Lagos
16-08-05, 12:30 AM
Gestión de Bush genera ansiedad
Las más recientes noticias positivas no parecen contribuir a levantar la imagen presidencial
Tom Raum
Associated Press
14 de agosto de 2005
Análisis
WASHINGTON, D.C.— La guerra en Irak y el elevado precio de la gasolina están ensombreciendo una serie de informes positivos sobre la economía, colocando al presidente George W. Bush a la defensiva en momentos en que podría sacar provecho de buenas noticias económicas.
A pesar de meses de crecimiento económico, el equilibrio inflacionario, el incremento del empleo y una tasa de desempleo cercana a su nivel más bajo en cuatro años, la aprobación a la gestión económica de Bush está en los niveles más reducidos de su presidencia.
La situación ha dejado perplejos a sus partidarios, que no comprenden por qué Bush no se ha beneficiado con las mejoras de la economía.
Pero los analistas señalan una serie de razones, que incluyen la ansiedad por el terrorismo y la guerra en Irak, los crecientes precios del combustible y los altos niveles de deudas por hipotecas en un ambiente de tasas de interés en aumento.
“La economía está bien, pero no ha mejorado para todos”, expresó Mark Zandi, economista jefe de Economy.com, una empresa de investigaciones económicas. “Los beneficios han sido principalmente para los hogares de altos ingresos. Los hogares de menores recursos aún están con dificultades”.
Otro de los factores de la baja aprobación a la gestión económica del Presidente podría ser que habla sobre la crisis del sistema de jubilaciones conocido como Seguridad Social, sugirieron algunos analistas.
Bush generó alerta en la población cuando dijo que el programa de jubilación nacional estaba encaminado a la bancarrota. Pero recogió poco apoyo para su propuesta de enmendarlo, que incluye cuentas de inversiones individuales para trabajadores menores de 55 años, a cambio de una reducción en los beneficios prometidos para el futuro.
“Uno no tiene una verdadera confianza en la economía cuando escucha que el sistema de Seguridad Social va a quebrar”, manifestó Thomas Mann, experto en temas políticos de Brookings Institution. “Los estadounidenses no fueron persuadidos por su solución. Entonces nos quedamos con que obtuvimos una crisis sin solución”.
De acuerdo con una encuesta de este mes realizada por Associated Press-Ipsos, la tasa de aprobación a la gestión económica de Bush es del 41%, su nivel más bajo en ese sondeo y por debajo del 47% de enero.
Las más recientes noticias positivas no parecen contribuir a levantar la imagen presidencial
Tom Raum
Associated Press
14 de agosto de 2005
Análisis
WASHINGTON, D.C.— La guerra en Irak y el elevado precio de la gasolina están ensombreciendo una serie de informes positivos sobre la economía, colocando al presidente George W. Bush a la defensiva en momentos en que podría sacar provecho de buenas noticias económicas.
A pesar de meses de crecimiento económico, el equilibrio inflacionario, el incremento del empleo y una tasa de desempleo cercana a su nivel más bajo en cuatro años, la aprobación a la gestión económica de Bush está en los niveles más reducidos de su presidencia.
La situación ha dejado perplejos a sus partidarios, que no comprenden por qué Bush no se ha beneficiado con las mejoras de la economía.
Pero los analistas señalan una serie de razones, que incluyen la ansiedad por el terrorismo y la guerra en Irak, los crecientes precios del combustible y los altos niveles de deudas por hipotecas en un ambiente de tasas de interés en aumento.
“La economía está bien, pero no ha mejorado para todos”, expresó Mark Zandi, economista jefe de Economy.com, una empresa de investigaciones económicas. “Los beneficios han sido principalmente para los hogares de altos ingresos. Los hogares de menores recursos aún están con dificultades”.
Otro de los factores de la baja aprobación a la gestión económica del Presidente podría ser que habla sobre la crisis del sistema de jubilaciones conocido como Seguridad Social, sugirieron algunos analistas.
Bush generó alerta en la población cuando dijo que el programa de jubilación nacional estaba encaminado a la bancarrota. Pero recogió poco apoyo para su propuesta de enmendarlo, que incluye cuentas de inversiones individuales para trabajadores menores de 55 años, a cambio de una reducción en los beneficios prometidos para el futuro.
“Uno no tiene una verdadera confianza en la economía cuando escucha que el sistema de Seguridad Social va a quebrar”, manifestó Thomas Mann, experto en temas políticos de Brookings Institution. “Los estadounidenses no fueron persuadidos por su solución. Entonces nos quedamos con que obtuvimos una crisis sin solución”.
De acuerdo con una encuesta de este mes realizada por Associated Press-Ipsos, la tasa de aprobación a la gestión económica de Bush es del 41%, su nivel más bajo en ese sondeo y por debajo del 47% de enero.