PDA

View Full Version : Policias corruptos...



Lagos
30-04-05, 11:47 AM
aquí...allá...y acullá


MUROS Y PUENTES: Policías ilegales

Raúl Caballero

30 de abril de 2005

Hace poco más de tres años salió a la luz pública un escándalo al interior del Departamento de Policía de Dallas, varios informantes y oficiales actuaron con dolo en perjuicio de inmigrantes mexicanos inocentes, a quienes les sembraron yeso en polvo y lo hicieron pasar por cocaína.

A los involucrados sin deberla ni temerla los arrestaron, los procesaron, los mandaron a prisión y de esa manera justificaban cuantiosos pagos a los soplones con quienes aparentemente los policías compartían los cientos de miles de dólares asignados a esas investigaciones.

El escándalo se dio a conocer porque un defensor convenció a un juez de revisar la supuesta droga confiscada, constatando así que se trataba de droga falsa. Enseguida comenzaría la revisión de otros expedientes. Se supo que no era un solo caso con drogas falsas, sino varios.

Los casos sabidos involucran a 25 trabajadores mexicanos, responsables, honorables. El monto de la supuesta droga decomisada al paso del tiempo (700 kilogramos de cocaína), según un fiscal, asciende a más de 60 millones de dólares.

En el curso de todo el lío trascendió que los procedimientos antinarcóticos de esa dependencia policiaca eran un desastre; cayeron varios oficiales medios; encerraron a algunos policías y a varios de los soplones; cambió el jefe del departamento; y las autoridades municipales terminaron por pedir perdón y compensar económicamente a los afectados, casi todos mexicanos.

Para esto fueron necesarias varias investigaciones (la final con una comisión independiente) y diversos procesos a través de los cuales se reconocieron fallas y culpas, liberaron a los afectados, disminuyeron o evitaron cargos a los oficiales… a unos sólo les costó el puesto, a los soplones se les dio cárcel (penas negociadas a cambio de que hablaran) a los policías procesos indignos, como el realizado al principal responsable, Mark de la Paz, a quien recién acaban de juzgar y cuya sentencia, hace unos días, le permitió salir bajo fianza en un par de horas.

Este policía corrupto, junto con todos sus cómplices, no sólo engañó a la sociedad, de cuyos impuestos sale su salario y el dinero para los programas antinarcóticos para mencionar lo básico, también defraudó a la institución y la legalidad que ésta representa y acaso lo peor es que perjudicó a gente inocente a la que le estropeó la vida metiéndolos a la cárcel, los tachó de delincuentes y los involucró en el peor episodio de sus vidas, como ellos mismos lo han denunciado.

De la Paz confirmó haber recibido cerca de 425,000 dólares para financiar el pago de sus informantes y los gastos de las operaciones policiales.

Pero encima de todo hay un punto de enfoque de esta agresión que ilumina el fondo de la vileza de estos delincuentes. Todos estos casos sólo se han visto en términos legales: delincuentes-víctimas. De reversa como entraron al sistema de justicia y al derecho como salieron. Es grave que los policías y representantes de la ley actuaron como delincuentes y los supuestos delincuentes fueron las víctimas, pero no es la primera vez que eventos con ese patrón tienen lugar. El asunto de Dallas tiene una particular relevancia porque abusaron de inmigrantes mexicanos, inocentes, por considerarlos débiles en una sociedad donde las minorías encuentran la vida cuesta arriba… y la alevosía había alcanzado el blanco buscado, los mexicanos involucrados no sabían defenderse, no hablaban inglés o no entendían lo que estaba pasándoles; algunos eran indocumentados, fueron fácilmente amedrentados, el sistema legal se convirtió en una absurda pesadilla, en fin, las víctimas perfectas para estos sinvergüenzas que se ensañaron contra una población vulnerable, pobre e ignorante del sistema judicial de este país.

Por lo demás se había repetido el modelo de no informar a las autoridades consulares puntualmente de estos casos y, para colmo, cuando revienta el escándalo a la luz pública, el consulado de México en Dallas en verdad poco o nada hace para ayudar a los trabajadores inmigrantes mexicanos.

No es sólo “una página negra” como dicen las autoridades en Dallas, no es tan sólo el bochorno y el consecuente reconocimiento, no se debe aceptar la disculpa y que siga todo como si nada, hace falta algo más que buenas intenciones o el anuncio de tenerlas. Hace falta revisar y en su caso reformar los códigos de las corporaciones policiacas y establecer un proceso digno que reconozca que a las personas pertenecientes a esta minoría, por las razones señaladas que las hacen vulnerables, merecen una atención especial en el momento de ser acusadas.

Son inocentes “en doble instancia” hasta que se demuestre lo contrario.

Raúl Caballero es director editorial del diario ‘La Estrella’ de Texas.