FURIUS2006
21-03-06, 04:00 PM
:1fr:
Revoluciones ha habido muchas y sean cobrado millones de vidas ...sin motivos razonables ...por eso la nueva revolucion es sin armas, amenazas, torturas, bombas o secuestros eso es para los OTROS.... la revolucion en PAZ es la cuenta
otro aspecto que desconocian de los fundamentos del CHE.... "la mejor revolucion es la que no necesita ARMAS"...
¿Qué es la Cibernética?, ¿qué clase de disciplina puede estar en el origen de los cambios que desafían hoy a la humanidad, cambios en el mundo de todos los días, en la forma de interrelacionarnos y de comunicarnos, así como cambios profundos que han llegado a repercutir en la forma de hacer ciencias?
Cuando la revista Time hizo una encuesta para determinar a las cien personas más influyentes del siglo XX, figuraron nombres tales como: Einstein, Fleming, Freud y los hermanos Wright, entre los que la gran mayoría conocía, y otros grandes científicos y pensadores no tan conocidos por el público general. Llama la atención que en dicha lista no figurara el nombre de Norbert Wiener; llama la atención porque mucho se habla de que vivimos en medio de la revolución cibernética, se le compara con alguna frecuencia con la revolución industrial y frecuentemente se la asocia a los desarrollos tecnológicos de la informática e internet. En efecto, el escritor de ciencia ficción William Gibson ha popularizado el término ciberespacio para denotar aquel ambiente de realidad virtual que representa el uso de las telecomunicaciones digitales. Poco se sabe del significado original de la palabra Cibernética, poco se sabe de Norbert Wiener, considerado por los eruditos como el padre de la misma y el científico más importante del siglo XX. Por el contrario, la gran mayoría del público culto ha escogido a Albert Einstein como el pensador más influyente del siglo.
Por otra parte, la revolución cibernética no se relaciona exclusivamente con las tecnologías de la información, la robótica o internet; gracias a esta revolución sin precedentes en la historia de nuestra civilización están cambiando la forma de entender el mundo y nuestra historia, la forma de hacer ciencia, la forma de entender la religión y, en general, las directrices fundamentales sobre las que se erigen nuestras culturas de fin del milenio.
Un timonel muy especial
Pero, ¿qué es la Cibernética?, ¿qué clase de disciplina puede estar en el origen de los cambios que desafían hoy a la humanidad, cambios en el mundo de todos los días, en la forma de interrelacionarnos y de comunicarnos, así como cambios profundos que han llegado a repercutir en la forma de hacer ciencias?
La palabra cibernética es de origen griego y significaba originalmente timonel. Pero se trataba de una clase muy peculiar de timonel, era un experto que debía controlar y coordinar remos, timón y vela para conducir una nave por el Mediterráneo. Wiener rescató esta palabra para denotar lo que él definió como "la ciencia del control y la comunicación en la máquina y el animal".
El desarrollo y la aplicación de la Cibernética durante los años ‘50 y ‘60 permitieron el advenimiento de las máquinas lavadoras de automóviles, las puertas automáticas, la com*ción, internet, la robótica y casi todos los inventos de las últimas cinco décadas. Es por ello que a la revolución cibernética se le compara frecuentemente con la revolución industrial, pero su aporte no se limita al mundo de la tecnología; por el contrario, su aporte más radical y profundo es el que permite compararla con otro período de revolución intelectual: el Renacimiento.
Wiener definió la cibernética como la ciencia del control en la máquina y el animal, con el propósito implícito de proponer una ciencia lógico-matemático-sistémico-interdisciplinaria de la mente. Junto con Wiener, se considera que los otros padres de esta disciplina fueron John von Neumann, Warren McCulloch y Claude Shannon. La orientación que cada uno le otorgaría a la Cibernética se corresponde estrechamente con las áreas en las que ésta se ha empleado. A John von Neumann, por ejemplo, se le considera como el padre del com*dor digital. Los trabajos de Shannon, por su parte, sentaron las bases teóricas para el desarrollo de las telecomunicaciones digitales, incluida Internet. Finalmente, Warren McCulloch fue el precursor de la orientación que en la actualidad presenta la cibernética, bajo la denominación más reciente de "ciencias cognitivas". Él se interesó en el estudio de los sistemas nerviosos y la cognición, y fue el primer científico que propuso denominar a este ámbito de estudio "epistemología experimental".
El hecho de que la Cibernética fuera establecida por Wiener como la ciencia del control en la máquina y el animal, como hemos visto, en primer término significó grandes avances en el campo de las máquinas, ampliando sus potencialidades a los niveles que hoy conocemos y usamos cotidianamente. En cambio, por el lado de la biología, su aporte sería más lento aunque, tal vez, mucho más importante. Con relación a este punto cabe señalar que los chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela hicieron una contribución trascendental, al formular, durante los años ‘70, la Teoría de la Autopoiésis. Maturana había trabajado estrechamente con McCulloch. Asímismo, otro cibernetista de renombre, Heinz von Foerster, considerado como el padre de la Cibernética de Segundo Orden, también influyó considerablemente en los chilenos.
Resulta revelador que el prólogo del texto en que primero se difundió los planteamientos de Maturana y Varela no fuera redactado por un biólogo sino por Stafford Beer, un cibernetista. Beer vino a Chile a comienzos de los ‘70 a asesorar a la CORFO en un ambicioso proyecto de Cibernética aplicada en la administración pública. En esa oportunidad quien fuera el ministro de economía, Fernando Flores, tomó contacto con Beer y más tarde con Maturana y Varela. En la actualidad se puede constatar la fuerte influencia que los tres cibernetistas ya mencionados ejercieron en el pensador y empresario chileno que ha aplicado la Cibernética y las ciencias cognitivas en el mundo de los negocios y la gestión.
Otro cibernetista chileno que ha desarrollado su quehacer como investigador en el ámbito de la administración de empresas es el profesor de la Escuela de Comercio de la Universidad Católica de Valparaíso, Aquiles Limone. El profesor Limone formuló a fines de los ‘70 la teoría de que las empresas, al igual que los seres vivos, son sistemas autopoiéticos.
El observador en escena
Seguramente, pocos de nuestros contemporáneos han percibido el fenómeno histórico sin precedentes que ha tenido lugar ante nuestros ojos durante el siglo XX. En efecto, el concepto de ciencia puede ser definido de manera sustancialmente diferente antes y después de dicho siglo. Este cambio radical en la forma de entender a la ciencia tuvo su origen en la crítica que formuló Ludwig von Bertalanffy al denominado Método Científico de Descartes, pero se consolidó más tarde, bajo la influencia de la Cibernética, al establecer la necesidad de introducir al observador explícitamente como elemento constituyente de las teorías científicas. Cabe señalar que esto último no fue considerado necesario o no estuvo en absoluto claro para la ciencia clásica que se desarrolló desde los tiempos de Descartes hasta la primera mitad del siglo XX.
La física fue la primera rama de las ciencias tradicionales en introducir el factor epistemológico en la formulación tanto de la mecánica cuántica como en las teorías de la relatividad. En rigor, incluso antes de ello, algunas teorías físicas, como la mecánica estadística, habían introducido implícitamente este factor al demostrar, por ejemplo, que la temperatura no era una propiedad fundamental de la materia sino que una propiedad emergente. Esto significa que la temperatura, "en realidad" – esto es: físicamente - no existe. No existe en un sentido profundo, ya que su supuesta existencia está subordinada a la observación que pueda realizar un individuo; en otras palabras, no existe como algo independiente del observador. Posteriormente se demostraría que todas las propiedades que se le atribuyen a los objetos no existen "en realidad", es decir: con independencia del observador. No existe ni el color, ni el tamaño, ni la forma, ni la edad, ni el sabor, ni el olor, entre otras. No existen en el sentido convencional, ya que se trata de meras "construcciones mentales" hechas por observadores que dicen interactuar con objetos. Nuestro lenguaje dificulta la comprensión de este hecho, ya que las construcciones gramaticales nos obligan a decir por ejemplo que "el agua es transparente", "el agua está caliente", etc., como si el color o la temperatura fueran propiedades inherentes de cualquier objeto y pudieran existir aún cuando no hubiera observadores. Por el contrario, las ciencias contemporáneas han demostrado que las propiedades de los "objetos" emergen gracias al proceso de observación. Este planteamiento se conoce como constructivismo y se le vincula estrechamente a la Cibernética de segundo orden, así como a la física moderna y a la biología de la autopoiésis.
El fisicista Fritjof Capra sostiene que el cambio de paradigma que se produjo en el avance de la física clásica a la física moderna forma parte de un cambio de paradigma general de las ciencias, caracterizado principalmente por la cuestión epistemológica y por un enfoque holístico y ecológico, que son los fundamentos de la Cibernética y la Teoría de Sistemas.
En la actualidad, el aporte de la Teoría de Sistemas y de la Cibernética ha redundado en el desarrollo de nuevas disciplinas. Cabe señalar a modo de ejemplo a la Programación Neuro-Lingüística (P.N.L.) -que manifiesta la fuerte influencia del afamado cibernetista Gregory Bateson, la Teoría del Caos, el Constructivismo Radical -vinculado estrechamente a la cibernética de segundo orden- y las ciencias cognitivas -que son la continuación más evidente de la Cibernética original.
Explicaciones transitorias
Al cambiar la forma de hacer ciencias, cambia el significado de la palabra ciencia; los científicos de la actualidad ya no pretenden buscar una verdad última, absoluta, inmutable, objetiva y distante; por el contrario, en la actualidad el científico entiende que su trabajo consiste en formular meras explicaciones transitorias que pueden resultar útiles o no, dependiendo del contexto en que se aplican. Por ejemplo, ya no se piensa que la ley de gravedad sea una "verdad científica", sino por el contrario, se piensa que la gravedad es un fenómeno susceptible de explicar por tres mecanismos diferentes dependiendo del contexto, estos mecanismos corresponden a la mecánica clásica, la relatividad y la mecánica cuántica.
Tampoco es un requisito para las teorías científicas que éstas sean consistentes entre sí. En el caso de la gravedad, por ejemplo, la mecánica clásica explica el fenómeno como una fuerza de origen misterioso pero relacionada de alguna manera con la masa de dos objetos y la distancia entre ellos; por su parte la relatividad la explica de una forma radicalmente distinta, como una especie de ilusión óptica que se produce porque el espacio-tiempo es curvo en la cuarta dimensión. Finalmente, para la mecánica cuántica, en cambio, la gravedad se produce como el resultado del intercambio de unas partículas subatómicas que se denominan gravitones.
Hasta hace poco tiempo un científico se habría preguntado cuál de estas tres explicaciones era la correcta, o si todas eran meras aproximaciones y algún día se encontraría la explicación definitiva. Con el desarrollo y la influencia que ha ejercido la Cibernética cada vez son más los científicos que creen que las tres explicaciones son igualmente correctas y no hay ningún problema de inconsistencia porque se aplican en contextos diferentes. La mecánica clásica explica de una manera muy sencilla lo que pasa en nuestro mundo cotidiano, nos explica por qué los satélites orbitan y por qué las cosas se pueden caer al suelo. En el mundo subatómico en cambio las leyes de la mecánica clásica no constituyen una buena explicación de los fenómenos observables, ese es el dominio de la cuántica. Por otro lado, la estructura del universo y los agujeros negros pueden ser explicados mediante la relatividad de Einstein. El hecho de que, en la actualidad, dos o más teorías científicas puedan explicar parcialmente un mismo fenómeno de maneras diferentes, representa un cambio radical en la forma de entender la ciencia, cambio que fue propiciado por la Cibernética.
Los nuevos espacios
Esta revolución del pensamiento cosmopolita puede percibirse desde una perspectiva histórica que lo explica. La investigadora Riane Eisler ha popularizado una interesante teoría que advierte en la revolución cibernética la posibilidad de un renacimiento de la civilización pre-patriarcal que rigió en los albores de la humanidad. En efecto, según ella, al contemplar la historia y la prehistoria, la revolución que está teniendo lugar en la actualidad puede ser más radical que el renacimiento y la revolución industrial juntas, puede resultar comparable sólo con la revolución que tuvo lugar durante el neolítico y que dio origen a nuestras instituciones más elementales. Nociones como la familia, la patria, el mercado, las fuerzas armadas, el estado y gobierno, no existirían o tendrían una organización radicalmente diferente de no ser por esta revolución prehistórica. Algunos síntomas de este eventual renacimiento de la civilización primigenia son los movimientos pacifistas, ecologistas y feministas, la lucha contra la censura, el cambio de mentalidad en torno a materias sexuales y la búsqueda de espacios para el cultivo de la espiritualidad, así como la creciente evocación de las filosofías orientales y el retorno de la sabiduría perenne.
El Renacimiento del siglo XV se caracterizó por una evocación del pensamiento griego de la antigüedad clásica; Francisco Varela sostiene que en la actualidad tenemos la oportunidad de reconocer el fundamento robusto de algunas tradiciones milenarias. Él junto a un grupo de científicos cognitivos están construyendo el puente que conectará a la cibernética con el budismo. Las conclusiones a las que han llegado ya son sorprendentes.
¿Qué nos deparará el futuro? Eso está por verse, tenemos en nuestras manos la posibilidad de establecer esta revolución en la que participamos como protagonistas, tenemos la posibilidad de obtener un mundo mejor, más humano y ecológico, en definitiva, más espiritual. Ese es el verdadero alcance que puede tener la revolución cibernética, ahora sólo de nosotros depende concretarlo.
Escrito por Luis Eduardo Bastías
Su sitio:
http://www.luchobastias.blogspot.com
IMPORTANTE:
El presente artículo fue publicado originalmente por la revista UNO MISMO,
propiedad de Editorial Agedit Chile, con domicilio en Silvina Hurtado 1853,
Providencia, Santiago de Chile, en el número 182 de agosto de 2000, página
32 y siguientes. No se permite la reproducción total o parcial sin la
autorización escrita de su autor.
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LA CIBERNETICA APLICADA AL POLO SOCIAL : aun no expltado o explorado aun...
La revolución cibernética y sus retos morales
Un país tiene el grado de desarrollo que le permiten sus cuadros capacitados de distintos niveles, nada más. Ni la abundancia de los recursos naturales ni la fortuna de la eventual importación de equipos o tecnologías del extranjero pueden suplir ese aspecto esencial en el progreso nacional: el factor humano. Y dentro de esos cuadros capacitados, el administrador está llamado a jugar un papel crucial y en cierta forma crítico. La capacidad administrativa de un país es el mús* capaz de potenciar la masa, de por sí inerte, de los recursos naturales o de los bienes de capital. La buena organización, los métodos eficaces, la correcta conducción del personal, la estimación bien informada de las circunstancias, no tienen sustituto como factores catalizadores de las fuerzas productivas naturales o artificiales.
La coyuntura presente del mundo ofrece una singular oportunidad de poner de relieve la importancia de la buena administración. Se conjugan de manera curiosa dos fenómenos de signo contrario: por un lado, aparece en toda su agudeza la crisis de las fuentes energéticas –el combustible se hace escaso, en un grado probablemente sin paralelo en la historia de la sociedad industrial–; al mismo tiempo, recibimos la noticia de que la inteligencia, me refiero a la capacidad y potencia de los cerebros electrónicos, se hace abundante y barata en un grado también sin paralelo. El primer fenómeno es ampliamente conocido, nos hablan de él los periódicos, todos los días. con caracteres más y más alarmantes. El segundo fenómeno lo es menos, pero no por ello es menos impresionante.
Dos aspectos de esa inteligencia artificial, la transmisión y el almacenamiento de la información, se han hecho en los últimos años, y se hacen cada día más, eficaces y baratos, hasta el punto de poder decir que estamos al borde de lo que constituirá una segunda revolución industrial, la revolución cibernética. La memoria electrónica, nos dicen las revistas tecnológicas, ha llegado al nivel molecular, y una información prácticamente ilimitada podrá pronto almacenarse en microburbujas de silicio, el material de que están hechas todas las playas del mundo. La telefonía por satélite, y la transmisión por medio de rayos de luz curvilíneos, hará pronto de la comunicación instantánea algo parecido a un bien libre de la naturaleza. Los Estados subvencionarán la telefonía internacional y las grandes compañías regalarán materia gris sintética (lógica y memoria electrónica) con el fin de potenciar la vida de los negocios. Parece que se acerca el momento en que se volverá realidad la profecía de Teilhard de Chardin: el mundo se convertirá en una noosfera, es decir, una esfera recubierta de una sola gran capa de inteligencia, sin solución alguna de continuidad: la inteligencia se derramará, literalmente, por toda la Tierra. El mundo será uno, por la circulación de información que conectará entre sí a todos los hombres y a todas las obras del hombre que habrán recibido de él el don supremo de la inteligencia. Escasez de energía y abundancia de inteligencia artificial: ¡Qué enorme reto para los administradores! ¡Qué magnificación del principio económico de la optimización, y qué posibilidades de operar maravillas con el medio espectacular de los procesadores de información!
La coyuntura descrita es un reto, un magnífico reto, para el hombre en general Y para el administrador en particular; para el administrador de un país subdesarrollado, sin embargo, puede ser un reto trágico. Porque ¿en beneficio de quién, o quiénes, trabajará esa magnífica red productiva que unirá los dos polos y todas las latitudes del mundo? ¿A quién beneficiarán las máquinas inteligentes, y a quién o a quiénes esclavizarán? ¿Para quién o quiénes será un valor incalculable esa preciosa información, almacenada en burbujas de sílice y transmitidas con la velocidad del pensamiento de un satélite a otro o por hilos luminosos invisibles? ¿Quién manejará esos hilos, y con qué fines? Las preguntas pueden multiplicarse y tocar muchos temas sobre la naturaleza y mecanismos de mil y una dependencias; las respuestas no las encontraremos en el campo de la técnica, sino quizá de la política y, sobre todo, en el campo de la moral, de la ética social e internacional.
Para cada uno de los graduados universitarios toda esa complejidad interlocutoria se transforma en un solo, muy simple y muy profundo, interrogante; ¿para quién trabajaré? ¿Trabajaré para mí, para el egoísmo de lo mío, como lo quiere la ética interesada de la sociedad de consumo? ¿Contribuiré así al enriquecimiento indefinido de los menos y al crecimiento en proporción geométrica de la fuerza de los más poderosos? ¿Cuál será la máxima de mi actividad profesional? En otros tiempos, los místicos cristianos llegaron a diseñar una ley de oro: "ama, y haz lo que quieras". ¿Aceptaremos hoy su transformación en el oro de ley: "gana, y haz lo que quieras"? Si lo hacemos, no cabe duda de que la revolución electrónica conseguirá solo hacer más grande la diferencia entre países pobres y países ricos, aumentar el grado de dependencia de nuestras economías, convertimos, dentro la nueva sociedad mundial, en los países siervos de centros de poder financiero y técnico con capacidad de subalternación muy superiores a las formas de imperialismo conocidas hasta ahora. Si por el contrario, somos conscientes de nuestra responsabilidad, y trabajamos en primer lugar con un propósito de servicio, social y nacional, es posible que los bienes de esa revolución puedan redundar un el establecimiento de nuestra sociedad como un subcentro relativamente autónomo y autorregulado de la nueva economía internacional.
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Conceptos
1. Guerra informática (Information warfare, I-War)
Éste es un concepto general, que se funda en las debilidades de las redes informáticas y la posibilidad de aprovechar sus defectos para causar daños a un "enemigo" que puede ser desde el com*dor de una pequeña empresa hasta los sistemas militares de un estado. Si bien la idea básica es esencialmente militar, las herramientas de esta guerra están también al alcance de civiles y -lamentablemente- de terroristas. El objetivo es afectar de algún modo el com*dor o la red del oponente para entorpecer su desempeño o destruir completamente su capacidad operativa, lo cual ya es posible con el mero envío de un virus.
2. Guerra de red (Netwar)
Netwar se refiere a conflictos amplios entre naciones o sociedades. Implica tratar de destruir, dañar o modificar lo que conoce o piensa una población-meta, por ejemplo para provocar un cambio de opinión o inducir a decisiones erróneas. Para ello pueden recurrirse a tácticas de propaganda, "subversión cultural", interferencia con medios locales, infiltración en bases de datos, etc. También puede ser usado por los gobiernos para combatir grupos disidentes, terroristas o traficantes. No se trata, por lo tanto, de dañar la operatividad de un com*dor o una red, sino de afectar la información contenida en ellos, ojalá sin que el oponente se dé cuenta.
3. Guerra cibernética (Cyberwar)
La "guerra cibernética" implica mucho más que la "guerra informática" (IWar). Si bien involucra tecnología informática, se refiere a la utilización de ésta para conducir operaciones militares típicas: desde conocer (espiar) hasta destruir físicamente los recursos del oponente. Incluye desde la infiltración en los sistemas informáticos enemigos para obtener información hasta el control de proyectiles mediante com*dores, pasando por la planificación de las operaciones, la gestión del abastecimiento, etc.
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GUERRA.COM El Internet y las Operaciones Sicológicas
La clickskrieg del espacio cibernético representa un cambio tremendo en el pensamiento estratégico que cambia la forma en que percibimos la guerra. Como un medio de información y un vehí* de influencia, el Internet es un instrumento poderoso tanto para las sociedades más culturales y políticamente abiertas como para aquellas sociedades en las cuales el Internet, correo electrónico y chat rooms son los únicos medios que ofrecen un contacto con el mundo exterior. Esta innovación electrónica tiene un doble impacto, a medida que los enemigos adoptan el Internet como un medio para influenciar a la opinión pública o incitar hostilidad contra los Estados Unidos. Las Fuerzas Armadas deben estar preparadas para iniciar una guerra virtual. Consecuentemente, el campo de acción de las operaciones sicológicas militares (PSYOP) debe ser extendida para incluir al Internet.
El Campo de Batalla de la Información
Juntamente con ambos la diplomacia pública y los asuntos públicos militares, las operaciones sicológicas son un instrumento importante para la estrategia de la seguridad nacional. Mientras que los tres elementos juegan un rol clave en las operaciones de información y se respaldan mutuamente, tienen funciones separadas y misiones únicas. La diplomacia pública es un esfuerzo interagencias enfocado hacia audiencias extranjeras. Las operaciones sicológicas emplean técnicas específicas para influir en las audiencias que no son estadounidenses. Por otro lado, las actividades de asuntos públicos no "se enfocan en dirigir o manipular las acciones u opinión pública" y por ley "deben ser separadas y bien determinadas" con respecto a las operaciones sicológicas. Igualmente, los asuntos públicos no pueden ser empleados como elemento de decepción militar o para desinformar a las audiencias domésticas y extranjeras. Tampoco pueden ser incluidos en los programas de asuntos públicos del Departamento de Defensa "propaganda o publicidad diseñadas con la intención de convencer o dirigir la opinión pública."1
Debido a la nueva tecnología y a la prensa global, existe un aumento en la superposición de información entre los programas de asuntos públicos y las operaciones sicológicas. La misión de los asuntos públicos cambió de entregar productos (periódicos y radio/televisión) a una entrega de procesamiento de temas y mensajes. Este nuevo enfoque hace que sea crucial que los asuntos públicos, operaciones sicológicas y diplomacia pública, además de otros elementos de las operaciones de información, sea totalmente integrada y sincronizada. La información pública, tanto doméstica como internacional, debe ser consistente en todos los niveles para preservar la credibilidad de cada instrumento. Aunque los mensajes de las operaciones sicológicas, asuntos públicos y diplomacia pública difieran, es fundamental que no se contradigan.
Los Límites a la Guerra de la Mente
Las operaciones sicológicas transmiten información seleccionada hacia audiencias extranjeras. Una misión clave es la de servir como voceros de un comandante que apoya quienes toman las decisiones políticas, a otros comandantes, a las fuerzas y a la población civil y además como fuente de apoyo externo, para influir en sus emociones, motivos, y razonamientos objetivos, comunicar la intención y afectar el comportamiento. Es crucial que cada tema y objetivo refleje y apoye la política nacional, y que los programas informativos sean integrados dentro de todos los programas de información internacional es para asegurar consistencia y mensajes complementarios.
Existe un renovado interés en emplear programas coordinados de información, particularmente operaciones sicológicas militares, debido a tres razones primordiales. En primer lugar, existe un esfuerzo guiado por razones políticas para prevenir la intensificación por parte de un enemigo potencial hacia una violenta resolución de las diferencias. En segundo lugar, debido al Internet y otras tecnologías de comunicación, es casi imposible que los gobiernos puedan controlar el flujo de información a través de sus fronteras, generando que la audiencias sean aún más susceptibles a los mensajes de la PSYOP. En tercer y último lugar, la creciente tendencia en el mundo hacia la urbanización, particularmente en el tercer mundo, hace que el empleo de una potencia de fuego arrolladora en los campos de batalla llenos de no combatientes sea menos aceptable. Por otra parte, todas estas lecciones han sido aprendidas y aplicadas por enemigos potenciales.
Sargento Martín Morales de la Compañía Aerotransportada de Operaciones Sicológicas Tácticas goza con algunos niños y adultos de la localidad durante la ceremonia de apertura de una nueva escuela para niños y niñas en Afganistán.
La capacidad que tienen las FF.AA. de comunicarse eficiente y persuasivamente con líderes locales será clave para alcanzar tanto los objetivos políticos como los militares. En muchos casos y como punto importante, la capacidad destructora de las armas convencionales y los límites de la diplomacia hacen que elementos no letales como las operaciones sicológicas sean útiles para llenar el vacío entre la diplomacia y la fuerza.
Pero aún existen obligaciones legales como son las leyes que rigen la diplomacia pública, debido a que muchos productos de PSYOP y la difusión de los mismos constituyen una forma de diplomacia pública, también controlan las operaciones sicológicas militares. La ley, denominada Smith-Mundt Act de 1948, formó los estatutos básicos para la diplomacia pública después de la II GM y estableció la Agencia de Información de los EE.UU. (USIA). La ley de Relaciones Exteriores de 1972 estableció una enmienda al Smith-Mundt Act que prohibía la difusión dentro de los EE.UU. de cualquier "información acerca de los EE.UU., su pueblo y sus políticas" que habían sido preparadas para ser divulgadas en el extranjero. La Enmienda Zorinsky continuó restringiendo la diplomacia pública al prohibir que cualquiera de los fondos sea empleado "para influenciar la opinión pública en los Estados Unidos, y que ningún material del programa. . . será distribuido dentro de los EE.UU." La Ley de Reconstrucción de Relaciones Exteriores de 1998 unía a varias agencias, colocando a USIA bajo el Departamento de Estado.
El punto de controversia deriva de la dificultad de poder enviar un mensaje a la audiencia internacional y otro a la prensa nacional, particularmente cuando es analizado tomando en cuenta los aspectos legales. La "Directiva Decisión Presidencial 68" se enfocaba en este punto, declarando que las actividades de información pública internacional "son abiertas y se dirigen solamente a las audiencias extranjeras", mientras, que resalta que la información doméstica o nacional debería ser "fehaciente" y "sincronizada" para evitar enviar un mensaje contradictorio. Como dijo un oficial, "Antiguamente, USIA y el Departamento de Estado eran las agencias principales para comunicarse internacionalmente. Con la revolución de la informática, todas las agencias ahora tienen la habilidad de comunicarse internacionalmente e interactuar con poblaciones extranjeras."2 Esta directiva sirve para asegurar que los actores estén coordinando sus esfuerzos.
Además de limitaciones domésticas, existen barreras legales internacionales con respecto al uso del Internet para operaciones sicológicas. Regulaciones explícitas de acciones particulares y más principios generales de derecho internacional pueden involuntariamente restringir los esfuerzos de la PSYOP debido a que la tecnología de la información es más reciente que las leyes vigentes. Esto da como resultado, ambigüedad en la definición de la guerra y la carencia de disposiciones legales especialmente en la prohibición de ataques informáticos. Por lo tanto, las áreas de dis* permanecen dentro de la esfera de la guerra de información.
Existen diversas razones que dificultan la solución de estos asuntos. Aunque los autores de la guerra cibernética pueden ser militares formalmente organizados como tales, los ataques cibernéticos pueden ser llevados a cabo por fuerzas no tradicionales. Además, no está claro que los ataques informáticos, especialmente aquellos que no son letales ni físicamente destructivos, establezcan el uso de fuerza bajo las estipulaciones de la carta de la ONU y por lo tanto pudiera ser que sean formas de coerción aún en tiempo de paz. Por el contrario podría ser que distorsionar las percepciones del enemigo sea ilegal o esté limitado por leyes contra la traición.
A pesar de las limitaciones legales, muchas áreas de las operaciones sicológicas son consideradas como parte del campo del derecho internacional. Las reglas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, por ejemplo, no se aplican a los agresores, llegando a la conclusión de que en el campo de las comunicaciones durante la guerra, todo es válido. Manipular las percepciones del enemigo, crear confusión al alterar encubiertamente declaraciones y difusiones oficiales, o atemorizar a los líderes burlando el propósito de la inteligencia u otro tipo de comunicaciones no violaría en principio las leyes que rigen la guerra. Manipular al enemigo hasta el punto en que sus ciudadanos y líderes se vuelvan desquiciados, o emplear propaganda y videos que han sido alterados o trastocados, llevar a cabo difusiones engañosas para incitar una guerra civil sin restricciones o genocidio podría ser considerado ilegal.
Tácticas y Estrategias
Tomando en cuenta las oportunidades que ofrece Internet, sin violar ninguna ley, existen varias opciones para emplear este medio. Las fuerzas armadas podrían emplearlo de forma ofensiva para asistir en los objetivos de guerra no convencional así como lidiar y contrarrestar la propaganda enemiga, la desinformación e información de un partido neutral.
Los argumentos mayores en contra de la PSYOP vía Internet se refieren al aislamiento de las audiencias-objetivos, principalmente el de prevenir que los estadounidenses reciban productos de Internet. Aún es posible alterar las políticas existentes que prohiben el uso del Internet por parte de PSYOP militares, aunque no se cambien las restricciones que existen en relación a hacer que los ciudadanos estadounidenses sean blancos específicos. Se pueden evitar consecuencias que no son deseadas al enfocar los esfuerzos en la divulgación de información creíble a grupos específicos. La USIA, por ejemplo, solía tener dos páginas cibernéticas, una de las cuales se dirigía a los ciudadanos estadounidenses y la otra a audiencias extranjeras hasta que dicha agencia fue incorporada al Departamento de Estado. Hoy en día, la página cibernética de la Oficina de Programas de Información Internacional (ex USIA) en el idioma inglés aún difiere de aquéllas páginas en francés y español, principalmente en el aspecto en que las páginas que no están en el idioma inglés contienen links o conexiones con artí*s acerca de los derechos humanos (específicamente en Cuba y Perú), drogas y corrupción, así como también informes acerca de las democracia y la epidemia del SIDA. Ninguno de éstos tópicos aparecen en las páginas en inglés. Es importante recalcar que las páginas en francés y español contienen conexiones con la Voz de América (Voice of America) que por ley no puede ser difundida en los Estados Unidos.
Una demostración de cómo los sensores terrestres ubicados en la China pueden transmitir información a los laboratorios Michelson en California, EE.UU.
Existen varios ejemplos que tratan de las aptitudes potenciales del Internet como un medio de PSYOP. Actores tanto estatales como no estatales emplean cada vez más el Internet para ganarse el apoyo y aprobación nacional e internacional, que ayuda a legitimar éste aspecto para las organizaciones internacionales. Como agencia ejecutiva de las Acuerdos Dayton, la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea (OSCE), empleó el Internet para complementar la información pública convencional y los esfuerzos relacionados con la información electoral para reforzar su legitimidad como organización internacional.
Adicionalmente, el Internet fue empleado para distribuir indirectamente información a ambos tanto para la prensa local cómo para la internacional, así lo hizo notar el oficial de información pública en un mensaje electrónico al autor:
Toda la prensa de Bosnia y Herzegovina emplea nuestra página cibernética para reunir información acerca de la OSCE y las elecciones, a su vez lo distribuyen al público de Bosnia y Herzegovina. Así también, más de 100.000 votantes fuera del país, en más de 80 países, utilizan nuestra página como una fuente de información electoral—con la página cibernética de la OSCE Bosnia y Herzegovina, la información acerca de las elecciones y sus resultados que serían normalmente imposibles de recaudar, son accesibles con mayor facilidad. En el mes anterior a las elecciones, dicha página fue visitada virtualmente por más de dos millones de usuarios, estando la mayoría de ellos fuera de Bosnia y Herzegovina.
Además de no sólo ofrecer información simplemente, los serbios y el pueblo de Kosovo emplearon esta técnica, la cual fue descrita como la primera guerra cibernética, en la cual ambos participantes utilizaron las páginas cibernéticas y el correo electrónico para "defender sus posturas, establecer metas, relatar historias y asumir posiciones".3 A medida que las operaciones de información se vuelven cada vez más populares y sofisticadas, es notorio que en vez de negar el servicio, las operaciones de información deberían de enfocarse más intensamente en afectar las percepciones y conductas de las audiencias seleccionadas al manipular la información disponible.
Después de que la OTAN bombardeó los centros de prensa serbia que eran vistas como la fuente de propaganda de Milosevic, el Gobierno estadounidense decidió no eliminar las páginas cibernéticas serbias. Como recalcó un portavoz del Departamento de Estado, "El acceso absoluto y abierto al Internet sólo puede ayudar al pueblo serbio saber acerca de las atrocidades y crímenes contra la humanidad que han sido llevados a cabo en Kosovo por el régimen de Milosevic."4 A pesar de que los serbios utilizaban el Internet para divulgar los temas de las campañas electorales, el Departamento de Estado respondió con un riguroso esfuerzo cibernético defendiendo la credibilidad de los EE.UU. Durante la crisis de Kosovo, el antiguo jefe de información en USIA declaró, "la medida del éxito de la USIA consiste en saber hasta qué punto somos percibidos no como propaganda sino como anti propaganda".5
Otra consecuencia es la dinámica cambiante aportada a la guerra de la informática por el Internet, principalmente, hablar con los enemigos sin la intervención de gobiernos ni de la propaganda. Durante el bombardeo de Serbia por parte de la OTAN, la prensa y los individuos mantuvieron comunicación abierta vía el correo electrónico y los chat rooms. El editor internacional de MSNBC.com mantuvo constantes conversaciones con unas tres docenas de serbios. La revista cibernética Slate publicó el diario personal de un corresponsal en Belgrado durante éste período.
La habilidad del Internet para hacer grandes progresos relativos a los contactos personales puede ser convertido en una ventaja de información. En un informe reciente proveniente de la Comisión de la Ciencia de Defensa acerca de las operaciones sicológicas sugirió una posibilidad menos obvia como ser los chat rooms y servicios de mensajes instantáneos para las discusiones dirigidas con el objeto de influenciar a los ciudadanos sobre ciertos temas y resaltó que ambos los candidatos estadounidenses a presidente y el gobierno de la China han empleado una tecnología similar para divulgar información. Además de las páginas cibernéticas y la apropiación de mensajes, el desarrollo de productos para el Internet tales como audio/vídeo fluido y no intermitente, juegos cibernéticos, grupos de prensa mediados y banderas cibernéticas comerciales pueden ser influenciados debido a sus valores estratégicos y su alcance.
Una aeronave dedicada a operaciones sicológicas echando panfletos de propaganda política.
La información puede ser trasmitida por el Internet a grupos simpatizantes (audiencia-objetivo) en el área de los negocios, haciendo posible llevar a cabo operaciones que de una u otra manera tendrían que emplear Fuerzas Especiales. El Internet puede ser además de un gran valor para poder enviar noticias fuera del país y en manos del gobierno de los EE.UU., así como así también noticias de los EE.UU. a una o más regiones para fomentar el apoyo político y operacional. ¿Cómo puede ser posible que los periodistas no tengan acceso a los lugares de crisis?, ellos mismos cuentan con el Internet para obtener información, de tal modo que puedan aumentar la eficiencia de aquellos que pueden relatar los acontecimientos.
Kosovo y Chechenia son un ejemplo de esto. Tanto el gobierno de Serbia (http://www.serbia-info.com) como el Ejército de Liberación de Kosovo (http://www.kosova.com) están haciendo uso de páginas cibernéticas y correos electrónicos para justificar sus posturas. La página de Chechenia (http://kavkaz.org), la cual es administrada por un ex ministro de información, aprendió sus lecciones de los serbios y muestran un vídeo del bombardeo. Como resultado, Moscú inició el Centro de Información Ruso (http://www.gov.ru). Como consecuencia de haber perdido la guerra de propaganda en 1994-96, los estrategas rusos más antiguos desarrollaron un plan de prensa para obtener el apoyo popular a las acciones durante la segunda guerra de Chechenia.
El Internet puede además ser empleado cómo una técnica defensiva, principalmente al proteger las páginas cibernéticas y bancos de datos contra cualquier tipo de desfiguración. Es posible instalar un software en com*doras, en proveedores del servicio del Internet, o en pasaportes electrónicos a países que ofrecen vín*s o links al resto del mundo destinados a filtrar o bloquear cierta información. Las páginas cibernéticas pueden también bloquear ciertos usuarios basados en el protocolo de direcciones del Internet, que es capaz de identificar ciertas com*doras en particular así como la ubicación de las mismas.
El Internet es una extensión inevitable del campo de batalla y emplearlo como una parte esencial es de suma importancia en las operaciones sicológicas durante la guerra. Es evidente que un número creciente de actores tanto estatales como no estatales están tomando ventaja de éste instrumento, debido a su bajo costo, particularmente en aquellos países en desarrollo. Es igualmente obvio que existe la necesidad de enmendar ciertas políticas existentes para permitir que el dominio de la PSYOP abarque la gama de la prensa contemporánea. A pesar de que el derecho internacional actual limita en muchos aspectos a las operaciones sicológicas, existe un gran vacío legal para que los Estados Unidos y sus enemigos lleven a cabo operaciones sicológicas empleando tecnología y medios modernos como el Internet.
Como advierte la Comisión de la Ciencia de Defensa, "mientras que los EE.UU. se encuentra varios años adelantado respecto a sus competidores en términos de tecnología militar, en cuanto a PSYOP ya existen competidores al mismo nivel o más sofisticados que los EE.UU." Por ende, las Fuerzas Armadas deben tratar el tema del uso del Internet para las operaciones sicológicas directa y categóricamente como un bien integral en vez de un instrumento incontrolable cuyo rol está determinado por un accidente u ocurrencia posterior.MR
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quieres formar parte???
:trmnt: :1fr: :trmnt: :1fr:
Revoluciones ha habido muchas y sean cobrado millones de vidas ...sin motivos razonables ...por eso la nueva revolucion es sin armas, amenazas, torturas, bombas o secuestros eso es para los OTROS.... la revolucion en PAZ es la cuenta
otro aspecto que desconocian de los fundamentos del CHE.... "la mejor revolucion es la que no necesita ARMAS"...
¿Qué es la Cibernética?, ¿qué clase de disciplina puede estar en el origen de los cambios que desafían hoy a la humanidad, cambios en el mundo de todos los días, en la forma de interrelacionarnos y de comunicarnos, así como cambios profundos que han llegado a repercutir en la forma de hacer ciencias?
Cuando la revista Time hizo una encuesta para determinar a las cien personas más influyentes del siglo XX, figuraron nombres tales como: Einstein, Fleming, Freud y los hermanos Wright, entre los que la gran mayoría conocía, y otros grandes científicos y pensadores no tan conocidos por el público general. Llama la atención que en dicha lista no figurara el nombre de Norbert Wiener; llama la atención porque mucho se habla de que vivimos en medio de la revolución cibernética, se le compara con alguna frecuencia con la revolución industrial y frecuentemente se la asocia a los desarrollos tecnológicos de la informática e internet. En efecto, el escritor de ciencia ficción William Gibson ha popularizado el término ciberespacio para denotar aquel ambiente de realidad virtual que representa el uso de las telecomunicaciones digitales. Poco se sabe del significado original de la palabra Cibernética, poco se sabe de Norbert Wiener, considerado por los eruditos como el padre de la misma y el científico más importante del siglo XX. Por el contrario, la gran mayoría del público culto ha escogido a Albert Einstein como el pensador más influyente del siglo.
Por otra parte, la revolución cibernética no se relaciona exclusivamente con las tecnologías de la información, la robótica o internet; gracias a esta revolución sin precedentes en la historia de nuestra civilización están cambiando la forma de entender el mundo y nuestra historia, la forma de hacer ciencia, la forma de entender la religión y, en general, las directrices fundamentales sobre las que se erigen nuestras culturas de fin del milenio.
Un timonel muy especial
Pero, ¿qué es la Cibernética?, ¿qué clase de disciplina puede estar en el origen de los cambios que desafían hoy a la humanidad, cambios en el mundo de todos los días, en la forma de interrelacionarnos y de comunicarnos, así como cambios profundos que han llegado a repercutir en la forma de hacer ciencias?
La palabra cibernética es de origen griego y significaba originalmente timonel. Pero se trataba de una clase muy peculiar de timonel, era un experto que debía controlar y coordinar remos, timón y vela para conducir una nave por el Mediterráneo. Wiener rescató esta palabra para denotar lo que él definió como "la ciencia del control y la comunicación en la máquina y el animal".
El desarrollo y la aplicación de la Cibernética durante los años ‘50 y ‘60 permitieron el advenimiento de las máquinas lavadoras de automóviles, las puertas automáticas, la com*ción, internet, la robótica y casi todos los inventos de las últimas cinco décadas. Es por ello que a la revolución cibernética se le compara frecuentemente con la revolución industrial, pero su aporte no se limita al mundo de la tecnología; por el contrario, su aporte más radical y profundo es el que permite compararla con otro período de revolución intelectual: el Renacimiento.
Wiener definió la cibernética como la ciencia del control en la máquina y el animal, con el propósito implícito de proponer una ciencia lógico-matemático-sistémico-interdisciplinaria de la mente. Junto con Wiener, se considera que los otros padres de esta disciplina fueron John von Neumann, Warren McCulloch y Claude Shannon. La orientación que cada uno le otorgaría a la Cibernética se corresponde estrechamente con las áreas en las que ésta se ha empleado. A John von Neumann, por ejemplo, se le considera como el padre del com*dor digital. Los trabajos de Shannon, por su parte, sentaron las bases teóricas para el desarrollo de las telecomunicaciones digitales, incluida Internet. Finalmente, Warren McCulloch fue el precursor de la orientación que en la actualidad presenta la cibernética, bajo la denominación más reciente de "ciencias cognitivas". Él se interesó en el estudio de los sistemas nerviosos y la cognición, y fue el primer científico que propuso denominar a este ámbito de estudio "epistemología experimental".
El hecho de que la Cibernética fuera establecida por Wiener como la ciencia del control en la máquina y el animal, como hemos visto, en primer término significó grandes avances en el campo de las máquinas, ampliando sus potencialidades a los niveles que hoy conocemos y usamos cotidianamente. En cambio, por el lado de la biología, su aporte sería más lento aunque, tal vez, mucho más importante. Con relación a este punto cabe señalar que los chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela hicieron una contribución trascendental, al formular, durante los años ‘70, la Teoría de la Autopoiésis. Maturana había trabajado estrechamente con McCulloch. Asímismo, otro cibernetista de renombre, Heinz von Foerster, considerado como el padre de la Cibernética de Segundo Orden, también influyó considerablemente en los chilenos.
Resulta revelador que el prólogo del texto en que primero se difundió los planteamientos de Maturana y Varela no fuera redactado por un biólogo sino por Stafford Beer, un cibernetista. Beer vino a Chile a comienzos de los ‘70 a asesorar a la CORFO en un ambicioso proyecto de Cibernética aplicada en la administración pública. En esa oportunidad quien fuera el ministro de economía, Fernando Flores, tomó contacto con Beer y más tarde con Maturana y Varela. En la actualidad se puede constatar la fuerte influencia que los tres cibernetistas ya mencionados ejercieron en el pensador y empresario chileno que ha aplicado la Cibernética y las ciencias cognitivas en el mundo de los negocios y la gestión.
Otro cibernetista chileno que ha desarrollado su quehacer como investigador en el ámbito de la administración de empresas es el profesor de la Escuela de Comercio de la Universidad Católica de Valparaíso, Aquiles Limone. El profesor Limone formuló a fines de los ‘70 la teoría de que las empresas, al igual que los seres vivos, son sistemas autopoiéticos.
El observador en escena
Seguramente, pocos de nuestros contemporáneos han percibido el fenómeno histórico sin precedentes que ha tenido lugar ante nuestros ojos durante el siglo XX. En efecto, el concepto de ciencia puede ser definido de manera sustancialmente diferente antes y después de dicho siglo. Este cambio radical en la forma de entender a la ciencia tuvo su origen en la crítica que formuló Ludwig von Bertalanffy al denominado Método Científico de Descartes, pero se consolidó más tarde, bajo la influencia de la Cibernética, al establecer la necesidad de introducir al observador explícitamente como elemento constituyente de las teorías científicas. Cabe señalar que esto último no fue considerado necesario o no estuvo en absoluto claro para la ciencia clásica que se desarrolló desde los tiempos de Descartes hasta la primera mitad del siglo XX.
La física fue la primera rama de las ciencias tradicionales en introducir el factor epistemológico en la formulación tanto de la mecánica cuántica como en las teorías de la relatividad. En rigor, incluso antes de ello, algunas teorías físicas, como la mecánica estadística, habían introducido implícitamente este factor al demostrar, por ejemplo, que la temperatura no era una propiedad fundamental de la materia sino que una propiedad emergente. Esto significa que la temperatura, "en realidad" – esto es: físicamente - no existe. No existe en un sentido profundo, ya que su supuesta existencia está subordinada a la observación que pueda realizar un individuo; en otras palabras, no existe como algo independiente del observador. Posteriormente se demostraría que todas las propiedades que se le atribuyen a los objetos no existen "en realidad", es decir: con independencia del observador. No existe ni el color, ni el tamaño, ni la forma, ni la edad, ni el sabor, ni el olor, entre otras. No existen en el sentido convencional, ya que se trata de meras "construcciones mentales" hechas por observadores que dicen interactuar con objetos. Nuestro lenguaje dificulta la comprensión de este hecho, ya que las construcciones gramaticales nos obligan a decir por ejemplo que "el agua es transparente", "el agua está caliente", etc., como si el color o la temperatura fueran propiedades inherentes de cualquier objeto y pudieran existir aún cuando no hubiera observadores. Por el contrario, las ciencias contemporáneas han demostrado que las propiedades de los "objetos" emergen gracias al proceso de observación. Este planteamiento se conoce como constructivismo y se le vincula estrechamente a la Cibernética de segundo orden, así como a la física moderna y a la biología de la autopoiésis.
El fisicista Fritjof Capra sostiene que el cambio de paradigma que se produjo en el avance de la física clásica a la física moderna forma parte de un cambio de paradigma general de las ciencias, caracterizado principalmente por la cuestión epistemológica y por un enfoque holístico y ecológico, que son los fundamentos de la Cibernética y la Teoría de Sistemas.
En la actualidad, el aporte de la Teoría de Sistemas y de la Cibernética ha redundado en el desarrollo de nuevas disciplinas. Cabe señalar a modo de ejemplo a la Programación Neuro-Lingüística (P.N.L.) -que manifiesta la fuerte influencia del afamado cibernetista Gregory Bateson, la Teoría del Caos, el Constructivismo Radical -vinculado estrechamente a la cibernética de segundo orden- y las ciencias cognitivas -que son la continuación más evidente de la Cibernética original.
Explicaciones transitorias
Al cambiar la forma de hacer ciencias, cambia el significado de la palabra ciencia; los científicos de la actualidad ya no pretenden buscar una verdad última, absoluta, inmutable, objetiva y distante; por el contrario, en la actualidad el científico entiende que su trabajo consiste en formular meras explicaciones transitorias que pueden resultar útiles o no, dependiendo del contexto en que se aplican. Por ejemplo, ya no se piensa que la ley de gravedad sea una "verdad científica", sino por el contrario, se piensa que la gravedad es un fenómeno susceptible de explicar por tres mecanismos diferentes dependiendo del contexto, estos mecanismos corresponden a la mecánica clásica, la relatividad y la mecánica cuántica.
Tampoco es un requisito para las teorías científicas que éstas sean consistentes entre sí. En el caso de la gravedad, por ejemplo, la mecánica clásica explica el fenómeno como una fuerza de origen misterioso pero relacionada de alguna manera con la masa de dos objetos y la distancia entre ellos; por su parte la relatividad la explica de una forma radicalmente distinta, como una especie de ilusión óptica que se produce porque el espacio-tiempo es curvo en la cuarta dimensión. Finalmente, para la mecánica cuántica, en cambio, la gravedad se produce como el resultado del intercambio de unas partículas subatómicas que se denominan gravitones.
Hasta hace poco tiempo un científico se habría preguntado cuál de estas tres explicaciones era la correcta, o si todas eran meras aproximaciones y algún día se encontraría la explicación definitiva. Con el desarrollo y la influencia que ha ejercido la Cibernética cada vez son más los científicos que creen que las tres explicaciones son igualmente correctas y no hay ningún problema de inconsistencia porque se aplican en contextos diferentes. La mecánica clásica explica de una manera muy sencilla lo que pasa en nuestro mundo cotidiano, nos explica por qué los satélites orbitan y por qué las cosas se pueden caer al suelo. En el mundo subatómico en cambio las leyes de la mecánica clásica no constituyen una buena explicación de los fenómenos observables, ese es el dominio de la cuántica. Por otro lado, la estructura del universo y los agujeros negros pueden ser explicados mediante la relatividad de Einstein. El hecho de que, en la actualidad, dos o más teorías científicas puedan explicar parcialmente un mismo fenómeno de maneras diferentes, representa un cambio radical en la forma de entender la ciencia, cambio que fue propiciado por la Cibernética.
Los nuevos espacios
Esta revolución del pensamiento cosmopolita puede percibirse desde una perspectiva histórica que lo explica. La investigadora Riane Eisler ha popularizado una interesante teoría que advierte en la revolución cibernética la posibilidad de un renacimiento de la civilización pre-patriarcal que rigió en los albores de la humanidad. En efecto, según ella, al contemplar la historia y la prehistoria, la revolución que está teniendo lugar en la actualidad puede ser más radical que el renacimiento y la revolución industrial juntas, puede resultar comparable sólo con la revolución que tuvo lugar durante el neolítico y que dio origen a nuestras instituciones más elementales. Nociones como la familia, la patria, el mercado, las fuerzas armadas, el estado y gobierno, no existirían o tendrían una organización radicalmente diferente de no ser por esta revolución prehistórica. Algunos síntomas de este eventual renacimiento de la civilización primigenia son los movimientos pacifistas, ecologistas y feministas, la lucha contra la censura, el cambio de mentalidad en torno a materias sexuales y la búsqueda de espacios para el cultivo de la espiritualidad, así como la creciente evocación de las filosofías orientales y el retorno de la sabiduría perenne.
El Renacimiento del siglo XV se caracterizó por una evocación del pensamiento griego de la antigüedad clásica; Francisco Varela sostiene que en la actualidad tenemos la oportunidad de reconocer el fundamento robusto de algunas tradiciones milenarias. Él junto a un grupo de científicos cognitivos están construyendo el puente que conectará a la cibernética con el budismo. Las conclusiones a las que han llegado ya son sorprendentes.
¿Qué nos deparará el futuro? Eso está por verse, tenemos en nuestras manos la posibilidad de establecer esta revolución en la que participamos como protagonistas, tenemos la posibilidad de obtener un mundo mejor, más humano y ecológico, en definitiva, más espiritual. Ese es el verdadero alcance que puede tener la revolución cibernética, ahora sólo de nosotros depende concretarlo.
Escrito por Luis Eduardo Bastías
Su sitio:
http://www.luchobastias.blogspot.com
IMPORTANTE:
El presente artículo fue publicado originalmente por la revista UNO MISMO,
propiedad de Editorial Agedit Chile, con domicilio en Silvina Hurtado 1853,
Providencia, Santiago de Chile, en el número 182 de agosto de 2000, página
32 y siguientes. No se permite la reproducción total o parcial sin la
autorización escrita de su autor.
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LA CIBERNETICA APLICADA AL POLO SOCIAL : aun no expltado o explorado aun...
La revolución cibernética y sus retos morales
Un país tiene el grado de desarrollo que le permiten sus cuadros capacitados de distintos niveles, nada más. Ni la abundancia de los recursos naturales ni la fortuna de la eventual importación de equipos o tecnologías del extranjero pueden suplir ese aspecto esencial en el progreso nacional: el factor humano. Y dentro de esos cuadros capacitados, el administrador está llamado a jugar un papel crucial y en cierta forma crítico. La capacidad administrativa de un país es el mús* capaz de potenciar la masa, de por sí inerte, de los recursos naturales o de los bienes de capital. La buena organización, los métodos eficaces, la correcta conducción del personal, la estimación bien informada de las circunstancias, no tienen sustituto como factores catalizadores de las fuerzas productivas naturales o artificiales.
La coyuntura presente del mundo ofrece una singular oportunidad de poner de relieve la importancia de la buena administración. Se conjugan de manera curiosa dos fenómenos de signo contrario: por un lado, aparece en toda su agudeza la crisis de las fuentes energéticas –el combustible se hace escaso, en un grado probablemente sin paralelo en la historia de la sociedad industrial–; al mismo tiempo, recibimos la noticia de que la inteligencia, me refiero a la capacidad y potencia de los cerebros electrónicos, se hace abundante y barata en un grado también sin paralelo. El primer fenómeno es ampliamente conocido, nos hablan de él los periódicos, todos los días. con caracteres más y más alarmantes. El segundo fenómeno lo es menos, pero no por ello es menos impresionante.
Dos aspectos de esa inteligencia artificial, la transmisión y el almacenamiento de la información, se han hecho en los últimos años, y se hacen cada día más, eficaces y baratos, hasta el punto de poder decir que estamos al borde de lo que constituirá una segunda revolución industrial, la revolución cibernética. La memoria electrónica, nos dicen las revistas tecnológicas, ha llegado al nivel molecular, y una información prácticamente ilimitada podrá pronto almacenarse en microburbujas de silicio, el material de que están hechas todas las playas del mundo. La telefonía por satélite, y la transmisión por medio de rayos de luz curvilíneos, hará pronto de la comunicación instantánea algo parecido a un bien libre de la naturaleza. Los Estados subvencionarán la telefonía internacional y las grandes compañías regalarán materia gris sintética (lógica y memoria electrónica) con el fin de potenciar la vida de los negocios. Parece que se acerca el momento en que se volverá realidad la profecía de Teilhard de Chardin: el mundo se convertirá en una noosfera, es decir, una esfera recubierta de una sola gran capa de inteligencia, sin solución alguna de continuidad: la inteligencia se derramará, literalmente, por toda la Tierra. El mundo será uno, por la circulación de información que conectará entre sí a todos los hombres y a todas las obras del hombre que habrán recibido de él el don supremo de la inteligencia. Escasez de energía y abundancia de inteligencia artificial: ¡Qué enorme reto para los administradores! ¡Qué magnificación del principio económico de la optimización, y qué posibilidades de operar maravillas con el medio espectacular de los procesadores de información!
La coyuntura descrita es un reto, un magnífico reto, para el hombre en general Y para el administrador en particular; para el administrador de un país subdesarrollado, sin embargo, puede ser un reto trágico. Porque ¿en beneficio de quién, o quiénes, trabajará esa magnífica red productiva que unirá los dos polos y todas las latitudes del mundo? ¿A quién beneficiarán las máquinas inteligentes, y a quién o a quiénes esclavizarán? ¿Para quién o quiénes será un valor incalculable esa preciosa información, almacenada en burbujas de sílice y transmitidas con la velocidad del pensamiento de un satélite a otro o por hilos luminosos invisibles? ¿Quién manejará esos hilos, y con qué fines? Las preguntas pueden multiplicarse y tocar muchos temas sobre la naturaleza y mecanismos de mil y una dependencias; las respuestas no las encontraremos en el campo de la técnica, sino quizá de la política y, sobre todo, en el campo de la moral, de la ética social e internacional.
Para cada uno de los graduados universitarios toda esa complejidad interlocutoria se transforma en un solo, muy simple y muy profundo, interrogante; ¿para quién trabajaré? ¿Trabajaré para mí, para el egoísmo de lo mío, como lo quiere la ética interesada de la sociedad de consumo? ¿Contribuiré así al enriquecimiento indefinido de los menos y al crecimiento en proporción geométrica de la fuerza de los más poderosos? ¿Cuál será la máxima de mi actividad profesional? En otros tiempos, los místicos cristianos llegaron a diseñar una ley de oro: "ama, y haz lo que quieras". ¿Aceptaremos hoy su transformación en el oro de ley: "gana, y haz lo que quieras"? Si lo hacemos, no cabe duda de que la revolución electrónica conseguirá solo hacer más grande la diferencia entre países pobres y países ricos, aumentar el grado de dependencia de nuestras economías, convertimos, dentro la nueva sociedad mundial, en los países siervos de centros de poder financiero y técnico con capacidad de subalternación muy superiores a las formas de imperialismo conocidas hasta ahora. Si por el contrario, somos conscientes de nuestra responsabilidad, y trabajamos en primer lugar con un propósito de servicio, social y nacional, es posible que los bienes de esa revolución puedan redundar un el establecimiento de nuestra sociedad como un subcentro relativamente autónomo y autorregulado de la nueva economía internacional.
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Conceptos
1. Guerra informática (Information warfare, I-War)
Éste es un concepto general, que se funda en las debilidades de las redes informáticas y la posibilidad de aprovechar sus defectos para causar daños a un "enemigo" que puede ser desde el com*dor de una pequeña empresa hasta los sistemas militares de un estado. Si bien la idea básica es esencialmente militar, las herramientas de esta guerra están también al alcance de civiles y -lamentablemente- de terroristas. El objetivo es afectar de algún modo el com*dor o la red del oponente para entorpecer su desempeño o destruir completamente su capacidad operativa, lo cual ya es posible con el mero envío de un virus.
2. Guerra de red (Netwar)
Netwar se refiere a conflictos amplios entre naciones o sociedades. Implica tratar de destruir, dañar o modificar lo que conoce o piensa una población-meta, por ejemplo para provocar un cambio de opinión o inducir a decisiones erróneas. Para ello pueden recurrirse a tácticas de propaganda, "subversión cultural", interferencia con medios locales, infiltración en bases de datos, etc. También puede ser usado por los gobiernos para combatir grupos disidentes, terroristas o traficantes. No se trata, por lo tanto, de dañar la operatividad de un com*dor o una red, sino de afectar la información contenida en ellos, ojalá sin que el oponente se dé cuenta.
3. Guerra cibernética (Cyberwar)
La "guerra cibernética" implica mucho más que la "guerra informática" (IWar). Si bien involucra tecnología informática, se refiere a la utilización de ésta para conducir operaciones militares típicas: desde conocer (espiar) hasta destruir físicamente los recursos del oponente. Incluye desde la infiltración en los sistemas informáticos enemigos para obtener información hasta el control de proyectiles mediante com*dores, pasando por la planificación de las operaciones, la gestión del abastecimiento, etc.
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GUERRA.COM El Internet y las Operaciones Sicológicas
La clickskrieg del espacio cibernético representa un cambio tremendo en el pensamiento estratégico que cambia la forma en que percibimos la guerra. Como un medio de información y un vehí* de influencia, el Internet es un instrumento poderoso tanto para las sociedades más culturales y políticamente abiertas como para aquellas sociedades en las cuales el Internet, correo electrónico y chat rooms son los únicos medios que ofrecen un contacto con el mundo exterior. Esta innovación electrónica tiene un doble impacto, a medida que los enemigos adoptan el Internet como un medio para influenciar a la opinión pública o incitar hostilidad contra los Estados Unidos. Las Fuerzas Armadas deben estar preparadas para iniciar una guerra virtual. Consecuentemente, el campo de acción de las operaciones sicológicas militares (PSYOP) debe ser extendida para incluir al Internet.
El Campo de Batalla de la Información
Juntamente con ambos la diplomacia pública y los asuntos públicos militares, las operaciones sicológicas son un instrumento importante para la estrategia de la seguridad nacional. Mientras que los tres elementos juegan un rol clave en las operaciones de información y se respaldan mutuamente, tienen funciones separadas y misiones únicas. La diplomacia pública es un esfuerzo interagencias enfocado hacia audiencias extranjeras. Las operaciones sicológicas emplean técnicas específicas para influir en las audiencias que no son estadounidenses. Por otro lado, las actividades de asuntos públicos no "se enfocan en dirigir o manipular las acciones u opinión pública" y por ley "deben ser separadas y bien determinadas" con respecto a las operaciones sicológicas. Igualmente, los asuntos públicos no pueden ser empleados como elemento de decepción militar o para desinformar a las audiencias domésticas y extranjeras. Tampoco pueden ser incluidos en los programas de asuntos públicos del Departamento de Defensa "propaganda o publicidad diseñadas con la intención de convencer o dirigir la opinión pública."1
Debido a la nueva tecnología y a la prensa global, existe un aumento en la superposición de información entre los programas de asuntos públicos y las operaciones sicológicas. La misión de los asuntos públicos cambió de entregar productos (periódicos y radio/televisión) a una entrega de procesamiento de temas y mensajes. Este nuevo enfoque hace que sea crucial que los asuntos públicos, operaciones sicológicas y diplomacia pública, además de otros elementos de las operaciones de información, sea totalmente integrada y sincronizada. La información pública, tanto doméstica como internacional, debe ser consistente en todos los niveles para preservar la credibilidad de cada instrumento. Aunque los mensajes de las operaciones sicológicas, asuntos públicos y diplomacia pública difieran, es fundamental que no se contradigan.
Los Límites a la Guerra de la Mente
Las operaciones sicológicas transmiten información seleccionada hacia audiencias extranjeras. Una misión clave es la de servir como voceros de un comandante que apoya quienes toman las decisiones políticas, a otros comandantes, a las fuerzas y a la población civil y además como fuente de apoyo externo, para influir en sus emociones, motivos, y razonamientos objetivos, comunicar la intención y afectar el comportamiento. Es crucial que cada tema y objetivo refleje y apoye la política nacional, y que los programas informativos sean integrados dentro de todos los programas de información internacional es para asegurar consistencia y mensajes complementarios.
Existe un renovado interés en emplear programas coordinados de información, particularmente operaciones sicológicas militares, debido a tres razones primordiales. En primer lugar, existe un esfuerzo guiado por razones políticas para prevenir la intensificación por parte de un enemigo potencial hacia una violenta resolución de las diferencias. En segundo lugar, debido al Internet y otras tecnologías de comunicación, es casi imposible que los gobiernos puedan controlar el flujo de información a través de sus fronteras, generando que la audiencias sean aún más susceptibles a los mensajes de la PSYOP. En tercer y último lugar, la creciente tendencia en el mundo hacia la urbanización, particularmente en el tercer mundo, hace que el empleo de una potencia de fuego arrolladora en los campos de batalla llenos de no combatientes sea menos aceptable. Por otra parte, todas estas lecciones han sido aprendidas y aplicadas por enemigos potenciales.
Sargento Martín Morales de la Compañía Aerotransportada de Operaciones Sicológicas Tácticas goza con algunos niños y adultos de la localidad durante la ceremonia de apertura de una nueva escuela para niños y niñas en Afganistán.
La capacidad que tienen las FF.AA. de comunicarse eficiente y persuasivamente con líderes locales será clave para alcanzar tanto los objetivos políticos como los militares. En muchos casos y como punto importante, la capacidad destructora de las armas convencionales y los límites de la diplomacia hacen que elementos no letales como las operaciones sicológicas sean útiles para llenar el vacío entre la diplomacia y la fuerza.
Pero aún existen obligaciones legales como son las leyes que rigen la diplomacia pública, debido a que muchos productos de PSYOP y la difusión de los mismos constituyen una forma de diplomacia pública, también controlan las operaciones sicológicas militares. La ley, denominada Smith-Mundt Act de 1948, formó los estatutos básicos para la diplomacia pública después de la II GM y estableció la Agencia de Información de los EE.UU. (USIA). La ley de Relaciones Exteriores de 1972 estableció una enmienda al Smith-Mundt Act que prohibía la difusión dentro de los EE.UU. de cualquier "información acerca de los EE.UU., su pueblo y sus políticas" que habían sido preparadas para ser divulgadas en el extranjero. La Enmienda Zorinsky continuó restringiendo la diplomacia pública al prohibir que cualquiera de los fondos sea empleado "para influenciar la opinión pública en los Estados Unidos, y que ningún material del programa. . . será distribuido dentro de los EE.UU." La Ley de Reconstrucción de Relaciones Exteriores de 1998 unía a varias agencias, colocando a USIA bajo el Departamento de Estado.
El punto de controversia deriva de la dificultad de poder enviar un mensaje a la audiencia internacional y otro a la prensa nacional, particularmente cuando es analizado tomando en cuenta los aspectos legales. La "Directiva Decisión Presidencial 68" se enfocaba en este punto, declarando que las actividades de información pública internacional "son abiertas y se dirigen solamente a las audiencias extranjeras", mientras, que resalta que la información doméstica o nacional debería ser "fehaciente" y "sincronizada" para evitar enviar un mensaje contradictorio. Como dijo un oficial, "Antiguamente, USIA y el Departamento de Estado eran las agencias principales para comunicarse internacionalmente. Con la revolución de la informática, todas las agencias ahora tienen la habilidad de comunicarse internacionalmente e interactuar con poblaciones extranjeras."2 Esta directiva sirve para asegurar que los actores estén coordinando sus esfuerzos.
Además de limitaciones domésticas, existen barreras legales internacionales con respecto al uso del Internet para operaciones sicológicas. Regulaciones explícitas de acciones particulares y más principios generales de derecho internacional pueden involuntariamente restringir los esfuerzos de la PSYOP debido a que la tecnología de la información es más reciente que las leyes vigentes. Esto da como resultado, ambigüedad en la definición de la guerra y la carencia de disposiciones legales especialmente en la prohibición de ataques informáticos. Por lo tanto, las áreas de dis* permanecen dentro de la esfera de la guerra de información.
Existen diversas razones que dificultan la solución de estos asuntos. Aunque los autores de la guerra cibernética pueden ser militares formalmente organizados como tales, los ataques cibernéticos pueden ser llevados a cabo por fuerzas no tradicionales. Además, no está claro que los ataques informáticos, especialmente aquellos que no son letales ni físicamente destructivos, establezcan el uso de fuerza bajo las estipulaciones de la carta de la ONU y por lo tanto pudiera ser que sean formas de coerción aún en tiempo de paz. Por el contrario podría ser que distorsionar las percepciones del enemigo sea ilegal o esté limitado por leyes contra la traición.
A pesar de las limitaciones legales, muchas áreas de las operaciones sicológicas son consideradas como parte del campo del derecho internacional. Las reglas de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, por ejemplo, no se aplican a los agresores, llegando a la conclusión de que en el campo de las comunicaciones durante la guerra, todo es válido. Manipular las percepciones del enemigo, crear confusión al alterar encubiertamente declaraciones y difusiones oficiales, o atemorizar a los líderes burlando el propósito de la inteligencia u otro tipo de comunicaciones no violaría en principio las leyes que rigen la guerra. Manipular al enemigo hasta el punto en que sus ciudadanos y líderes se vuelvan desquiciados, o emplear propaganda y videos que han sido alterados o trastocados, llevar a cabo difusiones engañosas para incitar una guerra civil sin restricciones o genocidio podría ser considerado ilegal.
Tácticas y Estrategias
Tomando en cuenta las oportunidades que ofrece Internet, sin violar ninguna ley, existen varias opciones para emplear este medio. Las fuerzas armadas podrían emplearlo de forma ofensiva para asistir en los objetivos de guerra no convencional así como lidiar y contrarrestar la propaganda enemiga, la desinformación e información de un partido neutral.
Los argumentos mayores en contra de la PSYOP vía Internet se refieren al aislamiento de las audiencias-objetivos, principalmente el de prevenir que los estadounidenses reciban productos de Internet. Aún es posible alterar las políticas existentes que prohiben el uso del Internet por parte de PSYOP militares, aunque no se cambien las restricciones que existen en relación a hacer que los ciudadanos estadounidenses sean blancos específicos. Se pueden evitar consecuencias que no son deseadas al enfocar los esfuerzos en la divulgación de información creíble a grupos específicos. La USIA, por ejemplo, solía tener dos páginas cibernéticas, una de las cuales se dirigía a los ciudadanos estadounidenses y la otra a audiencias extranjeras hasta que dicha agencia fue incorporada al Departamento de Estado. Hoy en día, la página cibernética de la Oficina de Programas de Información Internacional (ex USIA) en el idioma inglés aún difiere de aquéllas páginas en francés y español, principalmente en el aspecto en que las páginas que no están en el idioma inglés contienen links o conexiones con artí*s acerca de los derechos humanos (específicamente en Cuba y Perú), drogas y corrupción, así como también informes acerca de las democracia y la epidemia del SIDA. Ninguno de éstos tópicos aparecen en las páginas en inglés. Es importante recalcar que las páginas en francés y español contienen conexiones con la Voz de América (Voice of America) que por ley no puede ser difundida en los Estados Unidos.
Una demostración de cómo los sensores terrestres ubicados en la China pueden transmitir información a los laboratorios Michelson en California, EE.UU.
Existen varios ejemplos que tratan de las aptitudes potenciales del Internet como un medio de PSYOP. Actores tanto estatales como no estatales emplean cada vez más el Internet para ganarse el apoyo y aprobación nacional e internacional, que ayuda a legitimar éste aspecto para las organizaciones internacionales. Como agencia ejecutiva de las Acuerdos Dayton, la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea (OSCE), empleó el Internet para complementar la información pública convencional y los esfuerzos relacionados con la información electoral para reforzar su legitimidad como organización internacional.
Adicionalmente, el Internet fue empleado para distribuir indirectamente información a ambos tanto para la prensa local cómo para la internacional, así lo hizo notar el oficial de información pública en un mensaje electrónico al autor:
Toda la prensa de Bosnia y Herzegovina emplea nuestra página cibernética para reunir información acerca de la OSCE y las elecciones, a su vez lo distribuyen al público de Bosnia y Herzegovina. Así también, más de 100.000 votantes fuera del país, en más de 80 países, utilizan nuestra página como una fuente de información electoral—con la página cibernética de la OSCE Bosnia y Herzegovina, la información acerca de las elecciones y sus resultados que serían normalmente imposibles de recaudar, son accesibles con mayor facilidad. En el mes anterior a las elecciones, dicha página fue visitada virtualmente por más de dos millones de usuarios, estando la mayoría de ellos fuera de Bosnia y Herzegovina.
Además de no sólo ofrecer información simplemente, los serbios y el pueblo de Kosovo emplearon esta técnica, la cual fue descrita como la primera guerra cibernética, en la cual ambos participantes utilizaron las páginas cibernéticas y el correo electrónico para "defender sus posturas, establecer metas, relatar historias y asumir posiciones".3 A medida que las operaciones de información se vuelven cada vez más populares y sofisticadas, es notorio que en vez de negar el servicio, las operaciones de información deberían de enfocarse más intensamente en afectar las percepciones y conductas de las audiencias seleccionadas al manipular la información disponible.
Después de que la OTAN bombardeó los centros de prensa serbia que eran vistas como la fuente de propaganda de Milosevic, el Gobierno estadounidense decidió no eliminar las páginas cibernéticas serbias. Como recalcó un portavoz del Departamento de Estado, "El acceso absoluto y abierto al Internet sólo puede ayudar al pueblo serbio saber acerca de las atrocidades y crímenes contra la humanidad que han sido llevados a cabo en Kosovo por el régimen de Milosevic."4 A pesar de que los serbios utilizaban el Internet para divulgar los temas de las campañas electorales, el Departamento de Estado respondió con un riguroso esfuerzo cibernético defendiendo la credibilidad de los EE.UU. Durante la crisis de Kosovo, el antiguo jefe de información en USIA declaró, "la medida del éxito de la USIA consiste en saber hasta qué punto somos percibidos no como propaganda sino como anti propaganda".5
Otra consecuencia es la dinámica cambiante aportada a la guerra de la informática por el Internet, principalmente, hablar con los enemigos sin la intervención de gobiernos ni de la propaganda. Durante el bombardeo de Serbia por parte de la OTAN, la prensa y los individuos mantuvieron comunicación abierta vía el correo electrónico y los chat rooms. El editor internacional de MSNBC.com mantuvo constantes conversaciones con unas tres docenas de serbios. La revista cibernética Slate publicó el diario personal de un corresponsal en Belgrado durante éste período.
La habilidad del Internet para hacer grandes progresos relativos a los contactos personales puede ser convertido en una ventaja de información. En un informe reciente proveniente de la Comisión de la Ciencia de Defensa acerca de las operaciones sicológicas sugirió una posibilidad menos obvia como ser los chat rooms y servicios de mensajes instantáneos para las discusiones dirigidas con el objeto de influenciar a los ciudadanos sobre ciertos temas y resaltó que ambos los candidatos estadounidenses a presidente y el gobierno de la China han empleado una tecnología similar para divulgar información. Además de las páginas cibernéticas y la apropiación de mensajes, el desarrollo de productos para el Internet tales como audio/vídeo fluido y no intermitente, juegos cibernéticos, grupos de prensa mediados y banderas cibernéticas comerciales pueden ser influenciados debido a sus valores estratégicos y su alcance.
Una aeronave dedicada a operaciones sicológicas echando panfletos de propaganda política.
La información puede ser trasmitida por el Internet a grupos simpatizantes (audiencia-objetivo) en el área de los negocios, haciendo posible llevar a cabo operaciones que de una u otra manera tendrían que emplear Fuerzas Especiales. El Internet puede ser además de un gran valor para poder enviar noticias fuera del país y en manos del gobierno de los EE.UU., así como así también noticias de los EE.UU. a una o más regiones para fomentar el apoyo político y operacional. ¿Cómo puede ser posible que los periodistas no tengan acceso a los lugares de crisis?, ellos mismos cuentan con el Internet para obtener información, de tal modo que puedan aumentar la eficiencia de aquellos que pueden relatar los acontecimientos.
Kosovo y Chechenia son un ejemplo de esto. Tanto el gobierno de Serbia (http://www.serbia-info.com) como el Ejército de Liberación de Kosovo (http://www.kosova.com) están haciendo uso de páginas cibernéticas y correos electrónicos para justificar sus posturas. La página de Chechenia (http://kavkaz.org), la cual es administrada por un ex ministro de información, aprendió sus lecciones de los serbios y muestran un vídeo del bombardeo. Como resultado, Moscú inició el Centro de Información Ruso (http://www.gov.ru). Como consecuencia de haber perdido la guerra de propaganda en 1994-96, los estrategas rusos más antiguos desarrollaron un plan de prensa para obtener el apoyo popular a las acciones durante la segunda guerra de Chechenia.
El Internet puede además ser empleado cómo una técnica defensiva, principalmente al proteger las páginas cibernéticas y bancos de datos contra cualquier tipo de desfiguración. Es posible instalar un software en com*doras, en proveedores del servicio del Internet, o en pasaportes electrónicos a países que ofrecen vín*s o links al resto del mundo destinados a filtrar o bloquear cierta información. Las páginas cibernéticas pueden también bloquear ciertos usuarios basados en el protocolo de direcciones del Internet, que es capaz de identificar ciertas com*doras en particular así como la ubicación de las mismas.
El Internet es una extensión inevitable del campo de batalla y emplearlo como una parte esencial es de suma importancia en las operaciones sicológicas durante la guerra. Es evidente que un número creciente de actores tanto estatales como no estatales están tomando ventaja de éste instrumento, debido a su bajo costo, particularmente en aquellos países en desarrollo. Es igualmente obvio que existe la necesidad de enmendar ciertas políticas existentes para permitir que el dominio de la PSYOP abarque la gama de la prensa contemporánea. A pesar de que el derecho internacional actual limita en muchos aspectos a las operaciones sicológicas, existe un gran vacío legal para que los Estados Unidos y sus enemigos lleven a cabo operaciones sicológicas empleando tecnología y medios modernos como el Internet.
Como advierte la Comisión de la Ciencia de Defensa, "mientras que los EE.UU. se encuentra varios años adelantado respecto a sus competidores en términos de tecnología militar, en cuanto a PSYOP ya existen competidores al mismo nivel o más sofisticados que los EE.UU." Por ende, las Fuerzas Armadas deben tratar el tema del uso del Internet para las operaciones sicológicas directa y categóricamente como un bien integral en vez de un instrumento incontrolable cuyo rol está determinado por un accidente u ocurrencia posterior.MR
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