Bisonte
20-08-05, 06:55 PM
En el país más multinacional del mundo
La xenofobia sube como la espuma en Rusia
La xenofobia y las agresiones de carácter racial o étnico adquieren cada vez mayores proporciones en Rusia, país donde el 58 por ciento de los habitantes apoya el lema de 'Rusia para los rusos'.
En un país donde, junto con la mayoría rusa, viven dos centenares de etnias, el 58 por ciento de los habitantes apoya dicho lema, un cinco por ciento más que el año pasado, según un informe elaborado por la oficina de derechos humanos en Moscú.
La investigación reveló que en lo que va de 2005 diez personas murieron y otras doscientas resultaron heridas, víctimas de ataques contra representantes de minorías étnicas.
En comparación con el año pasado, las agresiones con desenlaces letales se multiplicaron por tres.
Entre las razones económicas que propician la xenofobia el informe destacó los problemas desatados por la desintegración de la URSS y que provocaron la migración a Rusia en busca de trabajo de habitantes de otras repúblicas ex soviéticas más pobres.
Pero los expertos también acusaron a los partidos políticos nacionalistas de enarbolar la xenofobia y el racismo a fin de atraer las simpatías del electorado ruso.
La amenaza de los 'cabezas rapadas'
La mayor parte de los crímenes contra representantes de minorías étnicas son perpetrados por los 'cabezas rapadas' agrupados en decenas de diversas organizaciones.
Según datos no oficiales, en Rusia hay unos 50.000 'cabezas rapadas', cifra que supera cinco veces los cálculos del Ministerio de Interior.
En algunos casos, las autoridades, como el jefe de la policía de Moscú, Vladímir Pronin, llegan incluso a negar la existencia misma de los gamberros.
No obstante, sería difícil encontrar a un ruso que jamás haya visto a grupos de jóvenes rapados con botas militares, cazadoras de cuero con inequívocos emblemas en los brazos; o las cruces gamadas en los cementerios judíos profanados y hasta en los monumentos a los soldados caídos en la Segunda Guerra Mundial.
El papel de la autoridades rusas
Varios diplomáticos de países africanos, cuyos estudiantes son blanco permanente de los ataques, opinaron que las autoridades rusas 'tratan de distraer la atención a la creciente hostilidad hacia los extranjeros y ciudadanos de origen no ruso'.
Parece más probable, sin embargo, que los guardianes del orden se guían por sus propias emociones y no por el presunto propósito oficial de ocultar la envergadura de la violencia xenófoba.
'Nosotros no los hemos invitado (a Rusia). Han venido ellos mismos y que asuman las consecuencias', explicaba un policía de Moscú.
Como resultado, en lo que va de año en toda Rusia solo fueron detenidos seis participantes en ataques xenófobos.
Como muestra, un ejemplo
Cuando hace un año un grupo de adolescentes 'uniformados' atacó a la familia tayika de los Yunúsov en San Petersburgo y mató a puñaladas a Jursheda, de ocho años, un coronel de la policía a donde acudió el padre le respondió: 'ya tenemos problemas propios para que vengáis a crearnos más'.
Más de 900.000 tayikos, de los 6,8 millones de habitantes que tiene esa república ex soviética de Asia Central, viajan cada año a Rusia para cumplir los trabajos más sucios y peor remunerados.
Los judíos
Incluso la Fiscalía General, llamada en Rusia a velar por la legalidad, se destacó por su parte al no ver 'manifestaciones de antisemitismo' cuando en enero pasado 19 diputados rusos llamaron a prohibir todas las organizaciones sociales y religiosas judías en el país.
Para Grubarg Mordajai, concejal de la comunidad judía de San Petersburgo, 'cuando los rusos pobres oyen los nombres judíos de los 'oligarcas', piensan que todo el dinero lo acapararon los judíos y se llenan de odio contra nosotros'.
Las encuestas, no obstante, demuestran que la hostilidad hacia los judíos, que durante siglos fueron el chivo expiatorio en Rusia, ha sido desplazada por el odio hacia los caucásicos.
Los enemigos chechenes
'En Moscú, policías, funcionarios y simples transeúntes nos recuerdan cada día que los chechenes somos enemigos', dijo recientemente Salambek Maígov, empresario chechén asentado en la capital rusa.
Según él, 'un chechén no puede ya encontrar trabajo en Moscú ni alojarse en un hotel, y en cualquier incidente el culpable será él'.
'Cada día queda más claro que Rusia necesita a Chechenia pero no a los chechenes', resumió.
La xenofobia sube como la espuma en Rusia
La xenofobia y las agresiones de carácter racial o étnico adquieren cada vez mayores proporciones en Rusia, país donde el 58 por ciento de los habitantes apoya el lema de 'Rusia para los rusos'.
En un país donde, junto con la mayoría rusa, viven dos centenares de etnias, el 58 por ciento de los habitantes apoya dicho lema, un cinco por ciento más que el año pasado, según un informe elaborado por la oficina de derechos humanos en Moscú.
La investigación reveló que en lo que va de 2005 diez personas murieron y otras doscientas resultaron heridas, víctimas de ataques contra representantes de minorías étnicas.
En comparación con el año pasado, las agresiones con desenlaces letales se multiplicaron por tres.
Entre las razones económicas que propician la xenofobia el informe destacó los problemas desatados por la desintegración de la URSS y que provocaron la migración a Rusia en busca de trabajo de habitantes de otras repúblicas ex soviéticas más pobres.
Pero los expertos también acusaron a los partidos políticos nacionalistas de enarbolar la xenofobia y el racismo a fin de atraer las simpatías del electorado ruso.
La amenaza de los 'cabezas rapadas'
La mayor parte de los crímenes contra representantes de minorías étnicas son perpetrados por los 'cabezas rapadas' agrupados en decenas de diversas organizaciones.
Según datos no oficiales, en Rusia hay unos 50.000 'cabezas rapadas', cifra que supera cinco veces los cálculos del Ministerio de Interior.
En algunos casos, las autoridades, como el jefe de la policía de Moscú, Vladímir Pronin, llegan incluso a negar la existencia misma de los gamberros.
No obstante, sería difícil encontrar a un ruso que jamás haya visto a grupos de jóvenes rapados con botas militares, cazadoras de cuero con inequívocos emblemas en los brazos; o las cruces gamadas en los cementerios judíos profanados y hasta en los monumentos a los soldados caídos en la Segunda Guerra Mundial.
El papel de la autoridades rusas
Varios diplomáticos de países africanos, cuyos estudiantes son blanco permanente de los ataques, opinaron que las autoridades rusas 'tratan de distraer la atención a la creciente hostilidad hacia los extranjeros y ciudadanos de origen no ruso'.
Parece más probable, sin embargo, que los guardianes del orden se guían por sus propias emociones y no por el presunto propósito oficial de ocultar la envergadura de la violencia xenófoba.
'Nosotros no los hemos invitado (a Rusia). Han venido ellos mismos y que asuman las consecuencias', explicaba un policía de Moscú.
Como resultado, en lo que va de año en toda Rusia solo fueron detenidos seis participantes en ataques xenófobos.
Como muestra, un ejemplo
Cuando hace un año un grupo de adolescentes 'uniformados' atacó a la familia tayika de los Yunúsov en San Petersburgo y mató a puñaladas a Jursheda, de ocho años, un coronel de la policía a donde acudió el padre le respondió: 'ya tenemos problemas propios para que vengáis a crearnos más'.
Más de 900.000 tayikos, de los 6,8 millones de habitantes que tiene esa república ex soviética de Asia Central, viajan cada año a Rusia para cumplir los trabajos más sucios y peor remunerados.
Los judíos
Incluso la Fiscalía General, llamada en Rusia a velar por la legalidad, se destacó por su parte al no ver 'manifestaciones de antisemitismo' cuando en enero pasado 19 diputados rusos llamaron a prohibir todas las organizaciones sociales y religiosas judías en el país.
Para Grubarg Mordajai, concejal de la comunidad judía de San Petersburgo, 'cuando los rusos pobres oyen los nombres judíos de los 'oligarcas', piensan que todo el dinero lo acapararon los judíos y se llenan de odio contra nosotros'.
Las encuestas, no obstante, demuestran que la hostilidad hacia los judíos, que durante siglos fueron el chivo expiatorio en Rusia, ha sido desplazada por el odio hacia los caucásicos.
Los enemigos chechenes
'En Moscú, policías, funcionarios y simples transeúntes nos recuerdan cada día que los chechenes somos enemigos', dijo recientemente Salambek Maígov, empresario chechén asentado en la capital rusa.
Según él, 'un chechén no puede ya encontrar trabajo en Moscú ni alojarse en un hotel, y en cualquier incidente el culpable será él'.
'Cada día queda más claro que Rusia necesita a Chechenia pero no a los chechenes', resumió.