Spiderman
05/06/08, 17:59:24
Si se aísla de la distribución, comercialización y el manejo de los productos, la refinación es un negocio centavero, afirma experto
Alma Hernández
Ciudad de México (05 junio 2008).- En todo el mundo, el negocio de la refinación y su variante de maquila, propuesta por el Ejecutivo como parte de la reforma petrolera, tiene un margen de rentabilidad muy reducido, y el esquema planteado, con las condiciones particulares de Pemex, no resulta del todo atractivo.
"La refinación como maquila no es negocio, si se aísla de la distribución, comercialización y el manejo de los productos. Sería un negocio centavero", sentenció Luis Puig, consultor independiente en temas de energía.
Mientras en Estados Unidos se obtiene como rendimiento 13 dólares por cada barril de crudo refinado, en México es de 7 dólares promedio debido a los altos costos laborales, según un comparativo de Pemex Refinación.
Puig explicó que hay aspectos como el subsidio a los productos finales de la refinación, como gasolinas y diesel, los altos costos laborales y los márgenes de refinación, los cuales no podrían ser absorbidos por el sector privado.
Propuso que en lugar del esquema de maquila, se utilice una figura similar a la de Construcción-Arrendamiento-Transferencia que se utilizó en el pasado para centrales eléctricas, pues el privado no querrá cargar con la propiedad de los proyectos.
Otro factor en contra es que con los altos precios del petróleo los márgenes de refinación a nivel mundial han venido disminuyendo, agregó Puig.
Al respecto, Francisco Barnés de Castro, comisionado de la CRE, expresó que las refinerías planteadas en el esquema de maquila deben ser refinerías modernas como las que hay en el Golfo de México, con márgenes de operación de 13 dólares por barril.
"La refinación es un proceso complejo que requiere de cambios continuos y si una refinería que no se adapta a la variación en la calidad de combustibles, a las nuevas condiciones del mercado o al avance tecnológico, es una refinería obsoleta", planteó.
Y es que el margen de operación promedio en las refinerías de Pemex apenas alcanza los 7 dólares por barril, debido a que no están adaptadas a las calidades del crudo del que disponen y a otras condiciones administrativas del personal operativo, según datos de la empresa.
Adrián Lajous, ex director de Pemex, afirmó que dado el rezago histórico acumulado en materia de infraestructura de refinación, no se podría reducir en un plazo aceptable la demanda interna de petrolíferos con dicho esquema, porque no sería atractivo.
Brechas operativas
Según Pemex Refinación (PR), las principales causas de las brechas operativas en el Sistema Nacional de Refinación (seis refinerías) están asociadas a prácticas y disciplina operativas, limitaciones de infraestructura, rezagos en mantenimiento y recursos humanos.
Dadas estas condiciones, PR está dejando de ganar 2.9 dólares por cada barril de refinado que sale de sus refinerías.
Con las reformas planteadas, el privado interesado en maquilar refinados tendría toda la flexibilidad para optimizar su operación y asumiría todos los riesgos inherentes a la operación de la refinería, mediante el pago en efectivo de sus servicios, el cual estaría ligado a su desempeño.
Alma Hernández
Ciudad de México (05 junio 2008).- En todo el mundo, el negocio de la refinación y su variante de maquila, propuesta por el Ejecutivo como parte de la reforma petrolera, tiene un margen de rentabilidad muy reducido, y el esquema planteado, con las condiciones particulares de Pemex, no resulta del todo atractivo.
"La refinación como maquila no es negocio, si se aísla de la distribución, comercialización y el manejo de los productos. Sería un negocio centavero", sentenció Luis Puig, consultor independiente en temas de energía.
Mientras en Estados Unidos se obtiene como rendimiento 13 dólares por cada barril de crudo refinado, en México es de 7 dólares promedio debido a los altos costos laborales, según un comparativo de Pemex Refinación.
Puig explicó que hay aspectos como el subsidio a los productos finales de la refinación, como gasolinas y diesel, los altos costos laborales y los márgenes de refinación, los cuales no podrían ser absorbidos por el sector privado.
Propuso que en lugar del esquema de maquila, se utilice una figura similar a la de Construcción-Arrendamiento-Transferencia que se utilizó en el pasado para centrales eléctricas, pues el privado no querrá cargar con la propiedad de los proyectos.
Otro factor en contra es que con los altos precios del petróleo los márgenes de refinación a nivel mundial han venido disminuyendo, agregó Puig.
Al respecto, Francisco Barnés de Castro, comisionado de la CRE, expresó que las refinerías planteadas en el esquema de maquila deben ser refinerías modernas como las que hay en el Golfo de México, con márgenes de operación de 13 dólares por barril.
"La refinación es un proceso complejo que requiere de cambios continuos y si una refinería que no se adapta a la variación en la calidad de combustibles, a las nuevas condiciones del mercado o al avance tecnológico, es una refinería obsoleta", planteó.
Y es que el margen de operación promedio en las refinerías de Pemex apenas alcanza los 7 dólares por barril, debido a que no están adaptadas a las calidades del crudo del que disponen y a otras condiciones administrativas del personal operativo, según datos de la empresa.
Adrián Lajous, ex director de Pemex, afirmó que dado el rezago histórico acumulado en materia de infraestructura de refinación, no se podría reducir en un plazo aceptable la demanda interna de petrolíferos con dicho esquema, porque no sería atractivo.
Brechas operativas
Según Pemex Refinación (PR), las principales causas de las brechas operativas en el Sistema Nacional de Refinación (seis refinerías) están asociadas a prácticas y disciplina operativas, limitaciones de infraestructura, rezagos en mantenimiento y recursos humanos.
Dadas estas condiciones, PR está dejando de ganar 2.9 dólares por cada barril de refinado que sale de sus refinerías.
Con las reformas planteadas, el privado interesado en maquilar refinados tendría toda la flexibilidad para optimizar su operación y asumiría todos los riesgos inherentes a la operación de la refinería, mediante el pago en efectivo de sus servicios, el cual estaría ligado a su desempeño.