Pedro Navajas
07-11-08, 10:46 AM
Obamanomics, un golpe de timón que llegará a México
http://www.milenio.com/MediaCenter/columnistas/luis_miguel_gon_2_int.gif
Viernes, 7 Noviembre, 2008
Estados Unidos vivirá el mayor cambio en política económica en tres décadas. Aumentarán los impuestos a los más ricos y a las corporaciones. También se incrementará la regulación en algunos sectores, empezando por el bancario.
El cambio que encabezará Barack Obama pondrá fin a una era que comenzó en los 80 con Ronald Reagan. Las líneas generales están en su plataforma de campaña. Los detalles empezarán a definirse en los próximos días.
La Reaganomics se apoyó en cuatro ejes: reducción del gasto público, como parte del PIB; baja de los impuestos al capital; reducción de la regulación, y obsesivo control de la inflación mediante la política monetaria. ¿Les suena conocido? Esta visión de la política económica se volvió dogma de fe en casi todo el hemisferio Occidental. Se instaló en México en el gobierno de Miguel de la Madrid.
Obama ha anunciado una redistribución de la carga fiscal. Se incrementarán los impuestos a los que ganan más de 250 mil dólares al año y crecerán las transferencias a los grupos que ganan menos de 100 mil dólares. En primer lugar de la lista de compromisos se encuentran los apoyos para el pago de los servicios de salud y educativos.
Palabras como desregulación y autorregulación pasarán de moda en algunas actividades. Los servicios financieros verán cambiar radicalmente las reglas del juego. Habrá límites a las compensaciones de los altos ejecutivos y freno al desarrollo de nuevos instrumentos derivados.
El gobierno será un jugador más activo. Dejará de ser un conglomerado de guardavías y asumirá el papel de locomotora. En una primera etapa se notará en los planes de rescate. Para empezar son más de 25 mil millones para salvar a General Motors, Ford y Chrysler, y un plan de 150 mil millones para obra, anunciado por Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara baja.
Más allá de los salvavidas de oro, tenemos la perspectiva del regreso de la política industrial. (Jesus, María Y José!!!) El gobierno intervendrá para impulsar sectores y definir ganadores mediante el uso del presupuesto y la regulación.
Este golpe de timón tendrá sus efectos en México. Llevamos 25 años gobernados por una élite económica que es heredera del Reaganomics. La perspectiva de un cambio fuerte suena ahora como algo remoto, pero así parecía el neoliberalismo cuando López Portillo estaba en la cima.
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Viernes, 7 Noviembre, 2008
Estados Unidos vivirá el mayor cambio en política económica en tres décadas. Aumentarán los impuestos a los más ricos y a las corporaciones. También se incrementará la regulación en algunos sectores, empezando por el bancario.
El cambio que encabezará Barack Obama pondrá fin a una era que comenzó en los 80 con Ronald Reagan. Las líneas generales están en su plataforma de campaña. Los detalles empezarán a definirse en los próximos días.
La Reaganomics se apoyó en cuatro ejes: reducción del gasto público, como parte del PIB; baja de los impuestos al capital; reducción de la regulación, y obsesivo control de la inflación mediante la política monetaria. ¿Les suena conocido? Esta visión de la política económica se volvió dogma de fe en casi todo el hemisferio Occidental. Se instaló en México en el gobierno de Miguel de la Madrid.
Obama ha anunciado una redistribución de la carga fiscal. Se incrementarán los impuestos a los que ganan más de 250 mil dólares al año y crecerán las transferencias a los grupos que ganan menos de 100 mil dólares. En primer lugar de la lista de compromisos se encuentran los apoyos para el pago de los servicios de salud y educativos.
Palabras como desregulación y autorregulación pasarán de moda en algunas actividades. Los servicios financieros verán cambiar radicalmente las reglas del juego. Habrá límites a las compensaciones de los altos ejecutivos y freno al desarrollo de nuevos instrumentos derivados.
El gobierno será un jugador más activo. Dejará de ser un conglomerado de guardavías y asumirá el papel de locomotora. En una primera etapa se notará en los planes de rescate. Para empezar son más de 25 mil millones para salvar a General Motors, Ford y Chrysler, y un plan de 150 mil millones para obra, anunciado por Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara baja.
Más allá de los salvavidas de oro, tenemos la perspectiva del regreso de la política industrial. (Jesus, María Y José!!!) El gobierno intervendrá para impulsar sectores y definir ganadores mediante el uso del presupuesto y la regulación.
Este golpe de timón tendrá sus efectos en México. Llevamos 25 años gobernados por una élite económica que es heredera del Reaganomics. La perspectiva de un cambio fuerte suena ahora como algo remoto, pero así parecía el neoliberalismo cuando López Portillo estaba en la cima.