Spiderman
20/05/08, 12:22:48
El petróleo puede llegar a 300 dls., según expertos árabes y europeos
Organización Editorial Mexicana
19 de mayo de 2008
Carlos Siula / Corresposal
París, Francia.- La incógnita no consiste en saber si el petróleo llegará a 200 dólares, sino cuándo alcanzará ese punto crítico. Pero ahora algunos especialistas árabes y europeos comienzan a pensar incluso que, en un plazo relativamente breve, el barril puede llegar a 300 dólares.
Esa perspectiva no es ningún desatino, teniendo en cuenta que el precio se duplicó en el último año y se multiplicó por cinco desde 2002.
La actual escalada fue legitimada en cierto modo por el argelino Chakib Khelil, presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), cuando admitió a principios de mayo que el barril puede llegar a 200 dólares si el dólar continúa cayendo: "El precio del barril está indexado al alza o a la baja del dólar", afirmó.
Esas 16 palabras constituían un reconocimiento oficial de un fenómeno que el mercado integró desde hace varios meses en sus previsiones: cada uno por ciento que baja la moneda norteamericana produce un aumento de cuatro dólares por barril.
La relación entre la cotización del dólar y el precio del petróleo no es, sin embargo, el único parámetro que promueve un récord tras otro.
En este periodo de extrema volatilidad y pesimismo, los mercados permanecen insensibles a las informaciones positivas, como las esporádicas recuperaciones del billete verde o la reconstitución de los stocks de crudo y de gasolina en Estados Unidos, que están en su más alto nivel desde hace cinco años. Los operadores, en cambio, sólo reaccionan a las noticias capaces de afectar los flujos de producción o abastecimiento, como las tensiones sobre el programa nuclear de Irán que pueden provocar una intervención militar de Estados Unidos, las dificultades de extracción en Venezuela, las incertidumbres sobre el futuro político de Irak, los ataques rebeldes en Nigeria que obstaculizan las exportaciones de ese país y los descensos de producción en Rusia y México.
Pero ninguno de esos factores tiene suficiente entidad como para justificar la actual escalada. Estados Unidos, que consume un tercio del combustible que se produce en el mundo, no percibe riesgos de penuria en el horizonte y, por su lado, la OPEP asegura que no hay problemas de abastecimiento.
"En términos de fundamentos, los stocks son elevados, la demanda está en baja y la oferta es satisfactoria. Normalmente, sin problemas geopolíticos y la baja del dólar, los precios del petróleo no estarían en su nivel actual", indicó el presidente de la OPEP, Chakib Khelil.
Los precios, en realidad, son impulsados en gran medida por una especulación que representa casi un tercio del precio actual: esos 40 dólares suplementarios son los que llevaron el barril al nivel más elevado de su historia, aun si es calculado en dólares constantes. El precio de 38 dólares alcanzado en 1981, durante la guerra Irán-Irak, correspondería en la actualidad a 101 dólares.
A ese ritmo, el barril podría llegar a 200 dólares en los próximos 6-24 meses, estimó Arjun Murti, el gran gurú petrolero de Goldman Sachs. Ese pronóstico sirvió una vez más de pretexto para estimular la especulación porque Murti fue el primero en anunciar que el precio del petróleo podría llegar al super spike de 105 dólares. Su único error fue estimar que el récord se produciría en 2009. En su hipótesis más optimista, el analista de Goldman Sachs prevé ahora que el precio oscilará entre 100 y 120 dólares hasta 2011.
La única hipótesis posible para que el barril regrese a un nivel de 90 dólares es una recesión prolongada en Estados Unidos, capaz de provocar una reducción del consumo, como ocurrió en 1990-91 y 2001.
Por su parte, Kevin Norris, analista de Barclays Capital, cree más bien que los operadores abandonaron toda hipótesis a la baja y "actualmente recalculan que el precio del petróleo seguirá muy elevado durante largo tiempo".
Organización Editorial Mexicana
19 de mayo de 2008
Carlos Siula / Corresposal
París, Francia.- La incógnita no consiste en saber si el petróleo llegará a 200 dólares, sino cuándo alcanzará ese punto crítico. Pero ahora algunos especialistas árabes y europeos comienzan a pensar incluso que, en un plazo relativamente breve, el barril puede llegar a 300 dólares.
Esa perspectiva no es ningún desatino, teniendo en cuenta que el precio se duplicó en el último año y se multiplicó por cinco desde 2002.
La actual escalada fue legitimada en cierto modo por el argelino Chakib Khelil, presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), cuando admitió a principios de mayo que el barril puede llegar a 200 dólares si el dólar continúa cayendo: "El precio del barril está indexado al alza o a la baja del dólar", afirmó.
Esas 16 palabras constituían un reconocimiento oficial de un fenómeno que el mercado integró desde hace varios meses en sus previsiones: cada uno por ciento que baja la moneda norteamericana produce un aumento de cuatro dólares por barril.
La relación entre la cotización del dólar y el precio del petróleo no es, sin embargo, el único parámetro que promueve un récord tras otro.
En este periodo de extrema volatilidad y pesimismo, los mercados permanecen insensibles a las informaciones positivas, como las esporádicas recuperaciones del billete verde o la reconstitución de los stocks de crudo y de gasolina en Estados Unidos, que están en su más alto nivel desde hace cinco años. Los operadores, en cambio, sólo reaccionan a las noticias capaces de afectar los flujos de producción o abastecimiento, como las tensiones sobre el programa nuclear de Irán que pueden provocar una intervención militar de Estados Unidos, las dificultades de extracción en Venezuela, las incertidumbres sobre el futuro político de Irak, los ataques rebeldes en Nigeria que obstaculizan las exportaciones de ese país y los descensos de producción en Rusia y México.
Pero ninguno de esos factores tiene suficiente entidad como para justificar la actual escalada. Estados Unidos, que consume un tercio del combustible que se produce en el mundo, no percibe riesgos de penuria en el horizonte y, por su lado, la OPEP asegura que no hay problemas de abastecimiento.
"En términos de fundamentos, los stocks son elevados, la demanda está en baja y la oferta es satisfactoria. Normalmente, sin problemas geopolíticos y la baja del dólar, los precios del petróleo no estarían en su nivel actual", indicó el presidente de la OPEP, Chakib Khelil.
Los precios, en realidad, son impulsados en gran medida por una especulación que representa casi un tercio del precio actual: esos 40 dólares suplementarios son los que llevaron el barril al nivel más elevado de su historia, aun si es calculado en dólares constantes. El precio de 38 dólares alcanzado en 1981, durante la guerra Irán-Irak, correspondería en la actualidad a 101 dólares.
A ese ritmo, el barril podría llegar a 200 dólares en los próximos 6-24 meses, estimó Arjun Murti, el gran gurú petrolero de Goldman Sachs. Ese pronóstico sirvió una vez más de pretexto para estimular la especulación porque Murti fue el primero en anunciar que el precio del petróleo podría llegar al super spike de 105 dólares. Su único error fue estimar que el récord se produciría en 2009. En su hipótesis más optimista, el analista de Goldman Sachs prevé ahora que el precio oscilará entre 100 y 120 dólares hasta 2011.
La única hipótesis posible para que el barril regrese a un nivel de 90 dólares es una recesión prolongada en Estados Unidos, capaz de provocar una reducción del consumo, como ocurrió en 1990-91 y 2001.
Por su parte, Kevin Norris, analista de Barclays Capital, cree más bien que los operadores abandonaron toda hipótesis a la baja y "actualmente recalculan que el precio del petróleo seguirá muy elevado durante largo tiempo".