• Matemáticos reconocidos poco conocidos

    Karl Weierstraß
    (1815 - 1897)

    Maestro de Cantor, Runge,  Schwarz  y de toda una generación de matemáticos alemanes, Weierstrass es el responsable de uno de los métodos más efectivos en Cálculo: el método épsilon (nombrado así pues su notación utiliza la letra griega ε). Gracias a este método se pudieron probar varios teoremas fundamentales para el fundamento de la matemática infinitesimal lo que a la postre permitió varios de los desarrollos tecnológicos de la actualidad.

    Nacido en Ostenfelde, Westphalia (ahora parte de Alemania) , en 1828, al establecerse su familia en Paderborn, ingresó al Gimnasio Católico (institución equivalente a la educación media superior) y paso mucho de su tiempo leyendo el Journal of Pure and Applied Mathematics,  que era la revista matemática líder en Europa.  

    Mientras era profesor en el Instituto Industrial de Berlín, Weierstrass desarrollo una de las más grandes ideas matemáticas hasta el momento.  En su “Introducción al Análisis” druante los años 1859-1860, dio al mundo una rigurosa metodología para que los matemáticos trabajaran con la noción de secuencias infinitas o series que alcanzaban un límite. 

    Hasta ese momento, mucho del desarrollo del cálculo Newtoniano se basaba en ideas, nociones que se sabían verdad pero no se habían demostrado rigurosamente. El concepto de “límite infinito” aplicado a variables fijas, como en la expresión “n tiende a infinito” no se sabía realmente su significado formal.  El método épsilon resolvió esto.

    Weierstrass razonó: En lugar de que el límite estuviera definido para n como el proceso de alcanzar el infinito, por qué no definimos una secuencia infinita que tenga un límite si para cualquier épsilon  ε, siempre puedes encontrar un entero n tal que para todos los enteros m>=n, el emésimo término de la secuencia siempre estuviera a ε del límite.

    Entre los conceptos que gracias al método épsilon se pudieron formalizar se encuentran:
    + El concepto de continuidad , pieza clave para el desarrollo de la ciencia
    + El teorema de Weierstraß que trata sobre máximos y mínimos locales, y
    + Teorema de Bolzano-Weierstrass , otra pieza fundamental en la construcción de los ladrillos fundamentales del cálculo: los números Reales.

    Mucho le debe la humanidad a este gigante Alemán de las matemáticas.

  • El lado oscuro de Dubai

    El lado oscuro de Dubai



    Se suponía que Dubai seria un Shangri-La Medioriental, un brillante monumento al empresariado Árabe y el capitalismo Occidental. Pero a medida que los malos tiempos llegan a la ciudad-estado que surgió de las arenas del desierto, una historia aun más fea esta emergiendo. Johann Hari informa.

    El amplio y sonriente rostro del Sheik Mohammed – el gobernante absoluto de Dubai – alumbra sobre su creación. Su imagen es desplegada en cada edificio, rodeado de los más familiares rictus corporativos de Ronald McDonald o el Coronel Sanders. Este hombre ha promocionado Dubai al mundo como la ciudad de las Mil y Una Luces Árabes, una Shangai-La del Medioriente aislada de las tormentas de arena que azotan la región. El domina el horizonte Manhattaniano, alumbrando sobre hileras e hileras de pirámides de vidrio y hoteles fundidos en la forma de pilas de monedas de oro. Y allí se yergue el edificio mas alto del mundo – una delgada lanza, proyectándose mas allá del cielo que cualquier otra construcción humana de la historia.

    Pero algo ha ensombrecido la sonrisa del Sheikh Mohammed. Las ubicuas grúas se han detenido en la línea del horizonte, como congeladas en el tiempo. Hay incontables edificios construidos a medias, aparentemente abandonados. En las mas lujosas y nuevas construcciones– como el vasto hotel Atlantis, un gigantesco Castillo Rosado erecto en 1.000 días por el precio de 1.5 billones de dólares, con su propia isla artificial – el agua de la lluvia se esta filtrando por el cielo y las tejas se están cayendo del techo. Esta Tierra de Nunca Jamás fue hecha sobre el Nunca-Nunca – y ahora las trizaduras están empezando a verse. Repentinamente luce menos como Manhattan al sol que una Islandia en el desierto.

    Una vez que la desenfrenada explosión de construcciones se detuvo y el torbellino ha disminuido su velocidad, los secretos de Dubai están lentamente filtrándose. Esta es una ciudad hecha de la nada en solo unas pocas décadas salvajes de crédito y ecocidio, opresión y esclavitud. Dubai es una metálica metáfora viviente sobre el mundo globalizado neo-liberal que puede estar derrumbándose – al fin – en la historia.

    I. Una Disneylandia Adulta

    Karen Andrews no puede hablar. Cada vez que empieza a contar su historia, ella inclina su cabeza y se derrumba. Ella es delgada y angulosa, y posee el brillo gastado del que una vez fue rico, aunque sus vestidos están tan arrugados como su frente. La encontré en el estacionamiento de uno de los más finos hoteles internacionales de Dubai, donde ella esta viviendo, dentro de su Range Rover. Ella ha estado durmiendo aquí durante meses, gracias a la bondad de los empleados Bengalíes del estacionamiento, que no tienen corazón para expulsarla. No es aquí que ella pensó que su sueño Dubai terminaría.

    Su historia fluye entre tartamudeos, por cuatro horas. A veces, su gastada voz – ingeniosa y calida – se quiebra. Karen llego aquí desde Canadá cuando a su marido se le ofreció un trabajo en la primera división de una famosa multinacional. “Cuando el dijo Dubai, yo le respondí – si quieres que use negro y deje de beber, corazón, estas con la chica equivocada. Pero el me pidió que probáramos. Y me encanto”.

    Todas sus preocupaciones se derritieron cuando desembarco en Dubai, el 2005. “Era una Disneylandia Adulta, donde el Sheikh Mohammed es el ratón Mickey”, dijo. “La vida era fantástica. Tenías estos asombrosos departamentos enormes, tenías un inmenso ejército propio de empleados, no pagabas nada en impuestos. Parecía que todo el mundo era un CEO. Estábamos de fiesta todo el tiempo”.

    Su marido, Daniel, compro dos propiedades. “Estábamos emborrachados de Dubai”, dijo ella. Pero por primera vez en su vida, el empezó a manejar mal sus finanzas. “No estábamos hablando se sumas inmensas, pero el estaba empezando a confundirse. Era tan distinto al Daniel de siempre, yo estaba sorprendida. Nos endeudamos un poco”. Tras un año, ella descubrió el por que: Daniel fue diagnosticado con un tumor cerebral.

    Un doctor le dijo que tenia un año de vida; otro le dijo que era benigno y que se mejoraría. Pero sus deudas seguían creciendo. “Antes que llegara acá, no tenia idea sobre las leyes de Dubai. Presumí que si todas estas grandes compañías llegaban acá, debía ser bastante parecido a Canadá o cualquier otra democracia liberal”, agrego. Nadie le dijo que no existía el concepto de bancarrota. Si caías en una deuda que no podías pagar, terminabas en la cárcel.

    “Cuando me di cuenta de eso, encare a Daniel y le dije: escucha, necesitamos salir de aquí. El sabia que tenia garantizado una indemnización si el renunciaba, así que dijimos – bien, tomemos la indemnización, paguemos la deuda y marchemos”. Entonces Daniel renuncio – pero se le dio una indemnización menor a la que su contrato sugería. La deuda permaneció. Tan pronto renuncias a tu trabajo en Dubai, tu empleador tiene que informar a tu banco. Si tienes cualquier deuda importante que no ha sido cubierta con tus ahorros, entonces todas tus cuentas son congeladas, y se te prohíbe salir del país.

    “Repentinamente nuestras tarjetas dejaron de funcionar. No teníamos nada. Fuimos arrojado de nuestro departamento”. Karen no pudo hablar de lo que sucedió inmediatamente después por un largo rato; ella estaba temblando.

    Daniel fue arrestado y hecho desaparecer el mismo día del desalojo de ambos. Pasaron seis días antes que ella pudiera hablar con el. “Me dijo que lo pusieron en una celda con otro deudor, un Cingales de solo 27 años, quien dijo que no podría enfrentar la vergüenza con su familia. Daniel despertó para ver al chico tragarse unas navajas de afeitar. El golpeo la puerta pidiendo ayuda, pero nadie acudió, y el muchacho murió delante de el”.

    Karen logro mendigar ayuda de sus amigos durante unas cuantas semanas, “pero era tan humillante. Nunca viví así. Yo trabajaba en la industria de la moda. Tenía mis propios negocios. Yo nunca…”, quedo en silencio.

    Daniel fue sentenciado a 6 meses de cárcel en un juicio que el no pudo entender. Era en Árabe, y no había traductor. “Ahora estoy ilegal aquí, también”, añade Karen, “no tengo dinero, nada. Tengo que aguantar de alguna manera nueve meses, hasta que el salga”. Mirando hacia el horizonte, casi congelada de vergüenza, me pregunta si le puedo comprar algo de comer.

    Ella no es la única. En toda la ciudad, hay extranjeros arruinados, durmiendo secretamente en las dunas, en el aeropuerto, o en sus autos.

    “Lo primero que tienes que entender sobre Dubai es – que nada es lo que parece”, finalizo Karen. “Nada. Esta no es una ciudad, e una estafa. Te atraen diciéndote que esto es así – un lugar súper moderno – pero tras la superficie es una dictadura medieval”.

    II. Arbustos Rodantes

    30 años atrás, casi toda la Dubai contemporánea era desierto, habitada solamente por cactus, plantas rodantes y escorpiones. Pero en el centro de la urbe hay restos de la ciudad que una vez fue, enterrada entre el metal y el vidrio. En el polvoriento fuerte del Museo de Dubai, una versión sanitizada de la historia es contada.

    A mediados del siglo XVIII, una pequeña aldea fue construida aquí, al sur del Golfo Pérsico, donde la gente bucearía en la costa buscando perlas. Poco a poco comenzó a acumular una población cosmopolita que desembarcaba de Persia, el subcontinente Indio y otros países Árabes, todos esperanzados con hacer su fortuna. La nombraron en honor a la langosta local, la Daba, que consumía todo lo que se pusiera en su camino. La ciudad pronto fue capturada por las armas del Imperio Británico, quien la cogio del cuello hasta casi 1971. Cuando levaron anclas, Dubai decidió aliarse a los 6 estados circundantes y formar los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

    Los Británicos se largaron, exhaustos, justo cuando el petróleo estaba recién siendo descubierto, y los sheikhs que repentinamente se encontraron a cargo de un soberano dilema. Ellos eran mayoritariamente nómadas analfabetos que pasaban sus vidas cabalgando camellos a través del desierto – pero ahora tenían un gigantesco cofre de oro. Que debían hacer con el?

    Dubai solo tenía un hilo de petróleo comparado a la vecina Abu Dhabi – así que el Sheikh Maktoum decidió usar los ingresos para construir algo que durara. Israel solía ufanarse de hacer el desierto florecer; el Sheikh Maktoum resolvió convertir el desierto en una jugosa inversión. El construiría una ciudad que seria el centro del turismo y los servicios financieros, succionando dinero y talento de alrededor de todo el globo. Invito al mundo a venir, sin impuestos de por medio – y el mundo llego de a millones, ahogando a la población local, la cual hoy solo es el 5% de Dubai. Pareció que una ciudad cayo del cielo en solo 3 décadas, entera, completa y bullente. Aceleraron desde el siglo XVIII al siglo XXI en una sola generación.

    Si tomas el Big Bus Tour de Dubai – el pasaporte a una experiencia pre-procesada de cada ciudad principal de la tierra – se te atiborra con la visión propagandística de como sucedió esto. “El lema de Dubai es ‘Puertas abiertas, mentes abiertas’”, dice el guía turístico en tonos cortados, antes de depositarte en los souks para comprar cubre-teteras de piel de camello. “Aquí eres libre. Para comprar telas”, añade. A medida que pasas frente a cada monumental edificio, el te dice: “El World Trade Centre fue construido por Su Alteza…”

    Pero eso es una mentira. El Sheikh no construyo esta ciudad. Fue construida por esclavos. Ellos la están construyendo ahora mismo.

    III. Escondidos a Plena Vista

    Existen 3 diferentes Dubais, todos girando alrededor del otro. Están los extranjeros, como Karen; están los Emiraties, liderados por el Sheik Mohammed; y están las clases bajas extranjeras que construyeron la ciudad, y están atrapados aquí. Están escondidos a plena vista. Los ves en todos lados, en polvorientos uniformes azules, guitoneados por sus superiores, como una tropa de presidiarios condenados a trabajos forzados – pero eres entrenado para no verlos. Es como un mantra: el Sheikh construyo la ciudad. El Sheikh construyo la ciudad. Los trabajadores? Que trabajadores?

    Cada atardecer, los cientos de miles de jóvenes que levantaron Dubai son trasladados en buses desde sus sitios de trabajo, a un vasto páramo de cemento a una hora de distancia de la ciudad, donde son encerrados casi como en cuarentena. Hasta solo unos pocos años atrás, ellos eran transportados en camiones de ganado, pero los extranjeros reclamaron que eso era horrible de ver, así que ahora son transportados en pequeños buses metálicos que funcionan como invernaderos bajo el calor del desierto. Ellos sudan como esponjas siendo lentamente estrujadas.

    Sonapur es un vasto trozo de tierra lleno de basura, de millas y millas de edificios de concreto idénticos. Unos 300.000 hombres viven apilados aquí, en un lugar cuyo nombre en Hindi significa “Ciudad de Oro”. En el primer campo que me detuve – impregnado del miasma de alcantarillado y sudor – los hombres se arremolinaron alrededor mío, ansiosos de decirle a alguien, a quien fuera, lo que les estaba sucediendo.

    Sahinal Monir, un delgado joven de 24 años, proveniente de los deltas de Bangla Desh. “Para que vengas, ellos te dicen que Dubai es un paraíso. Entonces llegas acá y te das cuenta que es un infierno”, dice. Cuatro años atrás, un agente de empleos arribo a la aldea de Sahinal en el sur de Bangla Desh. Les dijo a los hombres de la villa que había un lugar donde ellos podrían ganar 40.000 takka al mes (£400) solo por trabajar desde las 9AM hasta las 5PM, en proyectos de construcción. Era un lugar donde se les proporcionaría gran acomodación, gran alimentación, y tratados muy bien. Todo lo que tenían que hacer era pagar un enganche inmediato de 220.000 takka (£2,300) para la visa de trabajo – un enganche que ellos pagarían fácilmente en los primeros seis meses de trabajo. Así que Sahinal vendió su terreno familiar, y pidió un dinero del prestamista local, para dirigirse a ese paraíso.

    Tan pronto llego al aeropuerto de Dubai, su pasaporte le fue arrebatado por su compañía de construcción. El no lo ha vuelto a ver más. Se le dijo bruscamente que a partir de ese momento, el trabajaría 14 horas diarias bajo el calor del desierto – donde a los turistas occidentales se les aconseja no estar afuera por mas de 5 minutos en verano, cuando los termómetros llegan a los 55 grados Celsius – por 500 dirhams al mes (£90), menos de un cuarto del sueldo que se le había prometido. Si no te gusta, la compañía le dijo, vete. “Pero como puedo volver a casa? Ustedes tienen mi pasaporte, y no tengo dinero para el pasaje”, respondió. “Entonces, mejor que te pongas a trabajar”, le replicaron.

    Sahinal entro en pánico. Su familia en casa – su hijo, hija, esposa y padres – estaban esperando por el dinero, excitados que su muchacho finalmente la había hecho. Pero el tendría que trabajar por mas de dos años para solo pagar el costo de llegar allí – y todo para ganar menos de lo que el ganaba en Bangla Desh.

    El me muestra su pieza. Es una diminuta y mísera celda de concreto con camarotes de tres niveles, donde vive junto a otros 11 hombres. Todas sus pertenencias están apiladas sobre su camarote: tres camisas, un par de pantalones extra, y un celular. La pieza apesta, porque los lavatorios en la esquina del campo – agujeros en el suelo – están saturados de excremento y nubes de moscas negras. No hay aire acondicionado o ventiladores, así que el calor es “insoportable, no puedes dormir. Lo único que haces es sudar y rascarte durante toda la noche”. En pleno verano, la gente duerme en el suelo, en el techo, donde sea que puedan orar por un momento de brisa.

    El agua proporcionada para el campo, en inmensos containers blancos, no esta apropiadamente desalinizada: sabe a salmuera. “Nos enferma, pero no tenemos nada mas que beber”, nos dice.

    El trabajo es “lo peor del mundo”, añade. “Tienes que levantar ladrillos y bloques de cemento de 50 kilos bajo el peor calor imaginable… Este calor – es como nada en este mundo. Sudas tanto que no puedes orinar, por días, por semanas. Es como si todo el líquido saliera a través de tu piel, y apestas. Te mareas y te sientes mal, pero no se te permite parar, excepto durante una hora después del mediodía. Tú sabes que si botas algo o te resbalas, te puedes matar. Si te tomas días de enfermedad, tu salario es congelado y quedas atrapado acá por mas tiempo”.

    Actualmente esta trabajando en el piso 67 de una brillante torre nueva, donde el construye hacia arriba, hacia el cielo, hacia el calor. El no conoce su nombre. En sus cuatro años acá, el jamás ha visto la Dubai de fama turística, excepto la que el construye piso a piso.

    Estas enojado? Se queda pensado un largo rato. “Aquí, nadie muestra su enojo. No puedes. Puedes terminar en la cárcel por largo tiempo, luego deportado”. El año pasado, algunos trabajadores se fueron a huelga, después que no se les diera su sueldo por cuatro meses. La policía de Dubai rodeo los campos con alambre de púas y cañones de agua, y virtualmente los ahogo hasta que salieron y volvieron al trabajo.

    Los líderes de la revuelta fueron encarcelados. Intento una pregunta distinta: lamenta Sohinal el haber venido? Todos los hombres miran hacia abajo, extrañados. “Como podríamos pensar sobre eso? Estamos atrapados. Si empezamos a pensar en arrepentimientos…” Deja la frase perderse inconclusa. Eventualmente, otro obrero rompe el silencio añadiendo: “Extraño mi país, mi familia y mi tierra. Podemos sembrar comida en Bangla Desh. Hache, nada crece. Solo petróleo y edificios”.

    Desde que la recesion comenzó, dicen, la electricidad ha sido cortada en docenas de campos, y los hombres no se les ha pagado en meses. Sus compañías han desaparecido con sus pasaportes y sus salarios. “Hemos dio robados completamente. Incluso si de algún modo logramos volver a Bangla Desh, los prestamistas inmediatamente demandaran que les paguemos su dinero, y cuando no podamos, seremos enviados a prisión.

    Se supone que todo esto es ilegal. Los empleadores se supone que deben pagar a tiempo, jamás tomar tu pasaporte, darte descansos en el calor – pero no conocí a nadie que dijera que eso sucedía. Nadie. Estos hombres fueron estafados para hacerlos venir y atrapados para hacerlos quedarse, con la complicidad de las autoridades de Dubai.

    Sahinal podría también morir aquí. Un Británico que solía trabajar en proyectos de construcción me dijo: “Hay un inmenso numero de suicidios en los campos y en los sitios de construcción, pero no son reportados. Son descritos como ‘accidentes’. Incluso así, sus familias no quedan libres: simplemente heredan las deudas. Un estudio de HRW encontró que hay un “ocultamiento del real volumen” de muertes por insolación, cansancio y suicidio, pero el consulado Indio registro 971 muertes de sus connacionales solo el 2005. Después que esta cifra salio a la luz, los consulados fueron aconsejados que pararan los recuentos.

    En la noche, con la oscuridad, me siento en el campo con Sohinal y sus amigos, mientras juntan entre ellos lo que queda en sus bolsillos para comprar una botella de alcohol barato. La acaban a feroces tragos. “Te ayuda a anestesiarte”, dice Sohinal con la garganta ardiendo. En la distancia, el brillante horizonte recortado de la Dubai que el construye, se yergue indiferente.

    IV. Atacado en el Mall

    Me encuentro en un estado de estupor, desde los campos hacia los extensos Mall de mármol que parecen estar en cada calle de Dubai. Hace tanto calor aquí que no existe motivo para construir pavimento; la gente se reúne en estas catedrales del consumismo para disfrutar del aire acondicionado. Así que en un viaje en taxi de 10 minutos, he dejado a Sohinal y estoy parado en medio de Harvey Nichols, con una aburrida vendedora enseñándome un vestido de tafetán de £20.000. “Como puede ver, esta cortado en diagonales…” dice, y yo dejo de escribir.

    El tiempo parece no pasar en los Mall. Los días se borran con la misma luz eléctrica, los mismos pisos brillantes, las mismas marcas que conozco de casa. Aquí, Dubai se reduce a sus sonidos básicos: compra. En los mall más caros me encuentro casi solo, los locales vacíos y con eco. Oficialmente, todo el mundo me dice que los negocios van viento en popa. Off the record, hay pánico. Hay una exhibición de sombreros, previo a las carreras de Dubai, vendiendo elaborados tocados por £1,000 la pieza. “El año pasado, estábamos abarrotados. Mira ahora”, me dice una diseñadora de sombreros. Ella extiende y mueve su brazo sobre un espacio vacío.

    Me aproximo a una rubia chica Holandesa de 17 años, caminando alrededor, en hot pants, indiferente de los enjambres de hombres mirándola. “Me encanta este lugar!” exclama. “El calor, los Mall, la playa!”. Te molesta un poco que esto sea una sociedad esclavista? Agacha su cabeza, casi como Sohinal lo hizo. “Trato de no pensar en ello”, responde. Incluso a los 17 ella ya ha aprendido a no mirar, y a no preguntar; eso si, ella siente, seria demasiado atrevimiento.

    Entre los Mall, no hay nadie salvo el tejido conector del asfalto. Cada calle tiene al menos cuatro pistas; Dubai se siente como una carretera salpicada de centros comerciales. Tu solo caminas en el exterior si eres suicida. Los residentes de Dubai saltan de Mall e Mall, en auto o en taxi.

    Como se siente si este es tu país, lleno de extranjeros? A diferencia de los extranjeros y la clase esclava, no puedo aproximarme a los Emiraties nativos haciendo preguntas cuando los veo caminando por allí – los hombres en frescas túnicas blancas, las mujeres en abrasadoras túnicas negras. Si tratas, las mujeres se turban, y los hombres lucen ofendidos, y te dicen bruscamente que Dubai esta “bien”. Así que busco a través de la escena bloggera Emirati y encuentro a algunos jóvenes típicamente Emiraties. Nos juntamos – donde más? – en el Mall.

    Ahmed al-Atar es un buen mozo joven de 23 años con una barba ordenada y recortada, túnica blanca perfectamente cortada y lentes rectangulares de marco metálico. El habla perfecto ingles estadounidense, y rápidamente demuestra que conoce Londres, Los Ángeles y Paris mejor que la mayoría de los Occidentales. Sentado en su silla en una replica perfecta de un Starbucks, anuncia: “Este es el mejor lugar del mundo para ser joven! El gobierno paga por tu educación hasta el nivel de Doctorado. Te dan casa gratis cuando te casas. Tienes atención de salud gratuita, y si no es lo suficientemente buena acá, te pagan para que te atiendas en el extranjero. Ni siquiera tienes que pagar por tus cuentas telefónicas. Casi todo el mundo tiene empleada domestica, una niñera y un chofer. Y nunca pagamos impuestos. No te gustaría ser Emirati?”

    Trato de efectuar algunas potenciales objeciones a este resumen artificialmente optimista, pero el se acerca y dice: “Mira – mi abuelo se levantaba cada día y tenia que luchar para llegar primero al pozo para obtener agua. Cuando los pozos se secaban, tenían que traer el agua en camello. Siempre estaban hambrientos, sedientos y desesperados por trabajos. El cojeo durante toda su vida, porque aquí no había tratamiento medico disponible cuando se quebró su pierna. Míranos ahora!”

    Para los Emiraties, este es un Estado Santa Claus, regalando golosinas mientras hace su dinero en algún otro lado: a través de la renta de tierra a extranjeros, suaves impuestos sobre ellos, como cargos sobre negocios y aeropuerto, y el restante hilo de petróleo que queda. La mayoría de los Emiraties, como Ahmed, trabajan para el gobierno, así que están protegidos de la quiebra crediticia. “No he sentido efecto alguno, ni mis amigos”, dice. “Tu empleo es seguro. Solo te despiden si haces algo increíblemente malo”. Las leyes están actualmente siendo endurecidas, para hacer casi aun más imposible despedir a un Emirati.

    Seguro, la inundación de extranjeros puede a veces convertirse en una “molestia visual”, dice Ahmed. “Pero vemos a los extranjeros como el precio que tuvimos que pagar por este desarrollo. Como podríamos haberlo hecho? Nadie quiere volver a los días del desierto, los días antes que nadie viniera. Salimos de ser un país Africano a tener un ingreso promedio per capita de 120.000 dólares anuales. Y se supone que debemos reclamar?”

    El dice que la falta de libertad política esta bien para el. “Descubrirás que es muy difícil encontrar a un Emirati que no respalde al Sheikh Mohammed”. Porque le tienen miedo? “No, porque realmente lo respaldamos. El es un gran líder. Simplemente mira!” El sonríe y dice: “Estoy seguro que mi vida es similar a la tuya. La pasamos bien, tomamos un café, vamos al cine. Estarás en una Pizza Hut o Nando’s en Londres, y al mismo tiempo yo estaré en una de ellas aquí en Dubai”, añade, ordenando otro Latte.

    Pero todos los jóvenes Emiraties lo ven de este modo? Puede ser todo realmente tan luminoso en la arena política? En el lujoso Emirates Toser Hotel, conocí a Sultan al-Qassemi. Es un Emirati de 31 años, un columnista para la prensa de Dubai y un coleccionista de arte privado, con una reputación de ser un opositor liberal, avocando por reformas graduales. El viste ropas occidentales – blue jeans y una camisa Ralph Laurent – y habla increíblemente rápido, convirtiéndose en un maniático torbellino de argumentos.

    “La gente aquí se están volviendo bebes flojos y sobrealimentados!” exclama. “El Estado Niñera ha ido demasiado lejos. No hacemos nada por nosotros mismos! Por que nadie de nosotros trabaja para el sector privado? Por que una madre y un padre no pueden cuidar a su propio hijo?” Y aun así, cuando trato de mencionar el sistema de esclavitud que construyo Dubai, se ve molesto. “La gente debiera darnos crédito”, insiste. “Somos la gente mas tolerante del mundo. Dubai es la única ciudad realmente internacional del mundo. Todo el que viene acá es tratado con respeto”.

    Medito, y pienso en los vastos campos en Sonapur, solo a unas millas de distancia. Conoce siquiera de su existencia? Se ve irritado. “Sabes, si hay 30 o 40 casos de abuso laboral al año, eso suena como mucho, pero cuando piensas cuanta gente hay aquí…” 30 o 40? Este abuso es endémico al sistema, digo. Estamos hablando de cientos de miles.

    Sultan esta furioso. El responde: “No piensas que los Mexicanos son maltratados en Nueva York? Cuanto tiempo demoro Gran Bretaña en tratar mejor a la gente? Yo podría ir a Londres y escribir sobre la gente sin casa en Oxford Street y hacer lucir tu ciudad como un lugar terrible, también! Los trabajadores acá pueden irse cuando quieran! Cualquier Indio puede irse! Cualquier Asiático puede irse!”

    Pero ellos no pueden, le indico. Sus pasaportes son confiscados, y sus salarios son retenidos. “Bueno, me siento mal si eso pasa, y cualquiera que hace eso debiera ser castigado. Pero sus embajadas debieran ayudarlos”. Ellas tratan. Pero por que ustedes prohíben – con fuerza – que los trabajadores vayan a huelga contra empleadores explotadores? “Gracias a Dios nosotros no permitimos eso!” exclama. “Las huelgas son inconvenientes! Ellos salen a las calles – no tenemos eso acá. No seremos como Francia. Imagina un país donde sus trabajadores pueden simplemente parar cuando quieran!” Entonces que debieran hacer los obreros cuando son engañados y se les miente? “Que renuncien. Abandonen el país”.

    Yo suspiro. Sultan esta enfurecido ahora. “La gente en Occidente siempre están reclamando sobre nosotros”, dice. Repentinamente, adopta un burlesco tono de reclamo, imitando a esos desagradables críticos: “Por que no tratan mejor a los animales? Por que no tienen mejores avisos de shampoo? Por que no tratan mejor a sus trabajadores?” Es un orden revelador: animales, shampoo, luego trabajadores. Se vuelve mas acalorado, incomodo en su asiento, apuntándome con su dedo. “Le di a mis trabajadores lentes de seguridad y botas especiales, y no los quisieron utilizar! Que les molestaba!”

    Y luego el sonríe, saliendo con lo que el piensa es su argumento final. “Cuando veo a los periodistas Occidentales criticándonos – no se dan cuenta que se están disparando en el pie? El Medioriente seria mucho mas peligroso su Dubai cae. Nuestras exportaciones no son el petróleo, es esperanza. Los pobres Egipcios, Libios o Iraníes crecen diciendo – quiero ir a Dubai. Somos muy importantes para la región. Les estamos demostrando como ser un país Musulmán moderno. No tenemos fundamentalistas aquí. Los Europeos no debieran celebrar nuestra desaparición. Deberían estar muy preocupados… Saben que pasaría si este modelo fracasa? Dubai caería en el sendero Iraní, el sendero Islámico”.

    Sultan se reacomoda en su asiento. Mis argumentos claramente lo han molestado; dice en un tono mas suave y conciliatorio, casi suplicante: “Escucha. Mi madre solía ir al pozo y obtener un balde de agua cada mañana. En su día de bodas, se le dio una naranja como obsequio, porque ella jamás había comido una. Dos de mis hermanos murieron cuando ellos eran bebes porque el sistema de salud aun no se desarrollaba. No nos juzguen”. Lo dice nuevamente, con sus ojos llenos de intensidad: “No nos juzguen”.

    V. Los Disidentes de Dunkin Donuts

    Pero hay otro rostro para la minoría Emirati – una pequeña reunión de disidentes, tratando de sacudir a los Sheikhs de las leyes abusivas. Cerca de un mega-centro Virgin y un Dunkin Donuts, con “You’re Beautiful” de James Blunt, sonando tras mío, me reuní con el Enemigo Publico #1 de la dictadura Dubai. A modo de introducción, Mohammed al-Mansoori declara, con su túnica blanca y rostro duro: “los Occidentales vienen acá y ven los Mall y los altos edificios y piensan que eso significa que somos libre. Pero estos negocios, estos edificios – para que son? Esta es una dictadura. La familia real piensa que es dueña del país, y que la gente son sus siervos. Acá no hay libertad”.

    Logramos encontrar el único restaurante Árabe de este Mall, y dice todo lo que esta prohibido – bajo amenaza de prisión – decir en Dubai. Mohammed me dice que el nació en Dubai, de un padre pescador quien le enseño una lección permanente: Nunca sigas al rebaño. Piensa por ti mismo. Durante la súbita explosión de desarrollo, Mohammed estudio abogacía. Para los 90s, ya había ascendido hasta la dirigencia de la Asociación de Juristas, una organización creada para hacer que las leyes de Dubai concuerden con la legislación internacional sobre derechos humanos.

    Y entonces – repentinamente – Mohammed golpeo en los límites de la tolerancia del Sheikh Mohammed. Horrorizado por el “sistema de esclavitud” sobre el cual su país esta levantado, el lo denuncio a la HRW y la BBC. “Así que fui detenido por la policía secreta la cual me advirtió: cállate o perderás tu trabajo y tus hijos serán desempleados”, asevero. “Pero como me podía quedar callado?”

    Le arrebataron su licencia de abogado y su pasaporte – transformándose en otra persona encarcelada dentro de su país. “Estoy en lista negra, así como mis hijos. No se le permite a los diarios escribir sobre mi”.

    Por que el estado es tan firme al defender este sistema de esclavitud? El ofrece una simple explicación. “La mayoría de las compañías son propiedad del gobierno, por lo que se oponen a las leyes sobre derechos humanos, porque su aplicación reduciría sus márgenes de ganancia. Esta en su interés el que los trabajadores sean esclavos.

    La última vez que hubo una depresión, hubo un estallido de democracia en Dubai, controlado por la fuerza por los Sheikhs. En los años 30s, los mercaderes de la ciudad se unieron contra el Sheikh Said bin Maktum al-Maktum – el gobernante absoluto de la época – e insistieron que se les diera el control sobre las finanzas del país. Solo duro unos pocos años, antes que el Sheikh – con el entusiasta respaldo de los Británicos – los aplastara.

    Y hoy? El Sheikh Mohammed convirtió Dubai en una Creditopolis, una ciudad enteramente levantada en deudas. Dubai debe 107% de su entero PGB. Ya estaría en bancarrota, si el estado vecino y saturado de petróleo de Abu Dhabi no hubiera sacado su chequera. Mohammed dice que esto atenazara aun más la libertad. “Ahora Abu Dhabi es quien dicta las reglas – y ellos son mucho mas conservadores y restrictivos incluso que Dubai. La libertad acá disminuirá constantemente”.

    Recientemente, han sido dictadas nuevas leyes sobre la información, prohibiendo a la prensa informar sobre nada que pueda “dañar” a Dubai o “su economía”. Es por esto que los diarios están entregando lujosos suplementos que hablan de los “optimistas indicadores económicos”?

    Todo el mundo acá utiliza el Islamismo como la amenaza latente en el horizonte, presta a estallar si sus consejos no son seguidos. Hoy, todo Imam es designado por el gobierno, y cada sermón es cuidadosamente controlado para mantenerlo moderado. Pero Mohammed dice nerviosamente: “No tenemos ahora Islamismo acá, pero pienso que si controlas a la gente y no les das medios para expresar su enojo, podría surgir. La gente a la que se le dice que se calle todo el tiempo, puede simplemente estallar”.

    Mas tarde, ese día, nuevamente con el fondo de otro edificio corporativo similar, me reuní con otro disidente – Abdulkhaleq Abdullah, profesor de ciencia política de la Universidad de los Emiratos. Su rabia se enfoca no en reforma política, sino en la erosión de la identidad Emirati. El es famoso entre los locales, un raro interprete de su rabia. El dice sombriamente: “Hay un quiebre aquí. Esta es una ciudad totalmente diferente a la ciudad en la que yo nací 50 años atrás”.

    El mira a su alrededor, a los pisos relumbrantes y los turistas Occidentales y dice: “Lo que ahora vemos no sucedió ni en nuestros mas imposible sueños. Nunca pensamos que podríamos ser tal éxito, un modelo, una guía para otros países Árabes. La gente de Dubai están profundamente orgullosas de su ciudad, y con justicia. Pero aun así…” Sacude su cabeza. “En nuestros corazón, tenemos miedo que construimos una ciudad moderna, pero la estamos perdiendo en manos de todos esos Extranjeros”.

    Abdulkhaleq dice que cada Emirati de su generación vive con un “trauma psicológico”. Sus corazones están divididos – “entre el orgullo por un lado, y el temor por el otro”. Justo después de decir esto, una sonriente empleada se acerca, y nos pregunta que nos gustaría tomar. El ordena una Coca-Cola.

    VI. El Orgullo de Dubai

    Hay un grupo en Dubai para quienes la retórica de una súbita democracia y libertad suena verdadera – pero es justamente este grupo el que el gobierno menos desea liberar: los gay.

    Tras un famoso hotel internacional, entro en – posiblemente – el uno club gay de la península Arábiga. Encentro unas Naciones Unidas de camisetas sin mangas y fornidos bíceps, bailando con Kylie, tomando éxtasis y gozando como si fuera el Soho. “Dubai es el mejor lugar del mundo Musulmán para los gay!” me dice un Emirati de 25 años, con el cabello parado con gel, sus brazos alrededor del cuelo de su “marido” de 31 años. “Estamos vivos. Podemos reunirnos. Eso es mas que para la mayoría de los gay Árabes”.

    Es ilegal ser gay en Dubai, y se castiga con 10 años de cárcel. Pero las ubicaciones de los mas nuevos clubes gay no-oficiales circulan por Internet, y los hombres acuden en masa, aparentemente no temerosos de la policía. “Puede que caigan en el club, pero solo nos dispersan”, me dice uno de ellos. “La policía tiene otras cosas que hacer”.

    En toda gran ciudad, los gay encuentran un modo de reconocerse – pero en Dubai se ha convertido en la cámara de compensación para los homosexuales de la región, un lugar donde ellos pueden vivir en relativa seguridad. Saleh, un delgado soldado del ejercito de Arabia Saudita, ha llegado acá para un concierto de Coldplay, y me dice que Dubai es “grandiosa” para los gay: “En Arabia Saudita, es difícil ser heterosexual cuando eres joven. Las mujeres están absolutamente vedadas por lo que todo el mundo tiene sexo homosexual. Pero allá solo quieren tener sexo con chicos – 15 a 21 años. Tengo 27 años, por lo que soy ahora demasiado mayor. Necesita encontrar verdaderos gay, así que este es el mejor ciudad. Todos los gay Árabes quieren vivir en Dubai”.

    Dicho eso, Saleh se va bailando a través del piso del club, hacia un Holandés de grandes bíceps y sonrisa amplia.

    VII. El Estilo de Vida

    Todas las guías turísticas denominan Dubai un “crisol de razas”, pero a medida que viajo por la ciudad, encuentro que cada grupo se junta entre si, en sus pequeños enclaves étnicos – y se transforma en una caricatura de si mismo. Una noche – en el corazón de esta ciudad cansadora, agotado de Mall y campos – me encamino a Double Decker, una movida para los Extranjeros de origen Británico. En la entrada hay una caseta de teléfono roja y signos de para de buses Londinenses. Su interior de madera luce como una cruza entre un club colonia del Raj y una disco adolescente de los 80s, con luces de colores intermitentes y pop a todo volumen. Cuando entro, una chica de minifalda se desmaya en la puerta, cayendo de espaldas. Un tipo con sombrero pirata la ayuda a levantarse, arrojando su botella de cerveza, con una sonora carcajada.

    Empiezo a conversar con dos mujeres tostadas por el sol, de alrededor de 60 años, quienes se han estado lentamente emborrachando desde el mediodía. “Te quedas acá por el Estilo de Vida”, me dicen, invitándome a sentarme y ordenando unos tragos mas. Todos los Extranjeros hablan del Estilo de Vida, pero cuando preguntas sobre que es, la idea se vuelve vaga. Ann Wark trata de resumirlo: “Aquí, sales cada noche. Jamás haces eso en casa. Ves gente todo el tiempo. Es grandioso. Tienes un montón de tiempo libre. Tienes sirvientes y empleados, por lo que no tienes que hacer nada de nada. Solo la pasas bien!”

    Ellas han estado en Dubai por 20 años, y están felices de explicar como funciona la ciudad. “Tienen una jerarquía, cierto?” dice Ann. “Son los Emiraties en la cumbre, luego vienen los Británicos y otros Occidentales. Luego supongo que vienen los Filipinos, porque tienen un poco mas de sesos que los Indios. Finalmente, en el fondo tienes a los Indios y el resto”.

    Sin embargo, admiten que “nunca” han hablado con un Emirati. Nunca? “No. Se junta entre ellos”. Aun así, Dubai las ha defraudado. Jules Taylor me dice: “Si tienes un accidente aquí, es una pesadilla. Una mujer Británica que conocíamos, atropello a un Indio, y fue encarcelada durante cuatro días! Si tienes una diminuta partícula de alcohol en tu aliento, te caen encima con todo. Estos Indios se tiran enfrente de los autos, porque así ellos y sus familias les tienes que pagar dinero por sangre – tu sabes, compensación. Pero la policía simplemente nos culpa. Aquella pobre mujer”.

    Una mujer de 24 años, llamada Hannah Gamble, aprovecha un descanso de la pista de baile para hablar conmigo. “Me encanta el sol y la playa! Es tremendo aquí!” dice. No hay nada malo? “Oh si!” dice. Ah: una de ellas se dio cuenta, pienso con alivio. “Los bancos! Cuando quieres hacer una transferencia tienes que utilizar el fax. No lo puedes hacer online”. Algo más? Ella piensa más. “El trafico no es muy bueno”.

    Cuando les pregunto a los Británicos como se sienten al no estar en una democracia, su reacción siempre es la misma. Primero, se muestran asombrados. Luego se hacen los ofendidos. “Es el modo Árabe!” me grita un chico de Essex como respuesta, mientras trata de colocarse unos cuernos de reno en la cabeza, vertiendo algo de cerveza en la boca de su amigo, quien yace de espalda en el piso, haciendo gárgaras.

    Mas tarde, en el bar del hotel, comienzo a conversar con una Estadounidense malhumorada que trabaja en la industria de los cosméticos, y que esta desesperada por alejarse de esta gente. Me dice: “toda esta gente que no podría tener éxito en sus propios países, termina acá, y súbitamente son ricos y promovidos por sobre sus reales habilidades y comienzan a ufanarse de cuan grandes son. Nunca he conocido tanta gente incompetente en posiciones tan altas en ninguna parte del mundo”. Y añade: “es absolutamente racista. Tengo chicas Filipinas trabajando para mi, haciendo el mismo trabajo que chicas Europeas, y se les paga un cuarto del sueldo. La gente que hace el verdadero trabajo se les paga la nada misma, mientras que estos manager incompetentes se pagan a si mismos £40,000 mensuales”.

    A excepción de ella, un tema se repite en la boca de todos los Extranjeros con quienes hablo: su alegría de tener servicio que haga el trabajo que arruinaría sus vidas en sus patrias. Todo el mundo, parece, tiene empleada domestica. Las empleadas solían ser predominantemente Filipinas, pero con la recesión, las Filipinas han sido consideradas demasiado caras, por lo que una agradable sirvienta Etiope es el más nuevo accesorio de moda.

    Es un secreto a voces que una vez que contratas una sirvienta, tienes completo poder sobre ella. Tomas su pasaporte – todo el mundo lo hace; tú decides cuando pagarles, y cuando – si es que – puede ella descansar; y tú decides con quien ella habla. No habla Árabe. No puede escapar.

    En un Burger King, una chica Filipina me dice que es “terrible” para ella deambular por los Mall en Dubai, porque las sirvientes o niñeras Filipinas siempre se arrancan a escondidas de la familia para la que trabajan, y le ruegan por ayuda. “Ellas dicen, ‘por favor, soy una prisionera, no me dejan llamar a casa, me hacen trabajar a toda hora, siete días a la semana’. Al comienzo, yo diría ‘Dios mío, voy a avisar al consulado, donde estas alojada?’ Pero ellas nunca conocen la dirección, y al consulado no le interesaba. Ahora las evito. Sigo pensando en una mujer que me dijo que no ha comido ninguna fruta durante cuatro años. Ellas piensan que tengo poder porque puedo caminar por todos lados, pero no tengo poder”.

    El único albergue para mujeres en Dubai – una mugrienta villa privada al borde de ser rematada – esta repleta de sirvientas escapadas. Mela Matari, una Etiope de 25 años, con una hermosa sonrisa, me cuenta lo que le sucedió – y miles como ella. Una agencia le prometió el paraíso en las arenas, así que abandono a su hija de cuatro años y llego aquí para hacer algo de dinero para un futuro mejor. “Pero me pagaron la mitad de lo que me habían prometido. Me colocaron con una familia Australiana – cuatro niños – y la patrona me hacia trabajar desde las 6AM hasta la 1AM todos los días, sin día libre. Estaba exhausta y rogué por un descanso, pero ellos simplemente me gritaron: ‘Aqui estas para trabajar, no dormir!’. Hasta que un día simplemente no pude más y la patrona me golpeo. Me pego con puños y pies. Mi oído aun me duele. No me pagaban el salario: me dijeron que me pagarían al final de dos años. Que podía hacer? No conocía a nadie aquí. Estaba aterrada”.

    Un día, después de otra golpiza, Mela huyo hacia las calles, y pregunto – en un mal ingles – como encontrar el consulado Etiope. Tras caminar por dos días, ella lo encontró, pero le dijeron que tenia que pedirle a su patrona el pasaporte de. “Bueno, como podría?” dice ella. Ella ha permanecido en este albergue durante seis meses. Ella hablado con su hija dos veces. “Perdí mi país, perdí a mi hija, perdí todo” agrega.

    Cuando dice esto, recuerdo una frase al aire que escuche en el Double Decker. Le pregunte a una mujer Británica llamada Hermione Frayling sobre que era lo mejor que tenia Dubai. “Oh, la servidumbre!” exclamo. “No haces nada. Ellos hacen todo!”.

    VIII. El Fin del Mundo

    El mundo esta vacío. Ha sido abandonado, sus continentes sin terminar. A través de los binoculares, creo que puedo divisar Gran Bretaña; esa isla real, vacía bajo la brisa salina.

    Aquí, frente a la costa de Dubai, los diseñadores han estado reconstruyendo el mundo. Han construido islas artificiales con la forma de todas las masas terrestres del planeta Tierra, y planean vender cada continente para que se construya sobre ellos. Hubo rumores que los Beckhams comprarían Gran Bretaña. Pero la gente que trabaja en el litoral cercano dicen que no han visto a nadie allí por meses. “Se acabo el Mundo”, sugiere un Sudafricano.

    Por todo Dubai, locos proyectos que estaban “En Construcción” están hoy “En Caída”. Estaban construyendo una playa con aire acondicionado aquí, con cañerías enfriantes yendo por debajo de la arena, para que los súper-ricos no se quemaran los dedos en su camino de la toalla al mar.

    Los proyectos completados justo antes que la economía global se derrumbara, lucen vacíos y ruinosos. El hotel Atlantis fue inaugurado el pasado invierno en una fiesta tipo fin-de-siecle de 20 millones de dólares, con la asistencia de Robert De Niro, Lindsay Lohan y Lily Allen.

    Asentado sobre su propia isla artificial – con la forma, por supuesto, de un árbol de palma – parece un gigantesco diente al revés en una boca ligeramente en descomposición. Es rosado y con torretas – la arquitectura de los faraones, como la imaginaria Zsa Zsa Gabor. Su Gran Lobby es un domo monumental cubierto de bolas de cristal, sostenido por ocho monumentales palmas de concreto. Erguido en el medio, hay una gigantesca estructura de vidrio que luce como los intestinos de cada invitado que ha estado en el Atlantis. Inesperadamente, esta lloviendo; el agua cae del techo y las tejas se están cayendo.

    Una joven relacionadora pública Sudafricana me muestra las piezas más cotizadas, explicándome que es “el mayor lujo que el mundo puede ofrecer”. Caminamos por los locales comerciales que venden anillos de diamante de £24.000.000, dentro de un hotel inspirado en el perdido continente hundido de, si, Atlántida. Hay inmensos tanques de agua llenos de tiburones, que nadan entre falsos castillos abandonados y submarinos hundidos. Hay más de 1.500 piezas aquí, cada una con vista al mar. La suite Neptuno tiene tres pisos, y – trago saliva cuando la miro – mira directamente hacia el vasto estanque de los tiburones. Yaces sobre la cama, y los tiburones te miran. En Dubai, tú puedes dormir con los peces, y sobrevivir.

    Pero incluso el lujo – que recuerda el escondrijo de un villano de películas de James Bond – esta también siendo abandonado. Reservo unas cuantas noches en el hotel de más clase de la ciudad, el Park Hyatt. Es el hotel favorito de los diseñadores de moda, donde Elle Macpherson y Tommy Hilfiger pasan sus noches, un precioso y subestimado palacio. Se siente vacío. Donde sea que coma, soy el único en el restaurante. Un miembro del staff me susurra: “aquí solía estar repleto. Ahora difícilmente hay alguien”. Deambulando por el lugar, me siento como Jack Nicholson en “El Resplandor”, el ultimo hombre en una casa abandonada y embrujada.

    El más famoso hotel en Dubai – el orgulloso icono de la ciudad – es el hotel Burj al Arab, emplazado en la playa, con la forma de un gigantesco barco de vela de vidrio. En el lobby, comienzo a conversar con una pareja de Londres, que trabaja en la ciudad. Han estado viniendo a Dubai por 10 años, y me dicen que les encanta. “Nunca sabes lo que encontraras aquí”, dice el. “En nuestro ultimo viaje, al comienzo de las vacaciones, nuestra ventana miraba hacia el mar. Al final de la temporada, habían construido una isla entera allí”.

    Con mi paciencia agotaba con todo este exceso, me descubrí agresivamente preguntando: no les molesta toda esa omnipresente clase esclava? Espero que me hayan mal entendido, porque la mujer respondió: “Por eso venimos acá! Es grandioso, no puedes hacer nada por ti mismo!” Su marido interviene: “Cuando vas al baño, te abren la puerta, abren la llave del agua – la única cosa que no hacen es sacártela cuando vas a mear!” Y ambos se desternillan de la risa.

    IX. Enfrentando el Desierto

    Dubai no es solo una ciudad viviendo mas allá de sus medios financieros; esta viviendo al borde de sus medios ecológicos. Te paras frente a un perfecto césped Dubai y observas las regaderas disparando agua alrededor tuyo. Ves a los turistas aglomerándose para nadar con los delfines. Caminas alrededor de una hielera del tamaño de una montaña, donde han construido un faldeo de nieve real para esquiar. Y una voz interior murmulla: esto es el desierto. Este es el lugar más carente de agua del planeta. Como puede estar sucediendo esto? Como es posible?

    La misma tierra esta tratando de rechazar Dubai, de desecarlo y volarlo de la vista. El nuevo Tiger Woods Gold Course necesita bombear cuatro millones de galones de agua sobre sus terrenos día a día, o simplemente se encogería y desaparecería al viento. La ciudad es regularmente azotada con tormentas de arena que oscurecen los cielos y transforman el horizonte en una mancha. Cuando la arena parte, el calor quema a través. Cocina todo lo que no sea constante y artificialmente regado.

    El Dr. Mohammed Raouf, el director de medioambiente del Gulf Research Centre, suena sombrío cuando se sienta en su oficina de Dubai y advierte: “Esta es un área desértica, y estamos tratando de desafiar el medioambiente. Es muy poco sabio. Si enfrentas al desierto, perderás”.

    Sheikh Maktoum construyo su ciudad-modelo en un lugar sin agua utilizable. Nada. No hay agua dulce, muy poca humedad, y uno de los más bajos niveles pluviales del mundo. Así que Dubai bebe del mar. El agua de los Emiratos es despojada de sal en gigantescas plantas desalinizadoras del Golfo – transformándola en la mas cara de la tierra. Cuesta más que el petróleo para producir, y expulsa vastas cantidades de dióxido de carbono en la atmósfera durante el proceso. Es la principal razón porque un residente de Dubai tiene la mayor residuo promedio de carbono que cualquier ser humano – más del doble que un Estadounidense.

    Si la recesión se convierte en una depresión, el Dr. Raouf cree que Dubai se quedaría sin agua. “Por el momento, tenemos reservas financieras para permitirnos el traer toda el agua posible para el centro del desierto. Pero si tenemos ingresos menores – si, digamos, el mundo cambia hacia una fuente de energía diferente al petróleo…” el sacude su cabeza. “Tendremos un problema muy grande. El agua es la principal fuente de vida. Seria una catástrofe. Dubai solo tiene suficiente agua para durar una semana. Casi no hay almacenaje. No sabemos que sucederá si nuestro suplemento falla. Seria muy difícil el sobrevivir”.

    El calentamiento global, añade, empeora el problema aun más. “Estamos construyendo todas estas islas artificiales, pero si el nivel de los mares sube, desaparecerán, y perderemos un montón. Los diseñadores continúan diciendo que todo esta bien, que lo han tomado en consideración, pero yo no estoy seguro”.

    Esta el gobierno de Dubai preocupado por todo esto? “No hay mucho interés en estos problemas”, me dice con tristeza. Para solo estar de pie, el residente promedio de Dubai necesita tres veces más agua que el humano promedio. En el venidero siglo de carencia de agua y una transición desde los combustibles fósiles, Dubai es vulnerable de manera única.

    Quise entender como el gobierno de Dubai reaccionaria, así que decidí observar como lo ha hecho con un problema medioambiental que actualmente existe – la polución de sus playas. Una mujer – una Estadounidense, trabajando en uno de los grandes hoteles – ha escrito en un montón de foros online, argumentando que estaba mal y empeorando, así que la llame para arreglar un encuentro. “No puedo hablar contigo”, me dijo con seriedad. Ni siquiera off the record? “No puedo hablar contigo”. Pero no tengo que poner tu nombre… “No me estas entendiendo. Este teléfono esta intervenido. No puedo hablar contigo”, respondió con dureza y corto.

    Al día siguiente aparecí en su ofician. “Si revelas mi identidad, seré enviada en el primer avión fuera de esta ciudad”, dice, antes de empezar a caminar lentamente conmigo por la playa. “Empezó así. Comenzamos a recibir reclamos de la gente que utilizaba la playa. El agua lucia y olía raro, y que empezaron a enfermarse después de meterse en ella. Así que escribí a los ministros de salud y turismo, y espere escuchar de ellos inmediatamente – pero no paso nada. Silencio. Entregue las cartas personalmente. Nada aun.

    La calidad del agua empeoro más y más. Los invitados empezaron a divisar residuo de alcantarillado, condones y toallas sanitarias flotando en el mar. Por lo que el hotel ordeno sus propios análisis de agua a una compañía profesional. “Nos dijeron que estaba repleta de materia fecal y bacterias ‘demasiado numerosas como para contar’. Tuve que empezar a decirle a los invitados a no meterse en el agua, y debido a que habían llegado en la temporada de playas, como podrás imaginar estaban bastante enojados”. Ella empezó a escribir furiosos post en los foros de discusión Extranjeros – y la gente comenzó a darse cuenta de lo que estaba pasando. Dubai se había expandido tan rápido que sus instalaciones de tratamiento de aguas servidas no daban abasto. Los camiones para disposición de alcantarillado tenían que hacer filas durante 3 a 4 días en las plantas de tratamiento – por lo que, en vez de hacer eso, simplemente estaban perforando los desagües y arrojando las aguas servidas y sin tratar, en ellos, por lo que fluían directamente hacia el mar.

    Repentinamente, era un secreto a voces – y la autoridades municipales finalmente reconocieron el problema. Dijeron que multarían a los camioneros. Pero la calidad del agua no mejoro: se volvió negra y hedía. “Tiene químicos. No se que es. Pero esta sustancia es toxica”.

    Ella continuó reclamando – y empezó a recibir llamados telefónicos anónimos. “Deja de avergonzar a Dubai, o tu visa será cancelada y serás expulsada”, decían. Ella añade: “Los extranjeros están aterrorizados de hablar sobre cualquier cosa. Un comentario critico en los diarios y te deportan. Entonces, que se supone que debía hacer? Ahora el agua esta peor que nunca. La gente realmente se enferma. Infecciones oculares, otitis, estomacales, comezón. Mira!” Hay heces flotando en la playa, a la sombra de uno de los más famosos hoteles de Dubai.

    “Lo que aprendí sobre Dubai es que las autoridades les importa un comino el medioambiente”, dice, soportando el hedor. “Por Dios, están arrojando toxinas al mar, la principal atracción turística. Si hay problemas medioambientales en el futuro, te puedo decir como van a tratar con ellos – negar que esta pasando algo, cubrirlo, y seguir como si nada hasta que sea un desastre total”. A medida que habla, una tormenta de arena ruge alrededor nuestro, como si el desierto tratara, lenta e insistentemente, de recuperar sus tierras.

    X. Falsos Árboles de Plástico

    En mi noche final en la Disneylandia Dubai, me detuve en mi camino al aeropuerto, en un Pizza Hut que esta al lado de uno de los interminables, anchos y abiertos caminos. Es idéntico en todos los aspectos a uno cerca de mi departamento en Londres, incluso la decoración color vomito. Mi mente esta saturada y distraída. A lo mejor Dubai me impresiono demasiado, pienso, porque aquí se condensa la entera cadena global de distribución. Muchos de mis bienes son hechos por poblaciones semi-esclavas, desesperadas por un cambio, a 2.000 millas de distancia; es la única diferencia que aquí, ellos solo están a 2 millas de distancia, y a veces logras vislumbrar sus rostros? Dubai es la Globalización Fundamentalista de Mercados dentro de Una Ciudad.

    Le pregunto a la chica Filipina tras el mostrador si le gusta aquí. “Esta bien”, dice con cautela. En serio? Insisto. Yo no lo soporto. Ella suspira con alivio y dice: “Este es el lugar mas terrible! Lo odio! Estuve aquí durante meses antes que me diera cuenta – todo en Dubai es falso.

    Todo lo que ves. Los árboles son falsos, los contratos laborales son falsos, las islas son falsas, las sonrisas son falsas – incluso el agua es falsa!” Pero ella esta atrapada, dice. Esta endeudada por venir aquí, así que esta pegada por 3 años: una vieja historia a estas alturas. “Creo que Dubai es como un oasis. Es una ilusión, no real. Tu piensas que has visto agua en la distancia, pero una vez que te acercas y solo obtienes un bocado de arena”.

    Cuando dice esto, otro cliente entra. Ella cambia forzosamente su rostro en una amplia y vacía sonrisa Dubai y dice: “En que lo puedo ayudar esta noche, señor?”

    Algunos nombres en este artículo han sido cambiados.


    Traducción.
    Comments 14 Comments
    1. Regísima's Avatar
      Regísima -
      Interesantísimo, Atila.

      Gracias por la aportación.


      Saludos!
    1. serrana's Avatar
      serrana -
      Estoy de acuerdo con Regisima es absolutamente muy interesante y a mi en lo particular me aporta por cuanto no tenia ni idea de lo que el articulo da cuenta. Ademas de que lo relatas de un modo que invita a la lectura. Apasionante.
      Un saludo afectuoso desde Montevideo, Uruguay.
    1. Lagos's Avatar
      Lagos -
      vaya...aunque no lo escribiste tú, tiene algo de tu sello.

      A mi parecer, se juntaron "la torre de Babel" con "El Infierno de dante"...



      ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~>
    1. César's Avatar
      César -
      Tengo dos amigos,, un joven matrimonio a los que les gusta mucho viajar,,, han estado en Egipto, Turquia y Europa Oriental,,, este año pensaban visitar Dubai,,,pero les acabo de mostrar el articulo y creo que cambiaron de opinion,,, no les gusta la idea de turistear en una monarquia absoluta donde es legal la esclavitud,,, Saludos.
    1. Unregistered's Avatar
      Unregistered -
      Buen día Atila, recien leo tu articulo. Se que es del mes de marzo y por ahí ya no lees los comentarios pero te cuento que fui a una agencia que esta buscando gente para trabajar en Dubai en un hotel de muchas estrellas. Al principio yo tenía esperanzas ya que estoy sin trabajo. Eramos diez personas las que fuimos a la entrevista pero a la hora de decirnos los sueldos nos dijeron que ni en la primera ni en la segunda entrevista iban a decir los salarios. A mi no me gusto mucho esa respuesta y ahora por lo que leo en tu articulo veo que hay mucho trabajo mal pago y de muchas horas. Me podes si lees este comentario brindar una recomendación. Muchas gracias , saludos Celeste.
    1. Kontrol's Avatar
      Kontrol -
      mmm ¿después de leer el artículo le pides una recomendación?
    1. Unregistered's Avatar
      Unregistered -
      Si tenes razón !! Lo que pasa que a veces primero pensas que son compañias tan grandes que no se van a arriesgar a tener problemas con los empleados etc. Despues te das cuenta cuando es tarde de donde te metiste, distintas leyes, muy lejos de tu pais para volverte si no te gusta y lo que más me dio a pensar es eso de que te retienen el pasaporte. Gracias !!! Ya fue , a seguir buscando algo en el pais. Está muy dificil pero espero algún día tener suerte.
    1. yoyi's Avatar
      yoyi -
      Salí de la ignorancia
    1. storm's Avatar
      storm -
      no me trago este cuento sin fotos ni videos que prueben su veracidad, parece publicidad para el descredito
    1. ARISTOTELES's Avatar
      ARISTOTELES -
      LO CHINGON ES QUE SI TE METEN AL BOTE, TE CARGAN EN LAMBORGINNI, ESO VALE LA PENA, EN TODA LA VIDA MIS NALGUITAS NUNCA POSARAN SOBRE UN LAMBORGINNI,
    1. Unregistered's Avatar
      Unregistered -
      Vivo en dubai y pienso que este articulo se basa en una perspectiva negativa. Si, en dubai existe una parte de la poblacion que es tratada horriblemente, pero eso tambien pasa en paises occidentales como espana! Cuantos chinos hay esclavitados en por ejemplo las grandes ciudades de madrid y barcelona trabajando en centros ilegales? Cuantas mujeres son victimas de la prostitucion obligada? En dubai, hay trabajos que son 'mal' pagados, generalmente los trabajos de limpiadora, construccion etc! Pero mal pagados en comparacion a europa, una comparacion incomparable! Una limpiadora gana como minimo salario unos 200eur al mes (el minimo que permiten la embajada filipina/india) pero lo que nos olvidamos es que esa limpiadora tiene cero costes; casa, alimentacion, transporte, un billete de vuelta a su pais al ano etc. El sueldo, por lo general, lo suelen mandar de vuelta a sus paises respectivos. Ahora bien, si pudieran ahorrar ese dinero en su pais no vendrian aqui, esta claro. Vuelven una vez al ano durante un mes asi que si de verdad odiaran Dubai, por que volverian? Otro punto importante que en principio puede chocar a una persona europea o del occidente es por que se les quita el pasaporte? Bien, en dubai, al contrario de otros paises, el 'sponsor' (la persona que se hace responsable del visado de esa empleada/o. Dicho esto, hipoteticamente si esa empleada se escapara de su trabajo y cometeria un delito, ese sponsor es responsable y podria ir a la carcel si ese delito fuera grande. Con buena intencion (que posiblemente no todo el mundo la tenga) se le devuelve el pasaporte si esa persona decide irse!
    1. Verana's Avatar
      Verana -
      la gente que va me imagino que va con la intencion de prosperar y si gana dinero mas que en su pais de origen, mas siempre seran digamos explotados
    1. Prof's Avatar
      Prof -
      Yo vivo en Dubái y reconozco algunas realidades que se arrojan en el artículo. Hay alguna exageración aquí y allá, pero por lo general la crítica que se hace es bastante objetiva y está documentada. También hay cosas buenas claro, que no se mencionan porque el artículo está diseñado como una crítica. La frase más definitoria es que Dubái es la globalización condensada en una sola ciudad, y es bien cierto. Aquí se vé quién guarda el parking, quién pone ladrillos al sol o quién plancha las camisas, mientras que en otros lugares, en Occidente, aunque ocurre lo mismo, no se ve porque está apantallado. El mundo está mal repartido y esta ciudad es el epítome de este reparto, con sus rascacielos, aunque hay otros lugares: São Paulo, Shanghai, Moscú... en que esto también ocurre. Es síntoma de un problema global, y es en estos lugares, donde los extremos casi se tocan, donde ocurrirá el cambio si es que algún día llega a ocurrir. Confiemos en que sea una transición suave y pacífica, aunque la historia muestra lo contrario.
    1. Limar's Avatar
      Limar -
      Lei todo este articulo y estoy muy impresonada ya que es narrado muy objetivamente y yo que vivo en esta ciudad actualmente y en este pais desde hace mas de 2 anos puedo dar fe de mucho de lo contenido en estos testimonios. De todo lo anteriormente comentado solo desconocia el problema de las playas y que exista alguntipo de oposicion al rey de verdad con todo el dinero que tiene esta gente que nace aqui me resulta sorprendente que pueda haber algun ejecicio de oposicion wow!

      Actualmente me encuentro esperando mi pasaporte que ha sido retenido por mi empleador desde hace varias semanas con la excusa de cancelarme la visa ya que renuncie a esta empresa por maltrato, injusticia, desigualdad y exceso de trabajo y presion. Esta empresa es una grande y reconocida multinacional presente en mas de 170 paises con una gran reputacion pero gobernada por Britanicos que con sus aires de grandeza y poder pretenden tratarnos a todos como seguro han sido tratados por su reina. Vienen aqui buscando lo que en su decadente cultura ni sonar conseguirlo y exclavisando como lo han hecho por siglos y aqui continuan haciendo ante la mirada complaciente de directores occidentales y autoridades.

      Todo lo aqui dicho es verdad y doy fe de ello, soy de corazon piadoso y jamas he contratado mujer de servicio luego que vi con mis propos ojos como era pateada una filipina que contrate con una agencia solo porque tropeso con la aspiradora. Yo no apoyo la exclavitud el maltrato ni la realeza, por fortuna en mi pais esto no existe y he aprendido que lo mas importante es luchar en tu pais no venir a desarrollar otros a punta de tu esfuerzo por ello renuncio a este oasis de mentiras y enganos, desigualdad y egoismo, dios ayude a toda la gente debil de aqui.
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