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Thread: ¿Navarra formó siempre parte de la nación española?

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  1. #1

    Default ¿Navarra formó siempre parte de la nación española?

    Cartilla Foral de Hermilio de Olóriz
    Navarra y la nación española
    EKA


    Navarra o cuando los vascos tenían reyes



    ¿Navarra formó siempre parte de la nación española?

    No, señor.

    ¿Qué era antiguamente Navarra?
    Un reino independiente.

    ¿Cuándo se unió a España?
    El año 1512.

    ¿De qué manera tuvo lugar la unión?
    Por medio de un Pacto.

    ¿Y qué se estableció en él?
    Que España respetaría siempre y sin empeorarlos los Fueros del Reino de Navarra.

    ¿A qué da usted el nombre de Fueros?
    A las leyes por que nuestro país se regía.

    ¿Y esas leyes le reportaban algún beneficio?
    Sí, señor; el mantener viva su independencia.

    No comprendo, ¿cómo podía ser independiente, formando parte de España?
    El Reino de Navarra era independiente, porque no tenía de común con España más que la unidad del Rey.

    ¿De modo que España nunca imperó en Navarra?
    Nunca; Navarra sólo debía obediencia a los acuerdos emanados de sus Cortes.

    ¿En qué asuntos entendían las Cortes de Navarra?
    En todos los que interesaban al Reino; y especialmente en hacer leyes y establecer tributos.

    ¿Según esto, la legislación española no tenía fuerza de obligar a Navarra?
    No, señor.

    ¿Qué contribuciones pagaba a España el Reino de Navarra?
    Ninguna.

    ¿Y al Rey?
    Una tan solo, el donativo voluntario.

    ¿POR qué llama usted voluntario a ese tributo?
    Porque su pago y cuantía quedaban a disposición de nuestras Cortes.

    ¿De modo que en épocas de penuria sería menor el donativo?
    Ciertamente.

    ¿Cuándo votaban las Cortes el donativo voluntario? Después de haber ventilado todos los asuntos que interesaban a Navarra, porque en Navarra antes que el Rey era la Patria.

    ¿Y podía el Rey alterar los acuerdos de las Cortes?
    De ninguna manera; esto hubiera constituido un grave contrafuero, y el Rey juraba mantener sin quebranto los Fueros del Reino de Navarra en el acto de Coronación.

    ¿Era condición indispensable el jurar los Fueros para ser Rey de Navarra?
    Absolutamente indispensable.

    ¿Y si el Rey hubiera faltado al juramento?
    En tal caso, Navarra no estaba obligada a obedecerle.

    Tribunales de justicia y servicio militar

    ¿Qué otro Fuero importante tenía este Reino?
    El de poseer Tribunales de Justicia propios.

    ¿Pero habría fuera de Navarra un Tribunal Supremo, al que recurrir en alzada?
    No, señor; todas las causas fenecían en los Tribunales navarros; ahorrábase de este modo gastos a los litigantes, y se les daba al propio tiempo la seguridad de ser juzgados con arreglo a la legislación del país.

    ¿Recuerda usted alguna otra ley digna de ser mencionada?
    Sí, señor; la ley del servicio militar.

    ¿Qué disponía esa ley?
    Que Navarra no diera soldados en tiempo de paz.

    ¿Y en tiempo de guerra?
    Sólo cuando el enemigo hubiese invadido el territorio navarro.

    ¿Llegado este caso, quiénes estaban obligados a tomar las armas?
    Todos los hombres útiles del Reino, hasta la edad de 60 años.

    ¿Y servían en la milicia fuera de Navarra?
    Nunca; a menos que el Reino lo acordase.

    ¿Recuerda usted si la ley del servicio militar tuvo alguna vez exacto cumplimiento?
    En el año 1793, cuando la guerra con Francia. Durante ella armó Navarra a más de 30.000 hombres.

    Hecho semejante no lo llevó a cabo ningún otro país de España. Y sin embargo, tampoco lo consignó España en sus historias.

    ¿Los Fueros de Navarra alcanzaron siempre el respeto de los Monarcas?
    Casi siempre.

    ¿De modo que actualmente continuarán rigiendo?
    No, señor; el Pacto de 1512 fue reformado por otro nuevo Pacto.

    El Pacto de 1841
    ¿Y la reforma resultó ventajosa para Navarra?
    Para España fue muy ventajosa; para Navarra muy perjudicial.

    ¿Cuándo tuvo lugar ese nuevo tratado?
    El 16 de agosto de 1841. (Al ser derrotados los carlistas).

    ¿Y qué sacrificios hizo Navarra en beneficio de España?
    En primer lugar cedió sus Cortes, y con ellas la facultad legislativa.

    GRANDE fue el sacrificio, porque de hacer buenas o malas leyes se sigue la felicidad o desgracia de los pueblos. ¿Y qué más hizo Navarra en obsequio de España?
    Cedió sus Tribunales de Justicia.

    ¿Cedió más todavía?
    Sí, señor; las aduanas y el estanco de tabaco, con cuyos rendimientos pudiera hoy vivir el pueblo navarro libre de toda contribución.

    ¿Supongo que ya no le quedarían a Navarra derechos que renunciar?
    Aún le quedaban, y en lugar de mantener su ley del servicio militar, aceptó la dura carga de las quintas; y en vez de dar al Rey un donativo voluntario, se comprometió a entregar anualmente a España un millón y quinientos mil reales de contribución.

    ¿Vivamente habría agradecido España tales sacrificios? Ignoro hasta dónde llegó su gratitud; sólo sé que desde aquella fecha no ha cesado de cercenar nuestros mermados Fueros, tachándolos de egoistas.

    ¿Pero continuará vigente la ley del 41 ?
    De derecho sí; pero no de hecho.

    ¿Qué contrafueros han tenido lugar desde el nuevo Pacto?
    Son indecibles.

    Indíqueme usted alguno de ellos.
    Uno, es el haber aumentado nuestra contribución anual, aproximadamente en tres millones.

    ¿Y se paga ese aumento?
    Aunque es ilegal y aunque el Gobierno debe a Navarra más de treinta millones, se paga.

    ¿Qué otros contrafueros recuerda usted?
    El impuesto de cédulas personales, los sellos del timbre, el papel de multas, el papel sellado exigido en todos los expedientes cuando se cursan fuera de Navarra, las licencias de caza y pesca, el descuento del veinte por ciento sobre propios, el estanco de cerillas, el impuesto sobre viajeros, el de minas, la venta del monte Franco Andía y la suscripción forzosa a la Gaceta Agrícola, impuesta a determinados municipios.

    Muchos son tantos contrafueros para realizarlos en tan breve tiempo.
    Pues aún queda por mencionar uno de suma importancia, el que se refiere al nombramiento de maestros, antes derecho exclusivo de nuestro Municipios.

    ¿Y quién los nombra ahora?
    El Rector de Zaragoza, un alto empleado del Gobierno.

    ¿Sabe usted qué objeto se propone el Gobierno al infringir la ley en este punto?
    Lo ignoro; tal vez sea el de tener sin gasto suyo personas que le secunden, trasformando el carácter de los navarros.

    ¿Y en qué derechos se escuda el Gobierno para cometer semejantes arbitrariedades?
    Ya nos lo tiene dicho; en el derecho del número, en el de la fuerza. Pues si el Gobierno ha roto la Ley del 41, Navarra puede dar por rescindida esa Ley y tendrá derecho a gozar de los Fueros consignados en el Pacto de 1512.

    Bien dice usted; y revivirán nuestras Cortes, tendremos Tribunales de Justicia propios, serán nuestros los rendimientos de aduanas y del estanco del tabaco, nombraremos Maestros amantes de Navarra, no daremos quintas ni contribuciones y sólo entregaremos al Rey de España, como donativo voluntario, la cantidad que juzguemos equitativa.

  2. #2
    EldíaquenovinoSuperman dunkeleith2000's Avatar
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    Todo esto esta muy bien pero dudo que los funcionarios y políticos navarros estén dispuestos a llevar a cabo estas medidas.

    Hasta da la impresión de que alguna mano invisible hubiese emujado a los navarros a la guerra carlista para usarla como excusa para eliminar los fueros.

    Eliminadas las Cortes ya todo lo demás no tenía sentido.

    Apuesto por una conspiración liberal.
    One-percenter.

    http://www.rpg-7.com

  3. #3

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    El mariscal Pedro de Navarra y la invasión de 1512




    Muchos que fueron fieles a los Reyes legítimos navarros en esa época sufrieron prisión, destierro o muerte. Se confiscaron sus bienes con un doble fin: castigar a los defensores de Navarra y premiar con esos mismos bienes a los traidores. Cientos de familias fueron castigadas: los Olloqui, Lizarraga, Desojo, Remírez de Baquedano, los hermanos Garro y muchos más. Uno de ellos fue el mariscal Pedro de Navarra, personaje destacado merecedor de un reconocimiento especial en nuestra Historia. El título de mariscal significaba la segunda dignidad de la nobleza navarra tras el título de condestable.

    La vida apasionante de este hombre honesto daría para muchas páginas. Recordaré algunos hechos. Puso todo su interés en impedir la invasión y al no conseguirlo, por fin se retiró con los Reyes navarros a Orthez.

    Para recuperar el reino en 1516, con varios primos de los Jaso de Xabier y 1.200 hombres, vino desde Iparralde, se le unieron 200 roncaleses, fue hecho prisionero en Isaba y encarcelado con otros caballeros navarros en la prisión de Atienza. En el traslado se vio la popularidad del mariscal, a su paso por Estella, recuerda años después el vecino de Dicastillo Juan Fernándiz que tuvo la suerte de besar sus manos. Hubo intentos de liberarlo, se opusieron el cardenal Cisneros y el arzobispo de Zaragoza, no lo liberaban "por el bien de Navarra". Se intentó sobornarlo, pero se negó a aceptar al Católico y siguió fiel a sus Reyes de Navarra.

    En 1518 fue trasladado a las mazmorras de Simancas. El 24 de noviembre de 1522, mientras su hijo luchaba en la fortaleza de Hondarribia, apareció degollado. La información oficial decía que se había suicidado. Nadie aceptó la versión.

    Para finalizar, quiero citar también a la familia Olloqui de la que se decía era "absolutamente irreductible", rezaba su lema: "Prius mori quan faldari" ("Antes morir que faltar").

    Sería importante que al recordar aquella triste fecha en su V centenario, los historiadores nos acercasen las vidas de los que tanto hicieron por Navarra.

  4. #4

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    Navarra cuestión de estudio


    Floren Aoiz

    La situación de excepcionalidad (cuestión de estado) que se ha impuesto a Nafarroa se utiliza para todo. Navarra debe defenderse del permanente acoso del nacionalismo vasco y no puede haber fisuras entre los defensores de la verdadera Navarra (esto es, la Navarra foral y española). Deben dejar de lado sus diferencias y rencillas para ofrecer una imagen compacta, uniforme.

    La idea, hay que reconocerlo, es buena. Es la estafa perfecta, un negocio redondo para quienes la llevan reinventando casi 500 años desde que la pusieron en circulación los condes de Lerín, que se cargaron la independencia de su país de la mano de los monarcas castellanos, pero lo hicieron, claro, por Navarra.

    Esto es lo que quieren todas las burguesías del mundo: un marco ideológico capaz de atrapar a los agentes políticos y sociales y tenerlos a su merced. En Nafarroa se ha recurrido a él de manera tan eficaz que UPN, CDN, PSOE (y ahora PP), la patronal, los sindicatos españolistas y la mayor parte de los medios de comunicación conforman un complejo que atiende a las mismas pautas de comportamiento. Como el punto de encuentro es siempre el que impone la derecha más cerril, pase lo que pase en las elecciones, con estas reglas del juego siempre ganan los mismos.

    El cuento sirve para practicar una limpieza ideológica en la plantilla de Koxka, impedir que la ciudadanía pueda acceder a determinados periódicos en las bibliotecas públicas, obligar a medios de comunicación en euskara a cerrar, impedir que salga la basura escondida bajo la alfombra en Cintruénigo y en otros lugares, marginar a ELA y LAB, perseguir y encarcelar a personas y grupos por sus ideas…

    Merecería la pena prestar la máxima atención al estudio del comportamiento de los defensores de la Navarra foral y española. Pero el verdadero desafío está en el otro lado. En nuestro lado, en el de la gente que quiere un cambio.




  5. #5

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    El escudo del Condestable


    El título del Condestable de Navarra proviene precisamente, del primer tercio del siglo XV, y fue introducido en el Reino de Navarra, por la dinastía francesa de los Capeta. Se aplicaba al noble que venía siendo el Alférez del Reino y que por lo tanto, era el encargado de portar el estandarte real. El Condestable llegó a ser considerado el primer noble del Reino de Navarra, y por ello encabezaba el ‘brazo de los Caballeros’ en las cortes estamentales, recayendo en la casa de los Beaumont, tras la entrada de la dinastía de los Evreux.

    Este importantísimo cargo navarro, recayó concretamente en Carlos de Beaumont, al ser éste el Alférez de Navarra. Por ello su sello personal, el de la casa de Beaumont, fue modificado y el losangeado de oro y azur, que distinguía a esta rama natural de los Evreux, se le añadió en el franco, un cuartel de Navarra. Esta reducción de las armas a una parte del campo, era debida por la ilegitimidad de esta familia, algo que era habitual en el reino de Francia, pero a partir del año 1391 lo cambió por el de cuarteado, a semejanza del escudo que utilizaban la dinastía Evreux, cambiando las armas de los Evreux por las de los Beaumont.



    Esta última forma de estructuración en el escudo del Condestable, es la que aparece en el libro de Armería del Reino de Navarra, editado por el gobierno de la C.F. de Navarra. Concretamente nos indica que el titular es Luis II de Beaumont, Condestable de Navarra en el año 1430 y conde de Lerín desde hacía cinco años, al contraer matrimonio con la hija natural de Carlos IIIel Noble, Juana.

    El pasado año 2008, la rehabilitación del Palacio del Condestable, sito en la calle Mayor de Iruñea, llegaba a su fin y ésta construcción Renacentista, abría sus puertas a los navarros y al público en general. Yo como un navarro más, me acerque junto a una historiadora del arte, Paula Montes de Oca, a contemplar que tal habían dejado la construcción, apuntándome esta gran historiadora, numerosas imperfecciones e incluso me llegó a afirmar, la nefasta rehabilitación realizada en dicho edificio.

    A mi me llamó la atención la falta de heráldica en un edificio, en teoría, tan marcado, concretamente por la opción elegida por esta parte integrante de la casa de Beaumont contra el Reino de Navarra, concretamente llevada a cabo por Luis IV de Beaumont, que estaba a las ordenes de Fernando II de Aragón desde el mismo año de su expulsión de Reino, junto a su padre, realizada por los soberanos legítimos de Navarra, Catalina I de Foix y Juan III de Albret, tras ser desposeídos del título de Condestable de Navarra.

    La verdad, todo hay que decirlo, en la información que nos presentan desde el Ayuntamiento de Iruñea, si aparece el escudo del Condestable de Navarra, pero es el del año 1430, muy anterior a la construcción del edificio y porque no decirlo, a la traición a Navarra llevada a cabo por los descendientes del titular en aquel año.

    Pero si proseguimos la lectura del Libro de Armería de Navarra, podemos encontrar cual era el escudo de Luis IV de Beaumont, quien fue el encargado por mandato del rey español Fernando II de Aragón, de capitanear un tercio del ejército invasor que atacó y ocupó el Reino de Navarra en el año 1512.

    El escudo con el cual entro como invasor Luis IV de Beaumont en la capital del Reino de Navarra, no llevaba ningún símbolo navarro. A semejanza del de su abuelo, este también era cuarteado, estando en el primer y cuarto cuadrante las armas de Beaumont, mientras que en el segundo y tercer cuadrante podemos encontrar las armas de el Falsario, es decir Castilla, Aragón, Sicilia y de oro, un león de azul púrpura linguado de gules, es decir las armas de invasor.

    Iñigo Saldise Alda

    BIBLIOGRAFÍA HERÁLDICA

    MENÉNDEZ PIDAL Faustino y MARTINENA Juan José. Edición y estudio del Libro de Armería de Navarra, 2001

    BIBLIOGRAFÍA

    ADOT, Álvaro. Juan de Albret y Catalina de Foix o la defensa del Estado navarro, 2005

    AGRAMONT, Pedro. Historia de Navarra, 1996

    BOISSONNADE, Pierre. La conquista de Navarra, 1981

    CAMPIÓN, Arturo. Obras completas, 1983

    CARO BAROJA, J. Etnografía Histórica de Navarra, I, 1971

    CASTRO, José Ramón. Carlos III el noble, rey de Navarra, 1947

    CLAVERÍA, Carlos. Historia del Reino de Navarra, 1971

    FORTUN, Luís Javier y JUSUE, Carmen. Historia de Navarra, 1993

    HUICI, María Puy. En torno a la conquista de Navarra, 1993

    JIMENO, J Mª. Historia de Navarra. Desde los orígenes hasta nuestros días, 1980

    LACARRA, José Mª. Historia política del Reino de Navarra desde sus orígenes hasta su incorporación a Castilla, 1972

    LACARRA, José Mª. Historia del Reino de Navarra en la Edad Media, 1976

    MORET Y ALESON. Annales del Reyno de Navarra, 1980

    NARBAITZ, Pierre. Navarra o cuando los vascos tenían reyes, 2007

    PÉREZ, María Cruz. Atlas de Navarra. Geografía e historia, 2006

    SAGREDO, Iñaki. Navarra. Castillo que defendieron el Reino, Tomo I, 2007

    SERRANO Bixente. Navarra. Las tramas de la historia, 2006

    SORAUREN Mikel. Historia de Navarra, el Estado Vasco, 1999

    URZAINQUI, Tomás Y DE OLAZIOLA, José Mª. La Navarra marítima, 1998

    URZAINQUI, Tomás. Navarra Estado europeo, 2003

    USUNARIZ, Jesús María. Historia Breve de Navarra, 2006

    VV.AA. Historia Ilustrada de Navarra, 1993

    YANGUAS Y MIRANDA, José. Diccionario de antigüedades del Reino de Navarra, 2000

  6. #6

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    Martín Txipia, Heroico defensor de Vitoria frente a la anexión de Castilla


    Hace tiempo me venia rondando la idea en la cabeza, pero la invitación, en forma de "pregunta a los lectores" y la carta irónica de Javier Vegas, sobre lo “ cosmopolitas que somos”, dedicando una estatua al Sr. Ken Follet, me anima a proponer una estatua, o, al menos un monolito, en un lugar bien destacado de zona alta, en el Campillo, donde se desarrollo su heroica intervención, a la figura de Martín Txipia , desconocida por los gasteiztarras(vitorianos).
    Desconocida por como nos han contado la historia aquellos que acusan a los textos del sistema de educación vasco actual de manipular la historia. Ellos, nos ocultaron a héroes como Txipia y otros, pero nos metieron a fuego en el cerebro las gestas de Guzmán El Bueno o el General Moscardó.

    En el 1199, el Rey de Castilla, aliándose con el de Aragón, decidieron atacar a lo que era el reino de Navarra y repartírselo. No hay que olvidar que ambos Reinos, juntos, formando ya la España Imperial, consumaron este expolio en el 1515, tras la batalla de Noain. Hay que señalar que la Castilla y el Aragón originales, eran unos simples Condados del reino de Navarra, que se independizaron, unilateralmente, cuando el Rey Sancho El Grande, los cedió a sus hijos Alfonso (regulo de Castilla) y Ramiro como regulo de Aragón, al repartir su reino al morir en el 1033.

    Anteriormente ya la habían dado un buen mordisco al Reino Vasco, arrebatándole gran arte de la Rioja así como la Bureba, tierras tan euskaldunes entonces, y así lo prueba su abundante toponimia, como lo podían ser Arratia, Baztán o el Goiherri

    La Álava Nuclear, la que administraba la Cofradía de Arriaga ( y en la que no estaban representados los territorios de Ayala, ni Aramaio, ni los valles orientales al Oeste del Bayas, ni Rioja Alavesa), estaba adscrita desde siempre, por razones de etnia e idioma , -idioma que los aglutinaba y les daba una identidad especifica ,frente a los visigodos, celtas y francos-con el reino de Pamplona, creado en el año 800, en torno a el clan de un líder guerrero, los Arizta, liderazgo que surgió tras la victoria vascona en Orreaga, sobre Carlomagno, y en la que intervinieron vascos de todos los territorios, incluidos los caristios, várdulos y autrigones que habitaban el actual territorio de Alava.

    Siendo, pues, la Llanada Alavesa territorio adscrito, como uña y carne, al reino de Pamplona ,(hasta el 1162 no se denomino de Navarra),el rey Sancho VI El Sabio, precisamente, por la potestad que le otorgaba la soberanía que tenia sobre dicho territorio, decide reforzar la aldea de Gasteiz ( así aparece escrito en La Reja de San Millan), situada en la colina de lo que hoy llamamos El Campillo o Villa Suso, fortificarla, repoblarla y refundarla con el nombre de Nova Victoria y fueros propios, distintos a los de la Cofradía(1181) Su intención era, precisamente, defenderse de las intervenciones anexionistas de Castilla sobre sus territorios vascos, territorios que siempre habían formado parte de dicho Reino, en este sentido había, también, creado las villas fuertes de Treviño(1161) y Arganzon (1191), así como otras en Bizkaia y Gipuzkoa (Donosti y Hondarrabi).

    En el año 1199, de forma alevosa, el Rey Alfonso VII de Castilla , aliándose con el de Aragón, aprovechan de forma traidora y rastrera, la ausencia del rey de Pamplona, SanchoVII El Fuerte, quien había acudido a Marruecos para ayudar al rey Aben Jacub en un conflicto que tenia con otro monarca norteafricano. La situación de desamparo y vacío de poder en que quedo el País fue aprovechada por ambos monarcas extraños para atacar, Aragón por el Este (Roncal y zona de Aibar), y Castilla por el sudoeste, presentándose ante Vitoria con la intención de tomarla sin mas razón que la fuerza de las armas. Le ayudaban en esta felonía los nobles alaveses del bando traidor de Oña( a la manera que hizo Pierres de Peralta, mas tarde, en la propia Navarra nuclear y sus beaumonteses en el siglo XVI).. La ciudad resistió heroicamente, de forma numantina, el cerco, durante medio año. El precio de vidas cobradas por la lucha, enfermedades, hambre (habían agotado todas las fuentes de alimentación, llegando, en casos, al canibalismo) hizo que el mismo Obispo de Pamplona Don García, acudiese con uno de los mas destacados de los defensores de la plaza, hasta Marruecos, e informar al rey Sancho y pedirle su licencia para rendir la misma vista la situación en que se encontraba su población. Solo así, un día del mes de Enero, los cronistas no dicen cual, del 1200 (hace ahora 808 años) se rindió la ciudad. Su defensor era el Tenente (sin “i”, detentador del poder militar de una plaza fuerte del reino) de la misma: MARTÍN TXIPIA ( o CHIPIA).

    A la caída de Vitoria, siguió, como en un domino, la de Gipuzkoa y el Durangesado, El resto de Bizkaia ya se había vendido a Castilla de la mano del traidor Lopez de Haro, que precisamente fue quien sustituyó, como tenete, por la parte castellana, en Vitoria, a Martín Chipia.

    Esta es la historia de la anexión por conquista cruel, sangrienta, por las armas, y de forma alevosa de Gasteiz, su integración de forma violenta en la orbita castellana, con todo lo que eso supuso de perdida de identidad, a pesar que se le mantuvieron, a modo de consolación, unos “fueros”, su desnacionalización, la enajenación de su cultura e idioma original, relegado a la vida rural, impulsando, a través de la nueva administración, la cultura, idioma y valores del ocupante. Las clases poderosas- no todos- se unieron al ocupante que los premio con puestos en la administración, la misma Corte y títulos nobiliarios

    Lo mismo ocurrió con Bizkaia y Gipuzkoa. No hay que ser muy agudo para comprender las consecuencias que trajeron a la supervivencia a largo plazo de un Estado Vasco, sus consecuencias aun se manifiestan en el tema recurrente de la territorialidad. Y hablando de territorialidad. La única plaza que no pudo ser rendida fue Treviño, que siguió en manos vascas, hasta que fue intercambiada por las plazas de Inzura, en Amezkoa y Miranda de Arga. De ahí su paso a Castilla.

    Creo que con mas merecimiento que otros, Martín Txipia, merece ser recordado por un monumento en lo alto de el Campillo, en el lugar donde estuvo siempre el poblado de Gasteiz.

    Joseba Mikel Agirre Oar.

  7. #7

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    Tan bonito Pamplona! Yo estudie ahi un tiempo. Eres de ahi, mazuste?
    Mis respuestas en: http://elforolibre.org

  8. #8

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    Unidad soberanista



    Si algo nos ha perdido a nosotros los vasco(ne)s, a lo largo de la historia, siendo el pueblo con la lengua más antigua de Europa, es la falta de unidad total en torno al único Estado que crearon nuestros antepasados, y a su vez nos sirvió como representación en el concierto político europeo y por ende mundial, es la falta de unidad política total. La falta de esta unidad, en torno a dicho Estado, ha significado a la postre, la dilapidación de la soberanía propia y por consiguiente, la pérdida de nuestra libertad ancestral.

    Coincidiendo con la caída del imperio romano, y pudiéndola enmarcar dentro del movimiento denominado de los baguada, los diferentes pueblos que conforman la nación vascona, se sublevaron de manera particular a la autoridad romana, con el único objetivo de buscar la recuperación de la independencia, la cual solo se había dado en los tiempos prehistóricos, pero sin que se diera realmente una verdadera unidad política, al actuar de manera diferenciada.

    Esta unidad política, realmente no se alcanzó hasta tomar el control político de la denominada marca o ducado de Vasconia, el cual fue precisamente creado, y a su vez impuesto al pueblo vascón, por los reyes franco-merovingios, entre los años 601-602, con el único motivo de controlar a la totalidad de la nación vascona. Tras tomar el control los vascones de dicho ducado, no es hasta Eudon el Grande, cuando se intenta una declaración firme de independencia con respecto al reino franco, la cual viene dada al autotitularse Eudon, como rey de los vascones, desafiando frontalmente a la autoridad carolingia.

    La invasión musulmana de Europa, a través del estrecho de Gibraltar, que significó la caída del reino visigodo de existente en la Península Ibérica, cuya monarquía era enemiga acérrima de los vascones, supuso un duro golpe a las pretensiones de Eudon y sus descendientes, los cuales logran sobrevivir de manera independiente al cobijo de las faldas del Pirineo, territorio ancestralmente vascón.

    Estos vascones libres e independientes, comenzaron a ser llamados navarros, los cuales mostraron su poderío estratégico y político, al derrotar a las tropas francas de Carlomagno el 15 de agosto del año 778, ocasionándoles la única derrota conocida al mejor ejército de Europa de la época, simplemente como represalia a la acción militar franca, que significó la destrucción de la muralla de la ciudad de los vascones, Iruñea.

    En aquella batalla, acudieron no solo los vascones libres o navarros, sino que también socorrieron vascones supuestamente no libres o bajo sometimiento franco e incluso vascones musulmanizados, los banu qasi, dejándonos para la posteridad una fecha de la cual sentirnos orgullos, pues demuestra la continua búsqueda de la libertad a lo largo de la historia llevada por el pueblo del idioma más antiguo de Europa.

    Sin esta gran victoria vascona, la cual ha sido intentada ocultar sin éxito por los franceses, descendientes de los francos, habría sido imposible la constitución de un Estado vascón, que fue instituido como Reino de Pamplona, 14 años después de haber nombrado como rey de los vascones a Eneko Aritza.

    Bajo esta estructura política, todas las naciones vasconas estaban definidas con el término político de navarros. Solo las ambiciones personales e incluso familiares, a lo largo los ocho siglos de existencia del Estado Atlántico-Pirenaico, facilitaron en gran medida, la desaparición de los mapas políticos del único Estado que hemos ostentado de manera soberana los vasco(ne)s.

    Hoy, a comienzos del siglo XXI, los vasco(ne)s nos vemos en la obligación de buscar, una vez más, la unidad que nos facilitó alcanzar la victoria un 15 de agosto del año 778. Esta unidad soberanista, nos la facilita el conocimiento histórico de la existencia de un Estado propio, independiente de otros estados europeos. Pero realmente solo podrá ser lograda, cuando aparquemos nuestros pequeños matices políticos, olvidándonos si somos republicanos o monárquicos. Obviando la ideología política (conservadores, liberales, democratacristianos, socialistas, comunistas,..) de nuestros compatriotas y apoyando la vía política más directa que nos lleve a la libertad, reconociendo que la recuperación de aquel Estado que hizo libres a nuestro antepasados, es el realmente el camino más directo para lograrlo.


    Iñigo Saldise Alda

  9. #9
    Unamuno
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    Quote Originally Posted by mazuste View Post

    Unidad soberanista



    Si algo nos ha perdido a nosotros los vasco(ne)s, a lo largo de la historia, siendo el pueblo con la lengua más antigua de Europa, es la falta de unidad total en torno al único Estado que crearon nuestros antepasados, y a su vez nos sirvió como representación en el concierto político europeo y por ende mundial, es la falta de unidad política total. La falta de esta unidad, en torno a dicho Estado, ha significado a la postre, la dilapidación de la soberanía propia y por consiguiente, la pérdida de nuestra libertad ancestral.

    Coincidiendo con la caída del imperio romano, y pudiéndola enmarcar dentro del movimiento denominado de los baguada, los diferentes pueblos que conforman la nación vascona, se sublevaron de manera particular a la autoridad romana, con el único objetivo de buscar la recuperación de la independencia, la cual solo se había dado en los tiempos prehistóricos, pero sin que se diera realmente una verdadera unidad política, al actuar de manera diferenciada.

    Esta unidad política, realmente no se alcanzó hasta tomar el control político de la denominada marca o ducado de Vasconia, el cual fue precisamente creado, y a su vez impuesto al pueblo vascón, por los reyes franco-merovingios, entre los años 601-602, con el único motivo de controlar a la totalidad de la nación vascona. Tras tomar el control los vascones de dicho ducado, no es hasta Eudon el Grande, cuando se intenta una declaración firme de independencia con respecto al reino franco, la cual viene dada al autotitularse Eudon, como rey de los vascones, desafiando frontalmente a la autoridad carolingia.

    La invasión musulmana de Europa, a través del estrecho de Gibraltar, que significó la caída del reino visigodo de existente en la Península Ibérica, cuya monarquía era enemiga acérrima de los vascones, supuso un duro golpe a las pretensiones de Eudon y sus descendientes, los cuales logran sobrevivir de manera independiente al cobijo de las faldas del Pirineo, territorio ancestralmente vascón.

    Estos vascones libres e independientes, comenzaron a ser llamados navarros, los cuales mostraron su poderío estratégico y político, al derrotar a las tropas francas de Carlomagno el 15 de agosto del año 778, ocasionándoles la única derrota conocida al mejor ejército de Europa de la época, simplemente como represalia a la acción militar franca, que significó la destrucción de la muralla de la ciudad de los vascones, Iruñea.

    En aquella batalla, acudieron no solo los vascones libres o navarros, sino que también socorrieron vascones supuestamente no libres o bajo sometimiento franco e incluso vascones musulmanizados, los banu qasi, dejándonos para la posteridad una fecha de la cual sentirnos orgullos, pues demuestra la continua búsqueda de la libertad a lo largo de la historia llevada por el pueblo del idioma más antiguo de Europa.

    Sin esta gran victoria vascona, la cual ha sido intentada ocultar sin éxito por los franceses, descendientes de los francos, habría sido imposible la constitución de un Estado vascón, que fue instituido como Reino de Pamplona, 14 años después de haber nombrado como rey de los vascones a Eneko Aritza.

    Bajo esta estructura política, todas las naciones vasconas estaban definidas con el término político de navarros. Solo las ambiciones personales e incluso familiares, a lo largo los ocho siglos de existencia del Estado Atlántico-Pirenaico, facilitaron en gran medida, la desaparición de los mapas políticos del único Estado que hemos ostentado de manera soberana los vasco(ne)s.

    Hoy, a comienzos del siglo XXI, los vasco(ne)s nos vemos en la obligación de buscar, una vez más, la unidad que nos facilitó alcanzar la victoria un 15 de agosto del año 778. Esta unidad soberanista, nos la facilita el conocimiento histórico de la existencia de un Estado propio, independiente de otros estados europeos. Pero realmente solo podrá ser lograda, cuando aparquemos nuestros pequeños matices políticos, olvidándonos si somos republicanos o monárquicos. Obviando la ideología política (conservadores, liberales, democratacristianos, socialistas, comunistas,..) de nuestros compatriotas y apoyando la vía política más directa que nos lleve a la libertad, reconociendo que la recuperación de aquel Estado que hizo libres a nuestro antepasados, es el realmente el camino más directo para lograrlo.


    Iñigo Saldise Alda
    La lengua vasca no es la más antigua de Europa y afirmarlo es como intentar demostrar el misterio de la Trinidad. ¿Es que eran mudos en el resto de Europa mientras los vascones ya cantaban?. ¡Menuda memez! En cuanto al "poderío estratégico y político " de los vascones, dice mucho como se desarrolló esa "victoria" sobre Carlomagno: una turba de vascones emboscados en los aledaños del desfiladero de Roncesvalles que masacraron a la retaguardia de un ejército franco que tornaba plácidamente a sus cuarteles ultrapirenaicos, sin previo reto o aviso y algo que suele hacer una banda terrorista contemporánea muy conocida por todos. Por otro lado, los franceses no han intentado nunca ocultar este acontecimiento conocido desde que ocurrió, sino que siglos después se escribió la famosa "Canción de Roland", donde se atribuye el ataque a los sarracenos, que al fin y a la postre fueron los que motivaron la campaña de Carlomagno y que no era otra que liberar Pamplona de manos mahometanas. Los francos también saben de traidores.

  10. #10
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  12. #12
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  13. #13

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    Asesorando sobre la conquista de Navarra


    Através de los medios de comunicación (en este escrito sigo a Navarraconfidencial.com) se ha distribuido una nota denominada Breves reflexiones sobre 1512, que consta de 8 puntos y voy a seguirlos en su descripción numérica:



    En el punto 1º se dice que no tiene sentido debatir sobre los términos de la ocupación; es cierto porque su nombre es el de una invasión armada con toma del Reino y sus habitantes por la fuerza de las armas. Como expresa el biógrafo del duque de Alba, Luis Correa, único testigo directo que conocemos, y que describe a una población temerosa
    "o que al cerco se aparejasen… y si la obediencia no traían, la ciudad sería metida a saco con toda crueldad… proponían la entrega bajo condiciones que no acomodaban al duque, quien contestó que los vencedores solían dar leyes a los vencidos y no los vencidos a los vencedores"
    . Su nominación pues, debe ser la de una invasión, toma y ocupación por la fuerza de un país en su concepción natural.

    En el punto 2º se añade en la carta que fue un hecho indudable "que entre las tropas castellanas, por su condición de castellanos, se encontraban alaveses, guipuzcoanos y vizcaínos". Y yo añado que también navarros, ya que las tropas del Rey Católico se reclutaban en todo el ámbito europeo y, como ejemplo, en la batalla de Granada (1492) ya participaron soldados navarros y del resto de territorios vascos, con militancia de soldada y obediencia a una sola jerarquía militar en las tropas castellanas. En la lista de capitanes de Correa (todos castellanos) no hay ningún vasco, y menos clasificado como tal. El Ejército, pues, fue absolutamente monocorde.

    En el 3º se sostiene que "la cuestión a destacar es que la conquista no fue especialmente cruenta". Ignominiosa afirmación cuando Pamplona se rindió ante la imposibilidad de defenderse de 15.000 soldados. Su población total no alcanzaba la mitad de ellos, y ante las amenazas que recibieron, tanto en la capital como en los pueblos, que se fue haciendo jurar bajo la presión de ser sometidos a sangre y fuego y retenciones ("El duque... tomados rehenes e juramentos..."), los habitantes no encontraron otra opción que someterse.

    En la Baja Navarra se intentó la resistencia y así constató también Correa lo ocurrido a manos del coronel Villalba:
    "El valle era rebelde y convenía fuese castigado. E dada licencia a sus infantes, con mucha crueldad, los moradores fuesen sometidos a saco, pegando fuego a las casas, que sus llamas todos los montes alumbraban... incitados a tomar las armas poca defensa hicieron. El coronel mandó hacer esta crueza porque requeridos que a la obediencia viniesen... escarmentarían los comarcanos. Los infantes no cesaban de robar e como la licencia estuviese a su albedrío, muchas doncellas e otras fueron forzadas...".
    En el 4º punto se dice que "la conquista contó con el apoyo de los beamonteses... un partido al que pertenecía parte de la población navarra...". Pues bien, Correa solo asienta la presencia del conde de Lerín cuando el duque de Alba,
    "con las banderas tendidas entró por Navarra. Y entrando por todos los lugares, se le dieron, parte por miedo, parte por una vieja amistad que aquellos pueblos suelen tener con los condestables de Navarra...".
    Es decir, con el conde, formando parte del Ejército invasor y a las órdenes del duque. La participación del de Lerín sobre los pueblos se manejó en forma individual de presión para que no resistieran, y no para que participaran, lo cual resulta harto diferente y desmiente lo afirmado en la carta.

    El 5º punto remite a que la consecuencia principal fue el cambio dinástico, aceptado por los navarros a cambio de conservar sus fueros, su régimen jurídico, su derecho y sus instituciones en el juramento de fidelidad Rey-reino se produjo en las primeras Cortes de marzo de 1513. Toda una falsedad en cuanto el tal juramento hecho por el virrey y en ausencia de Fernando, se puso mas énfasis en la obediencia al Rey que al respeto a los fueros.

    Y la mejor prueba de que el Rey no respetó los fueros desde el primer momento fue la cédula que realizó el 12 de junio del mismo año, rechazando casi todas las propuestas de estas Cortes y evadiendo sus cumplimientos con artimañas. Las demandas de respeto rechazadas habían sido emitidas por la ciudad de Pamplona en unanimidad, una ciudad que la carta asienta como beamontesa y contenta de haber sido conquistada.

    El punto 6º defiende descaradamente las posiciones y propósitos del rey Fernando, no a la contemplación de los derechos de Navarra, sino a favor de sí mismo. Primero como rey de Aragón, después en la permisión a Navarra de gozar autonomía o en su derecho de incorporar Navarra a Aragón; y finalmente en la posibilidad de que Germana de Foix le diera un heredero, y a falta de ello la sometió a Castilla.

    En el punto 7º se da por válida una incorporación a Castilla en 1515: "Incorporó Navarra a Castilla por amor a su hija doña Juana y su nieto Carlos...". La fórmula es incompatible con el respeto de cualesquiera otros derechos, mayormente cuando la fórmula dice también "para siempre jamás", párrafo que la carta recomendadora de instrucciones no recoge. A partir de ahí, hablar de estatus peculiar y otros eufemismos es marear la imprecisión para ocultar la veracidad real de un hecho.

    Y en el 8º punto se achaca lo ocurrido a la cuestión internacional, porque "es importante entender que la conquista de Navarra se enmarca en una guerra internacional". Excusa ridícula como para ser agarradero de quienes les faltan argumentos. Y de ahí se pasa a recomendar la lectura de un libro que, con el nombre de su autora, fue publicado por el Gobierno de Navarra. Sí, ese gobierno que arruinó Navarra, acabó con su Can y mantiene los ingresos de quienes desde su colaboración siguen gobernando este país.

    Y ya que resultaría impropio de un artículo de prensa, por su extensión, referirme a los argumentos que hice frente al citado libro, sí he de decir que la citada autora, Mercedes Galán Lorda, y la carta analizada, defienden el derecho de usucapión perpetuo de la adquisición de un pueblo, sus habitantes y la forma de gobierno que poseía "para siempre jamás", en base al empleo de la fuerza ejercida en la Edad Media. Y mantenerlo así (como quedó constancia) condicionado a la defensa armada por el Reino de Castilla (hoy España) de la forma más imperial y absolutista de los provechos de una monarquía es una aberración no propia del siglo XXI.

    Tratar hoy día de los derechos adquiridos por una monarquía actualmente trasnochada, de la que solo pueden salir inútiles, aprovechados o ambas cosas, es ridículo. Y lo mas triste y trágico es que sobre ello se haya patrocinado por nuestros gobernantes navarros un libro titulado El Derecho navarro, que incluye todos los merecimientos manifestados y que se dice escrito por y para Navarra, cuando desde él se está defendiendo todo lo contrario.

    Pedro Esarte Munian
    Last edited by mazuste; 11-02-12 at 12:34 PM.
    "...hablar de fascismo es hablar de un Jefe del Estado español actual (el rey Juan Carlos I) que fue nombrado por Francisco Franco, al cual todos los presidentes de la “democracia” le han jurado lealtad..."

  14. #14

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    Reflexiones sobre los términos políticos entorno a Nabarra 1512-2012



    500 años después de lo ocurrido en el Reino de Nabarra, la sociedad existente en este nuestro País, continua discutiendo la razón y la forma por la cual, las nabarras y nabarros surpirenaicos, actualmente, queramos o no, con nacionalidad española dentro de las fronteras impuestas para la uniprovincial pro-vinci española de Navarra o Comunidad Foral de Navarra dentro del Reino de España, dejaron de ser en terminología exclusivamente política, ciudadanas nabarras y nabarros.

    Aunque en este escrito me voy a limitar analizando los sucesos militares y políticos ocurridos desde el año 1512, debemos tener presente otros sucesos de índole similar ocurridos con anterioridad en los años 1054, 1063, 1076, 1134, 1176, 1199, 1200, 1204 y 1463. Estos acontecimientos por su similitud con lo ocurrido hace 500 años en el Reino de Nabarra, gracias a su inicial estudio nos aportan indudablemente interesantes datos, tanto militares como políticos, facilitándonos así el entendimiento de los sucesos posteriores que parten del año 1512.

    Bien, tras esta introducción a mi parecer necesaria, los términos más utilizados y habitualmente confrontados que se utilizan para dar a conocer lo ocurrido hace 500 años en el Reino de Nabarra son: conquista y anexión (o incorporación). Así en este primer escrito entorno a la terminología política en trono a Nabarra desde el año 1512 hasta la actualidad, paso a poner las obligadas definiciones y mis personales reflexiones.
    Conquista: Esta palabra, al igual que muchas otras en lengua castellana, tiene varios significados. Así pues, según el Diccionario de la Lengua española, 2005, Espasa-Calpe:

    1. Conquista es el logro de alguna cosa (indefinida) mediante gran esfuerzo, habilidad y empeño.
    2. Conquista es ganar un territorio por medio de las armas y dominarlo.
    3. Conquista es una cosa conquistada.
    4. Conquista es una persona cuyo amor se logra.

    Anexión:
    según el Diccionario de la Lengua española, 2005, Espasa-Calpe, anexión es la unión de una cosa a otra, de la que depende o deriva, especialmente un territorio.
    Incorporación: Este término, al igual que el de conquista, consta de varias definiciones según el Diccionario de la Lengua española, 2005, Espasa-Calpe:

    1. Incorporación es la agregación [de algo] para formar un todo.
    2. Incorporación es el levantamiento o la reclinación del cuerpo o la cabeza que estaba echado.
    3. Incorporación es el comienzo de las actividades en un puesto de trabajo.)
    Aunque a muchos y muchas les pueda parecer mentira, y mostrarse incrédulos e incrédulas por mi primera reflexión, comparto la primera reflexión realizada por el partido español UPN, pues al igual que ellos creo que no tiene ningún sentido el general polémica o debate sobre la utilización de un término u otro o ambos indistintamente, pues aunque no lo queramos y/o creamos, estos se dieron de forma sucesiva entre los años 1512 y 1515.

    Primero las tropas españolas comenzaron la guerra contra el neutral Reino de Nabarra, con la escusa de ganar militarmente la Guyena de su enemigo Reino de Francia, para su aliado el Reino de Inglaterra, que finalmente al comprobar el engaño, abandonó su apoyo a su aliado en la Santa Liga, Fernando el Católico, en su ilegal empresa nabarra. Concretamente con las tropas castellano-leonesas, indiscutiblemente con la presencia en las mismas de soldadesca de las provincias de Guipúzcoa, Álava y Vizcaya. El grueso del ejército español era comandado por el Duque de Alba, el cual no lo olvidemos, contaba con un fiel escudero, Luis IV de Beaumont-desposeído de su título de caballero nabarro y por tanto de la nacionalidad nabarra al igual que a su padre, Luis III de Beaumont, y de numerosos miembros de su partido beaumontés en el año 1507, junto a la nacionalización de sus bienes y su posterior destierro del Estado de Nabarra-, invadieron y ocuparon el Reino de Nabarra. A ello se le unió un segundo ejército español, formado por las tropas aragonesas-con catalanes y valencianos en sus filas-, del Arzobispo de Zaragoza, hijo bastardo de Fernando II de Aragón, regente de Castilla y León, rey Nápoles, Sicilia y Granada, que ya desde la conquista y anexión del Reino de Granada llevada a cabo en el año 1492, ya se autotitulaba como rey de España.

    Es en el año 1513, cuando aparece el primer escrito entorno a los sucesos del año anterior. Este manuscrito es escrito por el soldado español Luis Correa, cronista personal del Duque de Alba. Su título es muy explicito y en él se utiliza el término conquista (La conquista de Navarra, 1513). Esta utilización es correcta, ya que si repasamos lo que nos narra este escritor y soldado español, las tropas españolas ganaron por medio de las armas gran parte del territorio del Reino de Nabarra y lograron dominar gran parte del mismo. Además, la utilización del término conquista también puede recoger el empeño, esfuerzo y habilidad que tuvo el Católico, al engañar a sus aliados, la falsificación de tratados, la falsificación de Bulas Papales y demás oscuras, violentas e ilegales artimañas contra los nabarros y nabarras.

    Concretamente ese mismo año, el rey español sanciona unas Cortes para el Reino de Nabarra de forma ilegítima. Éstas a su vez le titulan ilegalmente, según la línea sucesoria y el Derecho Pirenaico o Fuero nabarro, como rey de Nabarra. Contando con éste falsificado título, en el año 1515 y sin presencia de nabarro o nabarra alguna, anexiona el Reino de Nabarra a la Corona de Castilla, incorporando con ello el Reino de Nabarra al imperio español. Por tanto, pese a la ilegalidad y “malas artes” del rey español, la utilización de los términos políticos de conquista y anexión son correctos desde el prisma del conquistador español, pero si repasamos la historia desde un prisma nabarro descolonizado, a mi entender es claramente inapropiada, ya que los nabarros y nabarras no conquistaron nada y en cambio, si perdieron lo más preciado, su libertad; al menos para las nabarras y nabarros surpirenaicos. Pese a todo ello, especialmente al contar con unas Cortes ilegítimas y esclavas a las directrices del imperio español, estos nabarros y nabarras del sur del Pirineo no fueron incorporados definitivamente al Reino de España hasta el año 1841, concretamente tras la aplicación de la mal llamada Ley Paccionada, Ley española y no nabarra, por la cual las cinco merindades nabarras perdían el título de Reino y pasaban a ser una más de las provincias españolas.

    Así pues, dentro de la minoría nabarra descolonizada que no aceptamos la terminología impuesta por el conquistador español, estamos aquellos que utilizamos unos términos políticos diferentes para analizar, estudiar y presentar los sucesos acaecidos durante el año 1512 en el Reino de Nabarra. Estos términos, mayoritariamente, son los de invasión, ocupación y colonización. Para ello, al igual que aquellos que utilizan los requisitos anteriormente mencionados de conquista y anexión, nos centramos en una visión exclusiva de la historia desde el lado de la Nación y del Estado de Nabarra, tanto anterior como posterior a la invasión y ocupación española de gran parte del territorio del Reino de Nabarra ocurridos en el año 1512.
    Invasión: según el Diccionario de la Lengua española, 2005, Espasa-Calpe, esta palabra consta de varios significados:

    1. Invasión es la acción o resultado de invadir.
    2. Invasión es la ocupación de un País por fuerzas militares extranjeras.
    3. Invasión es la penetración de microorganismos causantes de enfermedades en un organismo.

    Ocupación:
    según el Diccionario de la Lengua española, 2005, Espasa-Calpe, esta palabra también posee varios significados:

    1. Ocupación es la acción y resultado de ocupar u ocuparse.
    2. Ocupación es responsabilidad o preocupación.
    3. Ocupación es empleo, oficio.
    4. Ocupación es el modo natural y originario de adquirir la propiedad de ciertas cosas que carecen de dueño.
    Colonización: según el Diccionario de la Lengua española, 2005, Espasa-Calpe, esta palabra puede significar:

    1. Colonización es el establecimiento de colonias.
    2. Colonización es el establecimiento de colonos en un territorio para controlarlos o civilizarlos.
    Al mirar y presentar los sucesos ocurridos en el año 1512 en el Reino de Nabarra desde esta visión nabarra descolonizada, la contundencia de los hechos toma un cariz más realista y dramático; comprobémoslo.

    Las tropas invasoras españolas, comenzaron la guerra contra el neutral Reino de Nabarra, con la escusa de ganar militarmente la Guyena, en posesión de su enemigo el Reino de Francia, para su aliado de la Santa Liga el Reino de Inglaterra. Las tropas inglesas, finalmente al comprobar el engaño, se negaron a invadir y ocupar el Reino de Nabarra ante la ilegalidad de la empresa española. Concretamente con las tropas castellano-leonesas, indiscutiblemente con la presencia en las mismas de soldadesca de las provincias de Guipúzcoa, Álava y Vizcaya, ocupadas y colonizadas por los castellano-leoneses desde la invasión militar del año 1200. El grueso del ejército invasor español era comandado por el Duque de Alba, el cual no lo olvidemos, contaba con un fiel escudero, Luis IV de Beaumont-desposeído de su título de caballero nabarro y por tanto de la nacionalidad nabarra al igual que a su padre, Luis III de Beaumont, y de numerosos miembros de su partido beaumontés en el año 1507, junto a la nacionalización de sus bienes y su posterior destierro del Estado de Nabarra-, invadieron y ocuparon el Reino de Nabarra. La presencia de estos últimos era esencial para la colonización española del Estado de Nabarra. A ello se le unió un segundo ejército invasor español, formado por las tropas aragonesas-con catalanes y valencianos en sus filas-, del Arzobispo de Zaragoza, hijo bastardo de Fernando II de Aragón, regente de Castilla y León, rey Nápoles, Sicilia y Granada, que ya desde la invasión, ocupación y colonización del Reino de Granada llevada a cabo en el año 1492, ya se autotitulaba como rey de España.

    En el año 1513, el rey invasor español sanciona unas Cortes para el Reino de Nabarra de forma ilegítima iniciándose con ello la colonización de Nabarra. Éstas a su vez, siguiendo las pautas colonialistas, le titulan ilegalmente como rey de Nabarra. Contando con éste falsificado título, en el año 1515 y sin presencia de nabarro o nabarra alguna, anexiona el Reino de Nabarra a la Corona de Castilla a modo de una colonia más para el imperio español, al contar con la presencia de un Virrey, claro antifuero para las nabarras y nabarros.

    Dicho esto, los cimientos histórico-políticos en los cuales fundamos la utilización de los términos políticos de invasión, ocupación y colonización, se ven fundamentados en la realidad de un Reino de Nabarra soberano al norte del Pirineo, ajeno a la brutal ocupación y colonización, llevadas a cabo tras la invasión de 1512 y 1521-los españoles fueron expulsados por los nabarros y nabarras en el año 1521-nos impide hablar con los términos de conquista, al menos, hasta la invasión y ocupación francesa del Reino de Nabarra soberano en el año 1620. Esto, junto a la posterior colonización significó en el año 1789 la conquista de la Nabarra norpirenaica por los republicanos franceses, al eliminarse cualquier vestigio de autonomía nabarra al norte del Pirineo. Similar fue la conquista española al sur del Pirineo, esta vez llevada a cabo por liberales y monárquicos españoles, que con la mal llamada Ley Paccionada eliminaron cualquier atisbo de autonomía de las nabarras y nabarros surpirenaicos, completándose así, solo en ese preciso instante, la conquista franco-española del Reino de Nabarra.

    Para concluir, aplicaré en definición médica, por supuesto con claro visión metafórica, los términos anteriormente mencionados y utilizados para hablar, desde las diferentes visiones históricas, de los hechos ocurridos en Nabarra 1512-2012.

    “Un ejército de organismos extranjeros, innegablemente violentos y dañinos, invadió en el año 1512 el cuerpo de Nabarra. Rápidamente dicho organismo invasor ocupó todo el ser nabarro. Asentada dicha ocupación extranjera, la masa invasora y ocupante comenzó la feroz colonización de Nabarra. Tras esta irrupción, Nabarra sufrió una nueva incursión de otro ejército extranjero, igual de violento y dañino que 108 años antes, que actuó de forma similar y posteriormente coordinada, con el cuerpo invasor inicial. Tras una lenta y brutal agonía, finalmente Nabarra fue conquistada por los organismos franco-españoles, muriendo entre los años 1789 y 1841.”

    ¿Podrá resucitar Nabarra algún día? Muchos de nosotros y nosotras afirmamos con rotundidad que sí y que deseamos hacer cierta cuanto antes en la realidad política mundial del presente. Pero todas y todos nosotros debemos tenerlo claro. Esto solo depende de las nabarras y nabarros, pero para ello debemos comenzar con nuestra propia descolonización mental, lingüística, histórica, política, civil y demás, pues sino el noble y legítimo objetivo patriótico de la recuperación de la plena soberanía del Estado de Nabarra, será lamentablemente imposible. Recordad nabarras y nabarros, no estamos conquistados, no estamos muertos. Nuestros antepasados sufrieron diferentes invasiones violentas que se reafirmaron con la sanguinaria ocupación militar extranjera, que a día de hoy todavía padecemos, junto a una salvaje colonización de nuestra Nación, de nuestra Patria y de nuestro ancestral ser.

    Iñigo Saldise Alda
    "...hablar de fascismo es hablar de un Jefe del Estado español actual (el rey Juan Carlos I) que fue nombrado por Francisco Franco, al cual todos los presidentes de la “democracia” le han jurado lealtad..."

  15. #15

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    Lleva quince años estudiando el reinado de Juan de Albret y Catalina de Foix y de su trabajo se desprende que la aportación de estos monarcas fue vital para Navarra.

    Álvaro Adot se refiere continuamente a las fuentes, las que considera indispensables a la hora de hacer valoraciones sobre la historia. Ha analizado de forma minuciosa a los Albret y rechaza, con los datos en la mano, muchas de las premisas que la versión oficial ha mantenido a lo largo de los años para justificar la invasión.



    Álvaro Adot Lerga Historiador



    ¿Qué valoración hace de la dinastía Foix-Albret?


    La aportación de esta dinastía fue muy positiva para Navarra. Cuando empezó a reinar Catalina, en 1483, el reino vivía sumergido en un caos que afectaba a todos los ámbitos. Los reyes Catalina de Foix (Catalina I de Navarra) y Juan de Albret (Juan III de Navarra) lograron asentar la paz social anulando a los sectores rebeldes beaumonteses; modernizaron las grandes instituciones de gobierno del reino (crearon un Consejo Real "moderno" y reformaron la Corte Mayor); y también cimentaron las bases del crecimiento económico, por ejemplo dando ventajas fiscales a muchas localidades y eliminando cargas especiales a los comerciantes que venían de fuera, con lo que estimularon la actividad comercial.

    ¿Qué momentos determinantes de este reinado son dignos de reseñar?

    Hay diversos hitos reseñables. Yo resaltaría como fundamental el año 1494 porque fue en el que se asentaron las bases de la normalización social, institucional y económica del reino. En ese año se dio el último brote de guerra civil en Navarra y comenzaron las reformas modernas de los grandes organismos públicos. También en el año 1506 porque se entablaron unas importantes relaciones internacionales entre los reyes de Navarra y Juana la Loca y Felipe el Hermoso, por medio de las cuales los reyes de Castilla se comprometieron a no entrometerse en asuntos internos del reino.

    Pero después Fernando el Católico no respetó ese pacto...

    Sí, ese compromiso desapareció tras el fallecimiento de Felipe el Hermoso, cuando Fernando el Católico regresó a Castilla en 1507 y con él una nueva política de acoso hacia los reyes de Navarra, como ya comentó hace décadas José María Lacarra.

    Defiende que la dinastía Albret fue una dinastía navarra, ¿por qué?

    Por diversos factores. En primer lugar porque fue en Navarra donde se asentó la familia real desde 1494 hasta 1512. Y la mayor parte de ese periodo residieron en localidades navarras, y si no residieron durante más tiempo fue por fuerza mayor, es decir, por la invasión militar y conquista de verano de 1512. Además entre 1494 y 1512, nueve de sus hijos nacieron en tierras navarras, dato que revela la preferencia de los monarcas por el reino navarro. Además sus hijos fueron educados y residieron continuadamente en Navarra, tanto los infantes como los príncipes herederos, siendo estos nombrados lugartenientes del reino, durante las ausencias de los reyes.

    ¿Qué hay de cierto en el argumento que se esgrime para justificar la conquista de que el reino estaba en 1512 sumido en una guerra civil?


    La idea de que el reino estaba sumido en una guerra civil es un bulo creado con posterioridad a la conquista, como justificación política del cambio de dinastías en Navarra. Como ya he señalado antes, el reino estuvo pacificado al finalizar 1494, (si bien Luis de Beaumont protagonizó una revuelta en 1507, que a penas fue secundada por los beaumonteses, ya que la mayoría colaboró con los reyes). A muy diversos datos que lo prueban, en mi próximo libro se podrán leer las declaraciones personales del propio Fernando el Católico, realizadas en el mes de julio de 1512, en las que afirmaba que desde hacía años en Navarra se vivía en paz y los reyes Catalina y Juan eran obedecidos por sus súbditos navarros. Antes de la conquista imperaba una normalización política y social plena y esta situación difícilmente habría cambiado si no hubiera sido por la invasión de 1512.

    A pesar de todos los progresos que introdujeron estos monarcas, la historia los recuerda como los que perdieron el reino, ¿es justo?

    Es injusto que se les recuerde solo por eso, porque bajo su reinado se logró la paz social en Navarra y (como sucedió en otros territorios de la Europa de su época) se llevaron a cabo importantes medidas "modernas", alejando al reino cada vez más lejos de vetustos modelos medievales. En mi humilde opinión de historiador, es más enriquecedor culturalmente remarcar dichas medidas, de gran relevancia, que afectaron a los navarros y navarras de aquel periodo, con objeto de que todos conozcamos un poco mejor la historia de Navarra, que siempre debe ser estudiada con rigor y sin prejuicios ni otros condicionamientos impropios del oficio del historiador.

    ¿Fue Navarra uno de los primeros Estados modernos?

    En base a la documentación que he analizado durante estos años, debo decir que sí. Fue un modelo de Estado distinto al que se impuso en otros Estados vecinos, entre otros aspectos porque en el caso navarro la naturaleza pactista del gobierno siempre estuvo presente. Si bien en la Alta Navarra se truncó el desarrollo del proyecto de Estado diseñado por Juan y Catalina, sin duda, como expuso el gran historiador Christian Desplat, en la Navarra de 1483-1512 se forjaron la mayor parte de las instituciones y poderes que hicieron de la Baja Navarra y Bearne un modelo de Estado moderno europeo
    "...hablar de fascismo es hablar de un Jefe del Estado español actual (el rey Juan Carlos I) que fue nombrado por Francisco Franco, al cual todos los presidentes de la “democracia” le han jurado lealtad..."

  16. #16

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    El PP navarro califica la conquista 1512 como un «reencuentro»

    Jaime Ignacio del Burgo, cavernario mayor del franquismo en Navarra y conocido patrón de los cuneteros, ha elaborado un argumentario para combatir el manifiesto de la Plataforma 1512-2012 sobre la conquista de Nafarroa. El político va más allá de la línea oficial. No sólo niega que se tratara de una conquista, sino que asevera que la entrada del Duque de Alba en Iruñea fue «triunfal». Ante la versión oficialista de «anexión» que defiende UPN, Del Burgo da un paso más allá, al hablar del «reencuentro definitivo de los reinos españoles».



    El Partido Popular ha entrado por la puerta grande en el debate sobre la soberanía navarra y la conquista de 1512. Si UPN conminó a sus bases a reconocer que fue una conquista -aunque les instaba a evitar el uso de esa palabra-, ahora el PP le adelanta de una zancada y prefiere hablar de
    «reencuentro definitivo del reino navarro con el resto de reinos españoles»
    . Firma el nuevo argumentario el expresidente del PP en Nafarroa, Jaime Ignacio del Burgo.

    De esta forma, UPN y PP han conformado un mismo bloque contrario al manifiesto de Nafarroa Bizirik, siendo el PP el más duro a la hora de defender la versión «oficialista» que llega incluso a rescatar las tesis prácticamente desterradas de la predestinación de Nafarroa a formar parte del Estado español.

    La versión del PP sobre la invasión del Duque de Alba tiene como objetivo cargar contra las iniciativas que plantea la Plataforma 1512-2012 Nafarroa Bizirik. Según el texto de Del Burgo, este expone a sus militantes por qué «no procede» que el PP apoye la colocación en los ayuntamientos de la insignia de la Plataforma 1512-2012, y también enumera motivos para no firmar el manifiesto de la conquista y para rechazar la adhesión del PP a la celebración popular del 16 de junio.

    A juicio del ideólogo españolista, «procede, por el contrario, dejar constancia de que el Partido Popular defenderá el derecho de Navarra a conservar su identidad y, al mismo tiempo, la identificación de su pueblo con la nación española, de la que se siente parte integrante».
    Last edited by mazuste; 21-03-12 at 08:46 AM.
    "...hablar de fascismo es hablar de un Jefe del Estado español actual (el rey Juan Carlos I) que fue nombrado por Francisco Franco, al cual todos los presidentes de la “democracia” le han jurado lealtad..."

  17. #17

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    Luis Correa, biógrafo del duque de Alba



    El primero, que utiliza la denominación “Conquista de Navarra”, es un historiador castellano y castellanófilo llamado Luis Correa. Fue testigo personal de la conquista, porque vino acompañando a las tropas conquistadoras del duque de Alba. Es, pues, un testigo de cargo de la parte de los conquistadores, es decir, de Castilla
    .

    El libro de Luis Correa, titulado, como se ha dicho, “La Conquista de Navarra por el duque de Alba” (sic) fue publicado ya en 1513 en Salamanca. Afortunadamente, la temprana publicación de este libro originó que aún no se hubiesen urdido todas las patrañas propagandísticas que luego se fueron urdiendo a lo largo de los años siguientes.

    Luis Correa ejercía de biógrafo –y panegirista– del duque de Alba, Don Fadrique Álvarez de Toledo, y el objeto de su libro fue precisamente el de ensalzar las hazañas realizadas por dicho duque. Presenta al duque de Alba no solo como un militar victorioso, sino también dotado de virtudes y condiciones oratorias, cuando se dirige a los habitantes de Iruñea o de Donibane Garazi, que también conquistó.

    El libro de Correa gozó de gran prestigio y fue incluso traducido al latín en su propio tiempo, por nada menos que Antonio de Nebrija, autor de la famosa Gramática, bajo el título “De Bello Navarriense”, es decir, “Acerca de la guerra de navarra”. También Menéndez Pelayo y el pensamiento conservador españolista han ensalzado la figura de Luis Correa hasta la exageración.

    Conecta, además, el título y el contenido de este famoso libro de Correa con las ideas –y las frases– del sector de pensamiento más tradicional y cavernícola de Iberia. El propio Correa utiliza la argumentación de la falsaria obstrucción navarra de facilitar el paso a Francia del Ejército castellano (que luego no pasó). Nebrija, el famoso gramático y traductor de Correa, recurre en su justificación de la conquista a los designios de la Providencia Divina, igual que su mentor Cervantes.

    El precedente de Luis Correa no quedó en el siglo XVI; el “Diario de Navarra” zanjó su polémica sobre la conquista con “La Voz de Navarra”, en tiempos de la República y cuando ya no le quedaban otros argumentos, con la rotunda afirmación de que «si Navarra fue conquistada, bien conquistada está». En la actualidad, los españolistas de la ciudad africana de Melilla acostumbran a recordar, para sustentar la soberanía hispana de dicha ciudad de origen fenicio, que «Melilla es más española que Navarra, porque fue conquistada antes; concretamente en 1505».

    La gran ventaja que tiene el testimonio y la aportación de Luis Correa es que en muchos de sus pasajes, recogidos y reproducidos por muchas y muchos historiadores, reproduce como testigo presencial las argumentaciones y vicisitudes de la propia campaña militar y de sus partícipes. Fue testigo de la conquista, además de su redactor.
    Así, por ejemplo, relata la negociación de los días previos a la capitulación de Iruñea-Pamplona cuando el duque de Alba tenía militarmente cercada la capital de Vasconia y cuando ya habían huido de ella los reyes Juan y Catalina. Cuenta cómo Fadrique de Toledo, el duque de Alba y Gran Capitán, negoció la capitulación directamente con los emisarios de la ciudad, a quienes advirtió explícitamente que no pusieran condiciones, porque «poner condiciones es prerrogativa de los vencedores y los navarros son los vencidos». Boissonade, en su obra sobre la conquista, reproduce y analiza esta visión militar del duque conquistador, que además presumía de ello.

    Luis Correa, por lo tanto, es testigo de cargo de la conquista; incontrovertible, aunque fuese del bando conquistador. Su libro es inmediato y responde a la batalla militar, no a las «justificaciones políticas» de la incorporación inventadas más tarde.

    Patxi Zabaleta
    "...hablar de fascismo es hablar de un Jefe del Estado español actual (el rey Juan Carlos I) que fue nombrado por Francisco Franco, al cual todos los presidentes de la “democracia” le han jurado lealtad..."

  18. #18

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    El rey Juan III de Navarra


    Seguramente fue la noche del el 22 al 23 de julio de 1.512 cuando los reyes de Navarra Juan y Catalina huyeron de Iruñea, la histórica capital de Vasconia y de su reino, adonde ya no volverían más, ni vivos ni muertos. Su primera parada en la huida fue Ilunberri-Lumbier. Habían gobernado Navarra desde 1.483.


    Durante su largo reinado habían tenido diversas vicisitudes en sus relaciones con Aragón y con castilla, habiendo llegado a firmar en diferentes momentos y con diferentes contenidos un buen número de pactos. Tuvieron once hijos y una de sus hijas, Magdalena, murió en Medina del Campo, retenida en calidad de rehén por los Reyes Católicos.

    Juan III, conocido por su origen como Juan de Albret o de Labrit, era un soberano culto y bien instalado en el Renacimiento. Introdujo en Navarra el invento emblemático de la época, la imprenta, trayendo de Paue-Pau al impresor Gillaume Brocard, que años más tarde –paradojas de la vida– sería quien editase la biblia políglota de Alcalá de Henares de Cisneros.

    Catalina de Navarra, conocida también como Catalina de Foix, y Juan III fueron agentes y víctimas en aquellas enormes convulsiones del siglo XVI. En la guerra de la conquista, en que Navarra fue atacada por Castilla desde el sur y abandonada por Francia en el norte. Tuvieron que huir, pero no se resignaron nunca. Utrinque roditur, es decir, se me roe por uno y otro lado, de cuya expresión hizo lema su antecesor, el príncipe de Viana. En la estatua yacente de Carlos III y su esposa en la catedral de Iruñea hay dos perros que se disputan un hueso. Utrinque roditur.

    Juan y Catalina nunca se rindieron, nunca desistieron de volver a conquistar el reino y siguieron hasta sus muertes, acaecidas en 1.516 y 1.517, impulsando actuaciones e intervenciones para la reconquista, tanto por medios diplomáticos como militares.

    Navarra, gobernada por Catalina y Juan, era un estado de Europa. Era una nación de Europa con audiencia y consideración, aunque su territorio había sido una y otra vez amputado por Castilla y Aragón, siendo el último de los territorios perdidos, en 1.446, el de la Sonsierra de Navarra, lo que ahora se llama Rioja Alavesa y San Vicente de la Sonsierra, pertenecientes, por cierto, al Principado de Viana.

    La primera contraofensiva fue preparada en el propio año de 1.512 , en pleno invierno, en contra de las costumbres militares. Llegaron hasta las propias murallas de Iruñea. Los castellanos estaban rodeados, pero estaban dentro de la ciudad, tenían amedrentados a sus habitantes y no se produjo la rebelión interior con la que contaban. Tuvieron que retroceder, pero habían recuperado por primera vez –de las varias que lo harían– la sexta merindad de Iparralde, y ello tendría sus consecuencias en el futuro.

    En 1.516 volvieron a organizar otra contraofensiva y encomendaron su dirección militar al mariscal de Navarra, pero fue apresado y también este intento constituyó un fracaso militar. No en vano los mismos tercios del duque de Alba, que conquistaron Navarra, eran los que arrasarían a la población en Flandes, en Italia, en Canarias, en el norte de África y en América.

    Catalina de Navarra y Juan III fueron enterrados en Lescar (Bearne). Pero aun después de muertos se les persigue, negándoseles aún hoy el tratamiento de reyes. A Juan II, marido de Blanca de Navarra, se le denominada así y, en cambio, a Juan III se le llama Juan de Labrit, como lo demuestra la calle que tiene en Iruñea o el Colegio de la reina Catalina, llamado simplemente de Catalina de Foix. En la escalinata del Ayuntamiento de Iruñea figura el invasor Fernando el Católico, que (junto con Cesar Borgia) inspiró a Macchiavello la obra “El Príncipe”, pero no juan III, testigo de cargo de la conquista de Navarra.
    Patxi Zabaleta. Pruebas de la conquista de Navarra. Tercer testigo de cargo
    "...hablar de fascismo es hablar de un Jefe del Estado español actual (el rey Juan Carlos I) que fue nombrado por Francisco Franco, al cual todos los presidentes de la “democracia” le han jurado lealtad..."

  19. #19

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    Martin de Azpilikueta, el «doctor navarro»

    La figura de Martin de Azpilcueta o Azpilikueta, conocido como el “Doctor Navarro” es de un nivel intelectual y moral digno de todo orgullo. Fue rector de la universidad de Coimbra y profesor en otras varias universidades, como la de Salamanca y Alcalá de Henares. Fue también defensor del Arzobispo de Toledo Bartolomé de Carranza, acusado por la inquisición instigada por Felipe II en un proceso que duró 30 años y acabó en Roma. Autor de libros de derecho, moral y economía, que permanecieron de actualidad durante siglos, y considerado predecesor de la economía como ciencia. Llegó a ser consejero personal de tres papas.


    Martin de Azpilcueta nació en Barasoain en una familia baztanesa, euskaldun y agramontesa. Sus padres se exiliaron con los reyes de Navarra y él, que en 1512 tenía 20 años, estaba estudiando en Toulouse. No quiso ser propiamente súbdito del rey de Castilla (hoy diríamos ciudadano del imperio español), aunque fue catedrático en Salamanca y Alcalá. En el tema de la nacionalidad mantuvo la misma actitud que sus parientes los Jasso y Xabier, incluido Frantzes de Xabier, es decir San Francisco Xabier.

    Los misioneros en las conquistas militares del siglo XVI y siguientes no eran meros predicadores de religión, sino que eran a la vez emisarios del nuevo poder y de la nueva cultura a implantar con la nueva soberanía, a cuyas órdenes y bajo cuya protección se asentaba el nuevo orden. Por eso Frantzes de Xabier y Jasso no fue a las colonias de Castilla, es decir a América, sino que fue a colonias de Portugal, o sea, a India, China, Japón, como misionero, y también como delegado del Rey de Portugal.

    Igual que Frantzes de Jasso, Martin de Apilcueta eludió el convertirse en propiamente súbdito del soberano de Castilla; prefirieron acogerse a la protección de los reyes portugueses. Azpilcueta siempre consideró ilegítima e injustificable la conquista de 1512, incluso cuando ya con casi 80 años escribió a Felipe II y al virrey de Navarra Duque de Albuquerque la defensa frente a las acusaciones que le hacían. Si bien es cierto que se apartaba «para evitar males mayores» de la reinstauración de los reyes de Navarra, que entre tanto se habían hecho protestantes.

    La opción y la actitud de Martin de Azpilcueta no le resultó gratuita, ni tampoco sin consecuencias. Por el contrario, esa decisión sobre su nacionalidad le privó o le limitó, entre otras posibilidades, de haber llegado a ser nombrado cardenal por las presiones en su contra de Felipe II, tal como lo ha estudiado pormenorizadamente Pier Xarriton.
    Fue asesor de tres papas: Pío V, Gregorio XIII y Sixto V. Las numerosísimas obras que escribió contienen algunas teorías y aportaciones revolucionarias para su tiempo. Así, en economía sus teorías y sus estudios sobre los precios en relación con la oferta y la demanda, los intereses y el dinero, y la previsibilidad en materia económica, fueron no solo completamente innovadoras, sino precursoras con siglos de antelación de desarrollos intelectuales posteriores. Sin embargo su libro “De Uxuris”, acerca de la usura, fue inmediatamente censurada por la Inquisición en el propio siglo XVI.

    Martin de Azpilikueta vivió la aniquilación de la independencia de Navarra, no solo como cuestión identitaria, sino también como drama personal: «Cuando me preguntan de dónde soy y les digo que soy de Navarra, luego les tengo que explicar dónde está y qué fue de aquella nación». Murió a los 94 años en Roma, en donde había vivido sus últimos 20 años y a donde había acudido para mejor seguir defendiendo a su compatriota el cardenal Carranza. Fue enterrado conforme a su voluntad en una iglesia portuguesa de Roma, como señal de su opción nacional.

    Bartolomé de Carranza, arzobispo de Toledo, perseguido por la inquisición por instigación de Felipe II, obtuvo al final una sentencia absolutoria, pero fue justo unos días antes de que muriese sin haber podido recuperar su cargo. Felipe II en su testamento igual que su padre y sus descendientes dejó el encargo de solucionar y reparar el tema de Navarra.

    Patxi Zabaleta. Pruebas de cargo de la conquista de Navarra. Quinto testigo de cargo
    "...hablar de fascismo es hablar de un Jefe del Estado español actual (el rey Juan Carlos I) que fue nombrado por Francisco Franco, al cual todos los presidentes de la “democracia” le han jurado lealtad..."

  20. #20

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    Mapa del Estado de los navarros, 824-1054


  21. #21

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    Mapa del Estado de los navarros, 1134-1328


  22. #22

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    Noain 2009



    No hay democracia sin pueblo soberano. Una democracia impuesta no es democracia. El reino de navarra, o si se prefiere, el estado de Navarra, tenía su fuero y sus instituciones y amparada por ellos, su democracia, en ciernes, en constante desarrollo, lo más importante, emanada de su propia soberanía.

    Una democracia que Castilla y España impidió madurar y florecer conquistando nuestro reino, destruyendo nuestra cultura y secuestrando la voluntad de los navarros.

    1512, 1521, 1842, son algunas de las efemérides más tristes de nuestra historia como proyecto soberano.

    Como es bien sabido, el 30 de Junio de 1521, en Noain, mueren 5.000 navarros que a las órdenes de Asparrot y de los Jaso, Azpilicueta, Medrano, y otras familias navarras, defendían nuestra soberanía contra la usurpación castellana.

    Nabarralde, de acuerdo con su espíritu fundacional y como cada año, concita a todos los vascos a reivindicar en Getze, el derecho de nuestro pueblo a su plena soberanía.

    A lo largo de la historia, unos pueblos, basándose en el derecho de conquista, han impuesto a otros sus tributos, leyes y servidumbres. Hoy, tanto el derecho internacional como los propios derechos humanos, otorga a cada pueblo el libre ejercicio de su voluntad soberana.

    Es por eso, por lo que en el pleno ejercicio de estos derechos, exigimos que se devuelva al pueblo navarro, la palabra y la libre expresión de su voluntad.

    Ningún otro estamento, pueblo o ley, debe atribuirse el decidir o hablar en las instancias internacionales, en representación del pueblo navarro.

    En el preciso momento en que gocemos de esta soberanía, podremos hablar de democracia.

    Y no de una democracia que se resuelva en una consulta esporádica más o menos rutinaria. No podemos dejar en manos de unos políticos tan proclives a la corrupción, los destinos de nuestro pueblo.

    Proponemos una democracia, en la que el pueblo participe en todo momento y en toda iniciativa cultural, socioeconómica y política, que pueda comprometer el bienestar y el futuro de Navarra y Euskalherría.

    Josu Sorauren

  23. #23

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    Iñigo Saldise Alda
    Agaramunt: De Agramont a Gramont


    La baronía de Agramont(1), procede de una separación del vizcondado de Akize, que fue consumada durante la primera mitad del siglo XI. El primer barón o señor de Agramont, de Garris, de Bergouei y de Eskoz, fue Bergon I Garces, segundo hijo del vizconde de Akize, Garcia Arnalt, quien desmembrará definitivamente esas tierras del país de Mixe en el año 1040, cuando era el rey de Pamplona, García III Sánchez el de Nájera.

    En el año 1050, el señor de Gixune y el señor de Agramont, firmaron un tratado por el cual, la primera se coloca bajo la protección del Señor de Agramont, sito entonces en Bidatxe. Posteriormente y como resultado de muchos enlaces matrimoniales, las casas de Gixune y Agramont se unen, pasando el castillo de Gixune a manos de la casa de Agramont. Los señores de Agramont no tenían como primera residencia el castillo de Bidatxe, en el hermoso valle de Bidouze y preferían el castillo de Agramont(2), situado entre el ya Reino de Nabarra y el Vizcondado del Biarno.

    A finales del siglo XI, las tierras de los Agramont, no pertenecían ni al recientemente creado Vizcondado de Biarno, ni al de Akize, ni a la Gascuña en poder inglés, ni siquiera al Reino de Nabarra, facilitado por la guerra existente entre todos ellos, el que mantuviera la casa de Agramont la soberanía del señorío de Bidatxe, pero ante la acometido inglesa, el señor de Agramont báscula hacia el Estado natural de los vascos, el Reino de Nabarra.

    Es concretamente durante el reinado de Sancho VII el Fuerte, cuando el señor de Agramont firma la unión de sus dominios al Reino de Nabarra, alejándose de ese modo, de la órbita inglesa que controlaba casi en su totalidad la Gascuña desde el año 1152. Durante unas disputas por la herencia de la casa de Agramont, el tío del legítimo señor de Agramont, pide la asistencia de Eduardo de Inglaterra, duque de Gascuña, quien le trasfiere ilegítimamente todos los derechos, pero a pesar de ello, el señor de Agramont mantuvo todos los bienes que poseía en el Reino de Nabarra.

    La defensa proveniente del Reino de Nabarra, facilitó la aceptación por parte del rey inglés de las reclamaciones del Señor de Agramont, sin embargo, esto obligaba al fiel navarro, a realizar un censo oficial de sus feudos y derechos, a fin de aclarar su posición y recalar el apoyo necesario en los que puede confiar. Para ello, rindió homenaje a Gaston VII del Biarno, por sus posesiones en el Biarno, Mixa y Xiberoa y a Teoblado I de Nabarra, por las plazas y tierras que estaban incluidas en el Reino vascón, en el año 1237, pero esto no le salva de ver como el castillo de Agramont era destruido por Simon de Montfort, conde de Leinchester. Tras la destrucción de este castillo, la casa de Agramont se asienta de manera definitiva en el castillo de Bidatxe, donde resiste a nuevos ataques patrocinados por Eduardo de Inglaterra, como el llevado a cabo por Donesan de Albret.

    El rey de Navarra, Teobaldo II el Joven, es arrastrado en el año 1267 por el rey San Luís de Francia, a una nueva y peligrosa cruzada, que en un principio tenía como destino Palestina, aunque finalmente se detuvieron en Túnez, donde los cruzados sufren de disentería y peste. Entre los numerosos caballeros navarros que lucharon contra las tropas musulmanas, demostrando gran valor, se encontraba el señor de Agramont.Ya por aquel entonces, las casas de Agramont y Luxe, se encontraban enfrentadas por asuntos de territorialidad. Ambas casa partían del mismo tronco común, del vizconde de Akize. En el año1334 las casas se hallaban en una tregua por sus diferencias y querellas señoriales, la cual estaba a punto de llegar a su fin, pero la amenaza de una invasión por parte del reino de Castilla, provoca que el lugarteniente de la castellanía de Donibane Garazi entregara unas cartas del gobernador, buscando que se prorrogase la tregua entre el señor de Agramont y los señores de Luxe.En el año 1342, el señor de Agramont ponía a disposición del rey de Nabarra todas sus fortalezas, con guarniciones y armaduras, recibiendo a cambio ciertos emolumentos que le había quitado el rey por los excesos que habían cometido sus hombres en las tierras de Ultrapuertos, principalmente a sus labradores.En el año 1350, las familias de Agramont y Luxe, son las primeras en recibir donaciones a perpetuidad o hereditarias, realizadas parte del rey Carlos II de Nabarra, controlando de ese modo y de una manera casi autónoma, la tierra de vascos o Ultrapuertos. El monarca navarro, buscaba con ello solventar los problemas entre Agramont y Luxe, algo que no consiguió, ya que los enfrentamientos cada vez eran más frecuentes y continuados.

    Pierre de Albret y el señor de Agramont, tras mantener numerosos enfrentamientos sangrientos por las tierras de pastoreo, firman en el año 1351, un tratado por el cual ambas casas pasan a utilizar las tierras comunales a ambos lados de sus ejes territoriales, entre las comunidades de Gixune en posesión entonces del Albret y de Bidatxe, perteneciente a la casa de Agramont.

    A pesar de los cada vez más frecuentes y sangrientos enfrentamientos, los señores de Agramont y Luxe continuaron acudiendo a las llamadas realizadas por el rey de Nabarra, participando en los intentos de recuperación de las tierras vascas ocupadas por los castellanos, que antiguamente pertenecieron al Estado nabarro. Durante el reinado de Carlos II de Nabarra, el Reino vascón va sufriendo una consolidación de los diferentes ricohombres(3), familias, linajes e incluso los funcionarios van alcanzando mayores cotas de poder y tierras, claro ejemplo de estos últimos son los Peralta. A su vez en el año 1378, el rey Carlos II, protegió y consolidó a dos miembros ilegítimos de su familia, los Beaumont y los Nabarra. Carlos II de Nabarra buscó de nuevo, una paz eterna entre los Agramont y Luxe. Así en el año 1384 realiza un nuevo intento de reconciliación, haciéndoles jurar a ambos señores ante la Biblia y en el interior de una iglesia, su compromiso de paz. Un año después el señor de Agramont ratificaba el juramento, poniéndose al servicio del rey de Nabarra y contra todos los hombres del Mundo.

    Los sucesivos señores de Agramont rindieron homenaje tanto a Carlos III el Noble, como a la reina Blanca I de Nabarra y al rey consorte Juan, infante de Aragón. El señor de Agramont contrae matrimonio(4) con Leonor del Biarno, en el castillo de Bidatxe, siendo ya dicho señor de Agramont, el acreedor del Reino de Navarra, tomando posteriormente, los 12.000 francos burdaleses que el príncipe de Biana le mandó por dicho matrimonio. La muerte en el año 1441 de la reina Blanca de Nabarra, no significó el inicio de la guerra civil en el Reino de Nabarra, ya que incluso existía con antelación, un prolongado enfrentamiento, desde más de un siglo antes, al menos entre las casas de Agramont y Luxe. Blanca de Nabarra en su testamento instó a su hijo Carlos, príncipe de Biana, a obtener el permiso de su padre Juan II antes de poder ser titulado como rey de Nabarra. Juan II se lo negó y Carlos de Biana lo aceptó sin provocar ningún incidente, siendo así nombrado lugarteniente del Reino Pirenaico. El enlace matrimonial del año 1451, entre el rey Juan II y la maléfica castellana Juana Enríquez, fue realmente el detonante necesario para iniciarse una guerra por el trono en el Reino de Nabarra, tras incumplimiento del contrato matrimonial, en el cual incluso el infante Juan de Aragón se comprometía a no volver a casarse y no legitimar a sus bastardos, sumado al despoje del título de lugarteniente del Reino a Carlos de Trastámara y Evreux, príncipe de Biana, desencadenó una cruenta guerra por el poder entre la nobleza nabarra, donde se dividieron entre los que apoyaron las legítimas reivindicaciones de Carlos de Biana, los Luxa, Beaumont, Góngora,…, los beaumonteses, y los que apoyaban a Juan II el Usurpador, los Agramont, Nabarra, Ezpeleta,..., los agramonteses. Estos últimos buscaban principalmente, contraponerse a las ansias de poder del conde de Lerin(5 y 6).

    Durante los reinados de Leonor y Gaston Febo, el señor de Agramont mantiene su juramento a Nabarra, haciendo la guerra a los opositores beaumonteses, con especial ahínco a la casa de Luxe. Durante la invasión y ocupación española del año 1512, el señor de Agramont mantiene su lealtad a los legítimos soberanos de Nabarra, Catalina I de Foix y Juan III de Albret, como ya lo había hecho el día de su coronación en la catedral de Iruñea. En el año 1486, ocho años antes de la coronación, al señor de Agramont se le confía el gobierno de Baiona y sus castillos, siendo el cargo de alcalde de Baiona, para él y sus descendientes a perpetuidad, incluso en el año 1496, el señor de Agramont fue el gobernador de Nabarra.

    La guerra de Nabarra de los años 1512 y 1530, tuvo graves consecuencias para el patrimonio del señor de Agramont. El señor de Agramont, gobernador militar de Baiona desde el año 1513, logró salir con vida de la nefasta batalla de Noain del año 1521, refugiándose al norte del Pirineo. En el año 1523, las tropas españolas atacan y destruyen Sorbes, Hastingue y se ensañan especialmente con la fortaleza de Bidatxe, donde el señor de Agramont, leal patriota navarro, resiste durante tres días en su castillo, en el cual hondeaba el estandarte rojo del Reino de Nabarra. Él junto a 300 defensores más del castillo, perecieron en las llamas del terrible incendio que provocaron los enemigos del Estado de Nabarra, los invasores españoles.

    A partir del año 1524, la presión militar española en la Tierra de Ultrapuertos se va reduciendo, hasta que el año 1530, la retirada del ejército invasor es total al norte del Pirineo. Enrique II de Nabarra, mantiene intactas su intención de recuperar las tierras del sur del Pirineo, donde el asentamiento militar español era absoluto y para ello cuenta con el leal apoyo del señor de Agramont.

    Juana de Albret, Princesa de Biana, encuentra en el palacio del señor de Agramont, el lugar ideal para encantarse con su enamorado Antonio de Borbón, duque de Vedôme, hasta que finalmente contraen matrimonio en el año 1548. Un matrimonio bien visto por el nuevo monarca francés, Enrique II. Como contrapartida Carlos I de España y V de Alemania, hizo coronar por sus cortes imperiales, a su hijo como rey de Navarra en la ocupada Iruñea.Tras la muerte de Enrique II el Sangüesino en el año 1555, la reina Juana III de Nabarra, junto a su amante marido, Antonio de Borbón, continúa reclamando la restitución de las tierras al sur de Pirineo, las cuales permanecían ocupadas por tropas españolas. Incluso la reina de Navarra llegó a presentarse junto a su marido y varios caballeros navarros, entre ellos el señor de Agramont, en la frontera que habían impuesto los españoles en el Pirineo(7), los cuales niegan el paso al séquito real navarro.

    La reina de Nabarra realizó la modernización de los castillos medievales del Reino pirenaico, siendo el más significativo el de Bidatxe, de la familia Agramont. El señor de Agramont fue nombrado por Juana III de Nabarra como Lugarteniente General de todas las tierras del Reino de Nabarra, incluidas Biarno, Foix, Bigorre, Albret, Gabardan y Nebouzan.

    Al abrazar la reina de Nabarra la reforma calvinista e impulsar el navarrismo(8), se tuvo que enfrentar al señor de Luxe, miembro de la familia de los Beaumont, partidarios de España, el cual contó con el apoyó militar de los clérigos católicos que estaban en el Reino Pirenaico y de incluso, tropas imperiales españolas. El señor de Luxe se había alzado contra la reina de Nabarra durante las guerras de religión, con el pretexto defender la religión católica. Una vez más, una reina de Nabarra contó con el mejor aliado del Reino, el señor de Agramont, que había aceptado la Reforma, al igual que la soberana nabarra.

    Durante las guerras de región, el señor de Agramont lucho junto a Enrique III de Nabarra. Su lealtad fue tal, que ayudó en gran medida, a las pretensiones de Enrique el Bearnés sobre la corona de Francia. Incluso tras la muerte del señor de Agramont en el campo de batalla, su empeño hasta sus joyas para reunir y equipar a un ejército de veinte y tres mil nabarros-gascones, bearneses y vasco(ne)s-(9). Estos nabarros se reunieron en Bidatxe en septiembre del año 1582. Tras el desfile, la señora de Agramont desde la terraza del castillo envió su aliento a las tropas, con una bandera roja y amarilla(10), con la leyenda: Dios nos ayude.

    Una vez que el rey de Nabarra se convierte en rey de los franceses en el año 1593, llamó a las familias que le habían ayudado a ascender al trono, siendo el señor de Agramont, colocado en un reconocimiento muy especial, titulándolo como conde de Gramont(11) en la corte de Paris, teniendo la obligación la casa de Agramont, de abrazar de nuevo el catolicismo a semejanza de Enrique III de Nabarra y IV de Francia.

    El señor de Agramont y conde de Gramont, en el año 1597 está dispuesto y al mando de un contingente de varios caballeros y tropas de gascones, bearneses y vasco(ne)s, es decir de nabarros, en el paso de Behobia(12), aguardando las ordenes de iniciar la ofensiva contra los ocupantes españoles de los territorios nabarros del sur del Pirineo, del mismísimo Enrique III de Navarra y ya IV de Francia, que finalmente no llegan.

    A pesar del testamento de Enrique III de Nabarra y IV de Francia(13), el conde de Gramont es partidario de la candidatura de Luis de Bourbon, XIII de Francia, para la corona de Nabarra. Así por los servicios prestados tras la muerte de el Bearnés, en beneficio de Luis de Bourbon, el conde de Gramont, es nombrado Virrey de Nabarra y Biarno en el año 1613 por la regente del reino de Francia, María de Médicis.

    Luis XIII de Francia, tras disolver a sangre y fuego las Cortes nabarras de Pau y los Estado Generales de Nabarra en Donapaleu, nombra al conde de Gramont, mariscal de Francia en el año 1641 y posteriormente Luis XIV de Francia, otorga en el año 1648, el título de duque de Gramont a la antigua casa nabarra de Agramont, ya totalmente afrancesada. Incluso el mariscal de Francia y duque de Gramont, llegó a ser ministro de estado con este rey francés, asentándose en la corte francesa de Paris.

    En el año 1659, el duque de Gramont, mariscal y par de Francia, soberano de Bidache, conde de Guiche y Louvigny, Virrey de Navarre y del Bearne y gobernador militar de Bayonne(14), es enviado como embajador extraordinario al reino de España, para pedir la mano de la infanta María Cristina, que acabaría siendo la mujer de Luis XIV de Francia.

    NOTAS

    (1) Baronía de Agramont o señorío de Agramont. En la documentación en latín aparece con el nombre de Agrimont, siendo el término Agramont una derivación de éste, realizada en romance navarro. En euskara o lingua navarrorum es Agaramunt. ENCICLOPEDIA AUÑAMENDI, Bernando Estornés Lasa.http://www.euskomedia.org/aunamendi/68325
    (2) Castillo de Agramont, según el historiador Mateo de París: “Este castillo fue construido sobre una montaña casi inaccesible, rodeado de rocas que han apoyado sus puntos sobre las torres del castillo y todos los comandos de la vecindad”. En el año 1603, Felipe III de España lo incluye en un recuento de señorios navarros, realizado en la ocupada Alta Navarra y en el cual, no se olvidaba de la Tierra de Ultrapuertos. Actualmente solo encontramos en el cercano pueblo de Agramont o Gramont sus ruinas.
    (3) Ricohombres, señores del Reino independiente de Nabarra, que mantenían ciertos privilegios sobre sus posesiones.
    (4) Contrae matrimonio. Según una leyenda perpetua en la memoria en la zona del principado de Bidatxe, el señor de Agramont contrajo matrimonio en el año 1425 con Margarita, hermana natural o bastarda de la mismísima reina Blanca de Navarra. Según dicha leyenda, esta alianza real estaba inspirada por consideraciones políticas y fue el examen para el matrimonio de Luis II de Beaumont, con otra hermana natural de Blanca de Navarra, de nombre Juana, que supuso la creación del condado de Lerin por Carlos III. Este supuesto contrato matrimonial, también ocasionó, según la leyenda, a una mayor fuerza y prestigio a los sucesivos soberanos de Navarra, además de ofrecerle un fuerte aliado para la guerra injusta y cruel que ya amenazaba España (Castilla-León y Aragón) tras la reconquista del reino de Granada.
    (5) Conde de Lerin. Mirar artículos históricos de los condes de Lerin (I, II y III) del autor de este escrito.http://soberaniadenavarra.blogspot.com/
    (6) Ansias de poder del conde de Lerin. “Era este don Luis (II) de Beaumont hombre de baja estatura, pero de expresión feroz y mirada torva. De carácter colérico y desmedida ambición sólo se tenía fidelidad a si mismo Enfrentado a los reyes de Navarra, sus soberanos naturales, no dudaba en pactar con los enemigos del reino, Luis XII y Fernando el Católico, en provecho propio. Cruel y valiente, verdadero señor feudal de la guerra, era temido en todo el reino, incluso por los propios reyes cuya autoridad constantemente combatía y contestaba.”. LA MUERTE DE CESAR BORGIA; Juan Pedro Iturralde.http://www.portalfarma.com/pfarma/ta.../24_borgia.pdf Los cabecillas del bando agramontés, incluido el señor de Agramont, reconocían el derecho del príncipe de Biana, Ejemplo de ello es lo que nos dice el padre Aleson; “ Don Pedro de Navarra sólo siguió el partido del Rey, no por oposición al Príncipe, sino á D. Luis (II) de Beaumont y á su casa; con ser así que hijo y padre estuvieran más inclinados al Príncipe que al Rey»; de Mosen Pierres de Peralta, otro de los cabecillas agramonteses, se cuenta que una vez dijo al príncipe de Biana: «Señor: Sepa V. A. que os conocemos por nuestro Rey y Señor, como es razón, pero si ha de ser para que el Condestable y su hermano nos persigan. ..... etc., etc.». LOS ANNALES DEL REYNO DE NAVARRA; Moret y Aleson, 1980.
    (7) De esta acción llevada a cabo por los reyes de Nabarra y el señor de Agramont, surgió una leyenda en los valles ocupados por los invasores españoles más próximos a la frontera impuesta con el Reino soberano de Nabarra. Concretamente tuvo lugar en los valles colindantes a la selva de Iratí-el de Aezkoa y el de Zaraitzu-donde comenzó a ser escuchada una auténtica leyenda patriótica, entorno a la legítima reina de Nabarra, Juana III de Albret, la cual siguió siendo transmitida de boca en boca, alcanzando los valles próximos, en un primer lugar y extendiéndose por el resto del territorio de nuestro Estado, hasta la actualidad y dice así: “En los días de niebla, las personas que se introducen sin temor el la selva de Irati, si prestan un pelín de atención, podrán ver la majestuosa figura de la reina Juana III de Nabarra, la cual está acompañada por al menos, cien leales caballeros nabarros; valientes y patriotas, que se disponen seguros de ello, a recuperar todas las tierra pertenecientes al Estado de Nabarra del sur de los Pirineos, donde aún día, el pueblo nabarro se encuentra esclavo por la ocupación y la represión de las tropas invasoras españolas”.
    (8) Navarrismo, es un movimiento iniciado durante el periodo de mayor esplendor cultural, nunca antes vivido en el Estado de Nabarra, concretamente en la Nabarra ultrapirenaica o soberana del siglo XVI, bajo el manto luminoso del renacimiento humanista y realizando una adecuación propia de la reforma calvinista, solo comparable según el historiador Jon Oria, al anglicanismo existente en el reino de Inglaterra. Hoy, el Navarrismo correcto y auténtico esta basado en una defensa a ultranza de la soberanía y libertad del Estado de Nabarra, unido a una defensa de las diferentes culturas y lenguas de los pueblos que forman la nación nabarra, incentivando la cultura y lengua primogénita, que no es otra que la vascona y sin rechazar nunca los avances positivos que pueda traer la modernidad.
    (9) Es la cifra dada por los historiadores de la época, aunque los historiadores de la actualidad la consideran exagerada.
    (10) Rojo o gules del Estado de Nabarra y amarillo u oro de la casa de Agramont.
    (11) Conde de Gramont; Esta titulación ya era usada en el Reino de Nabarra, la propia reina Juana de Albret, III de Nabarra, utiliza esta titulación nobiliaria en la Cédula del 13 de noviembre de 1565, donde da su aprobación de la gestión económica realizada por el señor de Agramont, Lugarteniente General y Regente del reino de Nabarra, clave para las arcas reales existentes en Pau: “(…) querido y amado primo, Antoine, conde de Gramont, soberano de Bidache(…). Esto es debido al entroncamiento de la casa de Agramont y la de Guiche o Gixune. Estos últimos poseían el título de conde, otorgado por Carlos IX de Francia en 1543.
    (12)LA PÓLVORA DE SAN JUAN, ALARDES Y MILICIAS EN TOLOSA, .1456-1876; Carlos Rivola Gericó, 2008 http://www.tolosakoudala.net/eu/ficheros/1_4445eu.pdf
    (13) El testamento de Enrique III de Nabarra y IV de Francia, está en los archivos de Versalles. En él, el Bearnés deja bien claro que el Reino de Nabarra es de sus mayores y lo diferencia en el mismo, yendo la sucesión legítima a Isabel de Albret y Foix, hermana de Enrique II el Sangüesino. Información facilitada por Valentín Ciaurriz, jefe del gabinete de protocolo y prensa, de la Casa Real de Nabarra.
    (14) Gobernador militar de Bayonne y su región, este título es conservado por el duque de Gramont hasta la revolución francesa del año 1789. En el año 1633, los habitantes de Baiona habían comprado al conde de Gramont la alcaldía por 24.000 libras.

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  24. #24

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    Para no pecar de mantener el hilo con tanta dosis de "rigurosidad" y de "seriedad"
    , acá os pongo, en sonido, algunas de la muchas pendejadas que se dicen en los medios españoles sobre Navarra. Cuando lo oigáis, algunos , entenderéis la paciencia hay que tener con estos cocinadores de la realidad, día sí y día también.

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  25. #25

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