Spiderman
18-08-05, 07:32 PM
Desde Nueva York los analistas revelan los insuficientes esfuerzos realizados en entidades federativas del país, como Puebla, para cerrar la brecha entre ricos y pobres, a efecto de contrarrestar la emigración.
Dow Jones -la más influyente publicación que domina los estados de ánimo de inversionistas y financieros en Wall Street- preparó una investigación sobre el creciente éxodo de mano de obra de Puebla hacia Estados Unidos.
Y consideró que no pasará mucho tiempo para que la capital del estado de Puebla sea Nueva York, incluso afirman que a la Gran Manzana se le conoce como "Puebla York".
¿Y la Comisión de Apoyo al Migrante, a cargo de Alejandro Dávila?
Pues, bien gracias.
Por lo pronto, la visión de los hombres del poder financiero en el mundo es clara: Puebla seguirá como expulsor de mano de obra a Estados Unidos.
Los analistas David Luhnow y John Lyons escribieron en la publicación que circula en Wall Street:
"Sergio Martínez, un hojalatero que mantiene a los siete miembros de su familia con unos pocos pesos al día, ahorró cada centavo que podía para pagar la educación de su hija, Griselda, en una escuela privada. Al haber sido una de las pocas estudiantes pobres que terminaron la secundaria en esta población, Griselda Martínez soñaba con ser diseñadora de interiores. Pero todo lo que pudo conseguir fue un trabajo como secretaria. Ahora con 34 años y sin casarse gana sólo cerca de 770 pesos semanales y se pregunta si el sacrificio de su padre fue en vano.
"Parece que hay un límite en cuanto a lo lejos que puede llegar una persona pobre", dijo Griselda, repitiendo una queja que se escucha en México y toda Latinoamérica, donde la brecha entre ricos y pobres es una de las más amplias del mundo y una de las más difíciles de salvar.
"Aún cuando en años recientes los investigadores han descrito los límites en la movilidad de clases en Estados Unidos y han censurado la brecha creciente entre esos grupos, las cosas son mucho peor al sur de la frontera. En México, el hijo de un obrero sólo tiene 10% de posibilidades de poder dar el salto y convertirse en un trabajador de cuello blanco, comparado con 30% de posibilidades en Estados Unidos, de acuerdo a un estudio realizado en 2001 por el Banco Interamericano de Desarrollo.
"Debido a la abundancia de recursos naturales y su gran población indígena, México y otros países latinoamericanos se han desarrollado dependiendo de sus materias primas, de su mano de obra barata y de bajos impuestos gubernamentales. El sistema ha concentrado la tenencia de la tierra y la riqueza en pocas manos, privando a los gobiernos del dinero para invertir en educación y ha ofrecido escasos incentivos para que la élite invierta en capital humano o tecnología.
"La región también ha dependido históricamente de los monopolios, lo que ha dejado pocas oportunidades para que los emprendedores avancen mediante su trabajo e innovación. El sueño americano nunca se ha convertido en el sueño mexicano o latinoamericano.
"La cultura mexicana y latinoamericana tiende a recalcar el progreso mediante relaciones personales en lugar del mérito. Desde los altos ejecutivos de las corporaciones, hasta los fabricantes de tortillas, todos por igual heredan sus empleos a la próxima generación familiar. La educación no es la vía para el ascenso.
"Pocos años después de su fundación a principios del siglo XVII, la colonia de Massachussets Bay en Estados Unidos hizo obligatoria la ecuación primaria. A Brasil le tomó hasta mediados de los sesenta. Actualmente, siete de cada 10 latinoamericanos abandonan la secundaria, casi el doble de lo que pasa en naciones industrializadas y algunos países asiáticos como Corea del Sur.
"La falta de movilidad social y económica en México y Latinoamérica es una razón por la cual la región se ha desarrollado con lentitud. En 1980, la economía mexicana era casi cuatro veces más grande que la de Corea del Sur. La semana pasada, la clasificación del Banco Mundial sobre las mayores economías colocó a Corea del Sur en el onceavo lugar, un lugar por arriba de México.
"Al socavar la movilidad se reduce la competitividad general del país, poniéndolo en seria desventaja para competir en los mercados internacionales?, dijo Miguel Szekely, economista formado en Oxford y subsecretario de Desarrollo Social en México.
"Otra consecuencia es la inestabilidad política. En sociedades polarizadas, los pobres a menudo manifiestan sus resentimientos en las calles. Algunos países como Bolivia han tenido presidencias rotativas en los últimos años, en las que un líder tras otro ha sido destituido por las protestas callejeras.
"Ascender en el escalafón económico de México a menudo significa trasladarse al norte de la frontera.
"En la secundaria Isaac Ochoterena, en las afueras de Tehuacán, una clase de 25 adolescentes gritó al unísono "¡Ni soñarlo!" cuando se les preguntó si querían tener el mismo empleo de sus padres, la mayoría de los cuales son albañiles u obreros. ¿Qué preferirían hacer? "Vivir en Estados Unidos", responde un estudiante, seguido por un rápido asentimiento con la cabeza de todos los demás niños, excepto dos.
"Allá hay más oportunidades", dijo María del Rosario, de 15 años de edad.
"Sus seis tíos trabajan en un restaurante de Los Angeles y están ahorrando dinero para comprar casas ahí, dijo ella, mientras que su padre, quien se quedó en el pueblo, hace diferentes trabajos y gana cerca de 660 pesos semanales. Muchas personas del estado de Puebla, donde se encuentra Tehuacán, se están mudando a Nueva York tanto que en el área denominan a la ciudad de los rascacielos: "Puebla York".
"Casi uno de cada cinco mexicanos con edades entre 26 y 35 años estaba viviendo en Estados Unidos en 2000, dijo Gordon Hanson, experto en México de University of California en San Diego.
"A pesar de todo, México tiene algunas historias de éxito económico que destacar.
"Gracias en parte a los subsidios alimentarios y a otras ayudas para quienes viven en extrema pobreza, la proporción de gente que no tiene suficiente para comer ha descendido a alrededor de 20% hoy con relación a 62% en 1950, de acuerdo a un estudio realizado este año por Szekely.
"Un programa gubernamental desarrollado en los noventa, llamado "Oportunidades", da una ayuda en efectivo a las familias pobres que mantienen a sus hijos en la escuela. Como consecuencia, las matrículas en la escuela primaria han ascendido.
"Luego de crisis recurrentes en los ochenta y los noventa, México ha disfrutado de una relativa estabilidad económica en los últimos años, con una menor inflación, más intercambio comercial con Estados Unidos y un crecimiento del crédito para adquirir un automóvil o una casa. Eso hace albergar esperanzas de que algún día México pueda desarrollar una clase media considerable.
"De momento, el estilo de vida de la clase media parece un sueño distante para la mayoría en Tehuacán, una ciudad de un cuarto de millón de personas situada en un valle desértico. La población tiene la suerte de contar con aguas subterráneas puras, lo que generó una industria de agua embotellada a principios del Siglo XX (el agua mineral con frecuencia se denomina "Tehuacan" en los restaurantes de México en referencia a esta ciudad). Los procesadores de pollo y cerdo también emplean Tehuacaneros, así como las fábricas de pantalones de mezclilla.
"Sin embargo, estas industrias han hecho poco para fomentar la movilidad economía y social.
"Hace una generación, los ricos se paseaban en la parte norte de la plaza central de Tehuacán, que cuenta con la sombra de árboles, mientras que los pobres se quedaban en la parte sur. Hoy, esa brecha se ha ensanchado más. Los ricos usan pequeños escuadrones de jets en un aeropuerto privado al norte para salir los fines de semana, mientras los pobres venden chiles y papas en un tianguis. En la carretera que conduce a la ciudad, los pobres conducen por el acotamiento para permitir que los carros más costosos pasen zumbando.
"Los hijos con frecuencia heredan el trabajo de sus padres.
"En el suburbio de Coapan, Norma Márquez, de 33 años de edad, muele maíz húmedo en el metate para hacer tortillas. Este trabajo data de por lo menos cuatro generaciones en su familia. Su hija de 15 años, también llamada Norma, recientemente abandonó el segundo grado de secundaria debido a que sintió que la educación era una perdida de tiempo. Ella ahora quiere ayudarle a su madre a vender tortillas de puerta en puerta.
"En el distrito empresarial de Tehuacán, Marco Antonio Balseca, de 26 años, es director comercial de la compañía refresquera que maneja su padre. Su familia ha estado en el negocio refresquero desde que su bisabuelo cofundó una embotelladora a mediados de los veinte. Durante años, cuando la familia preparaba un nuevo contrato laboral, esta se sentaba con uno de los hijos del finado jefe sindical Luis Rodríguez, como si los dos mundos siempre se mantuvieran paralelos y nunca cambiaran.
"El rango social y económico del padre de alguien en América Latina importa lo suficiente como para que 80% de los latinoamericanos dijeran que las "relaciones" era el elemento más importante para el éxito, de acuerdo a una encuesta realizada en 2000 por Latinobarómetro, una firma chilena de encuestas. Más de la mitad, 55%, dijo que el trabajo duro no era suficiente para tener éxito.
"Por el contrario, un sondeo de 2003 realizado por Pew Research Center descubrió que sólo 30% de los estadounidenses estaba de acuerdo con la frase "el trabajo duro ofrece poca garantía de éxito".
"El presupuesto gubernamental de México depende mucho de los impuestos en las ventas, el cual afecta más proporcionalmente a los pobres que a los ricos, y menos en los impuestos al ingreso, los cuales evitan pagar muchos ricos a toda costa. México tampoco cobra impuestos por las ganancias del capital o impuestos por herencias.
"En general, México obtiene cerca de 12% de su producción económica en impuestos, de acuerdo a la Secretaría de Hacienda, muy por debajo del nivel de Estados Unidos y Europa. Para darle cabida a la creciente población estudiantil, México dividió el día escolar en dos sesiones a finales de los setenta. La decisión redujo el día escolar a sólo cuatro horas.
Dow Jones -la más influyente publicación que domina los estados de ánimo de inversionistas y financieros en Wall Street- preparó una investigación sobre el creciente éxodo de mano de obra de Puebla hacia Estados Unidos.
Y consideró que no pasará mucho tiempo para que la capital del estado de Puebla sea Nueva York, incluso afirman que a la Gran Manzana se le conoce como "Puebla York".
¿Y la Comisión de Apoyo al Migrante, a cargo de Alejandro Dávila?
Pues, bien gracias.
Por lo pronto, la visión de los hombres del poder financiero en el mundo es clara: Puebla seguirá como expulsor de mano de obra a Estados Unidos.
Los analistas David Luhnow y John Lyons escribieron en la publicación que circula en Wall Street:
"Sergio Martínez, un hojalatero que mantiene a los siete miembros de su familia con unos pocos pesos al día, ahorró cada centavo que podía para pagar la educación de su hija, Griselda, en una escuela privada. Al haber sido una de las pocas estudiantes pobres que terminaron la secundaria en esta población, Griselda Martínez soñaba con ser diseñadora de interiores. Pero todo lo que pudo conseguir fue un trabajo como secretaria. Ahora con 34 años y sin casarse gana sólo cerca de 770 pesos semanales y se pregunta si el sacrificio de su padre fue en vano.
"Parece que hay un límite en cuanto a lo lejos que puede llegar una persona pobre", dijo Griselda, repitiendo una queja que se escucha en México y toda Latinoamérica, donde la brecha entre ricos y pobres es una de las más amplias del mundo y una de las más difíciles de salvar.
"Aún cuando en años recientes los investigadores han descrito los límites en la movilidad de clases en Estados Unidos y han censurado la brecha creciente entre esos grupos, las cosas son mucho peor al sur de la frontera. En México, el hijo de un obrero sólo tiene 10% de posibilidades de poder dar el salto y convertirse en un trabajador de cuello blanco, comparado con 30% de posibilidades en Estados Unidos, de acuerdo a un estudio realizado en 2001 por el Banco Interamericano de Desarrollo.
"Debido a la abundancia de recursos naturales y su gran población indígena, México y otros países latinoamericanos se han desarrollado dependiendo de sus materias primas, de su mano de obra barata y de bajos impuestos gubernamentales. El sistema ha concentrado la tenencia de la tierra y la riqueza en pocas manos, privando a los gobiernos del dinero para invertir en educación y ha ofrecido escasos incentivos para que la élite invierta en capital humano o tecnología.
"La región también ha dependido históricamente de los monopolios, lo que ha dejado pocas oportunidades para que los emprendedores avancen mediante su trabajo e innovación. El sueño americano nunca se ha convertido en el sueño mexicano o latinoamericano.
"La cultura mexicana y latinoamericana tiende a recalcar el progreso mediante relaciones personales en lugar del mérito. Desde los altos ejecutivos de las corporaciones, hasta los fabricantes de tortillas, todos por igual heredan sus empleos a la próxima generación familiar. La educación no es la vía para el ascenso.
"Pocos años después de su fundación a principios del siglo XVII, la colonia de Massachussets Bay en Estados Unidos hizo obligatoria la ecuación primaria. A Brasil le tomó hasta mediados de los sesenta. Actualmente, siete de cada 10 latinoamericanos abandonan la secundaria, casi el doble de lo que pasa en naciones industrializadas y algunos países asiáticos como Corea del Sur.
"La falta de movilidad social y económica en México y Latinoamérica es una razón por la cual la región se ha desarrollado con lentitud. En 1980, la economía mexicana era casi cuatro veces más grande que la de Corea del Sur. La semana pasada, la clasificación del Banco Mundial sobre las mayores economías colocó a Corea del Sur en el onceavo lugar, un lugar por arriba de México.
"Al socavar la movilidad se reduce la competitividad general del país, poniéndolo en seria desventaja para competir en los mercados internacionales?, dijo Miguel Szekely, economista formado en Oxford y subsecretario de Desarrollo Social en México.
"Otra consecuencia es la inestabilidad política. En sociedades polarizadas, los pobres a menudo manifiestan sus resentimientos en las calles. Algunos países como Bolivia han tenido presidencias rotativas en los últimos años, en las que un líder tras otro ha sido destituido por las protestas callejeras.
"Ascender en el escalafón económico de México a menudo significa trasladarse al norte de la frontera.
"En la secundaria Isaac Ochoterena, en las afueras de Tehuacán, una clase de 25 adolescentes gritó al unísono "¡Ni soñarlo!" cuando se les preguntó si querían tener el mismo empleo de sus padres, la mayoría de los cuales son albañiles u obreros. ¿Qué preferirían hacer? "Vivir en Estados Unidos", responde un estudiante, seguido por un rápido asentimiento con la cabeza de todos los demás niños, excepto dos.
"Allá hay más oportunidades", dijo María del Rosario, de 15 años de edad.
"Sus seis tíos trabajan en un restaurante de Los Angeles y están ahorrando dinero para comprar casas ahí, dijo ella, mientras que su padre, quien se quedó en el pueblo, hace diferentes trabajos y gana cerca de 660 pesos semanales. Muchas personas del estado de Puebla, donde se encuentra Tehuacán, se están mudando a Nueva York tanto que en el área denominan a la ciudad de los rascacielos: "Puebla York".
"Casi uno de cada cinco mexicanos con edades entre 26 y 35 años estaba viviendo en Estados Unidos en 2000, dijo Gordon Hanson, experto en México de University of California en San Diego.
"A pesar de todo, México tiene algunas historias de éxito económico que destacar.
"Gracias en parte a los subsidios alimentarios y a otras ayudas para quienes viven en extrema pobreza, la proporción de gente que no tiene suficiente para comer ha descendido a alrededor de 20% hoy con relación a 62% en 1950, de acuerdo a un estudio realizado este año por Szekely.
"Un programa gubernamental desarrollado en los noventa, llamado "Oportunidades", da una ayuda en efectivo a las familias pobres que mantienen a sus hijos en la escuela. Como consecuencia, las matrículas en la escuela primaria han ascendido.
"Luego de crisis recurrentes en los ochenta y los noventa, México ha disfrutado de una relativa estabilidad económica en los últimos años, con una menor inflación, más intercambio comercial con Estados Unidos y un crecimiento del crédito para adquirir un automóvil o una casa. Eso hace albergar esperanzas de que algún día México pueda desarrollar una clase media considerable.
"De momento, el estilo de vida de la clase media parece un sueño distante para la mayoría en Tehuacán, una ciudad de un cuarto de millón de personas situada en un valle desértico. La población tiene la suerte de contar con aguas subterráneas puras, lo que generó una industria de agua embotellada a principios del Siglo XX (el agua mineral con frecuencia se denomina "Tehuacan" en los restaurantes de México en referencia a esta ciudad). Los procesadores de pollo y cerdo también emplean Tehuacaneros, así como las fábricas de pantalones de mezclilla.
"Sin embargo, estas industrias han hecho poco para fomentar la movilidad economía y social.
"Hace una generación, los ricos se paseaban en la parte norte de la plaza central de Tehuacán, que cuenta con la sombra de árboles, mientras que los pobres se quedaban en la parte sur. Hoy, esa brecha se ha ensanchado más. Los ricos usan pequeños escuadrones de jets en un aeropuerto privado al norte para salir los fines de semana, mientras los pobres venden chiles y papas en un tianguis. En la carretera que conduce a la ciudad, los pobres conducen por el acotamiento para permitir que los carros más costosos pasen zumbando.
"Los hijos con frecuencia heredan el trabajo de sus padres.
"En el suburbio de Coapan, Norma Márquez, de 33 años de edad, muele maíz húmedo en el metate para hacer tortillas. Este trabajo data de por lo menos cuatro generaciones en su familia. Su hija de 15 años, también llamada Norma, recientemente abandonó el segundo grado de secundaria debido a que sintió que la educación era una perdida de tiempo. Ella ahora quiere ayudarle a su madre a vender tortillas de puerta en puerta.
"En el distrito empresarial de Tehuacán, Marco Antonio Balseca, de 26 años, es director comercial de la compañía refresquera que maneja su padre. Su familia ha estado en el negocio refresquero desde que su bisabuelo cofundó una embotelladora a mediados de los veinte. Durante años, cuando la familia preparaba un nuevo contrato laboral, esta se sentaba con uno de los hijos del finado jefe sindical Luis Rodríguez, como si los dos mundos siempre se mantuvieran paralelos y nunca cambiaran.
"El rango social y económico del padre de alguien en América Latina importa lo suficiente como para que 80% de los latinoamericanos dijeran que las "relaciones" era el elemento más importante para el éxito, de acuerdo a una encuesta realizada en 2000 por Latinobarómetro, una firma chilena de encuestas. Más de la mitad, 55%, dijo que el trabajo duro no era suficiente para tener éxito.
"Por el contrario, un sondeo de 2003 realizado por Pew Research Center descubrió que sólo 30% de los estadounidenses estaba de acuerdo con la frase "el trabajo duro ofrece poca garantía de éxito".
"El presupuesto gubernamental de México depende mucho de los impuestos en las ventas, el cual afecta más proporcionalmente a los pobres que a los ricos, y menos en los impuestos al ingreso, los cuales evitan pagar muchos ricos a toda costa. México tampoco cobra impuestos por las ganancias del capital o impuestos por herencias.
"En general, México obtiene cerca de 12% de su producción económica en impuestos, de acuerdo a la Secretaría de Hacienda, muy por debajo del nivel de Estados Unidos y Europa. Para darle cabida a la creciente población estudiantil, México dividió el día escolar en dos sesiones a finales de los setenta. La decisión redujo el día escolar a sólo cuatro horas.