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View Full Version : Cuauhtemoc pasa fin de semana en Los Angeles



Lagos
16-08-05, 12:09 AM
‘El Caballero de los Mares’

El buque mexicano Cuauhtémoc lleva al mundo un mensaje de paz y amistad

Jorge Morales Almada
jorge.morales@laopinion.com
15 de agosto de 2005

Le llaman "El Caballero de los Mares". Es un velero de 90.5 metros de eslora. Ha dado la vuelta al mundo en dos ocasiones y ha cruzado el Canal de Panamá 28 veces. Su misión: exaltar el espíritu marinero. Es el Cuauhtémoc, orgullo de la Secretaría de Marina Armada de México y reconocido en el mundo entero como el embajador de la paz y la amistad.

Es un buque escuela único en su tipo en México que ha formado a 23 generaciones de cadetes guardiamarina y oficiales egresados de la Heroica Escuela Naval Militar. Ha navegado ya casi medio millón de millas náuticas en 3,519 singladuras o días de navegación.

Construido en 1981 en los astilleros de Celaya S.A., en Bilbao, España, y abanderado como buque mexicano en julio de 1982 en el puerto de Veracruz, el Cuauhtémoc estuvo el fin de semana en el puerto de Los Ángeles para continuar estrechando lazos de amistad.

Como lo comentó el propio alcalde Antonio Villaraigosa durante su visita al buque al darle la bienvenida al barco Cuauhtémoc: “Es una oportunidad para ampliar nuestras amistades internacionales”.

“La misión principal del buque escuela es llevar el mensaje de amistad del pueblo de México al mundo y preparar a los oficiales de la Armada de México en el arte de la navegación a vela”, comenta el capitán de corbeta Luis Jorge Goicoechea Sotomayor durante un recorrido de La Opinión por la embarcación.

A bordo de este buque escuela se llevan a cabo planes de instrucción avalados por la Dirección General de Educación Naval en la Ciudad de México, para preparar a los guardiamarinas egresados de la Heroica Escuela Naval Militar, con base en Veracruz.

Los oficiales que toman la instrucción en el buque Cuauhtémoc alcanzan el grado inmediato superior de teniente de corbeta.

Joaquín Zetina es uno de ellos. Hace nueve años ingresó a la Heroica Escuela Naval Militar y gracias al entrenamiento que ha obtenido en el Cuauhtémoc, es ya todo un experto en la navegación a vela y astronómica.

El pasado 13 de abril la tripulación del Cuauhtémoc emprendió el crucero de instrucción Pacífico Norte 2005, el número 23 en la historia del buque. Ya llevan cuatro meses sin ver a sus familias y sorteando la ferocidad de la madre naturaleza en los mares.

Hace un año, en el Golfo de México rumbo a Nueva Orleáns, el buque Cuauhtémoc estuvo a punto de hundirse. Una tormenta con rachas de viento de 80 kilómetros por hora tomó por sorpresa a la tripulación. La maniobra se complicó y el velero estaba fuera de control.

“Algunas de las velas se habían roto y solamente la gente capacitada fue la que subió y controló las velas, fue una situación bastante peligrosa”, recordó el capitán Goicoechea.

Para el teniente de corbeta Zetina, las marinas militares requieren de mucho sacrificio. “Pero la recompensa es muy grande”, señala este joven de 25 años que viste uniforme a rayas y gorra de marinero. “Como conocer lugares, gente, diferentes culturas, comidas, religiones, la Armada da esa oportunidad de conocer bastantes lugares del mundo a la vez que vamos trabajando, porque este barco se dedica a exaltar el espíritu marinero y dar a conocer el país en el mundo entero”.

La tripulación del Cuauhtémoc se siente orgullosa de navegar en este navío, porque ellos representan a un país, a una bandera y a millones de mexicanos en cada puerto al que arriban.

“A todos los lugares que vamos nos reciben excelente. De hecho, en Francia al Cuauhtémoc le otorgaron el título de Embajador y Caballero de los Mares, por esa característica que tenemos los mexicanos, de ser amistosos, como buenos latinos y tratando de ser buen anfitrión, que es uno de los principios y una de las consignas que traemos del alto mando de la Secretaría de Marina Armada de México”, dice el capitán Goicoechea.

La embarcación, que cuenta con cuatro cubiertas o pisos, fue bautizada con el nombre de Cuauhtémoc en honor al último emperador azteca, quien figura como uno de los primeros hombres mexicanos que voltearon la vista al mar, según comentó el capitán.

En México es el único en su tipo, es de clase A, así catalogado por la Asociación Internacional de Entrenamiento a Vela. Su tripulación es de 274 personas, en grados de capitanes, oficiales, clases y marinería.

El comandante en jefe es el capitán de navío Roberto González López, cuenta con seis capitanes de corbeta o jefes de los departamentos de navegación, comunicaciones, instrucción, abastecimiento y máquinas.

La misión del presente crucero de instrucción es el aprendizaje del arte de la navegación a vela de 69 oficiales de los diferentes cuerpos y servicios de la Secretaría de Marina.

Este buque conserva las tradiciones marineras, como el uso del silbato para comunicarse. “Nos olvidamos del radio o del walkie talkie, porque conservamos lo tradicional que se hacía antes en los buques veleros, es uno de los propósitos del Cuauhtémoc”, comentó el capitán Goicoechea.

Para el teniente de corbeta Héctor Hernández Delín, el trabajo en equipo y el espíritu de compañerismo es lo que identifica a la tripulación del Cuauhtémoc.

Para él, aquello de que un marinero tiene una novia en cada puerto, sólo está en la ficción, porque no hay mucho tiempo. “Sólo estamos de tres a cuatro días en puerto y es difícil tener una mujer en cada puerto, si nos dieran un poco más de tiempo, tal vez”, mencionó este joven marinero.

Entre algunos de los más importantes premios y galardones a los que este buque se ha hecho merecedor durante su ya amplia trayectoria al recorrer los mares del mundo destacan el segundo lugar en la Regata Australia-98, el Trofeo Cutty Sark 1998, premio que se otorga a la dotación de un buque que contribuyó con la amistad y el entendimiento internacional entre las tripulaciones de los veleros participantes y las poblaciones visitadas, segundo lugar en la Regata Cutty Sark-2000 del puerto de Gdansk, Polonia a Helsinki, Finlandia, segundo lugar en la búsqueda de la Tetera Boston, y por segunda ocasión en el año 2000 ganador del trofeo Cutty Sark-2000.

Características del Cuauhtémoc

Desplazamiento, 1,800 toneladas

Eslora, largo, 90.5 metros

Manga, ancho, 12 metros

Calado, 5.8 metros

Palos de 48 metros de alto

Barco de tres palos aparejados Brick-Barca

Propulsión a vela

Velocidad máxima alcanzada, 17 nudos

Propulsión a motor, 9 nudos

Velamen, 23 velas con superficie de 2,368 metros cuadrados

Tapirapi ¿0.0?
16-08-05, 12:12 AM
http://www.semar.gob.mx/img/Velero/grandes/velero_6.jpg

chido ¿no?

:aaa8:

Lagos
16-08-05, 12:34 AM
y porqué lleva 3 banderas mexicanas?

Spiderman
16-08-05, 08:37 PM
Son 5, wey!

:D

Le Rouge
16-08-05, 08:43 PM
Yo solo veo cuatro...

Spiderman
16-08-05, 09:26 PM
http://img260.imageshack.us/img260/9027/5banderas0an.th.jpg (http://img260.imageshack.us/my.php?image=5banderas0an.jpg)

Lagos
17-08-05, 12:47 AM
jajajjaj pero, porque tanta bandera?

Tiefer Verstand
17-08-05, 11:02 AM
Es que es muy mexicano... por eso tanta bandera para andar ahi de farol y con todo el abecedario: Alfa, Bravo, Charlie, Delta, Echo, Fox Trot, Golf, Hotel, India, Juliet, Kilo, Lima, Mike, November, Oscar, Papa, Quebec, Romeo, Sierra, Tango, Uniform, Victor, Whiskey, X-Ray, Zulu... Bueno casi todas creo... (aflata la CH mexicana, que yo creo que implementaría con CHUPE)

Pero nada más para que vean como son cuentos esos de la marina, no es el unico en su tipo, por lo menos se de este de otro país y es buque escuela también.

http://www.bundeswehr.de/C1256EF40036B05B/CurrentBaseLink/W265NJNN969INFODE/$FILE/040908_gorch_fock.jpg

Si quieren saber más (http://www.bundeswehr.de/C1256EF4002AED30/CurrentBaseLink/W264SKU9152INFODE)

:025s: Asi quedan los de marina andando datos imprecisos...


Lo que me temía, checando y revisando algunso datos que había olvidado, resulta que español en México no tienen lenguaje fonético, vaya loosers, por eso cuando ven ovnis salen con que "iren, iren OVNI a la derecha de la nubecita, ¿ que chingados hacemos ? Hay buey ta re raro esto, iras iras se va al aderecha, picale que nos alcanza..."

Goaul
17-08-05, 11:11 AM
Aqui en España tenemos el "Juan Sebastian Elcano", que se dedica a lo mismo.

¿Que casi se hunde con 90 km de viento? Eso serán poco mas o menos, 45 nudos ¿no?.
Yo he sufrido en mis carnes, en un barco con 12,5 metros de eslora ese tipo de viento durante una singladura de 8 horas, en el que tuvimos que hacer arribada a puerto, por dicho viento, y tampoco es para tanto. Hombre, será peligroso si tienes todo el velamen puesto; pero en nuestro caso pusimos cuatro velas como estabilización (era un barco a motor), y ningún problema oyes. Eso sí, la mar de esa manera impone un rato.

Goaul
17-08-05, 11:18 AM
"Alfa, Bravo, Charlie, Delta, Echo, Fox Trot, Golf, Hotel, India, Juliet, Kilo, Lima, Mama, November, Oscar, P***, Q***, R***, Sierra, Tango, Uniform, Victor, Whiskey, X-Ray, Zulu..."

Alfa, Bravo, Charlie, Delta, Echo (Eco), Foxtrot, Golf, Hotel, India, Juliet, Kilo, Lima, Mike, Nivember, Oscar, Papa, Quebec, Romeo, Sierra, Tango, Uniform (Iuniform), Victor, Whiskey, X-Ray, Zulu.
Estas palabras se usan para deletrear cualquier nombre de barco o persona, por radio, así como para cada situación (cada bandera significa una cosa: abandono de buque, cuarentena, etc,etc). El que esté con las banderolas en entradas y salidas se debe a que se obliga a ponerlas como salutación general (eso tengo entendido, puedo meter la pata en ésta última cuestión).

Goaul
17-08-05, 11:22 AM
La Ch, no existe ya en el abecedario español, así como la ll, y la rr. Se quitaron hace años, y se implementaron con la C, la L y la R; por lo que la CH se dice Charlie-Hotel.

Tiefer Verstand
17-08-05, 11:55 AM
Ya lo se Goaul y ya complemente las que olvidé temporalmente.. lo de la CH es broma...

Goaul
18-08-05, 01:44 PM
El buque escuela Juan Sebastián de Elcano (1927):
Utilizado por la Marina Militar española para la instrucción de los alumnos de la Academia Naval de Marín. Su construcción se dispuso en un Real Decreto de 17 de abril de 1925. Supuso un coste de 8.189.532,28 pesetas, que en aquella época era una cantidad considerable. Debía ser el relevo de la vieja Nautilus que había cumplido con creces su ciclo histórico. El número de hombres a bordo está entre 250 y 300. El mascarón de proa es una figura femenina clásica dorada y coronada. El proyecto y sus planos habían sido diseñados por los astilleros gaditanos de Echevarrieta y Larrinaga. La quilla fue terminada el 24 de noviembre de 1925.

Velamen:
Para el diseño del velamen se escogió al proyectista Charles Ernest Nicholson de la Camper & Nicholson's, proyectistas y constructores ingleses de embarcaciones de deporte. Las velas que eran de lino se encargaron a la fábrica Rasey Isapthone de Gosport, una de las más acreditadas casas inglesas, mientras que las velas de respeto serían encargadas a Victoriano Echarne de Gijón. Es la mayor goleta que existe en la actualidad, junto con su casi hermana Esmeralda (1954), terminada por la Marina chilena. El palo denominado Blanca lleva velacho alto y bajo y un juanete, lo cual hace que el buque sea un bergantín goleta de cuatro palos, aunque a menudo se defina como "goleta con velacho", expresión genérica para indicar una goleta que lleve velas cuadras encima de la cangreja del trinquete.

El buque Juan Sebastián de Elcano fue botado el 5 de marzo de 1927, siendo madrina Carmen Primo de Rivera, hija del presidente del Gobierno, y con la presencia del almirante Cornejo como ministro de Marina. La vistosa ceremonia fue recogida por la prensa de la época. La Marina recibió el barco el 29 de febrero de 1928, con las formalidades de rigor, haciéndose cargo del buque ante la presencia del ministro, el vicealmirante Eliseo Sanchiz, comandante general del Arsenal de la Carraca. Su primer comandante sería el capitán de fragata Manuel de Mendivil que había sido precisamente el último de la Nautilus. Las características y dimensiones del buque recién entregado eran: eslora 94,13 metros; manga 13,10; puntal 8,68. El casco y los dos palos mayores construidos totalmente de acero, siendo su desplazamiento total de 3.420 toneladas tipo y 3.754 a plena carga. Se le había montado una potente estación radiotelegráfica para largas distancias y para precisar la navegación contaba con una aguja giroscópica Perry, una mesa trazadora de derrota y una corredera Salt. Todos estos instrumentos fueron mejorados y perfeccionados en el transcurso del tiempo, sobre todo tras las grandes obras de modernización realizadas en el arsenal de la Carraca en 1956 y 1978. Hoy cuenta con modernísimas instalaciones, radar, aire acondicionado, grandes frigoríficos y soportes informáticos. A su entrega el buque contaba con un motor auxiliar diessel de 800 caballos (después se mejoraría) y su aparejo era de bergantín goleta con cuatro palos bautizados con los nombres de "Blanca", "Almansa", "Asturias" y "Nautilus" en recuerdo de los buques escuela que le precedieron. En las pruebas de vela demostró tener excelentes condiciones marineras a pesar de haberlas realizado con vientos duros que obligaron a una recogida de aparejo. Las pruebas de velocidad y de consumo resultaron también satisfactorias.

Dos liverpools o talametes dividen la larga cubierta principal -entre la popa y el castillo- en tres cubiertas a un nivel inferior. Puentes de unión entre los liverpools comunican el castillo y la cubierta de popa sin que sea necesario descender a cubiertas inferiores. Las importantes reparaciones que se llevaron a cabo en 1956 y 1978 permiten que siga en perfectas condiciones a pesar de ser el buque escuela más antiguo del mundo. Tiene el radar situado en cubierta delante del trinquete. La cúpula de la radio por satélite junto a tres antenas está ante el palo mayor.

Eventos y numerosas singladuras:
Haciendo honor al nombre que lleva, ha dado diez veces la vuelta al mundo visitando 60 países y más de 130 puertos. Su figura es familiar en las regatas de alto bordo y en las celebraciones navales. Entre las regatas y demostraciones participó en 1976 en la American Bicentennial Tall Ships Race, en 1988 en el Bicentenario Australiano y en 1992 en la Grande Regata Colombo, de la cual fue buque almirante debido a la relación con España y a que la primera etapa transatlántica partía de Cádiz, su puerto base. Estuvo presente en el Sail Osaka '97, en la Tall Ships Race 2000 de Cádiz a las Bermudas y, en las demostraciones OpSail 2000 celebradas en distintos puertos estadounidenses.


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La estela del buque Juan Sebastián de Elcano. Por Francisco Flores:
El buque escuela de la Armada, Juan Sebastián de Elcano, dentro de su LXXV crucero de instrucción ha permanecido los días 13, 14, 15 y 16 [enero 2004] en Santa Cruz de Tenerife. Me alegra que 'Elcano' siga cruzando los mares, dejando su estela de espuma blanca como huella de que es portador de una alta misión, como el mejor embajador de España, que lleva un mensaje de paz, de amor y de patriotismo a todos los españoles de la otra orilla del océano. Hay hechos históricos que debemos rescatar del buque, para conocimiento de las nuevas generaciones, como el salvamento del cabo de maniobra Juan Marrugal Alcántara, que durante el temporal de 1955, con el conocimiento perdido -por un traumatismo en la región mentoniana-, una ola lo sacó del barco, y otra, en acción de remolino lo metió dentro. Todos los que hemos tenidos la suerte de embarcar en este viejo y venerado buque, tenemos vivencias inolvidables, que nos permite escribir de él, porque lo sentimos. Proa a las Islas Madeira, en la travesía de Charleston (EE.UU.)-Funchal, nos sorprendió un fuerte ciclón. El buque, en medio del violento oleaje, navegaba escorado por la presión del fortísimo viento sobre el aparejo de capa, viendo acercarse por barlovento la ininterrumpida sucesión de grandes olas, esas imponentes masas líquidas de apariencia de unas moles de consistencia pastosa cuyo embate parecía imposible que pudiera resistir el costado y ante cuyo ataque, sin embargo, el barco se alzaba con levedad graciosamente, evitando el choque brutal y dando paso bajo su quilla al rugiente magma con su penacho de espumas blancas arrastradas por el viento. Este durísimo temporal que el buque capeaba con gallardía duró desde el día 12 al 15 de enero (1955), y durante todo él, hubo un comportamiento ejemplar de toda la dotación, poniendo a prueba el valor, la entrega y la capacidad de resistencia para luchar contra las fuerzas de la Naturaleza.

El día 14, permanecimos en el epicentro del ciclón, fue el día más negro. Sobre las once horas hubo dos bandazos seguidos a babor, digo seguidos, porque sin adrizarse del primero, tuvimos el segundo, que nos apartó de la vertical más de 40 grados. Lo que alguien llamó "toda la mar dentro". El buque se levantó y adrizó con mucho trabajo, mientras vibraba desde la quilla a la galleta, pero se enderezó siempre valiente. Mientras cataratas de agua enfurecidas se precipitaban de babor a estribor con desastroso estruendo, estrellándose contra lumbreras y mamparos, saltando por encima de cabrestantes y volteando hombres agarrados a los andariveles para que no se los llevara la mar. El barco y el viento tuvieron una feroz lucha con mar montañosa, es decir, con olas de 13 a 15 metros de altura, formando auténticos barrancos entre ellas al caer en los cuales, si lucía el sol, nos quedábamos a la sombra. El viento osciló entre fuerza 11 y 13 (130 a 180 km/hora) a esa velocidad la acción del viento sobre las crestas de las olas producía una cortina de agua salada pulverizada por encima del buque que era igual que una lluvia, y que impedía ver el sol aunque estuviera despejado. El estremecimiento del buque al choque violento contra las olas y en las que enterraba toda la proa en la mar era constante, las gentes entre sobresaltos y riesgos, con ropas de agua y tonificados con un poco de coñac acudían a cualquier maniobra sin ser llamados. Fueron muchos los que se jugaron la vida, habiendo heridos y contusionados, entre ellos el cabo Marrugal, que en la maniobra de reemplazar un triángulo de capa popel, que el viento había deshecho, recibió un traumatismo en la región mentoniana con un motón de calabaza, produciéndole una herida inciso-contusa que necesitó dieciséis puntos de sutura, perdió el conocimiento y cayó al mar, y una ola milagrosamente en acción de remolino lo metió dentro del buque. El Comandante, el segundo y el oficial de Derrota permanecieron los tres días y sus noches en el puente, y así todo el personal lo vivió vestido y en estado de alerta. Comimos lo que pudimos y bebimos el agua verde y revuelta de los tanques. Recordamos cuanto teníamos que recordar y rezamos lo nuestro. (Francisco Flores Hernández)