aereo
26-10-08, 04:04 PM
Están abortos al alcance de un 'click'
Reconoce doctora atender diariamente hasta a 10 pacientes
Monterrey, México (26/10/2008).- Pese a que practicarlo es un delito, el aborto en Nuevo León está a un "click" de distancia.
Hasta hace unos años, este procedimiento se hacía de manera clandestina, pero ahora los lugares e información de métodos para interrumpir un embarazo en el área metropolitana se promueven abiertamente en internet.
Paquetes con el costo de los procedimientos, envío de pastillas abortivas y la posibilidad de realizar citas vía correo electrónico son algunos de los servicios ofrecidos en sitios web.
Y muchas mujeres responden a la oferta, si se toman en cuenta declaraciones de una doctora que —sin saber que estaba hablando con reporteras— dijo atender hasta a 10 pacientes por día en el Estado.
Esto ocurre pese a que, en Nuevo León, el Código Penal, en los Artículos 328 a 330, establece una sanción de seis meses a un año de prisión para la mujer que aborte, mientras que a quien practica el procedimiento se le castiga con cárcel de uno a tres años, más la suspensión de cinco años de su profesión, si es médico.
Pequeños hospitales, clínicas, consultorios y hasta casas particulares son lugares donde, en un recorrido, EL NORTE constató que se ofrece este procedimiento.
Un ejemplo es un consultorio en el primer piso del Aspen Medical Center, en la Colonia San Francisco, en Monterrey, a donde dos reporteras encubiertas acudieron a pedir informes tras concretar una cita en la página www.onemedicalcenter.com.
En este sitio web se publicita una clínica que utiliza dos procedimientos: A través de medicamentos abortivos o por aspiración.
Con dos veladoras encendidas de la Virgen de Guadalupe sobre su escritorio, la doctora Ana Laura Tercero Romero, a cargo de la supuesta clínica, elabora un extenso historial médico —con preguntas como antecedentes familiares y actividades físicas de la supuesta paciente— y pregunta: "¿Por qué estás aquí?".
Después de que la reportera explica un supuesto embarazo no deseado de seis semanas, la doctora ofrece, sin practicar examen médico alguno, el uso de un medicamento de nombre "Cytotec", cuya sustancia activa es el misoprostol, que provoca que el producto se desprenda.
"(El medicamento) induce contracciones uterinas intermitentes para desprender un saco gestacional y produce sangrado", detalla la doctora con voz suave, intentando ganar la confianza de la paciente.
Para confirmar su experiencia, Tercero aseguró dedicarse únicamente a "esto" y atender, según ella, alrededor de 5 mil casos al año por diversos medios.
Y es que, además de los pacientes que trata en su consultorio, a través de internet ofrece el mismo medicamento enviado por paquetería.
"Si me preguntas por experiencia, sí, y nada más me dedico a esto", expresó.
"Mi prioridad es esto, me dedico a esto. Son ocho a 10 pacientes diarios".
Como Tercero, otros médicos ofrecen la interrupción de embarazos de hasta 12 semanas de gestación e, incluso, algunos de ellos lo siguen haciendo, pese a haber sido denunciados en años anteriores.
Durante la investigación, diversas fuentes apuntaron al mismo sitio: El Centro Médico Mitras, donde puede encontrarse a "la reina del aborto", como la llamó un colega.
María Juana Gaona, quien dijo ser ginecóloga desde hace 30 años, fue mencionada por varias personas que aseguraron haber acudido con ella para interrumpir el embarazo con un legrado por el que cobra 5 mil pesos.
Al consultar con Gaona, ella insistió en primero realizar una ecografía, pero, ante la negativa de la reportera encubierta, rechazó proporcionar información detallada sobre los procedimientos que realiza.
"No puede ser tan fácil", dijo la doctora, "(el aborto) es una cosa ilegal, te digo. Si tú no me tienes confianza a mí, ni yo a ti, así no nos podemos entender".
La "solución" a través de medicamentos fue propuesta también por los doctores Saturnino Reyna, en su consultorio en el Centro de Santa Catarina, y por Ambrosio Rivera, en la Colonia Lomas de San Miguel, en Guadalupe, quienes aseguraron que no existe riesgo en su uso.
"No pasa nada, no pasa nada, no tiene riesgos. Es más riesgoso un parto", manifestó Rivera a la supuesta embarazada que acudió a la Unidad Médica San Ángel.
EL NORTUCHO (http://www.elnorte.com/local/articulo/455/909812/?grcidorigen=2)
Reconoce doctora atender diariamente hasta a 10 pacientes
Monterrey, México (26/10/2008).- Pese a que practicarlo es un delito, el aborto en Nuevo León está a un "click" de distancia.
Hasta hace unos años, este procedimiento se hacía de manera clandestina, pero ahora los lugares e información de métodos para interrumpir un embarazo en el área metropolitana se promueven abiertamente en internet.
Paquetes con el costo de los procedimientos, envío de pastillas abortivas y la posibilidad de realizar citas vía correo electrónico son algunos de los servicios ofrecidos en sitios web.
Y muchas mujeres responden a la oferta, si se toman en cuenta declaraciones de una doctora que —sin saber que estaba hablando con reporteras— dijo atender hasta a 10 pacientes por día en el Estado.
Esto ocurre pese a que, en Nuevo León, el Código Penal, en los Artículos 328 a 330, establece una sanción de seis meses a un año de prisión para la mujer que aborte, mientras que a quien practica el procedimiento se le castiga con cárcel de uno a tres años, más la suspensión de cinco años de su profesión, si es médico.
Pequeños hospitales, clínicas, consultorios y hasta casas particulares son lugares donde, en un recorrido, EL NORTE constató que se ofrece este procedimiento.
Un ejemplo es un consultorio en el primer piso del Aspen Medical Center, en la Colonia San Francisco, en Monterrey, a donde dos reporteras encubiertas acudieron a pedir informes tras concretar una cita en la página www.onemedicalcenter.com.
En este sitio web se publicita una clínica que utiliza dos procedimientos: A través de medicamentos abortivos o por aspiración.
Con dos veladoras encendidas de la Virgen de Guadalupe sobre su escritorio, la doctora Ana Laura Tercero Romero, a cargo de la supuesta clínica, elabora un extenso historial médico —con preguntas como antecedentes familiares y actividades físicas de la supuesta paciente— y pregunta: "¿Por qué estás aquí?".
Después de que la reportera explica un supuesto embarazo no deseado de seis semanas, la doctora ofrece, sin practicar examen médico alguno, el uso de un medicamento de nombre "Cytotec", cuya sustancia activa es el misoprostol, que provoca que el producto se desprenda.
"(El medicamento) induce contracciones uterinas intermitentes para desprender un saco gestacional y produce sangrado", detalla la doctora con voz suave, intentando ganar la confianza de la paciente.
Para confirmar su experiencia, Tercero aseguró dedicarse únicamente a "esto" y atender, según ella, alrededor de 5 mil casos al año por diversos medios.
Y es que, además de los pacientes que trata en su consultorio, a través de internet ofrece el mismo medicamento enviado por paquetería.
"Si me preguntas por experiencia, sí, y nada más me dedico a esto", expresó.
"Mi prioridad es esto, me dedico a esto. Son ocho a 10 pacientes diarios".
Como Tercero, otros médicos ofrecen la interrupción de embarazos de hasta 12 semanas de gestación e, incluso, algunos de ellos lo siguen haciendo, pese a haber sido denunciados en años anteriores.
Durante la investigación, diversas fuentes apuntaron al mismo sitio: El Centro Médico Mitras, donde puede encontrarse a "la reina del aborto", como la llamó un colega.
María Juana Gaona, quien dijo ser ginecóloga desde hace 30 años, fue mencionada por varias personas que aseguraron haber acudido con ella para interrumpir el embarazo con un legrado por el que cobra 5 mil pesos.
Al consultar con Gaona, ella insistió en primero realizar una ecografía, pero, ante la negativa de la reportera encubierta, rechazó proporcionar información detallada sobre los procedimientos que realiza.
"No puede ser tan fácil", dijo la doctora, "(el aborto) es una cosa ilegal, te digo. Si tú no me tienes confianza a mí, ni yo a ti, así no nos podemos entender".
La "solución" a través de medicamentos fue propuesta también por los doctores Saturnino Reyna, en su consultorio en el Centro de Santa Catarina, y por Ambrosio Rivera, en la Colonia Lomas de San Miguel, en Guadalupe, quienes aseguraron que no existe riesgo en su uso.
"No pasa nada, no pasa nada, no tiene riesgos. Es más riesgoso un parto", manifestó Rivera a la supuesta embarazada que acudió a la Unidad Médica San Ángel.
EL NORTUCHO (http://www.elnorte.com/local/articulo/455/909812/?grcidorigen=2)