PDA

View Full Version : Por Katrina, asumir la plena responsabilidad



Rafael Norma
19-09-05, 10:21 AM
EDITORIAL DE THE NEW YORK TIMES
Para asumir la total responsabilidad

Publicado el 19 de septiembre de 2005
Traducido por Rafael Norma Méndez


La otra noche, el Presidente Bush no dijo cómo pagaría su promesa para reconstruir los estados de la Costa del Golfo. Permitan explicarlo: cada centavo aprobado hasta ahora por el Congreso y toda la subsecuente ayuda, quizás tanto como $200,000 millones de dólares, se pedirán prestados, y es lo más probable que provengan de los bancos centrales de Asia y de otros inversionistas extranjeros. Eso significa un interés adicional de aproximadamente $10 , 000 millones al año, indefinidamente. La factura golpeará a los futuros contribuyentes en la forma de impuestos mucho más elevados o en recortes en programas gubernamentales, o en ambas medidas

No nos lo tomen erróneamente. Tiene sentido pedir prestado para proyectos enormes vitales e inesperados (nos viene a la mente la Segunda Guerra Mundial). Tales endeudamientos distribuyen los costos inmensos sobre las (siguientes) generaciones, todas las cuales se beneficiarán del gasto extraordinario.

El problema está en que los Estados Unidos ya estaban emproblemados antes de Katrina, y en gran medida, por razones equivocadas. A menos que el Congreso cambie las prioridades previas a Katrina delineadas por el Sr. Bush, el endeudamiento necesario por Katrina ocurrirá sobre los prestamos injustificados. Los deficits resultantes podrían crear apuros económicos, incluyendo tasas de interés más elevadas, un crecimiento económico todavía más lento, incrementos impositivos futuros, y restricciones sobre la habilidad del gobierno para ser responsable tanto a crisis como con las necesidades diarias, como el cuidado de la salud. Los crecientes deficits también presentan una amenaza a la seguridad debido a que al aumentar la deuda con el extranjero arriesga a la erosión de la posición de la nación en el mundo.


El recorte impositivo para los adinerados es el más notorio reflejo de las razones equivocadas para apilar las deudas sobre el endeudamiento. Desde el 2001, el Congreso ha aprobado los impuestos y la legislación del gasto que suma $1.7 trillones de dólares. De ese total, los recortes impositivos para las personas que ganan más de U. S. Cy. $200,000 al año, o sea el 3% superior de la escalera de ingresos, son responsables de casi el 20% o sea aproximadamente $330,000 millones de dólares.

No fue una prudente política el recorte impositivo a los ricos, durante la recesión del primer período de gobierno del Sr. Bush y ciertamente tampoco para ahora. Lo no cubierto por los recortes impositivos solamente provocará mayor endeudamiento gubernamental. Eso quita recursos de los programas de gobierno del mañana para dárselos a los ricos de hoy día.

Hasta ahora no hay buenos signos de cómo responderá el Congreso a la promesa del Sr. Bush para gastar cantidades sin precedente por el huracán Katrina. La semana pasada, los líderes republicanos se comprometieron a presionar más recortes impositivos para los ricos que inducen al deficit, cuyo importe es de hasta $70,000 millones durante cinco años. Lo más apreciado para ellos es una extensión por dos años de bajas tasas temporales para dividendos y ganancias de capital, programadas a expirar en el 2008. Aproximadamente la mitad de esos recortes fluiría a personas que ganan más de un millón de dólares al año.

Al mismo tiempo los legisladores clave ya están eludiendo endeudarse por Katrina. “ NO debemos permitir que Katrina rompa el cochinito de nuestros hijos y nuestros nietos," dice el Representante Mike Pence, Republicano de Indiana, en un comentario típico.

Ellos lo han hecho exactamente al contrario. La agenda de recorte impositivo está rompiendo el cochinito de nuestros descendientes, mientras que deteriora nuestra capacidad para endeudarnos responsablemente hoy. Cada dólar que se ahorra dejando que expiren los recortes impositivos, es un dólar menos que la nación necesitará pedir prestado por Katrina.

Un día después de su discurso desde Nueva Orleans, el Sr. Bush desechó los incrementos en impuestos para ayudar a pagar los destrozos de Katrina. Eso está fuera de la realidad. Y en cualquier evento, dejar que expiren los recortes temporales impositivos de acuerdo con un programa no es un aumento de impuestos. Es la ley sobre la tierra la que quiere cambiar le Congreso. Ahora que el Sr. Bush ha desechado nuevos incrementos impositivos, también deberá decirle al Congreso que deseche los nuevos recortes impositivos para los ricos. Asumir la responsabilidad para responder por los destrozos de Katrina significa tomar tambièn la responsabilidad fiscal.