Silver Angel
26/08/06, 14:50:57
No sabia si poner este tema o no, asi que espere hasta que yucatan ganara para ponerlo
Triunfo de oro puro
Los Leones toman ventaja en la final, ante Monterrey: 3-1
No batearon los grandes cañoneros ni en la loma estuvieron Óscar Rivera ni Salvador Arellano, pero los Leones tomaron ventaja en la Serie Final de la Liga Mexicana, tras superar 3-1 a los Sultanes de Monterrey, en el tercer choque del compromiso, anoche en el Parque Kukulcán.
Eduardo Salgado tuvo su mejor salida desde que llegó a los Leones y fue clave en la victoria. Las seis entradas y dos tercio que el abridor sonorense le dio a los Leones fueron decisivas para asegurar la victoria, sexta en la postemporada en casa. Después de los relevos de Wílbert Ortega y David Domínguez, subió a la loma José Vargas, quien enterró las esperanzas del equipo regio.
Apenas cayó el último aut, los 15,000 aficionados (oficialmente 12,006) gritaron eufóricos por el triunfo de su equipo, que de nuevo mostró garra, oportunidad con el bate y su “béisbol pequeño”.
Por primera vez en el año, Salgado escuchó que el público coreara su nombre, una y otra vez. El sonorense lanzó de manera cerebral, con envíos que dejaron frustrados a los regios, que apenas le batearon tres imparables. Su labor la completó con cuatro bases y tres ponches. Luego que Domínguez toleró la única carrera de los Sultanes (jonrón de Edgar Quintero). Luego lanzó Vargas, quien retiró a los seis enemigos que se enfrentó, tres de ellos por la vía del ponche.
Además del buen pitcheo, el bateo oportuno tuvo su momento cumbre en el tercer rollo, cuando los Leones aseguraron el triunfo ante un enemigo conocido: Alfredo “Patoncito” Aceves. El ex melenudo no trabajó mal, pero en el tercero toleró las tres anotaciones. En seis y dos tercios admitió, además, seis jits, dio una base y ponchó a tres. El resto del encuentro lo lanzó José Silva.
El triunfo se fraguó en el tercero, con las tres carreras. Todo comenzó con imparable del encendido novato Jesús “Jesse” Castillo. Como se esperaba, el timonel Rivera ordenó el toque de sacrificio, que estuvo a punto de ser perfecto, pues Said Gutiérrez lo puso corto por la inicial, donde Benjamín Gil bajó y trató de sacar a Castillo en la segunda, pero no pudo. El torpedero Héber Gómez, con muchos apuros, puso aut al bateador en la inicial.
Donzell Mcdonald siguió con una línea corta al jardín derecho, donde García atrapó al primer bote y evitó que Castillo se fuera al pentágono.
La situación parecía propicia para buscar una doble matanza, pero el “Actor” acabó con esa teoría al estafarse la intermedia. Entonces todo quedó en manos de Luis Borges, quien respondió con un cañonazo que pasó muy cerca de la tercera colchoneta. Sencillo productor de dos carreras. Luego, Luis “Rayo” Arredondo siguió con sencillo al derecho para poner corredores en los extremos. Borges llegó al plato con la tercera mediante flai de sacrificio de Pedro Castellano.
La ventaja fue un bálsamo para Salgado, quien se veía más fuerte y dominador. Estaba concentrado, decidido a llegar lo más lejos posible. Y, al mismo tiempo, los Sultanes se veían cada vez más frustrados. Fue tan bueno el trabajo de Salgado, que Lino Rivera lo aguantó al máximo: seis entradas y dos tercios.
Eduardo dejó la loma, con un hombre en primera y bajo sonora ovación. Lo relevó el zurdo Wílbert Ortega, quien toleró imparable de Dionys César. Ortega fue sustituido por Domínguez, quien tuvo la fortuna de su lado: Miguel Flores conectó una línea sobre de él y la atrapó.
La fortuna, empero, ya no lo acompañó en el octavo rollo, en el que admitió jonrón por el jardín central, para poner la pizarra 3-1.
Entonces, de nuevo Lino no esperó más y llamó del bulpén a Vargas para terminar con el ataque sultán.
La estrategia no le falló, pues el dominicano dominó a los tres hombres que se enfrentó, incluido un ponche a la joven promesa de los Yanquis, Luis Alfonso García, con un recta de 94 millas.
La novena Vargas la despachó a ritmo de conga.
Apoyo de la afición El encuentro siempre estuvo lleno de emociones y demostraciones de euforia de los aficionados locales, que dejaron a un lado su tradicional tranquilidad para convertirse en ruidosos seguidores, algo que motivó al equipo.
Precisamente ese apoyo del público presionó un poco al ompáyer central, Jesús Gutiérrez, quien comenzó el partido muy quisquilloso, al cerrar el pentágono a Salgado y castigar a los bateadores de casa.
La afición no se lo perdonó y de ladrón, ratero y vendido no lo bajó, lo que hizo que Gutiérrez cambie un poco su actitud.
Como colofón, cabe destacar un apunte del propietario de las fieras, Gustavo Ricalde Durán, a “Chucho” Rejón: que a esta serie le hacían falta cinco partidos de siete entradas, porque el equipo que llegue con ventaja después del “lucky seven” ganará el partido por la calidad de los cerradores.
Y por lo que se ha visto en lo que va de la batalla final, parece que tiene razón.
Hoy a las 6, en el cuarto duelo, Wílliam Vizcarra abrirá por los Leones, ante Juan Acevedo.— Hérbert O. Martínez Fuente
Y los leones ganaron :pltn: :pltn: :pltn: :pltn: al favorito que eran los sultanes :D
Triunfo de oro puro
Los Leones toman ventaja en la final, ante Monterrey: 3-1
No batearon los grandes cañoneros ni en la loma estuvieron Óscar Rivera ni Salvador Arellano, pero los Leones tomaron ventaja en la Serie Final de la Liga Mexicana, tras superar 3-1 a los Sultanes de Monterrey, en el tercer choque del compromiso, anoche en el Parque Kukulcán.
Eduardo Salgado tuvo su mejor salida desde que llegó a los Leones y fue clave en la victoria. Las seis entradas y dos tercio que el abridor sonorense le dio a los Leones fueron decisivas para asegurar la victoria, sexta en la postemporada en casa. Después de los relevos de Wílbert Ortega y David Domínguez, subió a la loma José Vargas, quien enterró las esperanzas del equipo regio.
Apenas cayó el último aut, los 15,000 aficionados (oficialmente 12,006) gritaron eufóricos por el triunfo de su equipo, que de nuevo mostró garra, oportunidad con el bate y su “béisbol pequeño”.
Por primera vez en el año, Salgado escuchó que el público coreara su nombre, una y otra vez. El sonorense lanzó de manera cerebral, con envíos que dejaron frustrados a los regios, que apenas le batearon tres imparables. Su labor la completó con cuatro bases y tres ponches. Luego que Domínguez toleró la única carrera de los Sultanes (jonrón de Edgar Quintero). Luego lanzó Vargas, quien retiró a los seis enemigos que se enfrentó, tres de ellos por la vía del ponche.
Además del buen pitcheo, el bateo oportuno tuvo su momento cumbre en el tercer rollo, cuando los Leones aseguraron el triunfo ante un enemigo conocido: Alfredo “Patoncito” Aceves. El ex melenudo no trabajó mal, pero en el tercero toleró las tres anotaciones. En seis y dos tercios admitió, además, seis jits, dio una base y ponchó a tres. El resto del encuentro lo lanzó José Silva.
El triunfo se fraguó en el tercero, con las tres carreras. Todo comenzó con imparable del encendido novato Jesús “Jesse” Castillo. Como se esperaba, el timonel Rivera ordenó el toque de sacrificio, que estuvo a punto de ser perfecto, pues Said Gutiérrez lo puso corto por la inicial, donde Benjamín Gil bajó y trató de sacar a Castillo en la segunda, pero no pudo. El torpedero Héber Gómez, con muchos apuros, puso aut al bateador en la inicial.
Donzell Mcdonald siguió con una línea corta al jardín derecho, donde García atrapó al primer bote y evitó que Castillo se fuera al pentágono.
La situación parecía propicia para buscar una doble matanza, pero el “Actor” acabó con esa teoría al estafarse la intermedia. Entonces todo quedó en manos de Luis Borges, quien respondió con un cañonazo que pasó muy cerca de la tercera colchoneta. Sencillo productor de dos carreras. Luego, Luis “Rayo” Arredondo siguió con sencillo al derecho para poner corredores en los extremos. Borges llegó al plato con la tercera mediante flai de sacrificio de Pedro Castellano.
La ventaja fue un bálsamo para Salgado, quien se veía más fuerte y dominador. Estaba concentrado, decidido a llegar lo más lejos posible. Y, al mismo tiempo, los Sultanes se veían cada vez más frustrados. Fue tan bueno el trabajo de Salgado, que Lino Rivera lo aguantó al máximo: seis entradas y dos tercios.
Eduardo dejó la loma, con un hombre en primera y bajo sonora ovación. Lo relevó el zurdo Wílbert Ortega, quien toleró imparable de Dionys César. Ortega fue sustituido por Domínguez, quien tuvo la fortuna de su lado: Miguel Flores conectó una línea sobre de él y la atrapó.
La fortuna, empero, ya no lo acompañó en el octavo rollo, en el que admitió jonrón por el jardín central, para poner la pizarra 3-1.
Entonces, de nuevo Lino no esperó más y llamó del bulpén a Vargas para terminar con el ataque sultán.
La estrategia no le falló, pues el dominicano dominó a los tres hombres que se enfrentó, incluido un ponche a la joven promesa de los Yanquis, Luis Alfonso García, con un recta de 94 millas.
La novena Vargas la despachó a ritmo de conga.
Apoyo de la afición El encuentro siempre estuvo lleno de emociones y demostraciones de euforia de los aficionados locales, que dejaron a un lado su tradicional tranquilidad para convertirse en ruidosos seguidores, algo que motivó al equipo.
Precisamente ese apoyo del público presionó un poco al ompáyer central, Jesús Gutiérrez, quien comenzó el partido muy quisquilloso, al cerrar el pentágono a Salgado y castigar a los bateadores de casa.
La afición no se lo perdonó y de ladrón, ratero y vendido no lo bajó, lo que hizo que Gutiérrez cambie un poco su actitud.
Como colofón, cabe destacar un apunte del propietario de las fieras, Gustavo Ricalde Durán, a “Chucho” Rejón: que a esta serie le hacían falta cinco partidos de siete entradas, porque el equipo que llegue con ventaja después del “lucky seven” ganará el partido por la calidad de los cerradores.
Y por lo que se ha visto en lo que va de la batalla final, parece que tiene razón.
Hoy a las 6, en el cuarto duelo, Wílliam Vizcarra abrirá por los Leones, ante Juan Acevedo.— Hérbert O. Martínez Fuente
Y los leones ganaron :pltn: :pltn: :pltn: :pltn: al favorito que eran los sultanes :D