Prohiben a marines estadounidenses cruzar a México por clima violento
Por Eileen Truax (x)
Tienen entrenamiento antiterrorista, saben conducirse en un campo de batalla, manejan armas y algunos incluso han estado en Irak; pero dada la escalada de violencia desde hace algunos meses, tienen prohibido visitar la ciudad mexicana de Tijuana.
Esta semana se dio a conocer que las autoridades de la Primera Fuerza Expedicionaria de los Marines (I-MEF) decretaron una extensión por tiempo indefinido a la norma que establece que los integrantes de este sector deberán evitar su visita a la ciudad de Tijuana y puntos aledaños en territorio mexicano, y que en caso de necesitar hacerlo, deberán cumplir con ciertos requisitos.
Se estima que serán cerca de 44,000 los miembros de la I-MEF que serán afectados por esta restricción, gran parte de los cuales han estado destacados en Irak, Afganistán y otras zonas de combate.
La política fue instaurada originalmente el 9 de enero de 2009 y establece que quienes forman parte de este cuerpo armado y requieran viajar a esta ciudad, deberán solicitar una aprobación de su comandante, explicar el motivo de su visita y dejar la información del lugar donde van a estar, y por cuánto tiempo. Por cada visita deberán realizar el mismo procedimiento.
Los viajeros frecuentes debido a razones familiares pueden gozar de hasta 30 días por visita a discreción de su comandante. A todos los visitantes se les solicita haber finalizado el primer nivel de entrenamiento antiterrorista y portar con ellos los números de emergencia del consulado estadounidense en Tijuana, de la central de la Patrulla Fronteriza y de sus comandantes, así como registrarse en la página en la internet del consulado antes de viajar.
"Debido a la prolongada escalada de violencia [en esta ciudad], la I-MEF extendió la política previa, que incluye a otras comandancias de los Marines en el Sur de California, sumando medidas de precaución para asegurar la vigilancia de los miembros del servicio que se internan en el área", dijo a La Opinión el sargento Rhys A. Evans, jefe de información pública de la I-MEF.
Evans puntualizó que esta medida, que es obligatoria para todos los miembros de los Marines del rango E-3 y hacia abajo, de ninguna manera constituye una prohibición absoluta para viajar a territorio mexicano, "pero sí da a nuestros comandantes las herramientas necesarias para promover la seguridad y la responsabilidad".
Por su parte, William Yu, director de asuntos internacionales del gobierno de Tijuana, reconoció que esta acción daña la imagen de la ciudad, aunque consideró que es más una consecuencia de la información difundida en medios de comunicación que de la realidad que vive esta urbe.
"Tanto ‘periodicazo’, tanto aviso de lo que está pasando, ha llevado a que se tomen estas decisiones a nivel de la cúpula, y sí nos sentimos afectados", comentó, asegurando que esto no es reflejo de la situación de la ciudad en general. "En Tijuana, además del turismo, tenemos una dependencia de la maquila y ésta ha crecido. Tenemos más de 800 maquiladoras en la ciudad, todas son de empresas extranjeras y ninguna se ha ido. Y tenemos en puerta 15 más que se van a establecer y que son estadounidenses".
Yu consideró que el ambiente que prevalece en la ciudad —y que, dijo, es consecuencia de las acciones tomadas por el gobierno del alcalde Jorge Ramos para combatir la delincuencia— no es mucho más violento que el que se vive en grandes urbes estadounidenses como Chicago, New Orleans o Los Angeles, "y no vemos avisos que digan a la gente que no vaya a New Orleans".
En Tijuana se registraron casi 850 muertes violentas en 2008, comparadas con las 337 del año anterior.
El funcionario informó que entre ayer y hoy el alcalde Ramos se reuniría con Ronald Kramer, cónsul de Estados Unidos de América en Tijuana, y con autoridades de la base de los Marines, y confió en que el asunto se resolverá con base en "la magnífica relación y en los convenios de apoyo mutuo existentes entre ambas partes".
Aunque las medidas más restrictivas para las visitas a territorio mexicano se han llevado a cabo en tiempos recientes, existe una norma que establece ciertos límites para dichas visitas desde el año 2000.
Mark Salgado, sargento de tropas del ejército de Estados Unidos, dijo a este diario que la norma es para todas las fuerzas armadas estadounidenses, no sólo para los Marines.
"Todos tenemos esta prohibición, no sólo por los eventos de violencia, porque siempre ha habido violencia en Tijuana; la razón es que con frecuencia los soldados o los marines se iban a Tijuana a beber, se intoxicaban y amanecían en la cárcel, lo cual es una vergüenza para las Fuerzas Armadas", comentó. "Si decides ir y te metes en un problema, las penalidades son elevadas: puedes perder tu rango, recibir multas severas y tener hasta 45 días de trabajo adicional".
De acuerdo con el sargento, esta situación no es exclusiva de California. "Yo estuve en un campamento en El Paso, Texas, y estaba estrictamente prohibido ir a Ciudad Juárez. Todas las bases fronterizas tienen las mismas prohibiciones. Se trata de prevenir un conflicto nacional, porque estando bajo la influencia del alcohol puedes atropellar a un ciudadano mexicano o simplemente hacer el ridículo, cuando prácticamente estás representando a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos".
Sin embargo los cruces fronterizos con frecuencia no tienen como única finalidad la diversión. De acuerdo con William Yu, la mayoría de los militares estadounidenses que visitan Tijuana lo hacen por motivos familiares, ya que, o bien tienen a su familia ahí, o ellos mismos residen en esta ciudad. "No necesariamente van a divertirse, sino a pasar un tiempo son sus seres queridos", señaló.
Tienen entrenamiento antiterrorista, saben conducirse en un campo de batalla, manejan armas y algunos incluso han estado en Irak; pero dada la escalada de violencia desde hace algunos meses, tienen prohibido visitar Tijuana.
Esta semana se dio a conocer que las autoridades de la Primera Fuerza Expedicionaria de los Marines (I-MEF) decretaron una extensión por tiempo indefinido a la norma que establece que los integrantes de este sector deberán evitar su visita a la ciudad de Tijuana y puntos aledaños en territorio mexicano, y que en caso de necesitar hacerlo, deberán cumplir con ciertos requisitos.
Se estima que serán cerca de 44,000 los miembros de la I-MEF que serán afectados por esta restricción, gran parte de los cuales han estado destacados en Irak, Afganistán y otras zonas de combate.
La política fue instaurada originalmente el 9 de enero de 2009 y establece que quienes forman parte de este cuerpo armado y requieran viajar a esta ciudad, deberán solicitar una aprobación de su comandante, explicar el motivo de su visita y dejar la información del lugar donde van a estar, y por cuánto tiempo. Por cada visita deberán realizar el mismo procedimiento.
Los viajeros frecuentes debido a razones familiares pueden gozar de hasta 30 días por visita a discreción de su comandante. A todos los visitantes se les solicita haber finalizado el primer nivel de entrenamiento antiterrorista y portar con ellos los números de emergencia del consulado estadounidense en Tijuana, de la central de la Patrulla Fronteriza y de sus comandantes, así como registrarse en la página en la internet del consulado antes de viajar.
"Debido a la prolongada escalada de violencia [en esta ciudad], la I-MEF extendió la política previa, que incluye a otras comandancias de los Marines en el Sur de California, sumando medidas de precaución para asegurar la vigilancia de los miembros del servicio que se internan en el área", dijo a La Opinión el sargento Rhys A. Evans, jefe de información pública de la I-MEF.
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