Bisonte
16-08-05, 10:50 AM
Aseguran que Mussolini quiso implantar el fascismo en Cuba
Un libro revela los mecanismos que utilizó el dictador italiano para convertir a La Habana en el primer estado fascista de América Latina. Instaló radios, un periódico y una red de agentes
El gobierno del dictador italiano Benito Mussolini trabajó para convertir a Cuba en el primer estado fascista de América Latina, con agentes infiltrados en la isla. Otros sicarios suyos seguían en México los pasos de Tina Modotti y Julio Antonio Mella.
Esta revelación aparece en el libro "Julio Antonio Mella y Tina Modotti contra el fascismo", de los investigadores Adys Cupull y Froilán González, quienes pudieron consultar documentos de las décadas de los años 1920, 1930 y 1940, clasificados como secretos, confidenciales o reservados, extraídos de los Archivos de México, Italia y Cuba, según el sitio “Juventud Rebelde”.
Ambos historiadores, al consultar el Archivo Histórico de Italia y el Archivo Central del Estado en Roma, comprobaron que aunque sobre la época mencionada apenas había datos de Haití y de Centroamérica, sí encontraron ocho cajas repletas de informes sobre Cuba elaborados por los embajadores de Mussolini en La Habana.
Hallaron también la lista de los agentes de Mussolini en Cuba, con nombres, apellidos, profesiones y direcciones, a partir de los cuales han localizado a descendientes de estos en La Habana.
Según se demuestra en el volumen, el gobierno de Mussolini intentó sentar las bases para implantar el fascismo en Cuba, por diversas vías, entre ellas la visita del barco Italia el 2 de septiembre de 1924 y dos emisoras radiales; un periódico y una red de agentes fascistas para influir en círculos políticos e intelectuales en Camagüey, La Habana e Isla de Pinos.
También brindó asesoramiento a la dirección de la Policía y ubicó banqueros, comerciantes y personal fascista en prostíbulos, restaurantes, hoteles y casas de juego.
La investigación constituye un aporte a la historiografía mundial y fue publicada como libro recientemente y presentada en unión de una exposición de fotografías de Tina y Mella en 22 importantes ciudades italianas, así como en varias provincias argentinas.
Un libro revela los mecanismos que utilizó el dictador italiano para convertir a La Habana en el primer estado fascista de América Latina. Instaló radios, un periódico y una red de agentes
El gobierno del dictador italiano Benito Mussolini trabajó para convertir a Cuba en el primer estado fascista de América Latina, con agentes infiltrados en la isla. Otros sicarios suyos seguían en México los pasos de Tina Modotti y Julio Antonio Mella.
Esta revelación aparece en el libro "Julio Antonio Mella y Tina Modotti contra el fascismo", de los investigadores Adys Cupull y Froilán González, quienes pudieron consultar documentos de las décadas de los años 1920, 1930 y 1940, clasificados como secretos, confidenciales o reservados, extraídos de los Archivos de México, Italia y Cuba, según el sitio “Juventud Rebelde”.
Ambos historiadores, al consultar el Archivo Histórico de Italia y el Archivo Central del Estado en Roma, comprobaron que aunque sobre la época mencionada apenas había datos de Haití y de Centroamérica, sí encontraron ocho cajas repletas de informes sobre Cuba elaborados por los embajadores de Mussolini en La Habana.
Hallaron también la lista de los agentes de Mussolini en Cuba, con nombres, apellidos, profesiones y direcciones, a partir de los cuales han localizado a descendientes de estos en La Habana.
Según se demuestra en el volumen, el gobierno de Mussolini intentó sentar las bases para implantar el fascismo en Cuba, por diversas vías, entre ellas la visita del barco Italia el 2 de septiembre de 1924 y dos emisoras radiales; un periódico y una red de agentes fascistas para influir en círculos políticos e intelectuales en Camagüey, La Habana e Isla de Pinos.
También brindó asesoramiento a la dirección de la Policía y ubicó banqueros, comerciantes y personal fascista en prostíbulos, restaurantes, hoteles y casas de juego.
La investigación constituye un aporte a la historiografía mundial y fue publicada como libro recientemente y presentada en unión de una exposición de fotografías de Tina y Mella en 22 importantes ciudades italianas, así como en varias provincias argentinas.