SEÑOR GUAVIARE
26-02-10, 04:15 PM
A través de su empresa, compra material a cartoneros o personas de escasos recursos que viven de recoger basura en la calle. Otra de las especialidades de este emprendedor, es fabricar cajones con el escudo de Boca Juniors. Mauricio Kalinov, el empresario en cuestión, vivió mucho tiempo en Europa donde su producto se vende desde hace años.
http://www.latribuna.hn/web2.0/wp-content/uploads/2009/12/ataudes3.jpg
No son como los de roble, pero el empresario Mauricio Kalinov insiste en que sus ataúdes de cartón reciclado y biodegradable nada tienen que envidiarle a los tradicionales de maderas duras, e incluso tienen la ventaja de ser más económicos que aquellos.
"Nuestro producto surgió por la necesidad del cambio en la mentalidad del consumidor del siglo XXI, comprometido con el medio ambiente. Nos parecía absurdo en este siglo cortar árboles para hacer ataúdes", dijo este emprendedor a BBC Mundo.
A un precio más que razonable para el mercado argentino: 180 pesos el féretro, el equivalente a algo así como 60 dólares, Kalinov no sólo desea llegar a las clases más populares del país, sino que aspira a continuar con una tarea humanitaria que se destacó durante el Tsunami que afectó a Indonesia.
En esa oportunidad, el empresario argentino que estuvo unos 20 años radicado en Madrid, donó 10 mil ataúdes a la Cruz Roja Internacional.
“Nadie tenía almacenados tantos ataúdes y nosotros sí. Las catástrofes exigen que los cadáveres se entierren rápidamente, por cuestiones sanitarias, y hay que tener una solución eficaz al tema de la muerte", confesó Kalinov al portal británico.
Las virtudes ecológicas de estos productos destacan si se tiene en cuenta que con un solo árbol se pueden fabricar hasta cien féretros que, según contó el empresario, son biodegradables y si se incineran no largan humo tóxico porque en su confección no se utilizan ni ceras ni barnices.
Pero no todas son flores en el negocio de los funerales; según Kalinov, se trata de uno de los sectores más tradicionales del mundo de los negocios. "Nos topamos con el inconveniente de que prefieren ganar más dinero con un producto de madera que hacer un ataúd ecológico", precisó.
Pero el empresario no quiere morir en el intento competitivo, por lo que aseguró que su pretensión es “no invadir el negocio de los rivales”, apuntando más hacia entidades públicas, como gobiernos y asociaciones no gubernamentales.
En los cálculos de Kalinov, en dos años su empresa, Restbox, pretende alcanzar el 25 por ciento del mercado argentino, sin descuidar un nuevo emprendimiento: la fabricación de ataúdes para mascotas.
El material para la confección de los féretros es comprado a cartoneros y a personas de bajos recursos que viven de recoger basura en las calles, y quienes son fanáticos de Boca Juniors, tienen ahora la oportunidad de adquirir su última morada con el escudo de sus amores impreso en el cajón.
http://criticadigital.com/fotos/ataud_carton_OK_1.jpg:puro:
http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=178337&id=254293&dis=1&sec=1
http://www.latribuna.hn/web2.0/wp-content/uploads/2009/12/ataudes3.jpg
No son como los de roble, pero el empresario Mauricio Kalinov insiste en que sus ataúdes de cartón reciclado y biodegradable nada tienen que envidiarle a los tradicionales de maderas duras, e incluso tienen la ventaja de ser más económicos que aquellos.
"Nuestro producto surgió por la necesidad del cambio en la mentalidad del consumidor del siglo XXI, comprometido con el medio ambiente. Nos parecía absurdo en este siglo cortar árboles para hacer ataúdes", dijo este emprendedor a BBC Mundo.
A un precio más que razonable para el mercado argentino: 180 pesos el féretro, el equivalente a algo así como 60 dólares, Kalinov no sólo desea llegar a las clases más populares del país, sino que aspira a continuar con una tarea humanitaria que se destacó durante el Tsunami que afectó a Indonesia.
En esa oportunidad, el empresario argentino que estuvo unos 20 años radicado en Madrid, donó 10 mil ataúdes a la Cruz Roja Internacional.
“Nadie tenía almacenados tantos ataúdes y nosotros sí. Las catástrofes exigen que los cadáveres se entierren rápidamente, por cuestiones sanitarias, y hay que tener una solución eficaz al tema de la muerte", confesó Kalinov al portal británico.
Las virtudes ecológicas de estos productos destacan si se tiene en cuenta que con un solo árbol se pueden fabricar hasta cien féretros que, según contó el empresario, son biodegradables y si se incineran no largan humo tóxico porque en su confección no se utilizan ni ceras ni barnices.
Pero no todas son flores en el negocio de los funerales; según Kalinov, se trata de uno de los sectores más tradicionales del mundo de los negocios. "Nos topamos con el inconveniente de que prefieren ganar más dinero con un producto de madera que hacer un ataúd ecológico", precisó.
Pero el empresario no quiere morir en el intento competitivo, por lo que aseguró que su pretensión es “no invadir el negocio de los rivales”, apuntando más hacia entidades públicas, como gobiernos y asociaciones no gubernamentales.
En los cálculos de Kalinov, en dos años su empresa, Restbox, pretende alcanzar el 25 por ciento del mercado argentino, sin descuidar un nuevo emprendimiento: la fabricación de ataúdes para mascotas.
El material para la confección de los féretros es comprado a cartoneros y a personas de bajos recursos que viven de recoger basura en las calles, y quienes son fanáticos de Boca Juniors, tienen ahora la oportunidad de adquirir su última morada con el escudo de sus amores impreso en el cajón.
http://criticadigital.com/fotos/ataud_carton_OK_1.jpg:puro:
http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=178337&id=254293&dis=1&sec=1