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View Full Version : POBREZA Y CORRUPCION...



Felipe Alejandro
15-10-06, 03:56 PM
Toda forma de vida humana o no, presupone para existir no solo de la exitosa copulación de sus padres, sino también de la satisfacción recurrente de sus necesidades mínimas de subsistencia, como comer y beber agua potable.

El hombre, a diferencia de todos los animales, necesita además protegerse de la intemperie con ropa y calzado y con un techo que lo cubra del clima.

No ha pasado mucho tiempo desde que el hombre sólo era capaz de obtener sus alimentos pescando, cazando, criando ganado y aves de corral o sembrando y recolectando frutos y hortalizas.

En comparación con todos los demás seres vivos, el hombre siempre ha estado en desventaja, porque tiene que obtener los bienes que aseguran su existencia con el uso de herramientas; es decir, no está dotado de garras ni colmillos para matar y digerir a sus presas, ni tiene fuerza suficiente para alcanzarlas, atraparlas, luchar contra ellas y vencerlas.

Las herramientas que usa el hombre para subsistir tienen que ser diseñadas y construidas exclusivamente por él mismo.

Las primeras herramientas primitivas que usó fueron palos y piedras, después descubrió el usó el fuego y la rueda, y hoy construye y opera complejas computadoras, sistemas de comunicación satelital, estaciones espaciales habitadas y radiotelescopios para explorar el universo.

Por esto podemos afirmar que los medios de producción y la producción misma, son concomitantes con la propia evolución humana.

Sin embargo, el hombre sigue encadenado indisolublemente a la producción de los bienes materiales que lo mantienen vivo.

A medida que fue poblando el planeta, el hombre, igual que todos los animales, decidió organizar sus actividades alrededor de un eje de autoridad para garantizar el orden y la sana convivencia con otros seres humanos.

En un principio la autoridad recayó en el patriarca, luego en el jerarca de la tribu y actualmente es el Estado quien detenta el poder soberano.

El Estado moderno es la expresión política y jurídica de un grupo o clase social mayoritaria que, mediante las leyes y las instituciones, procura salvaguardar los derechos del individuo y de la colectividad.

Fue así como surgió el “régimen de derecho” y con él la “propiedad privada”.

Después, el hombre inventó el dinero; el cual, funciona como medio de cambio, depósito de valor, unidad de cuenta y sustituto del trueque.

Estos tres elementos: los medios de producción, la propiedad privada y el dinero, son causales de una de las mayores desgracias de la humanidad, a saber: la “desigualdad social”.

¿Porque desgracia?

Porqué uno pocos se adueñaron de los medios de la producción y subordinaron a los demás sólo para beneficiarse más.

¿Cómo se adueñaron de los medios de la producción?

Primero obtuvieron el capital; es decir, hurtaron el oro, las joyas y el dinero de otros; después se armaron y se adueñaron violentamente de grandes extensiones de tierra y, finalmente, sometieron por la fuerza a los demás y los obligaron a trabajar para ellos.

¿Como los obligaron?

Los despojaron de los medios de subsistencia.

La gran mayoría se quedó sin tierras para sembrar, sin frutos que cosechar, sin oro, ni joyas, ni dinero para comprar lo necesario para subsistir, y no tuvieron más alternativas que trabajar para los nuevos dueños de estos factores, en calidad de esclavos.

La esclavitud desapareció para dar paso al trabajo asalariado.

Sin embargo, la subordinación económica no desapareció y hoy es la causa principal de la “desigualdad social” y de la “lucha de clases”.

¿Cuáles clases?

Los pobres, que somos la gran mayoría, y los ricos, que son muy pocos.

La autodenominada “clase media” no participa en este antagonismo. Ellos saben bien que no son ricos pero aún no se dan cuenta de que siguen siendo pobres.

¿Cuál lucha?

El descontento de los pobres tiene su origen en la desventajosa condición económica, política, social y cultural que tienen con relación a los ricos.

Siendo sinceros, todos deberíamos reconocer que en México si existe una enorme desigualdad social que se refleja en todos los órdenes de la vida diaria.

Hay desigualdad en “el campo”: Porqué los campesinos sólo trabajamos las tierras ajenas; o sea, las de los ejidatarios, las de los comuneros, las de las cooperativas y hasta las de los particulares arrendadores. Porqué las mejores tierras ya fueron repartidas. Porqué el régimen de propiedad ejidal heredable no nos permite adquirir un terreno cultivable. Porqué los insumos agrícolas, como las semillas mejoradas, los fertilizantes, los fungicidas, los herbicidas y los utensilios de siembra son muy caros. Porqué las mismas autoridades y los acaparadores no nos permiten vender directamente nuestros productos en los mercados públicos, y porqué los intermediarios no nos compran nuestras cosechas a precios justos. Por todo esto, muchos campesinos nos vemos obligados a emigrar hacia la Capital o hacia los Estados Unidos, en busca de trabajos mejor pagados, arriesgando muchas veces nuestras propias vidas, con tal de dar a nuestras familias un poco de dinero para que subsistan.

Hay desigualdad en “el trabajo”: Porqué cada vez somos más los que no tenemos empleo y los que lo tienen trabajan mucho y ganan muy poco. Porque la competencia por los puestos de trabajo es dispareja. Porqué existe discriminación laboral entre los sexos. Porqué más del 80% de la población mexicana tiene menos de 25 años de edad; mientras que los demás tenemos más de cincuenta; somos gente mayor; personas que los empresarios despiden mucho antes de que cumplan la edad de jubilación y no contratan porqué no quieren pagar las pensiones ni las primas de antigüedad.

Hay desigualdad en “la comida”: Porqué la mayoría de los mexicanos tenemos hambre pero no tenemos dinero para comprar alimentos. Y no tenemos dinero porqué no tenemos empleo.

Hay desigualdad en “la salud”: Porqué la mayoría de los mexicanos padecemos graves enfermedades y no alcanzan los medicamentos, ni los médicos, ni los hospitales para sanar a todos. Tampoco tenemos dinero para pagar las consultas ni para comprar medicinas.

Hay desigualdad en “la educación”: Porqué la mayoría de los mexicanos no tenemos oportunidades para recibir al menos la educación primaria y no hay maestros, ni escuelas suficientes para educarnos a todos. No tenemos dinero para comprar libros ni cuadernos, ni para pagar las colegiaturas de las escuelas particulares.

Hay desigualdad en “la vivienda”: Porqué la mayoría de los mexicanos no tenemos casa propia. Siendo México tan grande, no tenemos dinero para comprar el terreno ni los materiales de construcción de nuestras viviendas.

Hay desigualdad en “la justicia”: Porqué la mayoría de los mexicanos sufrimos las agresiones de los asesinos, de los secuestradores, de los violadores, de los rateros, de los extorsionadores, de los narcotraficantes y hasta de las propias autoridades, sin que uno solo de tantos policías que hay, nos protejan. Porqué en México, la inocencia o la culpabilidad son criterios legales que se venden siempre al mejor postor, al que paga más.

Hay desigualdad en “la libertad de expresión”: Porqué los medios masivos de comunicación, como la prensa, la radio y la televisión, son tan caros que ninguno de nosotros, los pobres, los podemos usar. Porque los medios son usados por los malos políticos para engañar y manipular al pueblo. Porqué los medios gritan las mentiras de los ricos y callan las verdades de los pobres. Porqué en pocas palabras, en México no existe la libertad de expresión.

Y hay desigualdad en “la riqueza”: Porqué la mayoría de los mexicanos vivimos en la miseria; mientras que unos pocos disfrutan de una riqueza verdaderamente inmensa.

Nuestra pobreza limitante, nuestra impotencia para conseguir empleo y la desesperación reflejada en el rostro de nuestros hijos que lloran angustiados porqué tienen hambre o porqué están enfermos, nos obliga muchas veces a delinquir.

Sabemos que son muy pocas las familias propietarias de la gran riqueza nacional. Las podemos contar con los dedos de las manos y hasta puede que nos sobren dedos. Ellos siempre tienen empleo, comen bastante bien, no sufren enfermedades graves, están muy bien educados, viven en verdaderos palacios, tienen sirvientas, chóferes y hasta escoltas de seguridad y ganan mucho, muchísimo dinero.

¿Quienes son? Estos son sus nombres y las cifras de sus fortunas:

CARLOS SLIM HELÚ (dueño de Telmex y de Telcel): 13,900 millones de dólares (mdd).
JERÓNIMO ARANGO (dueño de Wall-Mart): 4,000 (mdd).
LORENZO ZAMBRANO (dueño de Cemex): 3,100 (mdd).
EUGENIO GARZA LAGUERA (dueño de Femsa):2,500 (mdd).
ALBERTO BAILLÉRES (dueño del Palacio de Hierro, de GNP y de Peñoles): 2,300 (mdd).
ROBERTO HERNÁNDEZ (dueño del CitiGroup): 2,000 (mdd).
ALFREDO HARP HELÚ (ex dueño de Banamex): 1,800 (mdd).
RICARDO SALINAS PLIEGO (dueño de TV Azteca): 1,800 (mdd).
CARLOS PERALTA (dueño de Iusacell): 1,500 (mdd).
MARÍA ASUNCIÓN ARAMBURU ZAVÁLA (accionista de Modelo y de Televisa): 500 (mdd).

El valor de sus activos superó los 33 mil 400 millones de dólares en 2004. Estos dineros equivalen casi a la mitad de todas las reservas internacionales de oro, plata y divisas almacenadas en las bóvedas del Banco de México, el banco de los bancos.

Y nunca, ni siquiera los millonarios de Beverly Hills han visto en toda su vida tanto dinero junto.

Para que todos tengamos una idea más precisa de lo que significa la concentración del ingreso, supongamos que estas diez familias deciden generosamente repartir toda su fortuna entre toda la población mexicana que es un poco más de 106 millones de habitantes.

Entonces cada mexicano, incluyendo los recién nacidos, recibiría solamente 315 dólares; es decir, un poco más de 3 mil 466 pesos, suponiendo que el tipo de cambio fuera de 11 pesos por US dólar.

Si cada mexicano invierte este dinero en un depósito bancario a plazo fijo de un año, obtendría menos de “37 centavos” diarios de intereses, suponiendo que la tasa pasiva de interés real, una vez descontado el efecto de la inflación, siga siendo del 3.81% anual.

En cambio, si Carlos Slim, quien seguramente no invierte su dinero en depósitos bancarios a plazo fijo, lo hiciera, ganaría más de “16 millones” de pesos diarios.

Como ven, todos los mexicanos, incluyendo a los magistrados del TEPJF, que ganan casi “17 mil pesos” diarios, somos muy pobres, comparados con una sola de las diez familias que acabo de citar.

La diferencia es enorme ¿No lo creen?

Así que no hace falta que estas familias multimillonarias donen uno solo de sus activos, ni que distribuyan un solo peso de su dinero entre los pobres. La situación económica de los mexicanos no cambiaría en nada.

Que quede claro que este ejemplo no es una propuesta comunista, ni un plan socialista, ni es capitalismo de estado, ni globalización, ni neoliberalismo; es sólo una forma simple de mostrar la enorme desigualdad económica que existe en nuestro país.

Sé muy bien que los tecnócratas del Colegio de México, del CIDE, del ITAM y de otros colegios de paga, están convencidos de que es más preciso el Coeficiente de Gini que cualquier otro método usado para medir la concentración del ingreso.

¡Que complicados son!

Esta desigualdad, “evidente para todos”, es la causa principal de todos los males que sufre la población mexicana.

No hace falta decir aquí que ninguno de estos diez magnates jugó ni ganó jamás el premio mayor de la Lotería, ni que obtuvo su fortuna solamente con el producto de su trabajo.

No le alcanzaría toda una vida para acumular tanta riqueza.

Así que, simplemente, la heredaron.

Pero ¡ojo! ¡Mucho ojo! Ni sus padres, ni sus abuelos, ni sus tatarabuelos se hicieron ricos solamente trabajando.

Su riqueza comenzó a formarse hace 487 años; para ser exactos, fue el 8 de noviembre de 1519 cuando Hernán Cortés conoció por vez primera a MOCTEZUMA.

Desde entonces, sus hordas, montadas a caballo, protegidas con armaduras de hierro y borrachas de codicia, comenzaron a saquear las joyas de oro y piedras preciosas de la gran TENOCHTITLAN, decapitando a sus oponentes con afiladas espadas y asesinando con armas de fuego a sus indefensos pobladores, muchos de ellos niños inocentes y mujeres que primero fueron violadas con lujuria tumultuosa.

Después, con la misma saña se apropiaron de grandes extensiones de tierra mexicana que los demás voraces, incluidos los frailes jesuitas, franciscanos, carmelitas y dominicos venidos de España, se repartieron a manos llenas durante la colonización de nuestro suelo.

Su riqueza se consolidó aún más gracias a la inhumana explotación de nuestros antepasados indígenas que tuvieron que trabajar como esclavos de estos gachupinches en calidad de bestias, ya que en aquel entonces éstos no los reconocieron como seres humanos.

Prueba imborrable de esta crueldad desmedida son las iglesias y catedrales y todos los edificios coloniales, castillos, fuertes y haciendas que fueron construidos precisamente sobre nuestras pirámides, por nuestros propios ancestros, con sus manos agrietadas, con el sudor en sus frentes, con lágrimas en los ojos y con sus cuerpos bañados en sangre, porqué los capataces, verdugos al servicio de los perversos caciques, los arreaban a latigazos mientras los hipócritas sacerdotes de la iglesia católica los catequizaban hasta borrar de sus memorias nuestra verdadera identidad y todos los valores de nuestra gran cultura ancestral, y porqué además, en el nombre de Dios, los miembros de la satánica inquisición quemaron vivos a muchos mexicanos que se negaron a adorar a los dioses de estos bastardos.

La verdad sobre la conquista de México no es la fantástica historieta que pregonan los cronistas españoles. Esta brutal usurpación se escribió con tinta sangre del corazón de nuestros más valientes antepasados y sólo unos cuantos privilegiados, atentos discípulos de las enseñanzas transmitidas de generación en generación, la conocen.

Es de aquí y de ninguna otra parte, de donde provienen estas enormes fortunas y desde aquel entonces los descendientes de estos intrusos continúan explotando injustamente a los campesinos, a los obreros, a los oficinistas y hasta a los profesionistas que administran hoy sus empresas.

Es tanta la ignorancia de nuestra población que muchos de estos trabajadores de “cuello blanco” visten finísimos trajes y atados del pescuezo con coloridas corbatas de seda, montan, orgullosos, briosos caballos de hojalata con anchas patas de hule, en un intento falaz por imitar inconscientemente a sus propios verdugos, a sus patrones; mientras que, lastimosamente, sus propias familias pasan hambre sumidas en el anonimato de sus hogares.

Pero ¡ojo! ¡Mucho ojo! Los ricos de hoy no son los culpables de nuestra miseria.

Los verdaderos culpables somos nosotros.

Somos culpables porque sabiendo todo lo que hasta ahora sabemos sobre nosotros mismos, preferimos seguir como hasta ahora; o sea, desempleados, hambrientos, enfermos, ignorantes, pobres y sometidos, en lugar de resolver nuestros añejos problemas.

Si el modo en que funciona nuestra sociedad es perjudicial para la mayoría, entonces ¿que esperamos? para cambiarlo.

Todo lo que tenemos que hacer es sustituir el orden establecido por unos cuantos.

Debemos actuar y muy rápido, con decisión, con coraje y sin miedo.

No tenemos nada que perder porque no tenemos nada, ya lo hemos perdido todo; hasta la dignidad de ser mexicanos.

POR EL BIEN DE TODOS: Debemos cambiar todos y todo.

Debemos inculcar en nuestros hijos y en sus propios hijos, el amor por nuestra Patria, el cariño y el respeto por nuestra tierra natal y, principalmente, el orgullo de ser mexicanos.

Debemos empezar por eliminar la pobreza.

Debemos redistribuir la riqueza de nuestro país entre los más pobres y la fórmula más justa es exigiendo, a los dueños de las empresas, más puestos de trabajo bien pagado.

¿Qué significa bien pagado?

Desde el punto de vista de la equidad, los sueldos y los salarios deberían ser proporcionales al valor de la producción de bienes o servicios que cada trabajador genera.

De esta forma, entre más productivo es un trabajador, mayor debería ser su sueldo y viceversa, entre menos productivo sea, menor debería ser su paga.

La productividad media de un trabajador se determina dividiendo la suma de productos o servicios que genera en una jornada de trabajo, entre el tiempo que requiere para hacerlos.

Entonces, a medida que produce más en menos tiempo, es más productivo y viceversa, a medida que produce menos en más tiempo, es menos productivo.

No debemos olvidar que en todo trabajo se da la especialización y que ésta se traduce en una mayor productividad. Este valor agregado del trabajo se conoce comúnmente como “plusvalía” laboral y normalmente no se ve compensado con un aumento salarial.

Los famosos “bonos de productividad” en realidad son débiles estímulos a la productividad y no compensan, ni con poco, el valor agregado de la especialización. Además, se otorgan discrecionalmente; es decir, a criterio del capataz (o supervisor).

Todos lo sabemos. Hace falta dar mucho más que productividad para merecerlos.

Ahora bien, existe otro criterio económico más puntual que la productividad media del factor trabajo; éste se llama productividad marginal y se define como la cantidad adicional de productos que fabrica un trabajador cuando aumenta en una unidad el tiempo disponible para hacerlo; por ejemplo, un minuto más.

Obviamente, entre más larga es la jornada de trabajo, mayor será la cantidad producida. De aquí la existencia de las famosas compensaciones salariales por el tiempo extra de trabajo.

Sin embargo, todos lo sabemos bien, siempre se extiende la jornada laboral hasta por 12 horas diarias y los empleados, sobre todo los de las instituciones públicas, nunca reciben una compensación por su tiempo extra.

Existe un límite a la producción del factor trabajo. Este límite está definido por la “ley de los rendimientos marginales decrecientes”; la cual, establece que más allá de este límite, por más alta que sea la compensación económica ofrecida por el tiempo extra de trabajo, la satisfacción obtenida por el trabajador terminará transformándose inevitablemente en insatisfacción; es decir, en cansancio, en dolor físico y mental, y éste último en una drástica disminución de su productividad.

Como ven, el dinero no lo compra todo.

Los Salarios Mínimos son una forma de injusticia que fomenta la baja productividad de los trabajadores.

Por un lado, los trabajadores más productivos no se ven estimulados a producir más porqué siempre perciben el mismo sueldo y, por el otro, los trabajadores menos productivos se ven motivados a seguir produciendo menos porque de cualquier forma siempre perciben el mismo sueldo.

Todos lo sabemos, es muy difícil escapar del sueldo mínimo. Para ganar más es necesario tener un nivel de estudios más alto que la educación primaria y esta condición no la satisfacen la mayoría de los mexicanos. Aunque resulte increible para muchos.

Así, los trabajadores más productivos terminan compensando la holganza de los trabajadores menos productivos.

Por esto, deberían dejar de existir, tanto la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, como los mismos Salarios Mínimos.

Es menos injusto contratarse por un sueldo menor que tratar en vano de obtener un empleo cotizado en un salario tope que cancela su asignación.

La contratación con salarios flexibles libera la creación de nuevos empleos.

No es que gane más, quien más trabaja; sino quien más contribuye al valor final de lo que produce.

Por ejemplo: la parte más valiosa de un automóvil es el motor y la menos valiosa son los tornillos. Ganará más el que ensambla el motor que aquel que sólo coloca los tornillos.

Una forma de evitar el creciente desempleo es, obviamente, creando más puestos de trabajo.

Por eso debemos exigir a los diputados que nos representan con los gobiernos municipales, estatales y federal, que construyan obras de infraestructura para dar trabajo permanente a las personas que viven en las localidades afectadas por la realización de estos proyectos y para beneficiar con estas obras a todos los mexicanos.

Ejemplos de obras de infraestructura son las escuelas, hospitales, presas, centrales hidroeléctricas, núcleo eléctricas y subestaciones, carreteras, puentes, puertos, aeropuertos y aerotrenes, silos, bodegas y almacenes de depósito, redes de frió, pozos profundos, tuberías para el suministro de agua potable y riego, desagües y alcantarillados, banquetas, guarniciones y pavimentación de caminos, tendido de cables de electricidad y fibra óptica, alumbrado público, telefonía y telecomunicaciones, etc., etc., etc.

Es cierto que por si solas, las obras de infraestructura no producen nada; sin embargo, se requieren para producir casi todo.

Por ejemplo, las carreteras se necesitan para hacer llegar las materias primas a las fábricas y después para llevar los productos terminados hasta los mercados donde acuden los consumidores finales; mientras que las presas hidroeléctricas son útiles para almacenar grandes volúmenes de agua que después estarán disponibles en épocas de sequía o serán usadas para producir energía eléctrica a un costo muy bajo; etc., etc., etc.

Es cierto también que mientras la inversión bruta fija (en obras de infraestructura) no se materializa en producto final, es tan inflacionaria como cualquier otro componente de la demanda agregada; sin embargo, existen recursos, como los que se ahorran en los fondos de pensiones, de jubilaciones y las primas de antigüedad, que por su permanencia en el sistema bancario, son idóneos para financiar los proyectos de obras públicas (en infraestructura), que maduran normalmente en el largo plazo, sin afectar el nivel general de precios.

Existen otros problemas que no he mencionado. Estos son, por ejemplo: el estancamiento de la producción interna bruta, el exceso de importaciones de bienes de consumo suntuario, el creciente costo del crédito, la baja rentabilidad del ahorro bancario, las presiones al alza de las tasas de inflación, el improductivo gasto público, la costosa inversión extranjera y otros más que iremos analizando conforme avance el texto.

Ustedes se preguntarán ¿Por qué señalamos errores y no proponemos soluciones?

Pues porqué siempre es necesario primero identificar los males y después buscar y proponer los remedios.

En suma, la solución a casi todos nuestros problemas es alcanzar el equilibrio en los siguientes sectores:

Sector real de la economía o mercado de bienes y servicios
Sector externo o mercado del comercio internacional
Sector financiero o mercado de dinero y capitales
Sector laboral o mercado de trabajo

Para equilibrar el mercado de bienes y servicios es necesario que la cantidad de bienes y servicios producidos en nuestro país, por ejemplo durante un año, sea igual a la cantidad requerida (demandada) de estos mismos bienes y servicios por parte de todos los consumidores durante el mismo período.

Sin embargo, la cantidad de bienes y servicios demandados por la población depende de los precios de estos bienes y de los ingresos de los consumidores.

Si los precios son muy altos (inflación) podemos esperar que la demanda disminuya y viceversa, si los precios disminuyen podemos esperar que la demanda aumente.

Si los ingresos son muy altos, entonces la demanda por determinados bienes denominados suntuarios (de lujo) aumentará y viceversa, si los ingresos disminuyen la demanda por bienes suntuarios disminuirá y aumentará la demanda por bienes imprescindibles, como la sal, el azúcar, el huevo, las tortillas, , el agua, etc., etc., etc.

Por su parte, los ingresos de los consumidores dependen de sus empleos.

Si no tienen empleo, no tienen ingreso y si no tienen ingreso no pueden comprar nada. A menos que se endeuden y esta es una forma simple de sacrificar ingresos futuros por consumo presente.

Es cierto: el que nada debe, nada tiene…pero ¿a que costo?

Ahora bien, para equilibrar el comercio con el exterior es necesario que el valor real de los bienes y servicios que exportamos (esto es, los excedentes de la producción nacional) sea igual al valor real de los bienes y servicios que importamos (normalmente para cubrir los faltantes de la producción nacional).

Si el tipo de cambio (precio del dólar expresado en pesos) es muy alto (peso subvaluado), podemos esperar que disminuyan las importaciones y aumenten nuestras exportaciones; y, por el contrario, si el tipo de cambio es muy bajo (peso sobrevaluado), entonces es posible que aumenten las importaciones y disminuyan las exportaciones.

Para equilibrar el mercado de dinero y capitales es necesario que la cantidad de dinero ahorrado en los bancos sea igual a la cantidad de dinero requerida por los inversionistas.

Si las tasas de interés son muy altas habrá mucho ahorro y poca inversión; y viceversa, si las tasas de interés son muy bajas, habrá mucha inversión y poco ahorro.

Para equilibrar el mercado de trabajo se requiere, obviamente, que la oferta de empleos sea igual a la demanda por trabajos.

Si los salarios son altos habrá mucha demanda por trabajo y poca oferta de empleos; mientras que si los salarios son bajos, habrá mucha oferta de empleos y poca demanda por trabajos.

Si existiera libre movilidad del factor trabajo; es decir, que los trabajadores desempleados en un sector pudieran encontrar empleo en otro sector, entonces el desempleo sería un problema menor. Sin embargo, cada sector requiere de una determinada “especialización” de los trabajadores y, hasta donde yo sé, casi nadie es especialista en todo.

Ahora bien, imaginen por un momento que todos estos mercados son como un sistema de vasos comunicantes y que el líquido contenido en ellos es el dinero. Obviamente, si existe un excedente de dinero en uno de estos mercados es porqué existe escasez de dinero en otro o en todos los demás mercados. Si hay dinero excedente aumentará la demanda por bienes y servicios y probablemente subirán los precios de los productos de este mercado; mientras que si hay escasez de dinero en circulación, disminuirá la demanda por bienes y servicios y quizás aumentará el desempleo en este mercado.

Bueno, tratando de responder a la pregunta: ¿cómo solucionar los problemas económicos de nuestro país?, me atrevo a sugerir lo siguiente:

Supongan que en nuestro país existe una cantidad fija de dinero en circulación y que esta cantidad de dinero es igual a la que demandan los mexicanos; entonces todo lo que necesitamos hacer para equilibrar simultáneamente los demás mercados es lo siguiente:

Que el gasto público sea igual a los impuestos recaudados.
Que el gobierno no se endeude con la sociedad ni con los extranjeros.
Que el crédito otorgado para la inversión sea igual a la suma de dinero ahorrado en los bancos; y
Que las importaciones reales sean iguales a las exportaciones reales.

Casi les puedo asegurar que, como por arte de magia, aumentará el empleo de los factores productivos, los precios de los bienes y servicios dejarán de crecer, el tipo de cambio permanecerá estable y las tasas de interés serán suficientemente atractivas tanto para los ahorradores como para los inversionistas; esto último significa que el margen por intermediación financiera disminuirá.

Si aumentan los empleos, aumentarán los ingresos y el bienestar de las familias mexicanas.
Si aumentan los empleos, disminuirá la pobreza, las enfermedades, y hasta la delincuencia organizada.
Si aumentan los empleos, aumentarán los alumnos, los egresados y los maestros en todos los niveles escolares.
Si aumentan los empleos, aumentarán las ventas de las empresas.
Si aumentan las ventas de las empresas, aumentarán sus ganancias.
Si aumentan las ganancias de las empresas, aumentarán los salarios y probablemente también los empleos.
Si aumentan las ganancias de las empresas, aumentará la recaudación fiscal.
Si aumenta la recaudación fiscal, aumentarán las obras públicas.
Si aumentan las obras públicas, aumentarán aún más los empleos.
Ahora bien; si aumentan los salarios más y más rápido que los precios, entonces habrá dineros excedentes para ahorrar.
Si aumenta el ahorro familiar, habrá más dinero disponible para financiar las inversiones de las empresas; por ejemplo, para adquirir materias primas, maquinaria y equipo de transporte o para ampliar sus bodegas.
Si aumenta el ahorro a nivel nacional, disminuirán los costos del crédito bancario.
Si disminuyen los costos del crédito bancario, aumentarán los préstamos y las inversiones.
Si aumentan las inversiones, aumentarán aún más los empleos.
Si aumentan más los empleos, aumentarán aún más las ventas de las empresas.
Si aumentan las ventas de las empresas, aumentarán sus ganancias y probablemente dejarán de crecer los precios de los bienes y servicios que producen.
Si aumentan las ventas de las empresas y los empleos también, entonces aumentará aún más la recaudación fiscal.
Si aumenta la recaudación fiscal, es probable que aumente la inversión pública en más obras de infraestructura y que algún día disminuyan los impuestos.
Y si aumentan las inversiones del gobierno y las de las empresas también, entonces México crecerá en todos los órdenes y no habrá ya un solo mexicano más que viva en la miseria.

Esta es la forma en que se forma un círculo virtuoso en el que todo México sale beneficiado.

No existe un problema técnico para hacer esto; el verdadero obstáculo es de orden político.

¿Por qué político?

Porqué existen tantos intereses contrapuestos entre los políticos que siempre terminan por estorbarse unos a otros.

Los políticos siempre estarán de acuerdo en proyectos irrelevantes; es decir, en aquellos planes que no afectan sus intereses personales.

Desafortunadamente para el pueblo, los intereses de los políticos siempre son contrarios a los intereses de la sociedad que los eligió.

Los problemas económicos y sociales no se resuelven con la aplicación estricta de las leyes, ni de los reglamentos; ni con la expedición de nuevos decretos; ni con la creación de más instituciones, ni con la celebración de tratados internacionales.

Los problemas económicos y sociales sólo se resuelven con dinero.

El único que puede crear dinero es el Banco de México. Todo lo que tiene que hacer esta institución es girar un Oficio dirigido a la Casa de Moneda para que sus talleres, ubicados en Calzada Legaria, empiecen a troquelar monedas y a imprimir billetes nuevos.

Obviamente, el único que puede gastar este dinero nuevo es el gobierno; ya sea para pagar sueldos y salarios del personal burócrata; para adquirir bienes y servicios producidos en el país; para financiar proyectos de obras públicas o para pagar su deuda interna.

Pero ¡ojo! ¡Mucho ojo! Si estas instituciones emiten más dinero del que necesita la población para comprar todos los bienes y servicios producidos en el país, el exceso de dinero circulante se traducirá en un exceso de demanda por más bienes y servicios que no existen, que no han sido producidos aún. El resultado será, invariablemente, un aumento sostenido y generalizado en todos los precios de estos bienes y servicios reclamados. El crecimiento de los precios, denominado comúnmente inflación, será proporcional al exceso de dinero emitido y puesto en circulación.

No existe nada más caro que aquello que no existe.

Por otra parte, de que sirve que disminuyan los precios de los bienes y servicios, porqué se redujo la cantidad de dinero en circulación, si no hay empleos ni salarios para comprarlos.

No existe nada más caro que aquello que no podemos comprar por falta de dinero.

Por eso, no hay que perdernos en la escala de las prioridades.

¡La panza es lo primero!

Para vivir hay que comer; para comer hay que tener dinero y para tener dinero, hay que tener trabajo.

Ya no queremos que ningún mexicano siga viviendo en la miseria.

No es cierto que todos tenemos las mismas oportunidades.

Tampoco es cierto que todos somos igualmente capaces de progresar.

Los hijos de los pobres no estamos bien alimentados y estas carencias nos afectan de por vida no solo en nuestro nivel de autoestima, sino también en nuestra capacidad física y mental.

Si esta condición de pobreza se repite por varias generaciones, el resultado será nefasto para toda la población del país.

Lo estamos viviendo día con día: Sus efectos son tan destructivos como la drogadicción y la delincuencia organizada.

Mantener a tanta gente viviendo en la miseria es un crimen que se comete contra toda la sociedad.

Lo peor es que si logramos erradicar la pobreza, pasarán muchos años antes de que la población se recupere por completo del daño producido por el hambre y la desnutrición, por las enfermedades y por el trauma psicológico y la delincuencia que produce la pobreza.

No deberíamos pensar que este mundo es solo para los más guapos, para los rubios de ojos azules, para los más inteligentes, para los más educados, para los más ambiciosos, para los más fuertes o para los que le ponen más ganas al trabajo.

No deberíamos creer que existan las mismas oportunidades para todos.

Pensar así es inhumano, es injusto y cruel…

POR EL BIEN DE TODOS hay que ayudar a los pobres porqué los pobres son primero.

Si la justificación existencial de todo gobierno es proporcionar bienestar a la sociedad que lo encumbro, entonces es responsabilidad del gobierno eliminar la pobreza de este país y esta obligación es también compartida con toda la sociedad.

Todos hablan de democracia pero pocos son los que la entienden y menos los que la practican.

Democracia es un sistema político basado en la aceptación generalizada de un eje de autoridad que emana del pueblo y que se caracteriza por la participación del pueblo en la administración del Estado; siendo el Estado la expresión jurídica y política de una clase social mayoritaria.

POR EL BIEN DE TODOS: Todos, absolutamente todos, debemos reconocer sinceramente que en México no existe la democracia.

En cualquier otra nación demócrata la mayoría siempre triunfa; en cambio, en nuestro querido México sucede todo lo contrario, es la minoría la que siempre vence a la mayoría. Y ganan porqué siempre hacen trampa.

POR EL BIEN DE TODOS: Debemos recuperar nuestra soberanía nacional.

Debemos recuperar nuestra autoridad para gobernarnos a nosotros mismos.

Debemos ¡armarnos de valor! Para defender con orgullo nuestras decisiones.

POR EL BIEN DE TODOS: Debemos ser justos y hacer justicia.

Las instituciones y sus débiles funcionarios solo actúan para salvaguardar su propio bienestar y el de la clase que los domina; o sea, los ricos… los que son menos que nosotros.

Las instituciones y sus funcionarios corruptos siempre protegen a los ricos porqué los ricos son los que pagan los impuestos con los que se enriquecen estos servidores públicos.

¿Cuando han visto que los pobres presenten su “declaración de ingresos”? Pues ¿Cuáles ingresos?

Así que ¿Por qué desconocemos a las instituciones?

Las instituciones son organizaciones que realizan una función de interés público; o sea, que tienen uno o varios objetivos sociales específicos, metas bien definidas para alcanzarlos, programas de actividades, calendarios, normas y reglamentos de operación, recursos económicos y materiales, y personas responsables de su operación.

Las instituciones tienen encomendada una tarea que beneficia, en teoría, a toda o a una parte mayoritaria de la sociedad que las instituyó; por lo tanto, las instituciones son organizaciones fundamentales de un Estado; es decir, son órganos constitucionales del poder soberano de una nación y en su conjunto son la organización política de un país.

Pero las instituciones no son abstractas, como las leyes o reglamentos que les dan origen o que de ellas emanan; ni son monolíticas, como los edificios que las albergan y tampoco son eternas ni inmutables; antes al contrario, son dinámicas y flexibles, porqué se ajustan a las cambiantes necesidades de la sociedad; es decir, son concomitantes con la propia evolución social y nacen y viven mientras son útiles al pueblo; en caso contrario, se transforman o mueren para dar lugar a otras.

En pocas palabras, las instituciones son como las empresas, están formadas por personas que son seleccionadas en base a sus aptitudes y reclutadas por el departamento de recursos humanos a petición expresa de cada una de las direcciones de área. Pero, a diferencia de las empresas, su titular (como lo llaman) no es seleccionado por ningún departamento de recursos humanos, ni por algún consejo de administración, ni tampoco por votación del pueblo, sino que forma parte del gabinete del poder ejecutivo y por esta “razón de la sin razón”, es seleccionado por el propio Presidente de la República.

Pese a ello, estas personas, incluyendo a su dirigente o titular, son susceptibles de corromper, de sobornar y hasta de manipular por otras personas con intereses ajenos a los objetivos de la propia institución y del pueblo que las instituyó.

Así que cuando desconocemos a las instituciones, en realidad estamos desconociendo a los funcionarios y a las personas que en ellas laboran y los desconocemos porqué no actúan en el marco de la Ley “ni para servir al pueblo”; sino al contrario, trabajan arduamente en su propio beneficio o para favorecer a un determinado grupo, cuyos intereses son contrarios a los de la sociedad en su conjunto.

Creemos que ninguna institución debe, jamás, agredir al pueblo por ningún motivo, ni privarlo de sus libertades constitucionales como son, por ejemplo, el derecho de asociarse para tomar parte en los asuntos políticos del país; a manifestar públicamente sus ideas; a escribir y divulgar textos sobre cualquier tema lícito; a reunirse en asambleas que tengan por objeto hacer una petición o presentar una protesta; y a expresar abiertamente su desacuerdo con una o varias de estas mismas instituciones.

Creemos que ninguna institución debe, jamás, agredir al pueblo en ninguna forma, ni con ningún medio; es decir, pensamos que ninguna institución debe utilizar a la fuerza pública (soldados y policías) en contra del mismo pueblo que la instituyó; ni debe ordenar el uso de las armas para herir o asesinar al mismo pueblo que se las dio, presuntamente para protegerlo.

¿Por qué?

Pues porqué el pueblo es el que le dio vida a las instituciones y las procreó solo para garantizar el bienestar y la seguridad del propio pueblo.

Porqué el pueblo es el que mantiene vivas a las instituciones con su dinero; es decir, con los impuestos que les paga a estas mismas instituciones cada vez que compra bienes y servicios para subsistir.

Porqué las instituciones están formadas con la misma gente del pueblo.

Y porqué el pueblo es y será siempre la única y verdadera “institución de instituciones” por excelencia.

Por eso afirmamos que en todo momento “el pueblo pone y el pueblo quita”

Para evaluarnos, conviene compararnos…

Los ricos son más pobres que los mismos pobres, porque lo único que tienen los ricos es dinero.

Muchos de los ricos de México no tienen nada de que sentirse orgullosos. Su pasado es muy confuso. Sus ancestros, los españoles, fueron esclavos de los fenicios, de los celtas y hasta de los árabes africanos. Estos últimos los esclavizaron durante más de 800 años. Los fenicios los llamaron “keltoi”, que en hebreo significa “conejos” y de este vocablo se derivó su nombre actual; es decir, “españoles”. Éstos, están tan atrasados que su forma de gobierno actual sigue siendo monárquica.

En cambio nosotros, los mexicanos pobres, la gran mayoría, somos hijos genuinos de TONATÍUH, del Sol Azteca.

Por nuestra sangre fluye la fuerza con el coraje del auténtico guerrero mexica.

En nuestros corazones palpita furioso el espíritu de nuestra raza indomable.

En nuestras mentes reina la bondad y la sabiduría de nuestros antepasados.

Somos los herederos legítimos de una de las culturas más avanzadas del mundo entero.

Somos descendientes directos de los AZTECAS, de la sociedad militar más desarrollada en todo el Continente Americano.

Desde el Estrecho de Bering hasta la Patagonia, La Tierra del Fuego, fue sembrada la simiente de nuestra raza cósmica.

Debemos recuperar nuestra dignidad de ser mexicanos.

Debemos ¡valorarnos a nosotros mismos! Porqué los verdaderos dueños y señores de México somos nosotros los pobres, ¡la gran mayoría!

POR ESO Y SOLO POR ESTO: No tenemos porqué avergonzarnos de nosotros mismos.

No tenemos porqué avergonzarnos del color de nuestra piel.

No tenemos porqué avergonzarnos de nuestra estatura.

No tenemos porqué sentirnos menos que nadie.

No tenemos porqué ser sumisos con nadie.

No tenemos porqué callar ni dejar que otro nos calle.

No tenemos porqué tolerar más injusticias.

Ninguno es, ni será más, ni mejor que nosotros. ¡Jamás!

¡MEXICANOS! POR EL BIEN DE TODOS ¡DEBEMOS UNIRNOS AHORA!

Ha llegado la hora de recuperar lo que nos pertenece.
México es nuestro, es nuestra tierra prometida, es nuestra Patria.

Vamos todos a tomar por la fuerza de la razón mayoritaria lo que unos pocos mentirosos nos pretenden quitar.

Vamos a constituir nuestro propio Gobierno, con gente del Pueblo y para servir al Pueblo.

¡VIVA MEXICO!
¡VIVA LA REVOLUCION!
¡VIVA LA DEMOCRACIA!
¡VIVA ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR!
¡VIVA EL ÚNICO Y VERDADERO PRESIDENTE LEGÍTIMO DE MEXICO!
_______________________________________________________ __________

RedsharkO
15-10-06, 04:41 PM
En cambio nosotros, los mexicanos pobres, la gran mayoría, somos hijos genuinos de TONATÍUH, del Sol Azteca.

Por nuestra sangre fluye la fuerza con el coraje del auténtico guerrero mexica.

En nuestros corazones palpita furioso el espíritu de nuestra raza indomable.

En nuestras mentes reina la bondad y la sabiduría de nuestros antepasados.

Somos los herederos legítimos de una de las culturas más avanzadas del mundo entero.

Somos descendientes directos de los AZTECAS, de la sociedad militar más desarrollada en todo el Continente Americano.

Desde el Estrecho de Bering hasta la Patagonia, La Tierra del Fuego, fue sembrada la simiente de nuestra raza cósmica.



Este.... Y si eran tan chingones... ¿porqué se los fregarón 500 españoles en dos patadas?

Y por cierto. Sobre lo prolifico de Tonatiuh, el Sol Azteca... ¿En esas epocas, en las tierras que ahora son México, solo existian los aztecas? ¿No existian ni los toltecas, ni los totonacas, ni los zapotecas, ni los mayas, etc, etc, etc?

Nombre este escrito del amigo Alejandro nos va a proveer de dias enteros de diversión, esto supera a cualquier copy-paste traido por sirio.

Bisonte
15-10-06, 06:02 PM
Sin olvidar las tribus sobrevivientes del norte, la demás fauna europea que llego al país y la que esta entrando hoy en día por ambos lados de la frontera.

Buen tino el de Juárez con su ESTADOS UNIDOS mexicanos

Es lo que somos, un país de varias culturas y razas como los EUA.


Si por algún motivo el legado de los aztecas va ser odiado por las siguientes generaciones de mexicanos ya sabemos a quienes culpar.


PD. nI YO MISMO ensucio tanto los legados de estas tierras.

koyuca
15-10-06, 06:17 PM
lo que este chorote apantalla pendejos evita es

1) establecer la activa colaboracion de los políticos - como lópez obrador, camacho solís, marcel ebrard, horacio duarte, vicente fox, medina plascencia, el jefe diego, carlos salinas, ojeda paullada, etc. etc. - en la creación de esas fortunas

2) denunciar que nuestra clase política es la más interesada en que la pobreza exista y se perpetúe: acaso alguien conoce a algún "pobre" que haya dejado de serlo gracias a lso afanes de lópez obrador, por ejemplo?

en fin, dejemos que el nuevo forista se acomode y continúe evidenciando sus limitaciones

:D
:D :D

RedsharkO
15-10-06, 06:28 PM
Una forma de evitar el creciente desempleo es, obviamente, creando más puestos de trabajo.

Por eso debemos exigir a los diputados que nos representan con los gobiernos municipales, estatales y federal, que construyan obras de infraestructura para dar trabajo permanente a las personas que viven en las localidades afectadas por la realización de estos proyectos y para beneficiar con estas obras a todos los mexicanos.


Ni como ayudar al autor del escrito este. Los diputados no construyen, no pueden exigir, como legisladores, que el poder ejecutivo de su localidad haga obra publica por decreto. Qué la obra publica genera empleo, si, mientras dura la obra y hay dinero para ella. Si esta propuesta es la base del proyecto perredista para la creación de empleos... que jodidos estan. La obra publica es para el beneficio del pueblo, no para el sustento del pueblo. Si quieren generar empleo con fondos publicos, que ese dinero se invierta en el establecimiento de polos de desarrollo regionales, infraestructura portuaría y de comunicaciones, centros de investigación y desarrollo de tecnología. No en obras superfluas que no van a generar empleos despues de la finalización de la obra en si.

koyuca
15-10-06, 06:34 PM
Ni como ayudar al autor del escrito este.

chale mi buen

como crees que se le puede ayudar a alguien que piensa que el gobierno es el "salvador" del país?

la gente que piensa eso es una rémora social: no ayudan, pero vaya que estorban con sus chorotes apantallapendejos

:D
:D :D

RedsharkO
15-10-06, 06:48 PM
Lo chistoso es que los que escriben estas cosas se dicen ser "los pensantes"... Esto no es mas que la re-edición de los mantras sagrados y los dogmas de Fe del izquierdero institucionalizado, nada nuevo, lo mismo de siempre.

koyuca
15-10-06, 06:58 PM
esa no es izquierda mi buen: es puro priísmo reciclado y reaccionario

brincos diera el felipe alejandro por ser de izquierda

:D
:D :D

RedsharkO
15-10-06, 07:03 PM
ehhh... yo nunca dije que eran dogmas ni mantras de la izquierda, sino del "izquierdero institucionalizado".

Bisonte
15-10-06, 07:12 PM
Lo chistoso es que los que escriben estas cosas se dicen ser "los pensantes"... Esto no es mas que la re-edición de los mantras sagrados y los dogmas de Fe del izquierdero institucionalizado, nada nuevo, lo mismo de siempre.

Pues parece moda. :lol:

RedsharkO
15-10-06, 07:15 PM
Pues parece moda. :lol:

Pues algo debe de haber de eso. Ya ves que es casi obligatorio, para todo "pensante" que se precie, tener su foro o su blog para expresar sus "ideas". lo curioso es que todos tienen exactamente las mismas "ideas".

buffalo bill
15-10-06, 07:25 PM
Muchos de los ricos de México no tienen nada de que sentirse orgullosos. Su pasado es muy confuso. Sus ancestros, los españoles, fueron esclavos de los fenicios, de los celtas y hasta de los árabes africanos. Estos últimos los esclavizaron durante más de 800 años. Los fenicios los llamaron “keltoi”, que en hebreo significa “conejos” y de este vocablo se derivó su nombre actual; es decir, “españoles”. Éstos, están tan atrasados que su forma de gobierno actual sigue siendo monárquica.

El gobierno de España es una monarquía parlamentaria. Al igual que en otros
paises europeos como el Reino Unido, Holanda, Bélgica , Dinamarca ...........en realidad las funciones del rey o reina ;en esos paises es principalmente simbólica y el ejercicio del poder ejecutivo y legislativo recae en el jefe de gobierno y en el parlamento.

Puros paises " atrasados " como puedes ver Felipito Alejandro.

No cabe duda de que eres un cínico redomado o un mentecato incurable.


:puro: :puro:

RedsharkO
15-10-06, 07:29 PM
Muchos de los ricos de México no tienen nada de que sentirse orgullosos. Su pasado es muy confuso. Sus ancestros, los españoles, fueron esclavos de los fenicios, de los celtas y hasta de los árabes africanos. Estos últimos los esclavizaron durante más de 800 años. Los fenicios los llamaron “keltoi”, que en hebreo significa “conejos” y de este vocablo se derivó su nombre actual; es decir, “españoles”. Éstos, están tan atrasados que su forma de gobierno actual sigue siendo monárquica.

Uchale, que bueno que los españoles estan tan jodidos, que si no, todavía viviriamos en la Nueva España... Chale, la verdad no debería de decir tanta pendejada tan rebatible y que solo los hace ver como xenofobos alimentados por una ilusión de un pasado grandioso.

Morgana
16-10-06, 09:45 AM
A todo esto ¿De que es la encuesta?...
La verdad lo que escribio es demasiado rollo y lo poco que pusieron en las citas textuales se me hizo la mar de cursi y demagógico, como para perder el tiempo leyendo tanta tontería del señor Felipe Alejandro (tiene nombre de galán de taranovela).

Jpelis
16-10-06, 11:38 AM
'UTA, a medio choro ya no podía aguantar los bostezos :0sw08: :0sw08: :0sw08:

Si no lo copió de algún lado ( ha de ser parte del proyecto alternativo de la nación patito), esté cuate ya lo perdimos.

Coco wash pero cabrón.

Sí que es pobre. Comienza retratando a su pueblo como un puñado de inútiles y acaba encumbrándolo como raza superior.

:roll: :roll:

Rafael Norma
16-10-06, 02:24 PM
'UTA, a medio choro ya no podía aguantar los bostezos :0sw08: :0sw08: :0sw08:

Si no lo copió de algún lado ( ha de ser parte del proyecto alternativo de la nación patito), esté cuate ya lo perdimos.

Coco wash pero cabrón.

Sí que es pobre. Comienza retratando a su pueblo como un puñado de inútiles y acaba encumbrándolo como raza superior.

:roll: :roll:Adolfo Hitler hacía lo segundo....:trv:

Silver Angel
16-10-06, 08:31 PM
A todo esto ¿De que es la encuesta?...
La verdad lo que escribio es demasiado rollo y lo poco que pusieron en las citas textuales se me hizo la mar de cursi y demagógico, como para perder el tiempo leyendo tanta tontería del señor Felipe Alejandro (tiene nombre de galán de taranovela).

Yo tampoco entendi a que se vota en la encuesta :flsh:

que por cierto si te das cuenta la suma da 750% no 100 :D

seguro esta cuchareada :D

Morgana
17-10-06, 07:22 PM
Yo tampoco entendi a que se vota en la encuesta :flsh:

que por cierto si te das cuenta la suma da 750% no 100 :D

seguro esta cuchareada :D

Ya descubrimos quien hace las encuestas del peje.

SPQR_old
18-10-06, 12:08 PM
Lo mas curioso es que contrario a lo que se cree Hitler solo realizaba su discurso en cinco minutos (contrario a Fidel Castro); si bien es cierto retrasaba su llegada una hora para causar expectacion.

Y como decia Hitler las masas no quieren razonamientos y numeros estadisticos; la masa pide sentimientos viscerales.