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Thread: COLUMNAS DE "EL FINANCIERO"

  1. #476

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    La crisis que no se ve, pero se siente

    Por Raymundo Rivapalacio.

    El viernes pasado, el presidente Andrés Manuel López Obrador recibió a los desarrolladores inmobiliarios Abraham y Elías Cababie. La reunión pasó desapercibida, pero de acuerdo con los antecedentes sobre lo que está pasando en el sector de la construcción en la Ciudad de México, hay que prestar atención. Los Cababie encabezan el Grupo GICSA, que ha sido responsable de algunos de los desarrollos sobresalientes en la capital, como Paseo Arcos Bosques, el corporativo de HSBC o el Forum Buenavista, y su encuentro con López Obrador se inscribe en las crecientes críticas que le han hecho llegar al Presidente los constructores sobre el actual gobierno de Claudia Sheinbaum en la capital federal.

    La queja, cada vez más insistente, es que Sheinbaum ha frenado completamente la construcción en la Ciudad de México, provocando una crisis que afecta a los desarrolladores inmobiliarios, al empleo en el sector y, como consecuencia, a la economía de la ciudad, que representa el 18% del total nacional. El planteamiento es que esta política tendrá consecuencias en la política económica federal, al provocar una desaceleración que impactará negativamente las tasas de crecimiento y empleo. Como botón de muestra, sólo en el corredor inmobiliario en Cuajimalpa, ya hay seis mil albañiles sin trabajo por esta razón.

    El atorón inmobiliario tiene como origen la creencia de Sheinbaum de que hubo corrupción en el sector durante el gobierno de Miguel Ángel Mancera, y su convicción de que la Ciudad de México ya tiene demasiados desarrollos inmobiliarios. Al hacer una evaluación de sus primeros días de gobierno en marzo, dijo que “estamos acabando con la corrupción que llevó al desorden inmobiliario”, y que se habían revisado los 174 polígonos de atención autorizados. Un polígono de atención es una superficie delimitada de suelo que integran uno o más predios para realizar proyectos urbanos, que tienen que ser autorizados por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda local.

    Sheinbaum detalló en su informe que 48 de ellos tenían “irregularidades graves” y la construcción en 17 había sido suspendida, pero la forma como maneja los números y emplea los argumentos ha sido inconstante y en algunos casos, de manera muy preliminar. Un mes antes de su informe de los 100 días, dijo que se habían suspendido las actividades en 12 obras inmobiliarias, a fin de atender los reportes de la ciudadanía ante anomalías detectadas en la autorización de los 174 polígonos de actuación. En este caso, habló de irregularidades en todos los polígonos, que en febrero ya no resultaron todos los que mostraron anomalías, sino únicamente en el 25% de ellos. Las obras restantes, sin embargo, no se reanudaron en las alcaldías de Cuauhtémoc, Álvaro Obregón, Coyoacán y Benito Juárez, donde se concentran las obras.

    Sheinbaum ha dicho que se abusó de los polígonos de actuación durante 2017 y 2018, al autorizar obras sin fundamento legal con base en los programas de desarrollo urbano, como permitir una mayor cantidad de niveles de construcción, la ampliación de la superficie de desplante y la relocalización de usos entre las demarcaciones. Daniel Narváez, director de mercadotecnia del portal especializado Lamudi, dijo en marzo en una entrevista de prensa, que además de los 17 proyectos suspendidos, había otros 29 cuya construcción creía también sería detenida. Eso no sucedió, ni se ha vuelto a hablar del tema. No obstante, se golpeó al sector inmobiliario al suspenderse las obras, no por iniciativa de los desarrolladores sino, como señalan algunos afectados, porque las alcaldías dejaron de autorizar permisos para la construcción.

    Las políticas de vivienda del gobierno central han permeado en las alcaldías, mayoritariamente gobernadas por Morena, el partido en el poder, lo que ha acentuado la crisis del sector. Desde junio del año pasado, antes de las elecciones presidenciales, se estimaba que las ventas en el sector se iban a ralentizar en este año, dada la experiencia que en cada cambio de gobierno federal caen entre 15 y 20%. Eugenio Towle, socio de la consultoría inmobiliaria Softec, dijo durante un foro en junio que la disrupción de los procesos llega a tomar seis meses de curva de aprendizaje antes de que se normalice el sector. En esta ocasión, sin embargo, eso no sucedió y todo se congeló.

    De acuerdo con el Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción, durante el primer bimestre de este año, la actividad productiva de la industria permaneció prácticamente estancada, con un crecimiento marginal de 0.1% con respecto al mismo periodo de 2018, lo que afectó en la generación de empleos. Por ejemplo, Susana Miranda, presidenta del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, dijo a la prensa que durante ese bimestre, alrededor de 300 de sus afiliados estaban sin trabajo desde el cambio de gobierno, y anticipaba que podría detonarse una crisis si las alcaldías seguían negando permisos de construcción.

    Aquellos síntomas se volvieron una enfermedad, y el sector privado –aún quienes no están dentro de la industria–, están sonando las alarmas en el gobierno federal. No tuvieron interlocución en el gobierno de la Ciudad de México, por lo que el problema le llegó a López Obrador. No hay una claridad aún sobre qué decisión tomará el Presidente, ni qué tanto ha sido convencido de que tiene que actuar para reactivar al sector inmobiliario y de la construcción, que va en beneficio no sólo de estos y de trabajadores, sino de su propia política económica y laboral.

    Nota: En la columna del lunes, se identificó erróneamente a la responsable del proyecto de las universidades públicas “Benito Juárez”, como Bertha Luján. La responsable es Raquel Sosa.

  2. #477

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    Gabinete a revisión

    Por Raymundo Rivapalacio.

    Desde hace poco más de dos semanas, el presidente Andrés Manuel López Obrador viene revisando y discutiendo internamente sobre las fortalezas y debilidades de su gabinete. En el horizonte se encuentra un primer ajuste al primer nivel del equipo de gobierno, aunque el momento no está decidido. Personas que conocen de las conversaciones del presidente con diferentes interlocutores dicen que se había pensado el reacomodo en mayo, pero que se pospuso cuando menos para finales de junio o principios de julio, una vez que se tengan los indicadores económicos del segundo trimestre y que se tenga conocimiento sobre cómo saldrán los grados de inversión de la deuda de Pemex y la soberana.

    La calificación sobre el grado de inversión en Pemex y su repercusión sobre la deuda soberana de México, ha sido minimizada públicamente por el gobierno, pero es una de sus dos principales preocupaciones. Colaboradores del presidente señalan el daño que causó el recorte de dos escalones que hizo Fitch Ratings en enero pasado, cuando colocó las notas de bonos de Pemex en perspectiva negativa, en los límites de ser considerados 'bonos basura', y en el umbral de perder el grado de inversión. Esa baja fue un mensaje a los inversionistas que, en número importante, decidieron suspender todo con México en espera de claridad sobre la política económica del gobierno tras la cancelación del aeropuerto en Texcoco. La decisión de Fitch fue días después de que Pemex y la Secretaría de Hacienda presentaron un plan para aligerar la carga fiscal de la empresa petrolera, que, lejos de generar confianza, exacerbó la incertidumbre.

    En las últimas semanas el gobierno ha anunciado una serie de medidas para aliviar esa carga fiscal y dotar de recursos a Pemex para enfrentar sus problemas, que incluye recortes draconianos al gasto y las nóminas de la administración pública. De acuerdo con los analistas mexicanos y extranjeros, no es suficiente lo que se ha hecho, subrayando el pesimismo de los mercados sobre las acciones tomadas. No se sabe, sin embargo, cómo vendrán los reportes sobre la calificación de la deuda de Pemex en verano, pero coincidirá con otro plazo determinante, la ratificación del acuerdo comercial norteamericano en el Congreso antes del receso de verano, porque, si es después, coincidirá con el inicio del proceso electoral, lo que haría mucho más difícil lograr el voto. La ratificación depende de la implementación de la reforma laboral y de la nueva política migratoria restrictiva, que marchan en la dirección que quiere Washington.


    Las discusiones sobre el ajuste al gabinete se dan en un marco general, que tiene que ver con esos presupuestos en donde la solución parte de México pero tiene un fuerte componente en el extranjero, pero también con el rendimiento que ha tenido el gabinete. El equipo ha sido de claroscuros, y se ha recargado sobre muy pocas personas, algunas de ellas en el staff presidencial. Esta forma de operar no es extraña en López Obrador, quien, cuando fue jefe de Gobierno en el entonces Distrito Federal, hacía lo mismo: delegaba el trabajo en dos o tres personas, varias de ellas fuera del gabinete local. Varias veces se ha señalado ante el presidente la inexperiencia de diversos funcionarios y los problemas que ello ha generado, a lo que siempre responde que prefiere una larga curva de aprendizaje que “el bandidaje”. El estado de cosas, sin embargo, se ha ido modificando.

    Los supuestos sobre lo que se ha venido hablando, según quienes saben de las discusiones, versan sobre la manera como la incapacidad abierta de algunos y los conflictos dentro del equipo de gobierno, afectan el funcionamiento de la administración y provocan percepciones hacia fuera del gobierno de desorden y falta de control. Hay algunos conflictos muy públicos, como el del secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, y el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo. Hay otros menos visibles, pero muy fuertes, como el del fiscal Alejandro Gertz Manero con el jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, Santiago Nieto. No son los únicos.

    En la Secretaría del Bienestar se vive uno de los choques más violentos, entre la secretaria María Luisa Albores y la subsecretaria Adriana Montiel, la responsable de los programas sociales. Otro, que tiene incidencia directa sobre la educación superior, es el que sostienen los viejos aliados y amigos del presidente, Luciano Concheiro, subsecretario de Educación Superior, y Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional de Morena y responsable de la creación de un nuevo sistema de universidades Benito Juárez, que es lo único que aparece en el Plan Nacional de Desarrollo en el capítulo de educación superior. A la baja se encuentra la secretaria del Medio Ambiente, Josefa González Blanco, y el secretario de Turismo, Miguel Torruco.

    Dos casos de aislamiento dentro del gabinete y con mala imagen en la opinión pública son los de la secretaria de Energía, Rocío Nahle, y el de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, aunque a su favor se encuentra su responsabilidad sobre dos de los principales proyectos de infraestructura del gobierno, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto en Santa Lucía. Un caso de debilidad interna es el de Olga Sánchez Cordero, disminuida como secretaria de Gobernación, donde la operación política la lleva el subsecretario Zoé Robledo, y muchas funciones de la gobernación se las encarga el presidente a su consejero jurídico, Julio Scherer.

    El futuro del gabinete es incierto en estos momentos, pero la coincidencia es que tendrá que haber un ajuste bajo cualquier escenario. Se verá si es un equipo para reforzar al presidente, o para enfrentar una emergencia económica.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...ete-a-revision

  3. #478

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    Auge y caída de la meritocracia

    Por Benjamín Hill.

    El mérito y la preparación académica han dejado de ser variables que determinen el avance profesional en el sector público, que hoy depende de la pertenencia o no a un movimiento; las decisiones de política pública han sido liberadas de la “tiranía” de la técnica y están al servicio de la justicia social, el reencuentro nostálgico con el pasado, el fortalecimiento de la soberanía o la mera concentración del poder. Estamos viendo el abandono del mérito, el conocimiento y la técnica, como argumentos para el progreso profesional y como orientadores de las decisiones públicas.

    En 1958, el inglés Michael Young inventó la palabra “meritocracia”, con la publicación el libro The Rise of Meritocracy, una sátira acerca de una distopía del futuro, en la que la inteligencia natural de cada persona, medida desde temprana edad con exámenes psicométricos, definía su rol en la sociedad, dejando atrás otras formas de discriminación social que anteriormente habían definido las relaciones de desigualdad, como la clase social, las relaciones políticas, el origen étnico o el lugar donde se nace. En la meritocracia de Young, la posición social de cada persona era la expresión directa de la capacidad intelectual, las habilidades y el esfuerzo. El narrador de la historia de Young veía en la meritocracia una forma justa de inequidad social que combinaba “eficiencia con justicia, orden con humanidad”. Era una inequidad “justa”. Young, para propósitos satíricos, exagera un sistema de méritos que en el trasfondo permite que la desigualdad persista y se perpetúe. A pesar de que el narrador en la historia celebra a plenitud las virtudes de este sistema, se deja ver que sigue existiendo una gran inconformidad social, pues se trata de un orden que únicamente administra la desigualdad, la justifica, la profundiza y la petrifica, en lugar de aliviarla. Al final el narrador es asesinado en una revuelta social.

    En muchos sentidos, la profecía satírica de Young no se cumplió: los orígenes de la desigualdad social siguen ubicándose en causas “tradicionales”, y están definidos principalmente por la posición social de la familia en la que se nace. Pero a pesar de que sus profecías no se cumplieron, Young introdujo una idea que sigue gravitando la discusión sobre la relación entre mérito y desigualdad, y que se relaciona con la reciente aparición de gobiernos y de políticas públicas de corte populista.

    En la retórica populista, el mérito y la preparación técnica muchas veces se equipara con privilegio. El conocimiento se vuelve sospechoso, injusto y elitista, porque no está al alcance del “pueblo”. Las políticas públicas del populismo suelen tener una motivación programática, antes que buscar razones en la evidencia, en las experiencias comparadas, en evaluaciones o en la opinión de expertos.

    Es cierto que el mérito y la creencia a ciegas en un sistema meritocrático han sido usados para justificar una desigualdad que responde a motivos más profundos. También es verdad que en muchos casos los poderosos han encontrado la forma de adueñarse del discurso de los “méritos” para proteger sus privilegios. Las referencias al profesionalismo, el esfuerzo y el mérito para explicar una posición de privilegio muchas veces esconden una situación ventajosa, ganada en realidad gracias a una herencia, posición económica, color de piel o acceso a una buena educación. Sumado a esto, el ensanchamiento de la brecha de ingresos que existe entre las élites profesionales con conocimientos cada vez más especializados y quienes no cuentan con una formación técnica, ha fortalecido la idea de que existe una clase aventajada y materialista, interesada sólo en mantener sus privilegios y que es indiferente a la desigualdad y a los problemas sociales de la mayoría.

    Sin embargo, el rechazo al mérito y el conocimiento puede ser muy peligroso, especialmente cuando se trata de servidores públicos y de las decisiones relevantes del gobierno en las que se pone en riesgo el futuro y el bienestar material de millones de personas. En un reciente artículo para Project Syndicate, (https://www.project-syndicate.org/co...usmann-2019-05), Ricardo Hausmann advierte que equiparar el conocimiento con privilegio y despreciar la técnica por ser elitista es riesgoso. Los conocimientos técnicos que necesita un gobierno capaz de tomar buenas decisiones y de operar adecuadamente la compleja maquinaria del sector público, hacen necesario formar servidores públicos altamente especializados.

    No es echar al mérito y al conocimiento por la ventana lo que se requiere para aliviar los problemas de desigualdad. Es importante abatir la desigualdad atacando sus causas, no eliminando sus efectos. Reconocer el mérito no es el origen de la desigualdad y esta no se contiene rechazándolo. Hay que limitar al máximo las barreras sociales al conocimiento, para lo cual lo mejor es elevar la calidad de la educación pública y permitir que sea posible el desarrollo profesional con base en méritos de desempeño y no en privilegios heredados, sobre todo en el sector público. Si queremos tener un gobierno que tome buenas decisiones es fundamental que el abatimiento de la desigualdad social se reconcilie con el conocimiento técnico y el mérito.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...a-meritocracia

  4. #479

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    La CDMX, en caída libre

    Por Pablo Hiriart.

    Nadie duda de la capacidad ni de las buenas intenciones de Claudia Sheinbaum, pero va a necesitar algo más que eso para retomar el control de una ciudad que cae de bruces ante el acoso de la delincuencia.

    La política de “abrazos, no balazos”, no funciona.

    El convencimiento y la persuasión a los grupos delictivos para sacarlos del mal camino, era una quimera de campaña.

    ¿Ya sentaron a los capos de la Unión Tepito y a la Anti Unión a parlamentar entre sí, con la mediación de algún sociólogo o consejero espiritual?

    ¿Verdad que todo eso era rollo de campaña?

    Algo muy grave está pasando como para que, en el cuatrimestre de diciembre a marzo, el robo en transporte público se haya incrementado en 197 por ciento con respecto al mismo periodo de 2017-18.

    Las cifras son del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), y las ha presentado en estos días el reportero David Saúl Vela en las páginas de El Financiero.

    De un año a otro se disparó el robo a los usuarios del transporte público casi en 200 por ciento. Eso no es normal. Algo se rompió en el control de la ciudad.

    Es gente humilde a la que le roban la quincena, lo que llevan para comprar comida, el celular que con esfuerzos adquirieron.

    No es el único rubro en que las cifras de la delincuencia se disparan. El robo con violencia a negocios en la capital del país se incrementó en 54 por ciento.

    El robo a transeúnte dio un brinco de 157 por ciento en el primer trimestre de este año.

    Y los homicidios dolosos crecieron en 133 por ciento.

    Es cierto que hay un fenómeno de incremento de la actividad delictiva y de la violencia en el país entero, pero la Ciudad de México, como lo prueban las cifras oficiales, se descompone de manera alarmante.

    Ayer mismo hubo 10 muertos en balaceras.

    En pleno Polanco, en contra esquina de El Palacio de Hierro, unos empistolados mataron a tiros al mensajero de un despacho de abogados.

    No se trata de hacer un escándalo por un crimen cometido en una zona donde vive gente de alto poder adquisitivo. Asombra porque todo ese perímetro está lleno de cámaras de videovigilancia y el crimen ocurrió a la hora de la comida.

    Se perdió el miedo a matar, a robar, a asaltar. La autoridad está rebasada.

    En caso de que hubiese habido alguna estrategia contra la inseguridad al arranque del gobierno capitalino, fracasó rotundamente.

    Haber apostado a que se fueron los corruptos y llegaron los honestos, fue una falacia.

    Si el problema era de corrupción en los mandos de los cuerpos policiacos, los que llegaron son peores porque los delitos han aumentado entre 54 y 200 por ciento.

    Desde el gobierno federal se nos dijo que faltaba política social para quitarle base a la delincuencia, y decían la verdad.

    El problema es que la falla sigue: no hay política social en el país.

    Repartir dinero personalizado resuelve problemas individuales y crea lealtades electorales, pero no estrecha lazos en la comunidad.

    ¿Alguien de los lectores recuerda, a bote pronto, cómo se llama la secretaria de Desarrollo Social (o Bienestar) a nivel federal y qué ha hecho?

    Todo es repartir dinero, como si eso por sí sólo arreglara el problema de violencia delictiva y no es verdad.

    Dos capos de la Unión Tepito detenidos recientemente, el Alexis y el Huguito, eran beneficiarios de un programa social federal.

    La Guardia Nacional son soldados y marinos con un brazalete que dice GN.

    No han intentado nada nuevo los que dijeron ser diferentes.

    Y la Ciudad de México va en caída libre hacia el infierno del sálvese quien pueda.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...en-caida-libre

  5. #480

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    Una ciudad Pejista, de macuarros marihuanos y gallegos sifilíticos, disfrutando lo votado.

  6. #481

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    Me canso ganso

    Por Jaime Sánchez Suzarrey.

    1. La marcha del 5 de mayo provocó molestia e irritación entre los simpatizantes del gobierno. El punto clave fue la demanda #AMLORENUNCIA. Les pareció excesiva y fuera de lugar. Apenas el año pasado, advierten, López Obrador fue elegido con 53% de la votación y su popularidad se incrementó hasta alcanzar un 80-86%.

    2. Las estimaciones del número de manifestantes varían, pero la cifra de 15 mil en CDMX parece ajustarse a la realidad. ¿Son muchos o pocos? Pocos, si se piensan en la manifestación de 2004 contra la inseguridad. Muchos, si se registra que AMLO cumplirá apenas su primer semestre en el gobierno.

    3. No les falta razón a los que afirman que hay una correlación entre el inicio del descenso de la popularidad del Presidente, que consignan Mitofsky y GEA-ISA, y el número de ciudadanos que marcharon. Amén de poner en evidencia que la polarización es cada vez mayor.

    4. Es por eso que en el entorno de los intelectuales que simpatizan con AMLO se afirma que ‘se necesitan demócratas, pero no de estos’, que se han radicalizado porque no soportan la rusticidad del Presidente, su populismo a ultranza y su rijosidad verbal. Así que la gran pregunta sería cómo organizar una oposición moderna que no odie ni descalifique ni defienda intereses y privilegios del pasado.

    5. El problema está en que el radicalismo de los manifestantes ha sido provocado y azuzado por el propio Presidente la República. No se trata sólo de una cuestión de forma, sino también de fondo.

    6. Las mañaneras se han convertido en el Tribunal Supremo donde el Presidente descalifica y condena a presuntos culpables. Sus rayos y centellas van desde señoritingo hasta fifí, ñoño, fresa, pasando por ‘conservadores hipócritas’ que ahora critican pero no alzaron la voz cuando los neoliberales devastaron al país.

    7. La lengua de López Obrador es muy filosa y derrama ingenio. Tal como afirma Gabriel Zaid, si Pellicer fue un poeta de la alegría, AMLO es un poeta del insulto. Hasta el día de hoy su glosario es impresionante, pero más impresionante es que lo renueva día tras día de manera espontánea.

    8. Por si lo anterior fuera poco, está el tema de fondo. AMLO se ha lanzado contra los organismos autónomos (CRE, CNH, INEGI, INAI), ha tomado decisiones irracionales (NAIM, Santa Lucía, Tren Maya, Dos Bocas), ha realizado ‘consultas patito’ y ahora emprenderá ‘obras patito’, que serán ejecutadas por el Ejército o el propio gobierno de la República.

    9. Una de las peores caras del patrimonialismo (uso de los recursos públicos como si fueran propios) es la corrupción, ya que el gobernante o funcionario se apropia bienes públicos mediante actos ilegales. Pero existe otra cara, igualmente perniciosa, que tiene que ver con el uso irracional e irresponsable del patrimonio público, que termina dilapidando o aniquilando recursos públicos.

    10. ‘Me canso ganso’ se ha convertido en la frase emblemática de López Obrador. No se trata de una mera ocurrencia. Sintetiza y expresa la voluntad presidencial de utilizar los recursos públicos de manera discrecional sin someterse a legislación alguna. En otras palabras, se trata del uso del patrimonio público como si fuera propiedad personal de López Obrador.

    11. Este tipo de excesos no son nuevos. Los padecimos con Echeverría y López Portillo, a grado tal que el Estado quebró entre 1970 y 1982. Nadie en su sano juicio puede, por tanto, felicitarse de que AMLO se jacte hoy de sus decisiones arbitrarias e irracionales. El daño patrimonial que se inflige al Estado y la economía nacional constituye un delito diferente a la corrupción, pero sus efectos pueden ser igual de perniciosos.

    12. El malestar de los ciudadanos que marcharon el pasado 5 de mayo está anclado en todo lo anterior. No se les puede pedir que sean prudentes y se comporten de manera diferente, cuando el principal agente polarizador despacha en Palacio Nacional. Y menos aún se les puede acusar de defender intereses y privilegios del pasado.

    13. La polarización amainará el día que AMLO abandone su lenguaje rijoso y se comporte como el Presidente de todos los mexicanos. El día que actué racional y responsablemente sin dilapidar los recursos públicos. El día que asuma que los contrapesos no son un lastre, sino un componente esencial del orden democrático.

    14. Así que no hay que confundir la gimnasia con la magnesia.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...me-canso-ganso

  7. #482

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    Repitiendo errores

    Macario Schettino

    La idea de que las economías pueden crecer continuamente es muy reciente. Aunque nadie parece acordarse, prácticamente por toda la historia de la humanidad el crecimiento fue algo poco frecuente.

    En algunos momentos, asociado a Estados fuertes y eficientes, se podía explotar adecuadamente una cantidad grande de tierra, y con ello tener excedentes suficientes. Pero nadie esperaba que los hijos vivieran mejor que los padres, como estos no habían vivido mejor que los suyos, o sus abuelos.

    El dominio de la técnica, el control de energías diferentes de la humana y la animal y, mucho más tarde, el conocimiento científico, permitieron tasas de crecimiento espectaculares (comparado con lo conocido) en algunas regiones de Europa hacia mediados del siglo XVII. Para el siglo XVIII esas nuevas formas se movieron a lo que hoy es Reino Unido, y desde mediados del siglo XIX el crecimiento estalló, extendiéndose a las naciones europeas establecidas fuera del continente: Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

    No fue sino hasta el siglo XX que ese crecimiento ocupó toda Europa, y hasta después de la II Guerra que se intentó extenderlo a todas las nuevas naciones. Setenta años después, apenas tres han logrado un éxito notable: Japón, Corea y China.

    El primer jalón de crecimiento, entre 1870 y 1913, fue aprovechado en América Latina por un puñado de países. Argentina y Uruguay prácticamente entraron al club de ricos, exportando grano y reses, pero al no desarrollar una industria propia, quedaron fuera después de la II Guerra. El único país latinoamericano que había iniciado el proceso de industrialización, México, se destruyó en una lucha interna. Esa tragedia nos dejó fuera en ese momento, pero además nos separó durante el resto del siglo XX, porque los ganadores de la guerra civil decidieron promover el nacionalismo revolucionario, un conjunto de ideas centradas en el aislamiento, el rechazo al extranjero y al empresario, y el capitalismo de compadrazgo.

    Aunque se sigue celebrando el crecimiento económico de las décadas de los 50 y 60, en realidad se trató de un crecimiento agotador: se ocupó el territorio, se utilizó la mano de obra disponible, y se mejoró un poco el capital instalado proveniente del Porfiriato. Para mediados de los sesenta, ya no daba, y empezó el endeudamiento, que para 1982 colocó al país en una situación seria.

    Este mismo fenómeno ocurrió en otros países latinoamericanos y africanos, que apostaron a la construcción de infraestructura como base del crecimiento, porque eso es lo que entonces se creía. Presas, autopistas, refinerías, siderúrgicas que jamás pagaron lo invertido en ellas. Esos proyectos se financiaron con deudas, que además crecieron para cubrir las necesidades de una población que, esa sí, crecía aceleradamente.

    Fue entonces que los estudiosos empezaron a dudar de que el crecimiento dependiese directamente la inversión, y a considerar otros factores importantes para su aparición: sistema financiero desarrollado, educación de calidad, instituciones sólidas. Hace cuarenta años que aprendimos que los proyectos faraónicos son un problema serio, más cuando se les acompaña con subsidios directos a la población. Ambas cosas reducen la cantidad de dinero que puede recaudar el gobierno, al mismo tiempo que amplían sus obligaciones. Aunque por un tiempo puede parecer que las deudas no crecen, es sólo porque no queremos ver los flujos futuros que estas políticas comprometen.

    No debe usted tener duda de que los errores cometidos hace décadas son exactamente los que estamos cometiendo hoy: construcción de proyectos de infraestructura que no pagarán jamás lo invertido en ellos, acompañados de reparto arbitrario de dinero. La suma de estos costos no podrá ser cubierta por una recaudación que irá declinando. Después dirán que hubo una sorpresa, y que “no nos volverán a saquear”. Ajá.

  8. #483

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    Otro oso (otra marginación de SRE): el embajador de Venezuela

    Jorge G. Castañeda

    Haber otorgado el beneplácito al embajador de la dictadura de Nicolás Maduro en México constituye una vergüenza para el país, un error político, pero sobre todo una pifia diplomática innecesaria. Lo es por la persona a la que le fue concedido, por las explicaciones que se dieron, y por la incapacidad o renuencia a adoptar una solución factible, fácil y económica.

    Francisco Arias Cárdenas fue golpista con Chávez en 1992. Se dirá que se trataba de una buena causa, contra un régimen neoliberal; que Chávez también lo fue; pero nada de todo eso justifica su aceptación por un tercer país. Los venezolanos eligieron a Chávez en 1998, pero México no tenía por qué aceptar a uno de sus colegas. Ya me imagino si el gobierno chileno de Patricio Aylwin, en 1990, nos hubiera mandado de nuevo embajador a un exmiembro de la junta que derrocó a Salvador Allende. Que por cierto Carlos Andrés Pérez, el presidente venezolano contra el cual se alzaron, entre otros, Chávez y Arias Cárdenas, era tan amigo de México como el Chicho.

    En segundo lugar, la Cancillería inventó una serie de mentiras o medias verdades para justificar el otorgamiento del beneplácito. La Convención de Viena no obliga a otorgar o negar beneplácitos en un plazo determinado y la supuesta, anacrónica y absurda Doctrina Estrada no dice absolutamente nada al respecto. La tesis según la cual en los archivos de la Cancillería no figura ningún trazo de un beneplácito anteriormente negado es un argumento para tontos e ignorantes. Los beneplácitos no se niegan por escrito; se hace palpable de manera indirecta u oficiosa que un determinado país no desea que fulano de tal sea el embajador de otro determinado país y punto.

    Me remito a los dos casos que sí conozco, de dos beneplácitos negados en los hechos a México, en los años ochenta. Tanto el Reino de Holanda como el Reino Unido le comunicaron a los gobiernos de De la Madrid y de Salinas de Gortari que sus candidatos a ocupar la representación diplomática de México en La Haya y Londres no eran aceptables, y que mejor los retiraran. Si no deseaban hacerlo, no habría un rechazo formal, pero jamás una aceptación. Se retiraron ambas candidaturas, después de un “intervalo decente”.

    Por último, acceder a la petición de Maduro fue un error político. La embajadora anterior del dictador había sido por lo menos aprobada por la Asamblea Nacional, donde la oposición es mayoritaria. Arias Cárdenas es el embajador de la Asamblea Constituyente, espuria, desconocida por buena parte del mundo, y repudiada por el pueblo venezolano. Maduro lo es también. Incluso en términos jurídicos no queda claro si podrá tomar posesión de la representación diplomática en la Ciudad de México.

    Pero, sobre todo, la metida de pata trae dos consecuencias lamentables. En primer lugar, cualquier taparrabos de neutralidad al que hubiera podido aspirar López Obrador se destruyó. Por razones de pura afinidad ideológica, se otorgó un beneplácito innecesario. ¿Por qué innecesario? La respuesta es evidente para cualquiera con un mínimo de experiencia. Bastaba con no dar respuesta a la solicitud de Maduro: ni sí, ni no. Nos lo han hecho muchas veces; todos los países recurren a esta medida; nadie puede reclamar nada, y si reclaman, ni siquiera es pertinente responder. “Estamos estudiando el caso”.

    Al desaparecer todo viso de neutralidad, queda patente la toma de partido de AMLO por Maduro, y la marginación completa de la Cancillería. Sabíamos que no metió ni las manos en el tema del Rey de España; conocimos las objeciones del secretario a las modalidades de la visita de Kushner a México y cómo fue informado a última hora; ahora nos enteramos que tampoco incide en la política hacia Venezuela. Nadie nos va a convencer de que Ebrard no sabía que existía una alternativa, y que prefirió el oso de Arias Cárdenas a la demora indefinida. Fue Morena, y las huestes chavistas mexicanas, que obviamente se brincaron a Ebrard y convencieron a quienes mandan que sí había que aceptar al enviado de Maduro. Golpista, ilegal e innecesario.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...r-de-venezuela

  9. #484

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    El desafío de AMLO a los escépticos

    Víctor Piz

    Hay varias preguntas sobre la decisión del gobierno de México de declarar desierta la licitación del administrador del proyecto para la construcción de la nueva refinería en Dos Bocas:

    ¿Dónde está el acta de fallo del proceso? ¿O el acta de apertura y recepción de propuestas?

    ¿Cuánto presupuesto pidió cada empresa participante? ¿Cuáles son sus plazos de construcción estimados?

    Es información que hasta ahora no ha sido divulgada por el gobierno.

    Pero como señaló Citibanamex, “el que (la licitación) se declarara desierta nos confirma que han sido equivocados los estimados de tiempo –3 años– y costo –hasta 8 mil millones de dólares– por parte del gobierno”.

    Según sus estimaciones, para construir una refinería que produzca 400 mil barriles diarios procesando crudo pesado, se necesitan 8 años y una inversión de 12 mil millones de dólares.

    En el diagnóstico coincide la calificadora Moody’s, cuyo escenario base supone un costo de entre 10 y 12 mil millones de dólares, además de que, con el tiempo, la obra “provocará un mayor consumo de recursos fiscales para el gobierno”.

    La construcción de la refinería en Tabasco fue calificada por los economistas de Citibanamex como un “nuevo error” del gobierno.

    El 18 de marzo se entregaron las invitaciones restringidas para participar en la licitación a los consorcios Bechtel-Techint y WorleyParsons-Jacobs, así como a las empresas Technip y KBR.

    La semana pasada, la Secretaría de Energía informó que “tres empresas incumplieron con las bases solicitadas y la cuarta manifestó su declinación a participar en el proceso”.

    Declarar desierta la licitación representa un duro revés para uno de los principales proyectos de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, junto con el Tren Maya y el aeropuerto en Santa Lucía.

    Ahora la secretaria de Energía, Rocío Nahle, será la responsable del proyecto de construcción de la refinería, que iniciará el 2 de junio y –según AMLO– concluirá en mayo de 2022, con el costo de 8 mil millones de dólares.

    La consultora Eurasia Group advirtió que “si bien es probable que la refinería no se complete, el proceso comenzará y el gasto adicional agregará presión a las finanzas de Pemex”.

    Agencias calificadoras, como la propia Moody’s, han alertado de los efectos que podría tener en el perfil crediticio de la petrolera y en las finanzas públicas del país.

    “Este desarrollo confirma que el presidente AMLO no se retirará de sus proyectos favoritos, lo que creará riesgos no sólo para Pemex, sino también para las cuentas fiscales del gobierno”, agregó Eurasia.

    Como parte del ‘rescate del sector energético’, uno de los proyectos prioritarios del gobierno es rehabilitar las seis refinerías existentes y la construcción de una nueva, la de Dos Bocas, cuya capacidad de producción será de 340 mil barriles por día de crudo pesado obtenido en los campos mexicanos.

    Pemex recibirá apoyos extraordinarios para la modernización de sus refinerías y se le reducirá su carga fiscal, lo que le permitirá liberar recursos para la exploración y producción de petróleo.

    Si bien el objetivo del plan es restablecer la refinación, la pregunta es si con la nueva refinería y la rehabilitación de las existentes, “a mediados del sexenio se va a dejar de comprar gasolina en el extranjero y van a bajar los precios de los combustibles”, como prometió AMLO.

    ¿Insistirá en desafiar a los escépticos? ‘Me canso ganso’.

  10. #485

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    El cielo gris y la moral hasta el suelo

    Jonathan Ruiz Torre


    Lo conocí el año pasado en su actual etapa de autorrealización, ésa en la que uno idealmente ya no espera recibir, sino dar. Raúl Monforte fue hace décadas secretario de Agricultura en su estado, Yucatán, lo que le generó adeptos y detractores. Hoy en su rancho produce suelo.

    Quienes nacimos en la Ciudad de México devastada por el pavimento desde hace años, no tenemos manera de percibir el daño que hacemos al suelo los mexicanos, nos queda lejos el avance urbano. En la capital hace décadas que matamos los bosques y luego cubrimos con negro impermeabilizante el suelo para que no crezcan más pinos. Nunca más, si es posible, para que transiten los carros.

    Los chilangos sabemos que alrededor sí hay árboles. Hacia Cuernavaca, hacia Toluca, hacia Michoacán… muchos de esos árboles mutan hoy en ceniza micrométrica que nos invade. Se acaban.

    En Monterrey, Querétaro y en Mérida atestigüé el avance del pavimento. Las tres ciudades entraron en un frenesí inmobiliario en pos de las utilidades de constructores y de la gente que hoy aspira a una “vivienda”.

    Monforte sabe que la cosa ya cambió, que el clima se calienta y la Tierra nos cobra el daño, así que detenernos ya no urge… es cuestión de supervivencia.

    En un tercio de su rancho de Sucilá solo alimenta árboles variados de la región, en natural desorden. Sus hojas caen y alimentan el suelo, como fue todo en un inicio. Es una herencia económica que les dejará a sus hijos y nietos. El buen suelo en Yucatán es escaso y en el mundo escaseará cada vez más. El suelo fértil es crecientemente valioso.

    Él lo produce y además está produciéndolo para empresarios, a manera de servicio que comercializa… por aquí el dueño de una empresa turística, por allá otro que envasa bebidas. Ellos invierten en suelo, le pagan a la empresa de Monforte por cuidar y mejorar la tierra de sus propiedades en las que también “cosecharán” caobas y cedros que sembró el equipo del exfuncionario.

    No es el único. El mismo jefe de la oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, regenera suelo por la vía de cosechas que deja morir para que alimenten el suelo. En la Península del sur la gente habla de un empresario de Monterrey que logró sembrar árboles de Teca, una madera preciosa bien valorada por los asiáticos, lo mismo que hace Proteak, la empresa dirigida por Omar Nacif, que produce futura madera de la misma manera sustentable.

    Pero a decir de un reportaje de los periodistas Cristian Rodríguez y Arturo Contreras, en Pie de Página, citado ayer por Pedro Kumamoto, hay criminales que ante la escasez de suelo queman bosques para así usar el producto de bosques que no cuidaron.

    https://elfinanciero.com.mx/opinion/...ico-se-quema-i

    Pretenden ahí producir aguacates, a la vista de los 2 mil 600 millones de dólares anuales que ya genera solamente la exportación del producto. Exigirán dinero a cambio de explotar un suelo que no les pertenece más allá del título de propiedad de una superficie, en un acto quizá legal, pero carente de moral, que es una razón de las que tienen la Ciudad de México bajo un cielo gris envenenado.

    El Gobierno ya reaccionó con medidas de corto plazo, pero las de largo plazo son más importantes. Hacer una refinería en días récord de polución parece un despropósito. Alguien tiene que analizarlo seriamente. Más necesitamos hacer suelo.

  11. #486
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    A poco no es una delicia entrar a este foro y ver como los fifis se retuercen de dolor, como babosas rociadas con sal de grano.

    Arturo

  12. #487

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    El canciller de florero

    Por Pablo Hiriart.

    Asombra que algunos se asombren porque la Cancillería mexicana haya dado el beneplácito a un militar golpista venezolano, nombrado embajador en nuestro país sin contar con la autorización del Congreso de su país.

    Francisco Arias Cárdenas formó parte de la asonada militar de Hugo Chávez contra la democracia venezolana, y ahora viene como representante diplomático del gobierno de Nicolás Maduro, que ilegalmente gobierna ese país sudamericano.

    Se cerró el círculo de nuestra postura respecto a ese régimen dictatorial: no somos neutrales, estamos con Maduro.

    Digo que asombra que haya asombrados por esta acción del gobierno de México: las decisiones más importantes en política exterior (no confundir con política comercial), las toman los dos partidos gobernantes: Morena y el Partido del Trabajo (PT).

    Cualquiera que conozca, así sea mínimamente, a Marcelo Ebrard, sabrá que es un hombre inteligente y que de ninguna manera comulga con esa dictadura atroz que se ha enraizado por la fuerza en Venezuela.

    El problema es que Ebrard está pintado en la Cancillería. La influencia principal es de Yeidckol Polevnsky, líder de Morena, en acuerdo con su jefe político, el Presidente.

    O para decirlo con una metáfora muy utilizada en las conferencias mañaneras en Palacio Nacional: Ebrard está de florero.

    Lo usan para otras cosas, relaciones públicas, comerciales, protocolarias, menos para conducir la política exterior.

    Bien lo decía ayer en estas páginas el ex canciller Jorge G. Castañeda: Ebrard pudo evitar dar el beneplácito a ese personaje impresentable que es el embajador de Maduro, pues nada obliga a dárselo ni a rechazarlo. Se pudo haber puesto frío y tiempo de por medio.

    La respuesta fue diferente: aceptado, por escrito.

    Bienvenido el embajador de un gobierno que se brincó su propia Constitución para mandarnos a Arias Cárdenas, ya que su nombramiento debió haber pasado por la Asamblea Nacional (Congreso) y no ocurrió así.

    Más alineados con Maduro, imposible.

    ¿Y Ebrard? ¿Dónde está el canciller?

    No tiene mayor peso en los temas sustantivos de la dependencia que formalmente está a su cargo.

    Lo de fondo, como son las decisiones políticas en relación con Venezuela, no lo ve él, sino las cabezas de la coalición gobernante: Yeidckol y Anaya.

    A Ebrard lo mandaron a comprar pipas a Estados Unidos para transportar combustibles al inicio de la “guerra” contra el huachicol.

    ¿No lo debió haber hecho personal de Pemex o de Comunicaciones y Transportes? Sí, pero fue el canciller, junto con la secretaria de la Función Pública y otros funcionarios.

    Lleva la relación formal con Mike Pompeo, pero la cercanía del gobierno mexicano con la Casa Blanca está en manos privadas.

    De los preparativos de la cena López Obrador-Jared Kushner el canciller no fue informado, sino hasta poco antes que se realizara y a la que acudió sin mayores antecedentes. Un florero, pues.

    A México vino como invitado de la Secretaría de la Función Pública y del esposo de su titular, el ex ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, a quien se le señala como uno de los artífices de la bancarrota en ese país que hoy a duras penas se levanta, con riesgo de recaer en noviembre.

    ¿Tuvo algo que ver en esa invitación el secretario Ebrard? Hasta donde sabemos, nada.

    Al contrario. Mientras él hacía maromas para justificar la complacencia del gobierno de México ante la dictadura venezolana con el manto de la no intervención, la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, se despachó con una descalificación rotunda hacia el presidente de Argentina, electo democráticamente en un país con el cual tenemos relaciones diplomáticas.

    A Ebrard le pasó de noche la exigencia de una disculpa del gobierno de México al rey de España. Nadie le pidió la opinión al canciller.

    Entonces, ¿para qué esta Ebrard?

    Marcelo ha sido, quizá, el mejor Jefe de Gobierno que ha tenido la capital del país. O sin el quizá. A pesar del resbalón de la Línea 12.

    ¿Por qué una persona con su capacidad y preparación acepta jugar el papel de florero en su área, las relaciones exteriores?

    Decía el presidente Ruiz Cortines que en política hay que aprender a tragar sapos y sonreír.

    A Ebrard lo veremos muy sonriente durante casi cinco largos años, hasta que se resuelva la candidatura presidencial de Morena.

    ¿Resistirá?

  13. #488

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    Se contrae la inversión pública y no es substituida por inversión privada

    Eduardo Sojo.

    En las últimas semanas hemos analizado la evolución de la industria de la vivienda, del sector turismo y las exportaciones; en esta entrega analizamos cómo va la inversión en este inicio de año y de sexenio. La inversión es importante no solo porque es un factor relevante del PIB por el lado de la demanda, sino también porque es uno de los indicadores adelantados del crecimiento de la economía.

    Las cifras publicadas para los dos primeros meses del año apuntaban a una caída moderada de 0.5% respecto al mismo periodo del año anterior; sin embargo, y a pesar de que las cifras de marzo se publican el 6 de junio, ya es posible adelantar una caída mayor.

    La inversión en el Sistema de Cuentas Nacionales se denomina Formación Bruta de Capital Fijo y se divide en dos grandes categorías: la construcción y la maquinaria y equipo. El primer grupo se divide a su vez en dos, construcción de instalaciones industriales, comerciales y de prestación de servicios, así como obras de infraestructura, por un lado, y construcción de vivienda por el otro.

    Una forma de evaluar anticipadamente cómo va la inversión, es a través de la información del Índice de Producción Industrial, que incluye la construcción residencial y no residencial; y de las importaciones de maquinaria y equipo.

    La construcción residencial inició con crecimiento en el mes de enero, sin embargo, para el trimestre en su conjunto registra una caída de 0.6% respecto al mismo periodo del año anterior. Adicionalmente el tren de la vivienda parecería estar desacelerándose de acuerdo a la información del Registro Nacional de Vivienda.

    La construcción no residencial incluye la construcción de obras de ingeniería civil, que es lo que generalmente llamamos infraestructura, es decir, la construcción de carreteras, caminos, puentes, puertos, aeropuertos, sistemas de agua potable y drenaje, presas y obras de riego, infraestructura para la generación y distribución de electricidad y telecomunicaciones, oleoductos, gasoductos, perforación de pozos petrolíferos, etcétera.

    La construcción de infraestructura registro una caída de 3.5% en el primer trimestre del año respecto al mismo período del año anterior, pero quizá lo que más sorprendió fue la caída que se registró en el mes de marzo (8.0%) que llevó a que la construcción no residencial registrara un nivel de actividad no visto desde julio del 2007, hace cerca de doce años. Es cierto que es solo un mes, pero si este nivel de actividad continúa en los siguientes meses, sería una señal de alarma para la actividad económica y especialmente para la generación de empleos.

    La construcción no residencial, también incluye los trabajos especializados para la construcción, es decir, instalaciones, acabados, etc., que, como es lógico, también disminuyeron, aunque su caída fue mayor, 7.3% en el primer trimestre respecto del mismo período del año anterior.

    El otro componente de la inversión, la maquinaria y equipo, se refiere a la adquisiciones de activos fijos nuevos y cualquier renovación, reconstrucción o ampliación que incremente significativamente la capacidad productiva o que amplíe su vida útil. Entre las adquisiciones de maquinaria y equipo destacan las relacionadas con: automóviles y camiones; maquinaria y equipo para la industria en general, y para el sector agropecuario, la construcción y la industria extractiva; equipo de aire acondicionado, computadoras, equipo de oficina, etcétera.

    Este rubro presenta una caída de 2.7% en el periodo enero-febrero. La adquisición de bienes nacionales registró una disminución de 6.3% y la correspondiente a bienes importados de 0.4%; sin embargo, ya conocemos que las importaciones de bienes de capital para el mes de marzo tuvieron una caída a tasa anual de 4.8% y que en el trimestre en su conjunto la disminución fue de 2%, lo que anticipa una caída aun mayor para el trimestre en el rubro de maquinaria y equipo.

    Por último, el gasto programable del sector público en inversión física tiene una caída de 6.3% en términos reales en los primeros tres meses del año, respecto a lo registrado el año anterior.

    En síntesis, todos los indicadores apuntan a una caída importante de la inversión en el primer trimestre del año, pero quizá estemos presenciando un fenómeno más grave. A partir del 2010 la inversión privada había venido substituyendo la disminución de la inversión pública y por ello se había mantenido relativamente estable la relación inversión a PIB; ahora empezamos a entrar en el peor de los mundos, un gobierno federal que quiere hacer todo, pero que no tiene recursos, experiencia y proyectos ejecutivos, y un sector privado que no es bienvenido a los proyectos de infraestructura y tiene dudas sobre invertir en infraestructura productiva. Ojalá que los tomadores de decisiones no tarden mucho en darse cuenta de este fenómeno.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...ersion-privada

  14. #489

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    Salarios

    Por Macario Schettino.

    Hoy se publica la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo para el primer trimestre de 2019. Será una fuente de información de gran importancia para evaluar la política que, hasta el momento, parece ser la mejor del nuevo gobierno. Me refiero al incremento del salario real, que se ha impulsado con un incremento importante al salario mínimo (que ya había ocurrido desde el año anterior), e incluso al doble en algunos municipios de la frontera.

    Esta columna había propuesto, hace tres años, precisamente duplicar el mínimo, considerando que la mayor parte de los trabajadores formales ganaba entonces por encima de dos salarios mínimos. No habría efecto en la economía formal, y si se hacía con cuidado, podía no impactar tampoco la inflación. Por ejemplo, no realizando un incremento porcentual, sino un ajuste en monetario, o incluso cambiando la denominación del salario.

    La parte complicada es que dos tercios de quienes trabajan en México lo hacen sin prestaciones de seguridad social, ya sea porque trabajan por su cuenta, son comisionistas o son informales. De acuerdo con INEGI, los informales al cierre de 2018 sumaban 30.5 millones de personas, frente a 23.5 millones de formales (aunque no todos tengan prestaciones completas). Para esos poco más de 30 millones, el valor del salario mínimo es irrelevante. Si su contratación está al margen de las leyes (impuestos, seguridad social, salud), no existe razón para que se respete el salario mínimo, ni siquiera como referencia. Varios economistas afirman que si el sector formal incrementa los salarios, habrá un efecto sobre la informalidad en el mismo sentido. Eso es precisamente lo que podremos verificar con la ENOE publicada hoy.

    De hecho, ya se puede tener alguna referencia con las encuestas de 2018, de forma que puedo comparar el cuarto trimestre de 2017 con el de 2018. En ese lapso, el salario mínimo subió 10%, el primer aumento realmente grande en décadas. El de este año fue de 16%, todavía mayor. Bueno, entre el cuarto trimestre de 2017 y el cuarto de 2018, la formalidad creció ligeramente, de 43 a 43.4%. Los ingresos, sin embargo, se contrajeron.

    La población ocupada pasó de tener un ingreso promedio de 3.12 salarios mínimos (SM) a 3.09. Este cálculo lo hago omitiendo a quienes no especificaron su ingreso, a pesar de que la proporción es elevadísima, y ya en otras ocasiones explicamos que parece deberse a un tema de seguridad, y por lo tanto son los de más ingresos los que no responden. La población que está en informalidad, en cualquier clasificación, pasó de 1.52 a 1.49 SM. Los clasificados como sector informal pasaron de 1.69 a 1.64 SM; aquellos que se clasifican fuera del sector, en el ámbito no agropecuario, pasaron de 1.71 a 1.67 SM, y los del ámbito agropecuario (que es agricultura de autoconsumo, en su mayoría), pasó de 0.9 a 0.85 SM.

    Si incluyo en el cálculo a quienes no especificaron ingreso, en el nivel más alto, no hay cambio en las comparaciones, en todos los casos hay una caída en el ingreso promedio de las personas. Un fenómeno interesante es que, en la economía formal, los niveles de ingreso que más crecen en número de personas son los que ganan menos de dos salarios mínimos, mientras que los de ingresos más altos no cambian mucho. En la economía informal, en cambio, hay una contracción en el número de personas en ingresos más elevados, y un incremento sólo en el grupo que gana menos de un salario mínimo.

    Esto parece indicar que el incremento del mínimo en 2018, por 10%, no provocó un ingreso más alto de la población, especialmente en quienes viven en la economía informal. La ENOE de hoy aportará información acerca del impacto del aumento de 16% de este año. Ya lo platicaremos.


    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...ttino/salarios

  15. #490

  16. #491

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    (De otro medio).

    Venezuela: la literatura del caos

    Javier Lafuente Hace 8 horas

    Las calles de Caracas son, en su mayoría, escenarios de una vida que ya no es. No hace falta ser muy perspicaz para darse cuenta de que, en muchos lugares en los que ahora se sobrevive, no hace tanto se gozó. De que la decadencia que atrapa el paisaje urbano no es sino un manto de la ostentación de un pasado próximo. Y así, el dolor, la dificultad, la descomposición, la falta de aliento se convirtieron en relato. Desde la novela, el cuento, la poesía, cada vez más autores confrontan una realidad oscura, violenta. Todos se acercan a un mundo que se vino abajo: Venezuela.

    Un grupo de mujeres que emprende un club de lectura en una ciudad sin nombre sacudida por la violencia, gobernada por el Alto Mando; el miedo de una hija a que roben a su madre pese a que esta está ya enterrada; el amor entre una espía de la CIA y uno de la inteligencia cubana; un barrio caraqueño donde aparece un hombre cuyo apellido coincide con uno de los máximos exponentes de la poesía rusa, al que Stalin confinó en Siberia. Los escenarios, los personajes, las tramas son innumerables, pero los rasgos en común entre las obras que proliferan apenas varían. Ni la lejanía de los que viven fuera del país ni la cercanía de los que lo sufren son obstáculo para que la cotidianidad sea ajena a los autores. “Desde hace años, Venezuela es una emergencia permanente. No lo digo en plan metafísico. Se trata de una angustia concreta que va desde conseguir medicinas o comida hasta regresar a casa en una ciudad sin luz. Es casi imposible que todo esto no toque la escritura. Creo que, para muchos de nosotros, la realidad se ha vuelto una herida incomprensible. Tratar de escribirla es una forma de ordenar esa locura, de organizar incertidumbre y el dolor que produce”, explica Alberto Barrera Tyszka, que tiene los pies en México, donde reside desde hace años, pero a quien le cuesta despegar la cabeza de Venezuela, su país, al que está permanentemente conectado.

    Barrera publicó a finales del pasado año Mujeres que matan (Literatura Random House), “una novela sobre el contagio veloz e irracional de la violencia”, en palabras del autor, donde un grupo de mujeres se enfrentan a distintas formas de agresión oficial. Las páginas de Mujeres que matan ahondan en la descomposición que ya describió enPatria o muerte (Premio Tusquets 2015), y que, en cierta manera, tuvieron su preludio hace 14 años en Hugo Chávez sin uniforme. Una historia personal (DeBolsillo), escrito junto a Cristina Marcano, acaso la biografía definitiva del mandatario fallecido; el tótem de la revolución bolivariana, del denominado socialismo del siglo XXI, a quien no pocos ven como el origen de la descomposición, que se ha perpetuado con su sucesor, Nicolás Maduro, en el poder. “Todo se vino abajo en el momento en que estalló la ilusión de modernidad, que era un espejismo, y entramos en barrera en este cuento del socialismo inclusivo y soberano, que ha sido la mayor estafa de un grupo de corruptos que llegaron tarde al saqueo de la corona. Le debemos este sainete a la izquierda de los años sesenta que se quedó resentida porque se dejó pacificar con dinero. Y a unos políticos de la Cuarta [República] que no estuvieron a la altura de la deuda social que arrastraba el país”, describe el editor y periodista venezolano Sergio Dahbar.

    Chávez aún vivía cuando Karina Sainz Borgo decidió dejar Venezuela, donde nació en 1982, para instalarse en Madrid hace 13 años. Antes de eso ya tenía intención de escribir sobre un país que, dice, ya no existe y al que después de lidiar durante años con el desarraigo ha escrito una suerte de carta de amor enLa hija de la española (Lumen), su primera novela, uno de los fenómenos literarios del año, publicada en 22 países. “Yo no reconozco al país y el país no me reconoce a mí”, dice Sainz Borgo. La novela es el retrato de una mujer de 38 años tras la muerte de su madre, de cómo se enfrenta sola a una ciudad donde la violencia, otra vez la violencia, lo marca todo. “La destrucción ha sido tal que disolvió el relato. Para que haya una catarsis tiene que quedar por escrito”, explica la autora.
    No todos los autores abarcan Venezuela desde fuera. El poeta Igor Barreto sigue viviendo en Venezuela, desde donde ha reflexionado sobre la pobreza en su apabullanteEl muro de Mandelshtam (Bartleby). Lejos de espantar la crisis de su país, Barreto ha tratado de aprender de ella, como un método quizás de supervivencia. “Es una circunstancia para conocer mejor al ser humano. Es imposible conocer el carácter de una persona o un país si no entra en crisis. He podido conocer mejor a Venezuela”, afirma, cuando trata de explicar lo que denomina una “relación íntima con este proceso de marginalización”. “Yo creo, siento, que tengo una gran fortuna al poseer un lugar. El lugar es el templo. Yo no me iría nunca de Venezuela porque es el lugar del que puedo hablar muy bien, donde ser testigo de las cosas que ocurren y pensar en ellas”, apostilla el poeta.

    Barrera Tyszka, Sainz Borgo, Barreto, también Moisés Naím, que ha publicadoDos espías en Caracas (Ediciones B), son apenas algunos de los nombres que afloran en una lista que se termina por volver ingente. “Pienso en Victoria de Stefano, en Ana Teresa Torres, en Eduardo Liendo, Israel Centeno, Juan Carlos Méndez Guédez, en Fedosy Santaella. En gente más joven como Rodrigo Blanco, Eduardo Sánchez…, y por supuesto quedan muchísimos nombres por fuera”, aporta Barrera: “Es un proceso irremediable, en cierta forma vallejiano: “Un hombre pasa con un pan al hombro / ¿Voy a escribir, después, sobre mi doble?”.

    La novedad, si así pudiera llamarse, radica en que la narrativa ha cobrado fuerza en los últimos años. Tradicionalmente no ha sido el género más aventajado si se compara con el cuento o la poesía, de mayor raigambre, con exponentes fuera y dentro de Venezuela como el eterno Rafael Cadenas. “Siempre he sentido que en el país ha habido, y hay, enormes poetas y pintores. Y que la narrativa debía esperar. Pareciera que le ha llegado el tiempo”, considera Sergio Dahbar. “Es muy difícil que surja una narrativa que no exprese lo que pasa en el país. Si lees un cuento de un joven que vive en un barrio horrible donde matan a la gente y ese joven trabaja en un canal de televisión como escenógrafo y le piden que diseñe un barrio bonito porque la televisión debe mostrar el lado chévere de Venezuela, te das cuenta de que finalmente la literatura termina por registrar el horror múltiple de esta sociedad. Pareciera que la gravedad los ha convocado. Comienzan a aparecer autores que pegan duro en el exterior con libros que tienen público y de alguna manera han encontrado la voz de la tribu. Semejante hipótesis, de confirmarse, es una gran noticia”.

    Cauta a la hora de hablar de una narrativa venezolana como género en sí mismo se muestra Karina Saiz Borgo: “Antes de identificar un fenómeno necesitamos un periodo más largo, es un proceso que apenas comienza”. Un recorrido que, si depende de los acontecimientos que se suceden vertiginosamente, tiene visos de prolongarse en el tiempo, al menos hasta ver un país reconstruido.

    Venezuela, país cuya cotidianidad no cesa de aportar paradojas, encuentra en la literatura una de las más dolorosas. La eclosión de una narrativa poderosa coincide con un momento en el que prácticamente solo puede publicarse y conseguirse fuera de Venezuela. Dentro del país, la industria editorial casi ha desaparecido. Las grandes firmas se han ido. Muchos escritores, correctores, diseñadores, traductores, dueños de imprentas… se han ido. “Es un sentimiento extraño, de alguien que se va quedando solo en una casa donde antes había mucha gente, actividad, emoción, sana competencia, profesionalismo… Editar en Venezuela es hoy por hoy un atrevimiento, una osadía, un gesto de fe”, asegura Sergio Dahbar. No quiere que sus palabras suenen a victimización. “No es ese el caso. Pero hay algo de impresionante en la idea de que sigues aferrado a un oficio artesanal y de alguna manera prehistórico, pero que al mismo tiempo sabes que es muy valioso y que apunta a darle valor a los otros que se han quedado contigo y que están como tú luchando contra las adversidades”.

    Cualquiera que llegue ahora a Caracas y pregunte por una librería será observado, probablemente, con resignación por su interlocutor, que le hablará con orgullo, eso sí, de las librerías de Sabana Grande, de que no hace tanto podía haber pasado por Suma, Alejandría, Noctua, de que las sucursales de las grandes cadenas —Nacho, Tecniciencia—, de las que ahora o no quedan nada o son actos de resistencia, se contaban por decenas. Y le dirán que ya no es cuestión de cómo costear el alquiler del local, ni de lo imposible que resulta meter libros, no ya distribuirlos. Que quién puede comprarlos. El salario mínimo de un venezolano es de 40.000 bolívares, unos siete dólares, la mitad o un tercio de lo que puede costar un libro. “Esto te habla de un aislamiento importante”, asegura Karina Sainz Borgo: “El autoritarismo, en todas las partes del mundo, achica tu mundo, te obliga a renunciar a las preguntas más complejas”.

  17. #492
    Atrincherado
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    Quote Originally Posted by Arturo View Post
    A poco no es una delicia entrar a este foro y ver como los fifis se retuercen de dolor, como babosas rociadas con sal de grano.

    Arturo
    Si, definitivamente lo es, aunque despues de 3 minutos de lectura se vuelve muuuuy aburrido

    Arturo

  18. #493

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    Señor, se contestó a sí mismo con su clon equivocado.

    Saludos.

  19. #494

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