Quetzal
05-06-05, 03:23 PM
Presume Ricardo Lagos modelo chileno
Lagos presume que su país creció en el último año seis por ciento
Santiago, Chile (5 junio 2005).- El Presidente chileno Ricardo Lagos no tiene ninguna duda en asegurar que el modelo económico aplicado en su país es la mejor opción entre el neoliberalismo y el populismo que viven muchos países en América Latina.
Y para demostrarlo, pone como ejemplo algunas cifras en diferentes rubros: Chile se ubica en el lugar 19 de competitividad a nivel internacional, el índice de pobreza en el país pasó, en cuatro años, de un 40 a un 18 por ciento y la indigencia se redujo de un 12 a un 6 por ciento.
Sin soberbia, Lagos presume que su país creció en el último año 6 por ciento y que de 420 mil desayunos escolares que se suministraban en 1990, cuando era Ministro de Educación, hoy, a menos de un año de que concluya su Administración, se reparten un millón 600 mil desayunos y almuerzos escolares.
De igual forma, de 2 millones de textos escolares que se distribuían hace una década, hoy en día 14 millones de estudiantes reciben sus libros gratuitamente.
En entrevista con REFORMA, realizada en el avión presidencial de la Fuerza Aérea Chilena, Lagos no tiene empachos en explicar su receta: el crecimiento, dice, por pequeño que sea, hay que destinarlo a las áreas y regiones más necesitadas del país.
"Pasó la etapa en que uno creía que bastaba repartir sin crecer, pero tampoco podemos tener crecimiento sin repartir. Porque algunos te dicen, basta con crecer, el mercado hace lo demás, lo que llaman el chorreo. Desgraciadamente, en muchos países de América Latina, el neoliberalismo omnibuló", dijo.
La entrevista con el Mandatario chileno se realizó en dos momentos, al inicio de una gira de trabajo por el norte del país y de regreso a Santiago, casi a la media noche del mismo día.
¿Que es lo que tiene que aprender América Latina de lo que usted hizo en este Gobierno?
No, son realidades distintas en los países. Muchos me han dicho ¿por qué hace usted acuerdos de libre comercio?, yo les digo, porque somos apenas 15 millones de chilenos. O sea, nuestras exportaciones e importaciones son el 65 por ciento del producto bruto de Chile y si agrego los servicios vinculados al exterior, son el 80 por ciento.
Brasil es un continente, no es un país, pues en Brasil sólo el 22 por ciento del producto son exportaciones e importaciones, por lo tanto Brasil tiende a proteger su mercado a diferencia de Chile que lo abrimos para llegar a otras partes.
Dicho lo anterior, yo diría que lo que sí hemos hecho en Chile, son políticas públicas consistentes para llegar donde los más pobres, a los lugares más aislados.
¿Su Gobierno, identificado con la izquierda es diferente a la izquierda a la que estábamos acostumbrados en América Latina. En dónde ubicaría usted a su Gobierno?
Pongámoslo así, se supone que la izquierda quiere cambiar para mejor, la derecha quiere mantener el status quo porque le va bien. Entonces, nosotros cambiamos mucho, pero eso no quiere decir que a muchos empresarios chilenos no les esté yendo muy bien, les está yendo muy bien porque estamos creciendo mucho, porque yo abro mercados.
Claro, pero entonces viene mi segunda parte de la ecuación, que digo, mi amigo o cuidamos el medio ambiente o te van a decir que usted no puede exportar mas esta fruta; o cuidamos a los trabajadores o me van a acusar de dumping social.
Entonces, ¿qué es ser de izquierda en el siglo 21?, asegurarse que cualquier hijo, en cualquier comunidad de Chile, puede ser un Bill Gates, porque Bill Gates lo hizo a punta de conocimiento y de educación. El problema es que en la izquierda, para descubrir a Bill Gates, hay que discriminar.
Mis nietos cuando llegan a mi casa me dicen, 'hola abuelo', y se van corriendo a la computadora, yo pregunto y digo, cuántos nietos cuando llegan a casa del abuelo en Chile le dicen 'Hola abuelo' y se van corriendo a la computadora, ¿pocos no?, entonces esos nietos cuyo abuelo no tiene computadora tienen que tener más atención que los míos.
¿Cómo ve a América Latina en estos momentos, con algunos países con problemas?
Creo que en parte nuestros problemas provienen de una ortodoxia demasiado estricta, pura tendencia neoliberal de creer que los mercados resuelven las cosas y que el crecimiento por sí solo basta. Entonces nuestros países tienen la sensación de que hicieron las tareas que había que hacer pero mire usted, hubo crecimiento, pero ese crecimiento no llegó a los sectores más desvalidos, o ese crecimiento no llegó a determinadas regiones.
Y cuando me dicen sí es que Chile es un buen alumno, les digo yo, sí claro, un buen alumno, pero hicimos las cosas que no estaban en el consenso de Washington, en el consenso de Washington no estaba que yo tuviera superávit estructural, lo cual me permitió tener déficit en mi presupuesto en la época de crisis y gastar más en una típica política contracíclica.
Pero gracias a eso cuando el precio del cobre estaba a 60 centavos, yo podía gastar como si el precio del cobre estuviera a 85 y podía tener un déficit contable, pero los caballeros que nos ponen la nota en Nueva York me creyeron y me siguieron poniendo buena nota y por lo tanto el riesgo país de Chile bajó y bajó a los límites que estamos hoy.
Si tenemos una sociedad hecha a imagen del mercado esa sociedad va a reproducir la desigualdad del mercado. En el mercado, todos somos consumidores, pero consumimos distintos de acuerdo a la cantidad que traigamos en el bolsillo.
¿Alejarse del neoliberalismo parece que es la receta, no se corre el riesgo de acercarse o caer en el populismo?
Bueno, una vez dije una frase que me causó algunos problemas, tan peligroso para la estabilidad de la democracia es un General golpista o un Ministro de Hacienda populista.
¿Cuál para usted es el límite para el Estado o el rol que debe jugar el Estado moderno?
Garantizar aquellos bienes que la sociedad considera que deben estar al alcance de todos y eso bienes son los bienes públicos, la diferencia con antes, es que antes decían, este bien es público, lo va a fabricar, lo va a hacer y lo va a entregar el Estado.
Ahora yo puedo tener un bien público que lo entregue y lo fabrique el mercado, pero yo le doy los medios a usted para adquirir ese bien público, que es distinto. Cuando yo hago una carretera, yo defino las características que quiero y le digo al empresario hágamelo así, y él me lo va a cobrar con el peaje.
¿Cómo entiende usted el neoliberalismo?
Yo lo entiendo como una suerte de economía de mercado que implica que no solamente se use el mercado para definiciones económicas sino también para definiciones sociales y si una sociedad se hace a imagen y semejanza del mercado, reproduce la desigualdad del mercado.
Nosotros queremos tener sociedades que las determinen los ciudadanos y eso es una tremenda diferencia, por qué, porque en democracia son los ciudadanos los que determinan qué bienes ellos quieren que sean públicos o sea que estén al alcance de todos.
¿Me puede usted definir el populismo?
Creo que el populismo es este esfuerzo de querer creer que podemos resolver todo de una sola vez, porque no es así, no puedo resolver todo de una sola vez y si lo prometo me lo van a cobrar y en este proceso voy a tomar medidas que no son realistas, no me lo van a resolver y entonces el desencanto va a ser peor.
¿Cuál es el punto medio entre populismo y el neoliberalismo?
Bueno, sería feo que yo te lo dijera, pero es lo que tratamos de hacer en Chile.
Lagos presume que su país creció en el último año seis por ciento
Santiago, Chile (5 junio 2005).- El Presidente chileno Ricardo Lagos no tiene ninguna duda en asegurar que el modelo económico aplicado en su país es la mejor opción entre el neoliberalismo y el populismo que viven muchos países en América Latina.
Y para demostrarlo, pone como ejemplo algunas cifras en diferentes rubros: Chile se ubica en el lugar 19 de competitividad a nivel internacional, el índice de pobreza en el país pasó, en cuatro años, de un 40 a un 18 por ciento y la indigencia se redujo de un 12 a un 6 por ciento.
Sin soberbia, Lagos presume que su país creció en el último año 6 por ciento y que de 420 mil desayunos escolares que se suministraban en 1990, cuando era Ministro de Educación, hoy, a menos de un año de que concluya su Administración, se reparten un millón 600 mil desayunos y almuerzos escolares.
De igual forma, de 2 millones de textos escolares que se distribuían hace una década, hoy en día 14 millones de estudiantes reciben sus libros gratuitamente.
En entrevista con REFORMA, realizada en el avión presidencial de la Fuerza Aérea Chilena, Lagos no tiene empachos en explicar su receta: el crecimiento, dice, por pequeño que sea, hay que destinarlo a las áreas y regiones más necesitadas del país.
"Pasó la etapa en que uno creía que bastaba repartir sin crecer, pero tampoco podemos tener crecimiento sin repartir. Porque algunos te dicen, basta con crecer, el mercado hace lo demás, lo que llaman el chorreo. Desgraciadamente, en muchos países de América Latina, el neoliberalismo omnibuló", dijo.
La entrevista con el Mandatario chileno se realizó en dos momentos, al inicio de una gira de trabajo por el norte del país y de regreso a Santiago, casi a la media noche del mismo día.
¿Que es lo que tiene que aprender América Latina de lo que usted hizo en este Gobierno?
No, son realidades distintas en los países. Muchos me han dicho ¿por qué hace usted acuerdos de libre comercio?, yo les digo, porque somos apenas 15 millones de chilenos. O sea, nuestras exportaciones e importaciones son el 65 por ciento del producto bruto de Chile y si agrego los servicios vinculados al exterior, son el 80 por ciento.
Brasil es un continente, no es un país, pues en Brasil sólo el 22 por ciento del producto son exportaciones e importaciones, por lo tanto Brasil tiende a proteger su mercado a diferencia de Chile que lo abrimos para llegar a otras partes.
Dicho lo anterior, yo diría que lo que sí hemos hecho en Chile, son políticas públicas consistentes para llegar donde los más pobres, a los lugares más aislados.
¿Su Gobierno, identificado con la izquierda es diferente a la izquierda a la que estábamos acostumbrados en América Latina. En dónde ubicaría usted a su Gobierno?
Pongámoslo así, se supone que la izquierda quiere cambiar para mejor, la derecha quiere mantener el status quo porque le va bien. Entonces, nosotros cambiamos mucho, pero eso no quiere decir que a muchos empresarios chilenos no les esté yendo muy bien, les está yendo muy bien porque estamos creciendo mucho, porque yo abro mercados.
Claro, pero entonces viene mi segunda parte de la ecuación, que digo, mi amigo o cuidamos el medio ambiente o te van a decir que usted no puede exportar mas esta fruta; o cuidamos a los trabajadores o me van a acusar de dumping social.
Entonces, ¿qué es ser de izquierda en el siglo 21?, asegurarse que cualquier hijo, en cualquier comunidad de Chile, puede ser un Bill Gates, porque Bill Gates lo hizo a punta de conocimiento y de educación. El problema es que en la izquierda, para descubrir a Bill Gates, hay que discriminar.
Mis nietos cuando llegan a mi casa me dicen, 'hola abuelo', y se van corriendo a la computadora, yo pregunto y digo, cuántos nietos cuando llegan a casa del abuelo en Chile le dicen 'Hola abuelo' y se van corriendo a la computadora, ¿pocos no?, entonces esos nietos cuyo abuelo no tiene computadora tienen que tener más atención que los míos.
¿Cómo ve a América Latina en estos momentos, con algunos países con problemas?
Creo que en parte nuestros problemas provienen de una ortodoxia demasiado estricta, pura tendencia neoliberal de creer que los mercados resuelven las cosas y que el crecimiento por sí solo basta. Entonces nuestros países tienen la sensación de que hicieron las tareas que había que hacer pero mire usted, hubo crecimiento, pero ese crecimiento no llegó a los sectores más desvalidos, o ese crecimiento no llegó a determinadas regiones.
Y cuando me dicen sí es que Chile es un buen alumno, les digo yo, sí claro, un buen alumno, pero hicimos las cosas que no estaban en el consenso de Washington, en el consenso de Washington no estaba que yo tuviera superávit estructural, lo cual me permitió tener déficit en mi presupuesto en la época de crisis y gastar más en una típica política contracíclica.
Pero gracias a eso cuando el precio del cobre estaba a 60 centavos, yo podía gastar como si el precio del cobre estuviera a 85 y podía tener un déficit contable, pero los caballeros que nos ponen la nota en Nueva York me creyeron y me siguieron poniendo buena nota y por lo tanto el riesgo país de Chile bajó y bajó a los límites que estamos hoy.
Si tenemos una sociedad hecha a imagen del mercado esa sociedad va a reproducir la desigualdad del mercado. En el mercado, todos somos consumidores, pero consumimos distintos de acuerdo a la cantidad que traigamos en el bolsillo.
¿Alejarse del neoliberalismo parece que es la receta, no se corre el riesgo de acercarse o caer en el populismo?
Bueno, una vez dije una frase que me causó algunos problemas, tan peligroso para la estabilidad de la democracia es un General golpista o un Ministro de Hacienda populista.
¿Cuál para usted es el límite para el Estado o el rol que debe jugar el Estado moderno?
Garantizar aquellos bienes que la sociedad considera que deben estar al alcance de todos y eso bienes son los bienes públicos, la diferencia con antes, es que antes decían, este bien es público, lo va a fabricar, lo va a hacer y lo va a entregar el Estado.
Ahora yo puedo tener un bien público que lo entregue y lo fabrique el mercado, pero yo le doy los medios a usted para adquirir ese bien público, que es distinto. Cuando yo hago una carretera, yo defino las características que quiero y le digo al empresario hágamelo así, y él me lo va a cobrar con el peaje.
¿Cómo entiende usted el neoliberalismo?
Yo lo entiendo como una suerte de economía de mercado que implica que no solamente se use el mercado para definiciones económicas sino también para definiciones sociales y si una sociedad se hace a imagen y semejanza del mercado, reproduce la desigualdad del mercado.
Nosotros queremos tener sociedades que las determinen los ciudadanos y eso es una tremenda diferencia, por qué, porque en democracia son los ciudadanos los que determinan qué bienes ellos quieren que sean públicos o sea que estén al alcance de todos.
¿Me puede usted definir el populismo?
Creo que el populismo es este esfuerzo de querer creer que podemos resolver todo de una sola vez, porque no es así, no puedo resolver todo de una sola vez y si lo prometo me lo van a cobrar y en este proceso voy a tomar medidas que no son realistas, no me lo van a resolver y entonces el desencanto va a ser peor.
¿Cuál es el punto medio entre populismo y el neoliberalismo?
Bueno, sería feo que yo te lo dijera, pero es lo que tratamos de hacer en Chile.