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View Full Version : MURIO AGUILAR ZINSER



Spiderman
05-06-05, 07:20 PM
Fallece Adolfo Aguilar Zinser

Adolfo Aguilar Zinser era columnista y analista político

Por Raquel Fierro
Grupo Reforma


Ciudad de México (5 junio 2005).- El ex Embajador mexicano ante la Organización de Naciones Unidas, Adolfo Aguilar Zinser, murió este domingo en un accidente en el carretera de cuota México-Tepoztlán.

El Procurador General de Justicia del Estado de Morelos, Hugo Manuel Bello, confirmó esta información y precisó que el percance se registró alrededor de las 16:30 horas, en un tramo con curvas, donde se impactaron dos vehículos particulares y un autobús de la empresa Estrella Roja.

El ex diplomático, cuyo último encargo fue la presidencia de la Comisión del Seguridad en ese organismo durante 2004, vivía de manera intermitente en la zona montañosa de Morelos, en el Municipio de Tepoztlán, donde pasaba principalmente los fines de semana y la temporada de descanso.

En el accidente tres personas más resultaron lesionadas y fueron trasladadas a hospitales del área de Cuernavaca.

El reconocimiento del cadáver fue realizado por Delia Ayala, al parecer, empleada doméstica del ex Embajador.

Adolfo Aguilar Zinser nació en la Ciudad de México en 1949 y participó en los grupos Acuerdo nacional por la Democracia, Movimiento Ciudadano por la Democracia, Grupo San Ángel, Veinte Compromisos por la Democracia y en el Seminario del Castillo de Chapultepec para la Reforma Electoral.

Tapirapi ¿0.0?
05-06-05, 07:38 PM
http://fotos.eluniversal.com.mx/img/01hoy6j-jm.jpg

:0d09:

Tapirapi ¿0.0?
05-06-05, 07:41 PM
Quien sabe porqué pero me acordé de este viejo artículo: :rolleyess


Durazo Montaño no es el único que le renuncia a Vicente Fox por diferencias con su esposa. Hay que recordar que el primer caído en desgracia fue José Luis “El Bigotón” González, experto en mercadotecnia, quien escribió el proyecto Milenium con el que gana Fox las elecciones y además creador de la agrupación Amigos de Fox.

El Bigotón González, fue el primero que se atrevió a pedirle a Vicente Fox desde la campaña, que alejara a su entonces Coordinadora de Comunicación Social.

Curiosamente su amigo desde los tiempos en que ambos trabajaban en Coca-Cola, fue el que dejó el equipo. Murió el año pasado en un raro accidente cuando iba en la carretera a bordo de su motocicleta. Ella triunfó.

La enemistad entre Marta Sahagún y Lino Korrodi fue por todos conocida, situación que cambió cuando Vicente y Marta se casaron, lo que le ha permitido mantener una relación lejana. Jorge Castañeda, también tuvo fuertes enfrentamientos con la Primera Dama y renunció a la Secretaría de Relaciones Exteriores.

La diferencia entre quienes antes le renunciaron a Vicente Fox, es que ninguno lo exhibió fuerte y directo, como lo hizo Alfonso Durazo, en que dejó claro los motivos por los cuales abandonaba el barco que abordó desde la campaña del guanajuatense.

Rafael Norma
05-06-05, 09:34 PM
Es de admirarse la valentía de Adolfo Aguilar Zinser, al pronunciar la absoluta verdad de que México es para los Estados Unidos de Amnesia tan sólo su patio trasero.

Por decir esta verdad, se le pidió su renuncia como embajador de México en la ONU

Es una pena y una pérdida para México! :0d09:

Mazdak
05-06-05, 11:42 PM
...en el Estado de México ocurren muchos accidentes carreteros...

Quetzal
06-06-05, 04:32 AM
Lamentable esa perdida. Muy lamentable.

Embrion
06-06-05, 11:43 AM
Para que vean que nadie se escapa de los cafres que conducen autobuses...

Embrión.

Spiderman
06-06-05, 05:31 PM
El viernes 30 de junio de 2000, justo antes de las elecciones, el Reforma publicó un artículo de Aguilar Zinser titulado "El Príncipe". Me gustó tanto que lo guardé en mi PC antigua.

A ver qué les parece:


El príncipe
Por Adolfo Aguilar Zinser/Reforma

La historia que relato ocurrió en otra época, en otro sitio, en una geografía ajena y con gente distinta a la nuestra. Nada tiene que ver con México. Se trata de acontecimientos sucedidos en un reino gobernado, desde que sus habitantes tenían memoria, por una monarquía corrupta.

El rey era autocrático, paternalista y todopoderoso; cada determinado plazo heredaba el trono a un sucesor escogido por él mismo entre su estirpe. Esta monarquía aseguraba su permanencia, mediante el cobro de altos impuestos y la explotación de abundantes riquezas naturales. Una buena parte de ese caudal se lo apropiaba el rey y la nobleza, y la otra se repartía a discreción entre el pueblo, como dádivas con las cuales se conseguía la sumisión de los súbditos.

A los disidentes se les trataba primero con prudencia; les ofrecían coimas, les daban títulos y cargos, pero a quienes rechazaban estas gratuidades, se les perseguía y encarcelaba en sucios calabozos.

Los negocios de la monarquía eran muy prósperos; sin embargo, el pueblo no progresaba, las dádivas eran insuficientes, no había trabajo.

Un día de aquellos, cuando el monarca en turno preparaba los ritos de la sucesión, uno de los aspirantes, un príncipe de apellido, hijo de quien había sido tiempo atrás uno de los monarcas más reverenciados, se rebeló.

Secundado por otros nobles, decidió no esperar más a que le llegara su turno sucesorio; rompió con el monarca y acusó al sucesor designado de ser hijo del demonio; vaticinó que ese príncipe sometería al pueblo a su avaricia. El príncipe rebelde dejó la fortaleza en la que había nacido durante el reinado de su padre, aunque permaneció en el reino proclamándose ante el pueblo "príncipe del bien" y heredero genuino de la corona. La muchedumbre, deslumbrada por su bravura y su apellido, lo recibió con júbilo, lo vitoreó, le contó sus cuitas, le depositó sus esperanzas. El desafío del príncipe bueno en contra del hijo del demonio cimbró al reino; sin embargo, esa proeza fue insuficiente para arrebatarle la corona al príncipe del mal.

Éste venció en desigual batalla. Victorioso se reunió secretamente con su contrincante para pedirle que lo dejara gobernar y ofrecerle a cambio algo (que nunca se supo).

Así, sin disturbios ni motines, el rey malo ascendió al trono.

Ya en el poder, el malvado persiguió a los seguidores del príncipe del bien. No obstante, le dio a su enemigo un trato rudo pero permisivo: le otorgó subsidios y lo dejo acercarse poco a poco al palacio. Temido por los nobles, venerado por el pueblo, secundado por muchos sabios, artistas y poetas, el príncipe bueno construyó su propio castillo en un predio que la corona le dio en préstamo. Ahí estableció -a imagen y semejanza de la casa paterna- su propia corte. Congregó a sus seguidores, repartió entre ellos la prima real, les inventó títulos nobiliarios.

Transcurrió el tiempo y, tal como se había vaticinado, el príncipe del mal se dedico a saquear a su pueblo. Terminó su reinado en medio de una revuelta en las fronteras y un grave desfalco. A pesar del clamor popular en su contra, el rey malo pudo escoger a su sucesor. Designó primero a un caballero de oscuros caireles quien, a pesar de ser el preferido del rey, fue envenenado antes de ascender al trono por haber manifestado una incipiente rebeldía.

Para remplazar al príncipe caído, el rey del mal designó al príncipe de las multiplicaciones, quien se convirtió en el rey de las cuentas alegres. También a él, el príncipe del bien disputó la legitimidad de su reinado.

Bajo la administración del rey de las cuentas alegres, la vida del reino transcurrió entre fiestas, negocios lucrativos, dádivas al pueblo, miserias, asaltos y reclamaciones. La casa del príncipe bueno floreció, aumentaron sus rentas y sus adeptos. En espera del tiempo de la sucesión, convencido por sus adoradores, el príncipe bueno disputó para sí la regencia de la aldea real. Los aldeanos, henchidos de alegría, arrebataron el cargo y se lo entregaron a su príncipe bueno.

El rey de las cuentas alegres fue prudente, acató el mandato popular y compartió el poder con el príncipe bueno. Nació entre ellos un discreto entendimiento; aparecían juntos en los desfiles y de vez en cuando compartían el vino y la sal. El gozo del poder y la inmensidad de los problemas de la aldea opacaron el brillo del príncipe bueno. El pueblo aldeano, asolado por los bandidos, murmuró en contra de su príncipe y gobernante. Aquél que fuera su ídolo, fue visto de pronto como un viejo sordo, abúlico y desinteresado. No obstante, el príncipe bueno siguió diciendo al pueblo que él era el único, el eterno y legítimo heredero de la corona.

Se acercaba otra vez el momento de la sucesión. La pujante casa del príncipe bueno se había convertido en una secta que exigía al pueblo, a los artistas y a los filósofos que obedecieran siempre los preceptos de su líder. Estos eran tres:

• Primero, sólo el príncipe bueno entiende al pueblo, sólo él lo representa.
• Segundo, sólo el príncipe bueno es heredero legitimo de la corona, solo él puede, a nombre del pueblo, enfrentarse al rey para arrebatársela, sólo él puede decidir cuándo y cómo se acaba con la monarquía; cualquier otro que intente por su cuenta destruirla, deberá ser visto por el pueblo como un traidor y deberá ser desterrado.
• Tercero, quien pertenezca a la corte del príncipe bueno tiene permitido recibir subvenciones del odiado monarca y ejercer cargos reales, pero está prohibido prestarle ningún servicio al rey; quien lo haga, deberá ser visto por el pueblo como un traidor.

Dice esta historia —hallada en un códice milenario— que un día, en los tiempos de otra sucesión real, vino de una comarca del reino un plebeyo, un hombre alto, de rara vestimenta, quien con fuerza y convencimiento nunca antes vistos, llamó al pueblo a congregarse para derribar los muros del palacio, para exigir al rey cuentas e impedir a su favorito coronarse.

Muchos incrédulos se sorprendieron; lo llamaron mentiroso. Lo que el plebeyo proponía no era quitarle la corona al heredero para colocarse él, sino remplazar a la monarquía por algo, hasta entonces, desconocido: una República de leyes.

El príncipe bueno vio primero con desdén al recién llegado, después al percatarse de su fuerza, no quiso unírsele y se volvió en su contra. Cegado por la envidia, arengó al pueblo para que linchara a su nuevo líder: "es un impostor", les dijo "sólo yo tengo derecho a derrocar a la monarquía".

Cundió el pánico en el palacio del rey de las cuentas alegres y en el palacete del príncipe bueno. Aterrados los nobles de una y de otra casa, dejaron atrás sus diferencias para detener a la plebe. "No le hagan caso, es un blasfemo que idolatra a otros dioses, sirve a otro imperio, es un majadero". El príncipe bueno sintió rabia: el plebeyo le arrebataba su lugar en el reino y su sitio en la historia. Se sintió olvidado por su padre, abandonado por su pueblo. Decidió entonces que la única manera de recobrar su destino, era reencontrarse con los de su estirpe. Para ello, debía empero transgredir o modificar su tercer mandamiento: era necesario ayudar al rey, hacer la madre de todas las concertacesiones. El príncipe bueno decidió entonces promulgar un nuevo precepto universal: los principios del príncipe bueno están por encima de todos los principios; para él no existe la traición, él puede servir al rey y a la monarquía que explota a su pueblo siempre y cuando sea para servirse a sí mismo.

De esa manera, el príncipe bueno regresó al palacio.

No obstante la caravana del plebeyo siguió creciendo; una noche de verano, aquel hombre llegó hasta el borde de la muralla. Ahí lo esperaban para el combate el rey de las cuentas alegres, su príncipe heredero llamado El Desganado y su nuevo espadachín, el príncipe bueno.

La única versión existente de esta historia esta incompleta, no hay desenlace, no se sabe cómo termina esta batalla. El lector tendrá que escribir el final. Hágalo el domingo. Será un buen día

Spiderman
06-06-05, 05:42 PM
Lástima que el desenlace de esa historia no haya sido lo que todos esperábamos... :014:

Lagos
06-06-05, 10:33 PM
Descanse en Paz!...

que mas?...

El Vikingo
06-06-05, 10:38 PM
qué pena, que pérdida para el país. ¿se han puesto a pensar que si Zinser no hubiera renunciado a la onu seguiria en este mundo? fox, el indirecto responsable de su muerte.

Julian
09-06-05, 09:49 AM
qué pena, que pérdida para el país. ¿se han puesto a pensar que si Zinser no hubiera renunciado a la onu seguiria en este mundo? fox, el indirecto responsable de su muerte.
Eso no tiene ningún sentido.

Quetzal
09-06-05, 11:17 AM
La única versión existente de esta historia esta incompleta, no hay desenlace, no se sabe cómo termina esta batalla. El lector tendrá que escribir el final. Hágalo el domingo. Será un buen día

El plebeyo derribó a la monarquía, pero para derribar el castillo no solo necesitaba la ayuda de los que lo ayudaron a derrotar al rey y de los seguidores del principe bueno.

Por la malicia de unos y la ineptitud de otros, el castillo no solo no se derribo sino que sigue fuerte.

Los ciudadanos del reino siguen sin ver mejoras.

Quetzal
09-06-05, 11:19 AM
qué pena, que pérdida para el país. ¿se han puesto a pensar que si Zinser no hubiera renunciado a la onu seguiria en este mundo? fox, el indirecto responsable de su muerte.

Las pendejadas que uno tiene que leer.

Spiderman
09-06-05, 11:52 AM
El plebeyo derribó a la monarquía, pero para derribar el castillo no solo necesitaba la ayuda de los que lo ayudaron a derrotar al rey y de los seguidores del principe bueno.

Por la malicia de unos y la ineptitud de otros, el castillo no solo no se derribo sino que sigue fuerte.

Los ciudadanos del reino siguen sin ver mejoras.El plebeyo cometió el error más grande del mundo: caer en los brazos de una plebeya arribista, trepadora y manipuladora. Ella logró penetrar el núcleo de poder en torno al plebeyo, y se enquistó en el trono, usurpándolo en nuemerosas ocasiones, bajo la complacencia del nuevo mandatario, quien empezó a perder la gracia del pueblo que lo había ayudado a derrotar al imperio.

La mujer fue mal vista por los cortesanos cercanos al nuevo jerarca. Le aconsejaron ponerla en su lugar, pero desoyó a todos ellos, y la mujer, astutamente, logró deshacerse de sus enemigos.

Pronto, el pueblo empezó a darse cuenta que el plebeyo en jefe no cumplía sus promesas, no perseguía a quienes habían hundido a la nación, no tenía los pantalones para enfrentar los problemas. El pueblo le retiró su apoyo.

===================================================

Síganle, puede ser un buen ejercicio...

:015:

Spiderman
09-06-05, 12:53 PM
No suben las respuestas... el fantasma de miarroba nos persigue. :014:

Quetzal
09-06-05, 02:03 PM
El plebeyo cometió el error más grande del mundo: caer en los brazos de una plebeya arribista, trepadora y manipuladora. Ella logró penetrar el núcleo de poder en torno al plebeyo, y se enquistó en el trono, usurpándolo en nuemerosas ocasiones, bajo la complacencia del nuevo mandatario, quien empezó a perder la gracia del pueblo que lo había ayudado a derrotar al imperio.

La mujer fue mal vista por los cortesanos cercanos al nuevo jerarca. Le aconsejaron ponerla en su lugar, pero desoyó a todos ellos, y la mujer, astutamente, logró deshacerse de sus enemigos.

Pronto, el pueblo empezó a darse cuenta que el plebeyo en jefe no cumplía sus promesas, no perseguía a quienes habían hundido a la nación, no tenía los pantalones para enfrentar los problemas. El pueblo le retiró su apoyo.

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Síganle, puede ser un buen ejercicio...

:015:

Aprovechando la coyuntura, un joven conde que había trabajado al lado del principe "bueno" y que ahora dominaba la capital comenzó a preparar la vuelta del viejo reino.