SPQR
28-12-05, 04:21 PM
La confesión del caníbal alemán...
http://images.google.com.mx/images?q=tbn:OXjU-WoSsNEJ:www.agmnews.com/imagens/noticias/620676314.jpg
Relata que, de pequeño, era un hijo único "frustrado" que quería comerse a sus amigos.
En un tono tranquilo y con una amplia sonrisa, el caníbal de Rotemburgo confesó ayer ante los jueces de la ciudad alemana de Kassel que mató y se comió partes del cuerpo de un amante esporádico al que conoció a través de internet.
Para él, ingerir la carne humana fue como "tomar la comunión" en una iglesia. Armin Meiwes, un técnico informático de 42 años y sin antecedentes penales, explicó que el origen de su canibalismo se remonta a su pubertad, cuando estaba "frustrado" por no tener hermanos y fantaseaba con comerse a compañeros de colegio.
Meiwes, un ex soldado del Ejército alemán, conoció a su víctima en foros de internet como Guy Cannibals (tipos caníbales). El acusado había reclamado "un hombre dispuesto a ser devorado" y Bernd Jürgen B., un ingeniero de 43 años residente en Berlín, respondió afirmativamente. Una vez se encontraron, Meiwes cortó un trozo del pene de su amante. "Al principio gritó, pero le dio placer", explicó el ex soldado, que pasó por la sartén el pene y se lo comió.
Más tarde, Meiwes acuchilló y descuartizó a su víctima. Una vez cometido el crimen --que él mismo grabó en un vídeo-- metió los trozos de carne en bolsas de plástico y las introdujo en el congelador. El ex soldado confesó haberse comido unos 20 kilos "de poco en poco".
El aviso de un estudiante
El asesinato hubiera quedado impune de no ser porque un estudiante de Innsbruck (Austria) descubrió un nuevo anuncio de Meiwes en la red y avisó a la policía para que lo investigaran.
En diciembre del año pasado, los agentes se trasladaron hasta la vivienda de Meiwes, un caserón del siglo XVII, donde vivía solo desde la muerte de su madre. No necesitaron buscar mucho para dar con las cuatro bolsas de plástico en las que el ex soldado había depositado los restos de su víctima.
La policía también descubrió, enterrados en el jardín, un montón de huesos y un cráneo humano.
Según Meiwes, su desviación comenzó cuando tenía entre 8 y 12 años. Por aquel entonces, estaba "amargado" por ser hijo único y soñaba con descuartizar y comerse a sus amigos. Su tipo ideal era un chico "rubio y delgado". En aquellos años, además, se dedicó a ver películas de zombis e imágenes de mataderos de animales.
La legislación alemana no tipifica el delito de canibalismo, pero Meiwes está acusado de un "asesinato con motivación sexual y perturbación del descanso de los muertos". Los jueces tienen un informe psiquiátrico que demuestra que Meiwes "domina plenamente sus facultades mentales".
http://www.tuonda.cl/portal/modules.php?name=News&file=article&sid=81
http://www.aki.com.mx/ezimagecatalogue/catalogue/variations/6365-300x300.jpg
8 años de condena, para ser su siguiente guiso, yomi, yomi.
KASSEL, Alemania -- Un alemán que confesó haberse comido a otro hombre después de matarlo y descuartizarlo fue declarado culpable el viernes de homicidio no premeditado y condenado a ocho años y medio de cárcel.
Un tribunal estatal dictaminó que Armin Meiwes, un experto en computación de 42 años que conoció a su víctima a través de Internet, no tenía motivaciones abyectas en el delito, lo cual le evitó ser condenado por asesinato.
Meiwes en el tribunal de Kassel.
La fiscalía dijo que Meiwes era un carnicero humano que actuó simplemente para satisfacer un impulso sexual y exigían que se lo condenara a cadena perpetua. Tras conocerse el veredicto, la fiscalía dijo que apelará la sentencia.
Su defensa argumentó que, dado que la víctima se ofreció voluntariamente a ser asesinada y comida, el crimen debía considerarse como algo similar a la eutanasia, que se castiga con un máximo de cinco años de prisión.
Antes de que se diera a conocer el veredicto, Meiwes se mostró tranquilo. En ocasiones, conversaba con su abogado, y también sonrió a las cámaras de televisión.
Tras leerse la sentencia, pareció satisfecho, estrechando la mano de su abogado y saludando cortésmente ante las cámaras.
Al explicar su veredicto, el presidente del tribunal, el juez Volker Muetze, dijo que la intención de Meiwes no era cometer una maldad sino satisfacer una fantasía.
Su motivo principal era el deseo de convertir a otro hombre en parte de sí mismo, dijo Muetze. Meiwes alcanzó esa experiencia emocional a través del consumo de la carne, explicó.
Brandes viajó a Rotemburgo desde Berlín para responder a un anuncio de Meiwes en Internet que buscaba a un hombre joven para ser sacrificado y comido.
Meiwes dijo que Brandes deseaba morir a puñaladas tras tomarse una botella de una medicina contra el resfriado para perder el conocimiento.
Bernad se acercó a mí por su propia voluntad para poner fin a su vida, dijo Meiwes en su declaración final ante el tribunal, el lunes. Para él, fue una muerte agradable.
Aún así, dijo que lamentaba la muerte. Tuve un gran placer, y no necesito hacerlo de nuevo, dijo. Lamento mucho lo ocurrido, pero no puedo deshacer lo que hice, agregó.
Durante una sesión a puerta cerrada, se exhibió un truculento vídeo del homicidio que había sido grabado por Meiwes.
http://www.aki.com.mx/article/articleview/12059/1/4/
http://images.google.com.mx/images?q=tbn:OXjU-WoSsNEJ:www.agmnews.com/imagens/noticias/620676314.jpg
Relata que, de pequeño, era un hijo único "frustrado" que quería comerse a sus amigos.
En un tono tranquilo y con una amplia sonrisa, el caníbal de Rotemburgo confesó ayer ante los jueces de la ciudad alemana de Kassel que mató y se comió partes del cuerpo de un amante esporádico al que conoció a través de internet.
Para él, ingerir la carne humana fue como "tomar la comunión" en una iglesia. Armin Meiwes, un técnico informático de 42 años y sin antecedentes penales, explicó que el origen de su canibalismo se remonta a su pubertad, cuando estaba "frustrado" por no tener hermanos y fantaseaba con comerse a compañeros de colegio.
Meiwes, un ex soldado del Ejército alemán, conoció a su víctima en foros de internet como Guy Cannibals (tipos caníbales). El acusado había reclamado "un hombre dispuesto a ser devorado" y Bernd Jürgen B., un ingeniero de 43 años residente en Berlín, respondió afirmativamente. Una vez se encontraron, Meiwes cortó un trozo del pene de su amante. "Al principio gritó, pero le dio placer", explicó el ex soldado, que pasó por la sartén el pene y se lo comió.
Más tarde, Meiwes acuchilló y descuartizó a su víctima. Una vez cometido el crimen --que él mismo grabó en un vídeo-- metió los trozos de carne en bolsas de plástico y las introdujo en el congelador. El ex soldado confesó haberse comido unos 20 kilos "de poco en poco".
El aviso de un estudiante
El asesinato hubiera quedado impune de no ser porque un estudiante de Innsbruck (Austria) descubrió un nuevo anuncio de Meiwes en la red y avisó a la policía para que lo investigaran.
En diciembre del año pasado, los agentes se trasladaron hasta la vivienda de Meiwes, un caserón del siglo XVII, donde vivía solo desde la muerte de su madre. No necesitaron buscar mucho para dar con las cuatro bolsas de plástico en las que el ex soldado había depositado los restos de su víctima.
La policía también descubrió, enterrados en el jardín, un montón de huesos y un cráneo humano.
Según Meiwes, su desviación comenzó cuando tenía entre 8 y 12 años. Por aquel entonces, estaba "amargado" por ser hijo único y soñaba con descuartizar y comerse a sus amigos. Su tipo ideal era un chico "rubio y delgado". En aquellos años, además, se dedicó a ver películas de zombis e imágenes de mataderos de animales.
La legislación alemana no tipifica el delito de canibalismo, pero Meiwes está acusado de un "asesinato con motivación sexual y perturbación del descanso de los muertos". Los jueces tienen un informe psiquiátrico que demuestra que Meiwes "domina plenamente sus facultades mentales".
http://www.tuonda.cl/portal/modules.php?name=News&file=article&sid=81
http://www.aki.com.mx/ezimagecatalogue/catalogue/variations/6365-300x300.jpg
8 años de condena, para ser su siguiente guiso, yomi, yomi.
KASSEL, Alemania -- Un alemán que confesó haberse comido a otro hombre después de matarlo y descuartizarlo fue declarado culpable el viernes de homicidio no premeditado y condenado a ocho años y medio de cárcel.
Un tribunal estatal dictaminó que Armin Meiwes, un experto en computación de 42 años que conoció a su víctima a través de Internet, no tenía motivaciones abyectas en el delito, lo cual le evitó ser condenado por asesinato.
Meiwes en el tribunal de Kassel.
La fiscalía dijo que Meiwes era un carnicero humano que actuó simplemente para satisfacer un impulso sexual y exigían que se lo condenara a cadena perpetua. Tras conocerse el veredicto, la fiscalía dijo que apelará la sentencia.
Su defensa argumentó que, dado que la víctima se ofreció voluntariamente a ser asesinada y comida, el crimen debía considerarse como algo similar a la eutanasia, que se castiga con un máximo de cinco años de prisión.
Antes de que se diera a conocer el veredicto, Meiwes se mostró tranquilo. En ocasiones, conversaba con su abogado, y también sonrió a las cámaras de televisión.
Tras leerse la sentencia, pareció satisfecho, estrechando la mano de su abogado y saludando cortésmente ante las cámaras.
Al explicar su veredicto, el presidente del tribunal, el juez Volker Muetze, dijo que la intención de Meiwes no era cometer una maldad sino satisfacer una fantasía.
Su motivo principal era el deseo de convertir a otro hombre en parte de sí mismo, dijo Muetze. Meiwes alcanzó esa experiencia emocional a través del consumo de la carne, explicó.
Brandes viajó a Rotemburgo desde Berlín para responder a un anuncio de Meiwes en Internet que buscaba a un hombre joven para ser sacrificado y comido.
Meiwes dijo que Brandes deseaba morir a puñaladas tras tomarse una botella de una medicina contra el resfriado para perder el conocimiento.
Bernad se acercó a mí por su propia voluntad para poner fin a su vida, dijo Meiwes en su declaración final ante el tribunal, el lunes. Para él, fue una muerte agradable.
Aún así, dijo que lamentaba la muerte. Tuve un gran placer, y no necesito hacerlo de nuevo, dijo. Lamento mucho lo ocurrido, pero no puedo deshacer lo que hice, agregó.
Durante una sesión a puerta cerrada, se exhibió un truculento vídeo del homicidio que había sido grabado por Meiwes.
http://www.aki.com.mx/article/articleview/12059/1/4/