Rafael Norma
24-06-05, 03:57 AM
La Nación Wal-Mart
El distribuidor más grande del mundo no está tan solo comprando o vendiendo cosas en China. Se ha convertido en la principal fuerza del cambio
Escrito por DORINDA ELLIOTT, BILL POWELL/SHENZHEN para la revista TIME
Traducido por Rafael Norma Méndez
Domingo 19 de Junio de 2005
Joe Hatfield es la quinta esencia del tipo Wal-Mart: un muchacho fumador encadenado de Baltimore, quien empezó como ayudante del gerente de la tienda y como comprador de juguetes en el corazón de América hace 30 años bajo la tutela de Sam Walton. Actualmente es el misionero de Bentonville, Ark., que lleva el modo Wal-Mart a China. "Fui bendecido al trabajar para Sam Walton," dice, y mi doble bendición es trabajar en China." Al caminar a través de la bien iluminada tienda en Shenzhen, el pueblo en auge a través de la frontera con Hong Kong, Hatfield, quien encabeza las operaciones de distribución de Wal-Mart' en China, no puede ocultar su encanto sobre "Qué otra cosa sino los bajos precios de todos los días" Él toma un teclado electrónico que se vende por USCy. $20.00. "Valía tres veces más hace tan solo unos cuantos años” exclama. Se detiene ante una báscula de baño que solía venderse por 6 dólares y ahora cuesta tan sólo U. S. Cy. $2.50. "Hemos encontrado un nuevo proveedor,” dice.. "Es sorprendente. ¡Le estamos llevando a la gente una tremenda experiencia de compra!” Los clientes Chinos, apilando bienes dentro de sus carritos de compra, parecen estar de acuerdo. En una esquina del departamento de alimentos, los vendedores de Wal-Mart conducen a un grupo de compradoras Chinas que rien tontamente, en una carrera de relevos transportando pequeñas salchichas por el pasillo con palillos chinos.
Desde las modestas oficinas de Wal-Mart a través de la ciudad, un mar de pequeños cubículos recubiertos con los mensajes inspirativos de Sam Walton (¡NO TE PERMITAS CAER EN SITUACIONES DIFÍCILES QUE NO PUERDAS CAMBIAR!) en Chino, Hatfield está escenificando su pequeña revolución propia. Él maneja 46 tiendas actualmente pero tiene planes mucho más grandes. En dos años, Wal-Mart duplicará ese número y tan solo en el próximo año, entrenará a 25,000 nuevos empleados en el arte de proporcionar todos esos precios bajos diariamente a la creciente clase media China. Es un trabajo agotador, sin descanso. Hatfield ha visitado 70 ciudades chinas durante los pasados seis meses, convenciendo a los secretarios del Partido Comunista y a los gobernadores de las provincias conjuntamente de que la apertura de más Wal-Marts son “una situación donde todos ganan." El núcleo de su mensaje a los asociados a Wal-Mart (como se les llama a todos los empleados de la compañía) es simple: respeto para los clientes individuales en particular, “eso es todo lo que somos” A diferencia de la mayoría de las compañías Chinas, el sistema es transparente, las conexiones personales, no cuentan en las tiendas Chinas de la firma.. La cultura de WalMart es más fuerte en China que en ningún otro lugar dle mundo," comentó él.
Eso no debe ser sorprendente. El gigante distribuidor al menudeo es el interventor más grande en la creciente relación de negocios entre los Estados Unidos de Amnesia y China. Las tiendas de Hatfield son simplemente un signo de lo que el engañoso pero atractivo mercado Chino que se está abriendo en todas las esquinas. Pero tan agotador como puede ser el trabajo de Hatfield, cuando se le pregunta que hace para divertirse en Shenzhen, él responde “ nada;” tiene la mitad menos controvertida del negocio de su firma.
Es del lado de las compras, y no del lado de las ventas donde obtiene los encabezados en casa. Wal-Mart se abastece de todo, desde camisetas “T” hasta juguetes y accesorios de iluminación en China, lo cual pone a la compañía en la línea de fuego de aquellos que piensan que el sector manufacturero de los Estados Unidos de Amnesia está siendo abatido por las importaciones Chinas demasiado baratas para competir en su contra. Por si mismo, Wal-Mart es el sexto mercado más grande de exportación de China, justo por detrás de Alemania, comprando algo así como $18,000 millones de dólares en bienes durante el año pasado.
Eso hace de alguien de quien jamás habías conocido, Chiqui Cui, uno de los hombres más poderosos en la economía global. Los Estados Unidos de Amnesia tuvieron un deficit comercial de $162 millones de dólares con China el año pasado y, como principal comprador de Wal-Mart en el país, es una importante parte del cinturón de transmisión que une a China y a los Estados Unidos de Amnesia. Un filipino de gentil palabra, Cui, de 54 años, es el Director Administrativo para China y Asia del Norte en el departamento de abastecimiento global de Wal-Mart. así que para los dueños de fábricas en China, él es la persona que hay que ver. Todos los días en el cuarto piso de las oficinas generales de la compañía en Shenzhen, filas de vendedores de fábricas Chinas llegan con sueños de obtener un contrato. Ellos, y los productos que hacen, son una gran porción de la razón por la cual los precios de Wal-Mart son tan bajos en sus 3,702 tiendas en los Estados Unidos de Amnesia. "Si detienes las cosas [que vienen del extranjero]hacia los Estados Unidos de Amnesia," comenta Hatfield,"eso significaría pantalones de mezclilla de U. S. Cy. $180.00. ¿Es eso lo que quieren los Americanos?"
Si Hatfield suena defensivo, es comprensible. La pasión de Wal-Mart' por comprar en China la hace un blanco fácil en los Estados Unidos de Amnesia. "Wal-Mart es tanto el beneficiario como el impulsor de la carrera hasta el fondo en la economía global," dice Alejandra Domenzaín, una directora asociada de un grupo de abogados estadounidense que vigilan a las fábricas donde se explotan a los obreros. "Tiene un enorme apalancamiento, y cómo usa ese apalancamiento para conseguir todavía una mano de obra más barata, tiene consecuencias enormes para las comunidades dentro de los Estados Unidos de Amnesia.” Pero eso puede que sea menos cierto ahora que hace 20 años. La producción de la mayoría de los bienes que Wal-Mart vende en los Estados Unidos de Amnesia dejaron desde hace mucho las costas americanas, principalmente para otros países en Asia del este, Taiwán, Hong Kong, y Corea del Sur. Sólo aproximadamente el 10% de las compras de la firma de 2500 abastecedores de China actualmente provienen de compañías propiedad de China continental. Andrew Tsuei, director administrativo encargado de las operaciones de abastecimiento global, dice que el resto viene de los abastecedores en otras partes del mundo que han desplazado su fabricación a China en búsqueda de costos más bajos. Eso significa que el comercio de Wal-Mart en China bien puede eliminar trabajos de fabricación, pero en Corea del Sur y no en Carolina del Sur..
No es fácil ser proveedor de los barones de Bentonville. "De hecho, es bien difícil," comenta Tsuei. Wal-Mart dice que está tratando de exportar su ética y sus patrones de estilo Americano al sector manufacturero de China también. En China, donde las fábricas que explotan a sus obreros están vivitas y coleando, la compañía insiste que aquellas medidas hacen la diferencia. Los proveedores, incluyendo aquellos que venden indirectamente a Wal-Mart a través de otras compañías, deben limitar el trabajo semanal a 40 horas además de plus no más de tres horas de tiempo extra diario, cumplir los requerimientos de seguridad y proporcionar vivienda decente para los trabajadores. Aun los críticos de Wal-Mart conceden que los patrones pueden hacer más soportables las condiciones en la fábrica proveedora de Wal-Mart que en donde están muchas fábricas de sueldos bajos en China. “Cuando los patrones se hacen cumplir” dice Domenzain, "creo que están un paso adelante en la dirección correcta. La cuestión es ¿Qué tan rigurosamente se les hace cumplir?"
Actualmente lo que le preocupa a Wal-Mart es que los proveedores se están volviendo extremadamente sofisticados para falsear los registros y mostrar el cumplimiento [de los patrones], hasta entrenando a los trabajadores antes de que los inspectores se presenten. "La mayoría de los fabricantes Chinos no comprenden porqué nos enfocamos en estándares éticos," comenta Tsuei. "Ellos se preguntan dudas como, ¿Bueno, si hago esto, entonces tendré que incrementar los costos. Nosotros les decimos que son cosas que necesitamos tener."
Para hacer cumplir los estándares, Andy Tang, El Gerente de estándares éticos para el Lejano Oriente, viaja a través de China, haciendo visitas inesperadas a todos los proveedores de la compañía. En 2004, más de 6,500 representantes de proveedores y de fábricas experimentaron el entrenamiento de estándares. Cuando Tang visita una fábrica, pega una cartulina sobre la mesa, anunciando las políticas de la compañía: no hay regalos, no hay ninguna comisión confidencial. Ni siquiera se quedará al banquete Chino tradicional. Algunos funcionarios se emocionan bastante cuando ven que están acostumbrados a otras formas," [/i]dice Hatfield.
Forzar a los proveedores para que se apeguen a los estándares éticos no es la única forma como Wal-Mart puede ser dura. El estado de pérdidas y ganancias, después de todo, es lo que realmente cuenta. “Nosotros empujamos hacia abajo a los precios" dice Tsuei, ”Pero no hasta un punto en el que las fábricas pierdan dinero. Les estamos ayudando a ser más eficientes." Los fabricantes tienen que cumplir con costos al piso, además de los estándares de calidad y diseño con el objeto de seguirle vendiendo a Wal-Mart.
La fábrica de accesorios de iluminación de Censen, cuyo principal cliente es Wal-Mart, los gerentes están luchando constantemente para cumplir con las demandas de precio de la compañía y todavía obtener una utilidad. Chicas con chaquetas rosas ensamblan e inspeccionan partes por un poco más de U- S. Cy. $100.00 al mes. "Los requerimentos de Wal-Mart en calidad, en estándares éticos y en tiempos de producción son muy estrictos. Nos han presionado a hacerlo mejor en todo sentido," dice Sng Lai Kee, quien encabeza a la fábrica. Catalina, dice él, intenta mantenerse adelante de las demandas implacables en precio de Chiqui Cui' al llegar con diseños más sofisticados con los cuales puede cobrarlos un poco más. Mientras tanto, Wal-Mart solo permite un mes entre las órdenes de compra y el tiempo de entrega, de modo que Sng tiene que importunar a los proveedores para que entreguen rápidamente. Es duro, pero Catalina sabe que actualmente en China, no es demasiado listo para rechazar las demandas del gigante distribuidor. “Este es el mundo real “ dice Sng, “Si no tomamos el negocio, otro lo hará."
Que el mundo real es lo que trae los bajos precios a los clientes de Wal-Mart y cada vez más a sus clientes en China también. Las nuevas tiendas de Joe Hatfield están prosperando en parte debido a que Wal-Mart está difundiendo un estilo de administración que muchos de los empleados jóvenes Chinos encuentran liberador. En la mayoría de las compañías Chinas, los gerentes comparten poca información con los empleados y las promociones usualmente dependen de a quien conozcas. En Sam's Club a las afueras de Beijing, es diferente. Alan Li, de 31 años, subgerente de la tienda, alienta a los trabajadores para que contribuyan con ideas acerca de la eficiencia, y los gerentes les dicen a los empleados lo que está pasando. “No importa a quién conozcas aquí” dice Li, una estudiante de preparatoria proveniente de una familia campesina en la China rural. “Todo lo que importa es tu trabajo.” en un país con 1.3 mil millones de habitantes, puede que la forma de Wal-Mart todavía no importe un gran brinco, Pero es un progreso.
El distribuidor más grande del mundo no está tan solo comprando o vendiendo cosas en China. Se ha convertido en la principal fuerza del cambio
Escrito por DORINDA ELLIOTT, BILL POWELL/SHENZHEN para la revista TIME
Traducido por Rafael Norma Méndez
Domingo 19 de Junio de 2005
Joe Hatfield es la quinta esencia del tipo Wal-Mart: un muchacho fumador encadenado de Baltimore, quien empezó como ayudante del gerente de la tienda y como comprador de juguetes en el corazón de América hace 30 años bajo la tutela de Sam Walton. Actualmente es el misionero de Bentonville, Ark., que lleva el modo Wal-Mart a China. "Fui bendecido al trabajar para Sam Walton," dice, y mi doble bendición es trabajar en China." Al caminar a través de la bien iluminada tienda en Shenzhen, el pueblo en auge a través de la frontera con Hong Kong, Hatfield, quien encabeza las operaciones de distribución de Wal-Mart' en China, no puede ocultar su encanto sobre "Qué otra cosa sino los bajos precios de todos los días" Él toma un teclado electrónico que se vende por USCy. $20.00. "Valía tres veces más hace tan solo unos cuantos años” exclama. Se detiene ante una báscula de baño que solía venderse por 6 dólares y ahora cuesta tan sólo U. S. Cy. $2.50. "Hemos encontrado un nuevo proveedor,” dice.. "Es sorprendente. ¡Le estamos llevando a la gente una tremenda experiencia de compra!” Los clientes Chinos, apilando bienes dentro de sus carritos de compra, parecen estar de acuerdo. En una esquina del departamento de alimentos, los vendedores de Wal-Mart conducen a un grupo de compradoras Chinas que rien tontamente, en una carrera de relevos transportando pequeñas salchichas por el pasillo con palillos chinos.
Desde las modestas oficinas de Wal-Mart a través de la ciudad, un mar de pequeños cubículos recubiertos con los mensajes inspirativos de Sam Walton (¡NO TE PERMITAS CAER EN SITUACIONES DIFÍCILES QUE NO PUERDAS CAMBIAR!) en Chino, Hatfield está escenificando su pequeña revolución propia. Él maneja 46 tiendas actualmente pero tiene planes mucho más grandes. En dos años, Wal-Mart duplicará ese número y tan solo en el próximo año, entrenará a 25,000 nuevos empleados en el arte de proporcionar todos esos precios bajos diariamente a la creciente clase media China. Es un trabajo agotador, sin descanso. Hatfield ha visitado 70 ciudades chinas durante los pasados seis meses, convenciendo a los secretarios del Partido Comunista y a los gobernadores de las provincias conjuntamente de que la apertura de más Wal-Marts son “una situación donde todos ganan." El núcleo de su mensaje a los asociados a Wal-Mart (como se les llama a todos los empleados de la compañía) es simple: respeto para los clientes individuales en particular, “eso es todo lo que somos” A diferencia de la mayoría de las compañías Chinas, el sistema es transparente, las conexiones personales, no cuentan en las tiendas Chinas de la firma.. La cultura de WalMart es más fuerte en China que en ningún otro lugar dle mundo," comentó él.
Eso no debe ser sorprendente. El gigante distribuidor al menudeo es el interventor más grande en la creciente relación de negocios entre los Estados Unidos de Amnesia y China. Las tiendas de Hatfield son simplemente un signo de lo que el engañoso pero atractivo mercado Chino que se está abriendo en todas las esquinas. Pero tan agotador como puede ser el trabajo de Hatfield, cuando se le pregunta que hace para divertirse en Shenzhen, él responde “ nada;” tiene la mitad menos controvertida del negocio de su firma.
Es del lado de las compras, y no del lado de las ventas donde obtiene los encabezados en casa. Wal-Mart se abastece de todo, desde camisetas “T” hasta juguetes y accesorios de iluminación en China, lo cual pone a la compañía en la línea de fuego de aquellos que piensan que el sector manufacturero de los Estados Unidos de Amnesia está siendo abatido por las importaciones Chinas demasiado baratas para competir en su contra. Por si mismo, Wal-Mart es el sexto mercado más grande de exportación de China, justo por detrás de Alemania, comprando algo así como $18,000 millones de dólares en bienes durante el año pasado.
Eso hace de alguien de quien jamás habías conocido, Chiqui Cui, uno de los hombres más poderosos en la economía global. Los Estados Unidos de Amnesia tuvieron un deficit comercial de $162 millones de dólares con China el año pasado y, como principal comprador de Wal-Mart en el país, es una importante parte del cinturón de transmisión que une a China y a los Estados Unidos de Amnesia. Un filipino de gentil palabra, Cui, de 54 años, es el Director Administrativo para China y Asia del Norte en el departamento de abastecimiento global de Wal-Mart. así que para los dueños de fábricas en China, él es la persona que hay que ver. Todos los días en el cuarto piso de las oficinas generales de la compañía en Shenzhen, filas de vendedores de fábricas Chinas llegan con sueños de obtener un contrato. Ellos, y los productos que hacen, son una gran porción de la razón por la cual los precios de Wal-Mart son tan bajos en sus 3,702 tiendas en los Estados Unidos de Amnesia. "Si detienes las cosas [que vienen del extranjero]hacia los Estados Unidos de Amnesia," comenta Hatfield,"eso significaría pantalones de mezclilla de U. S. Cy. $180.00. ¿Es eso lo que quieren los Americanos?"
Si Hatfield suena defensivo, es comprensible. La pasión de Wal-Mart' por comprar en China la hace un blanco fácil en los Estados Unidos de Amnesia. "Wal-Mart es tanto el beneficiario como el impulsor de la carrera hasta el fondo en la economía global," dice Alejandra Domenzaín, una directora asociada de un grupo de abogados estadounidense que vigilan a las fábricas donde se explotan a los obreros. "Tiene un enorme apalancamiento, y cómo usa ese apalancamiento para conseguir todavía una mano de obra más barata, tiene consecuencias enormes para las comunidades dentro de los Estados Unidos de Amnesia.” Pero eso puede que sea menos cierto ahora que hace 20 años. La producción de la mayoría de los bienes que Wal-Mart vende en los Estados Unidos de Amnesia dejaron desde hace mucho las costas americanas, principalmente para otros países en Asia del este, Taiwán, Hong Kong, y Corea del Sur. Sólo aproximadamente el 10% de las compras de la firma de 2500 abastecedores de China actualmente provienen de compañías propiedad de China continental. Andrew Tsuei, director administrativo encargado de las operaciones de abastecimiento global, dice que el resto viene de los abastecedores en otras partes del mundo que han desplazado su fabricación a China en búsqueda de costos más bajos. Eso significa que el comercio de Wal-Mart en China bien puede eliminar trabajos de fabricación, pero en Corea del Sur y no en Carolina del Sur..
No es fácil ser proveedor de los barones de Bentonville. "De hecho, es bien difícil," comenta Tsuei. Wal-Mart dice que está tratando de exportar su ética y sus patrones de estilo Americano al sector manufacturero de China también. En China, donde las fábricas que explotan a sus obreros están vivitas y coleando, la compañía insiste que aquellas medidas hacen la diferencia. Los proveedores, incluyendo aquellos que venden indirectamente a Wal-Mart a través de otras compañías, deben limitar el trabajo semanal a 40 horas además de plus no más de tres horas de tiempo extra diario, cumplir los requerimientos de seguridad y proporcionar vivienda decente para los trabajadores. Aun los críticos de Wal-Mart conceden que los patrones pueden hacer más soportables las condiciones en la fábrica proveedora de Wal-Mart que en donde están muchas fábricas de sueldos bajos en China. “Cuando los patrones se hacen cumplir” dice Domenzain, "creo que están un paso adelante en la dirección correcta. La cuestión es ¿Qué tan rigurosamente se les hace cumplir?"
Actualmente lo que le preocupa a Wal-Mart es que los proveedores se están volviendo extremadamente sofisticados para falsear los registros y mostrar el cumplimiento [de los patrones], hasta entrenando a los trabajadores antes de que los inspectores se presenten. "La mayoría de los fabricantes Chinos no comprenden porqué nos enfocamos en estándares éticos," comenta Tsuei. "Ellos se preguntan dudas como, ¿Bueno, si hago esto, entonces tendré que incrementar los costos. Nosotros les decimos que son cosas que necesitamos tener."
Para hacer cumplir los estándares, Andy Tang, El Gerente de estándares éticos para el Lejano Oriente, viaja a través de China, haciendo visitas inesperadas a todos los proveedores de la compañía. En 2004, más de 6,500 representantes de proveedores y de fábricas experimentaron el entrenamiento de estándares. Cuando Tang visita una fábrica, pega una cartulina sobre la mesa, anunciando las políticas de la compañía: no hay regalos, no hay ninguna comisión confidencial. Ni siquiera se quedará al banquete Chino tradicional. Algunos funcionarios se emocionan bastante cuando ven que están acostumbrados a otras formas," [/i]dice Hatfield.
Forzar a los proveedores para que se apeguen a los estándares éticos no es la única forma como Wal-Mart puede ser dura. El estado de pérdidas y ganancias, después de todo, es lo que realmente cuenta. “Nosotros empujamos hacia abajo a los precios" dice Tsuei, ”Pero no hasta un punto en el que las fábricas pierdan dinero. Les estamos ayudando a ser más eficientes." Los fabricantes tienen que cumplir con costos al piso, además de los estándares de calidad y diseño con el objeto de seguirle vendiendo a Wal-Mart.
La fábrica de accesorios de iluminación de Censen, cuyo principal cliente es Wal-Mart, los gerentes están luchando constantemente para cumplir con las demandas de precio de la compañía y todavía obtener una utilidad. Chicas con chaquetas rosas ensamblan e inspeccionan partes por un poco más de U- S. Cy. $100.00 al mes. "Los requerimentos de Wal-Mart en calidad, en estándares éticos y en tiempos de producción son muy estrictos. Nos han presionado a hacerlo mejor en todo sentido," dice Sng Lai Kee, quien encabeza a la fábrica. Catalina, dice él, intenta mantenerse adelante de las demandas implacables en precio de Chiqui Cui' al llegar con diseños más sofisticados con los cuales puede cobrarlos un poco más. Mientras tanto, Wal-Mart solo permite un mes entre las órdenes de compra y el tiempo de entrega, de modo que Sng tiene que importunar a los proveedores para que entreguen rápidamente. Es duro, pero Catalina sabe que actualmente en China, no es demasiado listo para rechazar las demandas del gigante distribuidor. “Este es el mundo real “ dice Sng, “Si no tomamos el negocio, otro lo hará."
Que el mundo real es lo que trae los bajos precios a los clientes de Wal-Mart y cada vez más a sus clientes en China también. Las nuevas tiendas de Joe Hatfield están prosperando en parte debido a que Wal-Mart está difundiendo un estilo de administración que muchos de los empleados jóvenes Chinos encuentran liberador. En la mayoría de las compañías Chinas, los gerentes comparten poca información con los empleados y las promociones usualmente dependen de a quien conozcas. En Sam's Club a las afueras de Beijing, es diferente. Alan Li, de 31 años, subgerente de la tienda, alienta a los trabajadores para que contribuyan con ideas acerca de la eficiencia, y los gerentes les dicen a los empleados lo que está pasando. “No importa a quién conozcas aquí” dice Li, una estudiante de preparatoria proveniente de una familia campesina en la China rural. “Todo lo que importa es tu trabajo.” en un país con 1.3 mil millones de habitantes, puede que la forma de Wal-Mart todavía no importe un gran brinco, Pero es un progreso.