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View Full Version : Crímenes y pecados



Tapirapi ¿0.0?
17-04-05, 05:43 PM
EL NUEVO PEREGRINO: CURIOSIDADES Y ANECDOTAS POCO CONOCIDAS
Crímenes y pecados por el trono de San Pedro






Asesinatos, engaños y adulterios conforman el lado oscuro de la historia de los Papas.




VATICANO. AFP.



Guerreros, ambiciosos, polígamos, infieles, mafiosos y conspiradores: como el resto de los mortales, los Papas del pasado sucumbieron a las tentaciones y sus vidas no recuerdan en nada a la imagen de santidad que se intenta dar a los Pontífices de hoy.

En vísperas de que 115 cardenales se reúnan para elegir al sucesor de Juan Pablo II, se multiplican las historias sobre los Papas que sobornaron, engañaron e incluso mataron por el trono de Pedro.

Es sabido que los papas Juan XIX y el español Alejandro VI, llamado el Papa Borgia, pagaron una fortuna por sus nombramientos. Más astuto, Sixto V fingió estar enfermo hasta que los cardenales, que deseaban un pontificado corto, lo eligieron Papa a finales del siglo XVI, cargo en el que se mantuvo durante años con un vigor inusitado. Leyenda o realidad, estas historias muestran que la figura del Papa se ha ido forjando con el paso de los siglos exclusivamente por la mano del hombre, ya que en la Biblia no existe ninguna referencia sobre la forma en que los Pontífices deberían ser elegidos o la vida ejemplar que deben llevar.

El propio Pedro, escogido por Jesucristo para ayudarle en la tarea de "edificar la Iglesia", era un pescador, un hombre simple que dejó "todo" para seguir a su Maestro pero que tuvo al menos una hija. A partir de ahí, las historias se multiplican. Alejandro VI envenenaba sistemáticamente a los cardenales, tuvo 9 hijos ilegítimos y cometió incesto con su hija Lucrecia. Adriano II fue nombrado Papa pese a estar casado y tener una hija. Ambas fueron decapitadas.

Esteban VI, Papa de 896 a 897, hizo exhumar a uno de sus predecesores, Formoso, para juzgarlo post mortem, mutilar su cadáver y arrojarlo al río Tíber. Benedicto IX consiguió ser elegido Papa tres veces, la primera en 1032 y con sólo 12 años.

La leyenda dice también que una mujer ocupó el trono de Pedro en el siglo X. La papisa Juana se hizo pasar por hombre y habría sido elegida como Juan VIII. Una versión dice que murió dando a luz en una procesión en la que la multitud la apedreó, encolerizada por la mentira.

En la Edad Media, casi ningún Papa falleció de muerte natural y la mayoría sucumbió en guerras, envenenados, muertos de hambre en prisión o quemados vivos. Otros tuvieron muertes terriblemente banales: Benedicto XI murió en 1304 comiendo higos y Pablo II, en 1471, por una indigestión de melones.

Los Papas de hoy no libran cruzadas ni son polígamos, pero la Iglesia es víctima de otros escándalos que enturbian su imagen de igual manera, como la pederastía en el caso de sacerdotes estadounidenses o el olvido del voto de pobreza.

Los Cónclaves también están llenos de historias y anécdotas. El nombre de esta reunión nació en el siglo XIII, cuando los cardenales se reunieron en la ciudad italiana de Viterbo durante tres años sin llegar a un acuerdo. Cansados de esperar, los fieles y autoridades los encerraron bajo llave ('cum clave' en latín) y comenzaron a recortar los suministros de comida. Muertos de hambre y frío, eligieron a Gregorio X en 1271.

Pese a que la historia está llena de intrigas para ser Papa, también hay casos de cardenales que intentaron evitar esta responsabilidad. Es el caso de Pío XII, quien tras ser elegido pidió a los cardenales que repitieran la votación por si se habían equivocado.

Por último, desde que Juan II eligió su propio nombre en el 533 —en verdad se llamaba Mercurio—, todos pueden hacerlo. Juan, Gregorio y Clemente son los más recurridos desde entonces y ninguno se ha vuelto a llamar Pedro, tal vez por no considerarse dignos de llevar el nombre del elegido por Jesucristo.

Le Rouge
17-04-05, 11:50 PM
Ha habido Papas malos y buenos, santos y pecadores, ¿cual es el punto?

Tapirapi ¿0.0?
18-04-05, 09:07 AM
http://www.elpais.es/buscadores/articulo/20030818elpepisoc_3/Tes/elpepisoc/


El Vaticano ordenó a los obispos, en 1962, ocultar los abusos sexuales
Un documento firmado por Juan XXIII amenaza con excomulgar a quien hable del tema

EL PAÍS - Madrid

El Vaticano dio instrucciones a cada obispo católico de ocultar los casos de abuso sexual que se produjeran en la Iglesia, en un documento de 1962, según publicó ayer el periódico británico The Observer. El documento, titulado Crimine solicitacionis, reclama "estricto" secreto y amenaza con la excomunión a quien hable del tema. El descubrimiento ha provocado duras críticas de abogados especializados en defender a supuestas víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes. La Iglesia refrenda la autenticidad, pero niega que se planificara el encubrimiento. "El documento prueba que existía una conspiración internacional de la Iglesia católica para silenciar temas de abuso sexual", comenta el abogado estadounidense Daniel Shea, que ha intervenido a favor de las víctimas, en varios casos de abusos cometidos por sacerdotes. Fue él quien entregó el documento al periódico y, según afirma, ya lo había remitido hace un mes a las autoridades de su país. "Se trata de un intento retorcido de ocultar conductas criminales, y es una validación del engaño y el encubrimiento", subraya. Sha asegura que el texto se lo pasó en Alemania un sacerdote conocedor de la Curia.

Un portavoz de la Iglesia católica de Inglaterra y Gales negó ayer que las instrucciones secretas del Vaticano fuesen parte de un encubrimiento organizado y se quejó de que los abogados estuvieran "sacándolo de contexto" y "distorsionándolo". Aseguró que el documento se refiere a "procedimientos internos de la Iglesia en caso de que un sacerdote fuese acusado de utilizar la confesión para solicitar sexo. El texto no prohíbe a las víctimas denunciar el delito civilmente. La confidencialidad de que habla aspira a proteger a los acusados, igual que sucede con los procedimientos en los tribunales de hoy. También toma en consideración la especial naturaleza del secreto implicado en el acto de confesión".

Son 69 páginas en latín, que incluso instan a la víctima a que haga un juramento de secreto cuando presente su denuncia ante responsables eclesiásticos.

El documento señala que la instrucción de los casos debe "ser diligentemente almacenada en los archivos secretos de la Curia como estrictamente confidencial. No puede ser publicada ni pueden añadirse comentarios".


"Excomunión"

Los obispos reciben órdenes de actuar "de la forma más secreta" y de "observar el más estricto secreto". La divulgación se considera merecedora de "pena de excomunión".

El documento se centra en el abuso sexual derivado de la relación confesional entre un sacerdote y un miembro de la congregación, pero también se refiere a lo que denomina el "peor crimen", descrito como un acto obsceno perpetrado por un clérigo con "jóvenes de cualquier sexo o con animales".

El abogado Richard Scorer, que se ocupa de niños que han sufrido abusos de sacerdotes en el Reino Unido, señala que el documento es "explosivo", y añade: "Siempre hemos sospechado que la Iglesia católica encubría sistemáticamente el abuso y trataba de silenciar a las víctimas. Este texto parece probarlo. Amenazar con la excomunión a quien hable muestra cómo los principales responsables del Vaticano se aprestaban a impedir que la información llegase al dominio público". Según Scorer, la fecha del documento, 1962, supone un duro desmentido al argumento esgrimido por la Iglesia de que los abusos sexuales son un fenómeno moderno.

Para los abogados, una carta enviada por el Vaticano a los obispos en 2001 demuestra que hasta esa fecha el documento de 1962 estaba en vigor. Se trata de una carta firmada por el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (que sucedió formalmente a la Inquisición) y considerado como el máximo ideólogo de la Santa Sede.

Tomas Doyle, un capellán estadounidense en Alemania y experto en leyes eclesiásticas, indica tras examinar el documento: "Es ciertamente un indicativo de la obsesión patológica que la Iglesia católica tiene con el secreto, pero no es en sí mismo una pistola humeante. Sin embargo sí ha representado el establecimiento de una política continua para encubrir a toda costa los crímenes cometidos por el clero. Hay demasiados informes autentificados de víctimas que han sido seriamente intimidadas al silencio por autoridades de la Iglesia; no es posible, por tanto, considerar que tal intimidación es una excepción y no la norma".

Concluye Doyle: "Si este documento se ha usado como justificación de la intimidación, entonces sería un marchamo al encubrimiento. Es obviamente un gran si que requiere pruebas concretas".

EL PAÍS | Sociedad - 18-08-2003 :aaa14: