SPQR
18-04-06, 11:07 AM
Ayer que estaba tomando con singular alegria, que ponen la vida de Lutero en el cable del bar.
Que interesante vida tuvo el señor, a riesgo de que lo quemaran vivo; lo defendieron en Worms.
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/8e/Gbible.jpg/800px-Gbible.jpg
El joven Martín Lutero se dedicó por completo a la vida del monasterio, empeñándose en realizar buenas obras con el fin de complacer a Dios y para servir a otros mediante la oración por sus almas. Se dedicó con mucha intensidad al ayuno, flagelaciones, largas horas en oración, peregrinaje y constante confesión. Mientras más intentaba agradar a Dios, más se daba cuenta de su pecado.
Johann von Staupitz, el superior de Lutero, concluyó que el joven necesitaba más trabajo para distraerse de su excesiva reflexión. Le ordenó al monje comenzar una carrera académica. En 1507 Lutero fue ordenado sacerdote. En 1508 comenzó a enseñar teología en la Universidad de Wittenberg. Lutero recibió su grado de bachiller en Estudios Bíblicos el 9 de marzo de 1508. El 19 de octubre de 1512, Martín Lutero recibió el grado de Doctor en Teología y el 21 de octubre de 1512, fue "recibido en el senado de la facultad teológica" dándole el título de Doctor en Biblia.
Durante esta época estudia el griego y el hebreo para profundizar en el significado y matices de las palabras; algo que luego utilizaría en la traducción de la Biblia.
La controversia por las indulgencias
Además de sus deberes como profesor, Martín Lutero sirvió como predicador y confesor, en su diócesis sirvió al monasterio agustino y a la universidad. Fue durante este periodo cuando el joven sacerdote se dio cuenta de los efectos de ofrecer indulgencias a los feligreses.
Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aun se mantenía por los pecados después de que la culpa había sido eliminada por absolución. Cualquier persona podía comprar una, ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el purgatorio.
El fraile dominico, Johann Tetzel fue enlistado para viajar a través de los territorios episcopales del Arzobispado de Alberto de Maguncia promoviendo y vendiendo indulgencias para la renovación de la Basílica de San Pedro en Roma.
Como un sacerdote preocupado por el bienestar de sus feligreses, Lutero vio este tráfico de indulgencias como un abuso que podría confundirlos y llevarlos a confiar simplemente en las indulgencias dejando de lado la confesión y el arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516 y 1517. De acuerdo a la tradición local, el 31 de octubre de 1517 se clavaron las 95 tesis en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la Iglesia como un abuso y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Lutero no retó directamente la autoridad del Papa para entregar indulgencias en estas tesis.
Las 95 tesis fueron rápidamente traducidas al alemán y ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían extendido por toda Alemania y al cabo de dos meses por toda Europa. Este fue uno de los primeros eventos en la historia que fueron profundamente afectados por la imprenta, la cual hizo que la distribución de los documentos fuera más fácil y amplia.
La excomunión de Lutero
El 15 de junio de 1520, el Papa le advirtió a Martín Lutero con la Bula papal Exsurge Domine que se arriesgaba a la excomunión a menos que repudiara 41 puntos de su doctrina seleccionadas de sus escritos dentro de 60 días. En octubre de 1520, Lutero envió su escrito En la Libertad de un Cristiano al Papa, añadiendo la frase significativa: "Yo no me someto a leyes al interpretar la palabra de Dios". Mientras tanto, se había rumoreado en agosto que Eck había arribado a Meissen con una prohibición papal, la cual se pronunció realmente el 21 de septiembre. Este último esfuerzo de Lutero por la paz fue seguido el 12 de diciembre con la quema de la bula, la cual tomaba efecto con la expiración de 120 días, y el decreto papal en Wittenberg, defendiendose en su Warum des Papstes und seiner Jünger Bücher verbrannt sind y su Assertio omnium articulorum. El Papa León X excomulgó a Lutero el 3 de enero de 1521, en la bula Decet Romanum Pontificem.
La ejecución de la prohibición, sin embargo, fue evitada por la relación del Papa con Felipe III y por el nuevo emperador Carlos V quien, viendo la actitud papal hacia él y el sentimiento de la Dieta, encontró contraindicado el apoyar las medidas contra Lutero.
Dieta de Worms
El emperador Carlos V abrió la Dieta de Worms imperial el 22 de enero de 1521. Lutero fue llamado a renunciar o reafirmar sus visiones y le fue dada una garantía imperial de salvo conducto para asegurar su pasar.
El 16 de abril, Lutero apareció ante la Dieta. Johann Eck, un asistente del Arzobispo de Trier, presentó a Lutero una mesa llena de copias de sus escritos. Le preguntó a Lutero si los libros eran de él y si todavía creía en lo que esas obras enseñaban. Lutero pidió un tiempo para pensar su respuesta. Le fue concedido. Lutero oró, consultó con sus amigos y mediadores y se presentó ante la Dieta al día siguiente. Cuando el asunto se presentó en la Dieta, el consejero Eck le preguntó a Lutero pidiéndole que respondiera explícitamente "Luteró, ¿rechazaría sus libros y los errores que en ellos se contiene?" Lutero respondió: "A menos que yo esté convencido por la Escrituras y razonado claramente— no aceptaría la autoridad del Papa y concilios, por que han contradecido uno del otro—mi conciencia es cautiva de la Palabra de Dios. No puedo y no repudiaré nada, por que ir contra la conciencia no es correcto ni seguro." De acuerdo a la tradición, Lutero entonces dijo estas palabras: "Aquí estoy. No puedo hacer otra cosa. Dios ayúdame. Amén"
En los siguientes días, se hicieron conferencias privadas para determinar el destino de Lutero. Antes de que la decisión fuese tomada, Lutero abandonó Worms. Durante su regreso a Wittenberg, desapareció.
El emperador redactó el Edicto de Worms el 25 de mayo de 1521, declarando a Martín Lutero un prófugo y un hereje, prohibiendo su literatura.
Que interesante vida tuvo el señor, a riesgo de que lo quemaran vivo; lo defendieron en Worms.
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/8e/Gbible.jpg/800px-Gbible.jpg
El joven Martín Lutero se dedicó por completo a la vida del monasterio, empeñándose en realizar buenas obras con el fin de complacer a Dios y para servir a otros mediante la oración por sus almas. Se dedicó con mucha intensidad al ayuno, flagelaciones, largas horas en oración, peregrinaje y constante confesión. Mientras más intentaba agradar a Dios, más se daba cuenta de su pecado.
Johann von Staupitz, el superior de Lutero, concluyó que el joven necesitaba más trabajo para distraerse de su excesiva reflexión. Le ordenó al monje comenzar una carrera académica. En 1507 Lutero fue ordenado sacerdote. En 1508 comenzó a enseñar teología en la Universidad de Wittenberg. Lutero recibió su grado de bachiller en Estudios Bíblicos el 9 de marzo de 1508. El 19 de octubre de 1512, Martín Lutero recibió el grado de Doctor en Teología y el 21 de octubre de 1512, fue "recibido en el senado de la facultad teológica" dándole el título de Doctor en Biblia.
Durante esta época estudia el griego y el hebreo para profundizar en el significado y matices de las palabras; algo que luego utilizaría en la traducción de la Biblia.
La controversia por las indulgencias
Además de sus deberes como profesor, Martín Lutero sirvió como predicador y confesor, en su diócesis sirvió al monasterio agustino y a la universidad. Fue durante este periodo cuando el joven sacerdote se dio cuenta de los efectos de ofrecer indulgencias a los feligreses.
Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aun se mantenía por los pecados después de que la culpa había sido eliminada por absolución. Cualquier persona podía comprar una, ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el purgatorio.
El fraile dominico, Johann Tetzel fue enlistado para viajar a través de los territorios episcopales del Arzobispado de Alberto de Maguncia promoviendo y vendiendo indulgencias para la renovación de la Basílica de San Pedro en Roma.
Como un sacerdote preocupado por el bienestar de sus feligreses, Lutero vio este tráfico de indulgencias como un abuso que podría confundirlos y llevarlos a confiar simplemente en las indulgencias dejando de lado la confesión y el arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516 y 1517. De acuerdo a la tradición local, el 31 de octubre de 1517 se clavaron las 95 tesis en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la Iglesia como un abuso y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Lutero no retó directamente la autoridad del Papa para entregar indulgencias en estas tesis.
Las 95 tesis fueron rápidamente traducidas al alemán y ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían extendido por toda Alemania y al cabo de dos meses por toda Europa. Este fue uno de los primeros eventos en la historia que fueron profundamente afectados por la imprenta, la cual hizo que la distribución de los documentos fuera más fácil y amplia.
La excomunión de Lutero
El 15 de junio de 1520, el Papa le advirtió a Martín Lutero con la Bula papal Exsurge Domine que se arriesgaba a la excomunión a menos que repudiara 41 puntos de su doctrina seleccionadas de sus escritos dentro de 60 días. En octubre de 1520, Lutero envió su escrito En la Libertad de un Cristiano al Papa, añadiendo la frase significativa: "Yo no me someto a leyes al interpretar la palabra de Dios". Mientras tanto, se había rumoreado en agosto que Eck había arribado a Meissen con una prohibición papal, la cual se pronunció realmente el 21 de septiembre. Este último esfuerzo de Lutero por la paz fue seguido el 12 de diciembre con la quema de la bula, la cual tomaba efecto con la expiración de 120 días, y el decreto papal en Wittenberg, defendiendose en su Warum des Papstes und seiner Jünger Bücher verbrannt sind y su Assertio omnium articulorum. El Papa León X excomulgó a Lutero el 3 de enero de 1521, en la bula Decet Romanum Pontificem.
La ejecución de la prohibición, sin embargo, fue evitada por la relación del Papa con Felipe III y por el nuevo emperador Carlos V quien, viendo la actitud papal hacia él y el sentimiento de la Dieta, encontró contraindicado el apoyar las medidas contra Lutero.
Dieta de Worms
El emperador Carlos V abrió la Dieta de Worms imperial el 22 de enero de 1521. Lutero fue llamado a renunciar o reafirmar sus visiones y le fue dada una garantía imperial de salvo conducto para asegurar su pasar.
El 16 de abril, Lutero apareció ante la Dieta. Johann Eck, un asistente del Arzobispo de Trier, presentó a Lutero una mesa llena de copias de sus escritos. Le preguntó a Lutero si los libros eran de él y si todavía creía en lo que esas obras enseñaban. Lutero pidió un tiempo para pensar su respuesta. Le fue concedido. Lutero oró, consultó con sus amigos y mediadores y se presentó ante la Dieta al día siguiente. Cuando el asunto se presentó en la Dieta, el consejero Eck le preguntó a Lutero pidiéndole que respondiera explícitamente "Luteró, ¿rechazaría sus libros y los errores que en ellos se contiene?" Lutero respondió: "A menos que yo esté convencido por la Escrituras y razonado claramente— no aceptaría la autoridad del Papa y concilios, por que han contradecido uno del otro—mi conciencia es cautiva de la Palabra de Dios. No puedo y no repudiaré nada, por que ir contra la conciencia no es correcto ni seguro." De acuerdo a la tradición, Lutero entonces dijo estas palabras: "Aquí estoy. No puedo hacer otra cosa. Dios ayúdame. Amén"
En los siguientes días, se hicieron conferencias privadas para determinar el destino de Lutero. Antes de que la decisión fuese tomada, Lutero abandonó Worms. Durante su regreso a Wittenberg, desapareció.
El emperador redactó el Edicto de Worms el 25 de mayo de 1521, declarando a Martín Lutero un prófugo y un hereje, prohibiendo su literatura.