Herbert
27-09-05, 05:58 PM
LA PALABRA “AMOR”
He formulado ya una comparación entre los verbos “querer” y “amar” y también he leído recientemente una amplia disertación sobre el “enamoramiento” y el verdadero “amor”. A raíz de lo anterior me puse a meditar seriamente lo que ha llegado a significar para mi la palabra amor
Desde que más o menos comencé de niñito a más o menos distinguir figuras y percibir sonidos, me acuerdo vagamente que me presentaban un retrato de un hombre de mediana edad, alto y delgado de pelo largo y rubia barba, vestido con un camisón blanco para dormir y que con sus manos acariciaba a un pequeño niño, y que me decían que eso representaba el amor de Jesús.
Un poco más tarde, mi mamá me regañaba por amor porque no quería comer o porque hacía una travesura,
Cuando crecí un poco más, me dí cuenta que de pronto todo mundo hablaba de la fiesta del amor porque por todos lados andaban hombres de barba blanca y ropa roja con vivos blancos repartiendo regalos a los niños.
Unos cuantos días después me enseñaron un juguete muy bonito de muchos animalitos y unas figuras y en medio había una cosa de donde comen los animales su paja, y sobre esa había un muñequito chiquitito con un brillo muy especial y me dijeron que también era el símbolo del amor por lo tierno que lo miraba su mamita.
También en esa época me hablaron de una cosa llamada “diez mandamientos” donde también mandan dar amor a todo mundo.
Después me tocó ir a la escuela a la que me enviaban por amor para aprender a leer y a escribir y cuando sacaba yo buenas calificaciones, me besaban con amor pero también me regañaban por [/b]amor[/b] si eran bajas, y si reprobaba yo, le tenía verdadero pavor a mi papá, que por amor me encerraba y no me dejaba jugar en la calle.
Y ya a los 13 años por primera vez sentí como maripositas en mi panza y por el corazón, porque una chica me miraba y me sonreía muy bonito....y creí que eso también debería ser amor Pasó un año más y otra chica de mi clase me gustaba mucho, mucho más que la otra, y por primera vez en mi vida, vencí mi pena y mi temor a no sé ni qué, y le di un beso en la mejilla y ella me besó también, pero rapidísimo sobre mi boca. Me acuerdo que durante 24 horas estaba yo como flotando en las nubes y que ahora si había conocido el amor
Y vino la guerra, la gran guerra mundial y todo mundo se vistió de uniforme y de nuevo todos iban a pelear por amor a la patria. Tanto de un bando como del otro, la palabra amor rezumbaba en todos los radios y se leía en la prensa y en todos los anuncios, y unos morían por amor a su patria, y otros por amor a su bandera arrojaban miles de toneladas de bombas al enemigo, y no faltó quien dijera que por amor a la paz arrojaran dos bombas atómicas.
Siguió la posguerra, y todo lo que era costumbre, moral y decente se repudió, y todo mundo andaba despeinado, sucio y haciendo música rara gritando constantemente”¡amor y paz.!”
Había aún películas costumbristas rodadas durante la guerra, en las cuales cuando una pareja de enamorados flirteaban o trataban de cortejarse, se decía de ellos que “hacían el amor” .
Sin embargo en la juventud de protesta de la posguerra arriba mencionados, llamados “hippies” ellos rebautizaron el verbo “fornicar” y lo vistieron de etiqueta y le pusieron un nombrecito más “decente” y desde entonces se llama eso “hacer el [/b]amor[/b]” no importando para nada si se hace con o sin amor
En los años siguientes se usa y se abusa de la palabra amor en miles de anuncios publicitarios y promociones mercantilistas y hasta el día de los novios se llama “día del amor y con la misma intención se crea el corazoncito rojo para sustituir la palabra amor y así en todas partes y hasta en los autos aparecen placas con “yo (amo) ´México” etc.etc.
Todo mundo usa la palabra amor y el correspondiente verbo. La gente ama igualmente a su perrito o gato o cualquier mascota, e de la misma manera ama su auto y también una canción. Las famosas “fans” adolescentes en una euforia sexual aman a cualquier ídolo de pacotilla o cantante de plástico.
En el lenguaje de la humanidad la palabra amor se usa como apelativo para un buen amigo o amiga y con una facilidad tremenda a cualquier persona le contestan “ Si, amor, mañana te devuelvo el dinero que me prestaste”
El abuso y mal uso de la palabra amor llega a tal extremo, que la persona que ama, normalmente es un “amante” , pero resulta que la palabra amante es una palabra peyorativa y denigrante porque las mentes de una sociedad cretina piensan en sexo “ilegal” o fuera del matrimonio.
Eso provocó en mi un profundo rechazo hacia la palabra amor que se había choteado hasta el cansancio, perdiendo así su verdadero significado.
Casi durante toda mi vida he evitado usar la palabra amor o el verbo amar porque me parecía falso y falto de honradez y sinceridad..
Hoy en día y ya en la etapa final de mi vida me ha sido posible desligar completamente la palabra amor del concepto de la sexualidad.
Es por eso, que soy perfectamente capaz de tener una amistad sincera y hasta con cierta coquetería cariñosa, sin involucrarme sexualmente y aún así poder llamarla de amor como expresión suprema de un sentimiento incluyente franco y sincero.
Además ahora estoy plenamente conciente de que en realidad amo muchas cosas en mi vida, tales como la música, la poesía y una infinidad de otras cosas y actividades pero sobre todo amo a la naturaleza
Me acuerdo perfectamente bien, y en los primeros años de mi vida de mi matrimonio por amor, en una ocasión mi mujer me preguntó que si yo la amaba y le contesté tontamente:
“El amor no se dice,.....¡se demuestra!......¿acaso no te das cuenta que los hechos hablan?”
En mi ignorancia no había yo entendido aún , que a las mujeres les gusta oír lo obvio, les gusta oír la frase
“TE AMO”
He formulado ya una comparación entre los verbos “querer” y “amar” y también he leído recientemente una amplia disertación sobre el “enamoramiento” y el verdadero “amor”. A raíz de lo anterior me puse a meditar seriamente lo que ha llegado a significar para mi la palabra amor
Desde que más o menos comencé de niñito a más o menos distinguir figuras y percibir sonidos, me acuerdo vagamente que me presentaban un retrato de un hombre de mediana edad, alto y delgado de pelo largo y rubia barba, vestido con un camisón blanco para dormir y que con sus manos acariciaba a un pequeño niño, y que me decían que eso representaba el amor de Jesús.
Un poco más tarde, mi mamá me regañaba por amor porque no quería comer o porque hacía una travesura,
Cuando crecí un poco más, me dí cuenta que de pronto todo mundo hablaba de la fiesta del amor porque por todos lados andaban hombres de barba blanca y ropa roja con vivos blancos repartiendo regalos a los niños.
Unos cuantos días después me enseñaron un juguete muy bonito de muchos animalitos y unas figuras y en medio había una cosa de donde comen los animales su paja, y sobre esa había un muñequito chiquitito con un brillo muy especial y me dijeron que también era el símbolo del amor por lo tierno que lo miraba su mamita.
También en esa época me hablaron de una cosa llamada “diez mandamientos” donde también mandan dar amor a todo mundo.
Después me tocó ir a la escuela a la que me enviaban por amor para aprender a leer y a escribir y cuando sacaba yo buenas calificaciones, me besaban con amor pero también me regañaban por [/b]amor[/b] si eran bajas, y si reprobaba yo, le tenía verdadero pavor a mi papá, que por amor me encerraba y no me dejaba jugar en la calle.
Y ya a los 13 años por primera vez sentí como maripositas en mi panza y por el corazón, porque una chica me miraba y me sonreía muy bonito....y creí que eso también debería ser amor Pasó un año más y otra chica de mi clase me gustaba mucho, mucho más que la otra, y por primera vez en mi vida, vencí mi pena y mi temor a no sé ni qué, y le di un beso en la mejilla y ella me besó también, pero rapidísimo sobre mi boca. Me acuerdo que durante 24 horas estaba yo como flotando en las nubes y que ahora si había conocido el amor
Y vino la guerra, la gran guerra mundial y todo mundo se vistió de uniforme y de nuevo todos iban a pelear por amor a la patria. Tanto de un bando como del otro, la palabra amor rezumbaba en todos los radios y se leía en la prensa y en todos los anuncios, y unos morían por amor a su patria, y otros por amor a su bandera arrojaban miles de toneladas de bombas al enemigo, y no faltó quien dijera que por amor a la paz arrojaran dos bombas atómicas.
Siguió la posguerra, y todo lo que era costumbre, moral y decente se repudió, y todo mundo andaba despeinado, sucio y haciendo música rara gritando constantemente”¡amor y paz.!”
Había aún películas costumbristas rodadas durante la guerra, en las cuales cuando una pareja de enamorados flirteaban o trataban de cortejarse, se decía de ellos que “hacían el amor” .
Sin embargo en la juventud de protesta de la posguerra arriba mencionados, llamados “hippies” ellos rebautizaron el verbo “fornicar” y lo vistieron de etiqueta y le pusieron un nombrecito más “decente” y desde entonces se llama eso “hacer el [/b]amor[/b]” no importando para nada si se hace con o sin amor
En los años siguientes se usa y se abusa de la palabra amor en miles de anuncios publicitarios y promociones mercantilistas y hasta el día de los novios se llama “día del amor y con la misma intención se crea el corazoncito rojo para sustituir la palabra amor y así en todas partes y hasta en los autos aparecen placas con “yo (amo) ´México” etc.etc.
Todo mundo usa la palabra amor y el correspondiente verbo. La gente ama igualmente a su perrito o gato o cualquier mascota, e de la misma manera ama su auto y también una canción. Las famosas “fans” adolescentes en una euforia sexual aman a cualquier ídolo de pacotilla o cantante de plástico.
En el lenguaje de la humanidad la palabra amor se usa como apelativo para un buen amigo o amiga y con una facilidad tremenda a cualquier persona le contestan “ Si, amor, mañana te devuelvo el dinero que me prestaste”
El abuso y mal uso de la palabra amor llega a tal extremo, que la persona que ama, normalmente es un “amante” , pero resulta que la palabra amante es una palabra peyorativa y denigrante porque las mentes de una sociedad cretina piensan en sexo “ilegal” o fuera del matrimonio.
Eso provocó en mi un profundo rechazo hacia la palabra amor que se había choteado hasta el cansancio, perdiendo así su verdadero significado.
Casi durante toda mi vida he evitado usar la palabra amor o el verbo amar porque me parecía falso y falto de honradez y sinceridad..
Hoy en día y ya en la etapa final de mi vida me ha sido posible desligar completamente la palabra amor del concepto de la sexualidad.
Es por eso, que soy perfectamente capaz de tener una amistad sincera y hasta con cierta coquetería cariñosa, sin involucrarme sexualmente y aún así poder llamarla de amor como expresión suprema de un sentimiento incluyente franco y sincero.
Además ahora estoy plenamente conciente de que en realidad amo muchas cosas en mi vida, tales como la música, la poesía y una infinidad de otras cosas y actividades pero sobre todo amo a la naturaleza
Me acuerdo perfectamente bien, y en los primeros años de mi vida de mi matrimonio por amor, en una ocasión mi mujer me preguntó que si yo la amaba y le contesté tontamente:
“El amor no se dice,.....¡se demuestra!......¿acaso no te das cuenta que los hechos hablan?”
En mi ignorancia no había yo entendido aún , que a las mujeres les gusta oír lo obvio, les gusta oír la frase
“TE AMO”