Rafael Norma
28-06-05, 11:32 AM
Para atrapar al ladrón
Escrito por NICHOLAS D. KRISTOF
Artículo publicado por The New York Times el 28 de Junio de 2005
Traducido por Rafael Norma Méndez
Si tú crees que enfrentas tiempos difíciles, imagina que eres un ladrón de automóviles.
El sistema de seguridad LoJack ha herido el modelo del negocio de robo de autos, forzando a los ladrones a buscar nuevas líneas de “ trabajo,” y esto nos debía inspirar a pensar más creativa y sistemáticamente acerca de cómo reducir el crimen
http://graphics8.nytimes.com/images/2004/02/19/opinion/kristof.new.184.jpg
Con un precio de venta de $ 695 dólares el LoJack es un transmisor de radio oculto en un vehículo que se active si el auto es robado. El transmisor entonces llama a la policía, y está arruinando la economía del robo de autos.
El robo de autos, se produce como “un negocio de volumen”. Y asi aunque solo un pequeño porcentaje de vehículos tengan LoJack, el ladrón profesional finalmente robará un auto que tenga este sistema y será atrapado.
El reto para el ladrón es que le es imposible determinar qué vehículo tiene un sistema LoJack (no hay calcomanía). Así que robar cualquier auto se convierte en algo mucho más arriesgado, y un estudio académico descubrió que la introducción del sistema LoJack en Boston redujo el robo de autos en un 50%.
Dos profesores de la Universidad de Yale, Barry Nalebuff y Ian Ayres, notaron que esto significa que el sistema LoJack beneficia a todos, no sólo a aquellos que instalan el sistema. El Profesor Ayres y otro colega, Steven Levitt, descubrieron que por cada $1 invertido en LoJack les ahorra a los demás propietarios de automóvil $10.00.
Los profesores Nalebuff y Ayres hacen notar que hay otros dispositivos contra robo, tales como los bastones, que bloquean el volante del auto, y ayudan a proteger [i] ese auto pero sólo con cargo del siguiente vehículo por robar.
El bastón no reduce el crimen” comenta el Sr. Nalebuff . sólo lo cambia a la siguiente persona”
Así que en su inteligente libro, “¿Porqué no?” proponen los dos profesores medidas para que la gente cambie de dispositivos como el bastón por el sistema LoJack. Por ejemplo, instan a los reguladores a que requieran que los aseguradores de autos den descuentos a quienes usen el sistema LoJack ; El Estado de Massachussets hace eso, de modo que el uso de LoJack es elevado en dicho Estado de la Unión, y el robo de autos ahora es bajo.
Eso es una ilustración de la clase de pensamiento creativo que más necesitamos Las discusiones de políticas públicas acerca del crimen tienden a ser excepcionalmente vacías, debido a que los políticos están asustados como para decir otra cosa que no sea "atrápenlos” Pero si afrontamos completamente el crimen como lo hacemos con la contaminación o con la seguridad del automóvil, a todos nos convendrá.
Por ejemplo, supongamos que aplicamos el sistema LoJack a las alarmas de contra robo de las casas.
Las alarmas convencionales contra el robo de casas están acompañadas por señales de advertencia y no reducen el crimen, sino simplemente cambian el riesgo a la casa de junto. ¿Qué tal si alentamos alarmas silenciosas para cambiar la economía de los robos en casa habitación?
Concediendo que la mayoría de la gente no quiere alarmas ocultas que atraigan a los ladrones a permanecer hasta que llegue la policía. Pero suponga que las comunidades ajusten las cuotas que cobran por sistemas de alarmas, digamos U.S. Cy. $2,000 dólares al año por una alarma audible, pero no hagan ningún cargo por alarmas silenciosas del estilo LoJack.
Entonces muchas personas escogerían las alarmas silenciosas, y serían atrapados más rateros, y aquellos con inclinaciones criminales escogerían otra nueva línea de trabajo, quizás volviéndose ejecutivos.
Un artículo en La Reseña del Instituto Milken propone otras ideas para reducir el crimen. El autor, John Donohue de la Universidad de Yale, hace notar que la construcción de prisiones y la adición de funcionarios policíacos reducen la tasa criminal. Peor él argumenta que obtenemos mucho más por cada dólar contratando policías.
Tenemos aproximadamente 300,000 más prisioneros que su costo efectivo, calcula el professor Donohue.. En otras palabras por cada $100.00 adicionales gastados en encarcelación, se reduce las pérdidas por crimen en una cantidad menor, digamos $50.00. Pero también él descubre que podríamos añadir hasta 500,000 funcionarios policíacos, que se pagarían por sí mismo en el ahorro del crimen.
Algunos programas sociales también se pagan por sí mismos al reducir el crimen. El profesor Donohue argumenta que una buena apuesta es el programa preescolar Perry (el cual involucra visitas caseras semanales). Sus graduados terminan con un 40% menos de probabilidad de ser arrestados que aquellos del grupo de control. Los Cuerpos de trabajo para adolescentes también han demostrado ser muy efectivos.
Un tema más equitativo es que los programas anticrimen son mucho más efectivos en costo cuando se enfocan en niños más que en niñas, debido a que es más probable que los niños asesinen, roben y violen. Las niñas abandonadas tienden a sufrir ellas, mientras que los niños abandonados hacen que sufran sus vecinos.
Cierto que algunas de las ideas para combatir el crimen son etiquetadas como irreales. Pero nos muestran como podemos pensar sobre el crimen de manera sistemática, en vez de gruñir por la necesidad de más prisiones. Debemos nosotros ser tan creativos en tratar al crimen como los ladrones lo son.
Escrito por NICHOLAS D. KRISTOF
Artículo publicado por The New York Times el 28 de Junio de 2005
Traducido por Rafael Norma Méndez
Si tú crees que enfrentas tiempos difíciles, imagina que eres un ladrón de automóviles.
El sistema de seguridad LoJack ha herido el modelo del negocio de robo de autos, forzando a los ladrones a buscar nuevas líneas de “ trabajo,” y esto nos debía inspirar a pensar más creativa y sistemáticamente acerca de cómo reducir el crimen
http://graphics8.nytimes.com/images/2004/02/19/opinion/kristof.new.184.jpg
Con un precio de venta de $ 695 dólares el LoJack es un transmisor de radio oculto en un vehículo que se active si el auto es robado. El transmisor entonces llama a la policía, y está arruinando la economía del robo de autos.
El robo de autos, se produce como “un negocio de volumen”. Y asi aunque solo un pequeño porcentaje de vehículos tengan LoJack, el ladrón profesional finalmente robará un auto que tenga este sistema y será atrapado.
El reto para el ladrón es que le es imposible determinar qué vehículo tiene un sistema LoJack (no hay calcomanía). Así que robar cualquier auto se convierte en algo mucho más arriesgado, y un estudio académico descubrió que la introducción del sistema LoJack en Boston redujo el robo de autos en un 50%.
Dos profesores de la Universidad de Yale, Barry Nalebuff y Ian Ayres, notaron que esto significa que el sistema LoJack beneficia a todos, no sólo a aquellos que instalan el sistema. El Profesor Ayres y otro colega, Steven Levitt, descubrieron que por cada $1 invertido en LoJack les ahorra a los demás propietarios de automóvil $10.00.
Los profesores Nalebuff y Ayres hacen notar que hay otros dispositivos contra robo, tales como los bastones, que bloquean el volante del auto, y ayudan a proteger [i] ese auto pero sólo con cargo del siguiente vehículo por robar.
El bastón no reduce el crimen” comenta el Sr. Nalebuff . sólo lo cambia a la siguiente persona”
Así que en su inteligente libro, “¿Porqué no?” proponen los dos profesores medidas para que la gente cambie de dispositivos como el bastón por el sistema LoJack. Por ejemplo, instan a los reguladores a que requieran que los aseguradores de autos den descuentos a quienes usen el sistema LoJack ; El Estado de Massachussets hace eso, de modo que el uso de LoJack es elevado en dicho Estado de la Unión, y el robo de autos ahora es bajo.
Eso es una ilustración de la clase de pensamiento creativo que más necesitamos Las discusiones de políticas públicas acerca del crimen tienden a ser excepcionalmente vacías, debido a que los políticos están asustados como para decir otra cosa que no sea "atrápenlos” Pero si afrontamos completamente el crimen como lo hacemos con la contaminación o con la seguridad del automóvil, a todos nos convendrá.
Por ejemplo, supongamos que aplicamos el sistema LoJack a las alarmas de contra robo de las casas.
Las alarmas convencionales contra el robo de casas están acompañadas por señales de advertencia y no reducen el crimen, sino simplemente cambian el riesgo a la casa de junto. ¿Qué tal si alentamos alarmas silenciosas para cambiar la economía de los robos en casa habitación?
Concediendo que la mayoría de la gente no quiere alarmas ocultas que atraigan a los ladrones a permanecer hasta que llegue la policía. Pero suponga que las comunidades ajusten las cuotas que cobran por sistemas de alarmas, digamos U.S. Cy. $2,000 dólares al año por una alarma audible, pero no hagan ningún cargo por alarmas silenciosas del estilo LoJack.
Entonces muchas personas escogerían las alarmas silenciosas, y serían atrapados más rateros, y aquellos con inclinaciones criminales escogerían otra nueva línea de trabajo, quizás volviéndose ejecutivos.
Un artículo en La Reseña del Instituto Milken propone otras ideas para reducir el crimen. El autor, John Donohue de la Universidad de Yale, hace notar que la construcción de prisiones y la adición de funcionarios policíacos reducen la tasa criminal. Peor él argumenta que obtenemos mucho más por cada dólar contratando policías.
Tenemos aproximadamente 300,000 más prisioneros que su costo efectivo, calcula el professor Donohue.. En otras palabras por cada $100.00 adicionales gastados en encarcelación, se reduce las pérdidas por crimen en una cantidad menor, digamos $50.00. Pero también él descubre que podríamos añadir hasta 500,000 funcionarios policíacos, que se pagarían por sí mismo en el ahorro del crimen.
Algunos programas sociales también se pagan por sí mismos al reducir el crimen. El profesor Donohue argumenta que una buena apuesta es el programa preescolar Perry (el cual involucra visitas caseras semanales). Sus graduados terminan con un 40% menos de probabilidad de ser arrestados que aquellos del grupo de control. Los Cuerpos de trabajo para adolescentes también han demostrado ser muy efectivos.
Un tema más equitativo es que los programas anticrimen son mucho más efectivos en costo cuando se enfocan en niños más que en niñas, debido a que es más probable que los niños asesinen, roben y violen. Las niñas abandonadas tienden a sufrir ellas, mientras que los niños abandonados hacen que sufran sus vecinos.
Cierto que algunas de las ideas para combatir el crimen son etiquetadas como irreales. Pero nos muestran como podemos pensar sobre el crimen de manera sistemática, en vez de gruñir por la necesidad de más prisiones. Debemos nosotros ser tan creativos en tratar al crimen como los ladrones lo son.