Tapirapi ¿0.0?
21-03-07, 09:32 PM
Informe revela que sólo tres de cada 10 medicamentos nuevos son totalmente falsos
Productos naturales, los mejores fármacos
Expertos sugieren volver a lo natural para buscar moléculas de potencial terapéutico.
Apesar de que miles de científicos se afanan por diseñar fármacos en laboratorios multimillonarios, menos de 70 por ciento de las nuevas medicinas introducidas en el mercado estadunidense en los pasados 25 años provienen de la naturaleza, informaron el lunes investigadores.
El estudio que publicará el Journal of Natural Products indica que un enfoque nuevamente orientado a la naturaleza arrojaría mejores posibilidades a las compañías que están buscando el próximo fármaco líder en ventas.
El descubrimiento de medicinas alcanzó su mínimo en 2004, con la introducción de sólo 25 compuestos únicos, conocidos como nuevas entidades químicas (NCE, por sus siglas en inglés), dijo David Newman, quien preside el área de productos naturales del Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos.
“Los farmacéuticos comenzaron a fabricar bibliotecas de cientos de miles a millones de compuestos. Pero eran compuestos simples”, dijo Newman. “La madre naturaleza no genera compuestos simples. La madre naturaleza quiere compuestos que encajen en lugares específicos”.
Newman relaciona la escasez de desarrollo de nuevos medicamentos en los laboratorios estadunidenses con el alejamiento de la naturaleza como principal fuente de compuestos farmacológicos.
“Wyeth y Merck son los únicos dos fabricantes de Estados Unidos de esa envergadura que aún emplean productos naturales como una de sus fuentes de búsqueda de medicamentos”, expresó.
El estudio halló que más de dos tercios de todos los fármacos descubiertos en el último cuarto de siglo surgieron inicialmente de la naturaleza.
El investigador cree que integrar la naturaleza con técnicas químicas avanzadas, que combinan una vasta selección de moléculas, para acelerar el desarrollo farmacológico, produciría resultados mucho más fructíferos.
Newman y su colega Gordon M. Craig revisaron los orígenes de los nuevos medicamentos desarrollados en el último cuarto de siglo y descubrieron que pese a la introducción de herramientas de alta tecnología, los productos naturales siguen siendo la inspiración para la mayoría de los fármacos.
La aspirina, un elemento fundamental en la mayoría de los gabinetes de medicina, fue obtenida originalmente de un sauce (Salix alba). En tanto, el fármaco Taxol, ampliamente usado en el tratamiento de quimioterapia, fue derivado del tejo (Taxus brevifolia), un árbol de la zona del Pacífico.
“Pese a que se fabrica de modo diferente en la actualidad, es absolutamente idéntico al material que proviene del tejo”, explicó.
De la misma forma, el tratamiento contra el cáncer de colon irinotecan, una quimioterapia estándar que interfiere con el crecimiento de las células cancerosas, y el topotecan, usado en los cánceres de ovario y de pulmón, son modificaciones de una sal obtenida del árbol Camptotheca acuminata, originario de China.
De hecho, Newman y Craig hallaron que alrededor de la mitad de los fármacos contra el cáncer introducidos desde la década de 1940 son productos naturales o medicinas derivadas directamente de un producto natural.
El estudio, que aparecerá en la edición del 23 de marzo del Journal of Natural Products, es una versión extendida y actualizada de informes similares ya publicados en 1997 y 2003.
Los investigadores buscaron delinear cómo la naturaleza inspiró la creación de los medicamentos actualmente en el mercado.
“Un químico nunca hubiera concebido crear (el medicamento) Taxol antes de verlo primero”, dijo Newman.
El investigador dijo que el advenimiento de nuevas técnicas de descubrimiento de fármacos, como la química combinada en la década de 1990, hizo que muchos de los recursos de los laboratorios se apartaran de una fuente rica en compuestos farmacológicos nuevos, como es la naturaleza.
“La influencia de la madre naturaleza está viva y bien”, dijo Newman, quien agregó que el resultado no se pone solo frente a los ojos: hay que buscarlo con diligencia.
“Recomendamos vivamente ampliar, y no reducir, la exploración de la naturaleza como fuente de novedosos ingredientes activos que puedan servir como guías y andamios para la elaboración de fármacos eficaces y desesperadamente necesitados contra una mutitud de enfermedades”, concluyeron los investigadores.
Del campo al laboratorio.
Analgésico Eterno
La aspirina, o ácido acetilsalicílico, no sólo se usa contra las jaquecas, sino para reducir el riesgo de infarto. Esta medicina, presente en todos los botiquines, se obtuvo originalmente a partir de la corteza de un sauce, Salix alba.
Fármaco Sintético
Pero también la investigación científica rinde frutos de valor. El fármaco más vendido del mundo es el lipitor, nombre comercial de la atorvastatina, una estatina usada para reducir los niveles del llamado colesterol malo. Cada año vende 12 mil 900 millones de dólares en todo el mundo.
Contra el cáncer
El árbol Camptotheca acuminata es la fuente original de las camptotecinas, moléculas para luchar contra el cáncer. De ahí nacieron fármacos semisintéticos como el irinotecan (cáncer de colon) y el topotecan (cáncer de ovario y de pulmón).
Productos naturales, los mejores fármacos
Expertos sugieren volver a lo natural para buscar moléculas de potencial terapéutico.
Apesar de que miles de científicos se afanan por diseñar fármacos en laboratorios multimillonarios, menos de 70 por ciento de las nuevas medicinas introducidas en el mercado estadunidense en los pasados 25 años provienen de la naturaleza, informaron el lunes investigadores.
El estudio que publicará el Journal of Natural Products indica que un enfoque nuevamente orientado a la naturaleza arrojaría mejores posibilidades a las compañías que están buscando el próximo fármaco líder en ventas.
El descubrimiento de medicinas alcanzó su mínimo en 2004, con la introducción de sólo 25 compuestos únicos, conocidos como nuevas entidades químicas (NCE, por sus siglas en inglés), dijo David Newman, quien preside el área de productos naturales del Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos.
“Los farmacéuticos comenzaron a fabricar bibliotecas de cientos de miles a millones de compuestos. Pero eran compuestos simples”, dijo Newman. “La madre naturaleza no genera compuestos simples. La madre naturaleza quiere compuestos que encajen en lugares específicos”.
Newman relaciona la escasez de desarrollo de nuevos medicamentos en los laboratorios estadunidenses con el alejamiento de la naturaleza como principal fuente de compuestos farmacológicos.
“Wyeth y Merck son los únicos dos fabricantes de Estados Unidos de esa envergadura que aún emplean productos naturales como una de sus fuentes de búsqueda de medicamentos”, expresó.
El estudio halló que más de dos tercios de todos los fármacos descubiertos en el último cuarto de siglo surgieron inicialmente de la naturaleza.
El investigador cree que integrar la naturaleza con técnicas químicas avanzadas, que combinan una vasta selección de moléculas, para acelerar el desarrollo farmacológico, produciría resultados mucho más fructíferos.
Newman y su colega Gordon M. Craig revisaron los orígenes de los nuevos medicamentos desarrollados en el último cuarto de siglo y descubrieron que pese a la introducción de herramientas de alta tecnología, los productos naturales siguen siendo la inspiración para la mayoría de los fármacos.
La aspirina, un elemento fundamental en la mayoría de los gabinetes de medicina, fue obtenida originalmente de un sauce (Salix alba). En tanto, el fármaco Taxol, ampliamente usado en el tratamiento de quimioterapia, fue derivado del tejo (Taxus brevifolia), un árbol de la zona del Pacífico.
“Pese a que se fabrica de modo diferente en la actualidad, es absolutamente idéntico al material que proviene del tejo”, explicó.
De la misma forma, el tratamiento contra el cáncer de colon irinotecan, una quimioterapia estándar que interfiere con el crecimiento de las células cancerosas, y el topotecan, usado en los cánceres de ovario y de pulmón, son modificaciones de una sal obtenida del árbol Camptotheca acuminata, originario de China.
De hecho, Newman y Craig hallaron que alrededor de la mitad de los fármacos contra el cáncer introducidos desde la década de 1940 son productos naturales o medicinas derivadas directamente de un producto natural.
El estudio, que aparecerá en la edición del 23 de marzo del Journal of Natural Products, es una versión extendida y actualizada de informes similares ya publicados en 1997 y 2003.
Los investigadores buscaron delinear cómo la naturaleza inspiró la creación de los medicamentos actualmente en el mercado.
“Un químico nunca hubiera concebido crear (el medicamento) Taxol antes de verlo primero”, dijo Newman.
El investigador dijo que el advenimiento de nuevas técnicas de descubrimiento de fármacos, como la química combinada en la década de 1990, hizo que muchos de los recursos de los laboratorios se apartaran de una fuente rica en compuestos farmacológicos nuevos, como es la naturaleza.
“La influencia de la madre naturaleza está viva y bien”, dijo Newman, quien agregó que el resultado no se pone solo frente a los ojos: hay que buscarlo con diligencia.
“Recomendamos vivamente ampliar, y no reducir, la exploración de la naturaleza como fuente de novedosos ingredientes activos que puedan servir como guías y andamios para la elaboración de fármacos eficaces y desesperadamente necesitados contra una mutitud de enfermedades”, concluyeron los investigadores.
Del campo al laboratorio.
Analgésico Eterno
La aspirina, o ácido acetilsalicílico, no sólo se usa contra las jaquecas, sino para reducir el riesgo de infarto. Esta medicina, presente en todos los botiquines, se obtuvo originalmente a partir de la corteza de un sauce, Salix alba.
Fármaco Sintético
Pero también la investigación científica rinde frutos de valor. El fármaco más vendido del mundo es el lipitor, nombre comercial de la atorvastatina, una estatina usada para reducir los niveles del llamado colesterol malo. Cada año vende 12 mil 900 millones de dólares en todo el mundo.
Contra el cáncer
El árbol Camptotheca acuminata es la fuente original de las camptotecinas, moléculas para luchar contra el cáncer. De ahí nacieron fármacos semisintéticos como el irinotecan (cáncer de colon) y el topotecan (cáncer de ovario y de pulmón).