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View Full Version : Hegel y la tiranía de la democracia moderna.



Plotino
31-12-09, 02:18 PM
Hegel o la tiranía de la democracia moderna

Breve disertación sobre Hegel y su influencia en la dictadura del pensamiento políticamente correcto de la democracia liberal. Para Hegel el Estado sólo existe cuando los ciudadanos pueden encontrar satisfacción a sus intereses razonables y, a la vez, reconocen al Estado al reconocer su voluntad particular manifestada en la voluntad general a través de las leyes. Es decir, el Estado existe cuando es capaz de conciliar lo particular –los intereses particulares- con lo universal –la voluntad general-. Cuando esta conciliación se realiza, es entonces cuando el individuo es libre. Sin embargo, la realización de estos postulados en el Estado moderno, en la actual democracia moderna, ha llevado a la tiranía del pensamiento políticamente correcto o la llamada tiranía de la mayoría. La libertad de pensamiento y de realización de la persona, ha sido cercenada. Para Hegel, si un grupo no se ve representado por la voluntad general, generaría una facción dentro del Estado, opuesto al mismo. Para evitar esta posibilidad el Estado moderno ha destruido aquello que dice defender. Y lo ha hecho a través de un sistema de medios de comunicación, que al más puro estilo orwelliano, nos dice que debemos pensar –lo políticamente correcto- asegurando así un pueblo sumiso que vive en la ilusión de ser libre. A esta sumisión e ilusión se ha llegado haciendo uso de varios mitos.

La ingeniería social

Antes de hablar de los mitos voy a definir el término ingeniería social, que es fundamental para poder explicar con claridad lo que quiero decir. Por ingeniería social entiendo el conjunto de medios que el sistema utiliza para imbuirnos ciertas ideas, formas de pensar, esquemas mentales, etc. Esta ingeniería está en la televisión, la radio, los periódicos, internet, etc. Tras la repetición de ciertos hechos o ciertas ideas, de manera directa o indirecta, se lleva a que las personas asuman como propios ciertos postulados, que se incorporan a la conciencia colectiva, manifestada en lo políticamente correcto y a la cual no se puede contradecir sin sufrir una anatema social.

El mito del hedonismo y el vitalismo

Los medios de comunicación nos invaden con mensajes e imágenes que, de manera más o menos sutil, nos invitan a poner como fin de nuestra vida el placer (hedonismo) e igualmente se nos invita a dejarnos llevar “por lo que pide el cuerpo” (vitalismo). Su manifestación diaria está en: la mentalidad de la fiesta, del querer las cosas hechas, del no-esfuerzo, la sexualidad desordenada, la pornografía, el gusto por lo morboso y bajo, el poco interés por los temas culturales o humanísticos de verdad, la televisión basura, etc. Esto no deja de ser la más abyecta tiranía de las pasiones sobre la libre voluntad, lo cual persigue dos fines.
Se consigue que las personas sientan que sus intereses particulares son satisfechos, porque se les da la capacidad de satisfacer sus pasiones más inmediatas, que previamente se han inducido mediante la ingeniería social como el fin supremo de la existencia, lo cual da un falso sentimiento de libertad.
Se reduce el espectro existencial e intelectual de las personas. Poniéndoles como meta de su vida la satisfacción furibunda de sus pasiones, el irse de fiesta, la juerga, el pasar de todo y el “ser libre”, hacen que los individuos eludan cualquier búsqueda superior y más profunda. Se cercena de raíz la pregunta sobre la verdad, las dudas existenciales, la vida verdaderamente intelectual, la introspección personal, etc. Se llega, incluso, a reducir la riqueza de vocabulario. A esto hay que sumarle la inconsciente confusión mental de las personas, que viven con un montón de nociones difusas de diferentes ideologías, muchas veces incompatibles entre sí. Por tanto, las personas son bastante más fácilmente manipulables, lo cual nos lleva al segundo mito.
El mito del progreso

Junto al aumento de la manipulabilidad de la gente por la reducción de su espectro intelectual y existencial se les imbuye, mediante la ingeniería social, la idea del progreso. La idea es que la humanidad avanza hacia un mundo mejor gracias a la razón. Así, la humanidad conseguirá –y consigue- un progreso indivisible: progreso material, progreso intelectual, progreso moral, progreso de bienestar. Y todo este progreso es, por supuesto, bueno y deseable. Es el discurso de hoy día de la ampliación de derechos y libertades.
Como cualquier novedad es fruto del progreso, ésta se hace necesariamente buena, creándose, por tanto, un ambiente favorable a cualquier novedad, por aberrante que sea. Esto consigue una serie de cosas: por un lado la gente vive en un estado de expectación hacia la novedad, esperando siempre que desde fuera le digan cual es la novedad de turno, completamente sumisos –aunque inconscientes de ello- a lo que la ingeniería social le diga que es ahora lo nuevo y, por tanto, lo bueno. Por otro lado, se consigue que la persona evite enfrentarse con su soledad, con su interior, pues vive siempre expectante de lo de fuera. Por otro lado, además de decirle a la gente que es lo nuevo y bueno, también se señala que es lo antiguo, lo viejo, lo ya pasado, lo que ya no merece la pena, lo que está anquilosado en el pasado. Normalmente coincide con la Iglesia Católica y cualquier visión sana de la realidad. Y, finalmente, prepara el terreno para la farsa de la política.
Como la mayoría de la gente no tiene la capacidad de hacer un análisis critico de las novedades que le imbuye la ingeniería social, la mayoría de la gente lo acepta como algo bueno y positivo. Ahora es cuando el tablero está preparado para hacer creer a la gente que su voluntad se identifica con la voluntad general manifestada en las decisiones del gobierno.
Esto se consigue mediante la farsa de la lucha parlamentaria. Los progresistas, que son los políticamente correctos, los bonachones, los que usan de la razón para traer un mundo maravilloso tratan de poner la novedad que ya previamente ha calado en la conciencia social. Luego están los conservadores, que son los que malamente se enfrentan a la conciencia social, son los del orden y el atraso. Son el elemento necesario para el sistema, porque hacen parecer que realmente existe una lucha, cuando en el fondo son lo mismo que los progresistas. Me explico, los progresistas dicen que los cambios se tienen que hacer corriendo, que hay que construir el mundo nuevo y maravilloso ya; los conservadores, en cambio, dicen que los cambios hay que hacerlos poco a poco, en función de las transformaciones sociales. Transformaciones que, en muchos casos, produce de manera artificial la ingeniería social. Los progresistas corren, los conservadores andan. Pero los dos van en la misma dirección.
Entonces es cuando comienza el gran teatro. Los buenos progresistas tienen que luchar contra los malvados conservadores y, por supuesto, finalmente terminan consiguiendo lo que querían. Simple y llanamente porque ya la conciencia social lo acepta y lo ve como algo maravilloso, por lo tanto, lo pueden poner y es realmente imposible que no lo consigan. De esta manera, se refuerza el sentimiento en cada individuo de: a) que ellos han llegado a la conclusión por si mismos de esta novedad, y también por sí mismos de que es buena; b) que ellos han luchado también en la arena política para traer una gran mejora al mundo; c) que han vencido, por lo que se reafirma su sentimiento de que su voluntad coincide con la voluntad general, manifestada en las leyes del gobierno. ¡Se ha conciliado la voluntad particular con la universal tal y como quería Hegel! El problema es que todo esto no deja de ser una absoluta farsa. Por otro lado, los conservadores sienten que han perdido pero que han librado la batalla que debían… Pero ya está, ellos ahora asumen también como suyo el cambio realizado y, a partir de ahora, no se les ocurrirá cuestionarlo, porque ha sido una reforma necesaria por el cambio social, ha sido la voluntad del pueblo, es el progreso, etc.
Así la ingeniería social maneja y cercena la libertad de pensamiento de la población. Todo este proceso consigue varias cosas: a) hace creer a la gente que son libres, que han elegido libremente su lucha, sus pensamientos y su posicionamiento respecto a un tema, y que además el Estado es bueno porque ha cumplido con sus expectativas; b) de que el mundo (o el país) progresa y eso es bueno; c) de que su modo de vida se concilia perfectamente con las reivindicaciones que han abanderado, por lo que se reafirma en su estilo de vida vitalista y hedonista. Es un círculo vicioso del que la salida es difícil. Queda así claro que la democracia liberal es la gran dictadura del pensamiento políticamente correcto.

La finalidad

¿Cuál es la finalidad de esta dictadura del pensamiento? La respuesta está en el otro gran aspecto del liberalismo: la economía. Con este sistema se consigue una gran cantidad de gente que vive presa de la novedad y de los impulsos que le transmiten desde la ingeniería social. Es la manera perfecta de conseguir una masa aborregada que no se cuestiona nada y está ansiosa de novedades. Así, siempre está dispuesta a consumir las nuevas modas, tecnologías, tendencias, etc. Todo el sistema está hecho para favorecer el consumismo: la homogeneización social a escala mundial, la generación de necesidades artificiales, la publicidad, etc. Estamos inmersos en una sociedad sustancialmente económica donde se enriquecen unos pocos que a su vez son los que sostienen el sistema. La finalidad del sistema es, en última instancia, el beneficio económico desmesurado de unos cuantos, a costa de nuestra libertad. Pero tampoco debería extrañarnos, al fin y al cabo, los fundamentos políticos que han dado lugar a nuestra democracia liberal se encuentran en la filosofía burguesa que aspiraba a esto: el enriquecimiento económico.

Objeciones

Se podría responder que el Estado no nos quiere poco formados sino que nos invita a la lectura y nos pone escuelas. Veámoslo con detalle.
El sistema fomenta la lectura de los libros que le interesan, es decir, los políticamente correctos. Cada cierto tiempo sale algún libro de moda que se lee todo el mundo, mas la lectura más profunda, de cualquier tipo que sea, no es promocionada. Así que, nuevamente, el sistema nos dice que tenemos que leer, aunque por supuesto, siempre nos permitirá leer cosas políticamente incorrectas. Pero al precio de ser alguien políticamente incorrecto.
Las escuelas públicas enseñan lo que el Estado quiere. Es dejar en manos del Estado la educación de nuestros hijos. Cuando hacemos eso pasan cosas como que el Estado nos los quiera adoctrinar ideológicamente como está intentando hacer Zapatero con Educación para la Ciudadanía. Por otro lado, desde los dos partidos del teatro político español se ha resaltado la importancia de la enseñanza de cuestiones técnicas y del inglés. El conocimiento técnico, por muy importante que pueda ser para la actual coyuntura histórica no forma el espíritu humano, eso sólo lo hacen las humanidades. Son las humanidades las que nos pueden enseñar de dónde venimos, qué somos y a dónde podemos ir. Una carrera técnica jamás enseñará eso. Pero las humanidades son cada vez más relegadas a un segundo plano, tienen menos salidas laborales, etc.
El sistema nos quiere bien formados, pero no de una buena filosofía, de un buen humanismo o algo por el estilo. El sistema quiere buenos técnicos para que sean buenos elementos de producción y así beneficiar a la economía.
Se podría argumentar que el sistema no quiere sólo que vivamos para nosotros mismos o únicamente de una forma vitalista o hedonista. Nos invita a ser solidarios, constantemente. Esto es obvio, el sistema sabe que las personas necesitamos salir de nosotros y sentir que hacemos algo por los demás, es lo mínimo de la naturaleza humana. Pero el modo que nos ofrece el sistema es una salida fácil. No nos pide que cambiemos el mundo –eso es imposible, dice-, simplemente que hagamos algo sencillo: apadrinar un niño, dar dinero a una ong o hasta participar en algún grupo solidario. Sin embargo:
Todas las actividades en las que nos incorporemos serán políticamente correctas o estaremos mal vistos socialmente.
No implican un cambio en nuestro ser. Podemos seguir siendo igual de hedonistas, consumistas y vitalistas que siempre y ser a la vez solidarios, por lo que seguimos en la dinámica del sistema.
Todas las cosas que el sistema nos invita a hacer no cuestiona la raíz del mismo o, peor aun, la refuerza. No se nos invita a pensar en las causas profundas que dan movimiento al sistema y que son las que causan muchas de las injusticias actuales. Simplemente se nos hace sentir bien porque hemos hecho lo que podíamos. Pero el problema es de raíz, y a la raíz no se permite acudir.
Ahora, no digo que participar en algunas de estas actividades no pueda ser bueno, simplemente que no son contradictorias con el sistema. Mas bien al contrario, lo refuerzan porque no cuestionan su raíz y nos hacen sentir satisfechos –aunque no hayamos conseguido realmente cambiar las estructuras que hacen posible tantos males-. Se me podrá decir que el sistema me deja expresarme contra él y no pasa nada. Bueno, soy políticamente incorrecto y, por tanto, mal visto. En segundo lugar este texto nunca pasará de ciertos círculos. Jamás aparecerá en primera plana de un periódico o se debatirá del mismo en la televisión de manera justa. Y si algo de eso pasase no sería gracias al sistema, sino a pesar suyo.

El papel de la Iglesia Católica y su neutralización

Sin embargo el sistema no puede alterar la naturaleza profunda del ser humano. Este tiene anhelo de eternidad, de infinito, de verdad, de bien, de belleza y de justicia. Es a lo que aspira el ser humano, es el suspiro eterno que saldrá de su alma hasta que encuentre la Verdad. Es la religión quien da respuesta a estos anhelos humanos; el vitalismo, el hedonismo, el consumismo, etc. son un mal sustituto de la fe, que rápidamente nos cansan y hastían. Pero la religión nos coloca en unos valores y en una forma sana de entender el mundo completamente opuesta al actual sistema. La búsqueda continua y sincera de la Verdad nos deposita en la Iglesia de Cristo, en la Iglesia Católica. Pero la fe que guarda la Iglesia tiene un conjunto de valores, una cosmovisión que es incompatible con el actual sistema. Y lo es, aunque mostrar esto requerirá de otro artículo. El sistema es consciente de ello y quiere relegar a Jesucristo al ámbito de lo privado. Manifestarse hoy día como católico es algo políticamente incorrecto. Y es que, la verdadera enemiga del sistema es la Iglesia Católica. Si la Iglesia, tomando la expresión de Chesterton, hiciese uso de su dinamita, no sólo volaría un sistema injusto por naturaleza sino que podría dar el sustrato sano y firme para una buena sociedad.

La facción dentro del Estado y opuesto al mismo

Hegel afirma que cuando dentro del Estado hay un grupo que no se siente identificado con la voluntad general, crea una facción dentro del Estado opuesto al mismo. Si esto es cierto, evidentemente hoy la gran mayoría, por activa o por pasiva, se siente identificada con la voluntad general, puesto que no cuestionan el Estado, o mejor dicho, no cuestionan el mismo sistema. Hay pequeños grupos que sí cuestionan al mismo sistema, aunque no todos se puedan decir que sean muy inteligentes. Es más, muchos de estos grupos antisistema son instrumentos del sistema. Estos individuos sucios, con pintas raras, que acuden a la violencia y se dicen así mismos antisistema, no dejan de ser un instrumento del sistema para poder decir: ¿Qué prefieres, lo que hay o eso? Y la respuesta es obvia, nadie va a quedarse con “eso”. Por tanto, hay que realmente hacer una facción a esta tiranía, una oposición intelectual fundamentada en la fe, la tradición y la recta razón, con una visión cristiana de la sociedad, de la política y de la economía. Quizás en la actualidad el único sitio donde se me ocurre que podemos ver algo así es en el Carlismo y el distributismo.

Pedro Jiménez de León



http://www.hispanitas.org/index.php?...id=20&Itemid=1

Smith
31-12-09, 03:13 PM
Una cosa es que te des gustos de vez en cuando y otra que te dejes manipular. Si alguien tiene sexo, compra un video porno, se bebe una cerveza en el bar o algo parecido no debiera ser motivo de escándalo. Si lo piensas bien lo mismo que escribes se aplica a ti. Los demás somos malvados que vivimos nuestra vida a nuestro gusto cuando lo que deberíamos hacer es someternos a tus plantemaientos sin preguntar siquiera.

¿Captas?

Plotino
02-01-10, 12:55 PM
GUSTAVE THIBON DESCRIBE EL MUNDO DE HOY



"En la actualidad, con las presentes jerarquías, basadas en el dinero anónimo y en el Estado abstracto; sus celebridades, agigantadas por la propaganda; sus autoridades, que surgen del azar y de la intriga [...] Carentes de la esencia de la tierra y del cielo, las relaciones entre los hombres se reducen a las reglas estériles del más vano de los "juegos de sociedad". ¿Qué es lo que clasifica hoy a un hombre? No es su fuerza material, ni el poder de su espíritu, ni la investidura divina, sino las cosas más artificiales y ridículas, como el volumen de su cuenta bancaria, las condecoraciones, la arbitrariedad de una masa acéfala o el mero chismorreo de una prensa envilecida que hace de la gloria un ídolo universal. El ser propio de cada hombre, su valía personal, los lazos reales que lo ligan al mundo trascendente, ya no cuentan: todo desaparece bajo la etiqueta que se le cuelga encima".


(Una mirada ciega hacia la luz, Gustave Thibon.)

Y, para nosotros -los demócratas modernos y postmodernos y ultrapostmodernos- éste es el mejor de los mundos posibles: vota, sonríe y aborta libremente... Pero no se te olvide adoptar una foca ni pagar cuota en una ONG. Te lo permite el Estado, agradéceselo. Qué avanzados, hay que ver lo que hemos adelantado desde que se murió Franco y desde que los fantasmas inquisitoriales fueron erradicados por la ilustración liberal de la Constitución de 1812. Es un camino muy largo, pero lo hemos hecho... Para llegar a la mejor España de las Españas posibles: aquella que no sabe si es España, Sefarad, Al Andalus o una colonia de Inglaterra... O de EE.UU. que viene a ser la misma pijotada (qué guay y qué gay) protestante. Es bueno que nos abramos al extranjero, que abramos la mente (tampoco se descarta que nos abramos de patas), olvidemos lo que somos y empecemos a ser europeos y europeístas.

Aquí se puede ser de todo: budista, musulmán, protestante, taoísta... Pero católico, no, por favor, que eso es lo que siempre hemos sido. Cambiemos de disfraz cuando nos hartemos del que nos pusimos ayer. Ya que no hay maricones en el ropero, nunca faltarán trajes de carnaval en el armario. Todo es cuestión de vestirse -y, si tienes tiempo, maquíllate: hay traje de Drag Queen. Pero si juega la selección española, también tenemos traje de patriota con gaviotas del PP en la bandera rojigualda. Juega, es el juego que tenemos para ti y para todos: juega a sentirte que eres lo que tú quieras (¿quieres ser escocés? Te regalamos el kilt y te ponemos un Mac delante del Pérez: MacPérez), lo que tú imagines, pero no se te ocurra ser: eso no te lo permitimos. No seas ni español ni católico. Y si lo eres: ¡te jodes, facha, tenemos los medios de comunicación de nuestra parte!

Esta es nuestra sociedad, la más avanzada y progresista, constitucionalista y democrática de todas las habidas. Aquí dan risa los hidalgos cargados de blasones, nos aburren los soldados zarandeados por los caminos de Flandes, tampoco nos acordaremos jamás de los que defendieron la españolía de Cuba, no queremos ni que nos recuerden a los españoles que murieron en África (intolerantes legionarios que mataban pobrecitos rifeños, pacíficos y cultísimos moros.) Hacemos propósito de la enmienda: no vamos a sentirnos jamás orgullosos de haber sido un Imperio: se lo ocultaremos a la juventud -que no se entere jamás: alabaremos el tiempo en que fuimos tres, cuatro, veinticatorce culturas... Y si eso no fue así, ¡Peor para la Historia! Ya nos la inventaremos.

Y ésta, la de hoy, es la mejor de las épocas... ¿Cuándo estuvimos mejor? Todas las edades oscuras y tenebrosas son cosa del pasado. Nunca hubo una edad más iluminada -aunque sea con focos de neón. Nos felicitamos. Recordamos a Adolfo Suárez, y a todos los camisas azules que traicionaron al Movimiento, a Tierno Galván, que cambió el Movimiento Nacional por la Movida Madrileña, a Felipe González, al GAL... Al Rey Juan Carlos que nos salvó de Tejero. A todos los hombres que han hecho posible esta maravillosa España que tenemos hoy.

Y esas palabras en negrita (la glosa al pasaje textual de Thibon), entiéndanlo que las puedan leer hoy aquí, en este blog: es la "inocentada" del día. Maldita la gracia que nos hace todo eso que no es una broma.

http://librodehorasyhoradelibros.blogspot.com/2009/12/la-mejor-de-las-sociedades.html

Plotino
04-01-10, 01:41 PM
UN APUNTE PARA MALIGNO NEGRO


- D. Carlos Ibáñez ha contestado bastante bien ---Carta abierta a D. Benigno Blanco. No obstante, nosotros añadimos nuestra puntilla. Porque dice así el tal Maligno Negro:

“Hay todavía algún católico fundamentalista de cabeza que no ama la libertad, como ama la verdad y un buen católico defiende ambas, no se queda en el tradicionalismo”.


Precisamente, Maligno Negro, los fundamentalistas son ustedes, los que más se acercan al falsario mesianismo angloprotestante, cuya hez materialista radica en la defensa enconada de la democracia capitalista como algo sagrado. Vd. debería saber que la Iglesia Católica bebe de la Tradición y el Magisterio, que los tradicionalistas defendemos sin fisuras. La ¿ libertad ? que vd. defiende nace de la tolerancia de la guillotina, del exterminio de los católicos vandeanos; continuando con Napoleón hasta todas las revoluciones, culminadas desde Rusia a México. La ¿ libertad ? a la que vd. se refiere es la de Dresde, Hiroshima y Nagasaki; y la ¿ libertad ? que defendieron los de Dachau y el Gulag venía del mismo tronco revolucionario.


Déjese de idolatrías democráticas y no intente subordinar la Santa Fe a sus intereses oligárquico-partidistas. Parece que vd. no anda sino husmeando votos para cuando ZP se vaya de la Moncloa, y que así ya estará todo solucionado. En román paladino: Que a vd. el aborto y la familia le importan tanto como a mí la reproducción de los coleópteros. Parece muy cómodo con la ley abortista que firmó Juanca antes que llegara Bibi. Si esa es su libertad, con su pan de esclavo se la coma.


En cuanto a su deificación de la democracia, tan propia de la histeria demo"cristiana", me recuerda mucho a la tal López Schlichting. Así, como buena parte del clero traidorzuelo, andan haciendo más daño que la teología de la liberación y demás ralea, porque lo de ustedes no es quemar los campos, sino echarle sal para que no brote el fruto. Quieren ponerse galones ahora que parte de la sociedad española está despertando contra el infanticidio, y quieren llevar a su redil de partido eso, apartando a los que " estorban " y dividiendo un movimiento potencialmente sano. Si es que se le ve venir muy fácil.


En fin, deseándole la mayor comodidad cuando Rajoy le destine algún despachito, y deseándole el mayor éxito con Enriquete Sopena y María Creeter Iglesias en la noria de Telecirco, déjese ya de memeces y déjenos tranquilos a los que estamos en contra del aborto, y déjese de hacer negocios a costa del Catolicismo.

http://lasantaalianza.blogspot.com/2009/11/un-apunte-para-maligno-negro.html

atoBeto
04-01-10, 05:39 PM
¿Y cuál es la nobleza de tener una doctrina que sacrifique la salud de nuestro cuerpo a cambio de una supuesta elevación espiritual? El cuerpo también es muy valioso, y no me gusta ninguna noción de espíritu que no incluya necesariamente a este buen compañero, que es el hardware que nos sostiene y nos hace disfrutar de la vida.

Plotino
04-01-10, 05:45 PM
¿Y cuál es la nobleza de tener una doctrina que sacrifique la salud de nuestro cuerpo a cambio de una supuesta elevación espiritual? El cuerpo también es muy valioso, y no me gusta ninguna noción de espíritu que no incluya necesariamente a este buen compañero, que es el hardware que nos sostiene y nos hace disfrutar de la vida.


Discúlpame amigo, pero que tiene que ver la doctrina del dualismo de cuerpo y espíritu, con el tema que estoy tratando aquí. Este es un tema para denunciar las perversidades de la democracia moderna. No es una discusión filosófica de la doctrina de cuerpo y espíritu.

atoBeto
04-01-10, 05:49 PM
Tú eres el que está metiendo el tema de la falta de espiritualidad del mundo moderno y a la Iglesia Católica como camino a la salvación así que tú eres el que está incluyendo las cuestiones filosóficas al tema en primer lugar.

¿Sí leíste el pegoste antes?

Plotino
04-01-10, 05:54 PM
Tú eres el que está metiendo el tema de la falta de espiritualidad del mundo moderno y a la Iglesia Católica como camino a la salvación así que tú eres el que está incluyendo las cuestiones filosóficas al tema en primer lugar.


Ya comprendo. Tu eres de los que cree que esta época de materialismo y hedonismo, es mejor y superior a cualquier época por la que haya pasado la humanidad. Seguro que eres de los típicos progres, que saca a relucir el argumento de la inquisición y las cruzadas para atacar a la iglesia y así justificar la superioridad de esta abominable época. Ya lo decía Solzhenytzin, "con que soberbia juzgamos al pasado, teniendo tan abominable presente en el siglo XX". Abominable presente con sus perversas ideologías como comunismo, nazismo y liberalismo.

atoBeto
04-01-10, 09:27 PM
Ya comprendo. Tu eres de los que cree que esta época de materialismo y hedonismo, es mejor y superior a cualquier época por la que haya pasado la humanidad. Seguro que eres de los típicos progres, que saca a relucir el argumento de la inquisición y las cruzadas para atacar a la iglesia y así justificar la superioridad de esta abominable época. Ya lo decía Solzhenytzin, "con que soberbia juzgamos al pasado, teniendo tan abominable presente en el siglo XX". Abominable presente con sus perversas ideologías como comunismo, nazismo y liberalismo.

¿Seguro que no eres el rushgirones? Es que a él también le gustaba andar etiquetando a los demás foristas según sus clasificaciones después de un par de participaciones.

Pedro Navajas
06-01-10, 09:15 PM
Es todo un reto este tema... por una parte, he dado un vistazo a vuelo de pájaro, y me parece muy bien los textos que ha traido el plutino... pero sabiendo la clase de alimaña que es este personaje, supongo que hay una trampa por algún lado y tendré que revisar con más detalle...


Hegel o la tiranía de la democracia moderna

Breve disertación sobre Hegel y su influencia en la dictadura del pensamiento políticamente correcto de la democracia liberal. Para Hegel el Estado sólo existe cuando los ciudadanos pueden encontrar satisfacción a sus intereses razonables y, a la vez, reconocen al Estado al reconocer su voluntad particular manifestada en la voluntad general a través de las leyes. Es decir, el Estado existe cuando es capaz de conciliar lo particular –los intereses particulares- con lo universal –la voluntad general-. Cuando esta conciliación se realiza, es entonces cuando el individuo es libre. Sin embargo, la realización de estos postulados en el Estado moderno, en la actual democracia moderna, ha llevado a la tiranía del pensamiento políticamente correcto o la llamada tiranía de la mayoría. La libertad de pensamiento y de realización de la persona, ha sido cercenada. Para Hegel, si un grupo no se ve representado por la voluntad general, generaría una facción dentro del Estado, opuesto al mismo. Para evitar esta posibilidad el Estado moderno ha destruido aquello que dice defender. Y lo ha hecho a través de un sistema de medios de comunicación, que al más puro estilo orwelliano, nos dice que debemos pensar –lo políticamente correcto- asegurando así un pueblo sumiso que vive en la ilusión de ser libre. A esta sumisión e ilusión se ha llegado haciendo uso de varios mitos.

En este párrafo se mezclan, por un lado, una descripción aceptable (creo) de la visión hegeliana del Estado, con valoraciones del autor por el otro lado... me gusta la lógica, me gusta la caracterización de los medios de comunicación y su papel...


La ingeniería social

Antes de hablar de los mitos voy a definir el término ingeniería social, que es fundamental para poder explicar con claridad lo que quiero decir. Por ingeniería social entiendo el conjunto de medios que el sistema utiliza para imbuirnos ciertas ideas, formas de pensar, esquemas mentales, etc. Esta ingeniería está en la televisión, la radio, los periódicos, internet, etc. Tras la repetición de ciertos hechos o ciertas ideas, de manera directa o indirecta, se lleva a que las personas asuman como propios ciertos postulados, que se incorporan a la conciencia colectiva, manifestada en lo políticamente correcto y a la cual no se puede contradecir sin sufrir una anatema social.

No creo que ese concepto de "ingeniería sicial" este bien aplicado... sin embargo, de nuevo, me gusta la lógica, me gusta la crítica a los media... me gusta lo de los "postulados" ... pero creo que la trampa va por el abuso del lenguaje: en Ciencias Sociales, se le llama "ideología hegemónica" (superestructura, creo le dicen los marxistas) a la fuerza que el autor quiere centrar en su crítica, que él le llama "políticamente correcto"... es decor: la crítica que el autor quiere hacer está al nivel de la cosmovisión de la sociedad, no de las políticias dentro de la sociedad... se va muy profundo ara qudarse en la superficie...

El mito del hedonismo y el vitalismo

Los medios de comunicación nos invaden con mensajes e imágenes que, de manera más o menos sutil, nos invitan a poner como fin de nuestra vida el placer (hedonismo) e igualmente se nos invita a dejarnos llevar “por lo que pide el cuerpo” (vitalismo). Su manifestación diaria está en: la mentalidad de la fiesta, del querer las cosas hechas, del no-esfuerzo, la sexualidad desordenada, la pornografía, el gusto por lo morboso y bajo, el poco interés por los temas culturales o humanísticos de verdad, la televisión basura, etc. Esto no deja de ser la más abyecta tiranía de las pasiones sobre la libre voluntad, lo cual persigue dos fines.

Se asoma plenamente la trampa moralina... El mundo al revés: De hecho es esa fuerza "políticamente correcta" que es la ideología hegemónica, es estrictamente conservadora cuendo se trata de libertad individual en lo referente a la moral: la gente no es libre de fumar los que quiera donde quiera, la gente no es libre de comprar coa en la esquina, la gente no es libre de hacer el amor en parques públicos, la gente no es libre de salir desnuda a la calle, la gente no es libre de satisfacer su deseo de matar al peje, la gente no es libre de escribir sin importar la ortografía, la gente no es libre de tomar lo primero que le cause envidia... ¿captas?, estas totalmente al revés...

....
Pedro Jiménez de León



http://www.hispanitas.org/index.php?...id=20&Itemid=1


Al mostrar que su premisa principal es falsa, no tiene sentido seguir leyendo... en efecto, una porquería más del plutino...

Pedro Navajas
06-01-10, 09:56 PM
Sin embargo esta parte me causa curiosidad, pues algunos recordaran que lelvo años chingando con esto del mito del progreso:





El mito del progreso

Junto al aumento de la manipulabilidad de la gente por la reducción de su espectro intelectual y existencial se les imbuye, mediante la ingeniería social, la idea del progreso. La idea es que la humanidad avanza hacia un mundo mejor gracias a la razón. Así, la humanidad conseguirá –y consigue- un progreso indivisible: progreso material, progreso intelectual, progreso moral, progreso de bienestar. Y todo este progreso es, por supuesto, bueno y deseable. Es el discurso de hoy día de la ampliación de derechos y libertades.
Como cualquier novedad es fruto del progreso, ésta se hace necesariamente buena, creándose, por tanto, un ambiente favorable a cualquier novedad, por aberrante que sea. Esto consigue una serie de cosas: por un lado la gente vive en un estado de expectación hacia la novedad, esperando siempre que desde fuera le digan cual es la novedad de turno, completamente sumisos –aunque inconscientes de ello- a lo que la ingeniería social le diga que es ahora lo nuevo y, por tanto, lo bueno. Por otro lado, se consigue que la persona evite enfrentarse con su soledad, con su interior, pues vive siempre expectante de lo de fuera. Por otro lado, además de decirle a la gente que es lo nuevo y bueno, también se señala que es lo antiguo, lo viejo, lo ya pasado, lo que ya no merece la pena, lo que está anquilosado en el pasado. Normalmente coincide con la Iglesia Católica y cualquier visión sana de la realidad. Y, finalmente, prepara el terreno para la farsa de la política.
Como la mayoría de la gente no tiene la capacidad de hacer un análisis critico de las novedades que le imbuye la ingeniería social, la mayoría de la gente lo acepta como algo bueno y positivo. Ahora es cuando el tablero está preparado para hacer creer a la gente que su voluntad se identifica con la voluntad general manifestada en las decisiones del gobierno.
Esto se consigue mediante la farsa de la lucha parlamentaria. Los progresistas, que son los políticamente correctos, los bonachones, los que usan de la razón para traer un mundo maravilloso tratan de poner la novedad que ya previamente ha calado en la conciencia social. Luego están los conservadores, que son los que malamente se enfrentan a la conciencia social, son los del orden y el atraso. Son el elemento necesario para el sistema, porque hacen parecer que realmente existe una lucha, cuando en el fondo son lo mismo que los progresistas. Me explico, los progresistas dicen que los cambios se tienen que hacer corriendo, que hay que construir el mundo nuevo y maravilloso ya; los conservadores, en cambio, dicen que los cambios hay que hacerlos poco a poco, en función de las transformaciones sociales. Transformaciones que, en muchos casos, produce de manera artificial la ingeniería social. Los progresistas corren, los conservadores andan. Pero los dos van en la misma dirección.
Entonces es cuando comienza el gran teatro. Los buenos progresistas tienen que luchar contra los malvados conservadores :007: y, por supuesto, finalmente terminan consiguiendo lo que querían. Simple y llanamente porque ya la conciencia social lo acepta y lo ve como algo maravilloso, por lo tanto, lo pueden poner y es realmente imposible que no lo consigan. De esta manera, se refuerza el sentimiento en cada individuo de: a) que ellos han llegado a la conclusión por si mismos de esta novedad, y también por sí mismos de que es buena; b) que ellos han luchado también en la arena política para traer una gran mejora al mundo; c) que han vencido, por lo que se reafirma su sentimiento de que su voluntad coincide con la voluntad general, manifestada en las leyes del gobierno. ¡Se ha conciliado la voluntad particular con la universal tal y como quería Hegel! El problema es que todo esto no deja de ser una absoluta farsa. Por otro lado, los conservadores sienten que han perdido pero que han librado la batalla que debían… Pero ya está, ellos ahora asumen también como suyo el cambio realizado y, a partir de ahora, no se les ocurrirá cuestionarlo, porque ha sido una reforma necesaria por el cambio social, ha sido la voluntad del pueblo, es el progreso, etc.
Así la ingeniería social maneja y cercena la libertad de pensamiento de la población. Todo este proceso consigue varias cosas: a) hace creer a la gente que son libres, que han elegido libremente su lucha, sus pensamientos y su posicionamiento respecto a un tema, y que además el Estado es bueno porque ha cumplido con sus expectativas; b) de que el mundo (o el país) progresa y eso es bueno; c) de que su modo de vida se concilia perfectamente con las reivindicaciones que han abanderado, por lo que se reafirma en su estilo de vida vitalista y hedonista. Es un círculo vicioso del que la salida es difícil. Queda así claro que la democracia liberal es la gran dictadura del pensamiento políticamente correcto.

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De entrada la descripción del mito del progreso es correcta. La definición conceptual, digamos. Porque la descripción del papel del mito, está completamente errada.

Lo que ocurre es que como este discurso es moralino, fuerza la relación entre el mito del progreso y por un lado, lo que el autor llama "la ingeniería social", y por el otro lado su "mito del hedonismo y el vitalismo".

Pero resulta que lo mueve al ser humano no es la moral sino la economía.

Cómo lo ha dejado muy claro Tannat: El mito del progreso tiene sentido porque gracias a la promesa de la nueva riqueza, hay quien presta su dinero a aquel que la va crear.

La iglesia se opuso en su momento al cobro de intereses, pero como ocurrió un tiempo, la iglesia se rindió al progreso...

de hecho el mito del progreso es producto de la cosmovisión cristiana, la cual le da un sentido a la vida:llegar a la redención, alcanzarla...

La sociedad hedonista y vitalista es un producto reciente del capitalismo, la superestructura del mito del progreso...

El mito del progreso tiene 400 años...

Pedro Navajas
07-01-10, 12:28 PM
Después de consultar con la almohada, creo que la trampa moralina del autor consiste en confundir diferentes niveles de la conciencia colectiva de tal forma que termina por subir su moral, que se encuentra muy abajo, hasta la cima de la conciencia colectiva...

Yo lo veo así: La conciencia colectiva tiene diferentes niveles:

Por arriba de todo, estan nuestros instintos... algunos son muy individuales: en caso de emergencia, cada quien busca salvarse, salvar a los suyos, y hasta el finalk ver por los demás... algunos son muy solidarios: los bebés nos causan ternura, igual que los cachorros de otros mamíferos... En las leyes hay rastros de este nivel de conciencia: la protección a los niños, la protección a la vida, etc...

Inmediatámente por debajo de los instintos, está la cosmovisión de la sociedad... mucho de lo que consideramos de sentido común, al nivel de los instintos, no es tal: el mejor ejemplo es el mito del progreso... durante el 99.99% de la existencia de la especie humana, ese mito no existió... y en el 95% de la Historia humana (es decir desde que se cuenta con registros escritos) tampocó existió... Muchos de los derechos humanos son producto de ese mito y otros al mismo nivel: el derecho a ganarse el sustento, la libertad de trabajo, de tránsito, etc... la idea de que la tecnología es necesariamente buena, es otro mito a este nivel...

Un escalón abajo está la ideología hegemónica... es decir, ok, todos creemos en el progreso, pero hay diferentes ideas de como alcanzarlo... la ideología hegemónica es, basicamente, el capitalismo... las leyes protegen, por ejemplo, la propiedad privada... la idea del libre mercado como ente autoregulado magicamente, es también parte de este nivel de conciencia colectiva...

Casi hasta abajo está la cultura: la idiosincracia de cada pueblo... nuestro mexicana forma de ser, por ejemplo... en este nivel la conciena colectiva tiene aparencias muy difrentes según la geografía y, por supuesto, la época...

No es que en los niveles superiores hubiera una absoluta homogeneidad, de ninguna manera: desde el nivel superior, los instintos, cada individuo es único en sus matices de conciena colectiva, incluso con individuos casos patológicos que no comparten algún nivel de conciena colectiva (los asesinos seriales, los ermitaños, los comunistas, por mencionar casos patológicos a diferentes niveles...)

En este nivel, el cultural, es donde más debemos trabajar los mexicanos: crear una cultura del esfuerzo, del respeto...

En el último nivel, está la moral... aquí la conciencia colectiva estalla en un mundo de diferencias... las afinididades políticas, la religión, la forma de educar a la familia, etc, son ejemplos de diferentes morales... igual que los valores individuales...

Así, tenemos 5 niveles de conciena colectiva... la trampa del putino, consiste en hacer pasar SU moral como parte de la cosmovisión de nuestro tiempo, o incluso como parte de nuestros instintos...

Se merece un prrrrrrrrrrrr...

Pedro Navajas
07-01-10, 12:49 PM
Hay que aclarar que la clasificación anterior es desde un punto de vista constructivista: las categorias superiores son aquellas que se construyen más en forma subconciente (colectivo e individual), mientras que las más bajas requieren más concienciaa de quien enseña y quien aprende...

Resulta que, en general, las categorias superiores son consideradas de mayos valor...

Sin embargo eso no indica, por ejemplo, que los instintos esten por arriba de todo... de ser así, andariamos cogiendo todos contra todos, en todos lados, a toda hora... y los machos nos disputariamos las hembras a golpes...

Tampoco implica que los valores instintivos sean absolutos o sin excepciones... la pena de muerte, es una excepción, por ejemplo...

Mucho menos implica que valores de 2o o 3er nivel, digamos la idea de que la tecnología es benefica a priori o el libre mercado (por emncionar 2 ideas enclavadas en la conciena colectiva, una de 2o y otra de 3er nivel) deban ser defendidas a sangre y fuego por los progresistas contra los conservadores...

De hecho, creo que lo que se denomina como la condición humana, es este eterno conflicto entre niveles de conciena colectiva...

...solo para aclarar...

Bucaro
07-01-10, 09:45 PM
Pero resulta que lo mueve al ser humano no es la moral sino la economía.



Diria yo que en realidad es el egoismo, pero mucha gente se ofende si le dices que tiene motivos egoistas

Pedro Navajas
14-01-10, 10:07 PM
El egoismo lo llevamos programado al nivel más básico: es instíntivo...

¿la gente se ofende cuando señalas su egoismo?.... ¿pues como lo señalas?... La gente en general acepta de buena gana que es egoista... nomás no hay que decírselo golpedo...

Pedro Navajas
14-01-10, 10:12 PM
Ayer meditaba en que la conciencia coléctiva aparece al mismo tiempo que la conciencia individual, o incluso es anterior: observamos en todos los mamíefros superiores una vida de manada que consta de relaciones complejas, dentro de las cuales el individuo o se acomoda en ellas, o es expulsado...

Pocos mamíferos como el León tienen individuos que sobreviven fuera de la manada... sobreviven ellos, pero sus genes no trascienden...

Las jerarquias entre los machos son de hecho una forma de gobierno, un Estado...

...y sin embargo, todos esos mamíferos no tienen conciencia de su individualidad, no son concientes de sí mismos... no al menos como lo somos nosotros: con la construcción cultural (no por eso menos humana, quizá por eso más humana) del individuo como eje central de nuestras vidas...

De ahí a comprarse un mercedes, sólo hay un paso...

Bucaro
15-01-10, 07:26 PM
El egoismo lo llevamos programado al nivel más básico: es instíntivo...

¿la gente se ofende cuando señalas su egoismo?.... ¿pues como lo señalas?... La gente en general acepta de buena gana que es egoista... nomás no hay que decírselo golpedo...

Algunos nunca aceptan que poseen algo de egoismo, ciertas personas me llegaron a comentar que el egoismo es enteramente algo malo, negativo.