tras la cancelación del aeropuerto. Los expertos internacionales se quedaron cortos.

    Enrique Quintana, director de El Financiero, publicó este lunes que el índice de la Bolsa cerró el viernes con una caída de 18.4 por ciento con respecto a finales de agosto, cuando la transición terminó de ser tersa, con lo cual la pérdida de valor de las empresas fue el equivalente a 90 mil millones de dólares, que traducidos en pesos significaron 1.8 billones –casi una tercera parte del Presupuesto–, mientras que el dólar interbancario cerró en 20 pesos con 43 centavos. “¿Qué es lo que están viendo los mercados financieros que han cambiado radicalmente de comportamiento en un trimestre?”, preguntó Quintana, respondiendo inmediatamente: “Han visto señales de lo que puede ser el desempeño del nuevo gobierno, que no les han gustado y que generaron dudas”.

    “Creo que López Obrador ha mostrado sus verdaderos colores”, dijo Walter Molano, economista en jefe de BCP Securities, que tiene su cuartel general en Connecticut. “Ni siquiera ha asumido el cargo de presidente y está mostrando una verdadera vena autoritaria”. Parte de lo que ven es la utilización de consultas para validar proyectos prometidos en la campaña, como la cancelación de Texcoco con el apoyo de menos del 1 por ciento del padrón electoral, con un 70 por ciento de ese porcentaje que jamás ha viajado en avión. La segunda multiconsulta para aprobar 10 programas prioritarios del presidente electo fue un fracaso, que arrojó resultados de aprobación de más del 90 por ciento, que describió Ciro Gómez Leyva en su programa en Radio Fórmula este lunes como mediciones de régimen autoritario, que es el único sistema político donde se da ese tipo de resultados.

    Las acciones y decisiones de López Obrador están teniendo altos costos en materia de inversión extranjera. En octubre salieron de la Bolsa 113 millones de dólares, de los que aterrizaron 111 en el Bovespa brasileño, reportó Bloomberg. Paul McNamara, operador de bonos en mercados emergentes para la firma suiza GAM Holding, le dijo al Wall Street Journal que sus medidas los están afectando y están analizando reducir sus activos mexicanos. Alejandro Schtulmann, director de la firma de análisis de riesgos Empra, agregó que una compañía interesada en un proyecto de infraestructura energética de 100 millones de dólares, la aplazó.

    Hace dos semanas, tras escuchar a uno de los asesores económicos del equipo de López Obrador, cuatro empresas texanas aplazaron sus inversiones programadas en México. Empresarios mexicanos han decidido hacer lo mismo y tiendas de autoservicio optaron por parar su expansión. “López Obrador ya afectó el clima de inversión”, dijo un economista mexicano que conoce perfectamente al equipo económico del presidente electo, que maneja fondos de inversión en Nueva York. La “luna de miel” con los inversionistas, como lo describió el Wall Street Journal, no existe más.

    Los avisos son claros para López Obrador, que el próximo sábado asume la presidencia de la República y sus acciones y decisiones tendrán un efecto más elevado de lo que hasta ahora han sido. Su discurso será clave para tranquilizar a los mercados y evitar el principio de una crisis, siempre y cuando mantenga el miedo a la falta de inversión y no piense, como en la actualidad, que es el capital global, manejado por empresarios mexicanos y medios de comunicación, el que se opone a su proyecto de nación porque va a perder privilegios. La retórica electoral ya terminó. Se exige seriedad y responsabilidad, no ocurrencias, porque de lo que haga dependerá el futuro de 130 millones de mexicanos.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...ores-de-andres
    (Edición de firma).

  11. #41

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    Comentario....

    Excelente reseña financiera internacional del país; verdades advertidas, tristes peje-realidades: el país termina de hundirse; del sartén salta a la lumbre, por obra y gracia de 30millones de ignorantes semianalfabetas producidas en las fábricas del cnte-snte; parias sin valores. Exigirle al mesías seriedad y responsabilidad, no ocurrencias, es imposible; sería dejarlo sin dientes para que trague cecina; amlo nació para merolico ocurrente, vendedor de productos milagro mágicos; pejeprejidente con nula inteligencia y muchas mañas, sujeto peligroso que ha conseguido ser de “los de arriba” usando ocurrencias con las que engañó a 30 millones de idiotas, abundantes en país narcobananero. Lunes negro que confirma que chairos, de pejepobres pasarán a ser pejemiserables. Como se advirtió, las inversiones huyen; y con ellos, los empleos, aunado a más devaluaciones ¿qué más sigue?
    (Edición de firma).

  12. #42

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    Frontera ardiente

    Por Leonardo Kourchenko.

    Hace muchos años, tal vez décadas, en que no se registraban incidentes tan graves, tensos, violentos y de auténtica alerta en la frontera entre México y Estados Unidos.
    Los sucesos del pasado fin de semana, el grupo de la caravana migrante pretendiendo conseguir un ingreso forzoso al romper parte de la reja divisoria, recibir en respuesta balas de goma, gases lacrimógenos y frontal rechazo a su pretendido ingreso.

    En la última década los gobiernos de Barak Obama (2008-2016) y de Donald Trump (2017- a la fecha) son las dos administraciones estadounidenses que más mexicanos y centroamericanos han deportado en la historia. Sus mecanismos de detención, arresto, centro de registro y deportación exprés, han funcionado con extrema eficiencia. Con todo, el gobierno estadounidense sigue argumentando que entran muchos y además de ser ilegales, existe un componente criminal, hasta ahora, no comprobado.

    La actitud del gobierno de Trump ha rebasado todo criterio humanitario. Ha pretendido modificar la ley de Asilo Político, ha presionado a los demócratas en el Congreso para que declaren un estado de emergencia, y peor aún, les exige con base en estos hechos, la autorización de un presupuesto de 25 mil millones de dólares para construir el prometido muro fronterizo. Después de los resultados electorales del pasado 6 de noviembre, en que los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes, las posibilidades de Trump para obtener dicho presupuesto, a partir de enero del 2019, serán prácticamente imposibles, porque es justamente la Cámara Baja la que aprueba y otorga el presupuesto.

    Por ello la prisa, la urgencia, la Guardia Nacional y el ejército en la frontera, la retórica de “emergencia nacional” y de “seguridad nacional amenazada”. Llama la atención la aparición de estos líderes centroamericanos, extremadamente violentos, embozados, desafiantes de la Guardia Fronteriza y las fuerzas armadas estadounidenses, rotundos incluso, a la hora de rechazar el asilo mexicano ofrecido. Mucho se ha especulado si hay detrás una campaña orquestada por oficiales del Pentágono o de la CIA para construir el escenario de emergencia nacional y presionar al Congreso. Pero hasta ahora, no se han encontrado evidencias.

    Lo cierto es que los días se acortan, la crisis se eleva, y el nuevo gobierno mexicano ha dado más traspiés que aciertos. Primero la política hermana de los brazos abiertos; luego la descabellada oferta de Olga Sánchez Cordero, próxima secretaria de gobernación, de otorgar un millón de visas temporales de trabajo en México; hoy la necesidad de deportar a individuos violentos cuyo propósito es detonar un problema en la frontera, según las imágenes de San Ysidro en los últimos días.

    México enfrenta una crisis de dimensiones inimaginables, no sólo por las repetidas amenazas del señor Trump de “cerrar –toda– la frontera” en lo que se resuelve el problema, causando graves daños a la economía y al comercio. Sino especialmente por una grave crisis humanitaria de miles de migrantes desatendidos y demandantes, recorriendo territorio nacional y exigiendo transporte, alimentación y servicios.

    Enormes focos rojos y luces de alerta en Tijuana advierten un potencial estallido social frente a una frontera militarizada, donde en cualquier momento podría haber derramamiento de sangre. Y no hay responsables políticos del gobierno mexicano buscando soluciones y alternativas. Se habla del próximo canciller, Marcelo Ebrard, trabajando a marchas forzadas en Washington, ante la negativa brutal de Trump de aceptar cualquier cruce.

    La frontera arde y no se ven instrumentos creíbles para pacificar o tranquilizar a los migrantes centroamericanos. Como prioridad máxima debiera calificar el gobierno de López Obrador las caravanas –que suman ya cuatro y otras dos en proceso– para ser detenidas en la frontera con Guatemala y evitar primero que lleguen hasta el norte, reducir el problema y la tensión, pero además, controlar el crecimiento desmedido de futuros campamentos de migrantes en México.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...ntera-ardiente
    (Edición de firma).

  13. #43

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    ¿Cuántos ‘días negros’ esperan a los mercados financieros?

    Por Enrique Quintana.

    Ayer fue otro ‘día negro’ en los mercados financieros en México.

    El Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores cerró con una caída de 4.2 por ciento y ya acumula un desplome de 21 por ciento desde finales del mes agosto.

    A la pérdida de 90 mil millones de dólares que ayer le reseñé, súmele otros 4 mil 500 millones, perdidos en la sesión de este lunes.

    El tipo de cambio del peso frente al dólar también se disparó hasta niveles que no habíamos visto desde junio de este año, un par de semanas antes de las elecciones, y en las ventanillas bancarias ya estuvo cotizando cerca de los 21 pesos.

    Ante este panorama, por la tarde se convocó a una conferencia de prensa del futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzúa.

    En ella, el primer punto anunciado fue la nominación de Gerardo Esquivel para reemplazar a Roberto del Cueto, quien, por razones de salud, dejará este viernes su subgubernatura del Banco de México.

    De este modo, el Banxico tendrá dos nuevos integrantes en su Junta en 2019: Jonathan Heath y Esquivel.

    Los dos tienen las competencias profesionales necesarias para el cargo, pero su relación con el presidente electo y el gobierno es muy diferente.

    Heath es un economista independiente que no tiene adscripción partidista ni ha participado en campañas político-electorales. Esquivel es de los hombres más cercanos a AMLO.

    No creo que los mercados financieros reciban con el mismo entusiasmo a Esquivel, con el que recibieron a Heath.

    Insisto, no por competencias profesionales, sino por la independencia de uno frente a la relación cercana de Esquivel con quien será presidente constitucional desde el sábado.

    Ayer mismo se notó esa reacción. En conjunto, el mensaje de Urzúa logró bajar ligeramente el precio del dólar, que de 20.62 regresó a 20.55 pesos, pero la realidad es que el impacto fue leve, pues ya había subido casi 25 centavos previamente.

    En justicia, sin embargo, hay que señalar que, en la historia de las nominaciones a la Junta de Banxico, con frecuencia han existido cercanos al presidente en turno, sin que por ese hecho se pierda la autonomía.

    Lo diferente hoy es el contexto y el temor de que en el futuro haya discrepancias entre Banxico y el gobierno.

    Respecto a los otros temas abordados, los inversionistas ya tienen descontado el mensaje de Urzúa, quien ratificó la intención de conseguir un superávit primario aun un poco mayor que el originalmente previsto, y rechazó la propuesta del PT relativa a las Afore o a las reservas del Banxico.

    Lo crucial será el Paquete Económico que habrá de presentarse –según se dijo– poco antes del límite constitucional, quizás el viernes 14 de diciembre.

    La mayor parte de los análisis de las últimas semanas no tienen duda de la buena intención del próximo equipo hacendario, pero no están seguros de que pueda contener los impulsos que brotan en círculos políticos, en el Poder Legislativo o aun entre algunos integrantes del Ejecutivo.

    Por lo pronto, quizás ya no tengamos hoy un ‘martes negro’ (ojalá), pero las posibilidades de que haya inestabilidad en los siguientes días y semanas, seguirán vigentes.
    Dos fechas clave serán, este sábado, con los dos mensajes de AMLO, uno en San Lázaro por la mañana y otro por la tarde en el Zócalo. Y el 14 de diciembre, cuando tal vez se envíe el Paquete Económico.
    (Edición de firma).

  14. #44

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    Porfirio, nuestro duque de Otranto: un genio de la traición

    Por Pablo Hiriart.

    Esta semana Porfirio Muñoz Ledo entregará la banda presidencial a Andrés Manuel López Obrador, con lo que se restaura el presidencialismo absoluto en México.

    Sí, Porfirio, el que en septiembre 1997 declaró sepultado para siempre el presidencialismo, cuando el partido del presidente dejó de ser mayoría en el Congreso.

    Como José Fouché, que condenó a la guillotina a Luis XVI en nombre de la República, y veinticinco años después le entregó la corona a su hermano, Luis XVIII.

    El regicida que regresó al rey al Palacio de las Tullerías.

    Porfirio lo hará en San Lázaro. Es nuestro Fouché, el duque de Otranto.

    Diazordacista con Díaz Ordaz, lo defendió con encendido discurso después de la matanza de Tlatelolco. Luego pondría en letras de oro, en la Cámara de Diputados presidida por él, al Movimiento Estudiantil de 1968.

    Presidente del PRI en la campaña de José López Portillo, cuando éste era el único partido con candidato a la presidencia de la República.

    Años más tarde, en nombre de la democracia, juró acabar con el PRI porque el dedo del presidente Miguel de la Madrid apuntó a un candidato que no era el suyo.

    Fundó y presidió el Partido de la Revolución Democrática, al que renunció porque el candidato presidencial en 2000 fue Cuauhtémoc Cárdenas y no él.

    Dejó el PRD para irse al PARM, que lo hizo su candidato presidencial en ese año.

    Se fue del PRD como candidato presidencial de otro partido para quitarle votos a Cárdenas, sin el cual su carrera política se habría acabado cuando Gran Bretaña le negó el beneplácito para ser embajador en Londres.

    Y cuando vio que no tenía posibilidad alguna de ganar la presidencia, dejó tirado al PARM, lo hizo perder el registro: brincó al carro ganador de la candidatura de Vicente Fox.

    Foxista con Fox, se fue como su embajador ante la Unión Europea hasta que el entonces presidente comenzó su debacle.

    Porfirio lo abandonó, tiró la embajada y se vino al país como un enemigo acérrimo del guanajuatense.

    Ya de regreso en México, Porfirio buscó y encontró el regazo de Arturo Montiel, estrella ascendente del priismo, hasta que cayó en desgracia.

    Nunca tuvo una palabra pública de defensa o gratitud hacia el mexiquense que lo rescató del ostracismo.

    Después, a maquinar sediciones y fallidos derrocamientos contra el presidente, pues ya se había pasado al equipo de Andrés Manuel López Obrador.

    A él le impondrá el sábado la banda tricolor de los presidentes de México.

    Ése es Porfirio Muñoz Ledo. Un artista de la traición. Como José Fouché.

    Dice Stefan Zweig, en su biografía de Fouché, que “pocos habrán cavado más laboriosamente la tumba definitiva de la República que José Fouché, el de Nantes, el ex diputado de la Convención, el ex presidente del Club de los Jacobinos, el “mitralleur Lyon” (asesino a destajo, en nombre de la República, de sacerdotes, y destructor de iglesias en esa ciudad), el enemigo de los tiranos, antaño el más republicano de todos los republicanos”.

    Fouché fue sacerdote, y después los fusiló. Presidente del Club de los Jacobinos, y luego lo clausuró (con lo que, simbólicamente, puso fin a la Revolución Francesa, que inició).

    Aliado de Robespierre, al que llevó a la guillotina. Girondino, a los que traicionó. Termidorista, a los que traicionó. Abandonó a Barras, quien fue su salvador. Abandonó al Directorio, del que formó parte. Traicionó a la República, al Consulado, a Napoleón...

    Regresó al catolicismo cuando le convino.

    “El que un cuarto de siglo antes destrozaba con su propia mano los crucifijos de los altares, se arrodilla ahora, humillada la cabeza blanca, ante ‘los emblemas ridículos de la superstición’” (pág. 262, Editorial Época).

    Ese fue Fouché. Un genio de la traición. Como Muñoz Ledo.

    Sí, el que en el Palacio de San Lázaro, engolada la voz y estudiada la postura, declaró en 1997 el fin del presidencialismo, este sábado entregará, en el mismo Palacio, la banda que reinstaura en México el poder absoluto del presidente y su partido.

    Como Fouché en las Tullerías.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...de-la-traicion

    Comentarios...

    Porfirio es una historia de traiciones. Únicamente le ha sido fiel al alcohol. A ese no le puede fallar. Es su mejor aliado y siempre lo ha acompañado a dondequiera que vaya.

    Casi como de ensueño. Para que la foto donde salga Porfirio poniéndole la banda presidencial a AMLO se imprima se haga estampilla del juego de Lotería:

    EEEEL BORRACHO vs EEEL PUEEEEEBLO BUEEENOOOO !
    (Edición de firma).

  15. #45

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    Focos rojos

    Por Jaime Sánchez Susarrey.

    Faltan 4 días para la asunción de AMLO. La travesía ha sido larga. Inició en 2000 con la Jefatura del Distrito Federal, desde allí organizó su campaña por la Presidencia en 2006, y en 2012 se postuló de nuevo. A la tercera fue la vencida. Dieciocho años.

    Pero la historia no para allí. El camino del 1 de julio al 1 de diciembre ha sido accidentado. AMLO pasó del discurso conciliatorio y moderado –de la victoria– a la declaración de la supremacía de la soberanía nacional sobre los mercados.

    Al inicio, las negociaciones del TLC y el nombramiento de Jonathan Heath, como vicegobernador del Banco de México, parecían confirmar el talante pragmático del Presidente electo.

    Pero luego vino el cubetazo de agua fría: la cancelación del NAIM, contra toda lógica, y, lo más grave, el montaje de una consulta patito para justificar lo que ya estaba decidido.

    Peor aún. Lo que parecía un desvarío momentáneo ha sido reivindicado como un mecanismo legítimo de la toma de decisiones. Con el mismo método se votó el fin de semana pasado un listado de 10 opciones. Y ya se ha anunciado otra consulta para decidir si la justicia irá tras los expresidentes.

    No me voy a detener en los costos económicos de esas estrategias. Pero son y serán muy altos. Lo paradójico de esta historia es que AMLO se torpedea solo. El encarecimiento del dólar y la subida de las tasas de interés reducirán sustantivamente su margen presupuestal.

    Cada vez se hace más evidente que el Presidente electo no escucha ni a Carlos Urzúa ni Alfonso Romo. La reciente formación del consejo consultivo de hombres de negocios plantea una pregunta elemental: ellos oirán y sentirán el poder del Presidente, pero, ¿AMLO les prestará atención?

    De hecho, si se revisa el periodo de transición, y las múltiples posiciones que ha asumido López Obrador, se puede concluir que estamos ante una estrategia calculada.

    El mejor ejemplo, pero no el único, es el NAIM. Abrió una y otra vez la posibilidad de continuar con el proyecto. Pero fijó la consulta para el 28 de octubre, a escasos 30 días de su toma de posesión. Y entonces asestó el golpe con una votación amañada.

    La metamorfosis, si es que se puede usar ese término, no deja lugar a dudas. De ahí que se pueda afirmar que la toma de posesión inaugurará un nuevo estadio. AMLO ha estado gobernando durante los últimos meses, pero ahora tendrá todo el poder de la Presidencia.

    Sobra advertir que su estrategia busca barrer (sentar en el banquillo de los acusados) al neoliberalismo y levantar un entramado clientelar y de apoyo político. Perogrullada: la mayoría compuesta en el Congreso funcionará como una verdadera aplanadora.

    Es por eso que los tiempos se han acelerado y se van acelerar aún más. Las promesas de no tocar en tres años la reforma energética, y otras del mismo corte, han perdido sentido. La cuarta transformación empezará a toda máquina el 1 de diciembre.

    Ya se sabe que la economía y los mercados no perdonan. Pero si el Presidente se mantiene en sus trece, las dificultades económicas serán achacadas, como él mismo precisó, al Banco de México y a factores externos, es decir, los mercados.

    Para el ala moderada, Urzúa y Romo, esas son líneas rojas que no deben cruzarse porque los daños serán cuantiosos. Pero para el ala radical, será la declaratoria de independencia y el inició de un proceso de ‘reivindicación nacional’.

    Taibo, futuro director del FCE, lo sintetizó en una frase: apoyar con movilizaciones al gobierno revolucionario para enfrentar a los enemigos con expropiaciones a diestra y siniestra.

    La pregunta es si AMLO comparte o no esas posiciones. La apreciación de muchos, antes de la elección y después del discurso de la victoria era que no, pero a 4 días de su asunción las dudas son mucho más fuertes que las certezas.

    No deja de ser paradójico que, en el momento que el nuevo gobierno se apresta para dar la batalla por la soberanía nacional contra los mercados, Cuba apuesta abiertamente por la inversión extranjera.

    Última precisión. La espiral del caos y el enfrentamiento conduce a territorios ignotos. Si la economía se descompone y las restricciones presupuestales coaccionan y limitan al gobierno, buscará ‘soluciones’ en el fango del populismo y el estatismo. Verbigracia: López Portillo en 1982.

    http://www.latrinchera.org/foros/sho...NANCIERO/page2
    (Edición de firma).

  16. #46

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    Creo que es sencillo...

    Llegaron con mentiras y terrorismo light... frente a un gobierno deshuevado.

    La gente siempre recurre a lo que le funciona, aunque las circunstancias cambien... en especial la gente con poco seso.
    (Edición de firma).

  17. #47

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    Cartón animado, adiós a Peña...

    http://www.elfinanciero.com.mx/carto...ios-al-sexenio
    (Edición de firma).

  18. #48

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    ¿Adiós a la estabilidad?

    Por Macario Schettino.

    En esta semana nos hemos estado despidiendo de personas, organizaciones e instituciones que han terminado su tiempo público. Al hablar de instituciones, ayer, mencionamos de pasada el tema de la estabilidad macroeconómica, pero me parece que debemos dedicarle un poco más de tiempo.

    La abrumadora victoria de López Obrador y sus seguidores, en julio pasado, no deja como resultado un simple cambio de administración, que empezaría a tener impacto este fin de semana. La desaparición del sistema político de los pasados 25 o 30 años es lo que explica que desde septiembre hayamos entrado en una nueva etapa. Cuando el Congreso queda en manos de los nuevos grupos, el Presidente actual queda sin poder alguno, y ese espacio lo ocupa el electo, aunque jurídicamente no haya tenido sustento para ello.

    En consecuencia, los dichos de López Obrador adquieren la fuerza de políticas públicas. Insisto, no porque su papel actual lo permita ni por la simple ausencia de Peña Nieto, sino porque el desplome del viejo sistema obliga a ello. Es por eso que la afirmación de que se cancela la construcción del aeropuerto adquirió tanto peso. Estrictamente hablando, no ha ocurrido aún nada, pero es como si ya hubiera pasado. Por la misma razón, declaraciones de cualquier integrante de Morena, el PT o el PES toman una fuerza inusual. Es claro que un diputado de fila, en condiciones normales, no logra conseguir ni un párrafo en periódicos. Pero en este ambiente desinstitucionalizado, su declaración se va a ocho columnas.

    Es por eso que dichos acerca de Afores o reservas internacionales, de diputados normales, alcanzan la importancia de iniciativas sobre comisiones, impulsada por Monreal, que a su vez se equipara con la opinión de López Obrador acerca del aeropuerto. Y cuando uno suma tanta ocurrencia, no es sorpresa que tengamos un incremento importante en la incertidumbre. A inicios de septiembre, un dólar costaba 19.20 pesos y ahora está en 20.50; la bolsa de valores estaba en 50 mil puntos, ahora está en 40 mil; la tasa de interés del bono a 10 años estaba en 7.9, ahora está en 9.2%, por lo que el diferencial con la tasa equivalente de Estados Unidos ha pasado de 5 a 6.2%. En suma: el riesgo asociado a nuestro país se ha incrementado en 25% en los tres meses del nuevo régimen.

    En varias ocasiones, el secretario de Hacienda que tomará posesión en unas horas, Carlos Urzúa, ha intentado tranquilizar a los mercados. El martes llamó a conferencia de prensa, donde anunció que habrá un superávit primario mayor al originalmente planteado. Será ahora de 1% del PIB. Es una gran oferta, pero no más creíble, sino menos que la anterior. Será hasta ver el presupuesto que los inversionistas confirmen esa posibilidad.

    El otro anuncio fue que Hacienda tendrá un único jefe, porque el subsecretario Gerardo Esquivel será propuesto como subgobernador del Banco de México en sustitución de Roberto del Cueto. Hasta ese momento, la cadena de mando en la secretaría no era clara, al menos para los externos. Esquivel no es sólo un economista, es también líder de un grupo político relevante, de jóvenes con vocación de poder y devaneos intelectuales, que tiene presencia en varias secretarías federales y en el gobierno de la Ciudad de México, y por eso su nombramiento previo anunciaba una secretaría bicéfala. Esto sí puede ser una buena señal.

    En cualquier caso, la estabilidad que ha caracterizado a México en lo que va del siglo, y que lo ha hecho atractivo en comparación con los demás mercados emergentes, tiene un signo de duda en estos momentos. El presupuesto será determinante para lo que siga. Y lo que sigue es que se cumpla.
    (Edición de firma).

  19. #49

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    Taibo no debe ser director del FCE

    Por Pablo Hiriart.

    El intento del excomunista Pablo Gómez por someter a la oposición en la Cámara de Diputados a que apruebe “sin cambiar una coma” las reformas constitucionales de Morena y negarse a dialogar con las minorías…

    La foto que difundió ayer el presidente López Obrador con el cantante comunista Silvio Rodríguez en su finca de Palenque, tres días antes de tomar posesión del cargo…

    El insulto procaz de Paco Ignacio Taibo II a sus críticos, con una de las groserías más llenas de odio contra los que piensan diferente…

    La inminente llegada de Nicolás Maduro –a quien no invitan a ninguna parte, por dictador–, “bienvenido” a tierras mexicanas para atestiguar el cambio de régimen en nuestro país…

    Son señales demasiado evidentes de lo que se viene, si todo lo anterior no es producto de la casualidad.

    Por salud mental y en un acto de buena fe, pensemos que se trata de una infortunada coincidencia y es preciso dar aún el beneficio de la duda.

    Aunque lo dicho por Taibo amerita que el presidente López Obrador revoque su decisión de nombrarlo director del Fondo de Cultura Económica.

    “Sea como sea, se las metimos doblada, camaradas”, dijo Taibo en Guadalajara ante el hecho de que si el Congreso se tarda en aprobar las reformas a la Ley Federal de Entidades Paraestatales, que permitirían hacerlo director del FCE, lo nombrarían encargado de despacho.

    Así se expresan los nuevos gobernantes de las minorías políticas: “se las metimos doblada, camaradas”.

    El “camaradas” tiene su importancia, pues así se llaman los comunistas entre sí.

    Para eso lucharon por el respeto a las minorías, que la democracia mexicana –con todo y sus imperfecciones–, les dio.

    Se trataba de llegar a ser mayoría y avasallar a los que piensan diferente.

    O peor aún: para “metérselas doblada”.

    Qué tristeza que un personaje así, con esa idea del tratamiento a las diferencias entre las personas, tenga la confianza del presidente López Obrador para hacerse cargo del Fondo de Cultura (sic) Económica.

    Si López Obrador lo hace titular de esa empresa cultural del Estado, estará avalando lo que piensa y dice Paco Ignacio Taibo II de la oposición.

    En la Cámara de Diputados, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, el excomunista Pablo Gómez, se negó a discutir modificaciones a tres artículos de la Carta Magna para quitar el fuero a los servidores públicos, incluido el presidente, aunque había consenso en aprobar el espíritu de la iniciativa de Morena y que el jefe del Estado pueda ser juzgado por delitos comunes.

    No importa quién tiene razón, pues lo obvio es discutirlo en comisiones, modificar lo que haya que modificar, y vamos hacia adelante.

    No, para Gómez y Morena no se trataba de eso, sino de imponer la redacción exacta de la iniciativa sin cambiar una coma. Aplastar a la disidencia sin escucharla ni atender sus sugerencias.

    Ese es el comportamiento de las dictaduras: avasallar a las minorías, mandar a sus líderes a la cárcel o “metérselas doblaba”.

    Afortunadamente la oposición se unió y frenó –por ahora–, no el proyecto como tal, sino una parte y, con ello, “la arrogancia” de Morena y de Pablo Gómez, como expusieron los líderes del PAN, Juan Carlos Romero Hicks, René Juárez del PRI y Tonatiuh Bravo de Movimiento Ciudadano.

    Mientras eso sucede en el Congreso, mañana debe llegar a México Nicolás Maduro, un dictador que no tenía por qué ser invitado a la toma de posesión de Andrés Manuel López Obrador.

    Venezuela no representa una frontera estratégica con nosotros, como Cuba.

    Se invitó a un criminal que mete a la cárcel y tortura a líderes de la oposición, aunque sean gobernadores o legisladores.
    Aplastó la democracia.

    Anuló el Parlamento para imponer su voluntad a través de una Asamblea Constituyente, elegida de la misma forma antidemocrática y absurda como las consultas populares recientemente inauguradas en México.

    Y a tres días de tomar posesión, el presidente López Obrador lleva a su finca de Palenque y se retrata con Silvio Rodríguez, un comunista que aplaude cuando en su país y en Venezuela se ha aplastado a la disidencia, se persigue al diferente y se castiga a la crítica.

    Silvio pidió pena de muerte para su mejor amigo en la juventud, por pensar diferente, el poeta Raúl Rivero.

    Esperemos que todas estas señales de afecto por el totalitarismo sean infeliz coincidencia.

    Aunque para creerlo, Paco Ignacio Taibo no debería ser director del Fondo de Cultura Económica.
    (Edición de firma).

  20. #50

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    Gabinete de pesadilla

    Por Raymundo Rivapalacio.

    Nadie puede decir que la mayoría del futuro gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador es inexperto, aunque no para las tareas que tendrán enfrente. La futura secretaria de Gobernación, exministra de la Suprema Corte. El próximo titular de Hacienda, académico estimado y funcionario por tres años de un gobierno local. Tres políticos estarán a cargo de la Seguridad, Energía y de la Comisión Federal de Electricidad, además de un ingeniero agrónomo no titulado en Pemex. Operadores políticos de Tabasco y el Estado de México ocuparán subsecretarías, y en un octogenario se recargan los proyectos de punta para el desarrollo. Este no es el dream team que han visto en el mundo en otros gabinetes mexicanos. Se perfila más bien como un nightmare team, un equipo de pesadilla, que comienza sus funciones este sábado.

    La inexperiencia tiene sus curvas de aprendizaje, algunas muy pronunciadas. En el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, la curva de aprendizaje de Luis Videgaray en Hacienda deshidrató la economía, y la de Miguel Ángel Osorio Chong, en Gobernación, fue tan larga que lo hundió como candidato presidencial y llenó de sangre el país. Felipe Calderón escogió gente más experimentada, pero compitió y peleó durante una buena parte del sexenio. Vicente Fox quedó atrapado en las veleidades y ambiciones de su equipo más cercano. Incluso Ernesto Zedillo, que tenía un gabinete nombre por nombre superior a los que vinieron después, tuvo que hacer ajustes antes de cumplir un mes en la presidencia para rescatar al país de una crisis económica.

    Todos estos gabinetes han tenido problemas serios casi desde el inicio de la administración en la que trabajaban, pero ninguno había generado tanto conflicto como el de López Obrador. Ha habido choques públicos como los del próximo secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, con la futura secretaria de Energía, Rocío Nahle, porque esta no entiende cómo funcionan los mercados y ha hecho algunas declaraciones que aterrorizaron a inversionistas. Fueron los mercados famosos, de los que el equipo de López Obrador se queja que “no los entienden”, los que cambiaron la percepción global del gobierno que viene. Todavía no inician sus funciones formales y ya muestran los síntomas del paradigma de la Rana, donde no se dan cuenta de que el entorno está cambiando negativamente en forma acelerada hasta que, cuando reparan en ello, es demasiado tarde y ya se cosieron.

    Los choques de Urzúa para que el resto del futuro gabinete económico no diga sandeces que producen temores e incertidumbres, son menos violentos de los que se viven en el gabinete de seguridad. Pero el propio Urzúa admite en privado que no sabe cómo hablar a los mercados. No es lo mismo conocer el predial y el agua, que manejar con pulso de cirujano las finanzas públicas de una nación.

    Alfonso Durazo, próximo titular de Seguridad, se quedó con los instrumentos de coerción de la Secretaría de Gobernación que encabezará Olga Sánchez Cordero, aunque después perdió el eje de su fortaleza porque la Policía Federal no tomará órdenes de él, sino de las Fuerzas Armadas, y la Agencia de Inteligencia Nacional, que sustituye al Cisen, quedará en manos del general retirado Audomaro Martínez, que no acordará con él, sino con López Obrador.

    El próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, sólo tiene la protección del presidente electo, pues la mayoría del gabinete considera que es incompetente. No por falta de inteligencia, sino porque sus conocimientos huelen a naftalina. Su cruzada contra el aeropuerto en Texcoco fue el punto de quiebre de la confianza de los inversionistas, y cuando dijo que construirían un aeropuerto alterno en una zona donde no hay proyectos de ningún tipo, aniquilando una obra con más de 30 por ciento terminada, sentido común fue lo menos que le reconocieron. Entre quienes ven temas presupuestales del equipo de López Obrador, hubo quien afirmó: “Jiménez Espriú nos borró el bono de arranque de sexenio y elevó la deuda por las tasas a mediano y largo plazo”. Traducido al castellano, su lucha contra Texcoco le quitó recursos al proyecto de López Obrador.

    En parte por él y en otra buena parte por López Obrador se han ido del país más de 5 mil millones de dólares, y hay fiebre en varias capitales del país por vender propiedades para cambiar a dólares. En los últimos tres meses se han ido de la Bolsa 113 millones y aparecido en Brasil, que detonó el análisis donde ven a López Obrador más como un riesgo que a Jair Bolsonaro, el próximo presidente brasileño de extrema derecha.

    El desconocimiento de cómo opera el mundo y cómo funciona la información, provocó que este fin de semana Sánchez Cordero se metiera en otro problema. Admitió que el gobierno entrante estaba negociando un acuerdo con el gobierno de Donald Trump en materia migratoria, lo que significa, de concretarse, que por primera vez México se pliega a una política migratoria de Estados Unidos. Un gobierno tan lleno de nacionalismo, quedó en entreguista por esa falta de conocimiento general. El conflicto entre Trump y López Obrador ya viene en camino.

    El gran problema que tiene enfrente López Obrador es que está a cuatro días de ser gobierno. Entonces, si como equipo de transición han causado tantos estragos por sus limitaciones e incompetencias, cabe preguntarse qué es lo que podrá suceder una vez que sus acciones tengan consecuencias concretas y duraderas sobre el rumbo del país. Acelerar la marcha en la transición se pensaba ayudaría a concretar esa curva de aprendizaje sin daños mayores. No fue así. Todavía no aprenden y tampoco se ve que lo harán, cuando menos, en el corto plazo.
    (Edición de firma).

  21. #51

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    Razones para no estar pesimistas

    Por Enrique Quintana.

    Algunos círculos financieros y empresariales parecieran estar de luto. Piensan que el sábado comenzará un desastre nacional.

    Siento diferir. Creo que sí, tendremos problemas y habrá enormes retos, pero al final de cuentas, el país va a ser mejor en el futuro.

    Antes de que empiecen las mentadas, permítame explicarle algunas de las razones por las que pienso que debemos estar optimistas.

    1.-Habrá mensajes orientados a la estabilidad y certidumbre económicas el próximo sábado.

    En los discursos con motivo de la inauguración de su mandato, AMLO habrá de reiterar que su gobierno tendrá un compromiso con la preservación de la estabilidad económica y con la creación de condiciones favorables para la inversión. Los dichos no disiparán los temores que se han presentado, pero harán explícito el compromiso de quien ya será presidente constitucional.

    2.-El Paquete Económico para 2019 no contendrá elementos que generen nuevos trastornos.

    De acuerdo con los adelantos que se han dado respecto a las variables económicas que se incluirán en el Paquete del próximo año, las estimaciones de ingresos, así como de gastos, serán hechas sobre supuestos razonables y serán compatibles con una trayectoria que impida un crecimiento de la deuda pública como proporción del PIB.

    Me parece que el mensaje implícito en el Paquete va a generar confianza entre quienes invierten en el país.

    3.-La sociedad mexicana tiene la capacidad para reaccionar ante los riesgos de que haya políticas públicas que puedan causar problemas mayores.

    Hay quien piensa que las mayorías que tienen Morena y sus aliados van a conducir a que se tomen decisiones que pongan en riesgo incluso el orden constitucional que hay en México. Antes de que llegue AMLO ya hay quien habla de reelección. A mi parecer exageran.

    Las comparaciones con Venezuela ignoran que la densidad de la sociedad civil en México es suficientemente grande como para impedir que surja una dictadura disfrazada.
    Entiendo que muchos tenemos diferencias con diversas políticas que habrá de realizar el nuevo gobierno. Pues habrá que debatir y deliberar, y de ser el caso, hacerle frente a las amenazas a las libertades que puedan surgir del gobierno o de formaciones políticas.

    4.-Pese a lo que se diga, los mercados financieros imponen a un país como México claros márgenes de maniobra que no podrán rebasarse.

    Ningún gobierno, de ninguna corriente, tiene el afán explícito de suicidarse. Si percibe que las decisiones que se están tomando conducen a la crisis económica y financiera, van a frenar. Con el perdón de otras naciones de América Latina, las interacciones internacionales del país y la complejidad que tiene México, hacen casi imposible que pueda ignorarse impunemente a los mercados. Nuestro país no puede ser como Bolivia ni como Venezuela… incluso ni como Argentina.

    5.-Las sacudidas sociales son sanas para un país.

    En el año 2000, muchos pensaron que habría una crisis sistémica. Se rompían décadas de unipartidismo en el gobierno. A pesar de que uno de los iconos de ese sistema, Fidel Velázquez, dijo una vez, que habían llegado por las armas y sólo por las armas habrían de quitarlos, la democracia venció. La sociedad se sacudió y el cambio fue pacífico.

    Finalmente, ser optimistas tiene que ver con la confianza en nosotros mismos.

    ¿La tendremos?
    (Edición de firma).

  22. #52

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    Comentarios...

    Yo.
    A veces uno se levanta por la mañana y ve el Sol brillar y piensa "este será un gran día, todo se ve tan bonito". Pero la realidad en general, sigue siendo más o menos la misma. Ya lo dijo en una entrevista hace poco Jorge Castañeda Gutman: "Ya sabemos lo que va a decir el Peje el sábado: 'Amor para todos, prosperidad, y seriedad' y luego están sus acciones que han generado tanta tristeza y zozobra. Así se la va a pasar, y es de hecho, una táctica que afinaron Chavistas y Cubanos en Venezuela. Yo por eso NI SIQUIERA ESCUCHO lo que dice el Peje... yo solo sigo sus acciones y sus consecuencias. Se los dejo, para que lo reflexionen.
    (Edición de firma).

  23. #53

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    Otro comentario...

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    (Edición de firma).

  24. #54

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    Extraordinario comentario...

    AMLO no tiene credibilidad, su discurso siempre ha estado lleno de mentiras y falacias, su visión de país está en el pasado, su gabinete adolece de lo mismo, piensan que el pasado fue mejor y no admiten que el mundo cambió, siguen viviendo en los 70s, hablan de transformar y quieren regresar a lo que para ellos en su juventud era lo "ideal": economías y fronteras cerradas, no necesitamos al mundo ¿aeropuerto de primer mundo, para qué?. Para AMLO el tiempo se detuvo, el sigue siendo joven como su propia caricatura publicitaria, para él siguen existiendo 3 bloques, el capitalista, el socialista y el tercer mundo, para él sigue existiendo la URSS y el muro de Berlín no ha caído. AMLO ama a su Mexico de juventud, lo añora, para él, el sistema neoliberal lo hundió en el fondo, su deber patriótico es regresarlo a lo que era, un país líder: líder del tercer mundo.

    Cuando envejecemos siempre pensamos que todo tiempo pasado fue mejor, AMLO nos llevara en efecto, a ser mejores, a su pasado ideal. AMLO y sus compañeros de generación han recuperado lo que consideran que les pertenece, su país de juventud, en el atardecer de sus vidas... y ya se acerca la noche.
    (Edición de firma).

  25. #55

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    Serenos, Morenos

    Jorge Berry.

    La próxima vez que tenga el privilegio de publicar una colaboración en El Financiero, el presidente constitucional de México será Andrés Manuel López Obrador. Si bien estos larguísimos meses de transición han sido accidentados, y las acciones tomadas por el hasta hoy presidente electo han tenido consecuencias, a partir del sábado toda la responsabilidad y el peso de la conducción del país será suya.

    Una de las características extrañas de estos meses, fue la claudicación total y completa del gobierno en funciones. El presidente Enrique Peña Nieto de plano se bajó del barco. Hay quien especula que esta especie de abandono de sus responsabilidades presidenciales es producto de un “pacto de impunidad” al que llegó con el nuevo gobierno, pero eso difícilmente podrá comprobarse; parece más producto del desgaste que sufrió una administración marcada por la corrupción y, en muchas áreas, notoria ineficiencia e incapacidad.

    Resalta en ese sentido la actuación de la Secretaría de Relaciones Exteriores, sobre todo a partir de la llegada de Luis Videgaray al puesto. Videgaray ocupaba, en 2016, la Secretaría de Hacienda, pero su influencia sobre el presidente Peña iba mucho más allá de ser el responsable de los caudales de la nación. Fue él quien convenció a Peña de recibir en Los Pinos, con todos los honores, al entonces candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos Donald Trump -el mismo que acusó a los mexicanos de ser delincuentes y violadores en su primer discurso de campaña; el mismo que había propuesto la construcción del muro; el mismo que llamó a los migrantes latinoamericanos “insectos”-. La descabellada invitación provocó no solo la indignación de buena parte de los mexicanos, sino también la ira del Partido Demócrata, cuya candidata, Hillary Clinton, interpretó el evento como una clara preferencia del gobierno de México por Trump, y una cuestionable intervención en el proceso electoral de su país. Hay que recordar que, a esas alturas de la campaña, Hillary era claramente favorita, y las consecuencias para México de su victoria podrían haber sido graves. Ante esa presión, Videgaray renunció al gabinete, tratando de asumir los costos políticos de una muy mala decisión.

    Meses después, increíblemente, el presidente Peña decidió revivir a Videgaray, nombrándolo secretario de Relaciones Exteriores. Eran los días más difíciles de la renegociación del TLCAN, Trump ya era presidente, y Peña calculó que la relación personal que Videgaray había logrado con Jared Kushner, el yerno presidencial, podría ayudar. El propio Videgaray, al tomar posesión del cargo, dijo que llegaba a “aprender”, lo que ya era claro, porque demostró con la visita de Trump su absoluta ignorancia diplomática.

    Observando la dinámica política en la administración Trump, no parece probable que Kushner haya tenido mayor influencia en el arreglo al que se llegó en principio con Estados Unidos y Canadá. El área de competencia del yerno es otra, y sus preocupaciones también. Kushner es de los que parece vulnerable en las investigaciones del fiscal especial Robert Mueller, y podría ser blanco del Departamento de Justicia por diversos delitos financieros y por usar su influencia como funcionario para obtener beneficios personales.

    En este escenario, y como último acto de una administración fallida, de nuevo Videgaray ejerce influencia, y convence a Peña de otorgar el Águila Azteca, la máxima condecoración mexicana a un extranjero, a Jared Kushner. Videgaray se convierte así en el Córdova Montoya de este gobierno: lo mismo, pero, como dijera el Dr. Simi, más barato.

    Más allá de la comprensible indignación que la absurda decisión ha causado en México, quedan las consecuencias con las que tendrá que lidiar el próximo titular de la SRE, Marcelo Ebrard. No es buena señal alinear al gobierno mexicano tan cerca de Trump. De por sí, abundan los señalamientos de las tendencias populistas de ambos mandatarios. Y esto llega en un momento de debilidad de Trump, quien recibió un durísimo golpe en las urnas el pasado 6 de noviembre. Los próximos dos años en Estados Unidos serán muy desgastantes para Trump, quien enfrentará una Cámara de Representantes en manos de la oposición, más múltiples problemas legales que lo aquejan. No es seguro siquiera que se postule para una reelección, y menos que la gane, dados los resultados recientes.

    Ojalá que el próximo presidente y Marcelo Ebrard entiendan que la postura inteligente para México es mantener la distancia con Trump, y no permitir que vuelva a usar a nuestro país como arma política. No será fácil, dado que hay multitud de temas comunes entre los dos países, pero no hay que perder de vista que en dos años podría haber una nueva administración en Estados Unidos con la que habría que trabajar. Como dice AMLO, serenos, morenos.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...erenos-morenos
    (Edición de firma).

  26. #56

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    Ronda el desempleo y salarios bajos

    Alberto Tovar.

    Me hubiese gustado un título menos desalentador, pero todo apunta a que será en el corto plazo un golpe a un sinnúmero de familias mexicanas. De ser el caso, es imprescindible prepararse lo antes posible para atenuar el efecto en el patrimonio.

    Por lo pronto, el nuevo gobierno dejó en claro la reducción de plazas e ingresos para los burócratas, además de los desplazamientos hacia diferentes partes de la República por la intención de descentralizar dependencias federales. Están también los 40 mil trabajadores del NAIM afectados por la cancelación de la obra. Mientras tanto, la inversión privada sigue cautelosa hasta saber cómo pintan las disposiciones de López Obrador.

    Como lo he comentado, estamos todavía lejos de una recesión y más bien nos enfrentamos con un dinamismo pobre en el sector productivo. No existen indicios de una desocupación generalizada, y es factible la movilidad de la fuerza de trabajo hacia áreas en donde sea requerida.

    Cada caso es especial, pero te invito a una reflexión sobre cuáles podrían ser las acciones a realizar bajo una perspectiva de perder la fuente de ingresos.

    1.- De entrada, bajarle a los gastos en un época en donde es usual la salida de dinero. Es importante sensibilizar a la familia para convertirla en aliada y que comprenda.

    2.- Es fundamental hacer un recuento del patrimonio y determinar el tiempo disponible para encontrar trabajo sin percibir un salario.

    3.- Si la liquidez será un problema, analiza vender algún activo con el fin de no hacerlo en apuros; el riesgo es rematarlos a menor valor por las prisas.

    4.- Convendría empezar a sondear el mercado laboral antes de ser despedido, porque se tiene una posición de fortaleza en la negociación. En el mejor de los casos podrías cambiar de actividad y evitar resentir el ajuste.

    5.- Es frecuente querer aprovechar las circunstancias para establecer un negocio y, de hecho, muchos éxitos empresariales han nacido de la adversidad; sólo ten cuidado con las finanzas; estarías apostando tu patrimonio familiar. La recomendación sería elaborar un buen plan y ser muy realista en cuanto a la expectativa de flujo de efectivo, porque habrá de mantenerse los requerimientos de la compañía y al mismo tiempo los de la casa.

    Una ultima reflexión es que debemos conservar una actitud propositiva, pues salir de la zona de confort puede conducir a niveles mayores de superación.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...salarios-bajos
    (Edición de firma).

  27. #57

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    “Sálvese quien pueda”

    Por Eduardo Sojo.

    En este artículo se describe uno de los cuatro escenarios sobre el siguiente sexenio que comente en un artículo anterior. Los escenarios, como ha señalado Richard Wells, presentan realidades potenciales, cuestionan zonas de confort y abren la mente a posibilidades divergentes. En este caso contribuyen a organizar nuestros pensamientos y contrastar políticas públicas.

    El título de este escenario está basado en un escenario desarrollado por el propio Wells de Lexington Group en el que describe una situación en la cual hay un colapso del comercio global, sólo que en este caso se combina con un mal manejo de la economía por parte del gobierno del presidente López Obrador.

    Para describir el escenario de manera más clara me situó a finales del 2024, las elecciones pasaron y para muchos el resultado se explica por la recesión en la que cayó la economía con una caída en la producción y en el empleo similar a la de 2008-2009, pero con peores consecuencias.

    Se veía desde el primer período del presidente Trump que el escenario para el comercio mundial no era el mejor. Las diferencias con Canadá y México para firmar la nueva versión del TLCAN, la guerra comercial que inició en 2018 con China y la imposición de aranceles por motivos “de seguridad nacional” lo anticipaban, pero el colapso en el comercio se extendió más allá de los Estados Unidos; la escalada proteccionista se empezó a generalizar en los países desarrollados afectando de manera severa a las naciones que habían apostado por la apertura al comercio y la inversión como México.

    Además de Argentina, Venezuela y Turquía, otras economías entraron en problemas, entre ellas Paquistán, Brasil, India y Sudáfrica. China disminuyó severamente su crecimiento económico.

    El mal escenario escenario internacional se combinó con la desconfianza de los mercados en el gobierno del presidente López Obrador, quien decidió sacar del baúl de los recuerdos las herramientas del pasado; todo inició en el segundo año de gobierno cuando empezó a crecer la deuda pública para cumplir con las múltiples propuestas que se habían quedado truncas, sostener a PEMEX y CFE que estaban en dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras y apoyar a gobiernos locales y universidades en problemas para cumplir con sus responsabilidades esenciales.

    Al mal manejo de las finanzas públicas se añadieron políticas económicas del pasado: restricciones no arancelarias al comercio exterior como estrategia para substituir importaciones, control de precios en productos básicos, control de cambios y restricciones a la salida de capitales, además se pasó una legislación que obligaba a los bancos a prestar recursos a tasas accesibles. Aunque nunca se hizo, también se amenazo con expropiar a empresas proveedoras de servicios básicos e imponer un impuesto a las herencias.

    La desconfianza de los mercados se tradujo en salida de capitales y elevadas tasas de interés, que combinadas con el proteccionismo en los mercados internacionales y la disminución de los flujos de inversión extranjera, condujeron a una recesión de la economía.

    La tormenta perfecta se acabó de integrar con los efectos del cambio climático que se manifestaron en condiciones extremas y cambiantes, períodos de sequía severa combinados con lluvias torrenciales, que afectaron sensiblemente la producción agropecuaria y demandaron recursos fiscales crecientes para atender las emergencias. México volvió a registrar un número de huelgas que hace mucho tiempo no se veían.

    Otros indicadores económicos también reflejaron la recesión en la que estaba inmersa la economía, la relación inversión pública a PIB, ya de por sí baja, llegó a mínimos históricos, la recuperación del salario mínimo no se reflejó en el salario promedio, que perdió poder adquisitivo, los asegurados ante el IMSS comenzaron a registrar caídas en un momento en el que la incorporación masiva de jóvenes al mercado de trabajo aumentó, lo que provocó que la informalidad creciera.

    El tipo de cambio superó los 30 pesos por dólar y México se vio obligado a instrumentar un programa severo de ajuste con el FMI con las consecuencias normales de este tipo de ajuste: caída en la actividad económica, incremento en los niveles de pobreza y un elevado nivel de enojo social. El sexenio no termina nada bien
    (Edición de firma).

  28. #58

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    Nuevo gobierno entre contradicciones y engaños

    Por Mariano Ruiz.

    Las acciones, declaraciones y anuncios del gobierno entrante durante la transición, y de la legislatura ya en funciones, han sumado un cúmulo de contradicciones, engaños y hasta francas mentiras. Si bien suele ser una característica de los políticos operar con verdades a medias para defender sus propuestas y políticas, siempre dando la cara amable de sus planteamientos y ocultando los costos para convencer a electores o gobernados, estos últimos cinco meses han sido una comedia de errores y horrores.

    Las contradicciones. Si bien desde la campaña abundaron declaraciones sobre temas específicos en las que entre el equipo de AMLO se enmendaban la plana, incluyendo al mismo candidato, en la transición las acciones anunciadas han sido contradicciones de fondo. Por un lado se pregona que será un “gobierno austero”, se aprueba una ley para reducir sueldos de la administración pública federal y se plantea una disminución de la “alta burocracia” en 70%; por otro, en una decisión sin fundamento de ningún tipo, se dilapidarán más de $120 mil millones de pesos directos con la cancelación del aeropuerto en Texcoco, sin contar el mayor costo de la deuda pública por el aumento de tasas de interés y tipo de cambio. Se plantea como una prioridad el combate a la corrupción, pero se impulsa por debajo del agua una ley estatal en Tabasco para realizar asignaciones directas, en vez de licitaciones públicas, para construir la nueva refinería. Se propuso regresar a soldados y marinos a los cuarteles, y ahora se proponen cambios constitucionales para crear una guardia nacional militarizada. Se habla de respeto irrestricto al Estado de derecho y la par se modifican a modo las leyes (orgánica de la administración pública, la “Taibo II”, etc.); además, se anuncian proyectos que previsiblemente se echarán a andar los primeros días de diciembre sin que cumplan con la normatividad mínima vigente. Y lo que se sume.

    Los engaños. La lista es larga empezando con la farsa de las consultas, que hacen recordar las votaciones a mano alzada en los mítines de AMLO y porcentajes de votación de la era priísta; la supuesta existencia de estudios y consultas para avalar la viabilidad de los proyectos (aeropuerto en Santa Lucía —con las mentiras de Jiménez Espriú—, tren Maya, refinería en Tabasco, etc.); las declaraciones de que “los inversionistas tendrán buenos rendimientos” y certidumbre, cuando sólo hay que ver el comportamiento de la bolsa y del tipo de cambio en las últimas semanas y lo que falta en materia de tasas de interés, pero eso sí “no habrá expropiaciones”; el “censo del bienestar”, que será la base para distribuir los apoyos de los programas sociales, y que será un padrón ad hoc para los fines políticos de Morena, que también trae al presente una frase célebre del presidente electo: “el INEGI está mal, yo tengo mis números”; y el supuesto respeto a los órganos autónomos y a los gobiernos locales, cuando se presiona a los reguladores del sector energía y se crean los “super-delegados” en los estados. En este tema también la lista es larga.

    Hasta ahora quedan claras varias cosas. Se soslayan, o peor aún, se ignoran los costos de las acciones o medidas por realizar y los efectos que generan esas contradicciones y engaños. Además, no parece haber coordinación entre el Ejecutivo entrante y el Legislativo en funciones, o bien, se está usando al Congreso para probar las reacciones (totalmente previsibles) frente a varias iniciativas “transformadoras” como las comisiones bancarias, las Afores o la del agua.

    Más que el discurso de toma de posesión de AMLO el 1º de diciembre y la presentación del Presupuesto 2019 (el papel todo lo aguanta), a los que a nivel mediático se les ha dado un enorme importancia, las primeras acciones de gobierno y el ejercicio del presupuesto serán claves para precisar el futuro económico y político del país. Hasta ahora, hay grandes dudas y se acentúa la incertidumbre.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...ones-y-enganos
    (Edición de firma).

  29. #59

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    Fin de Peña, inicio de AMLO

    Por Enrique Cárdenas.

    Estas son las últimas horas de Peña Nieto como presidente de la República. ¿Cómo lo recordará la historia, y en particular la historia económica? No cabe duda que inició su sexenio con fuerza al lograr lo que hasta entonces era inimaginable. Un acuerdo político para llevar a cabo un buen número de reformas y cambios que desde hacía años habían sido bloqueados por una fuerza política u otra. El Pacto por México, que firmó al día siguiente de tomar posesión con la aprobación del PAN, PRI y PRD, al que luego se sumó el Verde, guio, en buena medida, su política pública y su gobierno, al menos en lo formal. Lucía prometedor. Era una lucha contra los poderes fácticos más importantes, como en las telecomunicaciones. A lo largo del sexenio se llevó a cabo la reforma fiscal (que disminuyó nuestra dependencia de los ingresos petroleros y aumentó la carga fiscal), la reforma energética, la educativa, se le dieron atribuciones a la Cofece que la hicieron más efectiva en promover la competencia, se hizo una ley de responsabilidad hacendaria para los estados, se construyó infraestructura carretera y portuaria, se inició la construcción del tren rápido a Toluca y el nuevo aeropuerto de Texcoco. También se modificó la Constitución para establecer el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) y una fiscalía autónoma, entre muchas otras acciones.

    Pero esas políticas positivas, algunas de las cuales son de gran calado y transformadoras, fueron ensombrecidas por el aumento de la deuda pública y el bajo crecimiento. Pero sobre todo fueron más que opacadas por la corrupción, la impunidad y la creciente inseguridad y pérdida de vidas humanas que rompió todos los récords. Los avances no se reconocen debido, justamente, a que estos graves problemas afectan a todos los habitantes del país, de manera cotidiana y han transformado nuestra vida social. Peña Nieto se va con un saldo que podría ser mucho mejor si se hubiera combatido frontalmente la corrupción, la impunidad y la inseguridad. Como alguien me dijera en junio de 2014 al conocerse el asunto de la 'casa blanca': “El presidente no se ha dado cuenta que le dieron en la línea de flotación”. Y así fue. A partir de esos hechos y la tragedia de Ayotzinapa, el sexenio de Peña inició su declive. Su ausencia vergonzante del máximo cargo del país en los últimos meses de su mandato ha hecho ominosos ciertos eventos de los que hemos sido testigos. El mayor, a mi juicio, la reunión del presidente electo con más de 30 mil efectivos de las Fuerzas Armadas, al lado de los secretarios de la Defensa y de Marina como si ya fuera su comandante en jefe, mientras Peña Nieto andaba por otro lado. Abandonó, hace mucho el barco a cambio de la 'gobernabilidad' o del también llamado pacto de impunidad.

    En el caso del presidente electo López Obrador, que en dos días tomará posesión, inició el periodo de transición con una gran popularidad por su triunfo indiscutible del 1 de julio. Llegará, finalmente, a la presidencia de la República. Con las semanas y los meses, su gobierno inició a toda velocidad en otro poder, en el Legislativo, como si cada instante fuera de vida o muerte. A esas iniciativas legislativas se agregaron las acciones y decisiones de AMLO. Comenzaron las contradicciones entre afirmaciones y promesas anteriores y acciones de su equipo de transición o de sus legisladores. Las contradicciones, sin abundar, incluyen el levantamiento del Censo del Bienestar para encontrar a los beneficiarios de los programas sociales llevado a cabo por Morena en lugar de hacerlo institucionalmente, la 'consulta' para decidir la cancelación del nuevo aeropuerto (también llevada a cabo por Morena y argumentando que es 'democrática'), la decisión de cancelar el NAIM por el sólo resultado de la 'consulta', la reducción de sueldos de los servidores públicos, las iniciativas legislativas de su coalición sobre el sector financiero, la minería, el secuestro del ahorro de los trabajadores. Más consultas sobre diversos temas, un Consejo Asesor de Empresarios en el que destacan las tres televisoras y uno de los constructores del gobierno que hasta entonces eran presumiblemente parte de la “mafia del poder”, la militarización de facto del país mediante el llamado Plan de Seguridad, entre otros.

    Las contradicciones abiertas ya tuvieron su impacto en el 'ambiente económico' y tanto el próximo secretario de Hacienda, como el mismo AMLO, han tenido que salir en conferencia de prensa o en video por las redes a tratar de 'tranquilizar' las cosas. Al clima de unilateralidad y centralización de poder, 'respaldados por 30 millones de votos', apareció el posicionamiento de Enrique Alfaro, en Jalisco, en defensa del pacto federal y apelando a respetar la dignidad de su estado con el respaldo de amplios grupos sociales y políticos (https://tinyurl.com/ydeg646w). La respuesta de AMLO fue desafortunada: “No me voy a dejar chantajear”, así como la del líder de Morena en el Senado, Ricardo Monreal: “No me imagino al estado, cualquiera que sea, aislado del gobierno federal, es altamente dependiente un estado de la Federación, en materia de inversión, en materia de seguridad… (el presidente López Obrador) puede decidir el retiro de las Fuerzas Armadas de las entidades”.

    En fin, el inicio del sexenio de AMLO será paradójico: por un lado, verbenas populares que aprueban en consultas los planes del nuevo gobierno; y por el otro, incertidumbre económica y jurídica, pérdida de confianza y temor fundado a una vía autoritaria y sin contrapesos.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...inicio-de-amlo
    (Edición de firma).

  30. #60

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    Un último adiós

    Por Macario Schettino.

    Toda la semana estuvimos despidiendo actores, grupos, instituciones y características que es muy probable que no puedan continuar en la vida pública. Hoy, último día antes de la toma de posesión de López Obrador, es momento de despedir la esperanza que muchos, muchísimos, pusieron en él.

    La frase más utilizada por López Obrador desde hace tiempo, pero sobre todo en campaña, fue “no robar, no mentir, no traicionar”, que dirigía como orden a sus colaboradores y como promesa a sus votantes. Pero durante esa misma campaña creó un fideicomiso anunciado como de apoyo a víctimas de los terremotos de septiembre de 2017, que en realidad sirvió para lavar dinero para su elección. Habrá quien considere que eso no es robar, pero si no lo es, se trata de un delito muy cercano.

    En algún espacio intermedio entre robar y mentir, me parece, hay que colocar las consultas, tanto la del aeropuerto como la más reciente, pidiendo opinión para diez temas diversos. No sólo se trató de ejercicios con preguntas sesgadas, controlados por sus seguidores, sin garantía alguna de equidad en la competencia. Además de ello, hubo fraude, como queda claro con los ejercicios que el profesor Sebastián Garrido ha realizado y difundido por Twitter (Leo Zuckermann dedicó una colaboración en la semana a detallarlos).

    Entre mentir y traicionar, hay que colocar las decisiones acerca de la amnistía a los corruptos y la entrega de la seguridad pública al Ejército. Los dos temas más relevantes para los mexicanos durante la campaña electoral, corrupción e inseguridad, fueron tratados de una forma durante ese tiempo, y de otra muy diferente ya una vez con el triunfo en la mano. Y no se trata del ajuste que los políticos suelen hacer entre esos periodos: es un engaño, una traición.

    En suma, la gran oferta de López Obrador: ser diferente, confiable, honesto, ha resultado una gran farsa. Como lo dijimos desde entonces, engañaba con la verdad, porque mucho de lo que hace lo había dicho durante la campaña, en la que construyó discursos diferentes para públicos diversos. Dijo tanto que cualquier cosa que haga puede encontrar sustento. Pero lo que no puede defenderse es que sea honesto, en los tres sentidos de la palabra con los que arengaba entonces.

    Lo grave es que eso es lo único esperanzador que ofrecía. No traía consigo un equipo calificado, como ahora es más que evidente. No tenía ideas para construir un país exitoso, por el contrario. Su única lógica ha sido siempre, y sigue siendo, la concentración absoluta del poder en su persona. Para ello no ha dudado jamás en usar a otros, destruyendo o recuperando, según le sea necesario. Podrían documentarlo Cárdenas, Muñoz Ledo, Rosario, los Chuchos, pero ha sido su pequeñez lo que ha permitido el ascenso de la mediocridad que encarna el tabasqueño.

    A tres meses de iniciado el nuevo régimen, debería ser claro que caminamos al precipicio. En lo económico, la incertidumbre crece, y con ella los costos; en lo político, el control autoritario es cada vez más evidente; en lo social, la tragedia que ocurrirá cuando las ilusiones de 30 millones de mexicanos topen con la realidad, será un reto muy difícil de enfrentar.

    Quienes no quieren ser pesimistas buscan agarraderas: un par de funcionarios decentes y calificados, una imaginaria sociedad civil, los límites del mercado internacional. A mí me parece que, como decía Dante, hay que dejar atrás toda esperanza. Evitar la catástrofe requiere construir la resistencia, así de claro.

    Empezamos el lunes.

    http://www.elfinanciero.com.mx/opini...n-ultimo-adios
    (Edición de firma).

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