Herbert
16-01-08, 09:06 PM
UNA LLAMADA TELEFONICA
Hoy, 16 de enero de 2008, recibí una llamada telefónica y una voz femenina preguntó por Gisela Pfordte, mi hija, que hace más de siete años falleció. Es más que comprensible, que con voz muy molesta pregunté que quién le quería hablar, y como respuesta me dijeron el nombre de un banco… Indignado respondí
”¡¡ BÚSQUELA EN EL PANTEÓN!!”
y sin más colgué la bocina.
A los dos minutos volvió a sonar el teléfono, y ahora fue otra la voz femenina, que de nuevo preguntó por mi hija, pero antes de que le pude responder, me dijo, que era para enviarle una invitación.
Ya un poco menos molesto le dije:
”Mire señorita, permítame felicitar a su banco por su miserable base de datos, porque hace más de siete años mi hija falleció, y ¡váyanse al carajo con su maldita invitación! “
y de nuevo colgué el teléfono…
y pasaron como 5 minutos más y volvió a sonar el teléfono
Ya suponiendo que era el mismo banco el que insistía, escuché una voz masculina que me pregunto:
” Señor, hágame el favor de comunicarme con Gisela Pfordte”
y ya estando preparado, pero con la sangre hirviendo de indignación, pensé fríamente y comencé a hablar:
”Mire, señor…la suya es la TERCERA llamada que recibo preguntando por mi hija, y déjeme decirle, que vivimos en un mundo globalizado, y tenemos la tecnología de poder comunicarnos en unos SEGUNDOS por internet a cualquier parte del mundo entero, y usted, con su banco imbécil, no han sido capaces durante SIETE LARGOS AÑOS, de darse cuenta, que el teléfono al que hablan, es el mio, y nunca jamás ha estado a nombre de mi hija, la que sepulté desde el año DOS MIL.
Si esa es la eficiencia de su pobre banco, téngalo por seguro, que tendré en cuenta la deficiencia de sus sistemas. ¡Hágame el favor de irse al diablo y ya no me jodan más por teléfono!”
Hoy, 16 de enero de 2008, recibí una llamada telefónica y una voz femenina preguntó por Gisela Pfordte, mi hija, que hace más de siete años falleció. Es más que comprensible, que con voz muy molesta pregunté que quién le quería hablar, y como respuesta me dijeron el nombre de un banco… Indignado respondí
”¡¡ BÚSQUELA EN EL PANTEÓN!!”
y sin más colgué la bocina.
A los dos minutos volvió a sonar el teléfono, y ahora fue otra la voz femenina, que de nuevo preguntó por mi hija, pero antes de que le pude responder, me dijo, que era para enviarle una invitación.
Ya un poco menos molesto le dije:
”Mire señorita, permítame felicitar a su banco por su miserable base de datos, porque hace más de siete años mi hija falleció, y ¡váyanse al carajo con su maldita invitación! “
y de nuevo colgué el teléfono…
y pasaron como 5 minutos más y volvió a sonar el teléfono
Ya suponiendo que era el mismo banco el que insistía, escuché una voz masculina que me pregunto:
” Señor, hágame el favor de comunicarme con Gisela Pfordte”
y ya estando preparado, pero con la sangre hirviendo de indignación, pensé fríamente y comencé a hablar:
”Mire, señor…la suya es la TERCERA llamada que recibo preguntando por mi hija, y déjeme decirle, que vivimos en un mundo globalizado, y tenemos la tecnología de poder comunicarnos en unos SEGUNDOS por internet a cualquier parte del mundo entero, y usted, con su banco imbécil, no han sido capaces durante SIETE LARGOS AÑOS, de darse cuenta, que el teléfono al que hablan, es el mio, y nunca jamás ha estado a nombre de mi hija, la que sepulté desde el año DOS MIL.
Si esa es la eficiencia de su pobre banco, téngalo por seguro, que tendré en cuenta la deficiencia de sus sistemas. ¡Hágame el favor de irse al diablo y ya no me jodan más por teléfono!”