Bisonte
26-11-05, 11:35 PM
Pandillas Honduras prevén guerra si se restablece pena de muerte
TEGUCIGALPA (Reuters) - Pandilleros juveniles anticiparon una guerra con las autoridades en caso de que se restablezca la pena de muerte en Honduras, tal como lo propone el favorito para las comicios presidenciales del domingo, el oficialista Porfirio Lobo.
Lobo, del conservador Partido Nacional y favorito para ser el próximo presidente de acuerdo a las encuestas, ha dicho que buscaría restablecer la pena de muerte -derogada en 1946- para aplacar la violencia de las pandillas, conocidas como "maras."
"Va a haber más muertos, más violencia, va a haber guerra," dijo a Reuters "El Maldito," miembro de la "Mara 18," una de las pandillas mas sangrientas junto con la "Mara Salvatrucha."
Las maras, que aterrorizan a varios países de América Central y que en Honduras agrupan a unos 76,000 "mareros," según organismos no gubernamentales, están involucradas con el narcotráfico y macabros asesinatos.
"El Maldito," de 23 años, es pandillero desde los 13 años. Lleva en su cuerpo tatuajes, característicos de los miembros de las maras, de grandes números 18 en su espalda y pecho, además de otras figuras en sus brazos y manos, como arañas y escorpiones.
"Estamos tranquilos, pero la pena de muerte va a despertar a la mayoría de los pandilleros. Hasta los inactivos se van a meter al rollo (al conflicto)," sentenció el pandillero desde un barrio marginal de Comayaguela, el sector de Tegucigalpa más golpeado por la violencia de las maras.
El barrio, de calles polvorientas y precarias casas de madera y lámina, lucía tapizado de banderas de las principales fuerzas políticas pero, paradójicamente, en su mayoría azules, color del partido de Lobo.
La policía detuvo el sábado a unos 20 pandilleros en un operativo y dijo que realizará una vigilancia especial para evitar violencia el domingo durante las elecciones presidenciales, principalmente en zonas marginales.
"Si me van a matar a mí, mejor yo sigo matando," dijo "La flaca," de 16 años, quien hasta hace dos meses era novia de un pandillero de la "Mara 18" y que ha estado presa "muchas veces."
CABEZAS EN PARQUES
Cabezas de seres humanos han aparecido en parques públicos de Honduras con mensajes amenazantes contra Lobo y el presidente Ricardo Maduro, que en enero dejará la presidencia tras cuatro años de gestión.
Desde el 2002 el gobierno le declaró la guerra a las pandillas, a las que califica como "empresas criminales," e impulsó una reforma conocida como "ley antimaras," que castiga hasta con 30 años de cárcel a sus integrantes.
En el 2004 el gobierno de Honduras se sentó a negociar sin éxito con los líderes de las maras en un intento por desarmar a las pandillas, consideradas por la población como su principal causa de inseguridad.
"La violencia genera más violencia," dijo escuetamente un integrante de la "Mara Salvatrucha," que pidió no publicar su nombre ni su apodo y que accedió a hablar mientras caminaba por céntricas calles de la capital.
Muchos de los "mareros" tienen tatuajes en la piel con los que expresan tristeza por amores perdidos y amigos muertos o la contabilización de sus crímenes. También hacen señas con las manos que sólo usan los miembros de la pandilla para identificarse.
Activistas dicen que en los operativos de la policía son llevados a la cárcel jóvenes inocentes por el sólo hecho de llevar un tatuaje en la piel.
http://mx.news.yahoo.com/051126/2/1k3eg.html
TEGUCIGALPA (Reuters) - Pandilleros juveniles anticiparon una guerra con las autoridades en caso de que se restablezca la pena de muerte en Honduras, tal como lo propone el favorito para las comicios presidenciales del domingo, el oficialista Porfirio Lobo.
Lobo, del conservador Partido Nacional y favorito para ser el próximo presidente de acuerdo a las encuestas, ha dicho que buscaría restablecer la pena de muerte -derogada en 1946- para aplacar la violencia de las pandillas, conocidas como "maras."
"Va a haber más muertos, más violencia, va a haber guerra," dijo a Reuters "El Maldito," miembro de la "Mara 18," una de las pandillas mas sangrientas junto con la "Mara Salvatrucha."
Las maras, que aterrorizan a varios países de América Central y que en Honduras agrupan a unos 76,000 "mareros," según organismos no gubernamentales, están involucradas con el narcotráfico y macabros asesinatos.
"El Maldito," de 23 años, es pandillero desde los 13 años. Lleva en su cuerpo tatuajes, característicos de los miembros de las maras, de grandes números 18 en su espalda y pecho, además de otras figuras en sus brazos y manos, como arañas y escorpiones.
"Estamos tranquilos, pero la pena de muerte va a despertar a la mayoría de los pandilleros. Hasta los inactivos se van a meter al rollo (al conflicto)," sentenció el pandillero desde un barrio marginal de Comayaguela, el sector de Tegucigalpa más golpeado por la violencia de las maras.
El barrio, de calles polvorientas y precarias casas de madera y lámina, lucía tapizado de banderas de las principales fuerzas políticas pero, paradójicamente, en su mayoría azules, color del partido de Lobo.
La policía detuvo el sábado a unos 20 pandilleros en un operativo y dijo que realizará una vigilancia especial para evitar violencia el domingo durante las elecciones presidenciales, principalmente en zonas marginales.
"Si me van a matar a mí, mejor yo sigo matando," dijo "La flaca," de 16 años, quien hasta hace dos meses era novia de un pandillero de la "Mara 18" y que ha estado presa "muchas veces."
CABEZAS EN PARQUES
Cabezas de seres humanos han aparecido en parques públicos de Honduras con mensajes amenazantes contra Lobo y el presidente Ricardo Maduro, que en enero dejará la presidencia tras cuatro años de gestión.
Desde el 2002 el gobierno le declaró la guerra a las pandillas, a las que califica como "empresas criminales," e impulsó una reforma conocida como "ley antimaras," que castiga hasta con 30 años de cárcel a sus integrantes.
En el 2004 el gobierno de Honduras se sentó a negociar sin éxito con los líderes de las maras en un intento por desarmar a las pandillas, consideradas por la población como su principal causa de inseguridad.
"La violencia genera más violencia," dijo escuetamente un integrante de la "Mara Salvatrucha," que pidió no publicar su nombre ni su apodo y que accedió a hablar mientras caminaba por céntricas calles de la capital.
Muchos de los "mareros" tienen tatuajes en la piel con los que expresan tristeza por amores perdidos y amigos muertos o la contabilización de sus crímenes. También hacen señas con las manos que sólo usan los miembros de la pandilla para identificarse.
Activistas dicen que en los operativos de la policía son llevados a la cárcel jóvenes inocentes por el sólo hecho de llevar un tatuaje en la piel.
http://mx.news.yahoo.com/051126/2/1k3eg.html