PDA

View Full Version : Cartas para recordar



Jpelis
15-09-05, 08:29 AM
Yo se que a algunos foristas les choca que les manden esas cartas que te estrujan el corazón contándote historias con alto contenido emocional, sin embargo lo pego aquí porque considero que en algunos casos son valiosas.

Sobre aviso no hay engaño. Si no les gusta este tipo de mensajes o si están algo deprimidos, mejor léanlo en otra ocasión en la que tengan suficiente entereza emocional para soportarlos.

¡saludos!



Asunto: Papito...cuanto me amas?


El día que mi Hija nació, en verdad no sentí gran alegría. Por que
la decepción que sentía parecía, ser más grande que el gran
acontecimiento que representa tener una hija.
¡Yo quería un varón!
A los dos días de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres,
una lucía pálida y agotada y la otra radiante y dormilona.
En pocos meses me dejé cautivar por la sonrisita de mi Carmencita
y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue
entonces, cuando empecé a amarla
con locura. Su carita, su sonrisita y su mirada no se apartaban ni
por un instante de mis pensamientos, todo se lo quería comprar, la
miraba en cada niño o niña, hacía planes sobre planes, todo sería
para mi Carmencita.

Este relato era contado a menudo por Randolf, el padre
de Carmencita y Yo también sentía gran afecto por la niña que era
la razón más grande para vivir de Randolf según decía el mismo.
Una tarde estaba mi familia y la de Randolf, haciendo
un picnic a la orilla de un río cerca de casa y la
niña entabló una conversación con su papá, todos
escuchábamos: Papi,... cuándo
cumpla quince años ¿Cuál
Será mi regalo?
Pero mi amor, si apenas tienes diez añitos, ¿No te parece que
falta mucho para esa fecha?
Bueno papito,... tu siempre dices que el tiempo pasa volando,
aunque yo nunca lo he visto por aquí. La conversación se extendía
y todos anticipamos de ella. Al caer el sol regresamos a nuestras
casas.

Una mañana me encontré con Randolf enfrente del
colegio donde estudiaba Carmencita quien ya tenía
catorce años.Randolf se veía muy contento y la sonrisa
no se apartaba de su rostro. Con gran orgullo me
mostraba las calificaciones de Carmencita, eran notas
impresionantes, ninguna
bajaba de diez puntos y los
estímulos que les habían escrito sus profesores eran realmente
conmovedores, felicite al dichoso papá.
Carmencita ocupaba toda la alegría de la casa, en la mente y en el
corazón de la familia, especialmente en el de su papá.
Fue un Domingo muy temprano cuando nos dirigíamos a
misa, cuando Carmencita tropezó con algo, eso creíamos todos y dio
un traspié, su papá la agarró de inmediato para que no cayera...Ya
instalados en la iglesia, vimos como Carmencita fue cayendo
lentamente sobre el banco y casi perdió el conocimiento.
La tomamos en brazos, mientras su papá buscaba un
taxi hacia el hospital.

Allí permaneció por diez días y fue entonces cuando le
informaron que su hija padecía una grave enfermedad
que afectaba seriamente su corazón, pero no era algo definitivo,
qué debía practicarle otras pruebas para llegar a un diagnóstico
firme.

Los días iban pasando, Randolf renunció a su trabajo
para dedicarse al cuidado de Carmencita, su madre
quería hacerlo pero decidieron que ella trabajaría,
pues sus ingresos eran superiores a los de él.

Una mañana Randolf se encontraba al lado de su hija, cuando ella
le preguntó:
-¿Voy a morir, no es

cierto? ¿Te lo dijeron los
doctores?


No mi amor...no vas a morir, Dios que es tan
grande, no permitiría que pierda lo que más he amado sobre este
mundo, respondió el padre.
-¿Van a algún lugar?

¿Pueden ver desde lo alto a su familia?

¿Sabes si pueden volver? preguntaba su Hija.

- Bueno hija,... en verdad nadie ha regresado de allá
a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaría sola,
estando en el mas allá buscaría la manera de comunicarme contigo,
en última instancia utilizaría el viento para venir a verte.
-¿Al viento? ¿Y cómo lo
harías?

-No tengo la menor idea hijita, solo sé que si algún
día muero, sentirás que estoy contigo, cuando un suave viento roce
tu cara y una brisa fresca bese tus mejillas.

Ese mismo día por la tarde, llamaron a Randolf, el
asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban
un corazón, pues el de ella no resistiría sino unos quince o
veinte días más. ¡UN CORAZÓN!

¿Dónde hallar un corazón?

¡Un corazón!
-¿Dónde Dios mío?

Ese mismo mes, Carmencita cumpliría sus quince años. Y fue el
viernes por la tarde cuando consiguieron un donante,
una esperanza iluminó los ojos de todos, las cosas iban a cambiar.

El Domingo por la tarde ya Carmencita estaba operada, todo salió
como los médicos lo habían planeado. ¡Éxito total! Sin embargo,
Randolf todavía no había vuelto por el hospital y Carmencita lo
extrañaba muchísimo, su mamá le decía que ya todo estaba muy bien
y que su papito sería el que trabajaría para sostener la
familia.

Carmencita permaneció en el hospital por quince días
más, los médicos no habían querido dejarla ir hasta
que su corazón estuviera firme y fuerte y
así lo hicieron.

Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofá y
su mamá con los ojos llenos de lágrimas le entregó una carta de su
padre:

"Carmencita, hijita de mi corazón: Al momento de leer
mi carta, ya debes tener quince años y un corazón fuerte latiendo
en tu pecho, esa
fue la promesa que me hicieron los médicos que te operaron.

No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en
este instante.
Cuando supe que ibas a morir, decidí dar respuesta a
una pregunta que me hiciste cuando tenias diez añitos y a la cual no
respondí. Decidí hacerte el regalo más hermoso que nadie jamás haría por mi
hija... Te regalo mi vida entera sin condición alguna, para que hagas con ella
lo que quieras.

¡¡Vive hija!!

¡¡Te amo con todo mi corazón!! "

Carmencita lloró todo el día y toda la noche; Al día siguiente fue
al cementerio y se sentó sobre la tumba de su papá; lloró como nadie
lo ha hecho y susurró:

" Papi,... ahora puedo comprender cuanto me amabas
yo también te amaba y aunque nunca te lo dije, ahora comprendo la
importancia de decir "Te Amo" y te pediría perdón por haber guardado
silencio tantas veces ".

En ese instante las copas de los árboles se mecieron suavemente,
cayeron algunas hojas y florecillas, y una suave brisa rozó
las mejillas de Carmencita, alzó la mirada al cielo, intentó secar
las lagrimas de su rostro, se levantó y emprendió regreso a su hogar.

Si este mensaje tocó tu corazón, envíalo a tus mejores amigos como
señal de tu amistad, en estos momentos aunque yo estoy
llorando, decidí compartir esto contigo y decirte: Por favor nunca dejes de decir "TE AMO"

No sabes si será esa la ultima vez...

CADA DIA A CADA INSTANTE EXPRESA TU AMOR

Herbert
15-09-05, 10:59 PM
UFFFFFF...!!!
Yo que tuve la desgracia de perder a mi hija, hace poco menos de 5 años, este relato me conmovió tremendamente, y te juro que durante toda la lectura cambié mentalmente el nombre de Carmelita por el de Gisela....solo que yo no podía donarle mi corazón, ya que aún no hay cura para el cáncer.
Pero aunque me dicen que falleció, mi hija sigue viva gracias a su legado poético.

Jpelis
17-09-05, 12:36 PM
...y seguramente está contigo cuando la brisa del mar te da en el rostro.

Te aseguro que no reparé en que removería tus heridas Herbert. Pero también sé que has aprendido a aceptar lo que el destino nos depara.

Yo, que tengo pocos años de ser padre de dos hermosas mujercitas, he aprendido mucho del amor que tu has sentido por Gisela.

¡Un abrazo!

Jpelis
25-10-05, 05:23 PM
Ahí voy de nuevo...



LEE ESTO AUQUE TE DE FLOJERA Y PIENSES QUE ES MUCHO-.....


ERES MUY IMPORTANTE PARA MI
Una profesora universitaria inició un nuevo proyecto entre sus alumnos. A cada uno les dio cuatro moños de color azul, todos conl a leyenda "ERES MUY IMPORTANTE PARA MI", y les pidió que se pusieran uno.
Cuando todos lo hicieron, les dijo que eso era lo que ella pensaba de ellos.Luego les explicó de que se trataba el experimento: Tenían que darle un moño a alguna persona que fuera importante para ellos, explicándoles el motivo y dándole los otros moños para que ellos hicieran lo mismo.
El resultado esperado era ver cuanto podía influir en las personas ese pequeño detalle. Todos salieron de esa clase charlando a quien darían sus listones. Algunos mencionaban a sus padres, a sus hermanos o a sus novios. Pero entre aquellos estudiantes, había uno que estaba lejos de casa. Este muchacho había conseguido una beca para esa universidad y al estar lejos de su hogar, no podía darle ese moño a sus padres o sus hermanos. Pasó toda la noche pensando a quien daría ese listón. Al otro día muy temprano tuvo la respuesta. Tenia un amigo, un joven ejecutivo que lo había orientado para elegir su carrera y muchas veces lo asesoraba cuando las cosas no iban tan bien como él esperaba. ¡Esa era la solución!. Saliendo de clases se dirigió al
edificio donde su amigo trabajaba. En la recepción pidió verlo. A su amigo le extrañó, ya que el muchacho lo iba a ver después de que él salía de trabajar, por lo que pensó que algo malo estaba sucediendo.Cuando lo vio en la entrada, sintió alivio de que todo estuviera bien, pero a la vez le extrañaba el motivo de su visita.
El estudiante le explicó el propósito de su visita y le entregó tres moños, le pidió que le pusiera uno y le dijo que "al estar lejos de casa, él era el más indicado para portarlo. "El joven ejecutivo se sintió halagado, no recibía ese tipo de reconocimientos muy a menudo y prometió a su amigo que seguiría con el experimento y le nformaría de los resultados. El joven ejecutivo regresó a sus labores y casi a la hora de la salida, se le ocurrió una arriesgada idea: Le quería entregar los dos moños restantes a su jefe. El jefe era una persona
huraña y siempre muy atareada, por lo que tuvo que esperar que estuviera "desocupado". Cuando consiguió verlo, su jefe estaba inmerso en la lectura de los nuevos proyectos de su departamento, la Oficina estaba replete de informes y papeles. El jefe solo gruñó "¿qué desea? "El joven ejecutivo le explicó tímidamente el propósito de su visita y le mostró los dos moños. El jefe, asombrado, le preguntó: "¿Por qué cree usted que soy el mas
indicado para tener ese moño?". El joven ejecutivo le respondió que él lo admiraba por su capacidad y entusiasmo en los negocios, además que de él había aprendido bastante y estaba orgulloso de estar bajo su mando. El jefe titubeó, pero recibió con agrado los dos moños, no muy a menudo se escuchan esas palabras con sinceridad estando en el puesto en el que el se encontraba. El joven ejecutivo se despidió cortésmente del jefe y, como ya era la hora de salida, se fue a su casa. El jefe, acostumbrado a estar en la oficina hasta altas horas, esta vez se fue temprano a su casa.
En la solapa llevaba uno de los moños y el otro lo guardó en el bolsillo de su camisa. Se fue reflexionando. mientras manejaba rumbo a su casa. Su esposa se extrañó de verlo entrar temprano y pensó que algo le había pasado. Cuando le preguntó si pasaba algo, él respondió que no pasaba nada, que ese día quería estar con su familia. La esposa se extrañó, ya que
su esposo acostumbraba llegar de mal humor. El jefe preguntó "¿Dónde está nuestro hijo?" La esposa solo lo llamó, ya que estaba en el piso superior de la casa. El hijo bajó y el padre solo le dijo "acompáñame", ante la mirada extrañada de la esposa y del hijo, ambos salieron de la casa. El jefe era un hombre que no acostumbraba gastar su "valioso tiempo" en su familia muy a menudo.
Tanto el padre como el hijo se sentaron en el porche de la casa. El padre miró a su hijo, quien a su vez lo miraba extrañado. Le empezó a decir que sabia que no era un buen padre, que muchas veces, se perdió de aquellos momentos que sabia eran importantes. Le mencionó que había decidido cambiar, que quería pasar mas tiempo con ellos, ya qe su madre y él eran
lo más importante que tenia. Le mencionó lo de los moños y su joven ejecutivo. Le dijo que lo había pensado mucho, pero quería darle el último moño a él, ya que era lo más importante, lo más sagrado, para él. Que el día que nació, fue el más feliz de su vida y que estaba orgulloso de él. Todo esto
mientras le prendía el moño que decía "Eres importante para mi".
El hijo, con lágrimas en los ojos le dijo: "Papá, no se que decir, mañana pensaba suicidarme porque pensé que no te importaba. Te quiero papá, perdóname..." Ambos lloraron y se abrazaron, el experimento de la profesora dio resultado. Había logrado cambiar no una, sino varias vidas, con solo expresar lo que sentía... Ese es el poder de uno... Expresar lo que sientes y darle valor a los detalles de la gente que te ama.
Por eso tú para mí... " Si eres muy Importante".
Se necesita solo de un minuto para que te fijes en alguien, una
hora para que te guste, un día para quererlo; pero se necesita toda
una vida para que lo puedas olvidar..

:flsh:

Le Rouge
02-11-05, 11:33 AM
Bastante deprimentes, aunque debo de decir que me parecen tan reales como King Kong, no creo que haya un país en el mundo donde se permita el sacrificio de una persona por otra, como cuenta el primer relato; ni me imagino a un suicida cambiar de opinión en un instante como sucede en el segundo.


Saludos.

Yaya
04-11-05, 10:26 PM
Cuántas "cartas para recordar" jamás llegan a ser plasmadas en letras...

Cuántas cartas se quedan única y exclusivamente en la mente de las personas que viven capítulos de intensa carga emocional en sus vidas y estos quedan únicamente en su memoria...

Si los recuerdos tuvieran escritura propia...

Jpelis
05-11-05, 02:33 PM
Bastante deprimentes, aunque debo de decir que me parecen tan reales como King Kong, no creo que haya un país en el mundo donde se permita el sacrificio de una persona por otra, como cuenta el primer relato; ni me imagino a un suicida cambiar de opinión en un instante como sucede en el segundo.


Saludos.

Tan reales como algunas obras de Julio Verne...

Aquí si son reales o no, no es el punto.

En el caso del ultimo escrito, deja ver que existen personas que son muy imortantes para uno y olvidamos hacérselo saber casi siempre.

Yo el día que recibí el correo, en la noche, cuando llevé a dormir a mi hija de 7 años le dije con toda sinceridad "HIja, eres muy importante para mí", ella antes de cerrar sus ojos y dormir dijo "Gracias papá".

Quizá solo sea una casualidad, pero lo real es que mi hija aunque siempre ha sido de buenas calificaciones, había siempre algun ocho o nueve dentro de la mayoría de dieces en su boleta.
La semana pasada cuando fuí a recoger la boleta de el último periodo me encontré con que mi hija saco DIEZ EN TODO.

¡saludos!

Lagos
05-11-05, 05:25 PM
Cierto!...

Las cosas "simples", tienen un gran efecto...

Lo malo que por ser tan "simples", no les damos su exacto valor.

Jpelis
08-11-05, 01:41 PM
Cierto!...

Las cosas "simples", tienen un gran efecto...

Lo malo que por ser tan "simples", no les damos su exacto valor.


"EL CAMINO DE SANTIAGO, ES EL DE LAS PERSONAS COMUNES"
Paulo Coelho en "EL PEREGRINO"

Lucas Gavilán
02-05-06, 08:47 AM
Cuántas "cartas para recordar" jamás llegan a ser plasmadas en letras...

Cuántas cartas se quedan única y exclusivamente en la mente de las personas que viven capítulos de intensa carga emocional en sus vidas y estos quedan únicamente en su memoria...

Si los recuerdos tuvieran escritura propia...

Muchas, al menos yo tengo muchas en mi mente, la de cosas que tengo escritas en mi mente, no las sabe nadie, a veces ni yo mismo...

Yaya
02-05-06, 08:12 PM
Muchas, al menos yo tengo muchas en mi mente, la de cosas que tengo escritas en mi mente, no las sabe nadie, a veces ni yo mismo...


Escribe, Lucas... escribe todo lo que tú quieras siempre que algo esté rondando en tu cabeza.

Las letras que escribimos que salen de nuestros pensamientos y corazón, son como fotografías, como si fotografiáramos en el momento lo que sentimos; si lo dejamos pasar, lo más seguro es que esa serie de pensamientos e ideas, en conjunto con lo que se siente en el momento, no regresa nunca más, al menos no en la misma forma y sentido.


Saludos, Lucas!


:mnk:

Herbert
03-05-06, 09:44 AM
Escribe, Lucas... escribe todo lo que tú quieras siempre que algo esté rondando en tu cabeza.

Las letras que escribimos que salen de nuestros pensamientos y corazón, son como fotografías, como si fotografiáramos en el momento lo que sentimos; si lo dejamos pasar, lo más seguro es que esa serie de pensamientos e ideas, en conjunto con lo que se siente en el momento, no regresa nunca más, al menos no en la misma forma y sentido.


Saludos, Lucas!


:mnk:

Eso exactamente es el origen de una curiosa costumbre que estaba muy de moda cuando yo era adolscente: la de escrbir un diario íntimo en el que se apuntaba a diario lo que nos pasaba pero principalmente se dejaba hablar el corazón, y lo que sentíamos. Muchas veces en tales "diarios" que se podían comprar con una cerradura, se revelaban secretos del corazón, que por pena o timidez o vergüenza no nos atevíamos a decir a nadie.

La historia está llena de cartas secretas de amor, que nunca llegaron a su destino.

Los más de 400 poemas que Gisela escribió sobre su vida interna, la mayoría nunca llegaron a manos del hombre que amaba, pero hoy me sirven de testimonio de su vida interna, y debo confesar, que aunque la comunicación verbal con ella era dificil por su padecimiento, yo hice lo más que me fue posible, pero nunca fue tan intensa como debió haber sido, pero de eso me doy cunta HOY, que ella ya no está aqui.

Sin embargo tengo la satisfacción, que poco antes de que cerrara sus ojos para siempre, yo le dí un largo e intenso abrazo al susurrarle en voz baja:
"Mi Gisi adorada, tu bien sabes que te amo con todo mi rorazón"


a lo que ella respondió ya casi sin fuerza para hablar

"yo también, papito..."

Lucas Gavilán
03-05-06, 10:40 AM
Chale Herbert, me cae que tú si eres un tipo realmente admirable. Ya te lo había dicho en Mi@, y lo recalco ahora.

Salu2 fraternales.

Herbert
03-05-06, 11:16 PM
Chale Herbert, me cae que tú si eres un tipo realmente admirable. Ya te lo había dicho en Mi@, y lo recalco ahora.

Salu2 fraternales.

Gracias amigo Lucas, y que Dois te bendiga.
soy tu amigo