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View Full Version : cuentos argentinos...



Lagos
26-04-05, 11:31 PM
Algo sobre Benedicto XVI, Mons. Baseotto, los mamarrachos de K. y la Fe de los argentinos (http://www.politicaydesarrollo.com.ar/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=7494&mode=thread&order=0&thold=0)http://www.politicaydesarrollo.com.ar/images/topics/opinion.jpg (http://www.politicaydesarrollo.com.ar/modules.php?op=modload&name=News&file=index&catid=&topic=5)”Estos curas de m... -se escuchó decir en los pasillos de la Casa Rosada cuando se anunció el nombre del Cardenal Ratzinger- ...a quién vinieron a elegir...”

Para Kirchner, la Santa Sede es una unidad básica más.

Por Juan Carlos Sánchez



Transitando caminos barrosos y de cornisa, el gobierno nacional insiste en definir cuestiones teológicas y morales ajenas a su competencia y en considerar las relaciones internacionales como la continuación de los actos masivos motorizados a fuerza de choripán y colectivos pagados con fondos de presupuestos estatales. Tal parece que Néstor Carlos Kirchner allana con suficiencia y facilidad las diferencias existentes entre una unidad básica y la Santa Sede.

Si bien no es justo pretender que el presidente o los miembros de su gabinete sean teólogos o expertos en las intrincadas normas de convivencia entre estados independientes, no lo es exigir un adecuado asesoramiento en cada una de esas materias, habida cuenta la profusión de cargos de asesores distribuidos generosamente en las diferentes áreas de gobierno. ¿Quién asesora al presidente? Los mamarrachos en los que cae con solemnidad vigorizan este interrogante. Sería catastrófico que nadie. A un mal asesor se lo puede cesar, a un presidente hay que aguantarlo y esperar la oportunidad de su relevo, que no necesariamente ha de ser al término de su mandato, como bien lo sabemos los argentinos por la experiencia aliancista o los ecuatorianos, que lo aprendieron hace horas.



Esa introducción viene a cuento por el publicitado caso Baseotto considerado por el gobierno nacional como una muestra de su capacidad y fuerza política y firmeza de convicciones y que en síntesis, no es más que un dislate mal armado y peor continuado que marca las carencias que en materia de relaciones humanas y sociales tiene el presidente Néstor Carlos Kirchner y su gabinete.



Algunas consideraciones más:



El gobierno nacional parece ignorar que la Iglesia es bimilenaria y experta en humanidad, firme en sus probadas convicciones y poco propensa a ceder espacios propios de su naturaleza.

Que frente a estos 2000 años de experiencia, Kirchner y su gabinete apenas pueden esgrimir dos años de maltratos sociales, de cambios de rumbo, de exclusión social y de conmoción y alteraciones de la comunidad. Además el gobierno carece de espacios propios sino que estos le fueron prestados y sin una ideología firme.



Tampoco el gobierno de Néstor Carlos Kirchner parece reconocer en la Iglesia su vocación de unidad y equilibrio. Esta particularidad que además goza del beneficio del tiempo -la Iglesia tiene todo el tiempo del mundo a su disposición- confronta con el mediatismo y con las urgencias electorales de un gobierno débil que necesita demostrar ad intra y ad gentes que cuenta con apoyo popular y que ha de dividir para reinar.

La Iglesia no es panfletaria ni exhibicionista, no necesita de aparatosidad para mostrar su Verdad y tampoco hace de las estadísticas su razón de ser, aunque se ocupe de ellas.



Entre idas y venidas, primero el gobierno sostuvo que Mons. Antonio Baseotto no era obispo castrense y que el nuevo sería designado por la iglesia argentina (¿?) y no por el Vaticano. Luego, casi inmediatamente Pampuro, el Ministro de Defensa, se rectificó y el presidente de la Nación salió a respaldarlo diciendo que “el caso Baseotto era un asunto terminado”. Antes del arribo de Kirchner y su comitiva a Roma este domingo, el Embajador Custer aportó lo suyo al decir que el Papa no hablaría con el presidente de asuntos de poca importancia, minimizando el acontecimiento que galvanizó contra el gobierno a la comunidad católica argentina con claros apoyos internacionales, entre ellos el del flamante obispo de Roma y Sumo Pontífice Benedicto XVI quien, siendo aún Joseph Cardenal Ratzinger, envió una carta de ferviente apoyo a Mons. Baseotto.



Esta comedia de enredos desconoce en absoluto los términos relacionales entre cualquier país y la Santa Sede y la realidad nacional.

No vale la pena hacer historia de cómo se desarrollaron los acontecimientos pues son conocidos por los lectores de PyD, medio que se ocupó del desaguisado oficial con especial dedicación; sí importa avanzar hacia el futuro intentando anticipar algunos acontecimientos.



Para tener en cuenta: la ofensiva católica en defensa de sus principios y derechos no cesa sino que, por el contrario, se fortalece.

La Conferencia Episcopal Argentina se pronunció el sábado desde San Miguel concediendo, como no podía ser de otra manera, otro voto de confianza y apoyo a Mons. Antonio Baseotto.

El laicado genera todo tipo de expresiones de repudio hacia las políticas de ¿estado?, ¿gobierno?, ¿oportunidad? de la administración Kirchner y se suceden encuentros, rezos y comunicados públicos y la Web se satura de notas y comentarios que minan las pobres bases de sustentación del gobierno.

En Junio y para los días 17, 18 y 19, se prepara un Primer Congreso Internacional en defensa de la Vida y la Familia al cual concurrirán personalidades de todo el mundo y que cuenta con el apoyo masivo de la catolicidad.

Antes, Santa Fe prepara su encuentro “Primero la Vida” para los días 4 y 5 de Junio y Chaco otro similar para Mayo.

¿Es esto conspiración política?



En verdad es participación política,una obligación del bautizado claramente expresada en la Palabra y en el magisterio social de la Iglesia.

Es no rehuir el compromiso laical de conmover el mundo con el mensaje evangélico aún a costa de enfrentar el poder y sufrir por ello.



Hay otro sector de la comunidad nacional que se estremece ante estas manifestaciones de fe y considera a quienes las realizan, fundamentalistas arcaicos de una derecha retrógrada y fascistoide. Olvidan que nada hay de ideología en el Evangelio y que admitir la democracia significa admitir también el disenso, mal que nos pese.



¿Quiénes son?



Salvando a algunos respetables librepensadores, agnósticos o ateos, quienes sienten su piel erizada por la movilización católica no son tributarios de este culto.

El argumento que esgrimen es que la Iglesia comprime la sociedad e impide su desarrollo libre y armónico. ¿A qué sociedad se refieren?

No a la que ellos integran o pretenden sino a aquella fundada en la Fe y en el respeto a los valores tradicionales, tradicionalmente católicos o universales podemos decir.

Entonces... ¿Por qué meterse a jugar en cancha ajena?

¿Cuántos son? Las minorías, ¿tienen derecho a imponer a las mayorías su voluntad? ¿Eso no es autoritarismo?

La Argentina, ¿es o no es mayoritariamente católica? ¿Es progresista u ortodoxa?

La Argentina, ¿es una sociedad de vida o de muerte?





Néstor Carlos Kirchner debió saborear un bocado amargo con la elección del papa Benedicto XVI. ”Estos curas de m... -se escuchó decir en los pasillos de la Casa Rosada cuando se anunció el nombre del Cardenal Ratzinger- ...a quién vinieron a elegir...”

De inmediato el presidente ordenó se encontrasen los argumentos eficaces para descomprimir el desaguisado Baseotto y jamás se sabrá quien fue el que musitó al oído del Ministro de Defensa el esperpento con el que salió a hacer declaraciones.

Nuestra fuente, de absoluta confianza y siempre bien informada, sugirió a PyD que buscásemos entre hombres y mujeres ex consagrados, desconformes con las normas eclesiales vigentes en cuestiones de celibato, anticoncepción y doctrina social. Un reducido grupo ducho en protestas que desde hace tiempo colisiona con la jerarquía eclesiástica no en cuestiones de fondo sino de forma y según su conveniencia.



¿Quiénes asesoran a Kirchner?



El problema de fondos supera la persona del obispo castrense y la petulancia del gobierno nacional. El primero seguirá en su oficio y el segundo buscará desesperadamente ser plebiscitado en Octubre sin medir las consecuencias.

Quien en definitiva sufrirá, como siempre ante el desgobierno, es el pueblo.



Un pueblo sencillo y creyente aunque sea con la Fe del carbonero, que busca espacios donde resguardarse en paz para vivir en armonía y con dignidad, sin encontrarlos.

América Latina sabe mucho de este deseo íntimo de hombre y de la mujer simple. Por eso fracasó la adhesión, que esperaban masiva, a la Teología de la Liberación. Atrajo a intelectuales pero no a obreros ni campesinos quienes, ahítos de política de lunes a sábado, querían un domingo de encuentro con la familia y con su Dios sin discursos extremos desde los altares. Incluso esa fue la razón por la cual otras confesiones religiosas crecieron a costa de la católica y por eso también el recordado Juan Pablo II y su hombre de confianza, el Cardenal Joseph Ratzinger se abocaron a descubrir y denunciar lo que había de herético en esa línea de pensamiento.

Es que lo herético no solamente agrede a Dios por contradecir su Palabra sino que también arremete contra el hombre y su relación -religión- con Dios.



Un pueblo simple el argentino, que no la está pasando bien y que lo que menos espera de sus gobernantes es que les quiten lo poco y esencial que les queda: el amor a la vida, el respeto por la familia y la confianza en su Dios y en su Iglesia.







25 abr. 05
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Parecido con mexico?...