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View Full Version : Carta de Carlos Castillo Peraza a Felipe Calderón



Pedro Navajas
09-08-09, 10:49 PM
...estas pinches cadenas...


Carta de Carlos Castillo Peraza a Felipe Calderón, semanas después de que éste asumiera el cargo como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN.

México, D.F., 8 de mayo de 1996

Querido Felipe:

Para mí es mucho más sencillo expresarme por escrito. Por eso lo haré así, poco antes de ausentarme por unos 22 días, lo que nos dará al uno y al otro tiempo para pensar en lo escrito y en lo -espero- leído.


Me preocupó sobremanera un par de expresiones utilizadas por ti durante nuestra más reciente conversación en tu oficina provisional. La primera fue: “Si no me meto, no me hacen caso”; la segunda: “No he encontrado mi alter ego”.


Creo que las realidades que expresan esas dos frases tuyas están emparentadas. Trataré de explicarme, comenzando por la segunda.


¿Por qué no encuentra un jefe a ese alter ego? Creo que porque para que haya un “otro yo”, varios “otro yo” el jefe debe hacerle saber y sentir a sus subalternos que, en efecto, son “yo”, es decir, darles toda su confianza. El subalterno debe saber que el jefe depende totalmente de él porque lo considera capaz de hacer las cosas bien, tal como el jefe mismo las haría. Debe saber que el jefe pone en sus manos su nombre, su fama, su prestigio, su capacidad e incluso su liderazgo. Debe sentir que lo que él hace lo está haciendo el jefe, y que el jefe responderá por él si se equivoca. Debe sentir que en lo que su jefe le encomienda el jefe es él, esto es, el alter de ese ego. Pero esto implica que el jefe deje su ego en ese alter. Y que lo deje en serio: en lo que se le encarga, el alter tiene que estar seguro de que él es “el perro de adelante”; y que el jefe no se pondrá ni antes ni al lado de él, sino detrás; que el jefe lo seguirá en lo que le puso en las manos; que leerá lo que le encomendó escribirle; que se sentará donde decida el alter al que le encomendó diseñar el presidium; que sólo cuando el subalterno le diga que “esto debe resolverlo usted”, debe tomar el asunto en sus manos de jefe, etc.


Nadie se sentirá tu “otro yo” si le revisas todo, si le sospechas todo, si le desconfías, si acabas haciendo las cosas tú. Así nunca encontrarás todos los alter ego que hoy necesita un presidente del PAN. Y te ahogará el trabajo. Y sabrás todo, pero no presidirás. Y tendrás a tu gente en el temor, en la disciplina pero no en el entusiasmo ni en la creatividad. Y... tendrás que meterte en todo para que te hagan caso, porque tú no les haces caso a tus subalternos, y ellos saben que no cuentan, que tienen que esperar a que tú decidas, que les vas a cambiar las órdenes sobre la marcha, que no los consideras responsables.


Tu naturaleza, tu temperamento es ser desconfiado hasta de tu sombra. Si te dejas llevar por ése, entonces no te asustes de no contar ni con tu sombra: ella misma se dará cuenta que es sombra, pero que no es tuya; será sombra para sí, no contigo, no tuya. Dile al perro de adelante de cada uno de los trineos de tu flotilla que él es el único que ve un horizonte distinto. Tú tendrás así la mirada de todos los horizontes; no tendrás que verle las patas a todos, ni las correas a todos: serás el Can Mayor, vigía de todos los horizontes y patrón de todos los trineos. Presidirás: estarás sentado arriba. Desde allí, vigila y exige con suavidad; carga sobre ti los errores de ellos. Acertarás con ellos. El riesgo es que todas las fallas se te carguen a ti. La oportunidad es que los aciertos serán todos tuyos. Pero con este proceder, lograrás que tus subalternos serán tuyos contigo: no envidiarán tus medallas porque las sabrán de ellos; no te cargarán sus tropiezos porque los sabrán suyos. Serán uno. Crecerá el partido con el crecimiento de sus dirigentes. Serás su líder, la cabeza del cuerpo que sabrán y sentirán suyo; te sabrán su cabeza. Y esto es importante porque nadie te niega que eres cabeza y que tienes cabeza. Yo menos que nadie.


Diles qué quieres y para cuándo. No les digas ni te metas en el cómo y confía; corre el riesgo de confiar. Puedes hacerlo, porque en torno de ti no hay gente de mala voluntad y tampoco retrasados mentales. Sólo personas que tienen derecho a la oportunidad de ser ellas, de pensar por sí mismas, de correr el riesgo de equivocarse, de agradecer la oportunidad de acertar. Estoy seguro de que acertarán más veces de lo que imaginas. “A los hijos dice un refrán japonés hay que darles sólo dos cosas: raíces y alas”. Gibrán añade: “Nuestros hijos son flechas, nosotros somos arqueros. Nuestra responsabilidad es darles la tensión de la buena madera y la buena cuerda y el buen músculo, no hacerles el vuelo”.


Perdona la intromisión. Un abrazo. Me voy con mi hijo mayor a Alemania. Voy a darle la última entrega de raíces, antes de que parta a volar con sus alas en octubre, cuando cumplirá dieciocho años. Espero tensar bien la cuerda por vez postrera, antes de soltarla para que parta esa amada flecha, ya sola en pos de su propia trayectoria y en busca de su propio blanco.


Hasta pronto, Jefe


Carlos Castillo Peraza

Fuente (http://www.estesur.com.mx/website/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=40&Itemid=101&limitstart=5)

Mazdak
10-08-09, 03:18 PM
...entonces, Carlitros ya sabía que Jelipe era un peligro para México...

Pichicuata
10-08-09, 03:23 PM
Pues yo creo que su alter ego lo ha andado buscando en el alcohol y nomas no lo encuentra...

..pero tampoco deja de buscarlo ahi.

Pedro Navajas
10-08-09, 08:59 PM
Wow!...

Al leer este artículo no podía creer lo bien que complementa el último párrafo la carta de Castillo Peraza a Calderón:


La desesperación de Calderón
Cubículo Estratégico
Carlos Mota

2009-08-10•Al Frente

Alos mexicanos nos está ocurriendo un fenómeno imperceptible: la frustración que experimentamos ante nuestras calamidades ha transitado de un ámbito general a uno local. Me explico. Mientras hace años nos preocupaba que se respetara el voto, hoy nos indignamos por el incendio de una guardería; mientras antes el tapado ocupaba 99 por ciento de las conversaciones ciudadanas, hoy la problemática del agua en Ixtapaluca tiene a más de uno sin sueño.

Nos hemos sofisticado, sí; pero hemos hallado nuevas e incomprensibles realidades. Antes no nos inmutábamos porque a Petróleos Mexicanos le ordeñaran los ductos; hoy esa noticia está en los titulares de los diarios.

Por supuesto que es buena señal que como ciudadanos estemos alerta ante los sinsentidos de nuestra vida cotidiana —sobre todo cuando ésta se topa con el desempeño de los servidores públicos. No obstante, parece inverosímil que sea hasta ahora. Es como si hubiéramos permanecido largamente anestesiados.

Pero los problemas de México siguen ahí, igualmente patentes y son, fundamentalmente, de ejecución, ya no de regulación ni de políticas públicas. La oposición priista quiso hacer ver que Vicente Fox no supo cabildear reformas relevantes en el Congreso; y ahora ha sabido enfatizar que el gobierno de Calderón no da resultados porque no sabe trabajar.

Pero el problema no es del Presidente, los secretarios o subsecretarios. Es más abajo. Es decir, si las aguas negras de una población no son adecuadamente extraídas, si una guardería se incendia, si un secuestrador no es capturado o si en Veracruz hay tomas clandestinas de combustible, no es por la falta de una ley, sino porque los mandos medios y bajos no tienen la capacidad de ejecutar (y con ellos también trabajaría el PRI si hoy gobernara).

El Presidente está desesperado porque las cosas se ejecuten rápido. Por eso madrugó a muchos en su equipo cuando se les adelantó al anunciar la cédula de identidad, añejo proyecto que ahora sí debe ser una realidad. Hizo lo mismo con el sistema de apertura rápida de empresas. Como le ponen pretextos, Calderón se ha convertido en un gerente de la desesperación. Su proceso incluye hacer un anuncio público antes de lo esperado. A ver si así. Ojalá.

Smith
10-08-09, 09:04 PM
Y soportó las ganas de escribir leperadas. Bien por él.

Pedro Navajas
10-08-09, 10:57 PM
¿bien por él?...

en ningún lado aplica las enseñanzas de su yoda...

y las de sentido común cuando tienes subalternos...

un buen líder es quien sabe delegar responsabilidades... a la gente correcta...

Smith
11-08-09, 01:14 PM
Lo decía por las leperadas. Evidentemente ninguno de ellos representa el ideal de líder que mencionas.