Rafael Norma
11-08-05, 06:22 AM
Verano de Sinsabores en América
Editorial de The New York Times publicado el 11 de agosto de 2005
Traducido por Rafael Norma Méndez
El día de ayer, los accionistas de Unocal acordaron la compra de dicha compañía por Chevron en aproximadamente $18,000 millones de dólares en la más grande adquisición petrolera en años. El trato llevó al cierre final a una lucha triste y hostil de apoderamiento en la cual la compañía petrolera propiedad del gobierno Chino, Cnooc, fue bloqueada efectivamente del juego por un Congreso estadounidense hostil.
Cuando los analistas y los historiadores de economía lo vean en retrospectiva, se demostrará bien que este verano fue el punto de quiebre en las relaciones Chino-Americanas, el momento cuando AMÉRICA escogió la paranoia a corto plazo en vez de un comportamiento racional. Desde más o menos una docena de propuestas por las tarifas de cruce contra importaciones Chinas hasta los rumores del Pentágono acerca del escalamiento militar en China, la retórica que desde Washington se mantiene escalando. Parece que AMÉRICA está en la huida, alimentada por la falsa percepción de que el rápido crecimiento económico de China presenta un inevitable riesgo a los Estados Unidos. Al satanizar repetidamente a China, Washington arriesga la creación de la hostilidad que teme.
El encumbramiento económico de China ha sido imponente. Si AMÉRICA va a responder responsablemente, sus líderes y el público tendrán que reconocer lo obvio: China ya no es una economía de segunda clase a la que se le puede acobardar. La estabilidad financiera de AMÉRICA descansa en gran medida en la compra continuada de la deuda gubernamental.. En asuntos extranjeros, los intereses Chinos tendrán que ser parte de casi cualquier cálculo.. El Congreso tenía el poder de introducir una cláusula en la ley sobre energía que haría imposible para los chinos la compra de Unocal. Pero el Congreso no puede detener la ser China por petróleo.. su consumo de energía se ha incrementado fenomenalmente, en un 65% en tan sólo dos años, de 2002 a 2004. Ahora es el segundo mercado más grande del mundo, después del de los Estados Unidos.. Dentro de sus proveedores están Irán y Sudán.
Aquellas relaciones del Mercado petrolero ya han creado considerables problemas para los Estados Unidos. Parte de la razón por al que fue tan duro para hacer que la crisis humanitaria en Darfur entrara en la agenda del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el año pasado se debió a que China resistía la llamada a presionar al Gobierno del Sudán.. De manera similar, cualquier intento para imponer sanciones económicas a Irán por su programa nuclear ahora está en riesgo de tener la oposición de Beijing.
La visita programada del Presidente de China, Hu Jintao, a Washington el próximo mes es una oportunidad para cimentar las relaciones Chino-Americanas. El presidente Bush debería aprovechar la oportunidad para amordazar a la multitud anti -China que está poniendo piedras a los intereses globales de AMERICA
Editorial de The New York Times publicado el 11 de agosto de 2005
Traducido por Rafael Norma Méndez
El día de ayer, los accionistas de Unocal acordaron la compra de dicha compañía por Chevron en aproximadamente $18,000 millones de dólares en la más grande adquisición petrolera en años. El trato llevó al cierre final a una lucha triste y hostil de apoderamiento en la cual la compañía petrolera propiedad del gobierno Chino, Cnooc, fue bloqueada efectivamente del juego por un Congreso estadounidense hostil.
Cuando los analistas y los historiadores de economía lo vean en retrospectiva, se demostrará bien que este verano fue el punto de quiebre en las relaciones Chino-Americanas, el momento cuando AMÉRICA escogió la paranoia a corto plazo en vez de un comportamiento racional. Desde más o menos una docena de propuestas por las tarifas de cruce contra importaciones Chinas hasta los rumores del Pentágono acerca del escalamiento militar en China, la retórica que desde Washington se mantiene escalando. Parece que AMÉRICA está en la huida, alimentada por la falsa percepción de que el rápido crecimiento económico de China presenta un inevitable riesgo a los Estados Unidos. Al satanizar repetidamente a China, Washington arriesga la creación de la hostilidad que teme.
El encumbramiento económico de China ha sido imponente. Si AMÉRICA va a responder responsablemente, sus líderes y el público tendrán que reconocer lo obvio: China ya no es una economía de segunda clase a la que se le puede acobardar. La estabilidad financiera de AMÉRICA descansa en gran medida en la compra continuada de la deuda gubernamental.. En asuntos extranjeros, los intereses Chinos tendrán que ser parte de casi cualquier cálculo.. El Congreso tenía el poder de introducir una cláusula en la ley sobre energía que haría imposible para los chinos la compra de Unocal. Pero el Congreso no puede detener la ser China por petróleo.. su consumo de energía se ha incrementado fenomenalmente, en un 65% en tan sólo dos años, de 2002 a 2004. Ahora es el segundo mercado más grande del mundo, después del de los Estados Unidos.. Dentro de sus proveedores están Irán y Sudán.
Aquellas relaciones del Mercado petrolero ya han creado considerables problemas para los Estados Unidos. Parte de la razón por al que fue tan duro para hacer que la crisis humanitaria en Darfur entrara en la agenda del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el año pasado se debió a que China resistía la llamada a presionar al Gobierno del Sudán.. De manera similar, cualquier intento para imponer sanciones económicas a Irán por su programa nuclear ahora está en riesgo de tener la oposición de Beijing.
La visita programada del Presidente de China, Hu Jintao, a Washington el próximo mes es una oportunidad para cimentar las relaciones Chino-Americanas. El presidente Bush debería aprovechar la oportunidad para amordazar a la multitud anti -China que está poniendo piedras a los intereses globales de AMERICA