laumy
05-08-05, 08:39 PM
Associated Press informa que el gobierno de los EEUU autorizó un poderoso sonar, capaz de detectar submarinos enemigos, pero que a su vez puede trastornar la vida de varias especies de animales marinos.
Se trata de un sonar de baja frecuencia, que barre el 80% de los océanos del planeta.
Sus señales pueden viajar centenas de millas.
De acuerdo con esa noticia, cada uno de los 18 altoparlantes del equipo emite sonidos con una intensidad de 215 decibeles, lo que debajo del agua equivale al ruido que se oiría al lado de los 2 motores a chorro de un caza F-15 durante el despegue.
Las ballenas son especialmente vulnerables a las interferencias del sonar, porque usan los sonidos para comunicarse, alimentarse, aparearse y migrar.
Algunos biólogos admiten que ellas se sienten irritadas con sonidos por encima de los 110 decibeles, y que sus tímpanos pueden explotar cuando son sometidos a 180 decibeles.
Se sabe que tanto las ballenas como los delfines están encallando en muchos lugares de todo el planeta,
Algunas mueren después de pocas horas.
Los científicos encontraron hemorragias en sus cerebros, alrededor de los huesos del oído - lesiones que indican la exposición a sonidos de gran intensidad.
Se trata de un sonar de baja frecuencia, que barre el 80% de los océanos del planeta.
Sus señales pueden viajar centenas de millas.
De acuerdo con esa noticia, cada uno de los 18 altoparlantes del equipo emite sonidos con una intensidad de 215 decibeles, lo que debajo del agua equivale al ruido que se oiría al lado de los 2 motores a chorro de un caza F-15 durante el despegue.
Las ballenas son especialmente vulnerables a las interferencias del sonar, porque usan los sonidos para comunicarse, alimentarse, aparearse y migrar.
Algunos biólogos admiten que ellas se sienten irritadas con sonidos por encima de los 110 decibeles, y que sus tímpanos pueden explotar cuando son sometidos a 180 decibeles.
Se sabe que tanto las ballenas como los delfines están encallando en muchos lugares de todo el planeta,
Algunas mueren después de pocas horas.
Los científicos encontraron hemorragias en sus cerebros, alrededor de los huesos del oído - lesiones que indican la exposición a sonidos de gran intensidad.