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View Full Version : Las dos caras del divino rostro



Cocoyoc
27-08-07, 03:13 PM
Un ensayo interesante sobre las dos pesas y medidas de las sacrosantas instituciones en relación con el abuso sexual y la sexualidad entre menores y adultos:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/21-1288-2004-06-27.html


Las dos caras del Divino Rostro
(sobre el deseo y las instituciones)

La imaginería erótica trazada, vuelta patología y casi siempre sancionada en el siglo XIX, ha sido hoy reconocida parcialmente en el plano jurídico fundamentalmente a partir de la lucha de las organizaciones militantes de minorías que defienden los derechos de gays y lesbianas, a la identidad y el trabajo sexual.

Pero los disidentes del gusto, aun del gusto “raro”, como los fetichistas, los necrofílicos y los caníbales, no suelen ser sancionados por ese gusto sino por otros delitos como el crimen y el robo.

Las comisarías fin de siglo antepasado registraban las insistentes entradas de los ladrones de trenzas y de ropa interior, pero por chorros. Hace poco un caníbal alemán fue condenado no por su gusto sino por asesinato y con atenuantes debido al consentimiento de la víctima. Estos personajes, algunos en extinción, como el olfateador de sobaqueras o el coleccionista de corsets, son abyecciones de la política: se los reduce al status de consumidores más o menos legales. Sólo los sadomasoquistas suelen adquirir una presencia oratoria sobre sexo radical en los congresos feministas y gays.

Pero el deseo por los niños, si bien se ha estetizado en obras de cultivo maldito como la de Jean Genet o Allen Ginsberg, magnetizadas por el viaje a Oriente, suele constituir un tabú. Y un libro provocativo como Album sistemático de la infancia de René Schérer y Guy Hocquenghem, a pesar de reificar la pluralidad de los deseos infantiles, invitar al magisterio total al unir con la cartilla griega pedagogía y pederastia, y ofrecer fotografías eróticas de menores, no es una apología del delito sino una demolición teórica del modelo edípico y una puesta en escena de la máquina deseante ideada por Gilles Deleuze.

En 1982, en un célebre congreso organizado en el Bernard College donde las feministas debatieron en torno a la pornografía, la paidofilia ocupó el lugar más bajo en el árbol de la sexualidad radical. A ese desecho político se le puso imaginaria y naturalmente el rostro de un hombre. La reciente condena a la maestra Ana Pandolfi por abuso de menores no sólo vuelve paradójicamente irrisorios los prejuicios que limitan la enseñanza a gays y lesbianas –supuestos seductores potenciales– sino que muestra la doble faz del Divino Rostro de la Iglesia Católica a través de una de sus instituciones.

Sea o no, Ana Pandolfi, considerada definitivamente culpable, ni sus directivos ni los padres no involucrados alentaron la investigación y, corporativamente, manifestaron su apoyo a la maestra menos por fe en su inocencia que por preservar el espacio de una impunidad.

Los pastorcitos de Fátima fueron creídos por la Iglesia, quizá porque vieron cosas muy estéticas –la virgen en manto purísimo bajo un sol que bailaba– y recibieron el mensaje de un dragón rojo que amenazaba a la humanidad justo en octubre de 1917; los niños abusados del colegio del Divino Rostro que confesaron su angustia a sus padres, no.

Jimena Hernández ya no puede relatar lo vivido en el Colegio Santa Unión y su asesinato quedó impune. Y es más probable que la Iglesia adopte para estar à la page el discurso terapéutico que la lleve a planear instituciones para la cura de curas –excedidos de amor a los niños– que a permitir un debate sobre el aborto.

En el caso Pandolfi es preciso reconocer el cuidado con que se dio a los niños un espacio para su verdad sin tener que sufrir la violencia de comparecer ante los jueces, la renuncia de los padres a utilizar con nombre y apellido la herramienta eficaz pero impudorosa de los medios; quizás, en parte debido a los mitos que desmorona el caso, utilizaron hasta ahora una retórica casi ascética.

Mary LeTourneau, la maestra que hizo padre a un estudiante filipino, no hizo más que adelantar una hombría en desiguales condiciones. Ana Pandolfi fue condenada por erotizar cuidados maternos recibidos por delegación y, con las metáforas del cuento infantil, someter a rituales pornográficos bajo amenazas. Que ahora, aunque nadie haya osado hablar aún de los excesos de la corrección política, se difunda la paranoia de los maestros y la nueva dureza de las reglamentaciones escolares, no hace más que sugerir que todo ataque a la impunidad inicia una cadena de excesos cuando en realidad inicia un antecedente para privilegiar la verdad de los más desvalidos por sobre la sacralidad mafiosa de las instituciones.

Ya sé que estos temas siempre espantan a las beatas, pero si acaso quieren profundizarle, les recomiendo el caso de Mary Kay Letourneau.

Pedro Navajas
27-08-07, 05:16 PM
¿Exactamente cuál es tu punto en relación a estos temas?...



¿Estas de acuerdo con la conclusión del artículo?:



Que ahora, aunque nadie haya osado hablar aún de los excesos de la corrección política, se difunda la paranoia de los maestros y la nueva dureza de las reglamentaciones escolares, no hace más que sugerir que todo ataque a la impunidad inicia una cadena de excesos cuando en realidad inicia un antecedente para privilegiar la verdad de los más desvalidos por sobre la sacralidad mafiosa de las instituciones.

Si aceptas que el niño/adolescente es un desvalido (una victima) ante sus agresores (respaldados o no por la "sacralidad mafiosa de las instituciones"), entonces estamos de acuerdo en los básico: el abuso sexual de menores es y seguirá siendo un delito que merece duro castigo... sobre todo cuando el agresos tiene alguna responsabilidad hacia con la victima (tío, maestro, cura...)

en el fondo, creo que las "beatas", estaran de acuerdo... quizá les moleste el hecho de que la iglesia católica sea nido de delincuentes... pero estarán de acuerdo que son delincuentes al fin y al cabo...

Cocoyoc
27-08-07, 05:22 PM
Mi punto lo conoces bien, mi estimado Pedro: yo considero que aquí se está metiendo en un mismo anaquel cosas totalmente diferentes, unidas por el común denominador llamado "menor de edad".

Y que, insólitamente, las que realmente sí son abusos, como los cometidos por sacerdotes, rara vez son perseguidas hasta sus últimas consecuencias. En cambio, las relaciones establecidas en cualquier otro contexto, esas sí son satanizadas y se hace caer sobre los infelices involucrados todo el rigor de la estulticia.

Pedro Navajas
27-08-07, 07:52 PM
la diferencia, creo, radica en que los curas tienen todo lo necesario para mantenerse en la clandestinidad y en los otros casos no solo no se tienen esos recursos, sino que además el secreto a veces no es tal...

Me explico:

Los resursos que un sacerdote (o maestro de escuela católica) tiene a su alcance basicamente son 2:

Por un lado la autoridad "moral" o "espiritual" del atacante sobre la victima...

Por el otro lado está el simple hecho de que una escuela religiosa, al igual que un templo, tiene espacios y tiempos adecuados para los encuentros a solas...

Si a estos recursos le agregas la pendeja cultura católica en la cual los ministros de culto deben ser varones... ¡y con voto de abstinencia!...

Pues el cocktel está listo: la religión católica como sinónimo de abuso sexual... (quizá con el paso de los siglos los católicos sean recordados sólo como los coje-niños...)

Pero más allá de estos recursos y esta cultura, ¿porque esos casos son diferentes al caso de la maestra Mary Kay Letourneau?...

Cocoyoc
27-08-07, 11:19 PM
Ese caso es importante porque en efecto rompe un molde que hay como preconcebido: los maestros no pueden relacionarse consensualmente con sus alumnos, porque hay un poder intrínseco en la relación que favorece al adulto con un poder subjetivo y objetivo.

Sin embargo, viene la Mary Kay Letourneau y su Vili Fualaau a romper el cuadro.

Es el caso de una maestra que comienza a relacionarse sentimental y sexualmente con su alumno de 12 años. Ella, casada y con hijos de esa edad, rompe todos los tabues posibles, pero ciertamente las dotes sexuales del jovenazo deben haber sido notables, porque hasta la cárcel fue a dar por él, llevándose familia, reputación y trabajo.

Meses después de ingresar al bote dio a luz a la hija de Fualaau y, estando presa, volvió a embarazarse con otro retoño de Fualaau.

Cuando salió de la cárcel el intrépido Fualaau la estaba esperando, y después de algunos circos legales finalmente se casa con ella en 2005, "y viven felices para siempre".

Creo que el paradigma de "el maestro ejerce el poder" se rompe en este caso porque Fualauu siempre llevó la voz cantante. A los 12 años un samoano como Fualaau es un animalote, pues. No piensen en el niño esmirriado y escurrido típico de 12 años que se ve en todos lados. Y hasta donde sabemos era él quien comenzó con los "arrimones" a la maestra.

Hay más aristas en estas cuestiones de lo que parece. Lo malo es que el tema siempre degenera en denostaciones, choteos, bromas de mal gusto... algo esperado, ciertamente, toda vez que no es fácil de abordar.

Va la liga, por si alguien puede distraerse de los temas de siempre
http://en.wikipedia.org/wiki/Mary_Kay_Letourneau

sibernako
27-08-07, 11:43 PM
Creo que el paradigma de "el maestro ejerce el poder" se rompe en este caso porque Fualauu siempre llevó la voz cantante.

la excepcion confirma la regla cocuy

Pedro Navajas
28-08-07, 09:35 AM
Pues ayer me encontré un relato del caso Mary Kay Letourneau.

La maestra vivía un infierno de matrimonio: ambos padres trabajando para apenas mal vivir, con 2 hijos que el padre no atiende minimamente, y además le ponía los cuernos...

Parece que la maestra recibía ex-alumnos en su casa... amistades de pueblo chico, incluso parte de una amistad entre familias... nada fuera de lo normal...

El caso es que un día que Vili Fualaau estaba en casa de la maestra se arma un pleito de época con el esposo, el chavo se va, la maestra agarra las llaves y lo va a buscar para llevarlo a casa, lo alcanza, le explica la escena, le dice sus problemas, se pone a llorar, el chavo la abraza y los apapachos terminan en faje...


Eso, me parece, no ronmpe ningún molde:

Una adulta de 33 años no puede tener control de su vida y encima embarra en su mierda de vida a un pobre niño de 12 años...

Por supuesto después de eso el niño se sintió importante, el héroe que libera a la princesa de la torre más alta de un castillo cuidado por el malvado esposo...


la maestra se mereció los años de carcel...

El muchacho puede amarla (concedo este punto: ahí puede haber amor) y ahora pueden rehacer su vida (onda holliwood) pero de que al niño le robaron parte importante de su vida (la adolescencia, la dignidad, etc)... eso qué ni qué...

Lucas Gavilán
28-08-07, 09:37 AM
A Dedos le pasó lo mismo que al chavo ese, pero el marido fue el que lo fue a abrazar y a fajárselo. :D

Cocoyoc
28-08-07, 09:41 AM
Es una posible explicación, sin duda. Pero nuevamente cae en el imperativo del trauma: si pasó, es que fue por la fuerza, hubo daño moral, hubo abuso.

Yo dudo que sea así en todos los casos, pero insisto que sigo receloso de estas relaciones presuntamente consensuales en las cuales hay un vínculo de poder tan fuerte como el de la relación maestro-alumno.

Pero de eso a que acepte que toda relación entre adulto y niño es abusiva, falta mucha evidencia más allá del prejuicio, el arguende y el drama gringo del abuso sexual por todos lados.

Ahuizotl
28-08-07, 03:17 PM
El caso es que un día que Vili Fualaau estaba en casa de la maestra se arma un pleito de época con el esposo, el chavo se va, la maestra agarra las llaves y lo va a buscar para llevarlo a casa, lo alcanza, le explica la escena, le dice sus problemas, se pone a llorar, el chavo la abraza y los apapachos terminan en faje...


Eso, me parece, no ronmpe ningún molde:

Una adulta de 33 años no puede tener control de su vida y encima embarra en su mierda de vida a un pobre niño de 12 años...

Por supuesto después de eso el niño se sintió importante, el héroe que libera a la princesa de la torre más alta de un castillo cuidado por el malvado esposo...


la maestra se mereció los años de carcel...

El muchacho puede amarla (concedo este punto: ahí puede haber amor) y ahora pueden rehacer su vida (onda holliwood) pero de que al niño le robaron parte importante de su vida (la adolescencia, la dignidad, etc)... eso qué ni qué...

El drama es lo de menos, no creo que haya formas dignas o indignas para enamorarse y aunque fueran indignas la gente las sigue usando o sigue cayendo en ellas. La inmadurez como estrategia de manipulación y seducción la usan también entre adolescentes y entre adultos.

La maestra fue encarcelada porque no quiso terminar el romance con el muchacho. Ya la había librado y volvió a la cárcel porque siguió con el romance, y dentro de la cárcel siguio el romance y saliendo de la cárcel continuó. Se le podrá acusar de inmadura y obsesiva, de enamorarse y de dejarse llevar, de no frenarse, de tomar decisiones incorrectas pero no creo que hubiera la menor intención de abusar sexualmente del menor ni de volverlo a hacer con otro menor como normalmente hacen los abusadores.

Creo que el problema está en la definición de qué es abuso. Para las mentes cerradas y conservadoras es muy simple. Si entre un adulto y un menor hubo relación sexual, o alguna conducta sexual, seducción o intento de seducción entonces hubo abuso. Pero no es tan simple, habría que descubrir si hubo daño y de qué tamaño fue el daño y si realmente el daño fue importante. Porque no creo que ningún chavo de secundaria se sintiera dañado si una maestra bonita le acariciara el pito o se ofreciera a darle clases prácticas de educación sexual. Obviamente depende del contexto. De que alteraría su vida es indudable pero de ahí a que lo deje muy dañado y para siempre es pura especulación. Claro que hay excepciones, como Deditos, que por el resto de su vida seguiría yendo a confesarse.