Bisonte
16-11-05, 11:54 PM
Moscú, 16 de noviembre, RIA Novosti. Konstantín Romodanovski, jefe del Servicio Federal de Migración, sostiene que los inmigrantes le hacen falta a Rusia y exhorta a mostrar una actitud tolerante hacia ellos.
Los inmigrantes nos hacen falta. Es una necesidad objetiva. Pero debemos utilizar este fenómeno en interés de Rusia, dijo él la víspera, al comparecer en el espacio “Noticias plus” del canal de televisión Rusia.
Al referirse a las medidas que se adoptan con el fin de reducir el número de los inmigrantes ilegales en territorio de la Federación de Rusia (se estima que son hasta unos 15 millones), Romodanovski ha subrayado que esta actividad se desarrolla en el campo legal.
Nuestros esfuerzos están orientados a que cada inmigrante que llega a Rusia reciba un estatuto oficial, dijo.
Preguntado: ¿qué derechos va a tener el inmigrante legalizado?, Romodanovski respondió: En primer lugar, él recibirá el derecho a pagar impuestos, y de este modo a hacer su aporte, como lo hacen los ciudadanos de Rusia, al presupuesto de Rusia, del que va a recibir bienes sociales de que gozan éstos. Lo más importante es que el inmigrante vaya a obtener el derecho a trabajar.
El jefe del Servicio Federal de Migración no teme que en Rusia suceda algo parecido a lo que tiene lugar actualmente en Francia.
Esperamos poder legalizar el año que viene alrededor de un millón de personas (con este fin el SFM promueve la iniciativa de introducir enmiendas en la legislación vigente). Los inmigrantes en este caso dejarán de esconderse en sótanos y podrán trabajar tranquilamente, se verán integrados en un medio laboral. Precisamente ello nos permitirá evitar los desórdenes análogos a los franceses, dijo.
Ella lo recomienda.
http://www.estrelladigital.es/galeria/fotos/100204_tayika.jpg
Una foto familiar sin fecha de la niña tayika de 9 años Jursheda Sultanova (centro), asesinada en San Petersburgo por un grupo de ocho o diez "cabezas rapadas" armados con bates, cadenas y navajas. El caso ha despertado de nuevo el fantasma de la xenofobia en Rusia, sobre todo tras atentados como el ocurrido en el metro de Moscú. La niña fue asaltada junto a su padre y un primo cuando regresaban de una pista de patinaje en un oscuro callejón, a pocos metros de su casa.
Los inmigrantes nos hacen falta. Es una necesidad objetiva. Pero debemos utilizar este fenómeno en interés de Rusia, dijo él la víspera, al comparecer en el espacio “Noticias plus” del canal de televisión Rusia.
Al referirse a las medidas que se adoptan con el fin de reducir el número de los inmigrantes ilegales en territorio de la Federación de Rusia (se estima que son hasta unos 15 millones), Romodanovski ha subrayado que esta actividad se desarrolla en el campo legal.
Nuestros esfuerzos están orientados a que cada inmigrante que llega a Rusia reciba un estatuto oficial, dijo.
Preguntado: ¿qué derechos va a tener el inmigrante legalizado?, Romodanovski respondió: En primer lugar, él recibirá el derecho a pagar impuestos, y de este modo a hacer su aporte, como lo hacen los ciudadanos de Rusia, al presupuesto de Rusia, del que va a recibir bienes sociales de que gozan éstos. Lo más importante es que el inmigrante vaya a obtener el derecho a trabajar.
El jefe del Servicio Federal de Migración no teme que en Rusia suceda algo parecido a lo que tiene lugar actualmente en Francia.
Esperamos poder legalizar el año que viene alrededor de un millón de personas (con este fin el SFM promueve la iniciativa de introducir enmiendas en la legislación vigente). Los inmigrantes en este caso dejarán de esconderse en sótanos y podrán trabajar tranquilamente, se verán integrados en un medio laboral. Precisamente ello nos permitirá evitar los desórdenes análogos a los franceses, dijo.
Ella lo recomienda.
http://www.estrelladigital.es/galeria/fotos/100204_tayika.jpg
Una foto familiar sin fecha de la niña tayika de 9 años Jursheda Sultanova (centro), asesinada en San Petersburgo por un grupo de ocho o diez "cabezas rapadas" armados con bates, cadenas y navajas. El caso ha despertado de nuevo el fantasma de la xenofobia en Rusia, sobre todo tras atentados como el ocurrido en el metro de Moscú. La niña fue asaltada junto a su padre y un primo cuando regresaban de una pista de patinaje en un oscuro callejón, a pocos metros de su casa.