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Thread: COLUMNAS DE "EL FINANCIERO"

  1. #201

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    Brasil sube, México cae....


    Dos gobiernos diametralmente opuestos. Uno de derecha y el otro de izquierda. Sus presidentes son tan queridos como odiados, no admiten medias tintas. Uno le apuesta a un modelo económico capitalista que privilegie el combate al socialismo; el otro se pronuncia por la rectoría del Estado, el asistencialismo, la militarización y el desarrollo estabilizador. También, los dos, están enfermos.

    Jair Bolsonaro tomó posesión el 1 de enero de este año, Andrés Manuel López Obrador el 1 de diciembre de 2018, y con las primeras decisiones que han tomado cada uno se han alterado los pronósticos sobre los indicadores macroeconómicos de sus países, principalmente en lo que tiene que ver con el Producto Interno Bruto (PIB).

    Los dos presidentes siembran tempestades y, por lo menos en sus promesas de campaña, rompieron paradigmas y generaron esperanza.

    Aunque la realidad contraste severamente con los deseos de los candidatos.

    El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que Brasil va a crecer más que México en, por lo menos, cuatro décimas de punto porcentual. El país sudamericano se expandirá en 2.5 por ciento; mientras que acá, será de 2.1 por ciento.

    Si esto se cumple, será la primera vez en seis años que Brasil crecerá más que México.

    Estos pronósticos deben prender los focos rojos en Palacio Nacional, ya que no sólo advierte que el crecimiento del país será más lento, sino que en la región México perderá atractivo para las inversiones y negocios.

    Algunos economistas y empresarios globales señalan que la confianza de las empresas en México podría verse socavada si se expande el rol del sector público en la economía, y las primeras señales que mandó López Obrador con la cancelación del nuevo aeropuerto internacional de la CMDX y el frenón a la economía por el combate al huachicol y los bloqueos a las vías férreas en Michoacán, confirman el temor.

    El FMI justifica su pronóstico en virtud de una disminución de la inversión privada al inicio del sexenio de AMLO, así como condiciones monetarias y financieras más restrictivas.

    La baja en la calificación crediticia de Fitch Ratings a Petróleos Mexicanos (Pemex) significó un golpe directo en la línea de flotación de la empresa productiva del Estado, que se recrudeció con los insultos proferidos por el Presidente a la calificadora.

    López Obrador debe cambiar el tono del lenguaje por uno más documentado y analítico sobre las acciones que está emprendiendo Pemex y su gobierno para apuntalar las finanzas públicas.

    La propuesta oficial en torno a las inversiones en Pemex, como la nueva refinería de Dos Bocas, en Tabasco, sólo genera más dudas en lugar de certidumbre.

    El aniquilamiento de las reformas impulsadas por Peña Nieto, como la energética y educativa, son factores que potenciaron la incertidumbre con respecto a las políticas económicas del nuevo gobierno.

    Reza el refranero: el que mal empieza, mal acaba o la segunda ley de Pudder: “Todo lo que empieza mal, termina peor”. Ojalá que este no sea el caso y AMLO recomponga el camino, aunque se antoja difícil por su intransigencia.

    En Brasil, su nuevo mandatario comenzó como Peña Nieto hace seis años, con un paquete de reformas estructurales que detonó la confianza de los mercados, además, anunció Bolsonaro, se concretará la consolidación fiscal y la reforma al sistema de pensiones.

    Así que mientras en México se da un salto al pasado, en Brasil se ocupan de llenar el vacío que ha dejado nuestro país por voluntad propia y se aprestan a tomar el liderazgo de la región.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...ube-mexico-cae

  2. #202

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    La ignorancia del Mexicano promedio...

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    Ninguna luna de miel es eterna

    Por Enrique Quintana.

    Cuando se observan los resultados de las encuestas aplicadas a toda la población y se contrastan con la lectura de las opiniones en los medios o lo que se revela en las redes sociales, da la impresión de que estamos en dos países diferentes.

    El apoyo que tiene el gobierno de AMLO es impresionante por lo favorable, independientemente de las medidas que tome y prácticamente en cuanta encuesta se publique, sea cual sea la institución que la aplique.

    La encuesta de El Financiero revela un impresionante 86 por ciento de aprobación.

    Pero el tono de las críticas que se leen o escuchan en medios o en redes sociales parece indicar que estamos al borde de una crisis.

    Permítame referir ahora el resultado de la encuesta levantada por el Inegi para medir el índice de confianza del consumidor durante el mes de enero.

    El índice reflejó un incremento de la confianza de 5.1 por ciento respecto a diciembre si se toman cifras desestacionalizadas para quitar distorsiones del calendario.

    Pero si el comparativo se hace con los datos de enero de 2018, el alza es 32.7 por ciento a tasa anual, algo que no tiene precedente en las mediciones de este índice.

    Ya desde diciembre se había visto un incremento, pero ante la crisis por desabasto de gasolina en enero, había la hipótesis de que el ánimo pudiera cambiar.

    No lo hizo.

    Y el nivel absoluto del índice de confianza se encuentra en su nivel más alto, desde agosto de 2001.

    Nuevamente, destaca la extraordinaria expectativa que se ha levantado. El componente del índice que refiere la expectativa de la situación económica del país dentro de 12 meses subió un 72.3 por ciento en enero respecto a su cifra del mismo mes del año pasado.

    Se trata ya de todo un fenómeno sociológico derivado de la creación de una nueva expectativa.

    Este cambio subjetivo hace que hoy las cosas se vean diferentes.

    Cuando se pregunta por la situación económica del país hoy comparada con la de hace 12 meses, el índice registra un alza de 43 por ciento.

    No sólo hay una gran expectativa, sino que incluso la gente está viendo su condición presente con otros ojos.

    Otro dato surgido el día de ayer es el de las ventas de vehículos en enero. Aunque el volumen absoluto es bajo respecto a los niveles de meses anteriores, la cifra de 111 mil vehículos vendidos es superior a la de enero de 2018 en 1.9 por ciento, con lo que se presenta la primera variación positiva en las ventas en 19 meses.

    A pesar del incremento en los costos del crédito y de la perspectiva de un menor crecimiento, el consumo no cae.

    La pregunta que debe hacerse en este contexto es cuánto durará este optimismo, sobre todo si se hace efectiva una probable reducción de la actividad económica en los próximos meses.

    Hoy la gente tiene preferencias políticas muy volátiles. No se trata sólo de México. Es algo global.

    El gran éxito de AMLO no sólo derivó de sus méritos personales, sino de la coyuntura en la cual la gente buscaba una opción.

    Pero, así como subió su aceptación, puede bajar si surge el desencanto. Y tengo la impresión de que en el equipo de gobierno se piensa que están vacunados ante esa posibilidad, que las opiniones que hoy se reflejan en las encuestas son algo permanente.

    Ojalá entiendan que ninguna luna de miel es eterna.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...miel-es-eterna

  3. #203

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    Por mucho que te digas que te está quedando muy rico el PASTEL DE CACA, no significa que te vaya a gustar comértelo o que te nutra, o no te haga daño a la salud.

    Eso es exactamente lo que estamos viendo.

    El Mexicano promedio ya está sacando del horno su pastel de caca, y de momento, PIENSA que le está quedando.... "DIVINO!"...

  4. #204

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    La guerrilla frente a Andrés

    Por Raymundo Rivapalacio.

    El sábado se conmemoró el 47 aniversario de la muerte del guerrillero Genaro Vázquez Rojas, que fundó y dirigió la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR) en Guerrero, cuyos dirigentes han sido sometidos por décadas a vigilancia, persecución y represión por parte de fuerzas federales. En el acto, en la Universidad Autónoma de Guerrero, en Chilpancingo, su viejo compañero de lucha, Arturo Miranda Ramírez, dirigente actual de la ACNR, hizo una propuesta provocadora al presidente Andrés Manuel López Obrador: crear milicias populares –grupos paramilitares– para defender su proyecto de gobierno porque no cuenta con el Ejército, el poder económico sigue en manos de la oligarquía y en su gabinete, subrayó, hay personas que incluso defienden esa clase.

    De aceptarse la propuesta –lo que se antoja remoto–, empataría con el imaginario colectivo, de que López Obrador quiere seguir el camino de Fidel Castro y Hugo Chávez, mediante la instauración de un Estado subordinado a él y controlado a través de un aparato policial represor. La ACNR tuvo un origen guerrillero que apostaba por la lucha armada para generar cambio. Hoy se le puede ubicar como parte del frente de masas, con conexiones guerrilleras pero sin ser parte orgánica de ella, para que mediante acciones coordinadas se logren objetivos políticos. Al apoyar al presidente y proponerle tácticas paramilitares, Miranda Ramírez mostró que en Guerrero no hay un enfrentamiento contra López Obrador, a diferencia de otros grupos radicales que rompieron con el presidente y optan por un cambio fuera de los cauces legales.

    Uno es el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que recientemente confrontó a López Obrador y estableció su territorio para impedir la construcción del tren maya. El EZLN, sin embargo, es una guerrilla que ha utilizado más la pluma que las armas, y desarrollado un sistema de organización social que ha construido ante la complacencia de gobiernos sucesivos, un Estado dentro del estado en Chiapas, con decenas de comunidades donde los zapatistas son gobierno. El otro es el Ejército Popular Revolucionario, que había guardado un silencio casi total frente a López Obrador –aunque emitió un comunicado crítico al iniciar su gobierno–, y que confrontó al presidente en el último número de El Insurgente, el órgano de comunicación guerrillero, donde la descalificación de López Obrador, se podría decir, es brutal.

    El editorial del periódico cambió de pluma. La actual es menos propagandística, ideológicamente más sólida y marcadamente militarista. No hay concesión a López Obrador ni reconocimiento de nada. Para el EPR, el presidente es parte del mismo Estado burgués que pese a su discurso contra el neoliberalismo de los gobiernos tecnócratas, sigue siendo un gobierno capitalista. López Obrador, dijo el EPR con una marcada influencia marxista, no cuestionó las leyes con las que funciona el modo de producción, ni alteró sustancialmente la base económica, ni la superestructura social de la formación socioeconómica. Por tanto, aclaró, el régimen de producción de intercambio y de distribución de carácter capitalista, permanecen intactos.

    No cree en que sea un gobierno del pueblo para el pueblo, como ha dicho López Obrador retomando la frase más trascendente de Abraham Lincoln, y de su política de bienestar sostiene que “son paliativos que aparte de otorgar un falso carácter popular a la política de gobierno, fortalece a la base económica de la política del régimen neoliberal”. Si se analiza el discurso de López Obrador bajo líneas historicistas, se puede argumentar que el EPR tiene mucha razón en esa crítica. El estado de bienestar, ideado por el economista inglés John Maynard Keynes, fue definido por el historiador Eric Hobsbawm, como la “edad de oro” del capitalismo, por el desarrollo económico de todos los grupos sociales.

    El editorial del EPR diseccionó el Proyecto de Nación 2018-2024 que presentó hace más de un año, y minimizó sus propuestas. Ni siquiera le da el nivel de “gobierno” al de López Obrador, sino se refiere a él como una “junta administrativa”, donde lo que busca es sustituir a las élites con sus élites, y mantener un capitalismo a su medida. López Obrador no es un neoliberal ante sus ojos, pero sí un “liberal moderado” que ha propuesto –esta es una de sus más grandes críticas– una Guardia Nacional que justifica a partir de premisas falsas, como la estigmatización de la pobreza como factor único de la inseguridad, que en realidad pretende dos objetivos: sujetar a la sociedad a su propio imperio, y distorsionar la realidad para “cuadrarla” a su propio gobierno.

    El planteamiento del EPR, sin los calificativos despectivos que hizo el EZLN sobre López Obrador, no lo ubica, ni por asomo, como una alternativa positiva para el cambio social por el que han estado luchando, sino como una figura, quizás más peligrosa que los presidentes emanados de la tecnocracia, con un discurso popular y populista totalmente contrario a los objetivos que pretende –empoderar y mejorar la vida de los más pobres–, y que le permitiría apuntalar lo que llaman la “dictadura del capitalismo”.

    Los señalamientos guerrilleros podrán ser discutidos y debatidos política, ideológica y militarmente, pero lo que dejan ampliamente sentado es que aquellos que lucharon contra regímenes del PRI y del PAN, no lo ven como un aliado, sino como un enemigo más peligroso al estar construyendo un régimen autócrata que, según el EPR y sus movimientos sociales, quiere instituir un Estado que sólo responda a sus intereses y desarrollar una estrategia de contrainsurgencia para concretarlos. La propuesta de Miranda Ramírez, en este contexto, confirma la advertencia del EPR y la ruptura de la extrema izquierda, donde López Obrador quería afianzarse. Las guerrillas han vuelto a la arena pública más radicales que en años previos.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...rente-a-andres

  5. #205

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    El ‘más bonito, pero más riesgoso’ país que gobierna AMLO

    Por Jonathan Ruiz Torre.

    Entre mexicanos, la versión más común es la de que su país está en crisis. La historia avala la recurrencia a caer en esa incómoda circunstancia.

    Pero tal afirmación es hoy incongruente con la preferencia que tienen analistas de instituciones estadounidenses por recomendar la compra de acciones de empresas que dependen del consumo de los mexicanos:

    Que compren Gruma, la empresa que depende de que la gente compre tortillas; Arca Continental, la que vende Coca Cola en el norte de México; FEMSA, la que instala tiendas y gasolineras OXXO en donde la dejen; Banorte, “el banco fuerte de México”, que estaría muerto si los mexicanos no tuvieran dinero para ahorrar; Pinfra, la empresa que depende que los habitantes del país viajen por carretera; IEnova, la que instala ductos de gas natural y que espera que la industria y CFE tengan mucho trabajo; Mexichem, la que produce los tubos de PVC a instalar en todas las casas nuevas (o viejas) y Cemex, la cementera más grande de México y una de las mayores del planeta, que estaría en picada si una crisis impidiera que cada vez haya más viviendas, edificios, carreteras…
    Todas estas son los top pics del mayor banco del país vecino al norte, JPMorgan, de acuerdo con un reporte firmado por Nur Cristiani.

    Más allá de quien haya sido el presidente en cada era, hay que ver los puros datos para comparar el México de hace 10 años con el actual. Hace 10 años sí había una crisis que metió al país en una recesión culpa de la ambición de los bancos neoyorquinos y la falta de control en el sistema financiero de esos días.

    Más allá de la contracción económica, en un #10yearchallenge de ambas épocas recordemos que entonces la inversión extranjera directa en México fue de 16 mil millones de dólares, incomparable con los 30 mil esperados para 2019 a partir de lo ocurrido el año pasado; la confianza de los consumidores era 20 por ciento menor a la actual y la aprobación del presidente supera el 80 por ciento este año, de acuerdo con una encuesta de El Financiero, contra el 76 por ciento de aquellos días en los que solo habían 125 compañías enlistadas en la Bolsa Mexicana de Valores, cifra menor a las 145 que existen en 2019.

    A decir de las empresas mexicanas señaladas por JPMorgan, hay una expectativa de que el redireccionamiento del capital gubernamental hacia la gente, tenga un impacto en las ventas de lo que esas personas compran.

    Cristiani advierte que México pasó de ser “la historia aburrida, pero buena” entre los países emergentes a la situación de 2019: “más bonito, pero más riesgoso”

    “Los números no mienten y AMLO toma una sana y estable economía con un capital político en niveles récord. El riesgo es que las políticas sociales superen la disciplina fiscal debido a que la deuda pública es significativamente mayor que hace 10 años y el déficit fiscal es apenas un poco mejor que en 2009. Las asunciones presupuestales macroeconómicas para 2019 fueron conservadoras, pero las estimaciones de ingresos parecen optimistas”, concluye el análisis de la especialista Cristiani que se encarga de analizar la situación de las empresas que cotizan en Bolsa. El presidente, como hace mucho no ocurría, parece tener en sus manos el destino de las empresas del país.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...-gobierna-amlo

  6. #206

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    ¿Cuál es el objetivo?

    Por Macario Schettino.

    Comprender lo que ocurre es algo muy complicado. Los seres humanos sufrimos para ello, porque nuestra percepción es muy limitada, y la “razón” aún más. Si hemos podido transformar el planeta (para bien o para mal, otro día platicamos) es porque hemos inventado prostéticos que nos ayudan a compensar nuestras limitaciones: microscopios y telescopios, instrumentos de medición, máquinas y herramientas.

    Esta dificultad es aún mayor cuando lo que tratamos de entender es el funcionamiento de las sociedades. Tenemos menos instrumentos para ello, y al mismo tiempo menos “razón”, porque nos es muy difícil separar lo que vemos de lo que quisiéramos ver. Para complicar todavía más el asunto, tomar muestras de la realidad es muy costoso: hay que estar continuamente revisando la información para no quedarnos con una idea fija, anacrónica.

    Entre nuestras limitaciones y el esfuerzo necesario para reducirlas, acabamos construyendo una idea del mundo que se queda con nosotros por décadas, el resto de la vida si nos descuidamos. Para la gran mayoría de las personas, esa imagen se define casi por completo en la primera juventud. Todavía entonces somos curiosos, atentos, con tiempo. Después, la vida nos exige tanto que la nueva información que recibimos la acomodamos donde quepa, o de plano la rechazamos, si es que entra en conflicto con la imagen que ya tenemos.

    La importancia de la educación en este proceso es significativa. El proceso educativo no consiste sólo en transmitir herramientas a las nuevas generaciones, sino también una imagen del mundo, que se construye con la experiencia propia, pero también con creencias y evidencias de otros. Y si bien muchas pautas de comportamiento se definen en la niñez, la visión del mundo cuaja en la primera juventud.

    Ayer le ofrecía datos de comportamiento de las principales economías del mundo, en las que es evidente el éxito que ha tenido México en las últimas décadas. Sin embargo, si usted ya tenía una imagen de la realidad en la que México es un fracaso, habrá descartado la información. Para ello, puede haber descalificado al FMI, o bien el uso de dólares PPP, con abundantes argumentos. De paso, habrá decidido que esta columna es fifí, neofascista, o algo parecido.

    Si usted construyó una visión de México como país petrolero, imaginará que la caída en importancia del crudo, que ayer también reportaba, es producto de malas administraciones y corrupción, de forma que esto se resolverá muy rápidamente con el nuevo gobierno. Así que la colaboración del martes, donde sugería que ayudemos a Pemex a bien morir, le habrá parecido herejía. De hecho, es posible que si leyó esas columnas, ya no haya leído esta.

    Ser capaces de romper con la idea que tenemos del mundo es indispensable para construir soluciones correctas. Es muy importante recordar que más de la mitad de la solución consiste en plantear bien el problema, y éste depende precisamente de la diferencia entre lo que ocurre y lo que quisiéramos que pasara. Si alguna de estas dos referencias es errónea, el problema no puede plantearse bien, y la solución será inútil. O con un poco de mala suerte, contraproducente. En esta columna hemos insistido mucho en que este es precisamente el fallo del nuevo gobierno: una referencia de la realidad que es profundamente errada. Ni México es un país esencialmente petrolero, ni el campo tiene problemas como los que imaginan, ni el sistema educativo será mejor regresando al adoctrinamiento revolucionario.

    Pero siempre existe la posibilidad de que sea esta columna la que tiene una referencia equivocada. Si el objetivo del nuevo gobierno no es construir una economía exitosa, sino acumular todo el poder, entonces las cosas cambian. Y mucho.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...es-el-objetivo

  7. #207

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    RIP para el NAIM

    El próximo martes 12, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), que dirige Gerardo Ferrando, anunciará la sepultura legal del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

    Y el último día de febrero, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador desembolsará 34 mil millones de pesos para liquidar anticipadamente el Fibra E.

    Este paso se une a la decisión adoptada el 21 de diciembre, cuando se pagaron mil 800 millones de dólares anticipados de los bonos colocados por el GACM en los mercados internacionales.

    Más allá, aún no es posible cuantificar el costo de las demandas legales y las indemnizaciones para los contratistas damnificados, algunos de los cuales recurrirán a tribunales internacionales.

    Tampoco se sabe cuánto costará terminar la losa del edificio terminal y su cercado, obra que se dijo era necesaria para evitar que la construcción se dañara o fuera sujeta del deterioro por corrosión o vandalismo.

    Esta obra incluye también la terminación de los foniles, unas estructuras que hacían las veces de columnas y servían para la captación de agua de lluvia.

    La SCT, que lleva Javier Jiménez Espriú, tendrá que involucrar a la Conagua, que dirige Blanca Jiménez, para que sea ésta la que determine qué se hará con las estructuras ya construidas.

    Pero sobre todo qué pasará con las obras hidráulicas que iban a permitir desfogar las avenidas de los once ríos que rodean a la zona y los nuevos túneles colectores y del drenaje.

    Tampoco se sabe qué es lo que sucederá con las cinco mil hectáreas que fueron destinadas al proyecto y que iban a recuperarse para volver a tener un lago donde hace 400 años existió alguno.

    Según los entendidos, en la asamblea del 12 de febrero el GACM propondrá a los tenedores de bonos, un total de 94 inversionistas, pagarles el día último del mes.

    Se espera que haya otros anuncios, como el mecanismo que el gobierno federal propondrá a las casi 300 empresas agraviadas por la cancelación del NAIM para finiquitar los más de 430 contratos.

    En algunos casos serán cancelaciones anticipadas, en otros se les dará la opción de realizar otras obras (como el tren maya, carreteras o obras diversas de infraestructura).

    O serán invitados a remodelar el actual AICM, proyecto que busca elevar 10 por ciento la capacidad en tierra para albergar aeronaves en nuevas plataformas y posiciones de contacto, con miras a reducir demoras.

    Instalaciones del AICM reservadas al gobierno, como el hangar presidencial y los hangares e instalaciones de otras dependencias, se utilizarían ahora para la aviación comercial.

    Con ello se agregaría cerca de un 15 por ciento de espacio disponible y se lograría optimizar el tráfico en tierra, aunque en el espacio aéreo todo dependerá del nuevo diseño que incluya a Santa Lucía y Toluca.
    El factor GM

    EL QUE LAS ventas de autos nuevos en enero hayan 'subido' 1.9 por ciento con respecto a enero del 2018 nada tiene que ver con que el nuevo régimen de Andrés Manuel López Obrador esté alentando el consumo tras 19 meses consecutivos de caídas. Todo se debió a un ajuste que hizo General Motors en su metodología de reporte de ventas, el cual reflejó en este arranque de año la venta de nueve mil 415 unidades más. Esa corrección administrativa puso a la armadora presidida por Ernesto Hernández con un incremento de 106.90 por ciento, frente a caídas generalizadas del resto. ¿Qué pasaba? Hasta diciembre del 2017 reportaban por facturación y a partir de enero del 2018 cambiaron por unidad entregada. Si no hubieran variado la fórmula la venta de autos hubiera registrado su mes número 20 de baja.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...p-para-el-naim

  8. #208

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    ¿De qué se nutre la popularidad de AMLO?

    Raúl Cremoux.


    La encuesta que ayer publicó El Financiero sobre el presidente de la República, inicialmente nos deja con los ojos abiertos y después nos lleva obligadamente a la reflexión.

    ¿Cómo es posible que su trabajo tenga una aprobación superior al 80 por ciento?

    Para muchísimos de nosotros la calificación sería negativa en puntos torales que ha manejado. Comienzo por el absurdo de cancelar la construcción del NAIM, que tiene un costo enorme y consecuencias que perjudican a miles de trabajadores de la construcción, así como ramificaciones que afectan a muy diversas empresas, a cientos de miles de usuarios y rematan con manchas internacionales en la imagen del país.

    Abundo en el invento circunstancial de la guerra contra el huachicol derivado de los errores en el abasto de gasolina y los elevados gastos en pagar a 14 buquetanques varados en el Golfo de México, y adquirir sin licitación casi 700 pipas petroleras. 128 y probablemente más muertos en el incendio en Hidalgo es la cuota a la improvisación y la falta de protocolos. Menciono el que se declare el fin de la lucha contra los cárteles de la droga, que equivale a la amnistía de los grandes capos, para dirigir toda la fuerza a tratar de brindarnos seguridad ante la incontenible ola de violencia y criminalidad, a pesar de los exhortos a los asesinos a portarse bien. Incluyo los bloqueos a las vías férreas por los miembros de la CNTE, revividos y compensados con, textualmente, miles de millones de pesos y otros privilegios mientras se afecta con cantidades enormes a la cadena productiva del país. Remato con los miles de injustificados despidos de burócratas de todos los órdenes y en casi todas las dependencias para justificar una austeridad llena de huecos.

    Obviamente he dejado fuera un buen número de asuntos altamente cuestionables y de pésimos resultados.

    En consecuencia, ¿a qué se debe esa gran popularidad de AMLO?

    El pasado 1 de julio tuvimos como resultado de las elecciones locales, estatales y federales una auténtica revolución (4T) y todas las revoluciones son funcionales: quieren reemplazar un orden por otro. Y en nuestro caso no solamente “la gente está harta de tanta pinche tranza”. Estaba deseosa de una mano fuerte. De haber habido un candidato militar, este hubiera ganado. Terminamos eligiendo como sociedad a un hombre autoritario, a milímetros de ser un déspota.

    Cuando el funcionario, el magistrado, el cura son dominados por la ganancia fácil, la sociedad se desgasta y llega hasta el colapso. El liberalismo fue en sus orígenes una idea de izquierda, progresista, abanderada por David Hume y Adam Smith en Inglaterra y en Francia por Montesquieu, así como por la mayoría de los enciclopedistas. Nos ocurre que anhelantes de un cambio, todo, en el contexto general nos satisface momentáneamente. La determinación del autoritarismo inspira mayor seguridad que el liberalismo. El populismo resalta la parte visceral del pueblo, exalta las formas, el lenguaje y los rituales acostumbrados y cercanos. Esto resulta conocido, buscado y 'la gente' se pliega complaciente para recibir como cierto lo que le dicen.

    No basta con nombrar las causas de los problemas para que estos se resuelvan; no es suficiente con decir que la violencia encuentra su causa en las injusticias sociales, y que la corrupción será desterrada para con ello componer las carencias milenarias. Pero eso satisface… en lo inmediato.

    Se nos prometen cambios y eso es suficiente para creer que eso nos llevará a lo que hemos anhelado, pero los cambios no son necesariamente afortunados. El cambio puede llevarnos a formar parte de la decadencia.

    Algunos hombres creen, de buena fe, que una sociedad se gobierna desde la cumbre. Ocupa el centro del poder y esto estimula y jala hacia la esperanza, aunque la sociedad sólo se moverá realmente cuando cada quien asuma la responsabilidad que le corresponde.

    Ante la encuesta mencionada preguntémonos, ¿acaso la lógica es conciliable con la política? E igualmente es válido decirnos, ¿hay un hombre de Estado ante nosotros o una persona tan solo con cálculos a la altura de necesidades básicas de una buena parte de la población?

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...aridad-de-amlo

  9. #209

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    Miedo.

    Antonio Navalón.

    La verdad pura y dura, esa que rige al país y que nos da nuestra lección moral, nuestro evangelio y la corrupción nuestra de cada día, se comparte diariamente a las siete de la mañana en el Salón de la Tesorería. En su pasado fue testigo mudo de innumerables banquetes del Estado mexicano, actualmente es el escenario de un espectáculo absolutamente inusual en cualquier parte del mundo: un presidente afronta todos los días ser él el principio y el fin de la administración de un país.

    La incorporación de dichos populares mexicanos en sus discursos como “me canso ganso” o pronunciando frases como “el pueblo se cansa de tanta pinche transa” es, sin duda alguna, una manera muy especial que tiene el presidente López Obrador de transmitir y conectar con lo que más le importa, que es su base. Tenemos claro quién manda, aunque seguimos sin saber quién gobierna.

    Por las mañanas es la seguridad, el agua y supongo que todo lo que es estratégico para el país. A medio día normalmente se inicia con la lluvia de beneficios sociales otorgados por el gobierno de la cuarta transformación, y en medio, la descripción reiterada –unas veces con palabras más populares y otras menos– de lo que se encontró o al menos lo que él define como ello.

    Cada día tenemos una corrupción nueva. No nos sorprende, durante muchos años todos hemos vivido con esa certeza. Todos los días hemos vivido como una oración o confesión íntima con la losa de saber que los corruptos no pagan. Pero al mismo tiempo, seguimos añorando que eso cambie.

    Cambia ahora que es el propio presidente quien señala con su dedo, ese dedo que ha hecho la política, o la ha intentado hacer, desde el año 2006 en nuestro país. Aunque, no sé qué consecuencias legales tendrá porque también, tal y como vamos, los jueces son buenos, malos o regulares en función de cuánto comparten o no el evangelio oficial.

    Siempre pensé que López Obrador es el líder espiritual del país y que el gobierno es algo demasiado mortal y aburrido para alguien que tiene aspiraciones tan altas. Pero, mientras tanto, cada día, por una u otra razón, vamos consiguiendo respuestas de una manera muy singular y estamos obteniendo una visión de la realidad que nos permite ver un país uniforme, sobre todo en un principio y un final, que es cómo da juego y cómo el presidente permite que sus colaboradores se expresen.

    En cuanto a los demás, las instituciones y la oposición, aquí cada uno debe de aguantar su vela. Todos hemos sido cómplices del sostenimiento del régimen que se cayó, pero eso no quiere decir que un régimen que se hundió por corrupto, por impune y sobre todo por un instinto suicida, por no haber cuidado su lugar ni su coherencia ni las formas, ni haber velado por los de abajo, pueda ser sustituido sólo a base de amenazas, ocurrencias o denuncias.

    Los Estados se destruyen con cosas concretas y se construyen con cosas concretas. Estamos en la fase de controlar el poder que nuestra Carta Magna le confiere al presidente de la República. Pero el problema es el desfase terrible entre lo dicho y lo hecho, entre lo anunciado y lo ejecutado. Ante la ausencia de respuestas, este año daremos 325 mil millones de pesos de ayuda a los más necesitados, pero el año que viene, ¿quién pagará?

    La cuarta transformación y el sexenio del presidente López Obrador necesitan un modelo de Estado. También, más allá de las denuncias y las municiones, necesitan una estructura de cómo se quieren organizar.

    Con su fuerza parlamentaria no tiene ninguna necesidad de hacer mal las cosas, puede cambiar cualquier ley para cambiar la Constitución; tiene los acuerdos en el Senado y el camino para hacerlo. Nada explica luchar fuego contra fuego. Pero sí tiene que entender que su pueblo –que también entiende lo que le dice– también necesita comprender por qué ahora los malos ya no son malos. Me explico. López Obrador necesita explicar por qué los jefes del narco, los sicarios, los que han aterrorizado, matado y siguen matando son culpables, pero en menor medida, ya que fueron las condiciones socioeconómicas las que los empujaron por el camino del mal.

    Estoy de acuerdo con terminar con el huachicol, así como coincido que la corrupción del Estado se refleja ahí con más claridad que en ninguna otra cosa. Es la corrupción de los militares, los policías, los gobernadores y toda esa incontable e incansable nómina de corrupción y destrucción moral que significan las relaciones del narco con este Estado, el mismo que va desapareciendo, y sólo esperemos que no surja ninguna con el Estado que va apareciendo.

    La gran pregunta es, ¿estamos en el punto cero para todo? Para la construcción, los asesinatos, las drogas, ¿para todo? O sea que El Chapo debe lamentar por dos razones estar en la situación que está. La primera porque si estuviera aquí podría acogerse fácilmente a estas medidas por la vía de hecho que estamos dando. Y segundo porque hasta incluso podrían inventar él y su socio El Mayo Zambada una asociación o fundación para prevenir las adicciones.

    Entonces, ¿quién es el enemigo? Yo entiendo bien que el enemigo es el insensible social. Pero la sensibilidad social, ¿cómo la promovemos, a golpes o con juicios creíbles que den verdaderamente la dimensión del cambio?

    Hace falta saber quién, cómo y dónde va a producir la riqueza que el país necesita para cubrir el desfase que tiene en su enorme brecha y deuda social. También es necesario saber cuál es su modelo de crecimiento; entiendo el papel de un amenizador moral y hasta incluso monetario de acabar con la corrupción, ¿pero además de eso?

    Se necesita definir cuánto es el equivalente del costo de un punto de la deuda de Pemex –por el tema de las calificadoras– dentro del conjunto de la regeneración moral de la cuarta transformación. Todo el combate contra la corrupción, todos los ahorros y todo lo que se está haciendo, ¿es el equivalente a lo que cuesta un solo mal gesto de una calificadora? También es necesario responder lo siguiente, ¿es México posible sin Pemex? Y, de no llevarse a cabo una restructura general de la empresa, ¿existe un futuro para Pemex?

    Todo eso lleva a lo mismo, no dudo de las buenas intenciones y estoy convencido de ellas. Además, soy un seguidor de las conferencias mañaneras de nuestro presidente no solamente por una deformación profesional, sino porque realmente me interesa ver cuál es el estado de ánimo de la cuarta transformación y eso lo da el presidente. Pero al mismo tiempo, pensando en los próximos tres meses y sabiendo que su capacidad de comunicación con los suyos es infinita, mi pregunta es, ¿quién empezará a gobernar?
    En definitiva, si el presidente López Obrador es Gandhi, la pregunta que hay que hacerse es, ¿quién es su Pandit Nehru?


    http://www.latrinchera.org/foros/sho...NANCIERO/page9

  10. #210

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    Algo está haciendo bien el Presidente

    Pablo Hiriart.

    Sólo el fanatismo podría descalificar los números de aceptación del Presidente, que en la reciente encuesta de El Financiero lo ubican con 86 por ciento de respaldo popular.

    Con ese apoyo López Obrador puede hacer lo que quiera. Y ahí está el peligro.

    Pero dejemos por ahora los riesgos y veamos qué hace de bien para lograr el respaldo que suscita.

    La situación pinta mal, pero la población la ve bien.

    ¿Por qué? Porque López Obrador ha tenido el acierto de introducir cambios en la desgastada y repudiada “forma de gobernar”.

    Quizá lo que mejor ha hecho el Presidente es quitar la lejanía a la investidura presidencial, sin que le pierdan el respeto.

    Puede ser campechano, tomarse un agua de piña a media carretera o jugar una cascarita de beisbol en un diamante de tierra, pero no hay vulgaridad ni arrogancia en su manera de conducirse.

    López Obrador rehusó la seguridad que rodea a los presidentes de México y, aunque es sumamente peligroso, eso acercó al mandatario a la gente. Fue un golpe afortunado, pues entre gobernantes y gobernados solía haber una lejanía sideral.

    Es un error práctico vender las camionetas blindadas y las Suburban de los funcionarios públicos, pero fue un acierto político.

    La población estaba hasta la coronilla de la imagen altanera, agresiva y prepotente que proyectan esos vehículos bajo el mando de un empleado del gobierno.

    Se excedieron en la compra, uso y abuso de camionetas que llegaron a estacionar hasta en la plancha del Zócalo, para agravio de la población.

    “¡Ratas!”, oí que les gritaban a los funcionarios que salían en caravanas de Suburban desde los alrededores de Palacio Nacional, seguidos de vehículos escoltas.

    La gente agradece el cambio hacia la sencillez. Ahí está la encuesta de El Financiero, hecha por Alejandro Moreno.

    Equivocada –en mi opinión– fue la medida de deshacerse del avión presidencial, porque es una extraordinaria herramienta de trabajo. Sin embargo, AMLO acertó políticamente (al menos de manera temporal) al embodegarlo.

    La gente sabía que el avión del presidente se usaba para todo y no necesariamente de trabajo.

    En un sexenio sirvió para traer de París, como único pasajero, al perrito de la primera dama, pues había incomodado al anfitrión, François Mitterrand, porque el pequeño can desfiló delante de los presidentes, en medio de la valla de soldados franceses que le rendían honores... al perro.

    Adiós a los helicópteros. Otro error práctico, pero acierto político de AMLO.

    Todo el país sabía, o intuía, que los helicópteros eran usados, además de viajes de trabajo, para el traslado de altos mandos del gobierno a playas o lugares de esparcimiento que son inaccesibles para la gran mayoría de los mexicanos.

    Los empleaban para bajar en arrecifes protegidos, para el solaz de los funcionarios y sus amigos.

    Incluso para hacer expediciones de buceo en playas privadas de banqueros recién rescatados de la quiebra con recursos del presupuesto, autorizados por el pasajero del helicóptero: el presidente de la República.

    Se acabó todo eso, y el país aplaude el cambio.

    Ese tipo de frivolidades y otros excesos derrumbaron un gran proyecto de país (como en La Marcha de la Locura, de Bárbara Tuchman).

    Lo que hizo López Obrador fue acabar con los símbolos de los excesos.

    Aunado a ello, maneja a la perfección la vena religiosa de la mayoría de la población.

    Él tiene un “plan perfecto”: acabar con la corrupción.

    Para combatir el mal, como en toda religión, exige sacrificios. Y la gente hace horas de fila en la gasolinera, sin chistar, creyendo que así combate a ese demonio social que es el huachicol.

    Pocos protestan por el retiro de fondos a las guarderías, ya que se trata de “combatir la corrupción”.

    Todos los errores se justifican a la luz del fundamento religioso: estamos combatiendo al demonio.

    El apoyo a AMLO no se razona, es un acto de fe.

    Sí, es un gran mérito de López Obrador haber dado la vuelta al ánimo social: la confianza del consumidor está más alta que nunca, aunque tuvimos la peor cuesta de enero en cinco años, según Walmart.

    Estos cambios de forma le permiten concentrar tanto poder, que entraña riesgos, como veremos luego.

    Y no olvidemos que, como le atribuyen haber dicho a Gabriel García Márquez, el amor es eterno mientras dura.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...-el-presidente

  11. #211

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    A Bartlett se le vienen encima los carros eléctricos

    Jonathan Ruiz Torre.


    Un Volt, de GM, lo anuncian en 717 mil pesos en sitios oficiales de internet de la armadora. Nissan tiene una oferta de su eléctrico Leaf de 696 mil pesos a pagar en 24 meses sin intereses. Por su prometido Model 3, Tesla pide a los mexicanos el equivalente a 35 mil dólares, son 665 mil pesos, aproximadamente.

    Esos son los boletos de entrada actualmente a un sistema de movilidad que esquiva el caro uso de la gasolina y se apoya en el de electricidad del país, siempre y cuando el conductor tenga un enchufe cercano, así sea casero.

    Hoy circulan tan pocos de estos vehículos en México, que su consumo de energía es casi irrelevante. ¿Pero seguirá siendo así?

    La respuesta apremia, pues surgen pistas de una posible explosión en la compra de estos productos, justo cuando en calidad de director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz —polémico sobreviviente del priismo más típico— presente esta semana su Programa Nacional de Electricidad.

    El consumo de electricidad de los hogares creció 5 por ciento durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, revelan datos del Sistema de Información Energética.

    Atención, creció pese a la mayor eficiencia de electrodomésticos como los refrigeradores, y el avance de los paneles solares que reducen la demanda en algunas casas de alto consumo en el país.

    En Estados Unidos, la explosión ya comenzó. Aunque no hay citas oficiales, estimaciones de medios especializados en vehículos eléctricos estiman crecimientos en ventas que rondan el 100 por ciento anual para este sector que solo en 2018 vendió unos 300 mil vehículos de este tipo en ese país, al respecto, la Agencia de Información Energética, del gobierno, reconoce:

    “La participación en ventas combinadas atribuibles a vehículos a gasolina o combustibles flexibles, declinará del 93 por ciento en 2018, al 75 por ciento en 2050, debido al crecimiento en vehículos eléctricos con batería, híbridos con enchufe (como es el caso del Volt) y automóviles híbridos”.

    Su demanda crecerá a 1.3 millones de coches hacia 2025, estima la EIA, debido a regulaciones en 10 estados del país vecino, como California, que obligan a comprar este tipo de automóviles.

    Una vez que la demanda sea de tal tamaño, la factibilidad de que los automóviles eléctricos se vuelvan más baratos crece, debido a una economía de escala, en la que las piezas por volumen se volverán más económicas.

    Ese mercado está pegadito al mexicano. Lo que sucede allá tiene una repercusión inmediata de este lado de la frontera y allá esperan que la demanda de gasolinas ya no crezca, sino que sea la electricidad y el gas natural lo que cubra el aumento en necesidades de transporte de ese país, algo que ocurrirá en México un poco después.

    Manuel Bartlett se estrena esta semana en los reflectores del nuevo gobierno presentando su Programa Nacional de Electricidad, es necesario analizar si en su visión cabe un cambio general en la energía que moverá el transporte.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...ros-electricos

  12. #212

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    Los 'albergues' de Piedras Negras

    Castañeda Gutman.

    Hace unas semanas en este espacio y en otros comentarios, dentro y fuera de México, procuré explicar uno de los dilemas de la nueva política migratoria del gobierno de López Obrador en la frontera norte. Expliqué que los centroamericanos de hoy, y en particular los hondureños, no aspiraban a permanecer cerca de la frontera de México con Guatemala –como sus predecesores “chapines” en los años 80. Desean dirigirse a Estados Unidos, porque tienen familia allá, porque huyen en parte por circunstancias económicas adversas, y porque les aterra la perspectiva de verse hacinados en México.

    Subrayé que, por consiguiente, aunque se les dejara llegar hasta la frontera norte, con visas humanitarias y/o permisos de trabajo, su anhelo consiste en cruzar a Estados Unidos. Buscan lograrlo solicitando asilo en puntos de ingreso autorizados; por vías no autorizadas, pero que de igual modo les permiten pedir asilo; o de plano adentrarse al interior o norte de Estados Unidos, sin preocuparse por el asilo.

    Por lo tanto, argumentaba, no iba a ser sencillo resguardarlos en los albergues de Tijuana o de otras ciudades fronterizas. Menos lo sería cuando entraran a Estados Unidos, solicitaran asilo, y después fueran devueltos a México para esperar su audiencia. Concluí que iba a resultar necesario retenerlos por la fuerza en centros de detención mexicanos, impidiendo su salida con alambre de púas, torretas, guardias armados, etc. En buen alemán, campos de concentración. ¡Qué exageración!

    Transcribo a continuación el reportaje del diario Reforma, desde Piedras Negras, el viernes 8 de febrero, página 12: “Desde su llegada a esta ciudad fronteriza los cerca de 1,850 migrantes de la caravana permanecen dentro de las instalaciones de la exmaquiladora Macesa y sus salidas son controladas. Los centroamericanos cuentan en el albergue con servicios de agua potable, baños, regaderas con agua caliente, internet gratuito, tres comidas diarias, y un área común para deambular durante el día. Sin embargo, deben permanecer dentro de un perímetro delimitado por una barda de malla ciclónica con alambre de púas en la parte superior. Los migrantes son vigilados por militares y policías federales, quienes se mantienen de pie frente a la barda con equipos antimotines. Algunos centroamericanos obtienen permisos para salir a las cercanías de la exmaquiladora y comprar dulces, frituras, refrescos o cigarros... En grupos pequeños, agentes de Fuerza Coahuila, quienes resguardan la valla dentro del albergue, permiten salir a los migrantes que ya consiguieron su permiso del Instituto Nacional de Migración. Quienes no cuentan aún con el documento deben pedir un permiso especial. Personal del INM, a bordo de una camioneta del instituto, los llevan a realizar trámites bancarios o a realizar compras en la ciudad.” Los comentarios sobran.

    Desde hace unos días, circulan versiones en las redes sociales, incluyendo videos de agentes del INM en la frontera sur, que el programa de entrega de visas humanitarias concluyó. La furia del gobierno de Estados Unidos al respecto sería una de las razones por las cuales se haya clausurado, junto con la conciencia que cobraron las autoridades mexicanas de que el universo de candidatos potenciales a la visa humanitaria era prácticamente infinito.

    De modo que los hondureños que sigan llegando a la frontera norte, con o sin papeles mexicanos, permanecerán en los “albergues” de Piedras Negras u otros cruces fronterizos. Y no podrán salir de ellos sin documentos, cuya entrega ya se suspendió, aunque el gobierno lo calle. ¿A qué se parecen los albergues

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...piedras-negras

  13. #213

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    Mal tiempo y buenas caras

    Enrique Quintana.

    En pocas ocasiones en la historia económica del país había existido un contraste tan grande entre percepción y realidad.

    La semana pasada le referí en este espacio que el índice de confianza del consumidor llegó en el mes de enero a su nivel más elevado en casi 18 años.

    La lógica diría que, ante esa circunstancia, el consumo se habría ido para arriba gracias al optimismo de la gente.

    Pues no. Una primera aproximación a los todavía escasos datos de enero revela una economía en la que las compras se han contenido y la actividad económica se ha desacelerado considerablemente.

    Buen ánimo, pero escaso bolsillo, como quien dice.

    Un dato que parecía esperanzador es que, tras 19 meses, en enero las ventas de autos crecieron, poco, pero habían crecido finalmente.

    Lamentablemente es un asunto de registro, del modo de reportar de una de las empresas que más venden: General Motors, que dio a conocer un alza de 106 por ciento en sus ventas, lo que evidentemente tiene que ver con un comparativo que no es homogéneo y no con un crecimiento real de esas dimensiones.

    Si se quita el factor GM, en lugar de un alza de 1.9 por ciento para el total de vehículos, hay una caída de 7.3 por ciento, considerando todas las otras armadoras.

    Las ventas de Walmart son también un indicador adelantado de las tendencias del consumo. Las ventas a unidades iguales crecieron en 4.6 por ciento en enero. La inflación de ese mes fue de 4.37 por ciento, de modo que el crecimiento real fue de sólo 0.2 por ciento. Para todo efecto práctico, las ventas se estancaron.

    En enero de 2018, con todo y el año de incertidumbre que había por delante, el crecimiento real a tasa anual fue de 2.0 por ciento.

    Va otro dato. De acuerdo con la cifra adelantada del PIB al cuarto trimestre del año, se puede esperar que el Índice Global de Actividad Económica en diciembre apenas haya crecido 0.7 por ciento a tasa anual, lo que anticipa una clara tendencia a la baja en el mes de enero.

    ¿Cómo es posible que ante esos indicios de un freno económico haya expectativas tan positivas entre los consumidores mexicanos?

    Tiene que ver esencialmente con un giro del estado de ánimo que no se refleja en las decisiones de compra ni de inversión.

    ¿No le ha pasado a usted cuando observa los mismos hechos les da un significado completamente diferente si está de buenas o si está de malas?

    Eso pasa con el consumidor mexicano: está de buenas, pero no tiene suficiente dinero.

    A diferencia del ánimo positivo de los consumidores, el índice de confianza empresarial en la industria manufactura tuvo un crecimiento marginal en enero de apenas 0.9 por ciento a tasa anual.

    Dice el adagio que al mal tiempo buena cara. Hoy parece que la economía atraviesa un mal tiempo, por lo menos en los indicadores de producción, pero el consumidor mexicano está contento con los cambios que suceden en México, aunque éstos no se reflejen en su bolsillo.

    ¿Por cuánto tiempo mantendremos la buena cara si la economía no empieza realmente a crecer y a mejorar las condiciones de vida de la población?

    En unos meses lo sabremos.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...y-buenas-caras

  14. #214

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    La gente ignorante que votó por MORENA está feliz, regodeándose en su mierda.

    Todavía no ve la Realidad.

    Ta da.

  15. #215

  16. #216

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    El gobierno debe frenar la caída

    Enrique Quintana.

    El gobierno federal debe preparar muy pronto una nueva narrativa para explicar un conjunto de datos que van a ser muy desfavorables.

    En este espacio le hemos descrito y documentado desde hace varias semanas la tendencia a la desaceleración de la economía que se percibió de manera muy clara en diciembre, pero que va a hacerse manifiesta con más fuerza cuando estén todos los datos de enero.

    Ayer, se sumaron dos indicadores más.

    El primero fue la producción industrial de diciembre, que cayó a un ritmo de 2.5 por ciento a tasa anual.

    Entre los componentes de la industria, siguió en caída libre la producción de petróleo, que descendió en 8.3 por ciento, pero también la extracción y producción de minerales mostró números rojos, con un 3.7 por ciento abajo.

    Otro de los sectores que retrocedió fue la construcción, la cual tuvo una caída de 3.9 por ciento, que fue empujada sobre todo por el descenso de 11 por ciento en las obras de ingeniería civil, asociadas principalmente con la obra pública.

    Las manufacturas, el sector más importante de la industria, logró evitar la caída, con un crecimiento de 0.5 por ciento, que también es evidencia del debilitamiento de la actividad económica.

    El otro indicador que se dio a conocer ayer fue el del empleo formal.

    En enero se crearon 94 mil 646 nuevos empleos formales. Esto significa un crecimiento a tasa anual de 3.3 por ciento.

    Pero si comparamos la generación de empleos sólo de enero, observamos que en el primer mes de 2018 se habían generado 113 mil 722, lo que implica una reducción de 16.8 por ciento.

    No es el primer mes en el que esto ocurre. Si tomamos los últimos tres meses de la administración de Peña, se generaron en ese lapso 393 mil 493 nuevos empleos. Para el mismo periodo (septiembre-noviembre) de 2017 la cifra fue de 463 mil 126, es decir, hubo una caída de 14.8 por ciento.

    Ya venía una clara tendencia a la baja, que se acentuó en el arranque de este año.

    No me cabe la menor duda, en la medida que se empiecen a revelar más y más cifras de la actividad económica en el arranque de este año, vamos a percibir un freno muy serio de la economía y del empleo.

    El gobierno tiene una de dos opciones: puede ignorarlo y tratar de que se hable poco del asunto para que pase desapercibido o puede explicar con detalle y sustento lo que está pasando.

    La austeridad y el arranque de sexenio han generado un freno en uno de los componentes más importantes de la demanda: el gasto público, lo que ha venido a sumarse a la tendencia a la baja que ya traía la economía en general desde el último trimestre y la incertidumbre asociada al arranque del sexenio.

    Mi opinión es que estos hechos no pueden ignorarse y que vamos a tener un primer semestre con un crecimiento económico muy pobre o casi inexistente.

    Por esa razón es que el gobierno necesita cambiar de narrativa.

    Y, sobre todo, tomar acciones para remediar lo que está en las manos de las actuales autoridades, como el ejercicio del gasto.

    Reiteradamente le he referido la experiencia de 2013, en la que tuvimos el peor primer semestre de todo el gobierno de Peña.

    ¿O será que hay resignación a tener una muy mala primera mitad del año en materia económica con la expectativa de que las cosas luego se compongan?

    Espero que no.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...renar-la-caida

  17. #217

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    La escopeta del presidente

    Por Raymundo Rivapalacio.

    Como todas las mañanas, el presidente Andrés Manuel López Obrador disparó ayer con su escopeta habitual. Ahora tocó al sector energético, donde se le fue encima a empresas mexicanas e internacionales, y señaló a exfuncionarios federales de haber contribuido a la “destrucción masiva” de la Comisión Federal de Electricidad. Había anticipado el viernes que hoy revelaría casos de corrupción en la CFE, lo que no sucedió. Lo que sí pasó, en voz de su director Manuel Bartlett, fueron viejos señalamientos sobre exfuncionarios que trabajan para empresas de generación eléctrica internacionales o les dan consultorías.

    Lo que explicaron, cuando menos hasta ahora, no acreditaba ni siquiera conflicto de interés. Se lo hizo ver inmediatamente el expresidente Felipe Calderón, cuando le recordó, una vez más, que la ley establece plazos durante los cuales no puede trabajar un exfuncionario en un campo que fue de su especialidad. Las críticas al presidente y a Bartlett siguieron durante el día, por la imprecisión o falsedad de varias imputaciones. Eso ya lo debía haber sabido con seguridad, pero lo importante para él no es la realidad, sino la percepción. El viernes pasado planteó abrir la cloaca en la CFE, que se redujo a una acusación sin pruebas por parte de Bartlett, de que “la influencia de exfuncionarios en empresas privadas deriva en que la capacidad de la CFE se haya reducido a ser una empresa que genera apenas el 50 por ciento de la energía del país”.

    Echar la culpa al pasado es la justificación que ha utilizado para buscar el apoyo consensuado para sus políticas de gobierno y colocar los ladrillos para, si no la abrogación de la reforma energética, sí su congelamiento. En su conferencia de prensa, el presidente mantuvo el mismo patrón que ha seguido desde el arranque de su gobierno: empaquetar sus acciones en el discurso de que los anteriores gobiernos eran corruptos y saquearon al país. El discurso tiene la técnica de Joseph Goebbels, el maestro de la propaganda nazi, de repetir una idea hasta que termine incubándose en la mente como una realidad.

    “Es un asunto de semiótica”, dice un agudo observador político. “Todo lo que maneja el presidente son símbolos”. La semiótica, en su definición clásica, es la ciencia que estudia los sistemas de signos que permiten la comunicación entre los individuos. Grandes imágenes que han logrado sembrar en el imaginario colectivo son las de los “fifís” para identificar a todo aquello que se opone a los deseos de las mayorías, o “conservadores”, que utiliza para referirse a sus críticos o a los disidentes. López Obrador juega todo el tiempo con la palabra corrupción, pero siempre la asocia con los privilegios. “Los mexicanos responden a los privilegios, que les molestan mucho, no a la corrupción”, agregó el observador.

    La forma como presentan verosimilitudes vestidas con verdades es muy eficiente. Por ejemplo, nadie reparó que Bartlett fue miembro de uno de los gobiernos que ahora fustiga (Carlos Salinas) y gobernador priista de Puebla durante otro (Ernesto Zedillo). Tampoco en que el consejero jurídico de la presidencia, Julio Scherer, trabajó muy de cerca con el exsecretario de Hacienda Pedro Aspe, mencionado por el vocero presidencial como otro de los exfuncionarios clave en la “destrucción” de la CFE, ni que trabajó como el hombre fuerte de Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia.

    El método utilizado por el presidente es siempre el mismo. Si modifica la entrega de recursos a estancias infantiles, es porque hubo actos de corrupción de panistas. Si las cosas en Pemex no están saliendo bien, tiene que ver con el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Si hay exigencia de transparencia a su gobierno, la descalificación corre a través de la mentira de que antes no se exigía nada y ahora sí acosan a su gabinete. Si la economía tropieza es porque le dejaron un país en bancarrota. Si le está costando trabajo que su gobierno funcione, es porque los están saboteando los “conservadores”. Dentro de su propio equipo, cuando hay observaciones sobre algún funcionario y su inexperiencia, responde que “prefiero la larga curva de aprendizaje al bandidaje”. A cada síntoma que pueda causarle daño a su gobierno, siempre recurre a la misma receta, voltear por el espejo retrovisor para mostrar la podredumbre del pasado.

    Los símbolos que permanentemente emplea López Obrador le han permitido ir aumentando su aprobación como presidente, en niveles muy superiores incluso al total de quienes votaron por él. Se podría argumentar que el discurso que tiene es penetrante y efectivo porque cumple funciones terapéuticas, que ni en la clase política ni en los medios alcanzamos a comprender en toda su cabalidad.

    La indignación nacional contra la corrupción y los privilegios, registrada en las urnas desde las elecciones intermedias en 2015, es la fortaleza que va acumulando cada día con esos mensajes, y le permite pelearse todos los días con agentes económicos, actores políticos o medios y sociedad civil, sin mella alguna.

    El presidente sale todos los días a la palestra del Salón de la Tesorería, en Palacio Nacional, para disparar con una escopeta para todos lados. Siempre pega en el centro, porque sus objetivos cotidianos le responden de manera convencional y no contrarrestan los ataques. ¿Cuánto más lo podrá hacer? Por la forma como se le responde y confrontan sus dichos, el combustible que tiene López Obrador es bastante. El desafío, como apuntó el agudo observador, es encontrar un símbolo que se enfrente a los suyos. Es decir, la batalla de las imágenes por las mentes, herramienta indispensable en estos tiempos de la cuarta transformación.

    https://www.elfinanciero.com.mx/opin...del-presidente

  18. #218

  19. #219

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    Regalos Rusos.

    Jorge Berry.

    Tal vez en el espíritu del día del amor y la amistad, parece gestarse una política exterior mexicana que se aparta de nuestra realidad geográfica. Hace una semana, nos describe León Krauze en su colaboración para El Universal, el Senado de la República recibió la visita de una delegación de políticos y empresarios rusos. Esto no tendría nada de particular, pero llamaron la atención de Krauze algunos de los huéspedes. Aleksander Babakov, uno de los oligarcas de Vladimir Putin y funcionario del Ministerio ruso de Exteriores. Anastasia Samarkina, empresaria rusa, cuya compañía ofrece servicios de “tecnología política”. Esa compañía, de nombre Legint, fue fundada por Viktor Boyarkin, oficial de la GRU, el brazo de espionaje de las fuerzas armadas rusas, y señalado en Estados Unidos como parte de la campaña de intervención en las elecciones presidenciales que llevaron al poder a Trump. La recepción de nuestros legisladores de Morena fue, por decir lo menos, cálida.

    Estados Unidos, lo sabemos, tiene un sofisticado y carísimo aparato de inteligencia con el que pudieron, no detener, pero sí detectar la operación cibernética de influencia, así como el hackeo ruso del Partido Demócrata y su candidata, cuyos datos fueron usados para ayudar a la campaña de Trump. El tema ya no está en duda. Lo que ahora buscan los investigadores en EU es determinar si hubo funcionarios de la campaña de Trump involucrados. Sabemos de uno, Paul Manafort, quien incluso envió datos de las encuestas privadas de la campaña, que sirvieron para el diseño y aplicación de las estrategias de influencia.

    Washington no ha sido el único objetivo de Rusia. Aplicaron su modelo de guerra cibernética en Ucrania, Gran Bretaña, con el Brexit, Francia, para apoyar a la populista Marie Le Pen, y vaya Ud. a saber cuántos más que no han sido detectados. En ese caso estamos en México.

    Durante la campaña de 2018, varios advertimos la posibilidad de que Rusia, dado su activismo en el tema, podría buscar asegurarse de un resultado electoral que favoreciera sus intereses en México. El asunto se volvió irrelevante gracias a la abrumadora votación que llevó a Andrés Manuel López Obrador a la presidencia. Hubiera ganado con y sin los rusos. Pero quedó el gusanito de la duda.

    México siempre ha sido importante para Rusia. Siendo su objetivo principal desestabilizar y debilitar a Estados Unidos, nuestra posición geográfica les resulta muy atractiva, no de ahora, sino desde los 50´s, abarcando toda la Guerra Fría. Aprovechan, además, el rencor histórico que muchos mexicanos siguen sintiendo por la pérdida de la mitad del territorio nacional. Increíblemente, a siglo y medio de distancia, no lo podemos superar, y hay quienes siguen clamando contra el mítico 'imperialismo yanqui'.

    Hay una crisis en Venezuela, en la que México se ha alineado con la postura de Rusia, China, y un puñado de dictaduras más. A esos países, Venezuela les importa un cacahuate. Su apoyo a la dictadura de Maduro es un intento de acotar la influencia de Estados Unidos en América Latina. Escogen este momento, por la debilidad de la política exterior de Trump, que aísla cada vez más a su país, pero eso podría durar poco.

    Al mismo tiempo, la 'inexplicable' postura de México (así lo dijo el senador por Florida Marco Rubio) no refleja los intereses de los mexicanos. No estamos en los 70's, cuando la relativa autonomía económica de los países permitía adoptar posturas ideológicas controvertidas sin mayores consecuencias. Si en Estados Unidos se generaliza la impresión de México como un adversario, se cae el T-MEC, y con él, la economía. Es hora de pensar primero en el bienestar de los mexicanos y evitar las consecuencias negativas que pueda tener sobre el país la defensa de un régimen dictatorial como el de Venezuela. Con perdón de algunos ideólogos trasnochados de la cuarta transformación.

    https://elfinanciero.com.mx/opinion/.../regalos-rusos

  20. #220

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    Un consejo para las mañaneras

    Por Raymundo Rivapalacio.

    Salir todas las mañanas a sostener sobre sus hombros el peso del gobierno mexicano, controlar el mensaje, manejar los ciclos informativos e imponer la agenda pública del día, no debe ser nada fácil para Andrés Manuel López Obrador, quien en una combinación de comparecencia pública a través de un town hall con medios y una conferencia de prensa matutina que suele extenderse por más de 70 minutos, desarrolla un tema que quiere enfatizar ese día y entra a la dimensión desconocida.

    El primer momento está controlado, con un mensaje que acompaña con un Power Point y ocasionalmente con miembros del gabinete. El segundo es impredecible, con una miscelánea de preguntas que responden a intereses informativos y políticos diversos, en ocasiones convertido en una especie de corte de los milagros, donde algunos periodistas son utilizados como gestores o activistas colados plantan su manifiesto. López Obrador batea todo lo que le mandan –por utilizar una metáfora de su deporte favorito–, y a veces abanica de strike.

    El ritmo es agotador, y aunque mantiene el control de la agenda informativa todos los días, rara vez los temas de relevancia que subsisten en la opinión pública son los que originalmente llevó para plantarlos. La orientación de la agenda, más bien, la ponen los medios. López Obrador responde todo, pero usualmente deja más dudas que certezas. Es natural. Si en el segundo momento se mete a una selva donde aunque hay corderos abundan los lobos, y sin más herramientas que su moral, la utilidad práctica que de ella emane se agota rápidamente cuando lo que se buscan son datos, no sermones. Si el ejercicio empieza a hacer agua, como en los últimos días, el presidente empieza a exasperarse y se le empieza a notar. Lo peor que podría pasar es que las cámaras de televisión lo vieran descomponerse, enojarse, gritar o dar manotazos.

    Algo urgente tiene que hacer con las mañaneras. El ideal para un presidente, cancelar las comparecencias diarias y hacerlas periódicas, está fuera de discusión; López Obrador no lo hará, cuando menos por ahora. El formato tampoco cambiará, porque considera que sí le funciona para llenar el espacio público, lo que es cierto, pero al mismo tiempo, engañoso: si ocupa el espacio, pero comete errores o se tropieza, los errores se magnifican. Por tanto, el presidente tiene que reducir sus márgenes de error, que por lo demás no necesita imaginar la fórmula ni que alguien invente un modelo. Lo que requiere es que su equipo le ayude a mantener el esquema vigente mediante apoyos concretos.
    Para hacerlo puede recurrir a viejos recursos. Uno muy útil para el formato que utiliza es que el equipo de prensa hable con los periodistas antes de que comience la conferencia, para averiguar cuáles son los temas que tienen en la mente, sus mayores intereses o incluso comentarios sobre alguna información publicada que les haya causado sorpresa. Cuando terminen de realizar el sondeo pueden identificar los principales temas y quiénes los traen en la cabeza, a fin de que preparen tarjetas específicas con las respuestas y los datos que pueda utilizar el presidente en caso de que se la pregunten. Importante saber quiénes son los más proclives a preguntarle sobre ese tema, para que así el presidente los identifique y si el tema es uno que quiera resaltar, le concede la palabra, responda lo que quiere y, además, inyectar su propio spin.

    A López Obrador no le gusta mucho compartir el escenario y sí, en cambio, mostrarse como un actor dominante en toda su extensión. Aun así debería tener detrás de las mamparas a un equipo que esté preparando tarjetas con información que le puedan suministrar inmediatamente después de que le hagan una pregunta comprometedora, como cuando una corresponsal de Bloomberg le pidió el jueves estimaciones sobre la deuda de Pemex y él no supo qué contestar y se tambaleó. El presidente puede y debe tener la mejor información de todo, pero no necesariamente saber de todo. El equipo del presidente que le ayuda con la información, también le sirve para verificar que lo que le está informando su equipo es cierto. No basta que diga que lo que él dice en el Salón de la Tesorería está confirmado, tiene que demostrarse que así es.

    Este sistema presidencial de verificación le evitaría meterse en problemas por culpa de otros. El caso de los sospechosos de siempre del director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett, es un ejemplo. Bartlett presentó una lista de destructores de la empresa, hablando de conflictos de interés y corrupción, en donde incluyó nombres de personas que nunca trabajaron en el sector eléctrico o jamás tuvieron relación con nada vinculado a la CFE. Pero al estar parado López Obrador junto a él, lanzando acusaciones a partir de su mensaje, el presidente quedó vulnerable y tuvo que pagar el costo de estar mal informado por la información incorrecta que usó Bartlett, que no fue corroborada por el equipo presidencial.

    Mucho ayudaría a López Obrador que tuviera ese respaldo y, sobre todo, que aceptara que lo necesita. Es difícil contradecir al presidente porque es de ideas muy fijas, pero en juego está toda la acción del gobierno. Sólo en la conferencia del jueves habló de seis grandes temas divididos en 20 subtemas, reflejando la enorme atomización informativa. Su equipo tiene que acotar el desorden que el mismo presidente impone, con tiempos indefinidos para la comparecencia-conferencia y preguntas múltiples de la misma persona. Todo está improvisado pero tendría que anteponer lo que dice un experto, Raúl Quintanilla: “Cuando mejor sale lo improvisado, es cuando está planeado”.

    https://elfinanciero.com.mx/opinion/...-las-mananeras

  21. #221

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    Futuros desempleados

    Pablo Hiriart.

    Al terminar la presente administración, ¿en qué van a trabajar los periodistas al servicio del gobierno, si no es en su área?

    En nada de lo que saben hacer. Su desempleo está garantizado.

    O una deportista que saldrá de su encargo en la alta burocracia federal ya en edad madura, ¿qué va a hacer si no es deporte?

    Nada. Estará condenada al ostracismo.

    El Presidente dice que en la Ley de Austeridad ya se contempla una veda para impedir que los altos funcionarios trabajen en empresas del ramo en que estuvieron involucrados como servidores públicos.

    Se trata, dijo, de evitar conflictos de interés.

    Bueno, lo expresó con otras palabras: “Y luego pasan chapulines fifís; brincan chapulines conservadores a trabajar a las empresas relacionados con ellos”.

    Eso se acabará, expuso el mandatario en la conferencia mañanera del martes, pues tendrán que dejar pasar diez años para trabajar en la iniciativa privada relacionada con su ámbito de desempeño como funcionarios federales.

    Se trata de un atentado contra los derechos fundamentales de las personas, consagrados en la Constitución, entre ellos el derecho al trabajo.

    Varios de los miembros del gabinete no tendrán problemas, pues ya se encuentran en edad de retiro, tienen su problema económico resuelto, y han tomado la función pública como un favor al proyecto en el que genuinamente creen.

    Pero no es el caso de la enorme mayoría de los funcionarios, que al salir del gobierno (porque algún día saldrán) tendrán que trabajar para vivir.

    Veamos el caso del periodismo: Sanjuana Martínez, directora general de Notimex, tiene 55 años y dejará el gobierno cuando ya haya cumplido 61 años de edad.

    Sanjuana Martínez tendrá que abstenerse de trabajar en periodismo hasta que haya cumplido 71 años. ¿Y de qué va a vivir mientras ello ocurre?

    Es, a todas luces, un atropello impedirle a una persona de esa edad que se gane la vida en lo que se la ha ganado siempre: escribiendo para medios privados.

    No sólo es un atropello, sino violatorio de la Constitución.

    O Paco Ignacio Taibo II, quien se dedicará a la edición y divulgación de libros, en su calidad de director del Fondo de Cultura Económica, no va a poder hacer lo que siempre ha hecho, escribir libros en editoriales privadas y cobrar por ellos.

    Taibo II tiene 70 años (11 enero 1949), por lo que dejará el gobierno a los 76. Deberá esperar a cumplir 86 años de edad para volver a publicar en la industria editorial privada.
    Si el actual partido gobernante pierde la Presidencia en 2024 a manos de un partido de oposición frontal a Morena (porque habrá elecciones libres, ¿no?), Sanjuana y Taibo II tendrán que morderse la lengua durante ese sexenio completo y casi la totalidad del siguiente.

    Es una injusticia que por hacerlo infrinjan la ley cual “chapulines y fifís conservadores”.

    Porque algún día se van a ir del poder y volverán a ser oposición. ¿O no?

    Ana Gabriela Guevara, nuestra mejor atleta de todos los tiempos, tiene 42 años de edad (los cumple en un par de semanas) y terminará su encargo en la Comisión Nacional del Deporte cuando haya cumplido 48 años de edad.

    Deberá esperar, por ley, hasta tener 58 años para volver a trabajar en el deporte con patrocinio privado. No sólo es injusto, sino un desperdicio para el país.

    Si por alguna razón Ana Gabriela Guevara, Taibo II y Sanjuana Martínez, entre otros, deciden trabajar en lo que son expertos al terminar el sexenio, lo de menos es que sean considerados “chapulines”, “fifís” y “conservadores” por su ya para entonces ex jefe, sino que violarán la ley.

    Habrán cometido un delito y serán, ante la ley, unos delincuentes.

    El Presidente dice que les va a regalar un cochinito para que vayan haciendo sus ahorros.

    Eso no es justo ni es sensato.

    Por ello, entre otras razones, no debe pasar esa iniciativa presidencial.

    Viola el derecho al trabajo consagrado en la Constitución.

    https://elfinanciero.com.mx/opinion/...s-desempleados

  22. #222

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    ¿Tiene la culpa la ‘mafia’ de la ciencia?

    Jonathan Ruiz Torre.

    Hizo tanto ruido que impide analizar el fondo. ¿Tiene razón el presidente Andrés Manuel López Obrador en alertar a los mexicanos sobre la existencia de una mafia entre quienes practican la ciencia en México?

    Así lo dijo él este jueves: “Hay toda una campaña y es importante ventilarlo (porque) están muy molestos algunos del Conacyt (porque) hay mafias en todo, hasta en la ciencia, porque tenían sueldos elevadísimos y tampoco tenían tanto nivel académico, entonces se sienten desplazados”, así reventó el presidente luego de las críticas que recibió por colocar a una modista al frente de asuntos justamente de científicos.

    Pero el fondo es muy relevante: México no es innovador y algo de responsabilidad deben asumir empresarios, políticos, periodistas… y los científicos. No importa lo que digamos del “ingenio del mexicano”. De poco nos sirve, si es que algo lo hace especial. En el sistema económico en el que estamos inmersos, lo que más genera riqueza es crear, no explotar.

    Una empresa muy visible del índice Dow Jones en Estados Unidos es Alphabet, cuya estrella más visible es Google y su YouTube, la dirige Larry Page. Para existir, esta compañía depende de sus inventos, de su ingenio para vender publicidad de un modo nuevo. Esa empresa obtiene como margen 60 dólares por cada 100 que cobra, justamente porque ofrece lo que otros no tienen.

    Contrasta su caso con el de la más visible de México, América Móvil, de Carlos Slim, que también opera internacionalmente, cuya existencia recae en la posibilidad de que le permitan explotar el espacio radioeléctrico de las naciones y en comprar tecnología de punta que otros producen, para hacerlo eficientemente y obtener una ganancia que si bien sigue siendo buena, es de 35 dólares por cada 100 que cobra.

    Alphabet obtuvo ingresos por 137 mil millones de dólares en 2018 y en cinco años su valor en el mercado subió 86 por ciento. América Móvil vendió el equivalente a 48 mil millones de dólares el año pasado y sus acciones subieron 6 por ciento en el mismo lustro.

    Google anunció este miércoles una inversión por más de 13 mil millones de dólares en centros de datos y oficinas en Estados Unidos para 2019. América Móvil divulgó que invertirá este año alrededor de 8 mil 500 millones de dólares en fibra óptica y nuevas tecnologías. Buenas inversiones ambas, pero solo una es para crear.

    El resto del índice Dow lo componen compañías como Microsoft, Johnson & Johnson, Pfizer, Cisco o Coca Cola, que crearon sus productos. En el IPC, compañías como OMA o GAP que explotan concesiones del gobierno para operar aeropuertos, o Pinfra, que las obtuvo para operar carreteras. Las primeras suelen ser más rentables y eso les permite pagar mejores salarios, de este lado, la historia es distinta.

    Nos falta ciencia no solo abundante, sino rentable, y es difícil decir si su escasez se debe solamente a una “mafia” en el gobierno que afectó su creación, en donde al menos el Cinvestav sí genera tecnología para empresas mexicanas. Pero algo no ha funcionado para detonar desarrollo.

    No basta otra queja del presidente. El asunto merece un diagnóstico y una estrategia clara de su gobierno para atacar el problema desde todos los frentes. En el país vecino, por ejemplo, el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) depende del Departamento de Comercio. No es la única solución, pero puede ayudar a ver opciones.

    https://elfinanciero.com.mx/opinion/...-de-la-ciencia

  23. #223

  24. #224

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    Gobierno y régimen

    Por Macario Schettino.

    Creo que buena parte de la confusión que hay hoy en México proviene de una mala interpretación de lo que López Obrador ofrecía rumbo a la Presidencia. Desde siempre, anunció que él no buscaba simplemente ganar, sino construir un nuevo régimen. Concretamente, fue muy claro siempre en que lo que se había hecho desde mediados de los ochenta traicionaba la naturaleza del país, que él asocia al México que conoció de joven, es decir, a inicios de los setenta: un Estado autoritario, una sociedad sojuzgada y tradicional, una economía controlada por el gobierno en la que sólo florecían los amigos del mismo. No lo dijo así nunca, pero eso es lo que fue México en los años setenta.

    La mitad de los votantes de AMLO en 2018 seguramente coinciden con él en esa interpretación, porque esos 15 o 16 millones de votos los obtuvo en todas sus campañas presidenciales. La otra mitad, sin embargo, debe haber creído que se trataba de una elección común y corriente, en la que un nuevo partido se haría cargo de la administración, así como alternaron PRI y PAN. Esos 15 millones de votantes estaban hartos del PRI, y no quisieron al PAN, sea porque en los dos gobiernos que tuvo no hizo lo suficiente, porque el candidato no los convencía, o porque los ataques de Peña Nieto los decidieron por López Obrador.

    Si esos 15 millones de mexicanos no habían comprendido la propuesta de López Obrador, que llevaba dos décadas en campaña, es lógico que al día de hoy no modifiquen su opinión acerca de él, en unos pocos meses. Su contacto con la política es menor, y los atrae el estilo del Presidente: simple.

    Sin embargo, López Obrador está haciendo lo que prometió. O, mejor dicho, la mitad de lo que prometió. Está desmantelando el viejo régimen, pero no ha logrado construir nada. Si hay una palabra que pueda definir lo que ha significado este gobierno, es: destrucción. Al costo que sea, destruye lo que teníamos: aeropuerto, reforma educativa, reforma energética, seguro popular, capacidad de gobierno.

    Pero no ha podido construir nada. No puede, primero, porque no cuenta con las correas de transmisión indispensables, como comentamos hace una semana. Ni sus bancadas en Senadores o Diputados son coherentes, ni los miembros de su gabinete son competentes. Adicionalmente, puesto que despidieron (de forma cruel, en muchos casos) a los mandos medios, todo el capital humano se perdió. Los recién llegados no conocen los temas, no saben las reglas, no tienen las capacidades, y el gobierno simplemente no se mueve.

    Esto no es como en un cambio de gobierno normal, porque en esos casos no se despide de esa manera a tanta gente, ni se destruye como se ha hecho ahora. Puesto que no han podido construir, pero sí han logrado destruir, lo que tenemos hoy es un páramo.

    Para la mayoría de los mexicanos, esto no se percibe. Puesto que el gobierno federal no tiene un contacto directo con la población, su ausencia no se ha notado. Tal vez el único caso fue el desabasto de gasolina, que López Obrador logró enmascarar con lo del huachicol. No sé si pueda repetir la hazaña, ni cuántas veces lo logre.

    Pero hay una segunda razón por la que no pueden construir lo que querían, y es porque ha pasado medio siglo de su referencia. Hoy México es un actor global, con un poco de Estado de derecho, vigilado por los mercados, que depende de exportaciones de autos, y no un lugar extraño controlado por un megalómano, con economía cerrada y agua de Jamaica, como lo fue con Echeverría.

    Destruir es fácil, y lo están logrando. Construir es difícil, pero en este caso, será imposible. ¿Qué pasará cuando se den cuenta? ¿Cuándo se darán cuenta?

    https://elfinanciero.com.mx/opinion/...erno-y-regimen

  25. #225

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