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View Full Version : LA REPÚBLICA CASTRENSE DE VICTORIANO HUERTA



Mazdak
29-06-08, 02:43 PM
http://www.iih.unam.mx/moderna/ehmc/ehmc30/359.html


Un atentado contra Huerta

A finales de mayo de 1914, Victoriano Huerta viajaba en automóvil rumbo a su casa de campo en Popotla, estando a punto de ser asesinado. Tres individuos, civiles por cierto, parapetados en una zanja que quedaba al lado de una calzada, dispararon sus rifles contra el presidente sin que ninguno de los tiros diera en el blanco, y el automóvil continuó su marcha como si nada hubiera sucedido. Detrás del vehículo de Huerta, iba el del general Ignacio A. Bravo, comandante militar de la ciudad de México, quien, acompañado por un ayudante, descendió a la zanja, y como los asaltantes habían agotado sus proyectiles, no pudieron defenderse y se entregaron sin resistencia. El general Bravo giró su vista en torno de aquel lugar, buscando un sitio apropiado para fusilarlos y lo primero que se presentó a sus ojos fue la Escuela Nacional de Agricultura. En la puerta de entrada había un centinela armado con un rifle Mausser, lo que le hizo suponer que se trataba de un plantel militarizado. Sin hacer averiguaciones, penetró en la escuela y llamó al director, ordenándole que formara a todos los alumnos porque iba a ordenar unos fusilamientos. El director le informó que aquello no era un cuartel sino un centro de enseñanza, pero Bravo replicó que no estaba acostumbrado a que sus órdenes se discutieran, y que desde el momento en que las personas empuñaban rifles y vestían el traje militar, no debían asustarse de las ejecuciones. Unos minutos más tarde un piquete de gendarmes del ejército disparaba sobre los tres desdichados que atentaron contra la vida de Huerta.[ 68 ] Como la Escuela Nacional de Agricultura dependía de la Secretaría de Agricultura, Eduardo Tamariz consideró que se había violado su esfera de actividades y el 29 de mayo renunció. No obstante la gravedad del incidente, la unidad del ejército en torno a Huerta se mantuvo incólume.

Mazdak
30-06-08, 12:59 PM
Tema dedicado a quienes desean que los militares les resuelvan los problemas del país...

Tannat
01-07-08, 08:20 AM
Explíquenme esto:

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lo primero que se presentó a sus ojos fue la Escuela Nacional de Agricultura. En la puerta de entrada había un centinela armado con un rifle Mausser,

El director le informó que aquello no era un cuartel sino un centro de enseñanza

y que desde el momento en que las personas empuñaban rifles y vestían el traje militar, no debían asustarse de las ejecuciones.

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Por qué los alumnos de una Escuela de Agricultura estaban uniformados y con fusiles ?

anti-narc
01-07-08, 10:40 AM
Pues porque era una escuela de agricultura.

No se si conozcas mexico, pero aqui las escuelas de agricultura tienen guardias con AK-47, sobre todo si enseñan a sembrar cannabis

Mazdak
01-07-08, 11:22 AM
Explíquenme esto:

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lo primero que se presentó a sus ojos fue la Escuela Nacional de Agricultura. En la puerta de entrada había un centinela armado con un rifle Mausser,

El director le informó que aquello no era un cuartel sino un centro de enseñanza

y que desde el momento en que las personas empuñaban rifles y vestían el traje militar, no debían asustarse de las ejecuciones.

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Por qué los alumnos de una Escuela de Agricultura estaban uniformados y con fusiles ?



La militarización del país

El plan de militarizar a México no era nuevo, y todo indica que uno de sus inspiradores lo fue Bernardo Reyes, quien en su paso por la Secretaría de Guerra y Marina creó la Segunda Reserva del Ejército, en calidad de fuerza equilibradora del ejército regular, la cual podría ser llamada en caso necesario "para rechazar las invasiones extranjeras".[ 61 ] Como la tensión contra el vecino país del norte se puso al rojo vivo, Huerta resucitó la idea. A mediados de marzo de 1914, Victoriano Huerta giró un acuerdo a los distintos secretarios de su gabinete en el cual se asentaba que todos sus empleados con formación militar quedaban obligados a acudir a sus labores diarias con uniforme de campaña portando las insignias de su grado. Asimismo les ordenaba disponer que todo el personal realizara instrucción militar tres horas en un día de la semana. El personal femenino quedaba obligado a usar un escudo o distintivo en el brazo izquierdo que identificara a la secretaría de Estado en la cual laboraba, además del símbolo de la Cruz Roja o Blanca a la cual se afiliara. En las escuelas cuya organización militar estuviera ya definida, el director, los empleados y los profesores estaban obligados a concurrir a clases con uniforme de campaña, en la inteligencia de que cada catedrático tendría el grado de capitán.[ 62 ] Al día siguiente, la Secretaría de Guerra y Marina informó que a los secretarios de Estado se les otorgaría el grado de general de Brigada de la Milicia de Auxiliares del Ejército, y a los subsecretarios el de brigadieres, mientras estuvieran al frente de sus respectivas carteras.[ 63 ] Para poner en marcha tal plan, Huerta designó al ingeniero Gonzalo Garita, inspector general de Instrucción Militar, cuya primera misión fue ponerse en contacto con los secretarios de Estado para que le proporcionaran una lista de los empleados que hubieran prestado sus servicios en el ejército y otra de los civiles. A continuación hizo público que su plan era designar un subinspector por cada secretaría de Estado para que lo ayudara en sus tareas. La instrucción militar se llevaría a cabo formando grupos de empleados, teniendo en cuenta la edad y la ocupación, quedando exceptuados los mayores de sesenta años. A los empleados con formación militar les tocaría impartir la instrucción militar.[ 64 ]

Nemesio García Naranjo refiere que, en su calidad de secretario de Instrucción Pública, la Secretaría de Guerra y Marina le otorgó el grado de general de Brigada y a sus subordinados, grados militares acordes a su jerarquía burocrática. Por ejemplo, sus subsecretarios resultaron ser generales brigadieres y los jefes de sección, coroneles. A su juicio, la medida resultaba desafortunada sobre todo en la Secretaría de Instrucción Pública, en donde había hombres de gran relevancia. García Naranjo se preguntaba, ¿cómo ordenarle a Ezequiel A. Chávez, que en su calidad de rector de la Universidad Nacional se debía colocar sobre sus hombros las charreteras del generalato? Por ser el director de la Facultad de Altos Estudios, a Alfonso Caso le correspondían los tres galones dorados de los coroneles, y a los maestros de la Escuela Nacional de Jurisprudencia y demás facultades, los laureles de capitanes. Allí se encontraban figuras eminentes como Miguel Macedo, Fernando Zárraga y José Terrés, entre otros. Al resistirse a verse vestido de militar con espada al cinto y gorra prusiana, García Naranjo se entrevistó con Huerta para manifestarle que en el ramo de Instrucción Pública la militarización obligatoria era imposible de cumplir. En respuesta, Huerta le contestó que precisamente los maestros eran los más obligados a servir de ejemplo. García Naranjo alcanzó a decir que la militarización en las escuelas y en la Universidad no era necesaria, ya que los maestros y los estudiantes habían demostrado su gran amor por México al protestar contra la invasión estadounidense al puerto de Veracruz. De cualquier forma, la militarización avanzó y la Brigada Sanitaria de la Escuela Normal, formada a raíz de la invasión estadounidense al puerto de Veracruz, portó los uniformes militares.

En su libro sobre la Revolución Mexicana, Jean Meyer sostiene que en los 17 meses de gobierno, Huerta "pudo militarizar las escuelas, las facultades, la burocracia, sin el menor problema".




Las escuelas profesionales de la ciudad de México fueron las primeras en cumplir tales disposiciones, siguiendo después la mayoría de las escuelas primarias y secundarias. Para no quedar atrás, el general Joaquín Maass, gobernador militar de Puebla, ordenó la distribución de rifles de madera a los niños de las escuelas primarias.


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